Chapter Twelve

Todos pasaron las siguientes horas tratando de elaborar un plan de rescate. Pronto, Sir Cornelius fue echado de la habitación, ya que molestaba a todos por su constantes comentarios acerca del desperdicio que significaba este proyecto, que Lily no lo valía. Al final, fue James quien lo echó.

Finalmente lograron un plan. Era arriesgado, peligroso, muchas cosas podrían salir mal, pero estaban dispuestos a tratar, como todo soldado de la armada. Sin duda Lily era respetada por todo el ejército por sus habilidades, coraje, justicia y su amabilidad. El rey habló.

"Bien, ejecutaremos el plan tan pronto como estemos listos. Ahora, quisiera saber el nombre de aquellas personas que formarán parte de esto."

Instantáneamente, James, Sirius, Remus y Bella alzaron las manos. El rey suspiró.

"No sé si dejarlos participar..."

"Pero Lily es nuestra amiga su majestad!" protestó Sirius.

"Exacto, no me quedaré aquí preocupada. Lily es como mi hermana, y no la abandonaré." Planteó Bella, cruzando los brazos. Remus asintió en acuerdo a esto.

"Más aún padre, no puedes detenernos, sabes que aún si lo prohibes, iremos." Finalizó James.

El rey miró a su hijo, sorprendido.

"Pero que cambio tan repentino de actitud! Qué te ha hecho cambiar tu opinión acerca de Lilyaris?" preguntó algo curioso.

James bajó la vista, un poco avergonzado y ligeramente sonrojado.

"Me ha demostrado que tiene más valor que muchos que conozco. Se ha sacrificado a si misma por el reino. No conozco a mucha gente que esta dispuesta a dar su vida por defender sus ideales." Dijo en voz baja.

El hecho de que es bonita ayuda también. Qué? De donde vino eso? Me estoy volviendo loco, estoy hablando conmigo mismo! El príncipe agitó la cabeza, para librarse de esos pensamientos.

"Lo veo... " dijo el rey, notando a su hijo avergonzado. "Bien, estoy feliz que hayas cambiado de parecer, es verdaderamente una persona maravillosa."

"Lo sé" fue la contestación de James.

"Les permito formar parte del grupo de rescate. Les dejo la responsabilidad de elegir a las personas que los acompañarán, con la ayuda de Sir Albus y Sir Exer."

"De acuerdo. Pero qué debemos hacer si Sir Cornelius se opone y no deja ir los que escojamos?" preguntó Bella.

"Tienen toda la autoridad."

"Prepárense lo más pronto posible, no quiero imaginar lo que Voldemort le está haciendo." Dijo la reina.

"Por eso no habrá problema, todo el mundo estima a Lily y estarán más que dispuestos a ayudarle." Dijo Remus.

"No hay duda" dijo el rey, "Parece ser muy popular... me pregunto por qué?"

"Creo que lo sé, no es noble, así que no hay una barrera entre ella y las personas. Más aún, no toma ventaja de su estatus como una de las mejores peleadores. Cumple sus con sus deberes como todos y no pide privilegios. Siempre está dispuesta a ayudar a los demás. Creo que su sobrenombre en la armada es "la dama plateada del corazón de oro", no lo es?"

"Así es" asintió Sirius.

El rey parecía sorprendido pero rápido recobró la compostura.

"De acuerdo, vayan a preparar el equipo." Dijo el rey a su hijo y a sus amigos.

Abandonaron la sala del trono y se apresuraron al cuartel.

El rey se volvió a ver a sus consejeros.

"Qué piensan de esto?"

"Puede que logren tener éxito pero no estoy segura." Dijo lady Minerva, preocupada.

"No hablaba de eso" dijo el rey, "Han visto la lealtad que aparentemente la mayor parte del ejército le tiene?. Es increíble que haya logrado ganarse su no sólo su confianza sino también su lealtad!"

"Lo se, Regis" dio Sir Albus. "Tiene una especie de aura a su alrededor que hace que la gente confíe a ella su alma, una vez que la conocen."

"Es verdaderamente increíble... " dijo el rey. Parecía sumido en sus pensamientos. Finalmente habló.

