-.-.-.-.-Regreso a Casa-.-.-.-.-.-
Otros días se hacen presente en la casa que comparten los cuatro chicos, a pesar de que el tema esta palpante en cada una de sus memorias, ninguno hace mención siquiera al tema.
Una mañana el joven chino despierta al oír la voz de su amigo que discute con alguien fuera de las habitaciones.
Se levanta casi sin ánimos, pero siente que es su deber hacerlo, se oye cómo la voz de Horo comienza a aumentar de intensidad.
Le da una gran pena tener que alejarse de la hermosa chica que dormía en su pecho, pero aún sigue oyendo cómo la voz de su amigo se intensifica, le besa los labios mientras duerme como un signo de despedida. Sonríe un poco al ver que la joven voltea, haciendo que las mantas se bajaran hasta su cintura, tiene los brazos levantados dejando expuesto la hermosa figura femenina por la parte superior. Es hermosa, la cubre nuevamente mientras besa nuevamente sus labios.
Se viste con lo primero que encuentra, lo cual consiste en un short y una remera sin mangas.
Al acercarse a la puerta logra reconocer esa voz femenina que esta con su amigo, Ya conocida bastante bien por él.
Abre la puerta rápidamente para cerrarla justo detrás de él. – Jeanne... – dice causando la atención de los presentes.
-Bueno.... mira a quien tenemos aquí.... – dice la joven mientras se le acerca al recién llegado –Chicos, les presento a Len Tao....
Len siente cómo las miradas de gente desconocida se posan en él, se siente algo incómodo ante esto, por lo que se limita a mirar a su mejor amigo que se sostiene la cabeza.
-Ellos son Yoh y Hao Azakura... – dice la única joven presente mientras se apoya en el hombro del chino y apunta a sus invitados.
El joven se sorprende demasiado, inconscientemente mira a la puerta que se cerró tras él. Daría su vida por lo que se encuentra en el interior de la habitación. El temor se apodera de todo su ser cuando aparece en su mente la posibilidad de perderla.
Voltea nuevamente hacia los recién conocidos para él. – Mucho gusto – dicen los gemelos mientras dan una muy cordial reverencia, la cual Len contesta bajando ligeramente la cabeza.
Después de unos instantes todos los presentes se sientan alrededor de la mesa del comedor, Horo y Len se mantienen lo más silenciosos posible.
-Y Horo... que has pensado sobre mi propuesta, - La voz de la chica de cabellos color plata hace que los pensamientos del aludido se dispersaran casi de inmediato.
-Ni lo sueñes.... – dice seriamente el muchacho, los castaños presentes no comprenden el por qué de la tensión en esa respuesta del muchacho, pero prefieren no darle importancia, esa no es la razón de la por qué se encuentran ahí.
-Disculpa... – interrumpe el más cordial de los gemelos – Pero has sabido algo de alguna de las chicas que te enseñe la otra vez? – cuestiona con algo de preocupación.
Hao mira la habitación de la cual salió el último muchacho que se unió al grupo, hace unos momentos sintió un ruido de ducha proveniente de su interior y que hace tan sólo unos minutos que se dejó de oír. Luego su atención se posa en el joven chino, notoriamente esta ocultando algo, pues lo mira con algo de resentimieto, al parecer por estar viendo en esa dirección.
-Bueno.... yo.... – comienza Horo, no sabe que demonios contestar - ..... – guarda silencio por unos momentos mientras todas las miradas se posan en él.
-Horito.... – interrumpe la chica – porque no lo piensas mejor?? – su mirada es notoriamente seductora.
Los gemelos se miran entre ellos, Yoh decidió volver a ese lugar porqué tuvo el ligero presentimiento de que ahí podría encontrar alguna respuesta, pero las actitudes de la chica que parecía tener la intención de ayudarlo en un principio, parecen ser ahora todo lo contrario.
El oír la manilla de una puerta girar, todos desvían la mirada hacia ésta.
Yoh y Hao miran curiosos, desean saber quién más vivirá en esa casa. Jeanne mira a los residentes, quienes palidecen cada vez más, al ver el ligero movimiento de la puerta para abrirse.
-Leeeen.... – se oye una dulce voz femenina, Los gemelos abren los ojos de par en par al reconocerla, miran con la misma sorpresa al aludido.
-Donde est.... – la continuación de la frase se ve interrumpida al ver al grupo de cinco jóvenes sentados en la mesa. Su mirada se posa en la de Len, logra ver en sus ojos una gran angustia.
Hao se levanta de golpe, seguido por su hermano, Se acerca rápidamente a la chica tomándola de los hombros – Pilika..... – susurra.
La chica lo mira con mucha sorpresa, para luego posar la mirada en el otro muchacho que se le acerca.
