No puede ser cierto
Al volver de la biblioteca a la sala común, notó algo extraño en sus compañeros, ¡había algo que estaban planeando! Así que ella no quería saber nada, por lo que escondió la cara entre los libros que cargaba e intentó pasar desapercibida en dirección a su habitación.
¡HERMIONE!- Gritaron a sus espaldas, no había duda, era Ron quien la llamaba. Sus intenciones de pasar desapercibida se acababan de esfumar.
¿Qué es lo que quieres Ron? Es ya muy tarde y mañana he de entregar el trabajo a McGonagal- Era una excusa, pero siempre que sus compañeros planeaban algo terminaban perdiendo puntos y esta vez no quería ser ella la responsable. Además era verdad que la profesora de transformaciones había mandado mucha tarea.
Ven por favor, eres la única persona que nos puede ayudar, Harry y yo te necesitamos- le dijo mientras ponía cara de pena.
Desde que en quinto curso habían formado la armada de Dumbledore, todas las noches una pareja de los integrantes salía a hacer lo que ellos llamaban la ronda, que consistía en vigilar los posibles lugares que pudieran ser usados por los mortífagos o cualquiera del bando del que-no-debe-ser- nombrado, para atacar el colegio.
Bueeeno, esta bien ¿qué es lo que queréis?- ¿cómo le iba a negar nada? Eso es imposible, Ron era la persona más importante para ella.
¡Gracias Herms, sabía que podía contar contigo!- y diciendo esto la besó en la mejilla, parecía que él no se daba cuenta, pero cada vez que se acercaba, ella se ponía nerviosa, su corazón se aceleraba y...no conseguía comportarse con normalidad.
Desde que comenzó en Hogwarts y conoció a Harry y a Ron, había sentido algo especial hacia el pelirrojo. Sabía que para él ella no era más que Hermione, su amiga, la que pasaba parte del verano en su casa o alguien a quien recurrir cuando estaba en apuros, como ahora. Ella al principio también lo veía así, o eso había creído ella siempre. Pero en el tercer año Ron pasó a ser algo más que un amigo. Y se dio cuenta de que para ella su amigo, siempre había sido diferente a los demás.
Estábamos pensando que esta noche sería perfecta para ir al bosque prohibido y vigilar, últimamente las cosas están muy tranquilas y eso no me parece buena señal.-
Bueno Harry, es que ya queda poco para acabar las clases y ...
Es por eso precisamente, ahora nadie se esperaría un ataque, ¡hay que estar alerta!- Harry como siempre estaba dispuesto a velar por la seguridad de todos sus compañeros.
Era eso lo que hacía que Hermione lo apreciara tanto, era su mejor amigo y junto con Ron eran inseparables. Aunque desde que él murió, sabía que Harry no había vuelto a ser el mismo. Ahora no quería encariñarse con nadie y siempre intentaba estar preparado para un ataque. Eso le estaba costando a su amigo muchos disgustos y castigos.
Si Herms, si no estamos preparados no nos serviría para nada todo lo que hemos estado haciendo hasta ahora.-Ron siempre sabía como convencerla. Y Ron fuera como fuera siempre trataba de ayudar a su amigo, pensaba que así el antiguo Potter volvería y todo sería como al principio.
Está bien, pero con una condición, volveremos antes de las 10 así podremos acabar la tarea de Transformaciones.- los finales estaban cerca y no quería sorpresas.
Vale, como quieras, ¡gracias Herms!- dijeron los dos al unísono, ¡pasaban demasiado tiempo juntos!
Y así, cubiertos con la capa de invisibilidad de Harry, se marcharon al bosque prohibido. Era una fría noche de Abril y los tres amigos no paraban de temblar de frío, a Ron incluso hasta le castañeaban los dientes. Habían pasado varías horas hasta que, escondido entre las sombras de los árboles descubrieron a una persona. ¿quién podía estar allí a esas horas? Y lo más importante ¿qué estaría planeando?
Tras pensarlo mucho los tres decidieron rodear al individuo e intentar desarmarlo, fuera quien fuera, si estaba a esas horas en ese lugar no podía estar haciendo nada bueno. Y los tres al tiempo realizaron distintos hechizos para inmovilizar al extraño.
Cada uno con un hechizo diferente intentó aportar su granito de arena, pero algo salió mal, y no solo lo inmovilizaron como en un principio fue su intención
1. ¡vamos corred! Tenemos que atraparlo antes de que vuelva en si-
incitó Harry, la idea era reconocerlo y llevarlo ante Dumbledore
antes que nadie se diera cuenta de que lo habían atrapado. Aunque
ninguna noche habían conseguido atrapar a nadie, si que lo habían
planeado multitud de veces.