"Sólo espero que se encuentre bien... "

Este pensamiento estaba en la mente de todos.

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Mientras tanto, James y sus amigos habían llegado a donde el ejército. Habían entrado a los cuarteles.

"Así que necesitamos un jinete dragón, cuatro peleadores, dos elfos y un hada para componer el equipo. También necesitamos personas para formar la distracción.

Bella se puso en pie y movió la varita "Accio registros de Lily."

En un momento tres libros llegaron volando y cayeron en una cama. Los tomó.

"Qué son estos libros?" preguntó Sirius confundido.

"Lily y yo hemos escrito estos libros donde tenemos la información de cada uno de ustedes. Los actualizamos cada semana. Para cada guerrero están escritas sus habilidades, calidad, puntos débiles, temperamento... Ayuda a hacer los equipos o grupos y a seguir el progreso de cada uno. Nos hacemos cargo de los jinetes dragón y preguntamos a los capitanes por los guerreros normales. Su registro se encuentra también aquí."

Los chicos la miraron asombrados.

Ella les acercó un libro.

"Este es el libro concerniente al los jinetes de dragones. Yo ya sé a quien escoger, pero quiero que ustedes escojan y así comparar... Mientras tanto yo escogeré a los peleadores, los elfos y el hada que nos acompañarán. Los conozco mejor que ustedes."

"De acuerdo Bella. Qué hay con los que crearán la distracción?" preguntó James.

"Creo que tendremos que tomar algunos voluntarios. Escojan varios candidatos así si el primero se rehúsa a venir, podemos preguntar a alguien más."

"Entendido. Pero para que hicieron esto?" demandó Sirius.

"Lily dijo que sería útil conocer a cada guerrero para poder trabajar con ellos de manera más efectiva."

"Sin duda." Terminó Remus.

Empezaron a revisar el libro. Después de una hora, habían seleccionado algunos jinetes. Vieron que Bella casi terminaba también. Unos minutos después cerró sus libros.

"De acuerdo, a quién escogieron?"

Le acercaron una pedazo de papel donde venían escritos los nombres de los jinetes escogidos.

"Hmmm... Sir Frank, dragón azul, … Sir Yvan, café, … Sir Thomas, café, … Sir Arxes, café, … Sir William, verde. Buenas elecciones. El orden es bueno también. Estoy de acuerdo. Estas son mis elecciones para los guerreros: La señorita Derna, Sir Nathael, Orthon y Urval. Son maestros en la espada, buenos jinetes y Sir Nathael y Sir Urval son de los mejores arqueros. He escogido a Iona y a su primo Ither para acompañarnos. Son buenos curanderos y son capaces de defenderse a si mismos con escudos y hechizos ya que no pueden dañar seres vivos. Lysalia será parte del equipo también. La jefe de las hadas sigue mejorando sus habilidades."

Los chicos la miraban, cómo había podido escoger a mujeres para acompañarlos?. Finalmente decidieron permanecer en silencio sabiendo que Bella no apreciaría sus comentarios.

"Puedo recomendarles que no hagan comentarios frente a Derna? Es una persona muy sensible."

Asintieron.

"Bien. Creo que ahora es necesario llamar a todos para encontrar voluntarios para la distracción."

"De acuerdo."

Salieron de la habitación. Una vez afuera, llegaron a un lugar donde el ejército se reunía generalmente para las juntas.

"Escuchen" dijo James. "Voy a llamar a todos, después les explicamos la situación. Dire que los voluntarios que se queden. Busquen a la gente que escogimos para ver si están dispuestos a ayudar."

Todos acordaron. James apuntó la varita a su garganta "Sonorus"

"TODOS LOS PELEADORES DEBEN VENIR" dijo. "Quietus"

En unos minutos llegaron todos. Remus salió.

"Como todos saben, uno de nosotros, Lilyaris, es prisionera del señor Oscuro. Se ha intercambiado por el rey. Hemos decidido ir en su rescate. Para hacer eso, necesitamos ayuda. Así que, la gente que no quiera ayudar, es libre de retirarse."

