Disclaimer: La historia no me pertenece, es de Naia y ella dice: I don't own anything you'll recognize.

Capítulo 2

Lily ahora tenía 19. Sus padres habían muerto hacía ya cuatro meses. Ahora el Dominio de los Evans era regido por Petunia y Vernon. Como Petunia odiaba a los caballos Vernon no entendía nada del concepto de entrenamiento, Lily tuvo que hacerse cargo de todo cuanto tuviera que ver con los establos. Más aún, Petunia adoraba humillar a Lily obligándola a hacer las cosas más bajas. Algunas veces le daba tareas imposibles de cumplir y después la reprendía por no haberlas logrado. Lily era como una esclava. Tenía sólo músculos y piel en sus huesos. El entrenamiento de los caballos le dio músculos, pero estaba mal alimentada. Tenía muchos golpes. Este trato la había hecho fría, ya no mostraba sus sentimientos. Sus ojos ya no tenían esa chispa, su piel extremadamente pálida. Lloraba sólo cuando estaba sola, extrañando a sus padres, a Angel. Sabía que había tomado la decisión correcta al dárselo a Lady Bella pero le dolía todavía no poder estar con ella. Su vida era ahora un infierno.

Con el propósito de evadir a Petunia, pasaba mucho tiempo en el bosque. No le importaban sus ropas. Su hermana le daba solamente ropas desgarradas, pero había descubierto como repararlas con sus poderes. El bosque era su hogar y la protegía.

Nadie iba al bosque, se decía que había criaturas peligrosas viviendo ahí. Pero a Lily no le importaba. Sus padres estaban muertos, su hermana la detestaba, no tenía amigos; a nadie le importaría si muriese.

Suspiró. Había pasado el día entero con Rohal, entrenando algunos sementales. Desde hacía cuatro meses había decidido enseñarle todo lo que sabía sobre caballos y entrenamiento. Rohal había sido un buen estudiante. Era ahora tan bueno como ella, podía cabalgar sin necesidad de una montura...

"Excelente Rohal! Eres genial! Ahora Sorrow tiene modales perfectos!" Rohal había mostrado a un caballo que el mismo había entrenado.

"Gracias señorita. Pero usted es genial, nadie es mejor que usted!"

"No lo creo."

Era cierto, ella era grandiosa con los animales, confiaban en ella.

Lily miraba el cielo. Cuando recordó que pronto sería la temporada de dragones. Cada año en los últimos días del verano, durante dos semanas todas las personas entre 19 y 22 años, buscaban por todo en país huevos de dragón. Únicamente, aquellas personas con poderes mágicos podían ser amigas de un dragón.

Los magos eran divididos en dos comunidades: en la primera estaban los maestros, los curanderos, los eruditos; en la segunda, los peleadores. La mayoría de las veces los magos que obtenían un dragón eran peleadores pero algunas veces los dragones se vinculaban con alguno de la primera comunidad. Había seis tipos de dragones: los verdes, los más pequeños, pero los más veloces, eran comúnmente mensajeros; los azules, más grandes, bastante rápidos, mayormente usados para espionaje o para mandar mensajes al igual. Después los cafés, más grandes, no eran tan rápidos como los verdes o los azules, pero eran más fuertes y más resistentes. Eran, junto con los bronce, los peleadores. Los bronce eran aún más grandes que los cafés; pero los más altos y fuertes eran los dorados y los plateados. Eran los líderes en la jerarquía de los dragones. Los plateados eran únicamente hembras y los dorados únicamente machos.

Un dragón era un animal muy peligroso. Podían hablar mente a mente con su compañero, moverse de un lugar a otro en segundos. Los dragones eran, junto a los caballos, los animales más nobles en la opinión de Lily.

Cada primavera, las hebras ponían huevos, los escondían y los abandonaban. A finales del verano, salían del cascarón. Pero los bebés eran incapaces de sobrevivir, así que todos los magos con la edad suficiente, buscaban por todos lados los huevos para que las crías no murieran.

