-...-...-...-...-...-...-Desagradable Sorpresa-...-...-...-...-...-

Anna le contó todo a Tamao, lo que había hablado con el peliazul la noche anterior y es estado en el que se levantó. – Nunca pensé que lo vería así... - anunciaba la rubia mientras le relataba lo sucedido.

La pelirroja consideró que ya había sufrido lo suficiente y ahora se dispone a disfrutar de la compañía de su Horo.

La semana pasa rápidamente.

Para la suerte de la pareja de Horo y Tamao se presenta un fin de semana largo. En la escuela de las chicas se llevarán a cavo algunos exámenes para quien requiera de una mejor calificación. Satisfactoriamente la pelirroja no los necesita, su rendimiento ha sido muy alto en el último tiempo.

En cambio, Pilika, no se puede dar el lujo de tener esas pequeñas vacaciones.

Durante esos días de ligeras vacaciones, la pareja decide volver a la casa en la que se conocieron, con la excusa de que quieres ir a limpiar un poco porque hace un buen tiempo que esta deshabitada, consiguieron la aprobación de los padres sin ningún problema.

El lunes en la mañana Horo ya se encuentra ordenando algunas cosas en el interior de su, el viaje es un tanto largo así que deberán llevar algunas cosas para comer en el camino.

Fausto lo ayuda a ver el tanque de bencina y revisar el estado de las llantas, todo parece estar muy bien.

-Hijo... - lo llama el padre

-Ouch!! – el llamado de atención hace que Horo se golpeara en la nuca con la tapa de la maletera. – Diga? – sostiene el lugar del golpe.

El abogado mira algo divertido al muchacho – Cuida mucho a Tamao...

-Si señor... no se preocupe... - le asegura sonrientemente.

-Ahh... y protéjanse muy bien... - Ahora el de la sonrisa es el padre – sabes muy bien las consecuencias...

Horo palidece – S....si... - Baja la mirada, no pensó que su relación con la pelirroja fuera tan notoria.

-Por eso debes manejar con cuidado... -.

El chico vuelve a mirar al hombre, esta vez con una enorme gotita en la sien unido a un ligero sonrojo y una risa de idiota – jejeje... Claro... -U

En eso las mujeres de la casa hablan animadamente en la cocina mientras preparan algunos bocadillos para el viaja de la menor.

-Mmm... y van a estar solitos... - molesta la mayor de las hermanas estirando las mejillas de la menor.

-Déjame Anna!! – la aleja sonrojada.

-A mi me agrada mucho ese muchacho... - aporta la madre con una tierna sonrisa

Anna y Tamao la miran – Es trabajador, estudioso... y se ve que te quiere mucho...

El sonrojo de Tamao aumenta considerablemente - P... Pero que cosas dices mamá! – Trata de disimular la chica, aunque en parte sabe que es inútil.

-Vamos Tamao... cuanto tiempo piensas ocultarlo? – cuestiona Anna.

-Anna!!

-Ay! Hija... ¿que piensas que te voy a decir? – La madre mantiene su mirada comprensiva – ya te dije que ese chico me agrada

La pelirroja baja la mirada avergonzada – Lo siento mamá...

-Lo único que te digo, es que como van a estar solos, que se cuiden mucho... - concluye

-Mamá......

En ese momento entra el padre de familia – Lo mismo le digo a éste jovencito! – pasa su mano por la espalda del aludido llegando a descansarla en el hombro opuesto.

Las cocineras miran al del comentario muy sorprendidas, el chico sonríe nerviosamente.

-El camino tiene algunas curvas cerradas, por lo que tiene que tener mucho cuidado al manejar.

Un silencio desconcertante se presenta en la habitación.

-Ehh.... si mi amor... eso... U- dice entre ligeras risas la mujer.

Fausto mira inocentemente a su familia, quienes le sonríen de oreja a oreja.

Más tarde los jóvenes ya se encuentran en camino hacia la casa en donde se conocieron la primera vez

Mientras maneja, Horo siente como la mano que tiene sobre la palanca de cambio es cubierta delicadamente por una de Tamao.

