Capítulo V:
"¿No que el amor lo pasaba todo?"
Se terminó de poner su labial jazmín, sus sombras color azul pálido y el rubor en sus mejillas la hacían ver menos pálida de lo que de verdad era, sonrió mostrando una dentadura perfecta. Ella era perfecta. Amarró un lazo azul claro a su cola de caballo, por la que caía una hermosa cabellera rubia platinada, se colocó ostentosos anillos y pulseras, para luego mirarse, el vestido azul le sentaba bastante bien, y su abrigo de piel blanca era el toque refinado que siempre la distinguía. Tomó su cartera y bajó sus escaleras de mármol, escuchando los ronquidos de los odiosos amigos de su esposo que dormían en la sala, hizo una mueca de asco y salió de su mansión. El chofer de la carreta negra la esperaba con la puerta abierta, entró y esperó a que el conductor subiera al hermoso coche.
-Buenos días señora, ¿A dónde desea ir?
-Buen día-Respondió arrogante-Al burdel donde la estrella es una puta llamada la gata negra-El hombre de las riendas de los caballo abrió mucho los ojos, ¡claro que conocía el burdel! Pero, ¿para qué su patrona quería ir a semejante lugar?
-A la orden señora-Aceptó al final y arrancó, saliendo de los terrenos de la mansión y entrando a las hermosas calles empedradas, donde, alrededor se veían aparadores de ropa para mujeres muy fina, también de joyas o de centros de servicio de varios tipos, los hombres que caminaban por las aceras subían su bombín al pasar la carroza, pues era bien sabido que pertenecía al hombre más rico del pueblo. La rubia sonrió imperiosa, y se acomodó en los asientos de seda roja donde iba sentada, ya que no tenía duda que tendría que pasar todo el pueblo para llegar a esa parte de la villa.
Abrió un poco más las cortinas del carruaje, se lamentó mentalmente no haber traído nada para leer, soltó un suspiro, y estaba a punto de quitar la vista de la calle cuando vio a dos mueres demasiado formales y finas, además de que parecían extranjeras
-¡Pare! -Ordenó de inmediato y la carroza detuvo su marcha-No sea tonto, ¡ábrame la puerta!-El chofer bajó de inmediato y abrió a su señora ofreciéndole una mano para que bajase con toda la elegancia posible. La rubia caminó hacia las dos mujeres que platicaban mientras miraban a ambos lados de la calle
-¡Buen día!-Saludó acercándose- ¿Sois extranjeras verdad?
-¡Oh! Muy buenos días-Hizo una reverencia la mujer de cabellos morados y ojos rasgados-Así es, somos foráneas, mi nombre es "" Tao, y ella es la novia de mi hijo, Kaho Lee-Señaló a una joven hermosa, de rizos pelirrojos y largos, ojos verdes rasgados, casi blanca, vestida con un kimono rosa pálido y de divina sonrisa
-Mucho gusto, sra. Tao, srta. Lee, mi nombre es Marion Asakura, esposa del hombre más rico del pueblo
-¿Asakura?-Preguntó dudosa la mayor de los Tao-Que casualidad, exactamente buscábamos aquella residencia. Verá, seguramente conoce a Len Tao, ya que vino a visitar a su esposo
-¡Ah claro! Tengo el placer de conocer al heredero de los Tao-Sonrió maliciosa al pensar que se había topado con la madre y la novia de ese holgazán que se hacía llamar amigo de su Yoh.
-Perfecto, venimos a adelantar un asuntillo, ya sabe, familiar-Se acercó un poco a la rubia y susurró-Len le propondrá matrimonio a Kaho-Sonrió la señora y a Marion le brillaron los ojos, ¡increíble que ese tipejo le fuera a proponer matrimonio si andaba con una puta!
-Ya veo, pues no se espere más, verá, ayer, en mi mansión tuvimos una fiesta, mi marido la organizó, ya conoce como se ponen cuando tienen reuniones y cosas así-Las otras dos mujeres asintieron de inmediato-Y pues ya ve, ahora el joven Tao, mi marido y sus amigos están dormidos por la desvelada. Pero con todo gusto las llevaré hacia la mansión
-Ay que molestia, pero sí sería todo un favor ya que estamos perdidas
-No tienen por qué, Fukuoka es irreconocido por ser un pueblito, aun que a mí también se me dificulta cuando voy a otros lugares con mi esposo
-Seguramente saldrán mucho, que bellas las parejas jóvenes, Len siempre me comentó que el sr. Asakura era todo un millonario-Aduló "" dándose aire con su lindo abanico oriental. Marion sonrió forzadamente y asintió, ¡ja! si Yoh ni siquiera la había sacado a la esquina, ya iba a parecer que a un lugar más lejos.
