Algo Inesperado
El peliazul despierta al sentir como los suevas y tersos labios de la joven rozan los suyos, para luego seguir con un delicado beso en su nariz y otro en su frente.
Abre los ojos con lentitud para disfrutar esa tierna caricia.
Tamao sonríe ampliamente al descubrir que su objetivo se hubo cumplido.
-Buenos días... – dice volviendo a posar sus labios en los del joven.
La respuesta del joven es corresponder a esos labios que lo llaman. Luego de unos segundos, se separan para verse nuevamente. La joven se acomoda cargando su cabeza en el pecho desnudo del muchacho y tapándose con las sábanas junto con él.
Se quedan varios minutos abrazados, sin la necesidad de intercambiar tantas palabras, de vez en cuando hablan, pero luego se quedan sumergidos en un agradable silencio.
-Te lastimé?... – pregunta el joven después de haber pasado algunos minutos más en ese agradable silencio.
La pelirroja lo mira algo sorprendida por la pregunta, para luego dirigirle una tierna sonrisa – claro que no... – seguido de esto vuelve a besar al muchacho.
Ya para la tarde aún continúan acostados, no precisamente en calma, más que nada "practicando " la materia que Tamao aprendió esa noche.
Horo se levanta sin prisa, mientras la pelirroja continúa durmiendo, Entra al baño para darse una ducha. Ya al salir, con una toalla sujeta a su cintura, descubre que la chica ya se ha despertado y lo mira con una amplia sonrisa.
Ambos sienten la puerta de entrada,– Debe ser Len.... – Horo se pone un short, el que usa para dormir y se dirige a la puerta cerrada de la habitación.
Tamao, por su parte, se levanta y se viste con su pijama, se dirige al baño de la habitación mientras voltea – Me bañaré primero... – dice sonriéndole, ante lo cual Horo le contesta con el mismo gesto.
Sale de la habitación mientras abrocha su camisa, no le extraña que nuevamente no se tratara de Len, sino de Jeanne quien ha entrado a la casa.
-Buenos días, corazón... – dice la chica sentada en la mesa del comedor con una pierna sobre la otra.
-Hola.... – dice casi sin ánimos, luego mira al joven que se encuentra al lado de ella – te dije que no invitaras a tus clientes a casa.
El joven que la acompaña muestra un rubor considerable a causa del comentario.
-Ehh... no.... espera... – comienza el muchacho, pero Horo no le presta atención, el peliazul camina hacia la cocina y comienza a hacer el desayuno.
-Ya les traje lo de siempre... – comienza a decir la joven de ojos rubí mientras camina hacia el interior de la cocina, dejando a su invitado en el comedor.
-Si...si.... ya lo sé...- contesta Horo sin mirarla.
Horo se sorprende al sentir las manos de la joven en su entrepierna. Horo voltea rápidamente y la empuja – Ya te dije que no hicieras eso...
La joven lo mira con una sonrisa maliciosa – Realmente me encanta cuando te pones así... – confiesa justo antes de acercarse para robarle un beso, cosa que el muchacho esquiva rápidamente y la aleja.
-Ya sabes donde demonios esta el dinero, ahora vete y llévate a este sujeto... – dice mientras la empuja fuera de la cocina y apunta al otro joven.
-Ah! Cierto, que mal educada soy!! – dice actuando con sorpresa.
-Cariño... – se dirige al muchacho que llegó con ella – Él es Horo-Horo....
El peliazul se extraña por eso, ¿qué le iba a importar a ese tipo que su nombre es Horo-Horo?
-Horo-Horo.... – se dirige con malicia al aludido – Él llegó hoy por el pueblo, su nombre es Yoh Azakura...
Al oír el apellido del muchacho Horo se siente palidecer. Se queda mirándolo con gran sorpresa mientras el otro lo saluda cordialmente – Mucho gusto... – dice el joven castaño.
-Eh.... mu...mucho gusto... – tartamudea como respuesta.
-Lamento que te haya molestado... – dice cordialmente – pero estoy en busca de mi hermana que desapareció hace poco más de 2 meses...
Horo siente como su corazón comienza a latir con fuerza, trata con todas sus fuerzas de que no se le note todo el asombro que siente.