-H....Hao.....? – posa una de sus manos sobre el rostro de su hermano mayor – .....Yoh....? –posa la que tiene libre en el rostro del otro. La felicidad que la domina en ese momento hace que sus ojos comiencen a inundarse.
Hao se encarga de secar aquellas lágrimas que salen de los hermosos ojos de su hermana, para luego abrazarla con fuerza, por todos y cada uno de los días que pasó sin poder abrazarla – Niña tonta!! – dice mientras su rostro también se cubre de ligeras lágrimas.
Pilika se separa del mayor de los gemelos, para poder, ahora abrazar a su otro hermano – Nos preocupaste mucho!! – continúa Yoh mientras la abraza de la misma manera que el otro.
Horo mira a Len, desde que los jóvenes comenzaron a caminar hacia Pilika sus manos se empuñaron con fuerza y su mirada descendió hasta el piso, cubriendo su mirada con los cabellos. El joven peliazul se sorprende al notar ese temblor en el muchacho, nunca lo había visto de esa manera.
Los gemelos rodean a su hermana con sus brazos, el verla nuevamente los ha llenado de felicidad, pero no se explican el porque la han de encontrar en ese lugar.
Hao voltea para dirigirse a los residentes de la casa – Porque no nos dijeron que estaba aquí?? – pregunta casi con rabia.
El peliazul lo mira primero, pero no encuentra las palabras para explicar la situación, por no decir que no las tiene. Mucho menos Len que su mirada se posa automáticamente en la de la chica, Pilika nota el brillo causado por las lágrimas que comienzan a florecer por los ojos del muchacho. El verlo de esa manera hace que su corazón se rompa en pequeños pedazos, comprende el mismo sentimiento que él.
-Contesten!! – vuelve a insistir el mayor de los gemelos, notoriamente es el más violento de los dos.
Len vuelve a bajar la mirada, en su mente no hay espacio para poder pensar en una explicación, ni tampoco desea intentarlo.
La prepotencia del joven castaño se ve interrumpida por su querida hermana.
-Ellos me ayudaron... – dice poniéndose frente a su hermano – hace...... hace una semana que estos dos jóvenes me ayudaron – continúa la joven mientras sus palabras salen directamente después de que se pasan por su mente.
Len y Horo miran sorprendidos la espalda de la muchacha.
Sus hermanos la miran confundidos, pidiendo notoriamente una explicación.
-E.... ellos me ayudaron y me trajeron hasta acá.... – Continua la muchacha mientras voltea.
-Dijiste que nos avisarías si tenías alguna información!! – alega el prepotente Hao hacia el peliazul.
Yoh en cambio nota la expresión de su hermana, la compara con la del sujeto que tiene la mirada baja, tienen cierta similitud.
-Llegamos ayer en la noche! – Pilika continúa explicando - hoy en la mañana queríamos avisarles.
Hao se queda mirándola por unos segundos, la cuartada de la muchacha es bastante convincente, pero hay un error en tal narración.
-Que hay con Tamao? – dice fríamente, tratando de descubrir la mentira en todo esto.
Pilika se sorprende, al igual que los otros dos jóvenes.
Jeanne sonríe para sí... por fin esas muchachitas les dejarán el camino libre.
Horo siente cómo su corazón se contrae, su mirada refleja tanto temor como sorpresa.
-Tamao..... – Pilika baja la mirada – Tamao.... – nada pasa en esos momentos por su cabeza, pero luego mira directamente a los ojos de su hermano mayor – Tamao no pudo escapar conmigo.... – concluyó.
Los residentes se miran entre ellos, la sorpresa al oír esa respuesta no es para nada disimulada por sus rostros.
Yoh se mantiene muy observador, sabe perfectamente que su hermana le miente, después de todo, la conoce mucho mejor que su gemelo. Sin embargo, es algo que ella desconoce.
Hao queda sorprendido, resulta ser algo más ingenuo que su hermano.
-Y donde? – Pregunta el ya convencido con mucha preocupación.
-N... no lo se.... – Pilika termina por bajar la mirada, ya no desea seguir mintiéndole a sus hermanos. Mira de reojo al peliazul, después de todo, entre ellos ha nacido cierto vinculo de amistad, no desea que sean dos, en vez de uno los que lamenten la ausencia de las chicas.
Yoh se ha mantenido sereno todo el rato – Creo que será mejor que nos vallamos – dice mientras observa la reacción que tiene Len ante sus palabras, se acerca a su hermana y la toma por los hombros – Nuestros padres estarán muy felices de verte otra vez – dice sonriéndole ampliamente.
Pilika nota cómo la vista de su hermano se dirige hacia el chino, nota inmediatamente que él ha descubierto algo de lo que pasa entre ellos.
-Porque no vienen con nosotros? – pregunta sin dejar de mirar a Len.
Horo y Len se quedan mirándolo sorprendidos, desde que ofreció la retirada.