-Pues no se hable más, yo, lamento decirles, tengo un compromiso, pero mi chofer las llevará. Estoy segura de que Yoh las recibirá encantado
-Ay muchas gracias, lamento las molestias-Se sonrieron y las orientales subieron al carruaje, pero Marion atrajo a su chofer
-Déles varias vueltas, tárdate una hora en llegar a la residencia, no me interesa como lo hagas, solo ¡hazlo!
-Sí, sí patrona-Aceptó haciendo reverencias el hombre y subiendo a su banquillo, jaló de los caballos que de inmediato comenzaron a trotar. Marion sonrió y miró a su alrededor, el banco "Jouko" estaba abierto, también algunas tiendas por aquí y por allá, pero se topó con un chamaco, de sucias ropas, con una gran sonrisa y una gorrilla. Se le acercó y sacó su cartera.
-¡Hey! Chico
-Dígame señora Asakura-Marion sonrió al verse conocida hasta por plebeyos
-Te daré tres pesos si me haces un favor
-¡Lo que sea!-Saltó el niño pensando en todo lo que podía hacer con tres pesos.
-Bien, fíjate. Irás al burdel donde baila la gata negra ¿lo conoces?
-Todos lo conocen
-Perfecto, irás lo más rápido que puedas, y darás u mensaje a ella y a sus amigas, solo a su grupito, no quiero a más perras-El niño asintió-Les dirás que Yoh y sus amigos tienen un problemita y necesitan que vayan lo más rápido que puedan a la mansión Asakura, que no se tarden ni media hora, también, agrega que la esposa de Yoh no se encuentra ¿bien?
-¡Claro!
-Pues vas y vienes por tres pesos, no te suelto nada hasta que lo hagas. Muévete.
El niño salió como alma que lleva el diablo, sonriente por su pequeña fortuna ganada tan sencillamente, llegó hasta una parada y espero al vagón que pasaba por esa calle recorriendo a Fukuoka, para aquellos que no tuvieran carretas. Pronto llegó y se subió, esperó ansioso y a los cinco minutos ya estaba llegando a los grandes burdeles, pero al pasar por una casa bastante desaliñada bajó. Corrió y le dio la vuelta a lo que en realidad era el prostíbulo, tocando en la puerta de la cocina, escuchó un par de risas y una mujer de cabellos desordenados verdes, bata rosa de peluche y pantuflas moradas.
-No damos limosna-Explicó cerrando la puerta, pero el niño se metió más rápido. Miró ahí a una rubia, una de largos cabellos azules, y a otra chica, botada de la risa de cabello rosado.
-¿Alguna de ustedes es la gata negra?
-¿Quién me busca?-Preguntó Anna poniéndose de pie y tomando un cuchillo cercano
-Yoh Asakura y sus amigos, me dejaron un mensaje para la gata negra y solo a sus amigas
-Somos nosotras, ¿qué pasó niño?-Habló Tamao recuperada de su ataque de risa
-Dice que es urgente vayan a su mansión, que tienen un problema y las necesitan, igual que Marion no está-Todas se miraron a los ojos y sintieron cierta preocupación en sus corazones-Y dice que no se tarden ni media hora-Agregó de golpe mientras salía corriendo lo más rápido que podían
-¿Y hora? ¿Qué hacemos?
-¿Pues qué va a ser? ¡Vayámonos! ¡Cámbiense en chinga y despierten a Hanna! ¡Moviditas!-Ordenó Anna saliendo con todas de la cocina para cambiarse, lo cual no se tardaron mucho. Anna se puso un vestido a las rodillas negro, pero escotado, con una pañoleta roja en la cabeza, Hanna solo sus shorts y una camisa, mientras Pilica una falda corta y una blusa escotada rosa, Tamao se puso un traje de pantalones y camisa pegadas de cuero negro, y Jun un vestido chino corto verde oscuro. Era lo más presentable que tenían para vestir, pero eso no evitaba que cuando salían a la calle, la mayoría de los hombres, ya sean ricos o no, las reconocían como prostitutas, pues no importaba que tan felices fueran en su matrimonio, siempre iban a esos burdeles.
Salieron y esperaron el vagón que las llevaba a la parte "rica" de Fukuoka, al subir, el hombre que mantenía el carbón para que caminara el móvil les chifló y le gritó algo a Pilica, que solo lo abofeteó y se sentó. Esperaron poco para comenzar a ver las casas de tres pisos, jardines arreglados minuciosamente, las calles empedradas con árboles al rededor. La mayoría bajó ahí, pero ellas no se movieron, aun les faltaba. Siguió su curso el vagón y se dejaron de ver las casas arregladas, para ahora grandes plazas y varias tiendas, más el banco "Jouko" que estaba lleno a esa hora, y poco después, varias mansiones, pero ninguna tan hermosa e imponente como la de hasta el final, rodeada de una barda de cemento blanco, con una reja dorada con la palabra grabadas "Asakura", bajaron, para asombro del hombre, justo enfrente de aquella mansión.
