~~*~~ Todo para Ti ~~*~~
La joven se carga ligeramente en el cuerpo del muchacho sin dejar de besarle, ambos comienzan a sentir al calor que parte de sus labios para expandirse luego por todo su cuerpo.
Disfrutan infinitamente ese contacto. Len pasa sus manos por la cintura de la muchacha para acariciar su espalda, no se da cuenta en que momento sus manos se cuelan por el interior de la remera para comenzar a tocar la suave piel de la muchacha.
El joven siente cómo la delicada piel de la muchacha se eriza bajo el tacto de sus manos, le encanta, le fascinan esas pequeñas reacciones.
Pilika corta el beso para ver los ojos de Len, sus ojos no muestran la lujuria con que la miró la primera vez, ni siquiera se parece a esa mirada. Ambos ruborizados ligeramente y con la respiración entre cortada por ligeros gemidos.
Len se siente extraño cuando los besos de la chica se dirigen a su cuello, siente la delicadeza con que los labios de la chica se posan para dar pequeños toques en la piel de su cuello, pero le encanta. Se sorprende un tanto más cuando la chica comienza lentamente a desabotonar su camisa dando sutiles besos a cada fracción de piel que queda expuesta.
Cuando los besos de la chica comienzan a descender por su vientre el joven deja liberar un ligero gemido, esta disfrutando lo que le hace la muchacha. Siente cómo su corazón comienza a latir con extremada fuerza.
Al terminar con la camisa la chica continúa besando la parte superior del cuerpo del muchacho, verdaderamente es muy guapo, su musculatura perfecta.
Len se sienta levantando a la chica con él, ella queda de rodillas a su lado mientras un nuevo beso se hace presente entre ellos.
El joven echa sus brazos hacia atrás, facilitándole a la chica que deslizara su camisa para quitarla, después de un momento llega a ser un estorbo.
Ya con la camisa menos Pilika se separa del beso del joven, para mirarlo a los ojos, nota todo el cariño que hay por ella en ese muchacho, sabe que él no lo quiere aceptar, pero lo reconoce muy bien en esa mirada.
Lo mismo siente Len, la mirada de la chica lo mira con extremada ternura, no con el temor que veces anteriores, esos hermosos ojos azules están dedicados tan sólo para él.
El beso continua mientras Len acomoda a Pilika recostándola en la cama, ligeramente carga su peso en ella mientras acaricia el plano vientre bajo la remera.
Len toma la remera por el extremo de abajo para comenzar a subirla lentamente. Pilika se sienta y levanta sus brazos para ayudarle al chico a deslizarla con facilidad. Seguido de la remera Len se encarga de la falda, dejando a la joven tan sólo cubierta por su ropa interior.
El joven vuelve a mirar esos hermosos ojos, ella ha aceptado cada caricia sin discusión, en parte eso le inquieta, no desea perder el control y terminar por lastimarla, pero la desea, casi inaguantablemente.
Len vuelve a descansar sus labios en los de la chica, ahora acariciando con libertad la piel que esta expuesta, esos deliciosos estímulos hacen reaccionar el cuerpo de la muchacha. La joven siente la misma sensación en su entrepierna que la vez anterior, pero el deseo no ha nacido en ese momento, lo que esta pasando lo ha deseado desde que comenzó a conocer mejor al muchacho.
La mano del chico se cuela deseosa por la espalda de ella, la joven arquea su cuerpo para dejar que pase con más facilidad. Casi desesperadamente se dirige al broche del sostén, liberando los delicados senos de la muchacha.
La chica se cubre en un principio después de romper el beso, es la primera vez que esta expuesta de esa manera hacia un hombre. Len sonríe, realmente es muy hermosa, comienza a besarla nuevamente, sin dejar que el calor de sus cuerpos se perdiera.
Luego de unos instantes la joven libera sus senos para abrazar por el cuello al muchacho, el contacto de sus pechos desnudos en realmente delicioso.
Una mano se hace camino por el vientre de la chica, para luego levantar ligeramente su pantaleta y dirigirse a ese lugar de intimidad máxima de la peliazul.
La joven abre los ojos cuando él se comienza a abrir camino entre su ropa íntima, pero no lo detiene, siente cómo los dedos del joven juguetean delicadamente con su entrepierna.
Len se aleja de los labios de la chica y comienza a besar delicadamente un camino que se forma por la figura de la chica. La joven arquea su espalda un par de veces con los ojos cerrados, deliciosos golpes eléctricos le recorren de extremo a extremo.
Pilika abre los ojos cuando siente que uno de los besos se aproxima demasiado al lugar donde se encuentra la mano del muchacho.
Levanta ligeramente la cabeza para ver a Len, El chico la mira desde abajo con una sonrisa maliciosa.
-L.... Len.... – susurra entre gemidos mientras lo mira.
La peliazul se sorprende al ver como el rostro del muchacho se hunde en su intimidad.
