Capítulo IV:

"Noche de Cuentos de Hadas"

-Olvídalo Liserg- Dijo Anna

-Nada, vienes conmigo, eso si quieres pagarme el arma que te voy a dar- Contestó el inglés, volteándose rápidamente a Yoh- Y tú ni lo pienses pagar, por que, con todo respeto, no aceptaré un centavo de un desgraciado como tú- El castaño guardó su cartera y refunfuñó un rato pero Anna comenzó a caminar

-¿Pueden cuidar a Hanna esta noche?

-Confías en los mejores Anna, no hay pex- Contestó Tamao levantando al pequeño rubio

-Buenas noches hermanita

-Buenas noches Hanna, te portas bien- Se acercó a Yoh y metió su mano en la bolsa interior de su abrigo, sintiendo el sacudido de él al sentirla rozándolo, pero sacó una caja de cigarrillos- No me gusta la pipa- Sonrió y se dio la media vuelta- Entonces buenas noches- Caminó junto con Liserg y se alejaron lentamente.

Llegaron a una cantina muy fina, entraron y la mayoría de la gente miraba espantada como una prostituta se sentaba con la mayor elegancia en una de las mesas.

-Entonces, ¿hoy de qué hablaremos?- Preguntó la rubia prendiendo el primer cigarrillo de la noche

-Que tal de nuestro próximo matrimonio- Prendió su pipa y tomó un trago de ron

-Que raro, según yo con el último golpe habías aprendido que no me pienso casar contigo

-Se me hace muy estúpido de tu parte Anna, te puedo dar TODO, a ti y a Hanna, solo tienes que decir un simple "s

-Lee mis labios: NO

-¿Por qué no? A los 14 murieron tus padres, al ser de bajo nivel económico y no tener a más familiares no tuviste otra que aceptar la propuesta de Fausto, de trabajar en su burdel, empezaste como camarera pero luego te volviste una prostituta, tratas difícilmente de educar a Hanna, por supuesto que en ese lugar es imposible, en cualquier momento alguien te puede arrebatar tu virginidad y compartes la habitación con otras tres rameras que están ya muy afectadas por todo lo que han pasado, ¡Anna! ¡Despierta! ¡Cásate conmigo!!!- Anna lo miró a los ojos, agarró su copa de vino tinto y la jugó un poco luego sonri

-…no


-Y esta es la habitación- Sonrió Yoh abriendo la puerta, las chicas quedaron maravilladas con lo que presenciaban

-¡Wau!!! Ni en mis mejores fantasías era tan… tan…- Se quedó pensando un rato y luego soltó un suspiro- ¡¡¡¡Que importa!!!!! ¡¡¡¡¡¡Es genial!!!!!!!!!- Se aventó a una cama Tamao y Pilica sentó a Len en un sillón de la pequeña salita con la cual contaba la habitación

-Que bueno que les guste- Mencionó Manta- Pero deben estar muy cansadas, ah habido mucho ajetreo, lo mejor será ya irnos- Dijo tratando de llamar la atención de las chicas que no dejaban de ver nada, pero Jun volteó a verlos

-¿Se van a ir?

-Sí- Dijeron los hombres a unísono, Pilica los miró a los ojos

-¿Y nos van a dejar aquí… solas?

-Eh, no creo que  haya problema es muy buena habitación y…

-…Y no estamos acostumbradas- Interrumpió Tamao- Quédense por favor, este lugar está bien chido, pero como que no nos entra

-Sí, y con tanto pinche rollo que se trae por el cabrón de Fausto, no tenemos sueño

-Sí, nos costaría un chingo jetearnos un rato mínimo- Los hombres se miraron entre ellos

-No estaría mal librarnos de Marion por un día ¿verdad?- Le preguntó Horo más a Yoh que a los demás, pero el joven asinti

-Sí, nos quedamos entonces

-¡¡¡Bien!!!!

-Entonces cuéntenos algo- Inquirió Jun sentándose y tapando a Hanna que había quedado profundamente dormido, los hombres se sentaron en un sillón y las chicas los siguieron sentándose enfrente de ellos

-¿Qué les contamos?