-¿Qué esperan? ¿Que llueva? ¡Toquen!-Gritó Tamao desesperada, y bastante nerviosa por todas las miradas de los peatones
-¿Tocamos en la reja?
-¿Dónde más?
Jun se acercó y dio tres golpes a la reja, pero al fijarse bien gruñó, las llamó a todas, que se acercaron y abrieron los ojos sorprendidas. Metros y metros de pasto perfectamente cuidado, con rosales a los alrededores y un camino de piedras justo en medio que terminaba en una glorieta, donde en medio había una fuente de mármol, seguidamente se veía como el camino partía nuevamente hacia lo que parecía ser una enorme carrocería, y enfrente de la glorieta y la fuente, unas escaleras pulidas que daban vista a una puerta de caoba grabada.
-¡Bien! ¿Cómo demonios le vamos a hacer para entrar?-Preguntó algo histérica Pilica, pero Anna, completamente contraria sonri
-Pues no hay otra-Tomó con sus manos la reja, apoyó un pie en la misma y trepó un poco
-¡¿Qué haces?! ¡Te vas a matar!
-Ni creas, está bien fácil, vamos Hanna, enséñales a tus tías que sí se puede-Alentó ya del otro lado de la reja y mirando hacia abajo para ver de donde apoyarse, cuando el pequeño rubio, más sonriente que nada comenzó a subir las otras se miraron y soltando suspiros treparon también. A los cinco minutos las cuatro y Hanna ya iban caminando por la piedra, pero Jun cojeaba un poco
-¡Uy si! ¡Bien fácil! ¡Pinche Anna! ¡Me lastimé!-Reclamaba mientras la rubia solo giraba los ojos. Por fin, llegaron a las puertas de caoba, tocaron fuertemente las aldabas de hierro negro, y poco después un hombre alto y de bigote gracioso les abrió, soltando un pequeño grito de susto
-¿Qué... qué desean?
-¡Quítate Jaime!-Gritó Tamao empujándolo, el mayordomo se cayó y todas entraron, Pilica se acercó a la pelirrosada
-¿Jaime?
-Pues así se llaman todos ¿no?-La peliazul soltó una risilla pero calló al escuchar unos ronquidos
-Creo que no será difícil encontrarlos-Dijo mientras se acercaba a una gran puerta con vitrales de ángeles, y la abrió. Sonrió con ternura al ver, a todos esos hombres acostados en el piso o en los sillones, durmiendo plácidamente, pero luego frunció el ceño
-¿No deberían de estar... despiertos?
-No lo sé, tal vez se durmieron, quién sabe, hay que despertarlos y ya vemos que pasó-Se acercó Anna a Yoh y lo movió un poco, Pilica hizo lo mismo con Len, y Tamao con Horo, mientras Hanna corría con Jun para despertar a Manta y los demás
-¿...Qué? Ay Marion, déjame dormir... estoy... muy... cansado y...
-¡Yoh! ¡No soy Marion!-Gritó algo fastidiada Anna, el castaño abrió los ojos de golpe y miró a su dulce rubia
-Anita, ¿qué haces aquí?
-¿Cómo que qué hago aquí? ¡Ustedes nos llamaron! ¡Que por un problema o algo así!
-No, ¿nosotros?, hemos estado bien dormidos-Inquirió estirándose Horo-Pero ya que están aqu
-No qué-Chilló Pilica parándose-¡Nos hicieron venir! ¡Ahora nos dicen por qué!
-Tranquila-Le susurró Len al oído y la chica sonrió volteándose y abrazándolo-No sabemos nada de por qué están aquí, pero para mí es un placer-La otra sonrió y lo besó suavemente, justo entonces entró corriendo el mismo mayordomo
-Amo Yoh-Chilló tan alto como Pilica-¡Ellas se saltaron la reja y... y entraron sin autorización!
-Tranquilo Hong Hee, ellas son amigas-Sonrió Yoh entre divertido y sorprendido, mientras presionaba un poco más fuerte a Anna contra si. Pilica miró a Tamao como diciendo "¿No que Jaime?" y la otra solo soltó un bufido. Un golpeteo en la puerta se hizo sonar, e Yoh se ofreció a abrir, ya que Gong Hee se había quedado como en shock, se dirigió a la puerta y la abrió. Dos mujeres estaban ahí paradas que lo miraron de arriba a abajo.