-De acuerdo.... – dice Len casi sin dudarlo.
-Yo..... tengo cosas que hacer... – excusa Horo, dando a entender que no va a ir.
-Primero vístete – le dice Hao – No quiero que des mala impresión en casa.
El joven obedece, y se dirige a la habitación en la que salió anteriormente. Yoh alcanza a ver que la habitación consta de tan sólo una cama de dos plazas, mira inmediatamente a su hermana, quien voltea la mirada al notar que la suya se dirigía hacia ella. Definitivamente Yoh ha descubierto más de lo que ella quisiese.
En menos de 15 minutos, Los gemelos se sientan en la parte delantera, mientras que Pilika y Len en la parte trasera del auto en el que llegaron los hermanos.
Horo y Jeanne los despiden desde la entrada, cuando el auto ya no se alcanza a ver, Jeanne le dirige una sonrisa a su acompañante – Bueno.... ya que estamos solos... – dice con malicia.
-Lárgate! – dice sacando rápidamente la mano que se había posado en su hombro.
Jeanne sonríe, como le es de costumbre – Ya sabes cual es la condición.... – vuelve a acercarse al muchacho – si no quieres que esa chiq....
Un portazo justo frente a ella la hace callar de golpe, le sorprende por momentos esa situación, pero luego vuelve a mostrar su desagradable sonrisa – Definitivamente...... – dice para sí, lamentando en parte que no se hubiese dado cuenta antes de lo bien dotado que resultó ser Horo.
-Muy bien, corazón... vendré en otro momento! – dice en señal de despedida dando ligeros golpes a la puerta que se cerró delante de ella.
Horo recarga su espalda y cruza sus brazos – Perra... – susurra girando levemente la cabeza. Al oír el motor del supuesto auto de la chica, camina unos cuantos pasos hasta llegar a la habitación que comparte, ahora, con Tamao.
La joven se encuentra de costado con las cubiertas hasta la cintura, dejando al aire la parte superior de su cuerpo.
Al oír el rechinar de la puerta al abrirse, voltea la mirada hacia el recién llegado.
Horo comprende inmediatamente esa mirada, la joven pelirroja escuchó toda la conversación entablada hace algunos minutos.
Por otra parte, Len y Pilika no se dirigen ni siquiera la mirada, no desean ver el rostro lleno de dolor del otro.
Un tenso silencio se hace presente entre los dos pasajeros, haciendo que el ambiente dentro del auto se convierta rápidamente incómodo.
-Bueno Len.... y tu que haces? – pregunta el mayor de los gemelos con la intención de romper algo el hielo.
El aludido se sorprende un poco, se encontraba sumido en sus propios pensamientos antes de lograr entender la pregunta.
-E...Estudio Medicina... – tartamudea.
Pilika lo mira extrañada, no tenía ni la menor idea.
-Ya veo... – dice el entrevistador –No deberías estar en clases?.
-Tengo 4 meses de vacaciones – comienza el joven – como no reprobé , me sobran días para descansar "y para hacer cosas estúpidas, como secuestrar a un par de chicas y luego enamorarme de una" – piensa sarcásticamente luego de haber hablado.
-La suerte de algunos.... ¬¬ - dice Yoh, pensando que él aún tiene que estudiar para un examen recuperativo.
El silencio vuelve a reinar, esta vez menos tenso que antes.
Casi a medio camino del viaje, los gemelos se cambian lugar entre ellos, después de lo cual Hao se queda dormido casi de inmediato.
Pasan varios minutos en los cuales no hay cambio de palabras entre ninguno.
Len se sorprende y se sonroja cuando la peliazul, sin aviso previo, se acomoda de tal forma de quedar recargada en el pecho del muchacho – Pilika..... – susurra tratando de alejarla, pero le resulta inútil.
Yoh observa de reojo por el espejo retrovisor, pero no dice absolutamente nada.
Finalmente el joven chino se rinde, posando una de sus manos en la cabeza de la chica para acariciarla, no pasan más de 5 a 10 minutos para que la muchacha quedara profundamente dormida.
El joven la mira con mucha nostalgia, pensar que quizás sea la última vez que tenga la posibilidad de tenerla tan cerca, sintiendo su agradable aroma y la calidez de su cuerpo.
-Es linda.... no?
La pregunta desconcierta por momentos a Len, mira al conductor, viendo la nuca en un principio, luego gira ligeramente los ojos hasta llegar a los marrones del muchacho que se encuentran en el espejo retrovisor.
-Que? – reacciona, cree haber oído mal la consulta.
Los ojos marrones del muchacho se desvían hacia la carretera – Si le hiciste algún daño.... jamás te lo perdonaré.... – dice con voz bastante firme.
Len abre los ojos sorprendido.