Yoh se le acerca pasándole una fotografía – Ella es mi hermana, apunta a la peliazul – tiene 17 años..., esta en último año de preparatoria.
Horo la mira, no hay duda alguna, es la chica que esta con Len
-Su nombre es Pilika.... – continúa.
-No.... no la he visto por acá... – dice actuando lo mejor posible con su indiferencia.
-Ya veo.... – el castaño baja la mirada con tristeza - bueno.... muchas gracias por tu tiempo. – El joven ya se dirige a irse por la puerta, pero Jeanne lo detiene.
-Querido Yoh.... porque no le dejas tu número a Horo para que se comunique contigo... – comenta la muchacha haciendo que el joven peliazul perdiera su color nuevamente – En los pueblos cercanos se esconden muchos secretos.... probablemente dentro de poco descubriremos uno.... – dice ahora viendo al chico con malicia.
-Buena idea.... – dice el castaño sacando un papel y anotando su número de celular – Toma... – se lo entrega junto con la fotografía – si tienes alguna información comunícate conmigo, por favor...
-Claro...nn'U – Horo se lo recibe ya sudando en frío.
-Ah!, por cierto... – saca otra fotografía – ella también esta desaparecida junto con mi hermana – se la pasa - Hasta ahora lo único que sé es que mi hermana y ella están juntas.
El ver el rostro de Tamao en esa fotografía hacen que su desesperación aumente, si la pelirroja sale en ese momento de la habitación la perdería quizás para siempre.
-No te preocupes.... – recibe la otra fotografía – te haré saber apenas tenga algo...
-De acuerdo, muchas gracias... – Yoh se dirige a salir mientras Jeanne recoge el dinero de siempre.
El castaño se sube a su auto mientras que la chica se queda unos segundos más junto a Horo-Horo – Supongo que no quieres perder a esa chiquilla – comenta sin mirarlo.
Horo la mira en silencio, Jeanne voltea la mirada ahora con una cínica sonrisa – Si vuelves a rechazarme...... pues.... ya sabes... – dice ahora dirigiéndose a sentarse de copiloto junto al muchacho.
El joven peliazul la sigue con la mirada, el temor que se apoderó de él ante esas palabras lo ha dejado paralizado, es primera vez en su vida que se siente tan feliz, hasta ese momento, tan contento hasta que esa estúpida ramera lo estafara con eso.
Ve como el auto comienza a irse mientras ambos chicos levantan su mano para despedirlo, usando todas sus fuerzas, levanta la suya en gesto de respuesta.
Se sienta en la escalera de la entrada derrotado, después de que el automóvil no se alcanza ver a la distancia, ¡que injusta es la vida!, que drásticamente cambia todo... todo su mundo perfecto junto a esa joven, en mente una relación de pareja, pero todo eso se fue al diablo.
Siente unos brazos femeninos que lo abrazan por la espalda, posa su mano en aquellos delgados brazos mientras baja la mirada.
-Que te pasa? – la chica pregunta angustiada, logra sentir el ligero temblor en el cuerpo del muchacho.
Horo voltea para mirarla, esa hermosa y tierna joven ha conquistado su corazón completamente, pensar en perderla le parece una cruel tortura.
-Horo.... – Tamao se sienta a su lado para abrazarlo, la desesperación con el que la presiona contra él, cargando su rostro en su hombro la hace sentir más preocupada aún, hace unos minutos estaba muy contento ¿Ahora que le pasa?
-Te amo.... – Horo la presiona más contra él – Te amo tanto.... – Siente cómo su temor rebalsa su propio cuerpo y comienza a escurrir por sus ojos.
Tamao se relaja, tratando de no angustiar más al muchacho – Tranquilo.... – cierra los ojos y comienza a acariciar la cabellera del joven.
Len y Pilika van camino a reunirse con los otros dos, van animadamente cantando una canción de la radio mientras juegan de vez en cuando con sus manos.
La joven peliazul calla de repente, desconcertando un poco a su acompañante.
-Que ocurre? – El joven comienza a bajar en volumen de la radio para poder oír la respuesta.