Lily contó los días. La temporada empezaría en dos días. Sabía que durante este periodo, a las personas no mágicas no se les permitía salir de sus casas porque un bebé dragón podía hacer un daño muy serio. Todo el mundo había preparado sus provisiones por estar obligados a permanecer en casa. Toda actividad cesaba durante estas semanas.

Dos semanas encerrada con Petunia y Vernon, Maravilloso! Pensó Lily. Preferiría ser muerta por un dragón bebé que dos semanas sin poder evadir a Petunia!

Así que decidió quedarse en el bosque durante esas semanas. Sabía que pagaría por eso, pero no le importaba.

Mudó sus pertenencias a una vieja cabaña en el bosque. Era su escondite.

LILY!!! Donde estás!!... tu... tú pequeña rata. Ven aquí inmediatamente! Gritó Petunia o lady Petunia como le gustaba ser llamada.

Lily suspiró, y ahora que quiere?

Se dirigió a la cocina.

"Qué es esa, esa cosa?" preguntó su hermana, histérica.

"Creo que es una lagartija, Petunia"

"Atrápala, atrápala!"

Lily tomó al animalito y lo puso fuera.

"Tienes que fregar todo el primer piso, no sabemos lo que pudo haber hecho ese horror!"

"Todo el... Pero tengo que entrenar..."

"Entrenarás a tus monstruos después de lavar el piso!"

"De acuerdo, le avisaré a Rohal."

Pasó algunas horas limpiando, después corrió a los establos donde sir Vernon la reprendió por estar retrasada horas.

"Ingrata holgazana! Tenías que haber estado aquí a las 8 am, y son las 10 am..."

"Es que Lady Petunia..."

"No tienes excusa! Tienes que entrenar a los caballos, serás castigada por esto, no habrá comida hoy!"

Lily sabía que era inútil discutir. Asintió y empezó el entrenamiento.

Al final del día estaba muriendo de hambre. Afortunadamente había encontrado un manzano el día anterior.

Finalmente, pensó, dos semanas sin Petunia ni Vernon! Que sueño!

Se dirigió a la cabaña y no volvió en la noche. Había decidido usar esas dos semanas para entrenar sus poderes.

La primer semana se fue en un suspiro, tenía ahora mejor control de sus poderes. Dos días antes de regresar al dominio oyó un llanto. Era un animal, aparentemente herido. Corrió para ayudarlo o ayudarla. Llegó a un claro. Lo que vio la impresionó. Un bebé dragón plateado estaba ahí, llorando. Tan pronto como hubo visto a Lily, la criatura se dirigió a ella. Primero Lily quería correr, pero después pensó Tal vez esté herida, no puedo dejarla aquí, nadie vendría! No puede ser peor que Petunia. Así que se quedó y dejó que la criatura se aproximara. El pequeño dragón se detuvo cerca de ella y le sollozó.

"Hola preciosa" dijo Lily, había notado que su voz siempre había tenido un buen efecto en los animales.

Sorprendido, el dragón paró y la miró. Lily fue incapaz de describir que pasó en los minutos que siguieron este contacto visual. Sintió una ola de bondad, confianza y amor, amor puro. Sintió correr lágrimas en sus mejillas en cuanto estos sentimientos la alcanzaron. Sentía la necesidad de proteger esta pequeña criatura. La empezó a acariciar, repentinamente oyó una pequeña voz.

[Lily?]

Dio un brinco pasmada, tratando de encontrar a la persona que había hablado. No había nadie. De repente cayó en la cuenta que tenía que haber sido el dragón. Trató de responder.

[Si?]

[Soy Amaris]

[Es un nombre muy bello, preciosa!]

[Tengo hambre, puedo comer?]

Lily se sintió inútil, no sabía que darle a Amaris.

"Puedes darle esto" dijo una voz masculina.

Pasmada, Lily volteó y encaró a un hombre viejo con un dragón dorado. Estaba sosteniendo un pedazo de carne. Ella lo tomó y se lo dio a Amaris quien empezó a comerlo rápido.

Miró al anciano.