-No sé, algo

-¡Ya sé!!!- Gritó Jun- Yoh ¿Cómo fuiste a parar al burdel si eres casado?- El muchacho sonri

-Un día me fugué con la intención de no volver- Comenzó su relato Yoh- Solo tenía que comprar unas cosas y ya, me iba a regresar a Tokio, pero ese mismo día… me encontré con una hermosa rubia de ojos azabaches- Sonrió al recordar la primera vez que la miró- Cuando la vi me quedé embobado, así que me caí- Algunos rieron y él se talló la barbilla sintiendo la pequeña cicatriz que había dejado eso- La seguí, durante dos horas ya que estaba comprando muchas cosas, pero no me importó, cuando terminó llegó al burdel y entró, me sorprendí mucho, pero poco me interesó, compré una rosa y la vi que estaba en la cocina así que se la dejé, salí corriendo y escuché que gritaba fuertemente "Idiota solo recibo de noche" Así que regresé en la noche y le dejé una nota con las rosa que decía "Entonces te las dejaré todas las noches"

-Ay eres un romántico, ya quisiera yo que tan chido hombre me dejara rosas tan siquiera- Gruñó Jun pero volteó a ver a Len- Bueno ahora tú dinos algo de ti

-¿…yo?

-Sí tú- Contestó Pilica interesada

-No, ahora les toca a una de ustedes- Defendió Riu- Cuéntanos Pilica, ¿cómo llegaste al cabaret?


Liserg casi se cae de la silla

-¡¿Cómo que no?!

-no

-¡¿Por qué?!

-Por que yo amo a Yoh- Sonrió- Además tú solo me quieres de juguete, y estúpida no soy; sé muy bien que solo casándote heredas tu fortuna, y como no quieres compartirla con una de las ricachonas por que te quitarían todo, preferiste buscarte a una cualquiera, en este caso yo

-Vaya que me sorprendes, pues sí, es la verdad. Y es que me costó mucho dinero el asesinato de mis padres

-Lo sé, ese tipo era un experto y con lo protegidos que estaban tus padres no te quedaba de otra más que contratar al langüiche ese

-Así es… pero tendrías una buena casa, comida, dinero…

-Olvídalo, dile a Jenny, se ve que esa no desaprovecharía tu dinerito

-¡Jamás! Esa tipa me deja en la ruina, no, además quiero a una limpia como t

-Veo que tú no entiendes, ya acéptalo, NO TE AMO, NO QUIERO CASARME CONTIGO, OLVÍDALO

-¡¡No!!- Un bofetón llegó hasta él

-Sí, y si me vuelves a gritar pido toda la carta y te dejo lavando platos aqu

-Bien, bien- Se talló la mejilla mirándola- Anna, no te cuesta nada maldita sea, acepta de una vez por todas que NUNCA vas a salir de ese puto burdel- Sin duda alguna esas palabra le dolieron hasta el alma a Anna, quien aguantó las lágrimas

-Yo eso lo tengo muy presente, sin embargo- Agarró la carta y comenzó a pedir varias entradas de comida-…yo no busco salir del burdel, no esta en mi meta

-¿…qué?

-No, mi meta es que Hanna salga del burdel, yo no, lo pensé mucho tiempo y eh llegado a la conclusión de que una mujer sola no puede salir adelante hoy en día, jamás conseguiré trabajo que no sea este y jamás me tomarán en cuenta en la sociedad que tanto presumes- Hizo un énfasis muy extraño en la palabra "sociedad" y esta vez sí se secó las lágrimas- Pero no pienso amarrar a Hanna junto a m

-Entonces que piensas hacer, ¿mandarlo al mundo él solo?

