Capítulo III:
"La suciedad que ah quedado en su cuerpo"
Las chicas estaban todas acostadas en la habitación que les correspondía a ellas, Hanna también se encontraba ahí, era de día, más ellas, como trabajaban toda la noche dormían de día. Pilica como ya era costumbre se paró, despertando a Anna y Tamao en el proceso, ya que ella dormía entre ellas, las atravesó y salió del cuarto anunciando que iba por agua, se puso su bata y bajó las escaleras lentamente, parecían ser las cuatro de la tarde más o menos, soltó un suspiro y pasó por el burdel, esquivando varias cosas que aun estaban tiradas por ahí, llegó a la cocina y tomó un vaso de vidrio, seguramente estaba muy dormida como para percatarse que ahí se encontraba Fausto, bebiendo lo que quedaba de la botella de tequila.
Escucharon como algo se rompió y Tamao se paró de golpe
-¿Escuchaste eso Anna?
-Sí, seguramente fue Pilica que se le cayó el pinche vaso, que importa, ya duérmete que estoy muy cansada
-Mmm no sé, tal vez sea mejor revisar
-Tamao, Pilica no es estúpida, se sabe cuidar, además que chingados puede pasar ahorita, mejor hazle como Jun que ni se ah despertado la muy huevona, así que ya, a dormir- Se acostó de nuevo, y Tamao frunció la boca, tal vez tenía razón
-Ay que susto me metiste Don Fausto, no lo había visto, ya ve, hora ya tiré mi vaso- Chilló mirando los trozos que quedaban en el piso, trató de saltarlos ya que venía descalza, volteó y miró al hombre- ¿Qué hace aquí?
-Recordaba
-¿Qué?
-A mi esposa
-Ah sí, la muerta, bueno, lo dejo con sus recuerdos- Agarró otro vaso lo llenó de agua y estaba a punto de salir de la cocina pero escuchó la voz grave de Fausto muy cerca de ella
-Ella me amaba tanto… y yo a ella también- Se acercó más a Pilica que dio un paso atrás
-Sí que bonito- Sonrió nerviosamente, y miró como Fausto tomaba su vaso y lo tiraba al suelo fuertemente, se rompió de inmediato, bajó la vista con dolor, mirando como uno de los pedazos se había clavado en su pie, levantó la vista y el hombre ya estaba prácticamente sobre de ella
-Nunca ella y yo, nunca tuvimos sexo ¿sabes?- Recorrió con la vista la figura de la peliazul, que comenzaba a palidecer poco a poco- Y justo el día en que la iba a hacer mía, otro llegó y la agarró fuertemente de los hombros- Dijo con furia haciendo en Pilica lo que había dicho el mismo- La recostó con el placer enmascarado en su maldita cara, y se la echó, tal cual- Pilica sentía los vidrios clavarse en su espalda mientras más la apoyaba Fausto en el piso
-Don… Don Fausto ¿qué hace?- Preguntó temiendo la respuesta, pero al parecer Fausto no la escuchó y siguió relatando