-Conozco a mi hermana.... – dice volviendo a mirar los ojos dorados reflejados en el espejo – En una semana de conocer a alguien, no se atrevería a dormir en su regazo.
El joven queda sin palabras, lamentablemente su imaginación no es tan grande cómo la de Pilika para que se le ocurra una situación cualquiera, y que, además, suene coherente.
-No sé que demonios ha pasado en el tiempo en que mi hermana estuvo desaparecida.... – continúa el otro sin dar lugar a una respuesta, esta vez, para la suerte de Len – pero se que lo que haya pasado entre ustedes, terminará apenas mi hermana regrese a casa. – vuelve a mirar el pavimento.
El corazón del chico se contrae al recordar ese gran detalle, voltea la mirada para no seguir viendo la cara de ese sujeto.
-No creíste ninguna palabra de las que dijo antes.... cierto? – dice el chino mirando a la peliazul.
-No.... – se escucha una seca respuesta.
-Eres más listo de lo que pareces... – comenta Len volviendo a mirar los ojos del reflejo.
Yoh mantiene un silencio por algunos segundos, para luego continuar – Ya te dije que la conozco.... mi hermana ya no es una niña... – mira a su hermano que duerme profundamente – ¬¬...este idiota la conciente tanto que ni siquiera se da cuenta que ya es toda una mujer... – comenta volviendo a mirar los ojos dorados.
Len sonríe, ese comentario le causa algo de gracia, pero luego vuelve a ponerse serio ante el nuevo comentario del castaño – No quiero que ella este mal, si tomas la decisión de irte... hazlo para siempre.... – continúa.
El joven vuelve a abrir los ojos sorprendido.
-Me cuesta mucho creerlo, pero supongo que ya conoces a mi hermana en un punto que yo nunca podré... – metaforiza el castaño.
El sonrojo se suma a la sorpresa del muchacho – Qué demonios te hace pensar eso??? "Como diablos sacó esa conclusión?" – piensa apenas terminada la pregunta.
-Si estoy erróneo... disculpa.... – dice mirando a la carretera – pero eso me explicaría el porque había tan sólo una cama en la habitación en que salieron mi hermana y tú.
-...... – Len guarda silencio, ahora si que le haría bien tener la imaginación de la joven, ¿como demonios explicar eso?
-hmmm!!!! – Pilika comienza a estirarse, gran alivio para el muchacho, asi encontraría alguna escusa perfecta con la ayuda de la muchacha. Mala idea, al estar algo somnolienta y despertar en los brazos de Len, se confunde de realidad, Len la mira.
-Mi Len..... – dice mientras se acerca para besarlo, el joven no atina a hacer nada por la sorpresa, después de que sus labios se separan de los de la muchacha, la joven vuelve a dormirse sin más que más, dejándolo a él ante unos ojos castaños que lo miran desde un comienzo.
Len vuelve a mirar el reflejo en el espejo retrovisor – Mi Len? – repite el hermano de la peliazul.
El joven lo mira con una expresión compuesta de más de un sentimiento, entre esos, vergüenza. – Me creerías si te digo que no sé como explicarte eso?... – dice con un tono algo sarcástico.
El castaño comienza a reír un poco, le causa gracia la desesperación del muchacho.
Seguido a eso, el tema queda olvidado por el momento, más que nada porque el mayor de los gemelos despertó por la risa de su hermano.
-Te ríes muy fuerte! – lo acusa mientras le golpea la cabeza.
-ya era hora que te despertaras! Roncas muy fuerte!, además ya me canse de manejar! – dice deteniendo el auto en una esquina del pavimento.
-No!!! No quiero!!!! – alega el otro gemelo mientras patalea como un niño.
Len mira la disputa que se ve bastante graciosa, mientras los gemelos tratan de "ponerse de acuerdo", el alboroto hace que Pilika despierte y que se una a mirar el espectáculo de sus hermanos.
En un acuerdo mental, después de todo, los gemelos siempre están conectados de alguna forma misteriosa, aunque se encuentren discutiendo por una estupidez. Miran al mismo tiempo al acompañante de su hermana – Sabes manejar?? – preguntan al unísono, que más que una pregunta, sonó como una orden.
-Ehhh.... si... Oo – contesta algo intimidado.
Luego los gemelos se miran entre ellos – Problema resuelto!!.
En menos de 5 minutos cambian lugares, La pareja queda en el asiento de adelante mientras los gemelos se sientan atrás.
Luego del cambio, Pilika se encarga de guiar al joven por la ciudad, Len comprende porque demonios se peleaban los hermanos, el trafico en la ciudad es terrible, y cada vez que se detenía miraba a sus "cuñados" quienes lo miraban con una sonrisa de oreja a oreja cada uno.
-¬¬.....
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-FIC SIN TERMINAR-.-.- .-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
8!!!! Ay!!! Y aún me falta..... uu', bueno.... espero que les haya gustado!!