-No… no sé la verdad es solo que estoy nerviosa de lo que pase y… de lo que le pase a Hanna, pero… él estará bien

-Eres muy ingenua si crees eso, vamos, nadie le ayudará a ese chico, ni de grande aun que sea un genio para las matemáticas, ó ¿a caso crees que alguien le ayudará?- Anna desvió la mirada- Ja, ja, ya veo, crees que Yoh Asakura lo ayudará ¿verdad? Pues déjame destruir tu sueño, por que él no es el príncipe azul de una novela, él no te sacará de ahí, él se olvidará de ti en cuanto te haga suya y ya, solo quiere eso, y tú tratas de negarlo

-…cállate yo… sé que él se puede ir en cualquier momento, no estoy dependiendo de él, y no haré que Hanna de penda de él

-Entonces depende de mí y ya- Anna prendió el segundo cigarrillo, miró la cajetilla, aun quedaban cuatro más, tan pocos no iban a alcanzar para tan interesante noche


-Yo… bueno yo je, je- Rió Pilica mientras enredaba un mechón de su cabello en su dedo- La verdad es que me escapé de mi casa a los siete, odiaba a mi padre, a ese acecino; al escaparme me encontré a una mujer que me llevó a una casa-hogar para niños abandonados, en donde conocí a Tamao, poco después vino Fausto y nos adoptó, pero solo para trabajar en su burdel… así fue como llegué ahí- La mayoría se quedó callado, pero Pilica sonrió- Chinga, quiten esas caras que no es tanta cosa, de ponerse así mejor ni se los hubiera contado

-Sí, además pasado es pasado- Tamao sonrió nostálgica al recordar como había conocido a Pilica, y recordar aun más antes de aquello como había llegado a ese lugar- Ahora sí Len, platícanos de ti

-¡NO!- Todos lo voltearon a ver sorprendidos- Eh… no, no creo que haya mucho que decir

-Debe haber algo- Dijo Jun

-Mmm… vivo en china, tengo 21 años, mi color favorito es el dorado, no me gusta que hablen mal de la comida china (mirada matadora a Horo), me encanta la música clásica, soy de los pocos abogados que defiende los derechos de las mujeres, tengo tres propiedades, muchos amigos, pero me gusta estar solo ¿algo más?- Preguntó a la mayoría, sus amigos entendieron que trataba de desviar los temas referentes a vida social, así que no hicieron comentarios, pero Pilica no se quedó de brazos cruzados

-Sí, ¿Deporte favorito?

-Artes marciales- Dijo casi mecánicamente y la pelea comenzó solo entre ellos, preguntando y respondiendo tan rápido como cada uno podía

-¿Pasatiempo?

-Leer

-¿Mejor amigo?

-Horo

-¿Nombre de tu padre?

-En Tao

-¿Programa de televisión favorito?

-No la veo

-¿Fruta favorita?

-Uvas

-¿Odias?

-Los interrogatorios

-¿Novia?

-Kaho

-¿Postre preferido?

-Panqué con te

-¿Invecil?

-Sí- Respondió cerrando los ojos al darse cuenta que había dicho el nombre de su novia, los demás estaban sorprendidos al ver como había caído directo el joven Tao

-Bueno platícanos de ella- Dijo con odio impregnado en sus palabras Pilica

-Es… una mujer muy… talentosa… y…

-¿Rica? ¿Bella? ¿Respetable? ¿Educada?- Preguntó de tirón de nuevo la peliazul

-Sí… todo eso- Terminó Len y Horo se par

-Ahora te toca a ti Tamao ¿de donde vienes?


-Yo no voy a depender ni de ti ni de nadie Liserg

-Pues entonces muérete y púdrete en ese puto burdel de mierda, por que como no te quieres tragar tu orgullo vas a acabar sola

-No me importa, mejor sola que mal acompañada

-Para ser una ramera eres muy exigente… pero esto se va a acabar Anna, no tengo toda la paciencia del mundo, y tú vas a ser mi esposa, voy a heredar mi fortuna y cuando lo haga en lugar de tenerte ahí te voy a tirar a la basura o al peor burdel del mundo, para que te quiten tu linda virginidad y todo lo que según haz logrado para ser una puta- Anna enfureci