-Venimos a ver al Sr. Asakura-Comentó la mujer mayor haciendo una mueca por el aspecto de Yoh
-Ese soy yo
-¡¿Usted?!-Preguntaron a unísono las orientales, e Yoh se echó un vistazo, le hacía falta una rasurada, el cabello lo tenía muy revuelto, seguramente traía ojeras, y su ropa estaba desaliñada.
-Sí yo, soy Yoh Asakura, ¿quiénes son ustedes?
-Mi nombre es "" Tao, y ella es Kaho Lee, venimos también, si no le molesta señor Asakura, a ver a Len
-No para nada-Respondió pálido y se quitó para que pasaran, cerró y vio con terror como ambas mujeres se dirigían hacia la sala, tragó saliva y trató de detenerlas pero fue demasiado tarde.
¿Qué era exactamente lo que había enfrente de las orientales?
Los sillones sucios y arrugados, cobijas por todas partes, Horo tirado en el suelo con Jun y Tamao encima (seguramente por algún juego), Hanna mirando con gracia unos boxers tirados por ahí, Riu ayudando de quitar a Jun de encima de Horo (sin contar la risa de los cuatro), Anna estirándose en un sillón, y lo peor:
Pilica besando tímidamente a Len, el cual profundizó el beso.
-¡Aahhh!-Gritó Kaho mientras caía de rodillas. Len, al identificar la voz se separó de inmediato de Pilica, la cual casi pierde el equilibrio, y miró anonadado a su novia llorando desconsoladamente y a su madre con la boca abierta.
-Madre... Kaho... yo-Trató de explicar pero no pudo, el silencio se hizo penetrante al escuchar "madre" y "Kaho" de los labios de Len-Kaho, tranquilízate por favor yo...
-¡¿Cómo pudiste?! ¡¿Cómo?! ¡Yo te amo Len! ¡Y tú! ¡Sucio escarabajo desgraciado!-Gritó al levantarse y mostrar sus verdes ojos llenos de dolor. La puerta de la casa se abrió y Marion entró con mucho tranquilidad, pero al llegar a la sala, toda su actuación salió a flote. Llevó sus manos a su boca como en un grito ahogado y negó con la cabeza
-¡Oh Yoh! ¡No! ¡No de nuevo! ¡Prometiste no volverme a engañar! ¡¿Por qué Yoh?!-Chilló histérica dejando impresionados a todos menos a las mujeres extranjeras-¡Y ahora haz jalado a tus amigos! ¡Sr. Tao! ¡Usted tan respetable! ¡Jamás me lo imaginé!
-¡Mal nacido!-Gritó la madre de Len por fin saliendo de su transe-¡Eres un... un...!
La mujer no pudo terminar pues la puerta nuevamente se abrió, pero esta vez por un golpe, y varios hombres vestidos de azules entraron corriendo.
-¡Sr. Asakura! ¡Sra. Asakura! ¡No se preocupe!-Sacaron pistolas negras y apuntaron a Anna y las demás, que de un salto se pusieron de pie y pusieron las manos en alto-¡Un vecino avisó de que unas prostitutas se saltaron su reja y...!
-¡¿Prostitutas?!-Gritó fuera de si Kaho-¡¿Me has engañado con una prostituta?! ¡Eres un maldito! ¡Te odio!
-¡No Kaho!-Se acercó apresurado Len-¡Perdóname! Yo no sabía lo que hacía, por favor, perdóname, te juro que no lo volveré a hacer, esto... esto es solo ¡una despedida de soltero! por que-Se arrodilló y sacó una cajita negra-Por que yo estaba por proponerte matrimonio, Kaho Lee, ¿deseas ser una Tao?
El pequeño mundo de Pilica se deshizo por completo, ¿qué no sabía lo que hacía? ¿Qué prometía no volverlo a hacer? ¡¿Qué le está proponiendo matrimonio a esa pelirroja de mierda?!!! ¡¿Era un idiota o qué?!!!
Pero Kaho pensaba todo lo contrario. Y con lágrimas en los ojos asintió, extendiendo su mano izquierda, mientras Len situaba el hermoso anillo de oro con piedras rojas en el fino dedo de su prometida. Yoh abrió los ojos muchísimo, al igual que todos
-¿Y tú Yoh? ¿Qué pretexto me pondrás?-Rompió el momento Marion que lo veía a los ojos. Por un momento Anna temió enormemente lo que pudiera responder el castaño.