-Len!! – la chica lo sujeta por la cabeza para alejarlo, pero es tarde, la lengua del muchacho ya juguetea con aquel punto de placer presente en todo cuerpo femenino.
Un fuerte espasmo ataca el cuerpo de la chica que la hace caer recostada nuevamente, seguido por unos cuantos gemidos.
El chico disfruta de la intimidad de la chica, él también muestra un rubor considerable en su rostro, más aún al sentir como las suaves manos de la chica se posan en su cabeza.
El oír los gemidos de Pilika incitan más al muchacho a continuar, ya próximo la cumbre del placer los gemidos de la chica se transforman en gritos cortos. Nunca había experimentado tantas sensaciones al mismo tiempo, lleva una de sus manos a su boca para intentar callarse ella misma, pero le resulta inútil. Luego de su intento fracasado de invocar al silencio lleva la misma mano hasta sus ojos que lagrimean por el constante placer que le proporciona su compañero.
Len abre los ojos para verla, su primer orgasmo se hace presente, haciendo que un gemido, casi grito, prolongado hiciera que todo su cuerpo vibrase ante tal placer. La joven arquea su espalda y cuello mientras algunas lágrimas se escapan de sus ojos por la intensidad del orgasmo.
La chica relaja su cuerpo casi completamente después de que éste ha terminado, ligeros quejidos se hacen presentes con cada bocanada de aire, mantiene sus ojos cerrado mientras trata de ordenar sus ideas.
El joven se incorpora, vuelve a besar los labios de la chica, dándole a probar a ella el sabor de su propio cuerpo.
La chica esta muy agotada, su primer orgasmo en la vida ha consumido mucha de su energía, pero sabe que esto apenas comienza.
Abre los ojos apenas el beso se deshace, El joven la mira satisfecho, se ve simplemente hermosa, el leve brillo de su cuerpo por el sudor, acompañado por el todo azulado que le da la tenue luz de la luna sin opacar en lo más mínimo el brillo de aquellos hermosos ojos.
Pasa sus manos por la cintura del muchacho acariciando su fuerte espalda mientras el nuevo contacto de sus bocas vuelve a aumentar de intensidad.
Len se aleja un poco para mirarla nuevamente, ese hermoso cuerpo femenino esta entregado a sus deseos.... pero se siente algo angustiado.
-Len....? – Pregunta la chica al ver la cara de preocupación del muchacho.
El paso a dar es de lo más común para él, ya lo ha dado varias veces... pero para ella, es la primera vez que recorrerá esta etapa. La totalidad de las chicas con las que estuvo en algún momento ya habían pasado por esto.
Se siente estúpido al reconocer lo que Horo ya le había advertido, es la primera vez que esa idea de le pasa por la mente cuando esta con alguna chica de esa manera.
Se siente algo extraño al notar su propio nerviosismo, siente cómo su cuerpo tiembla ligeramente.
Sus pensamientos se dispersan al sentir el delicado toque de los labios de la joven en los suyos.
-Len.... – el susurro del la chica hacen que la vuelva a ver a los ojos, nota instantáneamente la preocupación que le causó en esos pocos segundos de distracción.
La joven lo abraza con extremada dulzura, cosa que el chico corresponde.
-Estoy lista...... – anuncia la chica, sorprendiendo al muchacho que se aleja para verle a la cara – estoy lista para ti.... – vuelve a decir decidida, la firmeza de sus ojos asiente la veracidad de sus palabras.
El joven relaja la mirada, desde un comienzo esa chica ha sido una caja de sorpresas para él, ha experimentado sensaciones que nunca había imaginado provenir de su interior, se siente muy feliz de tales afirmaciones, pero a la vez muy confundido.
Se queda viendo por unos segundos a la chica, las palabras de su amigo pasan una y otra vez por su mente, reconoce la situación que él le narró hace unas horas y la compara con la de ahora, Horo tiene toda la razón, no desea lastimarla, es más..... comienza a aceptar el nombre que ya de antemano le había dado el sentimiento que nace en su interior al estar al lado de la muchacha.
Se acomoda para corresponder el beso que le entrega la chica.
Deja de interrogarse más internamente, ahora lo que comienza a importarle es complacer los deseos de la muchacha.
Comienza a tocarla nuevamente, esta vez sin vergüenza, estimula cada fibra del cuerpo de la muchacha, haciendo que delicados gemidos salgan por esos tersos labios, reanudando nuevamente la excitación.
Se aleja un poco y se encarga de asimilar las condiciones, después de todo, el aún continúa vistiendo su pantalón. Se sorprende cuando siente las manos de la chica que comienzan a ayudarle, realmente la chica lo desea, esto hace que una ligera sonrisa se forme en su rostro y a la vez comience a desearla aún más.
Pilika se sonroja mucho más al ver el cuerpo desnudo del muchacho, el miembro de este ya se encontraba levantado, y mostraba su gran tamaño. Siente algo de temor al pensar que ese corpulento pedazo de carne esta ansioso por entrar en ella.