-Ese desgraciado la acarició poco a poco, mientras escuchaba como ella le decía que se detuviera- Pilica cerraba los ojos fuertemente, sentía como el rubio la tocaba salvajemente y en el proceso se deshacía de su ropa- Cuando la desnudó… él comenzó a besarla y a…- Lamió el cuello de Pilica, que comenzaba a desesperarse y a forcejear con él, pero las fuerzas eran muy distintas, al terminar de besarla, la agarró del cabello y la obligó a verlo a los ojos, los de ella se encontraban rojos y cristalinos, varias lágrimas salieron de éstos, y Fausto las quitó lamiéndola y mordió el lóbulo de su oreja. Rió y besó uno de sus senos aun cubiertos por el sostén, mientras su mano derecha masajeaba al otro, escuchaba como Pilica lloraba y soltaba gemidos mezclados de asco y placer, lo que lo ayudaba a seguir mucho más, quitó el sostén y talló los senos contra su cara mientras los mordisqueaba y lamía, movía su cadera contra la de ella estimulando su miembro poco a poco, se quitó los pantalones y solo quedó en su prenda íntima, hizo un camino de besos por el estómago y vientre de ella. Pilica no resistió más y gritó tan fuerte como pudo
Con el grito todas se pararon, se miraron entre ellas y buscaron a Pilica con la mirada, no estaba
-¿Dónde demonios se metió?- Preguntó Jun parándose
-Eso mismo quiero saber, Tamao quédate con Hanna, Jun acompáñame- Agarró la puerta del ropero, la abrió y sacó una pequeña pistola que tenía solo una bala, salieron del cuarto rápidamente y bajaron las escaleras, llegaron a la cocina y escucharon con terror como Pilica gritaba que Fausto se detuviera, trataron de abrir la puerta pero chocaba con algo, salieron de la casa y le dieron la vuelta, entraron por fin y miraron como Pilica era penetrada por un maniático Fausto que reía desquiciadamente, el disparo sonó y la sangre se vio por donde quiera. Jun corrió hasta Pilica la levantó y la tapó con lo que pudo, Anna mientras se acercó al hombre que tenía toda la rodilla izquierda ensangrentada
-Que pésimo tiro- Dijo la rubia- Y yo que te quería matar ¡desgraciado!!! Hijo de perra, ojalá te pudras aquí por que nadie te va a ayudar- Se volteó y miró como Pilica lloraba y se abrazaba de Jun, se sintió muy mal al ver a su amiga así y escuchó aun la voz de Fausto
-Ja, ja, ja, a ella… nadie, nadie la violó- Sonrió en su trastorno Fausto- Fui yo… ella no era mi esposa… yo la violé- Las tres lo voltearon a ver con horror, salieron de la cocina y subieron a las habitaciones, entraron a su cuarto y lo cerraron con seguro, mientras metían a Pilica a la cama y trataban de que durmiera
-¡Ahhhhh!!! Solo eso me faltaba invecil- Gritó fuera de sí Marion mirando a su esposo y sus amigos bañados en licor y más- Que fueras un borracho, y ahora tu amigos también te incitan a eso, como te odio Yoh Asakura, ¡¡te odio!!!- Yoh echó la carcajada, sorprendiendo a todos los demás, ya que normalmente él le respondía y comenzaba una pelea, pero ahora él reía
-Ay Marion, no te preocupes, el sentimiento es mutuo- La mujer soltó un bufido y lo mir
-¿Y ahora que vas a poner te pretexto?
-No tengo pretexto, fui a una cantina con mis amigos- Mintió dándole una explicación a su esposa, por que muy a su dolor tenía que facilitársela por el compromiso que los unía
-No seas gallina, no me mientas Yoh, sé que has estado yendo a un burdel para ver a una prostituta- Se cruzó de brazos mirando al sorprendido Yoh, mientras Horo le susurró a Riu
-¿Cómo se enteró la vieja ésta?