-Nada, tú bien sabes que no te amo Marion, amo a Anna, y yo-Miró resentido a Len que le desvió la vista-Yo no tengo ningún pretexto pata taparlo
Los policías ya no sabían ni lo que pasaba, el mayordomo estaba con los ojos desorbitados, Len cerró los ojos sintiéndose terriblemente mal, Jun y Tamao se miraban preocupadas por Pilica, la cual le surcaban gruesas lágrimas sin que se diese cuenta, Manta, Riu y Horo miraban preocupados todos, Marion apretó con furia sus manos y los dientes, e Yoh tomaba la mano de Anna, que no pudo evitar sonreír. Y si pensaban todos que no podía empeorar el momento, se equivocaron, pues de un salto alguien entró por la ventana. Lentes oscuros, sonrisa cínica, suéter de cuello alto, pantalones ajustados y botas, todo de negro, su cabello marrón amarrando en media cola, y sus dos morenas manos, sosteniendo un par de pistolas, una dirigida hacia Yoh, y la otra hacia el policía más viejo.
-Escuchen estúpidos-Les habló a los policías-Si hacen algo les vuelo los sesos al sr. Asakura y a su jefe ¿qué les parece?-Todos se quedaron en shock, pero el castaño caminó hacia Anna, que completamente anonadada no supo que hacer-Disculpa, ¿Eres Anna, la gata negra?
-S... s
-Ah bien, pues te tengo que matar Anita, me van a pagar bastante por eso así que mejor rápido y sin dolor ¿sale?-De un movimiento extremadamente rápido dirigió una de las pistolas a la cara de Anna, escuchó el leve paso que dio el jefe para moverse de ser apuntado, pero sin siquiera ver, disparó al pie del líder policiaco que soltó un grito de dolor-No se muevan dije-Nuevamente se concentró en Anna y estaba a punto de disparar pero un grito lo detuvo, miró, aun apuntando al jefe de policía y a Anna, como un rubio lloraba desconsolado en su lugar-Oh que ternura, ¿es tú hijo o qué?
-Mi hermano-Contestó entre dientes la rubia, pues temía que le hiciera algo a Hanna
-Mmmm, me pregunto si me pagará más si primero te hago sufrir-Pensó en voz alta el joven, y asintiendo con la cabeza sonrió-Bueno Anita, este es tu día de suerte, no te voy a matar, pero si a tu hermano-Y tan rápido como lo dijo lo hizo.
Dos disparos sonaron.
El primero, dirigido a la rodilla del jefe de policía para distraer a la misma, y el segundo, directo a la cabeza de Hanna, que estaba tendido en el suelo. Gritos se escucharon de inmediato , y el acecino, dispuesto a darse la vuelta e irse bajó sus armas, pero sintió una bofetada que le tiró los lentes, levantó la mirada, era la rubia que tenia que matar, parecía más pálida y sus ojos estaban llenos de lágrimas, después de eso, ella corrió hacia su inerte hermano. Era la primera mujer que le ponía una mano encima, pero escuchando como los policías pensaban acercársele salió por la ventana lo más rápido que pudo.
-¡¡¡Hanna!!!-
Todo lo planeó Marion, no hay duda. Se decía a sí mismo Yoh, abrazando fuertemente a Anna que no paraba de llorar, ni siquiera estaban en el hospital, sino en el burdel, lugar que en esos momentos parecía muchísimo mejor que la mansión. Hanna estaba muerto, la policía se llevó el pequeño cuerpo para tenerlo en la morgue, y sacarlo cuando fue el funeral. Pilica estaba destrozada, por la muerte de Hanna y por lo que le hizo Len, jamás se lo imaginó, era un cabrón que no valía la pena, pero bien que lloraba por él. Jun y Tamao no se movían de donde estaban, se sentían demasiado mal como para hacerlo, solo estaban recargadas, una en la otra, mirando a la nada. Manta y Riu, fueron al ministerio para denunciar al hombre de cabellos marrones. Y Horo solo cuidaba de que el maniático de Fausto no se acercara al cuarto.
Len se había ido con su "querida" prometida y su madre, seguramente al hotel donde ellas se hospedarían. Y ya eran casi las once de la noche, y las chicas tenían que trabajar, pero ¿cómo hacerlo?
Tocaron la puerta y antes de que dijeran algo se abrió. Entró apresurada la chica, moviendo sus largos cabellos grises en el proceso, con una cara más fingida que nada de tristeza llegó hasta Anna.