Len mira algo divertido la expresión de la joven, no le sorprende, pues es la primera vez de la chica que ve el cuerpo desnudo de un hombre.
El joven se recuesta de costado junto a la chica, la cual lo imita para quedar mirándolo frente a frente.
-Si te arrepentiste... – susurra el chico mientras acaricia el fino rostro de la muchacha – lo entiendo....
Pilika niega con la cabeza, pues sus palabras se quedan atascadas en su garganta por el nerviosismo que siente.
El joven sonríe, esa hermosa chica lo ha hecho temblar desde un principio, no entiende el porque, tampoco prefiere detenerse a explicárselo, pero él también se encuentra muy nervioso.
-Pilika... – susurra el joven mientras se acerca para besarla nuevamente.
-Puedo tocarlo?... – la chica interrumpe el beso del chico justo antes de que sus labios tocaran los suyos.
El joven sonríe divertido por la pregunta, mira los hermosos ojos de la peliazul – si tu quieres.... – toma una de las manos de la muchacha y la guía con lentitud.
Hace que la delicada mano comience a acariciar su pecho, siente el ligero temblor de la muchacha mientras lo hace, en todo ese momento que han pasado juntos, ella no se ha atrevido a tocarlo, en cambio las manos y los labios han cubierto casi por completo el hermoso cuerpo de la joven.
Len guía la mano por su vientre con mucha lentitud, prefiere no apresurarse, aunque lo desee, no quiere asustar más a la chica.
Los labios del muchacho se posan en los de la chica justo cuando el recorrido de su mano llega hasta su final. Pilika siente cómo la mano del joven acomoda la suya de tal manera que sus dedos rodeen la virilidad del muchacho, se estremece más aún al sentir cómo comienza a ser guiada para masajearlo.
A pesar de su nerviosismo no detiene tales caricias, incluso cuando el chico retira la mano de la suya para sujetar su rostro. Los gemidos que comienzan a entrecortar la respiración del muchacho la incitan a continuar.
Aquellos gemidos comienzan a hacerse más seguidos. Len se siente algo sorprendido por la rapidez en que la chica aprendió lo recién enseñado, pero le agrada.
La excitación del muchacho comienza a aumentar, ya no puede concentrarse más en besarla, los constantes gemidos se lo impiden.
Pilika mira como los ojos del joven se cierran mientras continúa gimiendo, no se explica porque, pero le agrada verlo de esa manera.
Ya casi llegando a un orgasmo Len detiene la mano de la muchacha – Aún... no.... – dice con dificultad a causa de los gemidos. No desea terminar antes que ella, si el asunto debe continuar, pues que terminen juntos.
Los labios vuelven a unirse, mientras Len se acomoda para lo que sigue, abre con lentitud las suaves piernas de la joven para situarse entre ellas, carga su peso en sus manos que ahora se encuentran a cada costado de la cintura de la chica. La tensión en el cuerpo de la muchacha aumenta aún más después de esto, pero tanto su cuerpo como todo su ser desean que esto continúe.
Sin dejar de besar a la muchacha Len guía su miembros hasta la entrada del cuerpo de la joven. Siente la estrechez de esa cavidad mientras comienza a entrar con lentitud.
Ambos están muy nerviosos, pero se dejan guiar por sus emociones.
La humedad del entrepierna de la muchacha facilita bastante el paso. Pero, luego de haber entrado casi la mitad del miembro del joven, ambos sienten un obstáculo. La reacción del muchacho es detenerse de inmediato, más que nada por el pequeño grito de dolor de su compañera.
-E... estas bien? – el joven utiliza todas sus fuerzas para detenerse, su cuerpo le incita a continuar, pero hace lo imposible por detenerse.
La joven abre los ojos, al hacerlo algunas lágrimas se escapan de ellos, pero afirma con la cabeza mientras lo abraza – Continúa... – susurra aferrándose fuertemente a él – por favor.... continúa... – la chica vuelve a relajar su cuerpo para hacer todo un poco más fácil.
Len duda en un principio, no desea lastimarla, pero las palabras de la joven salieron tan incitantes que no puede resistirse a tal petición. Continúa entrando en el cuerpo de la chica, siente como su miembro es presionado en el interior de la cavidad, forcejea un poco más para terminar con ese molesto obstáculo, al hacerlo, la presión que hay en el interior hace que él también sienta algo de dolor.
Al completarse la penetración ambos lanzan un fuerte gemido aferrándose cada uno al cuerpo del otro.
Las experiencias recién vividas fueron las primeras para ambos, Len nunca había tocado a una mujer tan pura como ella, y le causa un sufrimiento enorme al saber que la ha lastimado. Reconoce en esos hermosos ojos el dolor que le ha causado, las lágrimas desbordan pasando ahora por sus mejillas, pero ella le regala una tierna sonrisa.
-Lo siento.... – dice mientras vuelve a abrazarla, se angustia mucho más al ver el pequeño hlo de sangre que desborda por el entrepierna de la muchacha.