-Es un pueblito Fukuoka, ¿qué querías? Los chismes van que vuelan, además Don Yoh por ser de buena posición económica es muy reconocido donde sea por aquí- Respondió Riu en el oído a Horo
-¡¡Responde Yoh!!! ¡¿Me estás engañando con una rastrera?!!!- Seguramente si Marion hubiera sabido lo que esa palabra significaba para Yoh, hubiera preferido realmente no decirla, ya que, Asakura cerró los puños y caminó hasta su esposa que no retrocedía pensando que Yoh era muy sumiso como para ponerle una mano encima, pero en esta vez le falló, ya que solo sintió un fuerte golpe en el estómago
-Ella NO es un rastrera- Le murmuró asesinamente Yoh- Más rastrera eres tú- Marion cayó al piso y comenzó a chillar
-¡¡Pero ¿cómo te atreves?!!!! ¡¡Te voy a denunciar Yoh!!! ¡Lo juro!!!- Gritó llorando, los demás miraban a Marion con algo de lástima
-Prefiero mil veces estar encerrado en una cárcel, que estar encerrado contigo en una mansión, Marion- Escupió las palabras fríamente Yoh, mientras se quedaba pensando un momento y luego dijo- Además ¿en dónde demonios crees que van a escuchar a una mujer? Por si no lo recuerdas, las tratan como si no valieran, así que ni lo intentes, solo gastas tu valioso tiempo- Terminó Yoh sorprendiendo a sus amigos, él nunca había sido así, se parecía mucho a Len en cuanto a defender a mujeres se trataba, pero parecía que el límite de Yoh estaba terminando y hoy explotó, dejando a su mujer bien calladita y tirada en el suelo. Se volteó y le sonrió a sus amigos, mostrando así que no estaba enfadado con ellos ni mucho menos, subieron a las habitaciones sin mover ni un dedo por la rubia que ahora ya no sabía que hacer para formarle la vida de cuadritos a su esposo
-Anna…
-Sí ya sé, esto se está volviendo más peligroso de lo que cre
-Tranquilas, ya verán que estaremos bien, solo hay que conseguir más balas, ya que se nos han acabado- Jun se talló los brazos- Ase un puto frío que me estoy congelando
-La ventana se rompió… otra vez- Murmuró cansada Tamao
-¿Y si le ponemos plástico?
-Excelente idea solo que… no tenemos genio- Se paró y se sacó el suéter, luego lo colocó encima de su hermano que dejó de temblar al poco rato y siguió durmiendo
-Bueno, eso es lo de menos, ahora lo que tenemos que ver es si Fausto quiere hacernos algo
-¡Si es así lo castro al cabrón!!
-Shhh Jun, no hagas escándalo, nos constó mucho que Pilica se durmiera
-Lo siento, pero de igual forma, y lo castro con las tijeras del jardín
-¿Estas enojada verdad?- Preguntó divertida Tamao- Digo casi siempre solo los quieres castrar con el cuchillo de la cocina- Rieron un poco tratando de relajarse
-Se dan cuenta de que en realidad, el estaba traumatizado, por que la tal Eliza no era su esposa, él la violó, y luego dijo que era su esposa y otro la había violado, inventándose el mismo y viviendo en una mentira que comenzó a creer… hasta hoy
-Es un descerebrado, dejemos que se pudra, además tengo mucho sueño- Dijo por fin Tamao y se acostó con sus amigas, quedando por fin dormidas
Horas después escucharon un golpeteo en la puerta, Anna se despertó, sorprendiéndose por escuchar la música en el burdel, abrió con cuidado la puerta temiendo que fuera Fausto, pero al ver a su pedante amiga estuvo a punto de cerrarle la cara
-¡Alto!- Detuvo la puerta y entr
-¿Qué quieres Jenny?
-Tus clientes están allá abajo desde ase como media hora esperándolas- Se acercó a verla y le guiñó el ojo- Pero si quieres… yo los atiendo que mira que están como quieren los cabrones
-Olvídalo Jenny, no te les acerques, hora mismo bajamos
-Pues ta´ bien
-Cuidado y me entero de que los tocaste
-No manches Anna, si ya te dije que no, es no
-Bien, hora movidita y patitas pa´ fuera- La empujó y logró sacarla de la habitación, despertó solo a Jun, Tamao y Hanna
-Hanna te vas a quedar para cuidar a Pilica, si ves que Fausto se acerca te vienes corriendo por nosotras pero en chinga
-Sí Anna
-Bien, ¿listas?- Preguntó mirando que Jun solo se estaba poniendo el maquillaje, y Tamao se colocaba los tacones, ella solo usaba un vestido rojo pegado y muy corto, con medias y sus ya clásicos velos negros. Al terminar bajaron rápidamente y buscaron a sus amigos, que estaban platicando muy animados en la mesa del día anterior, llegaron y los saludaron
-Hola chicas, ¿cómo están?