-Primero muerta- Se paró de la mesa y estaba por salir del bar pero la agarraron del brazo- Estás enfermo Liserg

-No, no lo estoy- Respondió el joven inglés

-Desde que mataste a tus padres te volviste loco, te falta un tornillo que seguramente se fue con todo el dinero que diste para asesinar a tus padres

-¡Cállate!!- Le dio un bofetón y ella cayó al suelo sorprendida, siempre tenía muy buenos reflejos para esquivar, pero esta vez no lo pudo ver venir. Liserg la miró con gran repugnancia -Olvídalo Anna, no me casaré contigo, pero una cosa si te digo, te vas a morir- Se acercó a ella y le susurró- De la misma manera que mis padres- Luego el hombre salió de ahí, dejando a Anna sorprendida y algo temerosa


Azotó fuertemente la puerta y se aventó a la cama, ahogó su grito en la almohada, estaba desesperada, cada día él llegaba más tarde, y ahora, no llegaba, nada más eso le faltaba, que ese estúpido ya no llegara a la casa, reprimió otro sollozo en la almohada, ¿a quién engañaba? Ella sí amaba a su esposo, pero como a él no la amaba, ella tenía que ser dura, fría y cruel, para desquitarse de que ni siquiera una sola vez se hayan besado

-Ojalá te murieras Yoh Asakura, ¡ojalá te murieras!! pero esto no se va a quedar así, no señor, no lo permitiré.


-No desvíes el tema Horo- Alegó Tamao- Que Len aun no termina- Sonrió cínica en ayuda a su amiga, y Horo volvió a tomar asiento

-Yo… no tengo más que decir

-¿No, Len? ¿Seguro?

-Sí… es decir no- Agarró fuerzas y miró a Pilica directo a los ojos- Sí, es verdad, tengo novia, pero cuando regrese a China la voy a cortar

-¡¿Qué?!- Gritó Horo mirando a su mejor amigo

-Así es, me di cuenta de que no la amo- Bajó la mirada- La voy a dejar- Pilica se sorprendió, sin embargo Horo se enoj

-¡¿Cómo que no la amas?! ¡Len despierta! Esa es una muy buena mujer, te conviene, además ya le ibas a proponer matrimonio ase a penas cuatro días, para eso veníamos a ver a Yoh, para darle la noticia- Definitivamente Horo se había excedido en sus palabras enormemente, ya que nadie estaba enterado de esas noticias, claramente dejaron a más de uno perplejo

-¡¿Qué te vas a casar Len?!!!!- Preguntó ya fuera de si Riu- ¡Vaya pues felicidades amigo!

-¡No! No, Riu, ¿no ves que estoy diciendo que no la amo?

-Claro Len, pero dinos, si ase cuatro días estabas tan decidido, ¿por qué el cambio de opinión?- A Pilica no se le iba nada, y estaba acorralando duramente a Len, mientras el pobre chino no sabía ni que responder, había un mar de sentimientos dentro de él que lo estaban volviendo loco así, que terminó por levantarse y dirigirse a la entrada, pero justo cuando abrió la puerta se encontró con…

-¡Anna!

-¿Ya te ibas?

-Eh… sí, en eso andaba

-Ya veo- Entró y cerró la puerta dejando a Len adentro, Jun se levantó en cuanto vio a la rubia

-¿Por qué tan temprano?

-Tuve un pequeño problema- Gruñó y miró a los hombres, luego caminó hasta el baño- ¿Hay un botiquín de emergencias o algo así aquí?- Yoh se paró de inmediato

-¡¿Para que lo necesitas?! ¡¿Estas bien?!- La agarró de la cintura y la miró a la cara- ¡¿Quién te hizo eso?!- Preguntó enojado mirando el moretón que tenía Anna en su mejilla, apretó cariñosamente más sus manos en la cintura de ella y se acercó al punto que sus caras estaban separadas por pocos centímetros, Anna estaba rojísima y comenzó a balbucear algo inentendible excepto por el nombre de Liserg