Pilika tan sólo se dedica a acariciarle la cabeza – Ya pasó... – dice la joven un tanto más relajada.
Un nuevo beso se hace presente en ese momento, haciendo que ambos se relajen, casi sin pensarlo Len comienza a salir del cuerpo de la muchacha para volver a entrar con lentitud, los quejidos de la muchacha indican que aún siente algo de dolor, pero ya naciendo una nueva excitación a causa de aquellos roces, ese dolor comienza lentamente a desaparecer.
El chico siente mucho la estrechez del sexo de la joven, hace lo imposible por no llegar tan pronto, pues al estar su miembro más presionado que las otras veces, tiene algo de miedo por no llegar a complacer a la muchacha.
Los gemidos de ambos comienzan a hacer un rítmico coro en cuanto las entradas y salidas se hacen más frecuentes.
Len siente extremada presión sobre su miembro, acumula todas sus fuerzas para no llegar antes que la joven.
El dolor ya ha desaparecido casi por completo, el ritmo que se ha tomado ya se torna constante, al igual que los gemidos.
Ambos disfrutan el momento mientras se besan, sus cuerpos se comienzan a entibiar mucho más haciendo que los cuerpos brillen por el sudor.
Ya, luego de unos instantes del ritmo controlado, ambos comienzan a desear más, las embestidas comienzan a aumentar tanto en fuerza como en rapidez.
Pilika pasa sus manos por debajo de los brazos del muchacho hasta llegar a la fuerte espalda, a medida en que el ritmo comienza a hacerse más frecuente aumenta la fuerza con que entierra los dedos en la espalda del chico.
Len carga su peso en sus codos, haciendo más cercano el cuerpo de la chica, las embestidas ya comienzan a ser descontroladas, no pueden concentrarse en el beso, ambos cierran los ojos con fuerza mientras esto continúa, buscando con desesperación el momento en que esa unión culmine.
La joven abre los ojos para ver los de Len que ya la miraban, desean besarse, pero el placer y los gemidos que no se lo permiten.
El muchacho siente cómo las uñas de la chica se entierran en su espalda, rasguñándolo, causándole dolor, pero no le importa, esa es la pura señal de que la esta haciendo gozar por primera vez.
Ya llegando al deseado orgasmo Len tiene la intención de salir de la muchacha, pero se sorprende cuando las piernas de esta rodean sus caderas para que no lo hiciese. Mira a la joven quien le da un tierno beso, justo en ese momento sus labios se separan de golpe para hacerse oír un fuerte gemido por parte de ambos.
Len se deja caer en los brazos de la muchacha, quien lo recibe con un agradable beso disfrutando de la agitada respiración del otro al igual que de los ligeros gemidos que aún continúan.
Se siente muy agotado, mucho más de lo común, en especial con ésta muchacha tubo que dedicarse mucho más en lo que hacía, pero se siente satisfecho, tan lleno de vida en ese momento, entre los brazos de la mujer que ama.... ¿Qué ama?..... abre los ojos algo sorprendido por haber pensado eso, se aleja de los labios de la muchacha para verla a los ojos, es cierto, en ese momento o se imagina con otra mujer que no sea la que ahora le acaricia el rostro con ternura.
El joven se acomoda saliendo del cuerpo de la muchacha y recostarse a su lado, .Es primera vez se carga en el pecho de la chica que lo recibe con extremado cariño.
Pasa su brazo por el blanco vientre mientras comienza a cerrar lentamente los ojos, se siente muy agotado, al igual que ella.
Ambos comienzan lentamente a quedarse dormidos, pero 2 palabras hacen que la chica abra los ojos de golpe y mire al muchacho que esta en su pecho – "Te amo" – dichas en un susurro muy leve, pero lo suficientemente audible. Pilika sonríe y besa la frente de Len, como respuesta.
Seguido a eso Pilika se acomoda para ya dormirse. Pasa sus brazos por los hombros del muchacho y acaricia el cabello de este hasta que se que se queda profundamente dormida.
A la mañana siguiente Len se abre los ojos apenas unos rayos de sol comienzan a colarse por la ventana.
Se sienta en la cama mientras restriega sus ojos, Mira a su lado , la joven voltea ahora dándole la espalda, tapada hasta la cintura. Len se queda mirándola por unos instantes, es muy hermosa, y ahora le pertenece.... completa, toda para él....y aunque le cueste un poco aceptarlo él también le pertenece a ella, completamente, de mente, de cuerpo, pero más que nada de corazón.
Se recuesta de costado justo detrás de ella para pasar sus brazos alrededor de esa estrecha cintura y volver a quedarse dormido. Sintiéndose realmente feliz.
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~FIC SIN TERMINAR~~~~~~~~~~~~~~~~
Bueno... aquí les dejo lo que esperaban, espero que les haya gustado ^-^
Un saludo a todos!!
Gracias por continuar leyendo este fic ^.^
Un gran beso! Sayionara!