Él la mira y le sonríe, siente un gran gozo en su pecho cada vez que esta cerca de esa chica. No demoran en entrecruzar sus dedos. La relación que han llegado a tener es la primera seria para ambos, se sienten muy bien juntos.

Al concluir el viaje Horo lleva a la pelirroja entre sus brazos y la recuesta en la cama, después de comer algunos bocadillos ella no demoró en quedarse profundamente dormida.

La casa es completamente la misma, hasta la mínima pelusa esta donde debe estar. Horo se siente tan a gusto en esa casa y más aún estando solo con la chica que le robó el corazón.

Se da el tiempo para ordenar algunas cosas del auto, al pasar por la puerta nota que hay unos papeles en la mesita que esta en la entrada.

-¡¡¡¡CARTAS!!!! – dice todo emocionado dejando las cosas descansando en el sillón y dirigiéndose rápidamente a susodichos papeles.

Las lee con algo de decepción, ninguna es para él - TTTT – va y lanzándolas por sobre su cabeza a medida en que termina de leer de que se trata – cuentas... , cuentas... , cuentas... , luz... , agua.... , gas... , cuentas... Len Tao..., cuentas...,cuen... - repite mentalmente el nombre de su amigo y dejando de lado el resto de cuentas se lanza a las cartas que había tirado al suelo – Genial! Ahora todas son iguales – maldice mientras mira los papeles rectangulares del mismo color y tamaño. Nuevamente vuelve a tirar las cartas que lee por arriba de su cabeza.

-Aquí estaaaa!!! - la alza triunfante. Como todo buen amigo de confianza tiene la opción de guardarla y esperar el momento de encontrarse con Len para entregársela personalmente. Pero por ser él, opta por la segunda, así que comienza a darse el cuidadoso trabajo de abrirla para saber su contenido. Mientras lo hace, casi le da un ataque al sentir el vibrador del celular alegándole en el bolsillo trasero izquierdo de su pantalón.

-Ahh!!! – la sorpresa lo hace dar un salto y soltar nuevamente la carta donde las demás. – "Genial" – piensa mientras aprieta el botón para contestar - diga?

-Hola idiota! – se oye animadamente del otro lado del teléfono – ehhh....que haces? – desde el lado de Horo se escuchan un montón de papeles – Horo?

-Aquí esta!!!!! – nuevamente triunfante.

-Ah?

-Quien es Jun Tao?... me suena...

-Mi... mi hermana...

-Ahh!! – comienza a abrirla.

-Por que preguntas?

-Espera! – deja el teléfono de lado por unos segundos para terminar de romper el sello – Listo!!

-¿?¿?¿?¿?

-Veamos.... – Horo se acomoda en un sillón ,tomando nuevamente el telefono con una mano y con la otra sosteniendo la carta.

-"Querido Len.... Bla...bla...bla..." – comienza a leer sin ánimo – "bla.... Te extraño mucho..... bla..bla...bla..."

-Hola Pilika... - se oye del otro lado.

-Oye! Me estas escuchando?!!! – se ofende el lector.

-Si.... Vine por Pilika a la escuela....

-Sometido!!! – bromea el peliazul.

-Tu no te luzcas, hace unos días te vi en la esquina esperando a Tamao!

-Bueno... siguiendo con la carta.... – evade el ahora lector. -Pues tu hermana esta viviendo en un departamento con su novio....

-Carta? De que hablas?

-No te dijeeeee?? - acentúa una falsa sorpresa – de donde crees que saqué el nombre de tu hermana?

-Que dice!!!! Que dice!!!?

-Veamos... - opta una postura de intelectual. – emmm.... dice que esta muy bien....., esta pensando casarse con su novio..... ....... Eeehhh....... bla...bla...bla...

-¬¬... pero léela bien....

-Oye!... sólo leo lo importante! – dice en tono ofendido

-¬¬... - Pilika y Len se sientan en una banca en el parque que esta al frente de la escuela.

