Konichiwa Minna-san n.n

Ya hacia rato que no escribía nada en esta sección n.nU. Este fic es por una ocasión especial, al igual que la mayoría de los anteriores n.nU, creo que me decidiré a convertir esta secuencia de One Shots en regalos de cumpleaños n.n

Este fic va dedicado a una persona muy especial n.n a mi prima favorita, la cual cumplió años el pasado 21 de Julio, Javiera Hiwatari. nOn es increíble, ya tiene 15 añotes -, es el cambio de niña a casi adulta, es cuando se siente mas nostalgia. Javiera-san, este fic es para usted, por ser alguien tan buena y amable n.n, me ha apoyado y la aprecio bastante. Espero que lo disfrute, le puse todo mi esfuerzo, pero GOMEN NASAI por la demora TT.TT. Pero aquí esta ya todo completo n.n… FELIZ CUMPLEAÑOS JAVIERA-SAN!!!!!! Silver le desea lo mejor de lo mejor nOn

En el fic anterior solo recibí un review, - pero fue de mi Okaa-san. Arigatou nOn

Bien, ahora si al fic n.n, Zaf, Cris ya saben que hacer n

Cristal: ADVERTENCIA, este fic contiene Shounen ai, esto quiere decir relación entre varones, si el termino no les gusta pues presionen el botoncito de "Back" y así todos felices n.n. El diseño de los personajes es como en la tercera temporada de Beyblade.

Zafiro: La serie de Beyblade NO le pertenece a mi amita, y este fic esta hecho sin fines económicos, es por simple, sana y retorcida diversión =n.n=. El OC utilizado en el final de este fic tampoco le pertenece a mi amita, le pertenece a la señorita Javiera =n.n=. Y también cabe decir que la idea del fic no le pertenece por completo, este fic, al igual que el anterior son adaptaciones de un programa de televisión =n.n=U Así que como ven, a mi amita no le pertenece mas que el esfuerzo de escribirlo, pero lo hace con mucho cariño =n.n=

GOMEN NASAI DE ANTEMANO POR LA ORTOGRAFIA

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Titulo: Hogar… un dulce recuerdo

Autor: Silverhell

Dedicatoria: Javiera Hiwatari

Pareja: Yuriy/Kai y un poco de Kai/OC

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Por lo general los seres humanos buscan un lugar donde puedan sentirse cómodos, donde puedan sentir la seguridad de estar protegidos y relajarse, un lugar al que puedan llamar hogar, esto por lo general es una estructura construida a su ideal, con diferentes características, en busca de ese hogar las personas hacen lo que sea necesario, pero muchas veces no siempre se consigue, o por lo menos no como se desea.

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-¿No puedes ser un poco más explicito?…- pregunto una voz

-Ya te dije que es una sorpresa… pero es justo lo que hemos estado buscando… - fue otra voz la que contesto, pero por el tono se podía apreciar que eran un par de jóvenes, los cuales apenas y sobrepasaban su mayoría de edad.

-Déjate de misterio Yuriy, sabes bien que detesto las sorpresas-  repitió la primera voz, pero denotando fastidio.

-Y es por eso que a mi me gusta sorprenderte- contesto. Pero al parecer solo se divertía molestando a su compañero.

-Hmp… - esa fue toda respuesta por parte del otro joven.

-Vamos, no te vas a molestar solo por esto ¿o si?- pregunto, pero mas bien lo hizo en un tono juguetón. El otro joven no dijo nada, solamente se dedico a lanzarle una penetrante mirada, la cual podría asustar a cualquiera, menos a la persona a quien era dirigida. – Ni creas que esa miradita tuya me afecta, y no… no te lo diré, por lo menos no aquí- Finalizo.

­-Pues yo no me muevo de aquí hasta que me des una explicación – dicho lo anterior se sentó en el sillón que mas cerca se encontraba, y se cruzo de brazos.

-Vamos Kai… solo dame una oportunidad – pidió el pelirrojo, pero su compañero no parecía cambiar de opinión –Estoy seguro que te va a gustar

-¿Y que es lo que se supone me va a gustar?- pregunto. Pero no se movió ni un milímetro de donde se encontraba.

-Ya te dije que es una sorpresa, no te lo puedo decir aquí. – Respondió el pelirrojo, ya no sabiendo que hacer para convencerlo – Es mas, te lo diré cuando vayamos a la mitad del camino- Kai parecía no querer cambiar de opinión, ya que no respondió a la tentativa del ojiazul. En eso se le vino una idea de chispazo –Es mas ¿Por qué no hacemos un trato?- El bicolor levanto una ceja ante la pregunta

-¿Qué clase de trato? – pregunto, dirigiendo la mirada hacia el ruso.

-Pues dime… ¿que es lo que quieres a cambio de acompañarme?- dicho esto el pelirrojo se acerco hacia donde estaba Kai, tratando de descifrar sus expresiones. El bicolor había cerrado los ojos, y ahora evocaba una mueca que remotamente podría llegar a parecer sonrisa.

-No necesito nada Yuriy, tengo todo lo que podría desear, y lo que no.- El pelirrojo renegó su suerte. Kai tenía razón, poseía todo lo que necesitaba, y si no lo tenía podía comprarlo, después de todo, desde el final del campeonato mundial, Voltaire Hiwatari había sido encarcelado y según sus cuentas aun le faltaban por lo menos unos 20 años más para que lo dejaran en libertad. Desde entonces había sido Kai quien se encargaba de la empresa, y eventualmente él mismo y Boris eran quienes le asistían. Ante este pensamiento el pelirrojo empezaba a sentir que no podría hacer que Kai le acompañara, él le tenia una sorpresa, pero como tal era una sorpresa, además si le decía lo que era él no aceptaría. Empezó a desesperarse y a decir lo primero que se le viniera a la mente.