-Supongo que bien
-¿Y Pilica?- Preguntó Len dándose cuenta de la faltante
-Se sintió mal, hoy no va a trabajar- Respondió Jun, luego sacó de su mandil una libreta y una pluma- ¿Qué quieren hoy?
-Ver a Pilica- Respondió Len, sacando una sonrisa de la mayoría, Anna lo miró y sacó una llave
-Nuestro cuarto es el quinto subiendo las escaleras- Le entregó la llave y dejó que se parara, el chino caminó un poco pero Tamao le grit
-¡Len!! ¡Si te encuentras con una tal Jenny grita lo más fuerte que puedas y nosotras vamos con el cuchillo no te preocupes!!!!- A todos los muchachos les salió una gotita y las chicas comenzaron a reír.
Mientras el joven de ojos ambarinos subía la escalera con tranquilidad, doblo al terminar para ver un largo corredor bastante desgastado había puertas de lado izquierdo y del derecho, una venita creció un su frente
-La quinta de qué lado- Dijo molesto, pero sintió dos brazos rodearle por atrás, volteó y se encontró con una joven de largos cabellos blancos
-Hola guapo, soy Jenny ¿por qué tan solito?- A Len le cruzaron dos ideas de inmediato, una, gritar para que Anna y las demás se la despegaran, ó dos, despegársela él mismo. Se fue por la segunda y trató de quitarla poniendo sus manos en los hombros de ella, pero no funcionaba, hasta que escucharon una voz
-Suéltalo Jenny o sales volando por las escaleras- La chica lo soltó sin chistar y se fue refunfuñando. Len se volteó y miró a una Pilica con marcas de lágrimas por todo el rostro, los ojos rojos, y tapada con una sábana sucia y remendada- Lo siento, esa chica es una ramera de primera, no se le va ni uno
-Está bien, pero… ¿qué tienes?- Pilica bajó la mirada, era obvio que no quería hablar de eso, pero Len, se quitó su chaqueta negra y envolvió a Pilica con ella- ¿Me invitas a tu cuarto?
-Claro, ven- Entraron en uno donde Hanna muy divertido dibujaba en un papel- Hanna ¿ya terminaste de dibujar?
-Sí Pilica
-¿Por qué no vas y se lo enseñas a Yoh?
-¡¡Sí!!- Salió corriendo pero regresó de inmediato- Pero mi hermana dijo que te cuidara, así que mejor me quedo- Len se le acercó y vio el dibujo, luego soltó una risa
-Yo me voy a quedar a cuidarla Hanna, ve y enséñale este dibujo a Yoh, seguramente lo vas a poner muy feliz- Hanna sonrió y volvió a salir. Len cerró la puerta y miró la habitación, un enorme futón se veía en el suelo, seguramente donde dormían las cuatro y Hanna, la única ventana estaba rota, un espejo con un tocador muy iluminado lleno de maquillaje y con una pata rota, el ropero abierto donde se alcanzaba a ver toda la ropa hecha bolas que tenían y los zapatos, y algunos portarretratos colgados por ahí, entre ellos uno donde estaban ellas un poco más pequeñas. Pilica se avergonzó un poco por el estado del cuarto y se sentó en el futón
-Lo siento, debes estar acostumbrado a habitaciones caras y toda la cosa
-Sí, pero no me incomoda- Se sentó junto a ella y se quedaron mucho tiempo en silencio pero Pilica sonrió un poco y susurr
-Gracias por el abrigo, está caliente, te lo devolveré lavado y todo
-No tienes por qué, de hecho te lo regalo
-¿…qué?