Pilika lo mira con una sonrisa – No.... nada.... no te preocupes.... – La imagen en su memoria de haber visto a su hermano mayor a uno de los lados de la carretera junto a una chica rubia le hicieron quedar muy pensativa.
Len la mira incrédulo, pero termina por volver a subir el volumen y continuar cantando, cosa que Pilika imita, no con los mismos ánimos de hace un momento, pues el creer haber divisado a su hermano fue una sensación que le ahogó el corazón por varios segundos.
Al llegar a la casa, Pilika entra animadamente, se sorprende al ver que ambos jóvenes están seriamente sentados en la mesa del comedor, se incomoda, al parecer estaban discutiendo o algo así.
Tamao voltea para verla sonríe y se dirige a abrazarla, Pilika en parte se siente algo extrañada por esa reacción, hace unos segundos la vio muy seria.
Len entra detrás de la peliazul, inmediatamente nota el rostro de su amigo.
-Y a ti que te pasa? – pregunta sin siquiera limitarse a saludar.
Horo lo mira, sus ojos están algo hinchados por las lagrimas que libero hace unos momentos.
-Vengan.... – dice el peliazul mientras se levanta.
Todos los presentes obedecen, Pilika queda muy sorprendida al ver la misma foto que ella guarda en su billetera se encuentra en la mesa junto con un papel con un número y otra fotografía.
La joven toma inmediatamente la fotografía en donde esta toda su familia – Donde la conseguiste?? – pregunta casi con desesperación, era imposible que el peliazul haya sacado esa fotografía de sus cosas.
Horo mira a Len, para luego ver a la joven – Tu hermano vino junto con Jeanne....
La chica abre los ojos por la sorpresa – m....mi hermano? - deja caer la fotografía sin reaccionar, ha quedado paralizada.
El corazón de Len se contrae, el mismo sentimiento de su amigo, de perder a la chica que ama, se hace presente en su interior.
-Su nombre era Yoh.... – continúa el muchacho.
La joven baja la mirada, una mezcla de sentimientos se apoderan de ella, le llena de un profundo gozo el saber que sus hermanos se han dado el trabajo de buscarla, eso explica el porque vio a su otro hermano en la carretera junto con la hermana de la pelirroja. ¿Cómo ocultar que desea con todas sus fuerzas volver con su familia?.
Vuelve a subir la mirada, esta vez dirigida al joven de ojos dorados quien ya la miraba de antemano. Ese muchacho es la razón que la ligada a continuar lejos de su familia, obligada en un principio, pero ahora es así como se lo manda su corazón ¿Qué demonios hacer?.
La tarde pronto se vuelve noche, ninguno de los 4 jóvenes tiene mucho ánimos de conversar sobre el incidente con el hermano mayor de Pilika.
Tamao por su parte también esta muy confundida, en otra cosa se asimila a la peliazul, la confusión que tiene en su interior no le permite pensar en otra cosa.
Los chicos se reúnen en el patio, Len se encontraba limpiando su auto mientras Horo se le acerca para ayudarlo.
-Y que piensas hacer? – pregunta el muchacho, nota bastante la inquietud de su amigo, ¿Quién con un ánimo normal se pondría a limpiar el auto a las 2 de la mañana?
-Pienso hacer de que?... – dice sin ánimos mientras restriega una esponja por la parte del parabrisas.
-No te hagas el tonto... – reprimenda el otro mientras imita la acción de su amigo en la ventana de una de las puertas.
Len lo mira un momento, parece tener la intención de decir algo, pero detiene las palabras justo en sus labios antes de que salieran, para luego volver a lo que hacía. – No puedo hacer nada... – dice sin ánimos – si ella se quiere ir no tengo nada que hacer....
Horo nota la indiferencia con lo que lo dice, pero sabe que su amigo esta sólo actuando – La extrañarías?... – dice mirando atentamente cada expresión del joven chino.
Len detiene por un momento lo que hacía, en su corazón siente la presión que causó esa pregunta, pero trata de no demostrarlo en su rostro.
-Len... – repite Horo al no recibir respuesta.
-Te falta el otro lado... – indica el muchacho tratando de cambiar el tema.