Alguna personas se retiraron, Sirius notó a Sir Lucius, Sir Severus y a sus amigos. James continuo.

"Ahora dos grupos serán hechos. Uno creará la distracción atacando el campo, mientras el otro rescata a Lilyaris. Debo advertirles que es extremadamente peligroso. Tenemos a la gente que nos acompañará a rescatar a nuestra compañera. Serán notificados pronto. Así que necesitamos voluntarios para la distracción. Piensen por un momento, discútanlo entre ustedes, necesitamos un equipo e alrededor de veinte jinetes y treinta peleadores, después darán su respuesta. Estaremos en los cuarteles generales." James y los demás dejaron el lugar y se dirigieron a los cuarteles para preparar su equipo y notificar a las ocho personas que los acompañarían, requiriendo su presencia en dos horas.

Después de casi una hora, oyeron que algo se acercaba, tocaron la puerta. Remus la abrió u vio a Sir Yvan.

"Hemos escogido." Le acercó una pieza de papel.

"Bien" dijo Bella. "Gracias en nuestro nombre y en el de Lily."

"No hay necesidad."

"Yvan, este es el para nuestro equipo, creo que debes reunirte con la gente que formará parte del segundo grupo; confío que elaborarás planes y estrategias para el ataque." Dijo James.

"De acuerdo. Cuándo partimos?" preguntó el jinete.

"Mañana en la tarde, encuéntranos en el campo." Contestó Sirius.

Yvan asintió y se retiró.

Unos momentos después Derna, Nathael, Orthon, Urval, Iona, Ither, Frank y Lysalia llegaron.

Se sentaron y Bella comenzó a explicar la situación.

"De acuerdo, los hemos elegido para ser parte del equipo de rescate. Primero aceptan?"

Inmediatamente asintieron.

"Les explicaré el plan, después pueen preguntar lo que quieran."

Empezó a explicar lo que planeaban hacer. Cuando terminó, empezaron a comentar.

"El plan es bueno, pero por qué estamos aquí? No podemos pelear." Preguntó Iona.

"Lo sabemos. Pero son Buenos curanderos y no necesitan protección en una pelea." Contestó Remus.

"Oh, de acuerdo."

"Alguien más tiene otra pregunta? O idea para mejorar este plan?"

Permanecieron en silencio.

"Bien, Prepárense para mañana, saldremos después del almuerzo. Encuéntrenos en el campo. Preparen su equipo y todo lo que necesiten. Buenas noches."

Con esto, salieron del cuartel.

En la mañana todos se levantaron temprano. Bella se vistió en su traje de batalla, cuero negro y plata. Practicó un poco con los chicos antes de preparar las cosas que necesitaría. Cuando hubo terminado, fue en busca de sir Albus para recoger algo que había pedido que preparase.

"Hola Señor", dijo en cuanto lo vio.

"Hola Lady Bella."

"Lo ha terminado?"

"Si, aquí lo tienes" le acercó un objeto.

"Gracias."

"De nada" su rostro se tornó seria. "Prométeme que serán cautos."

"Lo seremos señor."

"Entonces buena suerte, los esperamos."

Asintiendo, Bella se alejó rumbo a los cuarteles, ahí, hablaron un momento. Comieron algo y se dirigieron al campo. Todos ya se encontraban allí.

"De acuerdo" dijo en voz alta Bella. "Saben todos que hacer?"

Un coro de "Sí" le contestó.

"Entonces vamos!"

Los jinetes montaron sus dragones mientras que los guerreros se aproximaron a sus capitanes. Bella les había dado un traslador a cada uno de ellos. Dichos trasladores los llevarían cerca del campamento de Voldemort. El equipo de rescate tomaría uno también. Después tomarían el que había dado Lily para ir directo al cuartel de Voldemort. Los dragones los seguirían.

Una ves cerca del ejército enemigo, pararon, esperando a que el segundo equipo empezara con la pelea. Oyeron gritos.

Esperaron a que los dragones dijeron que Voldemort había abandonado su cuartel.