La joven se carga ligeramente en el cuerpo del muchacho sin dejar de besarle, ambos comienzan a sentir al calor que parte de sus labios para expandirse luego por todo su cuerpo.
Disfrutan infinitamente ese contacto. Len pasa sus manos por la cintura de la muchacha para acariciar su espalda, no se da cuenta en que momento sus manos se cuelan por el interior de la remera para comenzar a tocar la suave piel de la muchacha.
El joven siente cómo la delicada piel de la muchacha se eriza bajo el tacto de sus manos, le encanta, le fascinan esas pequeñas reacciones.
Pilika corta el beso para ver los ojos de Len, sus ojos no muestran la lujuria con que la miró la primera vez, ni siquiera se parece a esa mirada. Ambos ruborizados ligeramente y con la respiración entre cortada por ligeros gemidos.
Len se siente extraño cuando los besos de la chica se dirigen a su cuello, siente la delicadeza con que los labios de la chica se posan para dar pequeños toques en la piel de su cuello, pero le encanta. Se sorprende un tanto más cuando la chica comienza lentamente a desabotonar su camisa dando sutiles besos a cada fracción de piel que queda expuesta.
Cuando los besos de la chica comienzan a descender por su vientre el joven deja liberar un ligero gemido, esta disfrutando lo que le hace la muchacha. Siente cómo su corazón comienza a latir con extremada fuerza.
Al terminar con la camisa la chica continúa besando la parte superior del cuerpo del muchacho, verdaderamente es muy guapo, su musculatura perfecta.
Len se sienta levantando a la chica con él, ella queda de rodillas a su lado mientras un nuevo beso se hace presente entre ellos.
El joven echa sus brazos hacia atrás, facilitándole a la chica que deslizara su camisa para quitarla, después de un momento llega a ser un estorbo.
Ya con la camisa menos Pilika se separa del beso del joven, para mirarlo a los ojos, nota todo el cariño que hay por ella en ese muchacho, sabe que él no lo quiere aceptar, pero lo reconoce muy bien en esa mirada.
Lo mismo siente Len, la mirada de la chica lo mira con extremada ternura, no con el temor que veces anteriores, esos hermosos ojos azules están dedicados tan sólo para él.
El beso continua mientras Len acomoda a Pilika recostándola en la cama, ligeramente carga su peso en ella mientras acaricia el plano vientre bajo la remera.
Len toma la remera por el extremo de abajo para comenzar a subirla lentamente. Pilika se sienta y levanta sus brazos para ayudarle al chico a deslizarla con facilidad. Seguido de la remera Len se encarga de la falda, dejando a la joven tan sólo cubierta por su ropa interior.
El joven vuelve a mirar esos hermosos ojos, ella ha aceptado cada caricia sin discusión, en parte eso le inquieta, no desea perder el control y terminar por lastimarla, pero la desea, casi inaguantablemente.
Len vuelve a descansar sus labios en los de la chica, ahora acariciando con libertad la piel que esta expuesta, esos deliciosos estímulos hacen reaccionar el cuerpo de la muchacha. La joven siente la misma sensación en su entrepierna que la vez anterior, pero el deseo no ha nacido en ese momento, lo que esta pasando lo ha deseado desde que comenzó a conocer mejor al muchacho.
La mano del chico se cuela deseosa por la espalda de ella, la joven arquea su cuerpo para dejar que pase con más facilidad. Casi desesperadamente se dirige al broche del sostén, liberando los delicados senos de la muchacha.
La chica se cubre en un principio después de romper el beso, es la primera vez que esta expuesta de esa manera hacia un hombre. Len sonríe, realmente es muy hermosa, comienza a besarla nuevamente, sin dejar que el calor de sus cuerpos se perdiera.
Luego de unos instantes la joven libera sus senos para abrazar por el cuello al muchacho, el contacto de sus pechos desnudos en realmente delicioso.
Una mano se hace camino por el vientre de la chica, para luego levantar ligeramente su pantaleta y dirigirse a ese lugar de intimidad máxima de la peliazul.
La joven abre los ojos cuando él se comienza a abrir camino entre su ropa íntima, pero no lo detiene, siente cómo los dedos del joven juguetean delicadamente con su entrepierna.
Len se aleja de los labios de la chica y comienza a besar delicadamente un camino que se forma por la figura de la chica. La joven arquea su espalda un par de veces con los ojos cerrados, deliciosos golpes eléctricos le recorren de extremo a extremo.
Pilika abre los ojos cuando siente que uno de los besos se aproxima demasiado al lugar donde se encuentra la mano del muchacho.
Levanta ligeramente la cabeza para ver a Len, El chico la mira desde abajo con una sonrisa maliciosa.
-L.... Len.... – susurra entre gemidos mientras lo mira.
La peliazul se sorprende al ver como el rostro del muchacho se hunde en su intimidad.