-Ese cabrón, me extraña de él, nunca te había puesto una mano encima- Comentó Tamao acercándose a la rubia- Parece un bofetón

-¿Cómo sabes?- Preguntó Manta

-Experiencia propia- Murmuró molesta al recordar y se talló la mejilla- Como sea, Anna tállate ese moretón o se te pondrá verde

-Sí- Se liberó de los fuertes brazos de Yoh y se dio vuelta soltando un pequeño suspiro, se había sentido tan protegida en esos momentos, que tenía ganas de regresar corriendo y prendarse de Yoh para nunca más soltarse

-No puedes- Dijo Pilica de brazos cruzados enfrente de ella

-¡¿Eh?!

-Que no puedes curarte, no hay un maldito botiquín en este lugar- Soltó un suspiro, mientras Anna solo pensaba en la coincidencia de las palabras. Se escuchó la puerta cerrarse y Pilica miró a todos lados

-¡Len Tao!- Salió corriendo del cuarto, caminó hasta el elevador y vio como las puertas se cerraban mientras Len solo se despedía cínicamente de la mano, Pilica enfureció y bajó lo más rápido que pudo las enormes escaleras, pero llegó tarde, al estar en el living ya no veía por ninguna parte al chino, la chica entristeció y salió del hotel mirando a todas partes, luego solo se puso a caminar sin rumbo fijo, pensando en que era obvio que Len Tao tuviera una novia y futura esposa, era obvio que jamás se fijaría en ella, no era como en ese cuento que había leído en el que el príncipe llegaba en su corcel blanco para rescatarla de su cruel vida, no, esto era la vida real, su vida real, era imposible que se casara con Len y ella se volviera una princesa que viviera en un castillo, no, no era posible, era hora de despertar de ese pequeño sueño que había comenzado cuando habló con Len esa misma noche, ya era tiempo de aceptar que al doblar a la esquina no se iba a encontrar con el amor de su vida y con el hombre que la sacaría de ese lugar, era tiempo, pero al llegar a la esquina, miró al cielo y sonrió "Sería como en un cuento de Hadas" pensó cerrando los ojos y doblando la esquina, esperando con todo su corazón encontrarse a ese hombre


-Por aquí es- Dijo Yoh señalando un lugar por las calles, habían salido para comprar solo una pomada para moretones, solo eso, pero Anna iba muy agarrada del brazo de Yoh, que con su chaqueta cubría a la rubia cariñosamente.

-Pues vamos a comprarla- Entraron y un hombre los atendió, compraron la pomada y salieron en silencio, pasaron por una calle e Yoh se sentó en unas escaleras que pertenecían al pórtico de una casa muy vieja y Anna lo miró confundida

-Siéntate un rato- Murmuró Yoh y sonrió a la chica que se sentó después de titubear un poco, se quedaron unos momentos en silencio, pero Anna lo rompió al dejar salir un pequeño sonido de sorpresa de su boca al sentir a Yoh acariciando su mejilla y susurrarle cosas dulces al oído

-Eres mi princesa, Anna- Dijo al final para rodearla con sus brazos por la cintura, y verla directo a los ojos- Eres la princesa que se ira conmigo en mi caballo para ser felices eternamente…- Besó tiernamente su frente-…juntos, unidos, y jamás nos separaremos por que…- Recargó su frente en la de ella-…te amo­- Una lágrima se deslizó desde los ojos de Anna, que solo sintió como los tibios labios de Yoh rozaban los suyos con extrema cautela, jamás se había sentido tan especial, era como un sueño que… extrañamente por primera vez en su vida, no lo era, era la realidad.


-¿Quieres que mate a una cabaretera?

-S

-Ja, ja, ja, ja, ja, así que una cabaretera te despreció, ja, ja, ja- Se carcajeó fuertemente

-¡Cállate! Esa tipeja no es cualquiera, además no me despreci

-¿A no?

-No ¬¬

-¿Seguro?