-Que te lo regalo- Pilica sonrió encantadoramente, marcando un poco más las marcas de las lágrimas, luego se arrodilló y se acercó a él de esa manera, Len la miró extrañado, pero se sorprendió al sentir la cabeza de la chica reposando en su pecho, la abrazó poco a poco, como temiendo que se fuera a deshacer
-Nunca nadie me ah regalado nada, muchas gracias Len- El joven sonrió y la estrechó un poco más
-Ahora me dirás ¿por qué tan triste?- El silencio volvió a reinar, muchos más minutos que la vez pasada, pero ahora Len sintió como se comenzaba a humedecer su camisa, Pilica lloraba en silencio, pero profundamente, no sabía por qué el joven, pero sintió el corazón encogerse- No llores Pilica, si quieres no hablamos de eso- El silencio se repitió una vez más, pero la chica lo rompió con la voz entrecortada y apretando fuertemente la camisa de Len
-Soy una… prostituta sí… pero aun me duele mucho… cuado alguien- Soltó más lágrimas y escondió su cabeza para que él no la mirara- cuando alguien abusa de mí… yo también siento… aun que muchos no lo quieran ver… nosotras… nosotras sentimos maldita sea… ¡sentimos!- Siguió llorando, dejando a Len muy sorprendido por lo que había dicho, un desgraciado había abusado de ella, la abrazó fuertemente y sin quererlo soltó un par de lágrimas, pero no lo notó, solo quería tratar de hacer sentir mejor a esa pobre niña, que ahora lloraba fuertemente en sus brazos, ella era a penas una niña, tenía quince años como mínimo, no merecía una vida así, nadie, nadie.
Hanna bajó corriendo las escaleras, se escondió atrás del barandal y desde ahí buscó a Yoh y los demás, al encontrarlo salió corriendo lo más rápido que pudo, llegó y los saludo
-¡Hola Hanna!
-¡Hola! ¡Que bueno que hoy también vinieron!- Saludó el pequeño, Tamao que se encontraba con Horo se le acerc
-Hanna te dejamos al cuidado de Pilica
-Sí, pero Len me dijo que él se encargaba
-Ah bueno- Se volvió a sentar e Yoh tomó a Hanna y lo sentó en sus piernas
-¿Cómo estás?
-Muy bien, mira te hice un dibujo- Le mostró el papel a Yoh quien lo tomó y lo miró con cuidado, definitivamente todo lo bueno que era Hanna en matemáticas lo era de malo para dibujar, pero después de unos momentos alcanzó a ver a un sujeto de cabello café que al parecer el obsequiaba una flor roja a una chica rubia, sonrió mucho al darse cuenta de quienes eran
-Eres tú Yoh, y también Anna- Rió Manta viendo el dibujo
-Yo diría que Yoh te quedó igualito- Dijo burlándose Horo de Yoh y señalando que solo tenía un ojo
-Ja, ja, ja muy gracioso Horo ¬¬- Terminó Yoh antes de darle un coco, luego le agradeció a Hanna por el dibujo
-¿Y mi hermana?
-No sé, debe de andar por ahí- Miró a todas partes y se fijó que Anna hablaba en una mesa con un sujeto muy apuesto como de la edad de Anna, de ojos y cabello verde que fumaba con gran elegancia, en sus piernas tenía sentada a la tal Jenny que acariciaba su cabeza- ¿Quién es ese?
-Ese es el señor Liserg, le vende varias cosas a mi hermana- Respondió Hanna
-Ese tipo nos vende balas y una que otra arma a buen precio- Comentó Tamao, todos la vieron
-¡¿Qué?!
-Es obvio, tenemos que obtener esas cosas para defendernos, si no a cada rato nos harían como quisieran los pinches
-Vaya, se ve que este lugar es muy peligroso
-Como no te imaginas- Llegó diciendo Jun y poniendo un vaso de agua enfrente de Hanna
-¡Gracias Jun!- La mujer sonrió y miró a Anna a lo lejos
-El señor Liserg siempre nos facilita la mercancía que queremos, pero nos pide una noche con cada una a cambio- Yoh la volteó a ver de inmediato
-Y ¿Anna cómo le hace?