Un beso a todos!
Sayonara!
Otros días se hacen presente en la casa que comparten los cuatro chicos, a pesar de que el tema esta palpante en cada una de sus memorias, ninguno hace mención siquiera al tema.
Una mañana el joven chino despierta al oír la voz de su amigo que discute con alguien fuera de las habitaciones.
Se levanta casi sin ánimos, pero siente que es su deber hacerlo, se oye cómo la voz de Horo comienza a aumentar de intensidad.
Le da una gran pena tener que alejarse de la hermosa chica que dormía en su pecho, pero aún sigue oyendo cómo la voz de su amigo se intensifica, le besa los labios mientras duerme como un signo de despedida. Sonríe un poco al ver que la joven voltea, haciendo que las mantas se bajaran hasta su cintura, tiene los brazos levantados dejando expuesto la hermosa figura femenina por la parte superior. Es hermosa, la cubre nuevamente mientras besa nuevamente sus labios.
Se viste con lo primero que encuentra, lo cual consiste en un short y una remera sin mangas.
Al acercarse a la puerta logra reconocer esa voz femenina que esta con su amigo, Ya conocida bastante bien por él.
Abre la puerta rápidamente para cerrarla justo detrás de él. – Jeanne... – dice causando la atención de los presentes.
-Bueno.... mira a quien tenemos aquí.... – dice la joven mientras se le acerca al recién llegado –Chicos, les presento a Len Tao....
Len siente cómo las miradas de gente desconocida se posan en él, se siente algo incómodo ante esto, por lo que se limita a mirar a su mejor amigo que se sostiene la cabeza.
-Ellos son Yoh y Hao Azakura... – dice la única joven presente mientras se apoya en el hombro del chino y apunta a sus invitados.
El joven se sorprende demasiado, inconscientemente mira a la puerta que se cerró tras él. Daría su vida por lo que se encuentra en el interior de la habitación. El temor se apodera de todo su ser cuando aparece en su mente la posibilidad de perderla.
Voltea nuevamente hacia los recién conocidos para él. – Mucho gusto – dicen los gemelos mientras dan una muy cordial reverencia, la cual Len contesta bajando ligeramente la cabeza.
Después de unos instantes todos los presentes se sientan alrededor de la mesa del comedor, Horo y Len se mantienen lo más silenciosos posible.
-Y Horo... que has pensado sobre mi propuesta, - La voz de la chica de cabellos color plata hace que los pensamientos del aludido se dispersaran casi de inmediato.
-Ni lo sueñes.... – dice seriamente el muchacho, los castaños presentes no comprenden el por qué de la tensión en esa respuesta del muchacho, pero prefieren no darle importancia, esa no es la razón de la por qué se encuentran ahí.
-Disculpa... – interrumpe el más cordial de los gemelos – Pero has sabido algo de alguna de las chicas que te enseñe la otra vez? – cuestiona con algo de preocupación.
Hao mira la habitación de la cual salió el último muchacho que se unió al grupo, hace unos momentos sintió un ruido de ducha proveniente de su interior y que hace tan sólo unos minutos que se dejó de oír. Luego su atención se posa en el joven chino, notoriamente esta ocultando algo, pues lo mira con algo de resentimieto, al parecer por estar viendo en esa dirección.
-Bueno.... yo.... – comienza Horo, no sabe que demonios contestar - ..... – guarda silencio por unos momentos mientras todas las miradas se posan en él.
-Horito.... – interrumpe la chica – porque no lo piensas mejor?? – su mirada es notoriamente seductora.
Los gemelos se miran entre ellos, Yoh decidió volver a ese lugar porqué tuvo el ligero presentimiento de que ahí podría encontrar alguna respuesta, pero las actitudes de la chica que parecía tener la intención de ayudarlo en un principio, parecen ser ahora todo lo contrario.
El oír la manilla de una puerta girar, todos desvían la mirada hacia ésta.
Yoh y Hao miran curiosos, desean saber quién más vivirá en esa casa. Jeanne mira a los residentes, quienes palidecen cada vez más, al ver el ligero movimiento de la puerta para abrirse.
-Leeeen.... – se oye una dulce voz femenina, Los gemelos abren los ojos de par en par al reconocerla, miran con la misma sorpresa al aludido.
-Donde est.... – la continuación de la frase se ve interrumpida al ver al grupo de cinco jóvenes sentados en la mesa. Su mirada se posa en la de Len, logra ver en sus ojos una gran angustia.
Hao se levanta de golpe, seguido por su hermano, Se acerca rápidamente a la chica tomándola de los hombros – Pilika..... – susurra.
La chica lo mira con mucha sorpresa, para luego posar la mirada en el otro muchacho que se le acerca.