Horo ríe sarcástico – Te dije que te ibas a dar cuenta de que te habías enamorado... – dice casi burlándose.
Len lo mira con los ojos de un asesino, su orgullo le impide aceptar que ese sujeto haya se haya dado cuenta mucho antes que él de lo que sentía sobre esa mujer, sabe que es cierto, pero no quiere aceptar que él se dio cuenta primero – No lo estoy..... – niega volviendo a lo que hacía.
Horo levanta una ceja – Porqué no llegaste ayer?
Len lo mira sorprendido y extremadamente sonrojado, recuerda que justo antes de comenzar a cocinar le había mandado un mensaje a su amigo diciendo que llegarían ese mismo día.
-Y.....? – dice pícaramente el muchacho peliazul
-Me sentía muy cansado... no tenía ganas de manejar... – dice como escuza mientras continúa limpiando el auto con algo más de rabia.
Horo-Horo ríe muy fuerte, el ver como el orgullo de su amigo comienza a hacerse pedazos le hace mucha gracia.
-Bueno.... pues hace poco oí como las chicas "comparaban" algunas cosas.... – vuelve a decir Horo, haciendo que el sonrojo del muchacho proveniente de china ya sea demasiado notorio.
Len queda muy impresionado, ya no le queda más remedio que confesar, pero lo que le queda de orgullo, por mínimo que sea no se lo permite– No se de que me hablas...
Oído esto, Horo vuelve a reír, es raro de que a alguien cómo Len le diera vergüenza hablar de eso, siendo que muchas veces hablaban horas y horas de sus supuestos "trofeos" – Vamos Len!, no te hagas el tonto! – dice mirándolo con una amplia sonrisa, más que nada de burla – Te has enamorado.... y lo sabes....
Len lo mira nuevamente con ojos de asesino – Vi la cara que pusiste cuando dije que el hermano de Pilika había venido a preguntar por ella... – continúa Horo, esta vez poniéndose algo más serio – También tengo miedo de perder a Tamao... – confiesa.
El joven se sorprende, que Horo confiese ese tipo de cosas con tanta seriedad en su rostro es algo que no se ve todos los días.
-Jeanne me amenazó con decirle a ese tal Yoh que las chicas están aquí si no me acuesto con ella. – dice el joven alejándose un poco y recostándose en el pasto.
Len queda más sorprendido aún – Me vas a decir que no quieres??? – dice mas irónico que cómo una pregunta.
Horo lo mira mientras el otro chico se le acerca – Me creerías si te digo que no? – dice mientras se sienta.
-no.... – contesta el otro apenas terminada la pregunta.
-Eso pensé.... ¬¬ - confiesa el chico mirando cómo su amigo toma siento a su lado.
Hay unos cuantos segundos de silencio.
Len mira a su amigo quien ya lo miraba de antes – Qué!? – dice al notar una extraña expresión en el rostro de Horo-Horo.
Horo sube la mirada para ver las estrellas – Estas enamorado.... – concluye volviendo a recostarse.
Esta vez Len nota la seriedad en el tono de voz de su amigo, lo mira de reojo. Se escuchan las ligeras risas de las muchachas provenientes del interior de la casa, el reconocer la suave voz de Pilika siente cómo su corazón late con fuerza y un agradable sentimiento se apodera de él.... .Sí...... lo esta.... y demasiado....
- Que no.... – Dice aún contradiciendo a su amigo, definitivamente no quiere darle la razón.
Horo lo mira para darse cuenta de que la nuca del joven chino esta dirigida hacia él, sonríe casi con burla, pero se mantiene en silencio, lo conoce lo suficientemente bien para saber en que momentos comienza a mentir por orgullo. Vuelve a mirar las estrellas – Pues yo también... y mucho...
Un silencio se apodera del momento, no es incómodo en lo más mínimo.
FIC SIN TERMINAR
No digamos que hay mucha acción, pero espero les haya gustado!!!!
Un saludo a todos!!!
Un gran beso a mis niñas!!! -
Muchas gracias por leer éste fic!
HASTA EL PRÓXIMO CAPÍTULO!!
PD: No sirvo para fics cortos.... uu.... jeje....-U.