Tomaron el anillo hecho por Lily y James dijo la palabra. Fueron transportados inmediatamente a los interiores del cuartel. La habitación era oscura, tomaba algunos segundos acostumbrarse a ello. Derna, Orthon, Nathael y Urval se pararon cerca de la puerta, listos para detener a todo aquel que tratara de entrar. Mientras tanto los demás se encontraban buscando cualquier rastro de Lily. James notó una puerta escondida detrás de unas cortinas negras. Intentó abrirla, pero estaba bloqueada.

"Bella! Ven aquí!"

Bella se aproximó.

"No puedo abrirla."

"Intentaste el Alohomora?"

"Si"

"Déjame ver."

Bella se arrodilló ante la puerta. Después de revisar por unos segundos se puso en pie y apuntó su varita a ella.

"Devrlosa"

La puerta se abrió inmediatamente.

"Te explico luego" dijo Bella, antes de entrar a la habitación.

Estaba oscuro y silencioso.

"Lumos" murmuró James.

La punta de su varita empezó a brillar. Buscaron por la habitación y sus ojos se detuvieron en una figura entre las sombras. Se aproximaron y lo que vieron los sorprendió. Era Lily. Podían decir que estaba gravemente herida pero en cuanto se fueron aproximando empezaron a oírla gemir: "No, no, no quería... por favor... detente... no quise... no es mi culpa... lo siento... No, no... " Esto los asustó. James puso una mano sobre su hombro y la sacudió ligeramente. Ella pareció no notarlo y continuó suplicando. La sacudió un poco más fuerte pero no hubo reacción.

"Bella, que es esto?"

"No lo sé James, en verdad no lo sé, pero debemos salir de aquí ta rápido como podamos, la distracción no durará siempre. Sir Albus sabrá que hacer."

"Tienes razón." James suspiró. Se arrodilló cerca de ella y la levantó con cuidado de no lastimarla más de lo que estaba. Inesperadamente, Lily pasó sus brazos alrededor del cuello de James y hundió su cabeza en su hombro, todavía gimiendo.

"Ahora estoy segura que lo que sea, es malo, no hay manera que Lily hiciera eso en sus cinco sentidos." Planteó Bella.

Salieron de la habitación. Los demás parpadearon de asombro al ver a Lily. Estaba bastante lastimada. Una de sus piernas parecía rota al igual que algunas costillas. Su espalda estaba sangrando. Tenía varios cortes en el brazo y algunos golpes en el rostro.

"Tenemos que salir de aquí" dijo Bella "y rápido, al parecer está bajo el efecto de una maldición pero no sé cual."

Asintieron. Iona e Ither se aproximaron y usaron sus poderes para sanar algunas de sus heridas pero en unos segundos empezaron a temblar violentamente.

Se colapsaron.

"Qué sucedió?" preguntaron inmediatamente.

"Está bajo el hechizo Missorfea" dijo Iona, todavía temblando.

"La está forzando a ver sus mayores temores, sus más grandes penas, todas las cosas de las que piensa que es responsable una y otra vez. Es usado para romper la mente de una persona o volverlo loco." Añadió Ither. "Esto nos detiene de sanarla."

"Una razón más para volver tan rápido como podamos" dijo Remus.

Lysalia llamó rápidamente un hechizo de invisibilidad en ellos. Era su especialidad, lo que la hacía uno de los mejores espías de Erkansvald.

Salieron. Vieron que sus amigos empezaban a retirarse, terminando la distracción. Aceleraron. Estaban a la mitad del camino cuando oyeron un grito.

"La prisionera escapó!"

Comenzaron a correr. Llegaron al filo del bosque pero de repente cuando estaban a punto de atravesar, fueron detenidos por una especie de barrera.

"Una pared de energía!" susurró Bella. Volvió le rostro a los demás. "Necesito cinco minutos para hacer un hoyo en ella. Tendrán que detenerlos mientras lo hago."

"De acuerdo, hazlo tan rápido como puedas, trataremos de pararlos." Replicó James. Le pasó Lily a Ither quien la sostuvo.
Inmediatamente mortífagos empezaron a llegar en su dirección. A pesar del hecho que no los veían, sabían que algo intentaba salir.

"Quién está ahí, revélese!" gritó el mortífago más alto.