-Acompáñame, serán solo unas horas -  el ruso japonés meneo la cabeza en negativa – ¡Si no me acompañas yo… yo… yo no vuelvo a dormir contigo!!- Kai abrió los ojos por primera vez en la conversación ante tal comentario, dirigió su vista a Yuriy y sin poder contenerse dejo salir una leve, pero clara carcajada. -¡¿Qué es tan gracioso?!!!- el comportamiento del bicolor lo molesto

-Bien… ahora cuéntame una de vaqueros quieres – bromeo. Mientras sus risas trataban de ser controladas.- Después de una semana volverías a mí rogando de rodillas – exclamo, el pelirrojo se molesto ante este último comentario, el cual cabe admitir no estaba del todo errado, pero aun así le molesto.

-Si no me acompañas por las buenas será por las malas – Se planto frente a Kai y coloco las manos en sus caderas, mientras le dirigía la mirada mas helada que tenia. Pero al igual que las miradas asesinas del bicolor no surtían efecto en él, las suyas tampoco lo afectaban. El ruso japonés simplemente le devolvió la mirada, pero con un brillo de burla, sabia que eso lo hacia enojar, y era divertido hacerlo.

-Ni se te ocurra amenazarme Ivanov, si sabes lo que te com.…- antes de terminar de amenazar se vio por completo fuera del sillón, casi en el suelo. Yuriy lo había tomado de las muñecas y los había levantado de un estirón, provocando que el chico Hiwatari terminara apoyándose en la mesita de centro que había en la pequeña salita, que era donde se encontraban.  - ¿Qué demonios? ¡¿Por qué diablos hiciste eso?!!!!! – Antes de poder levantarse por completo sintió como era inmovilizado por un par de fuertes brazos, los cuales le impedían el movimiento, y lo peor es que estaba siendo empujado hacia la salida ­– ¡Yuriy!!! ¡Maldita sea!!! ¡Suéltame ahora mismo!!!

-No lo haré, te dije que si no querías por las buenas seria por las malas-suspiro- te aseguro que te va a gustar, solo tienes que acompañarme- El pelirrojo utilizaba toda su fuerza física, además de su considerable ventaja de tamaño, era increíble creer que siendo niños Hiwatari era el mas grande de los tres, y ahora ellos lo habían superado por completo.

-¡Ya dije que no!!! -  ya estaban casi en la puerta de salida, la cual fue una suerte para Kai, ya que de un rápido movimiento apoyo los pies en la puerta y empujo lo mas fuerte que pudo hacia atrás, causando que Yuriy perdiera el equilibrio y cayera, consecuentemente cayendo el también sobre el pelirrojo, el cual al sentir el impacto contra el suelo instintivamente soltó al bicolor que inmediatamente se puso de pie y le dirigió una mirada de burla –no iré a ningún lado sin razón, y mas si piensas que puedes tratarme como a un muñeco… - se dio media vuelta y se dirigía nuevamente a la pequeña salita. Sin percatarse de que el joven ruso se había puesto ya de pie, con una expresión derrotada, al parecer no lograría que su chico lo acompañara, y hacer a Kai cambiar de opinión, era como decirle al Takao que dejara de comer… desvió su vista, y cual no seria su sorpresa al ver que, después de todo, aun había una manera. Se acerco hacia el objeto que atraía su vista, y lo tomo entre sus níveas manos. Al verlo con cuidado lanzo una risita. Después de todo, Kai tendría que acompañarlo.

-No tan rápido Kai – el nombrado no paro su marcha, simplemente lo ignoro ­–Mira nada más lo que acabo de encontrar – lo anterior lo dijo en un tono amenazante, lo que provoco que Kai viera lo que el ruso llevaba entre sus manos. Y al darse cuenta del objeto su rostro empalideció más de lo que ya estaba. Yuriy llevaba lo que a simple vista parecía ser un CD, recién sacado de su caja, la cual se encontraba ahora donde anteriormente estaba, pero con todo y el disco.

-Yuriy… deja eso donde estaba- empezó a hablar de la manera mas calmada que podía, en el mismo tono en que se le habla a un niño el lleva en sus manos un delicadísimo e irremplazable objeto, el cual al dañarse podía ocasionar perdidas millonarias.

-¿Te refieres a esto? – dijo dirigiendo su vista hacia el disco, y posteriormente lo lanzo de una de sus manos a la otra, provocando una casi crisis de nervios en el joven Hiwatari –sabes Kai, no es seguro no tener un archivo de respaldo en tu computadora… no espera… ahora que recuerdo si lo tenias, ¿pero que le paso? ­– con cada palabra que decía, el disco viajaba de una mano a otra, peligrando en no ser atrapado, caer y rayarse – Ah si, jeje ¿que no fue Boris quien la tomo sin permiso y la descompuso?

-¡¡¡¡Deja eso donde estaba ahora mismo!!!!!!! llevo mas de seis meses trabajando en ese proyecto – el pelirrojo dejo de cambiar el disco de mano, provocando un suspiro de alivio por parte de Kai, y el cual al instante se volvió a alterar al ver como su "novio" lanzaba al aire su mayor trabajo y lo atrapaba cual si fuera un simple juguetito, al ver que el ruso no respondía no le quedo mas que tragarse su orgullo, bajo la cabeza derrotado, y al levantarla nuevamente traía una expresión mucho mas suave y calmada –Vamos lobito, dame ese disco, si el proyecto funciona las ganancias de la empresa se triplicaran… al igual que el limite de tu tarjeta de crédito- bien, con Boris funcionaba, pero esperaba a ver la reacción de Yuriy.

-¿Ahora si me hablas bonito?... ja, pero eso no funcionara, no necesito mas crédito en la tarjeta, es mas ya ni siquiera necesito tarjeta – contesto, y era verdad, durante los años difíciles contaron con la ayuda económica de Hiwatari, pero este insistió en que tuvieran una buena educación, para que pudieran valerse por si mismo ahora que se habían decidido a dejar el Beyblade profesional, y solo lo practicaban como diversión. Y recientemente habían terminado con su educación.

