Hola de nuevo, lamento la demora, pero es que eh tenido problemas con los reviews, NO LOS PUEDO VER Y NO ME LLEGANA MI E-MAIL T-T y por eso estaba en huelga pero, creo que si me demoro más dejaran de leer este fic jejejejeje. Bueno lamento no poder leer los review de todas esa lindas y amables chicas que los dejan y también espero que lean este, que les guste y que me dejen otro reviewsito a esta autora que los necesita n_n

UN SUEÑO HECHO REALIDAD

Capitulo 3

Kaoru abrió sus ojos por los llantos de un pequeño. Era una hermosa mañana, ya 1 año había pasado desde la ida de Kenshin y Kaoru empezaba a pensar que no volvería. Kaoru se levantó, y como todas las mañanas lo hacia, tomo al pequeño y se fue a desayunar.

Caminaba por el corredor mientras mimaba a su pequeño hijo, que ya tenia tres meses y pensaba en cuan rutinaria se hacia su vida últimamente. Todos los días se despertaba con el llanto de su hijo, se levantaba, caminaba por los corredores con el chico en sus brazos llegaba al comedor y... 

Kaoru: buenos días Yahiko.'ahora me dirá: buenos días fea'

Yahiko: buenos días fea –lo que Kaoru ignoro.

Kaoru: Sanosuke llegas bastante temprano hoy – dijo Kaoru mirando a Sanosuke sentado al lado de Yahiko como siempre lo estaba todas las mañanas desde que aprendió a cocinar.

Yahiko: me sorprende, debes tener mucha hambre para venir a desayunar aquí, o ¿es que Megumi te echo de su clínica?

Sanosuke: cállate Yahiko-chan, no tienes mucho que decir ya que tu haces lo posible por evitar desayunar lo que Kaoru cocina.

Kaoru: bueno nadie los obliga a quedarse, es más, seria mejor para mí ya que tendría que cocinar solo para una persona –dijo Kaoru con tono desafiante - vamos sigan burlándose –Ella sabia perfectamente que ellos solo se quejaban por costumbre ya que su comida había mejorado bastante este ultimo año.

Sanosuke: je je ay Kaoru si tu sabes que son bromas –mintió poniendo vos inocente.

Kaoru: Sí claro

Desayunaron tranquilamente lo que Kaoru cocinó claro que ya no peleaban como antes ahora simplemente....comían.

Después de limpiar Kaoru salió hacia la clínica de Megumi llevando al pequeño con ella.

Kaoru: buenos días Megumi –saludo mientras entraba con el bebé en sus brazos.

Megumi: buenos días Kaoru. Veo que has traído a tu hijo otra vez, y ¿ahora que le pasó?

Kaoru: la verdad nada pero quiero que lo revises por que creo que se esta enfermando.

Megumi: a ya veo, haber deja revisarlo –Megumi lo tomó y lo examino- ¿cuantos meses tiene el pequeño Kenji?

Kaoru: tiene cuatro ¿por qué lo preguntas?

Megumi: es que para ser tan pequeño es bastante saludable, no te preocupes no tiene nada

Kaoru: por suerte que lo es –dijo Kaoru tomando al pequeño- muchas gracias Megumi –se adelantó a decir para evitar la pregunta que venia- Ya me debo ir. Adiós.

Ella no quería ser cuestionada por quincuagésima vez por Megumi, por eso era mejor evitarla, y volver a casa luego de pasar por los víveres que necesitaba para la semana.

Al llegar al Dojo vio a Yahiko peleando con Sanosuke, como siempre.

Kaoru: Yahiko!! ¿Qué haces ahí holgazaneando? Quiero que me hagas 100 de los movimiento que te enseñe ayer!! –ordenó con superioridad.

Yahiko: 100!!! Porque no mejor 50?

Kaoru : y porque no 500? Mejor deja de quejarte y empieza a hacerlos antes de que los aumente y prepárate que desde mañana los ejercicios aumentaran, ya eres una año mas grande y por eso más resistente. 

Así siguió el día hasta que atardeció y Kaoru salió dejando a Kenji al cuidado de Tae. Ella quería salir a despejar sus ideas ya que hace bastante tiempo que no lo hacia. Se paseo por las calles de Tokio, pensando en su pasado presente y futuro con su hijo, hasta que anocheció y decidió ir por su bebé y volver al Dojo.