SAYORANA!
El peliazul despierta al sentir como los suevas y tersos labios de la joven rozan los suyos, para luego seguir con un delicado beso en su nariz y otro en su frente.
Abre los ojos con lentitud para disfrutar esa tierna caricia.
Tamao sonríe ampliamente al descubrir que su objetivo se hubo cumplido.
-Buenos días... – dice volviendo a posar sus labios en los del joven.
La respuesta del joven es corresponder a esos labios que lo llaman. Luego de unos segundos, se separan para verse nuevamente. La joven se acomoda cargando su cabeza en el pecho desnudo del muchacho y tapándose con las sábanas junto con él.
Se quedan varios minutos abrazados, sin la necesidad de intercambiar tantas palabras, de vez en cuando hablan, pero luego se quedan sumergidos en un agradable silencio.
-Te lastimé?... – pregunta el joven después de haber pasado algunos minutos más en ese agradable silencio.
La pelirroja lo mira algo sorprendida por la pregunta, para luego dirigirle una tierna sonrisa – claro que no... – seguido de esto vuelve a besar al muchacho.
Ya para la tarde aún continúan acostados, no precisamente en calma, más que nada "practicando " la materia que Tamao aprendió esa noche.
Horo se levanta sin prisa, mientras la pelirroja continúa durmiendo, Entra al baño para darse una ducha. Ya al salir, con una toalla sujeta a su cintura, descubre que la chica ya se ha despertado y lo mira con una amplia sonrisa.
Ambos sienten la puerta de entrada,– Debe ser Len.... – Horo se pone un short, el que usa para dormir y se dirige a la puerta cerrada de la habitación.
Tamao, por su parte, se levanta y se viste con su pijama, se dirige al baño de la habitación mientras voltea – Me bañaré primero... – dice sonriéndole, ante lo cual Horo le contesta con el mismo gesto.
Sale de la habitación mientras abrocha su camisa, no le extraña que nuevamente no se tratara de Len, sino de Jeanne quien ha entrado a la casa.
-Buenos días, corazón... – dice la chica sentada en la mesa del comedor con una pierna sobre la otra.
-Hola.... – dice casi sin ánimos, luego mira al joven que se encuentra al lado de ella – te dije que no invitaras a tus clientes a casa.
El joven que la acompaña muestra un rubor considerable a causa del comentario.
-Ehh... no.... espera... – comienza el muchacho, pero Horo no le presta atención, el peliazul camina hacia la cocina y comienza a hacer el desayuno.
-Ya les traje lo de siempre... – comienza a decir la joven de ojos rubí mientras camina hacia el interior de la cocina, dejando a su invitado en el comedor.
-Si...si.... ya lo sé...- contesta Horo sin mirarla.
Horo se sorprende al sentir las manos de la joven en su entrepierna. Horo voltea rápidamente y la empuja – Ya te dije que no hicieras eso...
La joven lo mira con una sonrisa maliciosa – Realmente me encanta cuando te pones así... – confiesa justo antes de acercarse para robarle un beso, cosa que el muchacho esquiva rápidamente y la aleja.
-Ya sabes donde demonios esta el dinero, ahora vete y llévate a este sujeto... – dice mientras la empuja fuera de la cocina y apunta al otro joven.
-Ah! Cierto, que mal educada soy!! – dice actuando con sorpresa.
-Cariño... – se dirige al muchacho que llegó con ella – Él es Horo-Horo....
El peliazul se extraña por eso, ¿qué le iba a importar a ese tipo que su nombre es Horo-Horo?
-Horo-Horo.... – se dirige con malicia al aludido – Él llegó hoy por el pueblo, su nombre es Yoh Azakura...
Al oír el apellido del muchacho Horo se siente palidecer. Se queda mirándolo con gran sorpresa mientras el otro lo saluda cordialmente – Mucho gusto... – dice el joven castaño.
-Eh.... mu...mucho gusto... – tartamudea como respuesta.
-Lamento que te haya molestado... – dice cordialmente – pero estoy en busca de mi hermana que desapareció hace poco más de 2 meses...
Horo siente como su corazón comienza a latir con fuerza, trata con todas sus fuerzas de que no se le note todo el asombro que siente.