-H....Hao.....? – posa una de sus manos sobre el rostro de su hermano mayor – .....Yoh....? –posa la que tiene libre en el rostro del otro. La felicidad que la domina en ese momento hace que sus ojos comiencen a inundarse.
Hao se encarga de secar aquellas lágrimas que salen de los hermosos ojos de su hermana, para luego abrazarla con fuerza, por todos y cada uno de los días que pasó sin poder abrazarla – Niña tonta!! – dice mientras su rostro también se cubre de ligeras lágrimas.
Pilika se separa del mayor de los gemelos, para poder, ahora abrazar a su otro hermano – Nos preocupaste mucho!! – continúa Yoh mientras la abraza de la misma manera que el otro.
Horo mira a Len, desde que los jóvenes comenzaron a caminar hacia Pilika sus manos se empuñaron con fuerza y su mirada descendió hasta el piso, cubriendo su mirada con los cabellos. El joven peliazul se sorprende al notar ese temblor en el muchacho, nunca lo había visto de esa manera.
Los gemelos rodean a su hermana con sus brazos, el verla nuevamente los ha llenado de felicidad, pero no se explican el porque la han de encontrar en ese lugar.
Hao voltea para dirigirse a los residentes de la casa – Porque no nos dijeron que estaba aquí?? – pregunta casi con rabia.
El peliazul lo mira primero, pero no encuentra las palabras para explicar la situación, por no decir que no las tiene. Mucho menos Len que su mirada se posa automáticamente en la de la chica, Pilika nota el brillo causado por las lágrimas que comienzan a florecer por los ojos del muchacho. El verlo de esa manera hace que su corazón se rompa en pequeños pedazos, comprende el mismo sentimiento que él.
-Contesten!! – vuelve a insistir el mayor de los gemelos, notoriamente es el más violento de los dos.
Len vuelve a bajar la mirada, en su mente no hay espacio para poder pensar en una explicación, ni tampoco desea intentarlo.
La prepotencia del joven castaño se ve interrumpida por su querida hermana.
-Ellos me ayudaron... – dice poniéndose frente a su hermano – hace...... hace una semana que estos dos jóvenes me ayudaron – continúa la joven mientras sus palabras salen directamente después de que se pasan por su mente.
Len y Horo miran sorprendidos la espalda de la muchacha.
Sus hermanos la miran confundidos, pidiendo notoriamente una explicación.
-E.... ellos me ayudaron y me trajeron hasta acá.... – Continua la muchacha mientras voltea.
-Dijiste que nos avisarías si tenías alguna información!! – alega el prepotente Hao hacia el peliazul.
Yoh en cambio nota la expresión de su hermana, la compara con la del sujeto que tiene la mirada baja, tienen cierta similitud.
-Llegamos ayer en la noche! – Pilika continúa explicando - hoy en la mañana queríamos avisarles.
Hao se queda mirándola por unos segundos, la cuartada de la muchacha es bastante convincente, pero hay un error en tal narración.
-Que hay con Tamao? – dice fríamente, tratando de descubrir la mentira en todo esto.
Pilika se sorprende, al igual que los otros dos jóvenes.
Jeanne sonríe para sí... por fin esas muchachitas les dejarán el camino libre.
Horo siente cómo su corazón se contrae, su mirada refleja tanto temor como sorpresa.
-Tamao..... – Pilika baja la mirada – Tamao.... – nada pasa en esos momentos por su cabeza, pero luego mira directamente a los ojos de su hermano mayor – Tamao no pudo escapar conmigo.... – concluyó.
Los residentes se miran entre ellos, la sorpresa al oír esa respuesta no es para nada disimulada por sus rostros.
Yoh se mantiene muy observador, sabe perfectamente que su hermana le miente, después de todo, la conoce mucho mejor que su gemelo. Sin embargo, es algo que ella desconoce.
Hao queda sorprendido, resulta ser algo más ingenuo que su hermano.
-Y donde? – Pregunta el ya convencido con mucha preocupación.
-N... no lo se.... – Pilika termina por bajar la mirada, ya no desea seguir mintiéndole a sus hermanos. Mira de reojo al peliazul, después de todo, entre ellos ha nacido cierto vinculo de amistad, no desea que sean dos, en vez de uno los que lamenten la ausencia de las chicas.
Yoh se ha mantenido sereno todo el rato – Creo que será mejor que nos vallamos – dice mientras observa la reacción que tiene Len ante sus palabras, se acerca a su hermana y la toma por los hombros – Nuestros padres estarán muy felices de verte otra vez – dice sonriéndole ampliamente.
Pilika nota cómo la vista de su hermano se dirige hacia el chino, nota inmediatamente que él ha descubierto algo de lo que pasa entre ellos.
-Porque no vienen con nosotros? – pregunta sin dejar de mirar a Len.
Horo y Len se quedan mirándolo sorprendidos, desde que ofreció la retirada.
-De acuerdo.... – dice Len casi sin dudarlo.