-Len!! – la chica lo sujeta por la cabeza para alejarlo, pero es tarde, la lengua del muchacho ya juguetea con aquel punto de placer presente en todo cuerpo femenino.
Un fuerte espasmo ataca el cuerpo de la chica que la hace caer recostada nuevamente, seguido por unos cuantos gemidos.
El chico disfruta de la intimidad de la chica, él también muestra un rubor considerable en su rostro, más aún al sentir como las suaves manos de la chica se posan en su cabeza.
El oír los gemidos de Pilika incitan más al muchacho a continuar, ya próximo la cumbre del placer los gemidos de la chica se transforman en gritos cortos. Nunca había experimentado tantas sensaciones al mismo tiempo, lleva una de sus manos a su boca para intentar callarse ella misma, pero le resulta inútil. Luego de su intento fracasado de invocar al silencio lleva la misma mano hasta sus ojos que lagrimean por el constante placer que le proporciona su compañero.
Len abre los ojos para verla, su primer orgasmo se hace presente, haciendo que un gemido, casi grito, prolongado hiciera que todo su cuerpo vibrase ante tal placer. La joven arquea su espalda y cuello mientras algunas lágrimas se escapan de sus ojos por la intensidad del orgasmo.
La chica relaja su cuerpo casi completamente después de que éste ha terminado, ligeros quejidos se hacen presentes con cada bocanada de aire, mantiene sus ojos cerrado mientras trata de ordenar sus ideas.
El joven se incorpora, vuelve a besar los labios de la chica, dándole a probar a ella el sabor de su propio cuerpo.
La chica esta muy agotada, su primer orgasmo en la vida ha consumido mucha de su energía, pero sabe que esto apenas comienza.
Abre los ojos apenas el beso se deshace, El joven la mira satisfecho, se ve simplemente hermosa, el leve brillo de su cuerpo por el sudor, acompañado por el todo azulado que le da la tenue luz de la luna sin opacar en lo más mínimo el brillo de aquellos hermosos ojos.
Pasa sus manos por la cintura del muchacho acariciando su fuerte espalda mientras el nuevo contacto de sus bocas vuelve a aumentar de intensidad.
Len se aleja un poco para mirarla nuevamente, ese hermoso cuerpo femenino esta entregado a sus deseos.... pero se siente algo angustiado.
-Len....? – Pregunta la chica al ver la cara de preocupación del muchacho.
El paso a dar es de lo más común para él, ya lo ha dado varias veces... pero para ella, es la primera vez que recorrerá esta etapa. La totalidad de las chicas con las que estuvo en algún momento ya habían pasado por esto.
Se siente estúpido al reconocer lo que Horo ya le había advertido, es la primera vez que esa idea de le pasa por la mente cuando esta con alguna chica de esa manera.
Se siente algo extraño al notar su propio nerviosismo, siente cómo su cuerpo tiembla ligeramente.
Sus pensamientos se dispersan al sentir el delicado toque de los labios de la joven en los suyos.
-Len.... – el susurro del la chica hacen que la vuelva a ver a los ojos, nota instantáneamente la preocupación que le causó en esos pocos segundos de distracción.
La joven lo abraza con extremada dulzura, cosa que el chico corresponde.
-Estoy lista...... – anuncia la chica, sorprendiendo al muchacho que se aleja para verle a la cara – estoy lista para ti.... – vuelve a decir decidida, la firmeza de sus ojos asiente la veracidad de sus palabras.
El joven relaja la mirada, desde un comienzo esa chica ha sido una caja de sorpresas para él, ha experimentado sensaciones que nunca había imaginado provenir de su interior, se siente muy feliz de tales afirmaciones, pero a la vez muy confundido.
Se queda viendo por unos segundos a la chica, las palabras de su amigo pasan una y otra vez por su mente, reconoce la situación que él le narró hace unas horas y la compara con la de ahora, Horo tiene toda la razón, no desea lastimarla, es más..... comienza a aceptar el nombre que ya de antemano le había dado el sentimiento que nace en su interior al estar al lado de la muchacha.
Se acomoda para corresponder el beso que le entrega la chica.
Deja de interrogarse más internamente, ahora lo que comienza a importarle es complacer los deseos de la muchacha.
Comienza a tocarla nuevamente, esta vez sin vergüenza, estimula cada fibra del cuerpo de la muchacha, haciendo que delicados gemidos salgan por esos tersos labios, reanudando nuevamente la excitación.
Se aleja un poco y se encarga de asimilar las condiciones, después de todo, el aún continúa vistiendo su pantalón. Se sorprende cuando siente las manos de la chica que comienzan a ayudarle, realmente la chica lo desea, esto hace que una ligera sonrisa se forme en su rostro y a la vez comience a desearla aún más.
Pilika se sonroja mucho más al ver el cuerpo desnudo del muchacho, el miembro de este ya se encontraba levantado, y mostraba su gran tamaño. Siente algo de temor al pensar que ese corpulento pedazo de carne esta ansioso por entrar en ella.