Pero, si que somos buenos, ¡¡lo hemos dejado sin sentido!!- Ron, ¿como no?, aprovechaba cualquier momento para dejar constancia de sus adelantos como mago, sobre todo, delante de Hermione.
Es que estaba claro, era muy raro que no actuaran.
Bueno Harry no cantes victoria tan pronto, puede que no sea más que algún pobre despistado que estaba en el lugar y momento equivocado.
Hermione no podía más, era necesario que Harry cambiara de actitud, las cosas ya se estaban pasando de la raya, podía no ser más que cualquier profesor o cualquier persona que había salido a dar un paseo. Pero para su amigo todo era sospechoso, ¡estaba ya pareciéndose a Ojoloco Moody!
Al ir a coger al extraño Hermione, y como era su costumbre, le intentó buscar el pulso en la muñeca, quería comprobar el alcance de los daños, y al remangarle la camisa se apartó asustada. Harry tenía razón, pero ¿quien era?
¿Qué te ocurre Herms? te has vuelto pálida de repente.
Hermione, ¿te encuentras bien? Has de darte prisa, puede que venga alguien en cualquier momento.
Él... él es uno...es un...mortífago...la tiene...-Hermione se había puesto nerviosa, sus piernas no le respondían y calló al suelo.
HERMS!!- Ron corrió hacía ella a punto para sostenerla y se percató de la marca, ahora entendía la reacción de su amiga, sabía que ellos nunca iban solos, el resto andaría cerca.
¡Harry! Alerta, seguro que hay más por ahí, vigila.
Mientras Harry controlaba que no hubieran más mortífagos, Ron intentaba que Hermione volviera en sí. Poco a poco Hermione se fue recuperando de la conmoción y un poco más calmada volvió a su tarea e intentó de nuevo encontrarle el pulso, fuera quien fuera, le tenían que haber dado muy fuerte, pues aun no movía ni un ápice de su cuerpo.
-¡¡¡Ron, ven un momento, necesito tu ayuda!!!-
Ron echó un vistazo al estado de su amiga y esta le respondió con un movimiento de cabeza, por lo que salió disparado en busca de Harry.
Lo intentó una y otra vez, pero no lo encontraba, en la muñeca, el cuello y por último el corazón y nada, no le encontraba el pulso. Lentamente en su mente se fue formando una posibilidad, pero por más que esta se repetía, Hermione se negaba a creerla, no podía ser, ¿pero si solo querían dejarlo inconsciente?
¡¿CÓMO?!- Los dos a una, ¡no podía ser!
Y ¿quién es?, ¿cómo fue?, no hemos podido ser nosotros- Ron no se lo podía creer, ¡ellos no eran unos asesinos! Y solo querían inmovilizarlo.- se lo explicaremos a Dumbledore, seguro que el nos entiende y nos ayuda a salir de esto.
Sí, Dumbledore siempre tiene la solución, le podemos pedir el giratiempo y así volver hasta el momento de los hechos...-Harry estaba irreconocible, aunque era el primero en querer ir en busca de los mortífagos y de querer venganza, no podía imaginar el que una muerte cayera sobre su conciencia.
Es, es... un Malfoy. El está... muerto!!- Dijo Hermione en estado de sock, al ver la lustrosa cabellera rubia, con manos temblorosas se dispuso a retirarle la capucha de la capa y no tuvo dudas –Draco Malfoy ...lo hemos matado-
**************************************************************************** **************
1. NOO!!!- sobresaltada se despertó Hermione,- ¡otra vez ese maldito
sueño!- Cada noche se repetía, y ella sabía perfectamente el por
qué, pero lo que no entendía eran las lagrimas que bajaban por sus
mejillas.
Sabía que debía superarlo ya habían pasado dos años de lo ocurrido, pero cada noche le volvía a la memoria aquella noche, aquella fatídica noche.
Lamentaba tanto lo ocurrido, que no podía dejar de pensar en ello, el matar a Malfoy... tendría que vivir con ello el resto de su vida, y no se sentía con fuerzas. Por otro lado, estaba que sus amigos no hicieron nada por ayudarla, aun hoy no entendía el por qué ella era la única que había sufrido las consecuencias. Sus dos amigos habían podido continuar con sus vidas, siguieron en el colegio, mientras ella fue expulsada, y si no llega a ser por Macgonagall y Dumbledore, habría perdido hasta la varita.