-¡¿Es verdad?! ¡¿Mataron a tu hermano?!-Gritó y todos la miraron con odio, pero Anna no levantó la vista-¡Vamos dime! ¡Los rumores en Fukuoka nunca faltan pero necesito confirmarlo!... Aun que bueno, por tu cara seguramente y si está bien muerto, solo te he visto así cuando llegaste al burdel-Negó con la cabeza con una sonrisa-Ay Anna, ve el lado positivo, te liberas de una carga
Nadie reaccionó, pero de un momento a otro Anna ya estaba encima de Jenny ahorcándola mientras ella gritaba y pataleaba
-¡Él nunca fue una carga, estúpida zorra!-Cerró su puño y la golpeó, sintiendo los brazos de Yoh tratando de levantarla pero no se separó-¡él era mi hermano, limpio, no un asqueroso gusano como tú!-Otro golpe más y varias lagrimas brotaron de sus ojos-¡Y te juro que cuando tenga en mis manos a Marion le voy a hacer esto!!-Agarró la cabeza de Jenny la estrelló contra el piso una y otra vez, escuchando los grititos de ella, pero no le importaron-¡Pero cuando tenga al cabrón que lo mató te juro, Jenny, que...!-Nuevamente posó sus manos en el cuello de la chica y la ahorcó los más fuerte que pudo, acercándose a su cara-juro que no lo soltaré tan fácil como a ti-Susurró peligrosamente mientras se separaba por fin de ella, Yoh la agarró de los brazos, pero ya era en vano, Jenny tenía las marcas de uñas enterradas en el cuello, un golpe junto al ojo y en la mejilla izquierda, más una de las sienes abierta y ensangrentada-¡Lárgate puta de mierda!
Gritó al final la rubia y Jenny salió lo más rápido que pudo de ahí. Las miradas se dirigieron hacia Anna, que respiraba rápidamente y aun tenía los puños apretados, Jun y Pilica se pararon a abrazarla, mientras Tamao puso una mano en su hombre
-Te juro que si no lo hacías tú, lo hacía yo-Sonrió tratando de darle ánimos, y Anna se secó las lágrimas sonriendo un poco y abrazando a sus amigas, mirando por encima de los hombros de ellas la fotografía vieja que tenían colgada, donde aparecía su pequeño hermano con una gran sonrisa, bajó la cabeza y la enterró entre Pilica y Jun, pero por un momento hubiera preferido desaparecer en vez de eso.
¿Por qué tenía que ser así? ¿Por que le debieron arrebatar a su única familia? No era justo, no...
La luz amarilla iluminaba completamente la noche. La choza en llamas, se consumía justo frente a sus ojos, escuchando los gritos de desesperación de sus padres, que no salían, por que creían que ella y su hermano estaban adentro, pero no se podían acercar, y sus gritos no llegaban a los oídos de sus padres, a los cuales se les fueron extinguiendo la vida, junto con el fuego. Y, aun que todos vieron, nadie hizo nada para ayudar, como si nos les importara, y es que esa era la verdad, fuera de sus vidas, nada les importaba.
-¿Dónde están mamá y papá, hermana?
-En el cielo Hanna...
-¿Por qué?
-Por que... se han muerto
-¿Muerto?
-Sí Hanna, mamá y papá, jamás volverán a estar con nosotros
Susurró a su hermano y a la fría noche que se les presentaba, no podía pensar bien, ¿qué estaba pasando? ¡En tres segundos se había quedado sola... con su hermano menor! ¿Por qué tenía que ser así? ¿Por que les debían arrebatar a sus padres? No era justo, no...
-¿Anna?-Le susurraron y volteó a ver, Yoh la miraba preocupado-¿En que pensabas?
-En... cosas-Contestó mientras se ponía los tacones para trabajar ese día...
-No queda otra, tengo que trabajar para sacarnos adelante Hanna
-Pero ¿dónde vas a trabajar?
-Ni me preguntes, no sé, pero si sé que no me pienso quedar de brazos cruzados, además ya nos falta comida
-Pues sí, pero hermanita, no te van a dejar entrar a nada
-Ya buscaré, además... me lo promet
Así es, prometí no dejarme caer, en ninguna situación, enfrentaré a la vida de la mano con mi hermano, lo sacaré adelante, de la forma que sea y jamás voy a derrumbarme ante ninguna cosa...
-Ninguna cosa-Susurró bajando las escaleras y mirando como la puerta se abría continuamente para dejar pasar a hombres lujuriosos y deseosos. Jenny no se veía en ningún lugar y se sonrió por eso. Fausto estaba en la caja de la barra, parecía más consciente que las últimas veces que lo había visto, y sus amigas ya estaban yendo y viniendo por todo el burdel...
-¿Crees que nos pase algo?
-No Hanna, yo siempre te voy a cuidar
-¡Si tú lo dices te creo Anita!