-Te felicita mucho por tus grandes logros.... –Horo llega al final de la página.

-Una Cola-Cola... - Interrumpe Len.

-Ah?

-Pilika va a comprar algo para comer...

-Ves!!?? Como quieres que te lea estas cosas si no pones atención!!! – regaña el peliazul al mismo tiempo que gira la hoja para continuar leyendo la carta.

-Te estoy prestando atención!!!

-Si.... Si... como no... - Horo continúa con su lectura para hacerle un resumen a su amigo – Más atención le pones a un perr.... – el chico calla de repente.

-A un perro?... bueno... quizás sí... pero el perro no sabe leer... así que no me queda otra...

Silencio, después de varios segundos no se logra oír más que la respiración del peliazul.

-Horo? – llama preocupado.

No hay respuestas. Los ojos del peliazul sólo se mueven de izquierda a derecha siguiendo cada palabra con atención.

-Que te pasa?... Horo!

Por fin el silencio es roto por un corto susurro.

-L....Len..... – la angustia en su voz preocupa más al joven chino.

-Si... que pasa?

-A...Aceptaron tu traslado....

Esas palabras resuenan en la cabeza de Len por unos instantes para luego concentrarse en un angustioso sentir en su pecho. Inmediatamente dedica una mirada a la chica que se acerca sonrientemente son unos panecillos y bebidas en las manos.

-No.... No puede ser.... – susurra mirando fijamente a la muchacha.

Pilika se extraña por la expresión que acaba de poner el chico.

Un angustiante silencio se hace presente nuevamente, Horo no sabe que decir para consolar a su amigo, comprende a la perfección que ese estúpido traslado lo hará desaparecer del país por un periodo de tiempo bastante largo.

-Len.... – susurra el peliazul – Lo siento...

Len no pronuncia respuesta, siente que la joven toma su mano apenas se sienta. – No te preocupes... - dice segundos antes de cortar.

El joven se acomoda para explicarle a la chica lo que sucede, el tenerla cerca es lo mejor que le ha pasado, sería un tonto al no admitir que esta completamente enamorado de ella. Pero ese traslado lo ayudará mucho para lo profesional en un futuro quizás no muy lejano. Demonios... qué hacer, el pensar en perderla le causa un profundo vacío que se concentra en su pecho.

Pilika baja la cabeza segundos después de un tenso silencio que se formó apenas Len terminó su explicación– que vas a hacer?

El chico baja la mirada junto con ella – Si no voy... perdería los años que estuve aquí.... Mis estudios serían en vano...

Pilika endurece su mirada sin dedicársela al muchacho – entonces... no queda otra opción...

En el camino hacia la casa Azakura, la pareja no ha intercambiado palabra alguna, van tomados de la mano fuertemente, sin la intención de querer separase, pero la tensión del silencio comienza a ser insoportable.

Ambos no han comido ni un solo bocado de lo que Pilika compró hace tan sólo unos instantes, van tan concentrado en lo que les acaban de comunicar que no notan que los hermanos de la peliazul se acercan a ellos.

-Chicos! – Len nota la presencia de los gemelos.

Al instante siente cómo la mano de Pilika suelta la suya rápidamente.

Hao sube una ceja ante el gesto de su hermanita y la mira atentamente mientras ella desvía la mirada, no tiene ánimos de estar explicando la más mínima sospecha.

Yoh , Hao y Len comienzan a conversar, el joven de ojos dorados actuando con su animada manera de ser, pero en el fondo tampoco esta con muchos ánimos.

Pilika no soporta más, se aleja del grupo atrayendo la atención de los 3 jóvenes.

-Pilika.... – llama el mayor, pero no hay respuesta por parte de la chica, que tan sólo entra a la casa sin voltear hasta los demás.

Apenas se cierra la puerta tras ella los gemelos le dedican una mirada casi asesina al tercer joven que se encuentra ahí.