En su paseo de regreso al Akabeko pasó por donde se encontraban las hermosas luciérnagas, se quedo un buen rato mirándolas y recordando cuando Kenshin se fue a Kyoto a pelear contra Makoto Shishio, unos dos años ya habían pasado desde ese incidente pero aun le provocaba nostalgia el recuerdo de que Kenshin, su Kenshin se había ido de nuevo. Su vista se empezó a nublar cuando una vos la distrajo era una vos conocida, una vos familiar. Era la vos de...

Kenshin: hola Kaoru-dono –dijo con su singular sonrisa.

Kaoru: Kenshin!! -Kaoru estaba muy feliz, pero extrañada a la vez, él había regresado, sin que Saito le avisara después de todo ellos dos tenían un trato, pero eso ya no importaba, su Kenshin estaba ahí y ella tenia ganas de abrasarlo pero se aguanto con todo su corazón- cu...cuando regresaste?

Kenshin: acabo de regresar y me dirigía al Dojo cuando la vi aquí contemplando estas hermosas luciérnagas. No cree que traen muchos recuerdos?

Kaoru: si, por eso las veo. Además de ser hermosas me traen muchos recuerdos de cuanto te fuiste a Kyoto por primera vez –después de fijarse de que Kenshin no respondía se dio cuenta de que no debió decir eso, se sentía estúpida.

Kenshin: bueno ¿no cree que ya es un poco tarde Kaoru-dono?

Kaoru: sí, tienes razón, será mejor que regresemos al Dojo. 'Después de ir al Dojo con Kenshin iré a buscar a Kenji al Akabeko'.

Al llegar al dojo todos se llevaron la sorpresa de ver a Kenshin entrando junto a Kaoru. Sanosuke lo primero que hizo fue darle un palmazo en la espalda al recién llegado Kenshin y Yahiko de molestarlo.

Yahiko: ah Kenshin llegaste al fin, pensé que tendría que comer toda mi vida la comida de Kaoru.

Sanosuke: Kenshin llegaste y ¿cómo te fue en Kyoto?

Kenshin: bien Sanosuke no te preocupes.

Después del abrazo que le dio Megumi intentando poner celosa a Kaoru, cosa que no resulto y que sorprendió al resto, todos se fueron al comedor a conversar.

Megumi: ¿Kaoru, ya le dijiste? –preguntó en secreto aprovechando el bullicio de las niñas y las constantes preguntas y quejas de Sanosuke y Yahiko.

Kaoru: no, pero no creo que le importe –dijo Kaoru parándose- permiso debo ir al Akabeko, vuelvo luego.

Kenshin: la acompaño Kaoru-dono?

Kaoru: no gracias Kenshin, puedo cuidarme sola, no te preocupes.

Kenshin: pero ya es tarde y pueden ser peligrosas las calles a estas horas de la noche.

Kaoru: no gracias, preferiría que me acompañara Sanosuke – dijo con una sonrisa.

Sanosuke: esta bien, voy contigo pero ¿por qué no prefieres ir con Kenshin?

Kaoru: no, él debe estar cansado de tanto viajar, después de todo el camino desde Kyoto hasta acá es bastante largo ¿no Kenshin? 

Kenshin: si, Kaoru-dono –contesto con una sonrisa.

Así se fueron dejando a los demás en el Dojo esperando. Llegaron al Akabeko recogieron a Kenji, le dijeron la noticia a Tae y volvieron al Dojo rápidamente.

Al volver al Dojo Kaoru se fue directo a su cuarto a acostar al bebé y luego se dirigió al comedor para seguir con la charla de los demás.

No paso más de media hora cuando Kaoru pidió permiso para retirarse a su cuarto, cosa que nadie impidió, luego se fueron las niñas y el Dr. Genzai seguido por Megumi y Sano, Yahiko y Kenshin se fueron a acostar para dejar un Dojo silencioso y pasivo.

CONTINUARA....

Este capitulo es bastante corto, es más para explicar la llegada de Kenshin y espero que el próximo me salga más largo, por que sinceramente no me gustan los capítulos cortos n_n. Ahora que leyeron la tercera parte del fic dejen un review porfis, que yo estaré muy agradecida n_n