-No me digas Anita, Hanna
-Ji, ji, ji, ji, perdón, ¡mira! hay más niñas como tú-Señaló a una pelirosada y una pleiazul que sentadas le enseñaban a una más mayor un juego de manos
-Marinero que se fue a la Mari Mari Mar... Hola-Detuvo la canción la pelirosada y se le acercó-¿Eres nueva?
-Eh s
-Mi nombre es Tamao, y el apellido no lo preguntes, no me lo sé ja, ja, ja-Anna sonrió antes la inocencia de la rosada, y la otra de su edad se acerc
-Yo soy Pilica, ¿cómo te llamas?
-Anna... K.
-Bueno Anna K. yo soy Jun, y te enseñaré como se trabaja aquí ¿vale?, ¿y tú pequeñín, cómo te llamas?
-¡Yo me llamo Hanna!...
-No puedo creer que vayas a trabajar hoy Anita
-¿Eh? Ah, no te preocupes Yoh, ¡y no me digas Anita!
-Ji, ji, ji, ji, perdón-Le dijo al besarla
-¿Foto... qué?
-Fotografía Pilica-Explicó Jun-Me costó muchísimo dinero contratar al fotógrafo para una foto, así que pónganse todas
-¿Y eso qué hace o qué?
-Ay Tamao, tú solo no te muevas-Se colocó Jun atrás de unas pequeñas Tamao, Pilica y Anna, que llevaba junto a Hanna, un gran flash les dio en la cara y poco después, en la hoja negra que les habían dado, se comenzó a distinguir la imagen que capturó la cámara
-¡"rale!-Exclamaron todas mientras sonreían
-¡Anna!-Llamó Jun, la rubia se acercó y miró interrogante a su amiga
-Tráete a todos a la cocina ¡rápido!
-Bueno-Jaló a Yoh, Horo, Riu, Manta (que ya habían llegado) Tamao y Pilica. Al entrar a la cocina, un viejo ponía en una base de tres patas una enorme cámara
-¡¿Y esto?!-Exclamaron emocionadas Tamao y Pilica al ver la cámara
-Me costó muchísimo dinero contratar al fotógrafo, pero me hizo descuento por una noche, así que pónganse todos-Explicó sonriente al colocarse.
Anna e Yoh quedaron en medio, junto a la rubia Tamao y Pilica abrazadas con Jun al lado sonriente, a la izquierda de Yoh, Riu y Horo sonriendo cargando a Manta que estaba riendo nervioso por su estatura. El flashazo iluminó la habitación cuando el fotógrafo dijo "Güisqui" haciendo reír a todos...
-¿Y para qué la foto?
-Pues por que las quiero mucho, y por que en ella siempre estarán las personas que nunca olvidaremos-Dijo Jun colgando la foto en la recámara
-¡¡Oohhh!!-Soltaron el resto.
Notas de la autora: Ok, por favor, fans del LenxPilica, no me maten, es necesario, esto va a mejorar además YO soy fan de esta encantadora pareja, pero también le tengo que poner sus peros, si no, que aburrido, así que ¡esperen al próximo capítulo donde se reconcilian! (s, no duro mucho con ellos peleadosje, je)
Y también, fans de Hanna, ¡no me maten! Hay una razón muy lógica para la muerte de Hanna, dentro de varios capítulos lo verán
Veo (con tristezaL) que al parecer, aun que algunos sí les gustó el capítulo anterior, a la mayoría no, puesto que recibí una cantidad muchísimo menor de lo que acostumbro, lo lamento si no pude llenar las expectativas que querían, y es por eso que traté de esforzarme bastante en este capítulo que espero les agrade (de verdad), así que muchas gracias a los que dejaron reviews, aquí les va la contestación:
Pinkz88: Hola, muchísimas gracias por ser la primera en dejarme un review, y pues creo que aquí te he dado todas las respuestas que querías, pero eso de que Marion se aliara con Liserg, te lo dejo a la imaginación para capítulos continuos. Espero te haya gustado y de nuevo mil gracias por tu review.