-Yo..... tengo cosas que hacer... – excusa Horo, dando a entender que no va a ir.
-Primero vístete – le dice Hao – No quiero que des mala impresión en casa.
El joven obedece, y se dirige a la habitación en la que salió anteriormente. Yoh alcanza a ver que la habitación consta de tan sólo una cama de dos plazas, mira inmediatamente a su hermana, quien voltea la mirada al notar que la suya se dirigía hacia ella. Definitivamente Yoh ha descubierto más de lo que ella quisiese.
En menos de 15 minutos, Los gemelos se sientan en la parte delantera, mientras que Pilika y Len en la parte trasera del auto en el que llegaron los hermanos.
Horo y Jeanne los despiden desde la entrada, cuando el auto ya no se alcanza a ver, Jeanne le dirige una sonrisa a su acompañante – Bueno.... ya que estamos solos... – dice con malicia.
-Lárgate! – dice sacando rápidamente la mano que se había posado en su hombro.
Jeanne sonríe, como le es de costumbre – Ya sabes cual es la condición.... – vuelve a acercarse al muchacho – si no quieres que esa chiq....
Un portazo justo frente a ella la hace callar de golpe, le sorprende por momentos esa situación, pero luego vuelve a mostrar su desagradable sonrisa – Definitivamente...... – dice para sí, lamentando en parte que no se hubiese dado cuenta antes de lo bien dotado que resultó ser Horo.
-Muy bien, corazón... vendré en otro momento! – dice en señal de despedida dando ligeros golpes a la puerta que se cerró delante de ella.
Horo recarga su espalda y cruza sus brazos – Perra... – susurra girando levemente la cabeza. Al oír el motor del supuesto auto de la chica, camina unos cuantos pasos hasta llegar a la habitación que comparte, ahora, con Tamao.
La joven se encuentra de costado con las cubiertas hasta la cintura, dejando al aire la parte superior de su cuerpo.
Al oír el rechinar de la puerta al abrirse, voltea la mirada hacia el recién llegado.
Horo comprende inmediatamente esa mirada, la joven pelirroja escuchó toda la conversación entablada hace algunos minutos.
Por otra parte, Len y Pilika no se dirigen ni siquiera la mirada, no desean ver el rostro lleno de dolor del otro.
Un tenso silencio se hace presente entre los dos pasajeros, haciendo que el ambiente dentro del auto se convierta rápidamente incómodo.
-Bueno Len.... y tu que haces? – pregunta el mayor de los gemelos con la intención de romper algo el hielo.
El aludido se sorprende un poco, se encontraba sumido en sus propios pensamientos antes de lograr entender la pregunta.
-E...Estudio Medicina... – tartamudea.
Pilika lo mira extrañada, no tenía ni la menor idea.
-Ya veo... – dice el entrevistador –No deberías estar en clases?.
-Tengo 4 meses de vacaciones – comienza el joven – como no reprobé , me sobran días para descansar "y para hacer cosas estúpidas, como secuestrar a un par de chicas y luego enamorarme de una" – piensa sarcásticamente luego de haber hablado.
-La suerte de algunos.... ¬¬ - dice Yoh, pensando que él aún tiene que estudiar para un examen recuperativo.
El silencio vuelve a reinar, esta vez menos tenso que antes.
Casi a medio camino del viaje, los gemelos se cambian lugar entre ellos, después de lo cual Hao se queda dormido casi de inmediato.
Pasan varios minutos en los cuales no hay cambio de palabras entre ninguno.
Len se sorprende y se sonroja cuando la peliazul, sin aviso previo, se acomoda de tal forma de quedar recargada en el pecho del muchacho – Pilika..... – susurra tratando de alejarla, pero le resulta inútil.
Yoh observa de reojo por el espejo retrovisor, pero no dice absolutamente nada.
Finalmente el joven chino se rinde, posando una de sus manos en la cabeza de la chica para acariciarla, no pasan más de 5 a 10 minutos para que la muchacha quedara profundamente dormida.
El joven la mira con mucha nostalgia, pensar que quizás sea la última vez que tenga la posibilidad de tenerla tan cerca, sintiendo su agradable aroma y la calidez de su cuerpo.
-Es linda.... no?
La pregunta desconcierta por momentos a Len, mira al conductor, viendo la nuca en un principio, luego gira ligeramente los ojos hasta llegar a los marrones del muchacho que se encuentran en el espejo retrovisor.
-Que? – reacciona, cree haber oído mal la consulta.
Los ojos marrones del muchacho se desvían hacia la carretera – Si le hiciste algún daño.... jamás te lo perdonaré.... – dice con voz bastante firme.
Len abre los ojos sorprendido.
-Conozco a mi hermana.... – dice volviendo a mirar los ojos dorados reflejados en el espejo – En una semana de conocer a alguien, no se atrevería a dormir en su regazo.