Podrían ser más estúpidos! Pensó Bella.

Como nadie contestó, levantaron sus varitas.

"Bella cuanto tiempo más necesitas?" susurró James.

"Tres minutos más."

"De acuerdo. Nathael, Urval, voy a poner un encantamiento silenciador en ellos. Podrían tocarlos en las piernas para que no puedan ir por ayuda?"

Asintieron y tomaron sus arcos. En un momento los tres mortífagos yacían en el suelo, con una flecha en la pierna, incapaces de moverse.

"Perfecto, pero alguien vendrá a ver que sucedió." Dijo Remus.

"Sin duda cuatro mortífagos y cinco peleadores llegaron un minuto después.

"Cuanto más Bella?"

"Un minuto."

James pensó un momento.

"Lysalia, podrías quitar la invisibilidad excepto en Bella, los elfos y Lily?"

La pequeña hada asintió y movió la mano. Al instante, se volvieron visibles y se oyeron gritos.

Empezó la pelea y pronto los mortífagos fueron derrotados. Derna, Nathael, Orthon y Urval continuaban peleando. Pero James vió que llevaban las de ganar, que sólo continuaban la pelea por diversión.

"Diez segundos James!" oyó a Bella gritar.

Miró a Derna, listo para pedirle que se detiviera, pero vio que ya había acabado su pelea y que los mortífagos estaban tendidos en el suelo.

"Todos! Ya está listo!"

Se aproximaron al lugar donde estaba Bella y vieron … Nada.

"Donde está?" preguntó Nathael.

"Oh! Aquí!" apuntó a algo frente a ella. "Vayan! Confíen en mi."

Encogiendo los hombros, caminaron. Pasaron a través de algo y sintieron como su cabello se empezaba a levantar hasta quedar parado en su cabeza.

"Lindo peinado" dijo Derna con una pequeña sonrisa en sus labios.

Una vez afuera, vieron que varios mortífagos los habían visto ya.

"Creo que deberíamos correr" dijo Orthon.

"Muy Buena idea" replicó Sirius, "que tal desde ahora, no creo que estén felices de vernos."

"Ni lo digas."

"Debemos apresurarnos" dijo Ither, apuntando a Lily. Su cuerpo entero estaba temblando y estaba llorando, todavía gimiendo.

James tomó a Lily de Ither, viendo que éste se empezaba a cansar. Corrieron a donde se encontraban sus dragones.

Una vez que alcanzaron el lugar donde estos se encontraban los montaron. Nathael montó con Remus, Orthon con Sirius, Urval con James. Iona e Ither montaron en Amaris quien permitió que subieran. Se levantaron en el aire y emprendieron el vuelo para desaparecer. Repentinamente oyeron a Amaris gritar.

Hydras!

Volvieron la vista y vieron como diez hidras persiguiéndolos.

"James, ve directo al castillo, nos encargaremos de ellos."

"Pero... "

"VE!"

James detuvo la discusión y voló tan rápido como pudo.

Bella se volvió para encarar a las hydras.

"Listos?"

"En realidad no." Dijo Remus.

"Que mal, vayan, traten de esquivarlas, tenemos que detenerlas un poco antes de irnos."

Asintieron.

"Buena suerte."

Todos atacaron a excepción de Amaris quien se quedó atrás, cubriendo las espaldas.

Durante los minutos siguientes, lograron derribar dos de ellas, pero eran innumerables. Sin duda, James había tenido suficiente tiempo para llegar al castillo, Bella hizo señales de retirada. Ellos viraron y usando su velocidad, se alejaron. Lograron llegar al lugar donde podían desaparecer segundos antes de que los mortífagos los paralizaran.

Una vez que reaparecieron cerca del castillo, suspiraron. Habían sido heridos bastante. Tan pronto como tocaron suelo Iona e Ither empezaron a curarlos.

"Gracias."

"De nada." Contestó Iona, sonriendo.

"Deberíamos ver si Lily se encuentra bien." Dijo Remus, preocupado.

Todos corrieron al castillo.