-Pues pasa la noche con él, pero siempre platican, además de que él siempre sale con por lo menos un ojo morado
-¿Osea que no hacen nada?
-Mucho interés ¿no?- Dijo Jun mirando a Yoh picaronamente- Si tanto te interesa deberías invitarla a salir
-No puedo, recuerda que estoy casado
-A la mierda la bruja que tienes por esposa- Dijo Horo tomando su copa de vino- Además si salen a estas horas nadie los va a ver
-Pues sería buena idea- Sonrió Yoh- Sí, eso voy a hacer- Miró de nuevo a Anna que se estaba acercando a Liserg provocativamente, el joven se ponía cada vez más rojo hasta que asintió con la cabeza y dijo algo, luego Anna se volvió a sentar y se cruzó de brazos siguiendo con la plática- Se ve que ya tiene experiencia je, je
-¿Anna? Con el señor Liserg sí, deja te cuento un chisme- Jaló una silla Jun y se sentó- Dicen que el hombre ese, le ah ofrecido a Anna tres veces seguidas matrimonio- Con la última palabra captó la atención de todos en la mesa- Pero ella se ah negado, diciendo que su corazón le pertenecía a alguien más- Sonrió al ver a Yoh sorprendido- Pero no te preocupes bombón, que su corazón- Se acercó a él y le susurró-…te pertenece a ti- Yoh sonrió muchísimo, seguidamente se paró muy emocionado
-¡¿De verdad?!!!- Los que no escucharon el susurro de Jun preguntaron de que hablaban pero la mujer se paró y miró a su amiga que también se estaba parando de la mesa donde se encontraba con Liserg
-Voy a hablar con Anna, ahora vuelvo- Tomó los vasos vacíos y caminó hasta su amiga, Yoh mientras tanto se sentaba con una cara de bobo enamorado que parecía que estaba en el quinto sueño despierto.
Jun se acercó rápidamente, tomando en el proceso algunos refrescos vacíos y cuentas sin llenar, hasta que llegó por fin con Anna
-Vaya chica, hoy traes energía que va que vuelas ¿qué quieres?
-Anna dime ¿haz visto a Fausto?
-No, para nada, debe seguir echado en la cocina- Se cruzó de brazos e hizo a un lado a una gata que estaba sentada sola en una mesa, la quitó y se sentaron Jun y Anna, la chica solo soltó un bufido y se alejó de ahí, pero las chicas ni la notaron
-¿Tú crees? Como que se me hace medio peligroso que andemos por aquí de rascuachas mientras el degenerado ese nos puede hacer algo
-Que ni lo intente que ganas me sobran para matarlo al cabrón, por ahora olvídalo, mejor seguimos trabajando- Se paró pero Jun la volvió a sentar
-Espérate tantito mujer, oye cuéntame un chisme
-¿Qué?
-Amas al Don Juan de Yoh ¿verdad?
-La verdad… sí- Jun saltó de la mesa muy contenta- Pero cálmate Jun, que no quiero que se entere, pero hora que lo pienso ¿por qué el interés?
-Pues por que más, por que eres mi amigocha, además hacen bonita pareja
-Loca- Se paró Anna y le robó un tequila a un sujeto que estaba jugando cartas, se lo tomó y devolvió el vaso, siguiendo como si nada, mientras el sujeto le chiflaba.
Jun agarró el mismo vaso y se lo llevó pensando en la buena suerte que tenía, ya que si Anna respondía que no amaba a Yoh entonces ella se metía en un problema ya que le había dicho a Yoh que sí, pero eso ahora no importaba.
-¿Ya te sientes mejor?