Yoh se le acerca pasándole una fotografía – Ella es mi hermana, apunta a la peliazul – tiene 17 años..., esta en último año de preparatoria.
Horo la mira, no hay duda alguna, es la chica que esta con Len
-Su nombre es Pilika.... – continúa.
-No.... no la he visto por acá... – dice actuando lo mejor posible con su indiferencia.
-Ya veo.... – el castaño baja la mirada con tristeza - bueno.... muchas gracias por tu tiempo. – El joven ya se dirige a irse por la puerta, pero Jeanne lo detiene.
-Querido Yoh.... porque no le dejas tu número a Horo para que se comunique contigo... – comenta la muchacha haciendo que el joven peliazul perdiera su color nuevamente – En los pueblos cercanos se esconden muchos secretos.... probablemente dentro de poco descubriremos uno.... – dice ahora viendo al chico con malicia.
-Buena idea.... – dice el castaño sacando un papel y anotando su número de celular – Toma... – se lo entrega junto con la fotografía – si tienes alguna información comunícate conmigo, por favor...
-Claro...nn'U – Horo se lo recibe ya sudando en frío.
-Ah!, por cierto... – saca otra fotografía – ella también esta desaparecida junto con mi hermana – se la pasa - Hasta ahora lo único que sé es que mi hermana y ella están juntas.
El ver el rostro de Tamao en esa fotografía hacen que su desesperación aumente, si la pelirroja sale en ese momento de la habitación la perdería quizás para siempre.
-No te preocupes.... – recibe la otra fotografía – te haré saber apenas tenga algo...
-De acuerdo, muchas gracias... – Yoh se dirige a salir mientras Jeanne recoge el dinero de siempre.
El castaño se sube a su auto mientras que la chica se queda unos segundos más junto a Horo-Horo – Supongo que no quieres perder a esa chiquilla – comenta sin mirarlo.
Horo la mira en silencio, Jeanne voltea la mirada ahora con una cínica sonrisa – Si vuelves a rechazarme...... pues.... ya sabes... – dice ahora dirigiéndose a sentarse de copiloto junto al muchacho.
El joven peliazul la sigue con la mirada, el temor que se apoderó de él ante esas palabras lo ha dejado paralizado, es primera vez en su vida que se siente tan feliz, hasta ese momento, tan contento hasta que esa estúpida ramera lo estafara con eso.
Ve como el auto comienza a irse mientras ambos chicos levantan su mano para despedirlo, usando todas sus fuerzas, levanta la suya en gesto de respuesta.
Se sienta en la escalera de la entrada derrotado, después de que el automóvil no se alcanza ver a la distancia, ¡que injusta es la vida!, que drásticamente cambia todo... todo su mundo perfecto junto a esa joven, en mente una relación de pareja, pero todo eso se fue al diablo.
Siente unos brazos femeninos que lo abrazan por la espalda, posa su mano en aquellos delgados brazos mientras baja la mirada.
-Que te pasa? – la chica pregunta angustiada, logra sentir el ligero temblor en el cuerpo del muchacho.
Horo voltea para mirarla, esa hermosa y tierna joven ha conquistado su corazón completamente, pensar en perderla le parece una cruel tortura.
-Horo.... – Tamao se sienta a su lado para abrazarlo, la desesperación con el que la presiona contra él, cargando su rostro en su hombro la hace sentir más preocupada aún, hace unos minutos estaba muy contento ¿Ahora que le pasa?
-Te amo.... – Horo la presiona más contra él – Te amo tanto.... – Siente cómo su temor rebalsa su propio cuerpo y comienza a escurrir por sus ojos.
Tamao se relaja, tratando de no angustiar más al muchacho – Tranquilo.... – cierra los ojos y comienza a acariciar la cabellera del joven.
Len y Pilika van camino a reunirse con los otros dos, van animadamente cantando una canción de la radio mientras juegan de vez en cuando con sus manos.
La joven peliazul calla de repente, desconcertando un poco a su acompañante.
-Que ocurre? – El joven comienza a bajar en volumen de la radio para poder oír la respuesta.