Len mira algo divertido la expresión de la joven, no le sorprende, pues es la primera vez de la chica que ve el cuerpo desnudo de un hombre.
El joven se recuesta de costado junto a la chica, la cual lo imita para quedar mirándolo frente a frente.
-Si te arrepentiste... – susurra el chico mientras acaricia el fino rostro de la muchacha – lo entiendo....
Pilika niega con la cabeza, pues sus palabras se quedan atascadas en su garganta por el nerviosismo que siente.
El joven sonríe, esa hermosa chica lo ha hecho temblar desde un principio, no entiende el porque, tampoco prefiere detenerse a explicárselo, pero él también se encuentra muy nervioso.
-Pilika... – susurra el joven mientras se acerca para besarla nuevamente.
-Puedo tocarlo?... – la chica interrumpe el beso del chico justo antes de que sus labios tocaran los suyos.
El joven sonríe divertido por la pregunta, mira los hermosos ojos de la peliazul – si tu quieres.... – toma una de las manos de la muchacha y la guía con lentitud.
Hace que la delicada mano comience a acariciar su pecho, siente el ligero temblor de la muchacha mientras lo hace, en todo ese momento que han pasado juntos, ella no se ha atrevido a tocarlo, en cambio las manos y los labios han cubierto casi por completo el hermoso cuerpo de la joven.
Len guía la mano por su vientre con mucha lentitud, prefiere no apresurarse, aunque lo desee, no quiere asustar más a la chica.
Los labios del muchacho se posan en los de la chica justo cuando el recorrido de su mano llega hasta su final. Pilika siente cómo la mano del joven acomoda la suya de tal manera que sus dedos rodeen la virilidad del muchacho, se estremece más aún al sentir cómo comienza a ser guiada para masajearlo.
A pesar de su nerviosismo no detiene tales caricias, incluso cuando el chico retira la mano de la suya para sujetar su rostro. Los gemidos que comienzan a entrecortar la respiración del muchacho la incitan a continuar.
Aquellos gemidos comienzan a hacerse más seguidos. Len se siente algo sorprendido por la rapidez en que la chica aprendió lo recién enseñado, pero le agrada.
La excitación del muchacho comienza a aumentar, ya no puede concentrarse más en besarla, los constantes gemidos se lo impiden.
Pilika mira como los ojos del joven se cierran mientras continúa gimiendo, no se explica porque, pero le agrada verlo de esa manera.
Ya casi llegando a un orgasmo Len detiene la mano de la muchacha – Aún... no.... – dice con dificultad a causa de los gemidos. No desea terminar antes que ella, si el asunto debe continuar, pues que terminen juntos.
Los labios vuelven a unirse, mientras Len se acomoda para lo que sigue, abre con lentitud las suaves piernas de la joven para situarse entre ellas, carga su peso en sus manos que ahora se encuentran a cada costado de la cintura de la chica. La tensión en el cuerpo de la muchacha aumenta aún más después de esto, pero tanto su cuerpo como todo su ser desean que esto continúe.
Sin dejar de besar a la muchacha Len guía su miembros hasta la entrada del cuerpo de la joven. Siente la estrechez de esa cavidad mientras comienza a entrar con lentitud.
Ambos están muy nerviosos, pero se dejan guiar por sus emociones.
La humedad del entrepierna de la muchacha facilita bastante el paso. Pero, luego de haber entrado casi la mitad del miembro del joven, ambos sienten un obstáculo. La reacción del muchacho es detenerse de inmediato, más que nada por el pequeño grito de dolor de su compañera.
-E... estas bien? – el joven utiliza todas sus fuerzas para detenerse, su cuerpo le incita a continuar, pero hace lo imposible por detenerse.
La joven abre los ojos, al hacerlo algunas lágrimas se escapan de ellos, pero afirma con la cabeza mientras lo abraza – Continúa... – susurra aferrándose fuertemente a él – por favor.... continúa... – la chica vuelve a relajar su cuerpo para hacer todo un poco más fácil.
Len duda en un principio, no desea lastimarla, pero las palabras de la joven salieron tan incitantes que no puede resistirse a tal petición. Continúa entrando en el cuerpo de la chica, siente como su miembro es presionado en el interior de la cavidad, forcejea un poco más para terminar con ese molesto obstáculo, al hacerlo, la presión que hay en el interior hace que él también sienta algo de dolor.
Al completarse la penetración ambos lanzan un fuerte gemido aferrándose cada uno al cuerpo del otro.
Las experiencias recién vividas fueron las primeras para ambos, Len nunca había tocado a una mujer tan pura como ella, y le causa un sufrimiento enorme al saber que la ha lastimado. Reconoce en esos hermosos ojos el dolor que le ha causado, las lágrimas desbordan pasando ahora por sus mejillas, pero ella le regala una tierna sonrisa.
-Lo siento.... – dice mientras vuelve a abrazarla, se angustia mucho más al ver el pequeño hlo de sangre que desborda por el entrepierna de la muchacha.