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James había llegado al castillo fácilmente. Estaba muy preocupado por sus amigos pero más por Lily, que seguía estremeciéndose en sus brazos. Aterrizó rápidamente. Tan pronto como llegó al suelo, fue rodeado por Sir Albus, Sir Exer y Praïn.

James miró a sir Albus y a Praïn, vió como el jefe elfo había perdido color.

"Ither e Iona dijeron que estaba bajo el efecto del hechizo Missorfea."

Ante esto, todo mundo parpadeó.

"Tráela a la sala del trono inmediatamente." Dijo Sir Albus. "Me reuniré en un momento con ustedes pero antes, necesito traer algo."

James hizo lo que se le dijo. La colocó en un colchón que lady Minerva había conjurado. Lily tomó su mano y la apretaba fuertemente. Sorprendido al principio, James no retiró su mano.

Después Sir Albus irrumpió en la habitación. Llevaba una pequeña bola de cristal en su mano.

"Para acabar con esto, tenemos que romperlo desde el interior, tenemos que convencerla que lo que vio y oyó no fue real. Para hacer eso, haré el hechizo Zusamlin. Permitirá que alguien entre a su mente."

Los demás asintieron.

"Creo que solo dos personas deben ir."

"Yo quiero" dijo alguien detrás de ellos.

Volvieron y vieron a Lady Bella. Estaba pálida pero determinada.

"Lily es mi mejor amiga, me escuchará." Explicó.

"Necesito a alguien más" dijo Sir Albus. Viendo a Praïn, Sir Exer junto al rey listos para ofrecerse, añadió "alguien mas o menos de su edad".

"Yo lo haré" dijo de repente el príncipe. Todos lo miraron en sorpresa.

"Es lo menos que puedo hacer para pagarle."

Sir Albus y el rey parecían dudar, pero luego el Viejo mago asintió.

"De acuerdo, acérquense por favor."

Se aproximaron y se sentaron en el colchón. Sir Albus levantó la varita y realizó el hechizo: "Zusamlin".

Inmediatamente la varita desprendió un rayo plateado que golpeó a James y Bella. Cayeron sobre el colchón mientras que la bola de cristal brillaba en dorado.

Las demás personas en la habitación, conjuraron sillas y se sentaron, esperando, mientras Bella llegaba a la mente de Lily.

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Lily había sido torturada por unas cuantas horas, pero no demasiado. Voldemort quería conocer los planes del rey y sus consejeros. Lily no dijo palabra, cosa que hizo enfurecer al señor Oscuro.

"Sabes que no serás capaz de resistirme por siempre milady"

Lily se le quedó viendo con sus grandes ojos verdes. Voldemort evadió la mirada.

"Una mente bastante fuerte veo, pero incluso la mente más fuerte se puede romper:" Una sonrisa diabólica apareció en sus labios.

Lily lo miró, esperaba lo peor.

"Me pregunto que es lo que escondes en lo más profundo de tu mente. Quieres verlo? Estoy seguro que te encantaría." Also su varita. Los ojos de Lily se abrieron en sorpresa cuando se dio cuenta de que iba a hacer. Trató de evadir la maldición, pero estaba encadenada.

"Missorfea"

Lily se colapsó en el suelo, temblaba. Después gritó antes de empezar a llorar y a gemir. Voldemort la miraba y rió fríamente.

Volvió para ver a sus vasallos.

"Llévenla a una celda y avísenme cuando esté lista para hablar."

"Si maestro."

Ellos la levantaron y la llevaron a una habitación oscura antes de cerrar y bloquear la puerta.

Tan pronto como la maldición la golpeó, Lily desvaneció. Le pareció caer en la oscuridad. Trató de combatir la maldición pero sintió como si algo hubiera entrado en su cerebro, rompiendo todas sus defensas. Era realmente doloroso. Finalmente 'lo que había entrado' llegó a lo más profundo de sus pensamientos, trató de alcanzarlos. Después de unos segundos destruyó la protección alrededor de estos. Lily gritó, sentía que estaba siendo desollada. Imágenes se formaban lentamente frente a ella. Reconoció a sus padres. La miraron. Pero en ves de amor y gentileza, vio odio, desprecio y disgusto.