-¡¿Entonces que diablos es lo que quieres?!-  ya estaba arto, si bien le gustaba estar con Yuriy, esas escenas no eran típicas de él, a menos que quisiera algo que no podía conseguir por si mismo. El pelirrojo le lanzo una mirada de "bien sabes" Kai suspiro nuevamente, y ya viéndose arrinconado no le quedo mas que cumplir este extraño capricho de su chico. – Esta bien… iré contigo, pero primero guarda ese disco en su caja.- Ya teniéndolo asegurado, Yuriy coloco nuevamente el disco en la caja y lo puso sobre el escritorio del cual lo había tomado. Kai de inmediato se acerco al escritorio y tomo la caja en su mano, la abrió y se aseguro de que no tuviera daño alguno, ya aliviado lo coloco en uno de los cajones y giro su vista hacia Yuriy, el cual tenia una enorme sonrisa en sus labios.-Vas vale que sea algo bueno-

-Ten por seguro que lo será- el pelirrojo se acerco al bicolor por la espalda, le paso los brazos por el cuello y recargo su barbilla en el hombro de Kai, para después susurrarle suavemente al oído -y te va a gustar mucho- el ruso japonés se separo rápidamente del chico, aun molesto por el capricho.

-Pues en marcha, mientras mas rápido nos vayamos más rápido regresaremos- se dirigió hacia el recibidor, en el cual estaban las llaves del auto, estaba a punto de tomarlas cuando de nueva cuenta se vio empujado por el ruso, el cual ni lento ni perezoso, tomo dichas llaves entre sus manos y se dirigió a la salida, pero Hiwatari pensó mas rápido y se atravesó entre esta y el pelirrojo- eso si que no… acabas de recibir tu licencia y no permitiré que manejes de noche, y mas si piensas salir por la autopista- lo encaro

-Tú lo dijiste, la acabo de recibir, y eso me da el derecho de conducir a la hora y lugar que yo elija- contesto - además tú no conoces la dirección-

-Pero puedes guiarme, además el auto es mío- reitero

-Pero yo soy quien tiene las llaves- dijo, levanto en alto dicho llavero, aprovechándose nuevamente de la diferencia de estaturas

-No por mucho- al igual que el ruso levanto alto las manos, intentando arrebatarle el manojillo de llaves que llevaba, pero por mas vergonzoso que sonara no podía alcanzarlo, incluso salto en varias ocasiones, pero Yuriy levantaba el brazo cada vez mas -¡¡¡¡¡deja de portarte como niño y entrégame las malditas llaves!!!!!- ya arto se decidió, y de un rápido y fuerte movimiento dio un pisotón, lo cual provoco que el pelirrojo se bajara la mano y se quejara del dolor, dándole tiempo a él de arrebatarle las llaves.

-Argg- se quejo - eso dolió- levanto la vista y pudo ver la imagen de Kai con llaves en mano, por desgracia había aprendido en varias ocasiones que la ventaja de altura no le servia en mucho contra Hiwatari. Pero no se dejaría ganar, y le demostraría quien dominaba esa relación. Antes de que siquiera se diera cuenta Yuriy había arrinconado al bicolor contra la pared, e intentaba arrebatarle dichas llaves, pero el joven ruso-japonés no se dejaría vencer, intentaba mantenerlas en su poder, y ese momento se transformo en una mas de las innumerables batallas de fuerza que libraban, aunque fuese por algo tan simple como decidir quien conducía. Kai mantenía las llaves en su espalda, pasándolas de mano en mano, intentando que estas no le fueran arrebatadas por las manos del ruso, el cual estaba fuertemente presionando el cuerpo de Kai contra el suyo propio y la pared. El pelirrojo sonrió, tomo un poco de aire y acerco su rostro al del chico, besándolo desprevenido, primero de una manera suave, para volverse poco a poco mas profundo y apasionado, los segundos pasaron, hasta transformarse en minutos, el beso aun continuaba, al igual que la batalla por las llaves, Yuriy abrió ligeramente el ojo derecho, y alcanzo a ver a un ligero sonrojo en las mejillas de Kai, mientras que el mismo ya estaba casi azul por la falta de aire, aun no entendía como es que Kai resistía mas tiempo sin aire que el, y al parecer no podía esperar hasta que se le terminara el aire, ya que el mismo no resistía mas, así que, sabiendo de antemano que Kai se molestaría, no le quedaba otra solución, utilizando las escasa reservas de oxigeno que aun tenia profundizo el beso lo mas posible, y dio un fuerte mordisco al labio inferior del bicolor, este ahogo un quejido en su garganta, mientras la presión de los dientes sobre el labio aumentaba, hasta que a ambos les llego el metálico sabor de la sangre al paladar, y un hilillo de la misma escurrió por el labio, pero la presión aumentaba cada vez mas, el agudo dolor fue soportable en un comienzo, pero después ya no resistió mas, y Kai olvidándose de las llaves uso sus manos para empujar a Yuriy lejos de él, momento que este aprovecho para tomarlas.-¡¡¡gane!!!

-¡Diablos!- se acerco al fregadero y escupió toda la sangre que había derramado, tomo un poco de agua y espero a que esta dejara de salir, cuando ya no sintió el sabor se dio la vuelta, para encontrarse con la puerta abierta -¡¡Diablos!!- Maldijo por décima vez ese día, había perdido, pero que mas daba, ya se vengaría después, no habría jueguitos nocturnos por laaaargoooo tiempo. Se dirigió hacia la puerta, cerrándola perfectamente, a la vez que escuchaba el potente claxon del automóvil. Esa sin duda, seria una noche pesada.