"Gracias señor"

"No hay la necesidad querida. Pero quién eres? Pensé que conocía a cada uno de los magos del reino. Y tú eres una bruja al haber sido capaz de vincularte con esta bebé" Sonrió amablemente hacia ella. "Así que quién eres, y quienes son tus padres? Por cierto soy Albus Dumbledore, y este", señalando hacia el gran dragón dorado, "es Deris."

Lily se sorprendió, este hombre era el mejor consejero del rey y el mago más poderoso del reino, incluso Voldemort temía de él.

"No hay necesidad de ser tímida, adelante."

"Soy Lilyaris Evans, hija de Kethran y Gladys Evans."

"Los criadores de caballos?" preguntó Dumbledore un poco sorprendido.

Lily asintió.

"Prefiero ser llamada Lily. Como eran plebeyos, mis padres estaban un poco asustados con mis poderes. Ellos incluso, no querían que alguien se enterara de esto. Así que no fui entrenada para usarlos. He aprendido y me he entrenado por mi misma. Ahora puedo controlar mis poderes y hacer hechizos sencillos."

Sir Dumbledore parecía pensar muy profundo.

"Si no has sido entrenada, como usas tus poderes, tienes que tener una varita para proyectar los hechizos" dijo dudando.

"Es necesaria la varita?" Lily parecía liada.

"Sí, por qué la pregunta?"

"Pensé que solo ayudaba. Después de algunos intentos para controlar mis poderes descubrí que los podía usar sin la necesidad de nada, fue difícil al principio, pero..."

"Puedes enseñarme un hechizo?"

Lily encogió los hombros. Movió la mano apuntando hacia una gran roca y dijo claramente Wingardium Leviosa. Inmediatamente, la piedra empezó a flotar.

Dumbledore la miró, incrédulo.

"Está mal?" Preguntó tímidamente. Él parpadeó, después le sonrió.

"Está muy bien. Desde cuando te has entrenado?"

"Desde mi cumpleaños número 15, tengo 19 ahora" respondió.

Él le volvió a sonreír, una sonrisa gentil y amable. Hacía mucho que alguien le había sonreído que no supo como reaccionar. Finalmente, hizo una sonrisa muy pequeña.

"Por qué estabas aquí?"

"Vivo en la cabaña cercana"

"Por qué no estás con tus padres?"

"Están muertos" contestó fríamente.

"Lo siento querida, pero no tienes otro pariente?"

"Tengo una hermana señor, pero me odia, me considera como una esclava y su esposo sólo me ve como una herramienta para entrenar caballos", dijo sin parecer importarle, "y como no quería pasar dos semanas confinada con ellos, me mudé a esta cabaña."

"Lo veo" Sus ojos llenos de enfado. Después se calmó.

"Lily, te gustaría aprender todo acerca de la magia?" preguntó.

"Es uno de mis sueños señor."

"Entonces, yo te enseñaré. Te conseguiré una varita para mejorar tus habilidades, pero tienes que ser capaz de hacer magia sin ella también."

"Pero señor, no puede, usted es el consejero del rey! No lo merezco!" interrumpió Lily.

"Incluso el consejero puede tener vacaciones y Regis entenderá perfectamente la situación."

"Pero…"

"Sin peros! Seré tu maestro. Transformaré un poco esta cabaña para que podamos vivir aquí con los dos dragones."

Lily se quedó muda, todos sus sueños parecían volverse realidad: tenía ahora una amiga para toda la vida, y aprendería magia.

Amaris quien había terminado de comer se había quedado dormida. Lily se aproximó a ella, y la llevó a la cabaña. Ahí, Dumbledore con uno o dos movimientos de su varita transformó la vieja cabaña en una casa enorme, pero conservaba la apariencia de la cabaña.

Lily entró y volvió a quedar sin aliento, esta era preciosa. Dumbledore la guió a su habitación en donde había también un lugar para Amaris. Lily cayó en la cama y se durmió en un segundo. Dumbledore salió tranquilamente de la recámara. Después salió de la cabaña, la cerró y fue de vuelta a Erkansvald.

Una ves que hubo llegado, fue directo a la sala del trono. El rey estaba hablando con su hijo.

"Albus! James ha encontrado un dragón dorado, Tharis, hijo de Geris y Everis!"

"Muy bien James" dijo Dumbledore.