-¡Bien!, sí me despreció ¿y qué?- El sujeto sonrió al ver el enojo de Liserg

-Ya pues, la mato si quieres cabrón, pero te va a costar

-Te lo pago, bien lo sabes, pero mátala lo más pronto que puedas, ya no quiero saber de su existencia

-Bien- Se paró y agarró una liga, amarró su cabello en media cola dejando dos mechones al frente, luego tomó un suéter negro de cuello alto y se lo puso, combinaba con su pantalones pegados y sus botas, se puso sus lentes y salió de ese lugar, dejando a Liserg una pequeña nota, que tomó y la leyó, luego abrió los ojos enormemente

-¡¡¡¡¡ ¿$20,000?!!!!!!!


 Así es, era realidad, ese joven de ojos ambarinos era realidad, parado justo enfrente de ella, mirando el cielo, con ríos de hermosas y cristalinas lágrimas corriendo por sus mejillas, ahí estaba. Pilica se acercó con una mano en su pecho.

-Dime por favor, que yo no te hice llorar- Dijo por lo bajo al joven que se sorprendió al oírla, se secó rápidamente las lágrimas y trató de mostrarse fuerte

-Yo no estaba llorando- Dijo orgulloso, Pilica lo miró enfadada

-Oh que mal, por que si estuvieras llorando te abrazaría y te pediría perdón- Miró como el chino temblaba un poco- Pero como no estás llorando, entonces no lo haré- Se dio la media vuelta

-Pues no lo hagas- Respondió enojado

-Pues no lo hago

-Bien

-¡Bien!

-¡¡Bien!!

-¡¡¡Bien!!!- Ya estaban cara a cara, y Pilica al darse cuenta de la cercanía se sonrojó terriblemente, haciendo que Len sonriera y murmurara inconscientemente

-Tierna- Y la besó apasionadamente, sin dejar si quiera que ella tomara aire, abrazándola protectoramente, y borrando con sus labios los rastros de otros anteriormente, borrando con su abrazo los roces de otros hombres, borrando todo lo sucio y dejando de ella, lo que… amaba, a la ella pura y limpia, a la verdadera jovencita que en ese momento se sentía por fin princesa


-¿Por qué lloras?- Preguntó pausadamente a la rubia que lloraba desconsoladamente en su pecho, abrazada a él

-Es que… tú… te vas a… ir… y yo… me voy a quedar… aquí… sola… y… enamorada… mientras tú… te vas- Yoh apenas entendió por el llanto de Anna, pero sonrió con ternura

-No Anita, jamás, jamás te dejaría, te amo demasiado como para hacerlo

-Pero… tú… eres de… otra… posición… económica y… yo- Yoh la volvió a besar, al separarse Anna lo miró sorprendido

-Silencio, que las posiciones aquí no importan, todo se puede pasar por nuestro amor Anna, todo- La rubia se abrazó más, pero no podía dejarse confiar, tenía que estar preparada para todo, y es que, en aquellos tiempos, los hombres podían hacer y deshacer con mover un dedo.

Pero una mujer los veía con furia en sus verdes ojos, Marion apretó sus puños dejando sus nudillos blancos y luego se fue di ahí, pensando en como haría para vengarse de esa cualquiera.

Notas: Ya vuelvo con otro capí, espero les haya gustado mucho, y dejen muchos reviews, la historia se vuelve más interesante y hoy se descubrieron diferentes pasados de nuestros personajes dejando a otros en suspenso para cuando sea tiempo. El LexPilica aumentó mucho y de eso no hay duda pero se detiene por varios golpes que hay entre ambos y el pasado de uno, aun así en los próx capis se complicará mucho más, y en cuando al YohxAnna se ha vuelto más intenso pero no dejaré que se vuelva aburrido ya que aun tienen que pasar por muchos obstáculos.

¿Podrá Len deshacerse y pasar por toda la sociedad por Pilica?

¿Anna llegará a confiar en Yoh algún día?

¿El acecino es Hao?

Y si así fuera o no ¿El asesino alcanzará a matar a Anna?

¿Qué hará Marión?

Esas preguntas les prometo responderlas en el próximo capítulo, muchas gracias!!!