-Sí… gracias Len… no tenías que haberme escuchado, ni siquiera debiste enterarte… de lo que me hicieron
-No te preocupes, todos pasamos por malos momentos- Dijo Len con voz firme, miró el techo- …todos- Repitió pensando en varias cosas que tenía pendientes en china "Sí, yo siempre estoy en un mal momento, bueno ahora no, no mientras la tenga conmigo… rayos debo sacármela de la mente, Pilica está muy alejada de algunas vez ser algo mío además de una amiga. Además yo ya tengo novia y creo, o supongo que la amo, es de buena postura y es tierna, además sabe cocinar, seguramente me voy a casar con ella… de hecho estaba a punto de pedírselo"
-¿Len?
-¿Eh? Dime
-Tú eres de china ¿verdad?
-S
-¿Tienes familia allá?
-Sí… mi madre, mi hermana, mi abuelo, mi padre y mi novi…
-¿Tú novia?- Completó algo triste Pilica, Len la miró a los ojos
-¡No! No tengo novia- "¿Por qué le miento? No pretendo nada de ella, o eso creo… rayos me estoy confundiendo, tengo que ser sincero desde el principio"
-Vaya, me sorprende que alguien tan guapo y lindo como tú no tenga novia- Len se sonrojó ante el comentario, pero Pilica sonrió sin ocultar su punto de vista referente al chino. Escucharon el llamado a la puerta, Pilica se paró y abrió la puerta, al ver al sujeto que se encontraba ahí soltó un grito de horror, Len de inmediato se paró y fue a ver quién era, al ver al rubio agarró a Pilica y la puso detrás de él, Fausto sonri
-Lo siento, no creí que estuviera trabajando Pilica hoy-Mencionó cínicamente
-No lo está, pero está conmigo, así que lárgate- Dijo enfurecido Len, pero Fausto sonrió mucho más, así que está contigo… bien, eso no me importa- Sacó de su abrigo un puñal, Len retrocedió un poco, pero no dejó de cubrir a Pilica, que se prendaba de la camisa de él, temerosa comenzó a llorar, Len no resistió el llanto de la chica y sin pensarlo si quiera se lanzó contra Fausto, que no pudo reaccionar, Len ni siquiera sabía que hacía, solo se dejó llevar por sus instintos, Pilica gritó al ver que Fausto volvía a garrar el cuchillo que había salido volando al caer los dos hombres, y en un movimiento rápido el rubio clavó al cuchillo en el muslo derecho de Len que gritó fuertemente, un disparo sonó y dio contra el techo, derribando algunas lacas viejas, los tres voltearon, Liserg y Anna miraban todo, Liserg tenía en la mano una pistola de cañón largo plateada, pero antes de que el joven peliverde actuara, Anna se le adelantó quitándole la pistola y apuntando directo a la frente de Fausto
-No sabes cuantas ganas tengo de hacer esto…- Sonrió cínica y estaba a punto de disparar de no ser por que escuchó la voz de un pequeño a sus espaldas
-¿Hermanita…? ¿Qué haces?- Anna volteó de inmediato
-Hanna yo…- Dejó caer la pistola, miró como Yoh y los demás la observaban con susto por el arma, se dio de nuevo la vuelta, Fausto ya se encontraba contra la pared gracias a Liserg, y Len estaba recostado en las rodillas de Pilica, soltó un suspiro, caminó hasta su hermano y lo cargó- Lo siento Hanna, no quería espantarte- Susurró contra su hermano que la abrazó fuertemente, Anna iba a soltar unas lágrimas pero sintió otros brazos que la rodeaban, miró como Yoh la abrazaba a ella y a su hermano con ternura
-Sabemos que fue por proteger a Pilica, no te preocupes- El golpe seco que dio Fausto contra el piso, hizo que todos voltearan a verlos, Liserg lo había golpeado para que se desmayase, Jun corrió hasta Len y entró al cuarto, sacó unas cosas y trató de curarlo con lo que más tenía a la mano, mientras el chico trataba de hacerse el fuerte y no quejarse
-Será mejor que hoy no duerman aquí, es muy peligroso- Comentó Yoh, los demás estuvieron de acuerdo, excepto las chicas
-Claro Yoh, como tenemos un lugar donde quedarnos ¿no?