Estos dos años fuera de casa le habían servido para reflexionar, se repitió una y otra vez su última noche en Hogwarts dentro de su memoria, y siempre llegaba a la misma conclusión; ¿cómo fue posible? Según los hechizos que utilizaron no deberían de haber sido tan grandes las consecuencias, ni deberían de haber perjudicado a nadie.
Miró el reloj y eran las 6.00 así que aprovecharía para darse un baño y poder descansar antes de comenzar su vida en Londres. Ya estaba bien de recuerdos por hoy. Además desde que se marchó siempre había tenido una cosa en mente, volver, pero ahora que estaba aquí, se le hacía muy cuesta arriba.
Ahora no tenía a nadie con quien hablar de magia, solo estaban sus padres, que aunque intentaban por todos lo medios hacer que ella fuera feliz ellos no podían devolverle los dos años que estuvo fuera. La verdad, es que nadie podía.
Al bajar a desayunar y leer el periódico el Profeta, como cada mañana hacía, le llamó la atención que en la primera página se encontraba una foto de Dumbledore, en la que se podía leer el titular: "Albus Dumbledore, el hasta ahora director de Hogwarts, ha manifestado su intención de abandonar la enseñanza y tomarse un merecido descanso". Pero ¿cómo era posible? ¡Si él era un símbolo del colegio! ¿y a quién pondrán en su lugar? Espero que no sea Snape. ¡Nunca podría ser imparcial! ¿Y Macgonagall? Ella si que sería buena como directora, pero eso no podrá pasar, ¿una mujer director? Nunca se ha dado el caso, pero si se diera... creo que ella sería la indicada.
Y metida en sus pensamientos, salió de casa y se marchó a su entrevista con Dumbledore, aunque no fuera el director, era él quién la había llamado.
Todavía recordaba la primera vez que había cruzado aquel muro para toparse de lleno con el expreso que la llevaría a una nueva vida, una vida como la que leía en sus libros cuando era niña y cuando atravesó aquel lago, esa sensación de miedo y excitación, no tenía palabras. Pero de todo lo que aun le seguía produciendo un gran respeto eran aquellas grandes puertas de roble, al atravesarlas todavía sentía un cosquilleo. Y cuando pasó por aquel largo pasillo que la llevaba al despacho de su anciano director, dio un ligero suspiro, por muchos años que pasaran, Hogwarts siempre estaría presente en su vida.
Eran muchos los recuerdos, las emociones y los sentimientos que aquellas paredes le atraían a la mente. Una y otra vez volvían a su memoria sus aventuras y desventuras, unas buenas y otras... bueno, no tan buenas.
Aquella escuela representaba para ella un comienzo, el comienzo de una nueva vida, con unos nuevos amigos. Harry y Ron. ¡Los echaba tanto de menos! ¿cómo pudieron cambiar tanto las cosas? Hace tan solo dos años eran íntimos, y ahora... simplemente, no les podía perdonar. Lo que aun no entendía era el por qué? No sabía el motivo por el cual ellos se salvaron y ella tuvo que marcharse, tenía tantos interrogantes, en cuanto pudiera pediría respuestas.
Mientras estos recuerdos volvían a su mente, Hermione, llegó al cuadro que daba paso al despacho del director.
1. Mouse de chocolate- esa era la contraseña que Dumbledore le dio.
Al decirla el cuadro dio paso a un gran grifo dorado que se movía
quedando tras de sí unas escaleras de caracol.
No se lo pensó dos veces y con paso firme subió las escaleras y se encontró con su antiguo profesor. Este se encontraba sentado en su escritorio ojeando unos papeles. ¿cuantos años tendría?, siempre había demostrado tener un gran poder y una gran fuerza, Albus Dumbledore era el mago más respetado y más querido de todos los que había conocido, además, siempre había parecido que no pasaban los años por el, aunque ahora, al verlo de nuevo, parecía más mayor y cansado que nunca, ahora realmente, se podía decir que era un anciano.
1. ¡Hola Hermione!, me alegro de verte, te estaba esperando. Pero,
pasa, y toma asiento- le dijo el anciano con una gran sonrisa,
mientras apartaba con la mano los papeles que hasta hace un
momento estaba leyendo.
1. ¡Hola profesor! Yo también me alegro, fue toda una sorpresa el
recibir su carta.- mientras hablaba se fijó en que ese despacho no
estaba como ella lo había recordado. La última vez, en las paredes
había un sin fin de fotografías de los antiguos directores de
Hogwarts, pero en ninguna se encontraba Dumbledore. Mientras que
ahora, y si no se equivocaba, aquella foto que la miraba con
aspecto fraternal, parecía el profesor en su juventud. Además
parecía mucho más desierto que entonces, al parecer su director
estaba haciendo el equipaje, después de todo, el diario el profeta
no se inventaba tantas cosas.
