Cap. 8: Derrótame y sabrás de ella
Ash retrocedió dos pasos aún incrédulo y cerró los ojos para contener las lágrimas de rabia y decepción. Ahora sí estaba seguro de que no volvería a ver a Misty ¡Estúpida Misty!
La mirada azul de la femenina se concentraba en el joven entrenador, como si quisiera leer cada uno de sus pensamientos... pero... eso no era posible... ¿O sí?
- Esperabas a Misty ¿No? - el comentario provocó que Ash miraba con ira a la mujer - ¿Quieres saber de ella? -
¿Qué era lo que significaba ese comentario¿Acaso Misty estaba allí encarcelada por ella¿O la ha visto¿O esa misteriosa chica tiene facultades psíquicas?
- ¿Qué sabes de Misty? - reclamó el chico de Pallet Town.
- Mucho más que tú - la joven demostró una seductora sonrisa que bien hizo sonrojar al entrenador - Mucho más que tú - repitió con mayor lentitud y énfasis, como si sus palabras lo acariciaran seductoramente.
Por su parte Tracey seguía con su mayor habilidad, cualquiera que se acercara al chico de cintillo en la cabeza bien podría observar el talento que fácilmente se plasmaba en el papel.
Tracey tenía ya hecho el boceto del 80 por ciento de la joven, siempre en la parte en que más se demoraba era en el rostro por ser esta la mayor parte de detalles de todo ser humano.
- ¿Qué sabes de Misty? - volvió a preguntar Ash apretando los dientes y los puños con un tanto de nervios ante la voz de la mujer que cada instante se tornaba más seductora, como si fuese una sirena encantando a su víctima.
- Quieres saber de ella - la chica soltó una pequeña risa - Pues bien, te diré de ella -
Ash sentía como nunca antes la lentitud del tiempo, los segundos tenían una velocidad nada acelerada, su corazón parecía querer escaparse del pecho, su alma sobresaltó al ver los labios de la chica abrirse para dar su respuesta.
- Derrótame 16 de 30 batallas y sabrás todo lo que quieras -
- ¡¡¡¿¿¿QUÉÉÉÉÉÉ???!!! -
El corazón de Ash se paralizó.. ¿¿¿DIECISÉIS??? Esto debe ser una broma de mal gusto.
La mujer pareció no percatarse de la locura de su propuesta, y bien atinó a dar en el punto exacto de Ash.
- ¿Acaso no puedes? -
- Pues te derrotaré 16 veces seguidas!! No tengo tiempo para estarlo perdiendo contigo -
- Muy bien... entonces comencemos -
De inmediato saltó el ratón eléctrico amarillo
- Aún no, Pikachu - expresó Ash demostrando que los años de entrenamiento Pokémon no han sido en vano - Estás entre mis armas principales y primero tengo que averiguar las técnicas de esta chica -
El eléctrico musitó dos sílabas que parecían significar un 'De acuerdo' y el que volviera a su sitio encima del hombro del chico afirmaba su decisión.
Ash colocó una mano en su espalda, con mayor especificación a la parte de atrás de su cintura, en donde estaban sus pokéballs.
- Meganium, ve - ordenó el joven al instante que el inmenso y verde pokémon aparecía.
La mujer sonrió ampliamente mientras, con gracia y elegancia, elegía a su pokémon de batalla.
- Ve Slowpoke -
Ash atinó a aguantarse la risa, Tracey en cambio entrecerró los ojos al momento que parte del cabello largo y negro cayó en el femenino rostro, cubriendo por accidente ciertas partes del mismo, luego el talentoso observador pokémon se fija en el rosado acuático-psíquico.
- No te confíes - le advirtió al instante que tomaba una nueva página en blanco para captar cada mínimo rasgo del pokémon.
- Meganium - Ash parecía ignorar a su compañero - Solar beam -
Por lo visto el entercado no quería perder el tiempo, así que fue directo al más poderoso ataque de los pokémon tipo hierba.
Tracey se percató que la joven ni movió los labios, aún así el rosado pokémon provocó una barrera para su auto-protección.
Ash respiraba profundamente y sus nervios no le dejaron ver más allá de que estaba ganando tiempo mientras su verde pokémon acumulaba energías para lanzar el potente rayo. No, Ash no veía que era más que extraño que el contrincante no lanzara un ataque.
Un grito por parte del tipo hierba al instante que lanzaba su potente ataque el mismo que, en cuestión de milésimas de segundos, fue devuelto con mayor ferocidad.
- ¿Cómo es posibl... - Ash no pudo terminar la frase. El verde pokémon se levantaba con dificultad, las 4 patas le temblaban y su cara mostraba raspones, segundos después Meganium se desmayó.
- He ganado - habló la joven con una amplia sonrisa pero esta en nada se parecía a la sensual que anteriormente le había mostrado.
- Aún no - gruñó Ash al instante que recuperaba la movilidad de su cuerpo y llamaba al pokémon a descansar.
- No más encuentros por hoy - la hermosa joven también llamó a su pokémon.
- Son 30 batallas y apenas he perdido una - Ash miraba con ira a la joven - Tuviste sólo suerte -
- Mañana tendremos otro duelo - ella parecía satisfecha por los resultados.
- ¡Mañana al demonio! - se exasperó Ash - ¡Seguimos con esto AHORA! -
- ¿Por qué? - ella seguía con su calmado semblante, incluso parecía disfrutar de la rabia del de melena azabache.
- Porque sabes de Misty - Entonces a Ash pareció ocurrírsele una posibilidad - Dime dónde está ella, seguiremos después con el duelo - la expresión en la mujer no cambió - Te lo prometo -
Ella parecía una diosa de mármol, pues estaba tan inmóvil que ni se percibía que respirara, con sus azules ojos fijos en él.
- Mañana tendremos otro encuentro - la voz de ella fue firme, pero no por ello dejaba el encanto - Vete a descansar -
De inmediato aparecieron un grupo de acuáticos y provocaron en conjunto una espesa neblina.
- ¡Espera! - reclamó Ash aferrándose a la única posibilidad que tenía en toda su existencia, la misma que se dispersó como la niebla, la misma que desapareció al igual que la entrenadora, al menos por el día de hoy.
¡Continuará!
Notas de la autora: ¿Qué tal? No se olviden de su valioso review o sino mail a o también a vemos en el siguiente capítulo: Team J al ataque