Pilika lo mira con una sonrisa – No.... nada.... no te preocupes.... – La imagen en su memoria de haber visto a su hermano mayor a uno de los lados de la carretera junto a una chica rubia le hicieron quedar muy pensativa.
Len la mira incrédulo, pero termina por volver a subir el volumen y continuar cantando, cosa que Pilika imita, no con los mismos ánimos de hace un momento, pues el creer haber divisado a su hermano fue una sensación que le ahogó el corazón por varios segundos.
Al llegar a la casa, Pilika entra animadamente, se sorprende al ver que ambos jóvenes están seriamente sentados en la mesa del comedor, se incomoda, al parecer estaban discutiendo o algo así.
Tamao voltea para verla sonríe y se dirige a abrazarla, Pilika en parte se siente algo extrañada por esa reacción, hace unos segundos la vio muy seria.
Len entra detrás de la peliazul, inmediatamente nota el rostro de su amigo.
-Y a ti que te pasa? – pregunta sin siquiera limitarse a saludar.
Horo lo mira, sus ojos están algo hinchados por las lagrimas que libero hace unos momentos.
-Vengan.... – dice el peliazul mientras se levanta.
Todos los presentes obedecen, Pilika queda muy sorprendida al ver la misma foto que ella guarda en su billetera se encuentra en la mesa junto con un papel con un número y otra fotografía.
La joven toma inmediatamente la fotografía en donde esta toda su familia – Donde la conseguiste?? – pregunta casi con desesperación, era imposible que el peliazul haya sacado esa fotografía de sus cosas.
Horo mira a Len, para luego ver a la joven – Tu hermano vino junto con Jeanne....
La chica abre los ojos por la sorpresa – m....mi hermano? - deja caer la fotografía sin reaccionar, ha quedado paralizada.
El corazón de Len se contrae, el mismo sentimiento de su amigo, de perder a la chica que ama, se hace presente en su interior.
-Su nombre era Yoh.... – continúa el muchacho.
La joven baja la mirada, una mezcla de sentimientos se apoderan de ella, le llena de un profundo gozo el saber que sus hermanos se han dado el trabajo de buscarla, eso explica el porque vio a su otro hermano en la carretera junto con la hermana de la pelirroja. ¿Cómo ocultar que desea con todas sus fuerzas volver con su familia?.
Vuelve a subir la mirada, esta vez dirigida al joven de ojos dorados quien ya la miraba de antemano. Ese muchacho es la razón que la ligada a continuar lejos de su familia, obligada en un principio, pero ahora es así como se lo manda su corazón ¿Qué demonios hacer?.
La tarde pronto se vuelve noche, ninguno de los 4 jóvenes tiene mucho ánimos de conversar sobre el incidente con el hermano mayor de Pilika.
Tamao por su parte también esta muy confundida, en otra cosa se asimila a la peliazul, la confusión que tiene en su interior no le permite pensar en otra cosa.
Los chicos se reúnen en el patio, Len se encontraba limpiando su auto mientras Horo se le acerca para ayudarlo.
-Y que piensas hacer? – pregunta el muchacho, nota bastante la inquietud de su amigo, ¿Quién con un ánimo normal se pondría a limpiar el auto a las 2 de la mañana?
-Pienso hacer de que?... – dice sin ánimos mientras restriega una esponja por la parte del parabrisas.
-No te hagas el tonto... – reprimenda el otro mientras imita la acción de su amigo en la ventana de una de las puertas.
Len lo mira un momento, parece tener la intención de decir algo, pero detiene las palabras justo en sus labios antes de que salieran, para luego volver a lo que hacía. – No puedo hacer nada... – dice sin ánimos – si ella se quiere ir no tengo nada que hacer....
Horo nota la indiferencia con lo que lo dice, pero sabe que su amigo esta sólo actuando – La extrañarías?... – dice mirando atentamente cada expresión del joven chino.
Len detiene por un momento lo que hacía, en su corazón siente la presión que causó esa pregunta, pero trata de no demostrarlo en su rostro.
-Len... – repite Horo al no recibir respuesta.
-Te falta el otro lado... – indica el muchacho tratando de cambiar el tema.