El joven queda sin palabras, lamentablemente su imaginación no es tan grande cómo la de Pilika para que se le ocurra una situación cualquiera, y que, además, suene coherente.
-No sé que demonios ha pasado en el tiempo en que mi hermana estuvo desaparecida.... – continúa el otro sin dar lugar a una respuesta, esta vez, para la suerte de Len – pero se que lo que haya pasado entre ustedes, terminará apenas mi hermana regrese a casa. – vuelve a mirar el pavimento.
El corazón del chico se contrae al recordar ese gran detalle, voltea la mirada para no seguir viendo la cara de ese sujeto.
-No creíste ninguna palabra de las que dijo antes.... cierto? – dice el chino mirando a la peliazul.
-No.... – se escucha una seca respuesta.
-Eres más listo de lo que pareces... – comenta Len volviendo a mirar los ojos del reflejo.
Yoh mantiene un silencio por algunos segundos, para luego continuar – Ya te dije que la conozco.... mi hermana ya no es una niña... – mira a su hermano que duerme profundamente – ¬¬...este idiota la conciente tanto que ni siquiera se da cuenta que ya es toda una mujer... – comenta volviendo a mirar los ojos dorados.
Len sonríe, ese comentario le causa algo de gracia, pero luego vuelve a ponerse serio ante el nuevo comentario del castaño – No quiero que ella este mal, si tomas la decisión de irte... hazlo para siempre.... – continúa.
El joven vuelve a abrir los ojos sorprendido.
-Me cuesta mucho creerlo, pero supongo que ya conoces a mi hermana en un punto que yo nunca podré... – metaforiza el castaño.
El sonrojo se suma a la sorpresa del muchacho – Qué demonios te hace pensar eso??? "Como diablos sacó esa conclusión?" – piensa apenas terminada la pregunta.
-Si estoy erróneo... disculpa.... – dice mirando a la carretera – pero eso me explicaría el porque había tan sólo una cama en la habitación en que salieron mi hermana y tú.
-...... – Len guarda silencio, ahora si que le haría bien tener la imaginación de la joven, ¿como demonios explicar eso?
-hmmm!!!! – Pilika comienza a estirarse, gran alivio para el muchacho, asi encontraría alguna escusa perfecta con la ayuda de la muchacha. Mala idea, al estar algo somnolienta y despertar en los brazos de Len, se confunde de realidad, Len la mira.
-Mi Len..... – dice mientras se acerca para besarlo, el joven no atina a hacer nada por la sorpresa, después de que sus labios se separan de los de la muchacha, la joven vuelve a dormirse sin más que más, dejándolo a él ante unos ojos castaños que lo miran desde un comienzo.
Len vuelve a mirar el reflejo en el espejo retrovisor – Mi Len? – repite el hermano de la peliazul.
El joven lo mira con una expresión compuesta de más de un sentimiento, entre esos, vergüenza. – Me creerías si te digo que no sé como explicarte eso?... – dice con un tono algo sarcástico.
El castaño comienza a reír un poco, le causa gracia la desesperación del muchacho.
Seguido a eso, el tema queda olvidado por el momento, más que nada porque el mayor de los gemelos despertó por la risa de su hermano.
-Te ríes muy fuerte! – lo acusa mientras le golpea la cabeza.
-ya era hora que te despertaras! Roncas muy fuerte!, además ya me canse de manejar! – dice deteniendo el auto en una esquina del pavimento.
-No!!! No quiero!!!! – alega el otro gemelo mientras patalea como un niño.
Len mira la disputa que se ve bastante graciosa, mientras los gemelos tratan de "ponerse de acuerdo", el alboroto hace que Pilika despierte y que se una a mirar el espectáculo de sus hermanos.
En un acuerdo mental, después de todo, los gemelos siempre están conectados de alguna forma misteriosa, aunque se encuentren discutiendo por una estupidez. Miran al mismo tiempo al acompañante de su hermana – Sabes manejar?? – preguntan al unísono, que más que una pregunta, sonó como una orden.
-Ehhh.... si... Oo – contesta algo intimidado.
Luego los gemelos se miran entre ellos – Problema resuelto!!.
En menos de 5 minutos cambian lugares, La pareja queda en el asiento de adelante mientras los gemelos se sientan atrás.
Luego del cambio, Pilika se encarga de guiar al joven por la ciudad, Len comprende porque demonios se peleaban los hermanos, el trafico en la ciudad es terrible, y cada vez que se detenía miraba a sus "cuñados" quienes lo miraban con una sonrisa de oreja a oreja cada uno.
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-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-FIC SIN TERMINAR-.-.- .-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
8!!!! Ay!!! Y aún me falta..... uu', bueno.... espero que les haya gustado!!
Un beso a todos!
Sayonara!