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-Ya llevamos más de media hora de camino… y dijiste que quedaba a una hora- discuti

-Bien… supongo que lo prometido es deuda, te dije que a la mitad del camino hablaría sobre lo que te quiero mostrar- la voz del pelirrojo sonaba esperanzada, bastante le había costado estar en esa situación, pero finalmente le mostraría a Kai lo que él quería que viera.

-Escuchó…-

-Es una casa…-  simple y directo

-¿Una casa?... ¡¡¡ ¿hiciste todo ese circo para traerme a ver una maldita casa?!!! – no era raro ver al bicolor molesto, pero furioso seria una mejor palabra para describir el momento.

-Si, es una casa, pero es justo lo que siempre estuvimos buscando y nunca logramos encontrar – en el rostro de Yuriy se pudo percibir algo de nostalgia, nostalgia que Kai logro ver con gran facilidad, por lo cual decidió que lo mejor seria tratar de calmarse.

­-¿Qué clase de casa es?- pregunto, queriendo conocer mas de eso que había esperanzado tanto a su chico.

-Estoy seguro de que te gustara…- argumento, y seguramente así seria, ya que ambos tenían gustos muy similares – es pequeña, pero lo suficientemente amplia para una familia promedio.

-¿Familia promedio?- pregunto, ya que ambos no podían ser calificados como familia, si acaso como pareja

-Si… tiene un jardín enorme, perfecto para las mascotas – ante el último comentario Kai pareció muy poco convencido.

-¡¿Mascotas?!-

-Si, mascotas – sonrió - ¿Qué te parecería un par de perros?

-Yuriy… no quiero perros corriendo dentro y destruyendo todo lo que tocan… para eso tenemos a Boris ¿o no? – sonrió un poco, recordaba como fue todo en un comienzo, los tres viviendo en el mismo departamento, fue todo un caos.

-Oh vamos, no es tan malo, solo hay que mantenerlos afuera, además siempre quise tener un perro- recordó, en la abadía nunca les permitieron las mascotas, y realmente nunca le llamo la atención tener una, pero desde que Wolfborg le fue entregado, tuvo curiosidad de saber que se sentiría tener algo como el.

-¿Pero porque un perro?... ¿Por qué no un animal mas limpio? Un gato por ejemplo- opino, ya que prefería mascotas que no causaran demasiados daños a la propiedad.

-¡¡¡¡Gatos NUNCA!!!! – Grito fuertemente, para sorpresa de Kai – ¡Detesto a los gatos!

-Vaya, nunca pensé que odiaras a los gatos… por lo menos se puede saber ¿Por qué? – pregunto, pero el ruso no cambiaba su cara de fastidio desde la ultima oración que salio de sus labios.

-Es algo personal… MUY personal- contesto, mientras a su mente llegaba el recuerdo de cierto "gato"  que le fastidio la vida por un tiempo.

-Bueno, no importa… termina de describirme la casa- ordeno.

-Como te decía, a pesar de ser pequeña tiene todas las comodidades necesarias, aparte del enorme jardín, se encuentra en una zona poco poblada, cerca del mar, por lo que el clima no es tan caliente… lo cual agradezco como no tienes idea…-

-Al parecer es un sitio agradable…- pensó por un momento- ¿pero no estará muy alejado de la empresa?

-Para nada, a lo mucho serán 5 minutos más de viaje, ya que del departamento a la empresa te tomaba 30 minutos en llegar, y de la casa te tomara aproximadamente 35 minutos…

-Veo que ya tienes todo calculado- comento sorprendido.

-Si… ya incluso hice una oferta de compra para la casa… pero primero quería que la vieras… pero conociéndote…- suspiro

-No aceptaría venir- término la oración

-Exacto… ya vez el trabajo que me costo traerte – replico

-¿Estas seguro de querer comprarla?- pregunto

-Kai… nunca había estado tan seguro de nada desde que te conocí- respondió, dedicándole una hermosa sonrisa… las cuales eran única y exclusivamente dedicadas a él. Kai suspiro… había tantas cosas que aun no entendía acerca del comportamiento de Yuriy, y de las cuales no se había tomado la molestia de tratar de entender, simplemente tomaba todo como se le era dado, además… eran jóvenes, aun tendrían mucho tiempo de sobra.

-¿Ya pensaste como vas a trabajar?… después de todo hace poco que terminaste tus estudios – pregunto, cambiando radicalmente el tema de la conversación.

-Aun no lo se con seguridad, pero me gustaría poder quedarme en la empresa…- Kai lo vio con un poco de sorpresa.

-Creí que no querías tener la mínima relación con Biovolt… me lo habías dicho antes de comenzar a estudiar… ¿o es que acaso ya cambiaste de opinión?- pregunto.

-Si así es ¿cual es el problema?... ¿o es que acaso ya quieres desacerté de mi? – jugo un poco, haciéndose el ofendido.

-Pues no estaría mal tener un poco mas de privacidad – continuo, siguiéndole el juego… como si en realidad pensara que eso seria lo mejor.

-Pero Kai… me ofenden tus comentarios… además no podrías vivir sin mi imponente presencia- presumió un poco, mostrando aires de grandeza.

-¡¡Cierra la boca, que hablando así me recuerdas a Takao!!- sentencio.

-En ese caso mejor me quedo callado…- bromeo un poco.

­-Calladito te vez mas bonito…- esos juegos de palabras y bromas… toda esa confianza les tomo años volverla a recuperar, desde el incidente en el que Kai los había abandonado. Todo eso… todos los juegos, bromas y peleas… absolutamente todo… esa era la manera en la que mutuamente se demostraban lo que sentían, lo que pensaban, sin necesidad de palabras exactas, podían sentir lo que el otro, con tan solo una mirada, o un pequeño roce, todo eso oculto tras la mascara helada que ambos mostraban.