Horo ríe sarcástico – Te dije que te ibas a dar cuenta de que te habías enamorado... – dice casi burlándose.
Len lo mira con los ojos de un asesino, su orgullo le impide aceptar que ese sujeto haya se haya dado cuenta mucho antes que él de lo que sentía sobre esa mujer, sabe que es cierto, pero no quiere aceptar que él se dio cuenta primero – No lo estoy..... – niega volviendo a lo que hacía.
Horo levanta una ceja – Porqué no llegaste ayer?
Len lo mira sorprendido y extremadamente sonrojado, recuerda que justo antes de comenzar a cocinar le había mandado un mensaje a su amigo diciendo que llegarían ese mismo día.
-Y.....? – dice pícaramente el muchacho peliazul
-Me sentía muy cansado... no tenía ganas de manejar... – dice como escuza mientras continúa limpiando el auto con algo más de rabia.
Horo-Horo ríe muy fuerte, el ver como el orgullo de su amigo comienza a hacerse pedazos le hace mucha gracia.
-Bueno.... pues hace poco oí como las chicas "comparaban" algunas cosas.... – vuelve a decir Horo, haciendo que el sonrojo del muchacho proveniente de china ya sea demasiado notorio.
Len queda muy impresionado, ya no le queda más remedio que confesar, pero lo que le queda de orgullo, por mínimo que sea no se lo permite– No se de que me hablas...
Oído esto, Horo vuelve a reír, es raro de que a alguien cómo Len le diera vergüenza hablar de eso, siendo que muchas veces hablaban horas y horas de sus supuestos "trofeos" – Vamos Len!, no te hagas el tonto! – dice mirándolo con una amplia sonrisa, más que nada de burla – Te has enamorado.... y lo sabes....
Len lo mira nuevamente con ojos de asesino – Vi la cara que pusiste cuando dije que el hermano de Pilika había venido a preguntar por ella... – continúa Horo, esta vez poniéndose algo más serio – También tengo miedo de perder a Tamao... – confiesa.
El joven se sorprende, que Horo confiese ese tipo de cosas con tanta seriedad en su rostro es algo que no se ve todos los días.
-Jeanne me amenazó con decirle a ese tal Yoh que las chicas están aquí si no me acuesto con ella. – dice el joven alejándose un poco y recostándose en el pasto.
Len queda más sorprendido aún – Me vas a decir que no quieres??? – dice mas irónico que cómo una pregunta.
Horo lo mira mientras el otro chico se le acerca – Me creerías si te digo que no? – dice mientras se sienta.
-no.... – contesta el otro apenas terminada la pregunta.
-Eso pensé.... ¬¬ - confiesa el chico mirando cómo su amigo toma siento a su lado.
Hay unos cuantos segundos de silencio.
Len mira a su amigo quien ya lo miraba de antes – Qué!? – dice al notar una extraña expresión en el rostro de Horo-Horo.
Horo sube la mirada para ver las estrellas – Estas enamorado.... – concluye volviendo a recostarse.
Esta vez Len nota la seriedad en el tono de voz de su amigo, lo mira de reojo. Se escuchan las ligeras risas de las muchachas provenientes del interior de la casa, el reconocer la suave voz de Pilika siente cómo su corazón late con fuerza y un agradable sentimiento se apodera de él.... .Sí...... lo esta.... y demasiado....
- Que no.... – Dice aún contradiciendo a su amigo, definitivamente no quiere darle la razón.
Horo lo mira para darse cuenta de que la nuca del joven chino esta dirigida hacia él, sonríe casi con burla, pero se mantiene en silencio, lo conoce lo suficientemente bien para saber en que momentos comienza a mentir por orgullo. Vuelve a mirar las estrellas – Pues yo también... y mucho...
Un silencio se apodera del momento, no es incómodo en lo más mínimo.
FIC SIN TERMINAR
No digamos que hay mucha acción, pero espero les haya gustado!!!!
Un saludo a todos!!!
Un gran beso a mis niñas!!! -
Muchas gracias por leer éste fic!
HASTA EL PRÓXIMO CAPÍTULO!!
PD: No sirvo para fics cortos.... uu.... jeje....-U.
SAYORANA!