May sk: Hola, no te desesperes mujer, que yo soy bien tardada para subir ja, ja, lo siento no pude hacerlo antes, pero espero que te guste, cualquier crítica es bienvenida, y pues sí, como subí otro capítulo decidí por subirme también este, me halaga que te fijes en qué subo y no, muchas gracias, en cuanto al Len y Pilica, les acabo de meter un tope enorme entre ambos, pero no te preocupes, (juro) que ellos van a terminar juntos, nunca los separaría, el próximo capi va a ser muy lindo con respecto a esta pareja, de hecho pienso meter una canción, pero luego verás. El pasado de Anna aquí por fin se descubre, bueno más o menos, e Yoh, ¡claro! Yoh siempre tiene que ser tierno, no me lo imagino de otra forma. Pilica, en cuanto a ella, sí, es muy astuta para haberle sacado así la información a Len, es lo mismo con ella, no me la imagino diferente, siempre con una mente rápida pero sin perder su inocencia. Liserg, sí es un desgraciado, y Marion, ese fue el chiste, descubrir que ella en realidad sí ama a Yoh pero lo odia al mismo tiempo pues él a ella no la ama. Hao (no te puedo decir si es el asececino o no) pero estoy de acuerdo contigo, él es un hombre guapísimo, lindo, cínico, listo, poderoso uff! En fin, yo también me dejé llevar, y muchísimas gracias por el largísimo review, aun que el anterior fue corto, no importa, gracias, le seguiré echando ganas y de verdad, muchas gracias por tus ánimos May.
Beu Rib: Ay gracias, de verdad, por tu review, aun que sea corto me dejaste (TT) aprovecho para decirte que tu historia "Tardes Negras" me fascina, discúlpame si no te he dejado ningún review pero siempre se me va, aun así, te incisito, tu historia es muy buena, ¡sigue así!
Seinko: ¡Wao! Gracias por el review, no creo que mi historia esté tan buena, pero ya que lo dices, ja, ja, no, de verdad, muchas gracias por el review, aun que ahora me has de querer matar por lo que le hice a Hanna, pero hay explicación muy pronto la verás lo prometo. Y no, ¡deagh! No me gusta, Liserg, comparto tu opinión, es un sufrido (claro tú no dijiste eso pero je, je yo sí) Ahora, respecto a las respuestas que me diste (sinceramente me hizo reír mucho la última) me has de querer matar, pero ya dije, voy a reconciliar muy románticamente a Len y Pilica, incluso le tira a erótico pero ya se verá. También estoy de acuerdo con eso de que Anna SIEMPRE ha confiado y confiará en Yoh, por que lo ama. ¿El acecino es Hao? Eh… je, je, mejor ve en los próximos capítulos (no sé para qué, es muy obvio ¬¬u) Ja, ja, ja, y no, Hao digo el acecino no va a matar a Anna, también es muy obvio. ¿Qué si Marion se suicidará? ¡Lo estoy pensando muy seriamente!!! xaito!! o
Keiko-sk: Ya has visto lo que le hizo esa a la pobre de Anna, muchas gracias por tu review y tus felicitaciones, me siento muy bien, ojala aun te guste la historia por que si no me doy un tiro xx
Itzel: Ja, ja, no te preocupes, haré una muerte muy "agradable" para Marion, gracias por la felicitación, espero siga siendo buena la historia ;)
Ximena: ¡Wao! ¡Gracias!!! No creí que fuera tan buena, rayos lamento no haber podido continuar tan rápido, pero espero que el capi te guste y la historia completamente, si quieres criticar o hacer sugerencias son bienvenidas con todo gusto, muchísimas gracias y trataré de subir más rápido ¿sale? J
Minamo: Hola gracias, es verdad, el acecino es Hao, (muy obvio ne?), me da muchísimo gusto que extrañaras mi fic, lamento no haber subido antes, trataré de mejorar eso je, je, y pues espero te siga gustando, muchas gracias
ClaRiTa: ¡Hola! Que linda, gracias por decirme eso de mi fic, y bueno Hao… no estoy segura si se enamorará de Anna, pero ya se verá, muchas gracias, espero te siga gustando J
Hibarichan: Gracias, sí, anuncié que estaría un poco subido de tono el fic, pero me acabas de alentar mucho con eso de que lo he trabajo bien, je, je, sí no es uno de los más comunes mi fic y mucho menos la trama. No sabía que pudiera escribir las escenas fuertes para dejar impresionados o sorprendidos a los lectores, (gracias por la nota). La idea de los personajes de esta manera, me llegó en un documental sobre como eran los burdeles en la época que plasmo en la historia, que por cierto, en este capítulo lo marco mucho, aun que creí que no tendría tanto "éxito" la idea, tal parece que sí. En cuanto a las parejas, más he puesto a sufrir a Len y Pilica, pero se va a arreglar de una forma muy linda ya lo verás, además esto era otra prueba para Len. No hay de qué, por mí encantada de publicar mi fic, y no te preocupes, les paso tu recado a Liserg y a Fausto.
Adelicia: ¡Gracias! Bueno si supieras, soy experta en el suspenso, pero lo siento, trataré de no tardar ya tanto en subir, muchas gracias por el review, ojala aun te guste la historia.
Hotaru: Gracias por dejarme el review y por votar en lo de Hao, tomaré muy en cuenta eso J