-Kai… ¿Cuánto te falta para que termines el proyecto?- pregunto

-Solo me falta darle algunos toques, pequeños cambios y correcciones… pero técnicamente ya esta terminado- respondi

-Espero y lo termines pronto… han sido demasiadas noches durmiendo solo- se quejo el pelirrojo… ya que ante el deseo de finalizar algo tan grande, el sueño se le iba, y fue principalmente durante las noches en las que trabajaba.

-Mejor deja de hablar y ponle atención a la carretera, los cruceros están cerca- advirtió, ya que esa zona dejaba de ser de la autopista.

-Entendido- bostezo un poco.

-¿Tienes sueño?- pregunto- mejor detente… conduciré yo.

-Descuida, estoy bien – volteo la vista a Kai, tratando de enfocarlo con la poca luz –falta poco para llegar y…- su frase ser corto al ser interrumpido

­-¡¡¡YURIY!!! Idiota te pasaste un alto!!!! –regaño… si en algo Hiwatari Kai era riguroso, fue sin duda en la manera de enseñarles a manejar a sus "amigos". El conductor freno de improviso escuchándose el chirrido de las llantas contra el pavimento quedando a la mitad del crucero.

-Lo siento… no lo vi- giro su vista hacia atrás, solo para comprobar que se acababa de pasar un alto en uno de los cruceros.

-Y aun así quieres que de deje conducir a ti so… -su rostro empalideció por completo, algo vigile a pesar de la oscuridad, Yuriy giro… ¿qué no se supone debería haber menos luz? -…¡¡¡¡¡CUIDADO!!!!!

-¿Qué?...- demasiado tarde, justo al girar su vista, se topo con aquello que había aterrorizado a su compañero, un enorme camión de carga estaba a punto de envestirlos… no había tiempo… solo vio la luz, el chirriante sonido del claxon y los frenos del camión, seguido de un horrible impacto, y después de eso… solo oscuridad.

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UN AÑO DESPUES

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::Ring:: ::Ring:: ::Ring::

El incesante repiqueteo del teléfono termino por despertarlo, pero a pesar de ello no realizo el mínimo movimiento para levantarse de la cama, no tenía ganas de hacerlo, contrariamente a sus antiguas creencias, ahora solía dormir hasta tarde, sin importarle nada ni nadie… se la pasaba allí, sobre la cama, abrazado a la almohada, pensando o mejor dicho recordando. El sonido del teléfono seso. Pero solo un segundo… la contestadota estaba activa, aunque sin mensaje.

-Kai… contesta, se que estas allí... – la  voz al otro lado de la línea se escuchaba hostil, pero a la vez preocupada -¡¡¡levanta el maldito teléfono!!!... -  no hubo respuesta… Un suspiro fue soltado.- Se que aun te sientes mal, pero ya es hora de que lo superes… además ya me canse de hacer todo el trabajo pesado… ¡TODO TU TRABAJO!!!! Te esperare en la cafetería de la séptima avenida a las 10 en punto, necesitamos hablar… ¡y si no te presentas te juro que iré a tu maldito departamento y te arrastrare de la bufanda por toda la ciudad!!!!!!!!!!!!- el teléfono fue colgado bruscamente… sin duda alguna Boris no solía ser muy sutil en sus conversaciones. Se puso de pie… no había la necesidad de continuar en cama, el sueño se había esfumado por completo… dio un vistazo a su reflejo… se veía mas pálido de lo que normalmente era, y sus ojos estaban mas rojos de lo acostumbrado, sus marcas azules ya no lucían en su rostro… se veía  débil… completamente irreconocible. Pero ya no le importaba, ya nada le importaba… su orgullo había desaparecido un año atrás… Se dirigió al baño, una ducha fría haría desaparecer su dolor de cabeza. Al salir ya se encontraba vestido, su atuendo de costumbre… solo que ahora ya no remarcaba la imponente figura, sino una más simple. Tomo la inmaculada bufanda que se encontraba sobre una de las sillas de la habitación, y se la coloco torpemente alrededor del cuello. Camino a paso lento y se dirigió a la puerta… en ese momento no tenia el mas mínimo deseo de salir a la calle, pero se lo debía… después del accidente él lo había apoyado bastante, y escucharlo era lo menos que podía hacer para agradecerle. Al abrir la puerta principal la luz del sol le pego de lleno en los ojos… pero no le importo, y salio, sin siquiera en molestarse en cerrar bien la puerta.

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Entro al pequeño local, y una suave y dulce música inundo sus oídos… busco la mesa mas alejada y tomo asiento. Al instante una de las meseras se le acerco, tomando su orden… un simple café negro… espero paciente por mas de 15 minutos… sus verdes orbes no paraban de ver la puerta de entrada, esperando… ya empezaba a desesperarse… bajo su vista a su café, y le dio un leve sorbo, meneo un poco el oscuro liquido, y aspiro su tibia fragancia… recordaba cuando solía venir con sus amigos, el lugar era bastante tranquilo, algo que a los tres les agradaba, pero desde hacia un año que las cosas habían cambiado, agito su cabeza, tratando de espantar los recuerdos… Miro la hora en uno de los relojes que colgaban en las purpúreas paredes… las 10:20… llevaba mas de 20 minutos de retrazo, suspiro, Kai no era de los que llegaban tarde, pero no podía reprochárselo, habían sido tiempos muy duros para ellos, en especial para el bicolor… levanto su vista hacia la puerta, y fue cuando lo vio, allí, a unos cuantos metros de él, caminando altivo y orgulloso, pero con una expresión ausente, el bicolor paseo su mirada por un instante, hasta que dio con quien buscaba, y se acerco a el a paso lento, tomando asiento en el otro lado de la mesa, sin que un mínimo murmullo saliera de sus labios. La misma merecerá que hubiese momentos antes atendido al ojiverde tomo la nueva orden… otro café.

-¡Kai! Necesitamos hablar…- silenciosos segundos transcurrieron hasta que el mencionado respondió.

-Escucho…- su voz sonaba más helada de lo normal.