-Que le hiciste a mi hermana?! – Hao toma a Len por la parte del cuello de la camisa – ella nunca reacciona así...

Len lo mira fríamente y golpea la mano que se aferraba a su camisa, liberándose, sin decir palabra.

Yoh mira atento cada expresión del joven chino, esa tarde la pareja se fue muy contenta, pero ahora se nota demasiada tensión entre ellos.

-Que ocurre Len? – pregunta el menor de los gemelos.

El joven lo mira, se sorprende un poco de que le haga esa pregunta sabiendo que el otro gemelo no tenía la más mínima idea de su relación con Pilika.

-Es raro que entre Pilika y tú haya tanta tensión... - continúa.

-Ehhh... - El aludido se pone nervioso, especialmente por que la atención del más temperamental de los gemelos no le ha quitado la mirada de encima – Yoh.... Eehhh... bueno...- rasca su cabeza, sin que se le ocurra una manera de evadir ese tema.

-No te preocupes.... – Hao suavisa la mirada – ya lo sé todo....

Ante la confesión, el modo "mirada asesina" de Len se dedica cien por ciento al menor de los gemelos.

-A mi no me veas! No le he dicho palabra! - Yoh asegura su supervivencia.

-Seré despistado... pero no sordo... - dice Hao con una sonrisa maliciosa.

-o.ó -Len se queda mirándolo esperando la explicación de lo que acaba de decir.

Hao da un fuerte suspiro – Vamos... - se extraña de que aún no entienda – lo hacen casi todas las noches al lado de nuestra habitación y crees que no se escucha nada?

Un sonrojo destaca al pálido rostro del chico.

-Este idiota podrá dormir como tronco – apunta a su hermano – pero yo no... y créeme... no creí que mi hermana gritara de esa manera.

Gotitas de frío sudor se suman al sonrojo del muchacho que va en aumento.

-E....Ella lo sabe...? – tartamudea

-Claro... a ella le pregunté...

-Ves!!?? Yo no dije nada!!

Len se queda petrificado por algunos minutos mientras los gemelos se ríen de la expresión que acaba de poner.

-Bueno... el punto no es ese... - trata de evadir el humillado chico – Pilika esta así porque... - baja la mirada – aceptaron el traslado que pedí hace unos meses...

Los gemelos cortan al mismo tiempo las risas ambos entienden cómo se debe sentir la pareja, después de todo ya esta bastante claro lo que sienten el uno por el otro.

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En pocas semanas, para la familia ya no es ningún secreto la relación que hay entre los jóvenes, incluso, tanto Keiko como Mikihisa se alegraron de esa unión. Pero en esas semanas la paz que se respiraba en esa casa se ve cubierta por discusiones interminables por parte de la hermosa pareja.

La unión carnal entre los chicos no se ha dado desde que se enteraron del renombrado traslado del muchacho, varias veces lo han intentado pero por lo general terminan discutiendo por alguna estupidez.

Una noche, en la que todos habían salido con excepción de nuestra pareja, y el gato, Pilika se dirigió en puntillas hasta la habitación de su chico.

-Len? – llama en un tono muy bajo mientras abre sigilosamente la puerta.

El chico se encontraba sentado en la cama recargado contra la pared, viendo atentamente unos papeles, al oír la voz de Pilika voltea hasta la puerta. Sin contestarle, ve como la chica cierra la puerta tras ella y se sienta a su lado.

Se quedan en silencio, no es tenso como la mayoría que ha reinado entre ellos.

-...-...-...-...-...-...-...-...-...-...-FIC SIN TERMINAR-...-...-...-...-...-...-...-...-...-

Bueno... espero no me haya retrasado tanto... o.O

Un saludo a todos los lectores de este fic, espero que les haya gustado.

No me maten por lo que se me ocurrió en este capitulo.... O.o onegai! , saben cuanto me gusta esta parejita.... Asi que no os desespereis, que se queda junta... el problema es cómo... bueno... para eso no les queda más que seguir leyendo... jojo... o

Un besote a todos!!

Sayonara!