Pilika tan sólo se dedica a acariciarle la cabeza – Ya pasó... – dice la joven un tanto más relajada.
Un nuevo beso se hace presente en ese momento, haciendo que ambos se relajen, casi sin pensarlo Len comienza a salir del cuerpo de la muchacha para volver a entrar con lentitud, los quejidos de la muchacha indican que aún siente algo de dolor, pero ya naciendo una nueva excitación a causa de aquellos roces, ese dolor comienza lentamente a desaparecer.
El chico siente mucho la estrechez del sexo de la joven, hace lo imposible por no llegar tan pronto, pues al estar su miembro más presionado que las otras veces, tiene algo de miedo por no llegar a complacer a la muchacha.
Los gemidos de ambos comienzan a hacer un rítmico coro en cuanto las entradas y salidas se hacen más frecuentes.
Len siente extremada presión sobre su miembro, acumula todas sus fuerzas para no llegar antes que la joven.
El dolor ya ha desaparecido casi por completo, el ritmo que se ha tomado ya se torna constante, al igual que los gemidos.
Ambos disfrutan el momento mientras se besan, sus cuerpos se comienzan a entibiar mucho más haciendo que los cuerpos brillen por el sudor.
Ya, luego de unos instantes del ritmo controlado, ambos comienzan a desear más, las embestidas comienzan a aumentar tanto en fuerza como en rapidez.
Pilika pasa sus manos por debajo de los brazos del muchacho hasta llegar a la fuerte espalda, a medida en que el ritmo comienza a hacerse más frecuente aumenta la fuerza con que entierra los dedos en la espalda del chico.
Len carga su peso en sus codos, haciendo más cercano el cuerpo de la chica, las embestidas ya comienzan a ser descontroladas, no pueden concentrarse en el beso, ambos cierran los ojos con fuerza mientras esto continúa, buscando con desesperación el momento en que esa unión culmine.
La joven abre los ojos para ver los de Len que ya la miraban, desean besarse, pero el placer y los gemidos que no se lo permiten.
El muchacho siente cómo las uñas de la chica se entierran en su espalda, rasguñándolo, causándole dolor, pero no le importa, esa es la pura señal de que la esta haciendo gozar por primera vez.
Ya llegando al deseado orgasmo Len tiene la intención de salir de la muchacha, pero se sorprende cuando las piernas de esta rodean sus caderas para que no lo hiciese. Mira a la joven quien le da un tierno beso, justo en ese momento sus labios se separan de golpe para hacerse oír un fuerte gemido por parte de ambos.
Len se deja caer en los brazos de la muchacha, quien lo recibe con un agradable beso disfrutando de la agitada respiración del otro al igual que de los ligeros gemidos que aún continúan.
Se siente muy agotado, mucho más de lo común, en especial con ésta muchacha tubo que dedicarse mucho más en lo que hacía, pero se siente satisfecho, tan lleno de vida en ese momento, entre los brazos de la mujer que ama.... ¿Qué ama?..... abre los ojos algo sorprendido por haber pensado eso, se aleja de los labios de la muchacha para verla a los ojos, es cierto, en ese momento o se imagina con otra mujer que no sea la que ahora le acaricia el rostro con ternura.
El joven se acomoda saliendo del cuerpo de la muchacha y recostarse a su lado, .Es primera vez se carga en el pecho de la chica que lo recibe con extremado cariño.
Pasa su brazo por el blanco vientre mientras comienza a cerrar lentamente los ojos, se siente muy agotado, al igual que ella.
Ambos comienzan lentamente a quedarse dormidos, pero 2 palabras hacen que la chica abra los ojos de golpe y mire al muchacho que esta en su pecho – "Te amo" – dichas en un susurro muy leve, pero lo suficientemente audible. Pilika sonríe y besa la frente de Len, como respuesta.
Seguido a eso Pilika se acomoda para ya dormirse. Pasa sus brazos por los hombros del muchacho y acaricia el cabello de este hasta que se que se queda profundamente dormida.
A la mañana siguiente Len se abre los ojos apenas unos rayos de sol comienzan a colarse por la ventana.
Se sienta en la cama mientras restriega sus ojos, Mira a su lado , la joven voltea ahora dándole la espalda, tapada hasta la cintura. Len se queda mirándola por unos instantes, es muy hermosa, y ahora le pertenece.... completa, toda para él....y aunque le cueste un poco aceptarlo él también le pertenece a ella, completamente, de mente, de cuerpo, pero más que nada de corazón.
Se recuesta de costado justo detrás de ella para pasar sus brazos alrededor de esa estrecha cintura y volver a quedarse dormido. Sintiéndose realmente feliz.
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~FIC SIN TERMINAR~~~~~~~~~~~~~~~~
Bueno... aquí les dejo lo que esperaban, espero que les haya gustado ^-^
Un saludo a todos!!
Gracias por continuar leyendo este fic ^.^
Un gran beso! Sayionara!