-Ya es hora de que salgas de tu encierro y que entiendas de una vez que no fue tu culpa…- Boris trataba de sonar lo mas calmado posible, ya había tenido conversaciones similares con su ex –compañero de equipo, y nunca conseguía gran cosa.

-…- no hubo respuesta. El joven ruso suspiro

-¡Ya basta Kai!!- levanto la voz, no importándole si era mal visto por el resto de los clientes –Fue SU culpa no la TUYA- nuevamente no hubo respuesta alguna. El silencio se apodero de ellos hasta que el sonido de pasos y el choque de la taza sobre la mesa lo rompieron ligeramente. El ojirrojos tomo la misma entre sus manos y bajo la mirada, no bebiéndola, solamente llenándose de exquisito olor de la tibia mezcla –Ya no puedes seguir así…- susurro, al instante que lo tomaba de las muñecas, asiéndolas  frente a él, mostrando un par de identificables cicatrices en ellas – ¡Te estas haciendo daño… esto ya es demasiado, es hora de que lo olvides y vuelvas a ser el mismo maldito Hiwatari de siempre!!!!- Kai le rehuyo la mirada, no teniendo el valor de verlo directo a los ojos, Boris tenia razón, ya era el momento de dejar el pasado atrás… pero, por mas que lo intentara, el recuerdo no desaparecía, contrariamente se volvía mas fuerte e intenso. –Lo mejor será que ocupes tu mente en otras cosas, para que dejes de pensar en él… te tomo casi un año recuperarte, lo que menos necesitas es una recaída- Mantenerse ocupado… para eso debía estar concentrado, y concentración era algo que le escaseaba en esos momentos. El ruso tomo algo que se recargaba junto a la mesa. Era un maletín negro de piel, y por la forma en que lo levantaba parecía contener algo pesado, con cuidado lo coloco sobre la mesa, haciendo a un lado ambas tazas de café.

­-¿Qué es?- pregunto el bicolor en tono de duda.

-Es una deuda pendiente- respondió, con una leve mueca en el rostro.

­-¿Ah?- una deuda pendiente… abrió lentamente el maletín, y lanzo una pequeña y casi invisible sonrisa –Hasta que te acordaste…- susurro, descubriendo lo que portaba… una computadora portátil, con todos sus implementos, aun recordaba lo que le había sucedido a la ultima, el ruso pensó que no le molestaría que la tomara, y por accidente se le cayo al suelo en un mal movimiento, destrozándose por completo.

-Ya esta preparada para que empieces a trabajar… y si mi memoria no me falla, lo cual lo dudo, había un proyecto que tenias y nunca lograste terminar- su rostro se entristeció un poco al recordar el motivo- Pero ya es momento de que vuelvas a trabajar, ¡¡¡esos malditos buitres me están comiendo vivo!!! – coloco una expresión de fastidio, al referirse a lo socios de la compañía. Debido al accidente que aconteció un año atrás, a Hiwatari le tomo tiempo recuperarse, tiempo en el cual fue Boris quien tomo las riendas de la empresa, y ya estaba enloqueciendo por el trabajo –Ahora ve y termina ese proyecto, de esa manera te mantendrás ocupado, además de que es hora de que retomes tu lugar en la compañía como el jefe que eres y dejes de lamentarte por cosas que ya pasaron – Dicho lo que tenia que decir, se puso de pie y se dirigió a la salida, no sin antes dirigirle una dura mirada a Kai. Este la sostuvo, en un pequeño duelo, algo que ya hace tiempo no hacían, el ruso sonrió ante la respuesta dada sin palabras y salio del local. Al estar fuera de su rango visible el bicolor también sonrió, ya era tiempo de olvidar las heridas, y concentrarse no en sanarlas, sino en evitar abrirlas más. Cerró el maletín y dio un último trago a su café al momento que se ponía de pie. Tomo la maquina en su mano derecha y dejo la paga de ambas bebidas, saliendo del lugar y dirigiéndose a su "hogar".

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Coloco la portátil sobre el escritorio, el cual llevaba tiempo sin ser utilizado para su original propósito, y presiono el botón de encendido… la pantalla no tardo en iluminarse y lanzar el mensaje de bienvenida… el cual no era otro mas que "PONTE A TRABAJAR¡¡¡¡¡YA!!!!!"  Lanzo una pequeña risita. Pero tenia razón, era hora de trabajar. Abrió el cajón mas próximo de su escritorio y saco una caja con un disco adentro… agito su cabeza, tratando de no recordar el ultimo incidente con el disco, lo saco de la caja y lo introdujo a la maquina, al instante se abrió la ventana principal, mostrando todas las carpetas concernientes al proyecto, empezó a revisarlas una por una, a pesar de que eran tantas que le tomaría horas, pero no importaba, después de todo no tenia nada mejor que hacer… Los minutos transcurrieron hasta transformarse en horas, mientras el joven empresario revisaba y corregía lo que fuese necesario corregir. Después de 5 interminables horas vio por concluido su trabajo y guardo todos los cambios, no olvidando una copia de seguridad… ese proyecto le había tomado demasiadas horas de trabajo, pero un año atrás lo había abandonado solo faltándole pequeños detalles.