"Cómo pudiste hacernos esto, pequeño monstruo!" dijo su madre. "Cómo pudiste matarnos?"

"No, yo no... no fui yo" dijo Lily con lágrimas en los ojos.

"Eres un fenómeno, un monstruo, no perteneces a nada." Dijo con desprecio su padre.

"No por favor... es mentira"

"Tú! Pequeña asesina! Ingrata, holgazana y Buena para nada!" gritó su hermana.

Después llegó el turno e Bella.

"Cómo puede ser alguien tu amigo, no vales nada, eres sucierdad de mi zapato. Nadie te ha soportado y mucho menos querido."

Continuó por un rato. Toda la culpa, todo de lo que se sentía culpable vino. Después empezó a repetirse una y otra vez.

En ese momento sintió algo sacudiéndola. Trató de sostenerlo. Incapaz de alcanzarlo, empezó a llorar. Se colapsó y empezó a sollozar, sabiendo que nadie iría a ayudarla.

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James y Bella cayeron en un lugar oscuro, llegaron a un lugar gris. Oyeron a alguien sollozar. Volvieron y vieron a Lily sollozando en el suelo rodeada de figuras que reían y le gritaban. Se apresuraron a llegar a su lado. Bella puso un brazó alrededor de ella, en un intento de consolarla. Lily la empujó.

"No me toques, soy un fenómeno!" gritó.

"No, no lo eres." Dijo Bella.

"Lo soy, lastimo a las personas que quiero, no merezco vivir!"

"No digas eso." Gritó algo molesta Bella. "Eres la persona más valiente que conozco. Eres una persona maravillosa, y la mayor parte de la gente que te conoce está dispuesta a hacer lo que sea por ayudarte."

Lily parecía confundida. James decidió tomar ventaja de esto.

"Eres una gran mujer Lilyaris, la gente te necesita. Te necesitan porque les recuerdas las cosas que les importan. Coraje, gentileza, compasión, generosidad. Ellos en verdad te necesitan, no puedes abandonarlos!"

"No lo sé, no lo sé. No pueden necesitarme, no valgo nada, soy una asesina, asesiné a mis padres!"

Bella se aproximó y la abrazó. Lily estaba tensa al principio, después se fue relajando.

"Tu no los mataste. El único responsable de eso es Voldemort, tu no. Estoy seguro que ellos están tan orgullosos de ti como lo estamos nosotros."

"Nosotros?" Lily estaba liada.

"James, Sirius, yo, Remus, Sir Albus, Praïn, Sir Exer, el rey Regis, la reina Dorilys, Lady Minerva."

"Todos los guerreros te respetan por tu valor." Añadió James.

"Más aún, eres nuestra amiga no importe lo que pase."

"Amigos? No puedo tener amigos" dijo Lily con lágrimas en los ojos.

"TIENES amigos, nosotros somos tus amigos!" dijeron Bella y James.

"Us.. Ustedes?"

Antes que pudieran hacer algo, había arrojado sus brazos alrededor de ellos y los abrazaba firmemente, llorando, pero esta vez de felicidad.

"Lo somos" dijo suavemente James.

Permanecieron un momento así. Se pusieron en pie, tomando las manos de Lily, preguntaron:

"Lista?"

Lily asintió, a el lugar cambió de color. En lugar de gris, había todos los colores posibles.

Sintieron como si cadenas imvisibles los arrastaran. Cerraron los ojos.

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Sir Albus miraba la bola, se volvía cada vez más oscuro dentro de ella. Repentinamente vió un punto dorado en ella. Una sonrisa apareció en su rostro. El punto dorado se hacía cada vez más grande. Cuando la bola estuvo completamente dorada, pareció explotar y todos vieron todos los colores existentes moviéndose en ella.

"Lo han logrado" anunció Sir Albus. Todos se animaron. "Tenemos que traerlos de vuelta."

Levantó su varita.

"Spiretur"

Momentos después, abrieron los ojos. Lily los miraba.

"Gracias"

Después cerró los ojos y cayó dormida inmediatamente. James y Bella se sentaron y empezaron a explicar lo que había sucedido.

hehe.. nuevo chap!!

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