"Sirius encontró un bronce llamado Mneris, Remus un bronce también llamado Yoris, y Bella una plateada llamada Darais"

"Maravilloso, maravilloso" repuso Dumbledore sin mayor alboroto.

El rey y su hijo se miraron el uno al otro, sorprendidos por en comportamiento del Dumbledore.

"Puedo hablarle, su majestad?" dijo repentinamente Dumbledore.

"Por que no?" al ver a Dumbledore, entendió lo que su consejero quería. "James, ve a reunirte con tus amigos con Tharis"

"Si, padre"

Una vez solos, Dumbledore invocó el encantamiento silenciador.

"Qué sucede, Albus?" preguntó preocupado el rey.

"He encontrado algo, Su majestad, algo realmente inusual."

"Y qué es?"

"Estaba al norte del bosque donde sabía que estaba el huevo de Deris y Faris, porque quería saber quien sería el mago que se vincularía a ese dragón. Imagine mi sorpresa cuando llegué y vi a una chica de 19 años ayudando a un dragón plateado."

"Es genial Albus! Quién es?"

"Su identidad es la razón principal de mi llegada. De primera vista supe que no era noble: estaba aparentemente mal alimentada y sus ropas estaban desgarradas... De hecho es una plebeya..."

"Una... plebeya..." Regis dijo conmocionado, "se ha vinculado con la hija de Deris?"

"Si, pero hay más. empecé a hablar con ella. Es Lilyaris Evans, la hija del criador de caballos Kethran Evans, muerto durante el festejo junto con su esposa. Ella vivía con su hermana, casada con sir Vernon. Aparentemente la consideran como a una esclava. Es por eso que decidió pasar la temporada en el bosque, en lugar de en el dominio."

"Haré una investigación. Pero, debe ser una bruja si hizo el vínculo?"

"Si, es una bruja"

"Pero nunca la vi en tu escuela, y mi hijo nunca habló de una bruja plebeya!"

"Es verdad, no ha sido instruida. Pero tiene control sobre sus poderes y hace hechizos"

"Pero, si no ha sido instruida, no tiene una varita!"

"Puede hacer magia sin una"

"Sin una..." repitió el rey, incrédulo.

"Es extremadamente poderosa. He venido a solicitar su permiso para quedarme con ella y enseñarle magia con y sin varita. No quiero imaginar lo que Voldemort haría si se enterara que alguien puede hacer magia sin una varita..."

"Concedido!" replicó inmediatamente el rey, irritado ante esta idea.

"Gracias su majestad. Entenderá que nadie debe saber de esto, es muy vulnerable. La entrenaré en el bosque. Participará en el torneo de los nuevos jinetes."

"Estás seguro?"

"Sí"

"Entonces Buena suerte Albus, sé cuidadoso!"

"Gracias su majestad. Si me necesita, envíe a Fawkes, él me encontrará."

Dumbledore hizo una reverencia y salió. Una vez fuera, buscó a su dragón y montó.

"A la cabaña Deris"

En tres latidos del corazón, estaba al lado de la cabaña. Entró y se dirigió al a habitación de Lily. Dormía plácidamente.

Es tan inocente, parpadeó sir Albus, pero tan poderosa! Me pregunto que fue exactamente lo que pasó para que adoptara esta máscara de frialdad. Amaris debe ser la solución, Lily no confía en muchos, pero ama a los animales...

Dejó la cabaña por segunda vez, para comprarle algunas cosas que serían necesarias como una varita, libros, ingredientes para pociones... pero también ropa para el entrenamiento, para cabalgata pero también unos cuantos vestidos por si tenía que asistir a un baile.

Será interesante, pensó Sir Albus, mientras una pequeña sonrisa se dibujaba él sus labios...

A/N: Que les ha parecido? Lamento la espera, pero, no puedo ir tan rápido como con el 13vo poder, Naia se toma su tiempo entre capítulos, así que no quiero arruinarlo subiendo todo tan rápido... también ella nos hace sufrir... Agradece todas las reviews, y ha escrito: I went to see them, with the help of my sister, and I was really happy….. It really made my day!