-Al fin…- después de mucho tiempo finalmente había terminado, eso sin duda aumentaría tres veces las ganancias y volvería a transformar Biovolt en un imperio económico. Estando a punto de cerrar el programa noto algo que anteriormente no había visto, y que estaba seguro no estaba, había un archivo libre entre el mar de carpetas y lo mas extraño es que no tenia nombre, solo la inicial "H" eso le extraño, intento abrirlo, pero no era posible, entonces sin saber bien porque, conecto la impresora a la maquina y le dio la orden de imprimir, esta tintineo por un momento y después inicio con la labor. Kai desvió la vista de una maquina a otra, y cuando regreso la vista a la laptop, dicho archivo ya no se encontraba, lo busco, pero fue en vano. Probablemente lo haya borrado por error, pero eso era muy improbable - ¿Cómo se habrá filtrado?- el no recordaba tenerlo con anterioridad… ¿Boris? No, imposible, el nunca tuvo la oportunidad de tomar el disco… aparte de el mismo solo una persona puso sus manos sobre él, con total acceso, sintió una punzada de dolor en el pecho ante el recuerdo de esa persona –Yuriy…- el nombre salio con pésame de sus labios… ¿acaso era posible que Yuriy lo hubiera hecho?... pero ¿cómo?... apresuradamente giro su vista a la impresora y tomo la hoja, sorprendiéndose, y a la vez confundiéndose de lo que sus carmines ojos observaban… en sus manos se encontraba la prefecta impresión de una simple, pero bonita casa, rodeada de árboles, y a la distancia se apreciaba el brillo del agua marina. Sus manos empezaron a temblar, y si no fuese que estaba sentado seguro ya hubiera caído de rodillas al suelo- ¿Que… que significa esto?, ¿Por qué ahora?- Sus ojos se sintieron húmedos, pero no lloro, estaba completamente consternado –Quizá… existe la posibilidad de que el lo haya agregado antes del accidente, ¿pero como?- No, era imposible que el pelirrojo hubiera puesto eso en el disco, imposible. Sintió una nueva y más fuerte punzada, y a la vez la necesidad de verlo, inmediatamente saco el disco de la portátil y lo coloco en su caja, para posteriormente ser depositado en el cajón del escritorio. Apago la maquina, tomo la imagen impresa y salio inmediatamente de si casa con un destino en mente… el cementerio.

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Se abrió paso entre la innumerable cantidad de lapidas que había en el lugar, y se dirigió a la mas lejana que se hallaba casi al fondo, allí mismo se encontraba la tumba mas hermosa, pero a la vez la mas sencilla, se acerco a ella con cuidado, a cada paso que daba mas recuerdos venían a su mente, recuerdos hermosos y placenteros, pero también fatídicos y dolorosos… al estar a una distancia lo suficientemente cerca se puso de rodillas, y con su manos derecha palpo tembloroso el epitafio de la lapita y con la voz en un hilo lo leyó… -Aquí yace Yuriy Ivanov…  gran amigo y compañero... descanse en paz- demasiado joven para haber muerto, pero así es la vida, imprevista. Nuevamente sintió sus ojos humedecerse, pero no lloro, no volvería a hacerlo, no hasta que volviese a verlo – No debí permitirme manejar ese día, sabia que no era buena idea, pero tu siempre tan terco ¿verdad?... fue mi culpa, debería ser yo y no tu quien descansara bajo la tumba… por favor perdóname- coloco la hoja sobre la tumba, y ante sus ojos la imagen del pelirrojo sonriente apareció en el pórtico de la casa. Kai se sorprendió grandemente, no entendía lo que pasaba… pero nuevamente tomo la hoja entre sus manos y la observo con cuidado, para después girar su vista a la tumba -¿Te sientes solo acaso?, ¿quieres que te acompañe?- Una suave brisa fresca acaricio su rostro, como respondiendo la pregunta anteriormente formulada, sonrío ante el contacto­–Espera un poco lobito… pronto estaré contigo- Dicho esto se puso de pie y se dirigió a la salida.

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Se encontraba nuevamente en el café, había llamado a Boris para comunicarle que estaría un tiempo fuera, pero aun no llegaba, estaba a punto de marcharse y olvidarlo, cuando este se apareció con una mirada de confusión en su rostro y lo acompaño en la mesa.

-¿Qué ocurre Kai?- pregunto, cuando su esmeraldas captaron algo que no había visto hace mucho tempo en el rostro del bicolor… había un rastro de esperanza y una pequeña sonrisa –Te vez… mejor… al parecer no me equivoque y el trabajo te sentó bien-

-Saldré- respondió la pregunta inicial del ruso

-¡¿Qué?!!... a no, no me vas a dejar mas tiempo con ese montón de locos… ¡que ni se te ocurra Hiwatari!!!!!- Kai llevo su mano al bolsillo de su pantalón,  saco la caja con el disco adentro, este mas pequeño que el anterior,  y lo coloco sobre la mesa, para después extendérselo a Boris ­-¿Qué es esto?- pregunto, sosteniendo el pequeño disco en sus manos.

-Con eso los mantendrás callados por largo tiempo, es el proyecto terminado, si funciona como lo preveo triplicara las ganancias de la empresa- dicho lo que tenia que decir se puso de pie dispuesto a irse, pero el ruso le tomo de la muñeca y le obligo a sentarse nuevamente.

-No te vas si una explicación- el bicolor suspiro, después de todo se la debía.

-Voy a buscar algo- respondi

­-Y ese algo es??????- no hubo respuesta con palabras, el bicolor coloco la imagen a su disposición, sorprendiendo al ruso de ojos verdes por lo que veía –Kai… ¿Qué significa esto?

­-No lo se… es lo que quiero averiguar- soltó en un tono nulo –Esa es la misma casa que Yuriy quería que viera

-¿Hace cuanto tiempo fue tomada?- pregunto

-No lo se, simplemente apareció- bajo la mirada –Creo que fue Yuriy quien la dejo-

-¿Y piensas buscar ese lugar?– asintió – ¡¡¡Estas completamente loco, no sabes donde rayos es!!!