-Se pueden quedar en un hotel, nosotros nos haríamos cargo de los gastos y la comida
-No, es muy arriesgado, además…- Trató de disuadir Anna pero fue interrumpida
-Nada, se van con notros- Dijo Yoh fuertemente, aun que sereno, las demás no tuvieron otra más que asentir, tomaron lo necesario y lo metieron a una bolsa de plástico negra, luego salieron cargando a Len
"Esta va a ser una larga noche"-Pensó la mayoría de ellos
Atención!!!! Eh encontrado un GRAN problema, me falta un algo en la historia para completar algo, y necesito que decidan lo siguiente para saber como continuar
¿Quieren que aparezca Hao?
¿Si o No?
Por fa respondan que es bien importante
Notas: Hola!!, vaya no sé que me pasa que ando con una inspiración que mata ja, ja, ja, bueno espero recibir sus críticas, aquí comienza de poco a poco la violencia que aumentará mucho más, si tienen quejas o reclamos dejen un review, que contestaré con todo gusto, espero les haya gustado, son las 01:14 a.m. y me desvelo por aquellos a quienes les guste mi historia, mil gracias y ahora los agradecimientos:
May sk: Hola, sí eh estado actualizando más rápido de lo que acostumbro de hecho, me eh excedido creo, así que creo pararle un rato jajaja, eh metido a Hanna ya que dará un papel muy importante para la historia en un futuro, sí, a mi también me ah llegado que se escribe con una "n" pero prefiero escribirlo así, creo que ya es hasta inercia al escribirlo, es una gran lástima lo de Hao pero me eh encontrado con un pequeño inconveniente, y hay un hueco en la historia ¬¬u, por lo que como ves, ah llegado el momento en que me digan si quieren que entre Hao o no, para llenar el hueco con él o dejarlo como inconcluso y que me salga de repente luego je, je, je pero ya veremos, muchas gracias por la motivación en cuanto a mis otros fics, trataré de hacerlos rápidamente, pero no prometo nada, sigo agradecida, sale ciao!
keiko-sk: No te preocupes que como ves le eh continuado bien pronto, muchas gracias por tu review y espero aun te guste la historia
Lara Himura: Por fin eh empezado a hacerlo más fuertesón aun que casi nada, pero se empieza de poco a poco, muchas gracias por ti review, que la pases bien
Beu Rib: Como siempre una gran alegría al recibir otro review tuyo, mil gracias y claro!! Acabo de dejar en su lugar a la esposa de Yoh, por fin la dejaron como siempre quise, pero eso aun no termina, espero la pases bien y gracias de nuevo ^^
Xris: Eh continuado muy pronto así que no te preocupes, muchas gracias por tu review, como dicen más vale tarde que nunca, mil gracias espero te siga gustando
Minamo: Hola gracias, sí soy mexicana y a mucha honra ja, ja, ja sí se nota mucho por el lenguaje que doy ¿acaso también eres mexicana? Ya que no mucho captaron que soy de este país, bueno, con lo de la parte interesante del YohxAnna, para allá voy pero no te preocupes va a estar muy buena, muchas gracias por tu review, que la pases muy bien
anna15: Siiii, arriba el YohxAnna y el LenxPilica son las parejas más tiernas desde mi punto de vista, mil gracias por el review, que la pases súper padre
Haru: Mil gracias, yo soy la que me siento alagada al recibir otro review tuyo, actualicé rápido no te preocupes je, je gracias de nuevo que la pases muy bien
Pinkz88: Hola, mil gracias, lamento muchísimo no haber matado a Marion jajajaja, pero ya pronto, gracias mil por tu review, espero la pases súper ^^