-¡¡¡No me importa, lo encontrare!!!- dicho esto se puso de pie furioso, y ahora si se dirigió hacia la salida, pero antes de estar completamente fuera sintió nuevamente el fresco viento, pero esta vez mas fuerte, lo que provoco la agitación de unos anuncios en la pared, y cual no seria su sorpresa al ver anunciada la venta de la misma casa, sonrió… sin duda su pelirrojo lo estaba guiando

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Bajo del auto tras un largo viaje, y observo cuidadosamente la construcción frente a la cual se había estacionado, era exactamente la misma que en la imagen, vio el jardín, era enorme pero en ese momento se encontraba descuidado, las yerbas abundaban y lo único visible entre ellas era un letrero de "en venta", subió por las escaleras del pórtico y acaricio uno de los pilares de la casa, sobre el cual, en la fotografía Yuriy se encontraba recargado. Abrió la puerta, la cual no tenia seguro, y entro algo temeroso. La casa era justo como la describió, amplia, pero sencilla. Y en la parte que supuso seria la sala había un hermoso balcón, abrió la puerta ventana que lo dirigía a el, y pudo observar la claridad del mar. Nuevamente observo la imagen, y esta, al igual que en la ocasión anterior había cambiado, ahora se podía observar a si mismo en la imagen, junto a Yuriy, ambos relajados y tranquilos… justo en ese momento todo se aclaro. Debían estar juntos, y ya no podía esperar más tiempo, nuevamente dirigió su vista al azul de mar, tan azul como sus ojos, e igual de llamativo, alcanzo a deslumbrar el acantilado cerca de la casa, esa era sin duda una señal.

-Espera un poco mas, no tardare…- camino fuera de la casa y se dirigió a las rocas, en su camino percibió una fresca brisa, entre el camino arbolado, al ya no estar estos se encontró con la bella vista del agua, el brillo del atardecer resplandecía sobre la superficie, dándole un celeste matiz pintado de rojo y naranja. Se acerco peligrosamente a la orilla, y observo la altura, cuando menos serian unos 130 metros, sintió la brisa marina… -Ya nunca mas estarás solo lobito… esta vez no desperdiciare el tiempo…- por tercera vez en el día sintió sus ojos húmedos, pero esta vez no se contuvo, y dejo escapar una lagrima, la ultima que derramaría por él… la ultima… ya solo tenia que dejarse llevar y pronto volverían a ser uno.

-¡Espera!- una fría, pero dulce voz lo interrumpió, era tan parecida a la de…

-¿Yuriy?...- giro su vista, y la topo con la de un joven apenas menor que él, pero su mirada parecía helada y preocupada a la vez, tan parecida a la de su chico.

-¿Te encuentras bien?- lo escucho preguntar… y quien no lo haría al verlo estar tan cerca de la orilla, que con cualquier movimiento hubiese podido caer y no vivir para contarlo.

-Si… yo solo… solo admiraba la vista- respondió, no sabiendo porque pero sintiéndose aliviado. Observo al joven, parecía girar entre la mayoría de edad apenas, cabello castaño, algo rebelde, estatura promedio, y ojos claros… tenia una expresión inocente, pero a la vez algo fría y calculadora, muy parecido a Yuriy, pero a la vez tan diferente.

-Seria mejor que la admiraras desde unos metros atrás…- el chico parecía preocupado por él, pero no entendía porque, como podía alguien sentir preocupación por una persona a quien no conoce, por lo menos el no lo sentiría.

-¿Vives por aquí?- no supo porque, pero la pregunta salio de sus labios aun antes de pensar en decirla.

-Vivo en el centro de la ciudad, pero tengo una casa cerca- dijo señalando la misma casa de la cual momentos antes había salido – tenia planeado venderla, hace un año recibí una oferta, pero el joven no volvió a presentarse… pero ahora pienso retirar la venta.

-Es una excelente casa- susurro

-Lo es… solo necesita algunas pequeñas reparaciones – respondió ilusionado- Por cierto… ¿Cuál es tu nombre? – pregunto

-Kai Hiwatari… ¿y el tuyo?- era extraño, nunca daba su nombre a cualquiera, pero ese chico le inspiraba confianza

-Phillip Azael Finnigan Carter- Kai levanto una ceja ante la respuesta. El joven se apeno un poco- Solo Azael- el castañito dudo un poco, pero pregunto –Creo que la parrilla aun debe de servir… ¿gustaría una taza de té o café?

-¿Por qué no?- levanto los hombros en el gesto y acompaño al chico, dio una ultima vista a la imagen, nuevamente había cambiado, la figura de Yuriy había desaparecido, dejando solamente la suya propia, sonrió, su chico lo había llevado a comenzar todo de nuevo, quizá algún día lo volvería a ver, pero aun faltaba mucho para eso, arrugo la imagen y dejo que el viento se la llevara hasta perderse en el azul de las olas.

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OWARI

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Las cosas no siempre son lo que uno esperaría, el destino tiene jugadas misteriosas y por mas que deseemos no hay manera de elegir lo que sucederá mañana, lo mejor es volver a casa con una sonrisa en el rostro, no importando las adversidades, solo dejándose llevar de la mano por la vida, viviendo al máximo cada sorpresa y cada decepción, y así, todo se nos hará mas dulce a pesar del tiempo. Nunca debemos buscar a donde pertenecemos, dejemos que la pertenencia llegue a nosotros.

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O.o estuvo raro ¿ne?, pero espero haya sido de su agrado Javiera-san n.n Silver lo escribió con mucho cariño n-n para usted, y nuevamente FELIZ CUMPLEAÑOS NUMERO 15 ----, espero la forma en la que coloque a su OC haya sido correcta o.o trate de ponerlo como me lo describió, espero no haberme equivocado n.nU. Jiji, el titulo no tiene nada que ver con el fic, pero no se me ocurría otro n.nU

Por cierto. Necesito sugerencias de parejas n.nU, ya no se me ocurren más.

Dudas, criticas y sugerencias, mi mail es o déjenme un review n.n, también por si quieren agregarme, me encanta conocer nuevos otakus n-n

Sayonara

Se despide de ustedes Silver n

PD: QUE SIGA CUMPLIENDO MUCHOS AÑOS MAS Y SEA MUYYYYY FELIZ O