1. Bueno señorita Granger, ¿qué tal el viaje? Espero que no le haya
sido muy pesado.- Mientras escuchaba al anciano, notaba como el
miedo se estaba apoderando de ella, aunque hasta ahora no lo había
pensado, al aceptar la invitación de formar parte del colegio, no
solo había aceptado volver a casa, si no también hacer frente a
los comentarios, insinuaciones y acusaciones de todos. Ella había
sido responsable de la muerte de un miembro de una de las familias
de magos, más influyentes del Reino Unido. ¿Como lo iba a mirar a
la cara a los demás profesores? En Bulgaria había estado a salvo
de todo pero de nuevo, se había metido en la boca del lobo.
1. Bien gracias, no, no se hizo nada pesado, tenía ganas de volver,
además, siempre me ha gustado mucho el paisaje de por aquí,
pero... pero profesor, a riesgo de parecer irrespetuosa, quisiera
saber, el por qué me han elegido para ser profesora aquí,
cuando... bueno, cuando yo creo, soy la persona menos adecuada- no
quería reconocerlo, sabía que ella había sido una de los
culpables, pero, no podría soportar el más mínimo reproche de su
director.
1. ¡Veo que sigues igual de impaciente!-le dijo con una sonrisa en
los labios – Pero tienes razón, mereces saber la verdad, en primer
lugar no has sido llamada para ser profesora de Hogwarts, si no
para ser su directora, y en segundo lugar, creo que ya es hora de
que las aguas vuelvan a su cauce, ya todos hemos sufrido demasiado
por nuestros errores.-
1. ¿Cómo? ¿qué? ¿yo?, pero director Dumbledore, ¿como puede sugerir
una cosa así? Eso es imposible, y ¿que dicen los demás profesores
de eso? ¿No estarán de acuerdo? ¿quién podría estarlo? además
nunca el consejo aprobará una cosa así. Seguro que ellos si se
opondrán, ¡Pero si desde mediados del siglo XIX Hogwarts No ha
vuelto a tener una mujer director!- parecía que todo el mundo
tenía razón y Albus Dumbledore, con la edad se estaba volviendo un
poco loco, ¿cómo se le ocurría una cosa así? ¡Ella directora! Eso
era algo impensable, solo a él se le podía ocurrir una cosa así.
1. Bueno, bueno, poco a poco, que ya estoy algo mayor para tantas
preguntas de golpe. En primer lugar, creo que serías la persona
idónea para ser la encargada de esta escuela, y lo sugiero por que
tras mirar tu expediente, he podido comprobar que en todo lo que
te propones acabas siendo la mejor, y este colegio necesita eso.
Bueno, no te voy a negar que los otros profesores, han tenido
alguna que otra duda, pero cuando supieron que serás tu,
estuvieron de acuerdo conmigo, y el consejo, en un principio se
negó, pero tras las recomendaciones del señor Héctor Rakov, se
convencieron y me dieron su consentimiento. Y, bueno, en cuanto a
la historia de Hogwarts, creo que no mucha gente notará el cambio,
además, hablando de cambios, es hora de realizar algunos.-
1. Pero, profesor, ¿de verdad piensa que estoy preparada? Acabo de
terminar mis estudios, y no tengo nada de experiencia en estos
asuntos.- La verdad, es que podía probar, aquel hombre, no solo le
estaba ofreciendo lo que siempre había querido, ser profesora en
Hogwarts, sino que también le daba la oportunidad de ser su
directora. Pero, de nuevo el sentimiento de culpa, sabía que su
error era imperdonable, pero... ¿es que acaso no podía rehacer su
vida? Ella había estado pagando desde entonces, tenía que pensar
con la cabeza y dejar el pasado en el pasado.
1. Por supuesto, mira Hermione, yo estaré siempre a tu lado, se que
al principio es difícil, pero quiero que sepas, que yo te he
metido en esto y yo estaré siempre, para todo lo que necesites,
puedes contar conmigo en cualquier cosa. Has de saber, que no
estás obligada a aceptar, es solo que creo que tanto para el
colegio como para ti esto será un buen cambio.-
Parecía la persona más comprensiva que había visto jamás, aquel anciano, podía aparentar ser el mago más fuerte de todos y al momento siguiente, ser un agradable y frágil ser. La verdad que admiraba profundamente a aquel hombre, por eso no podía negarle nada, era como su abuelo, no podía decirle que no.
1. De acuerdo, acepto pero, por favor, aunque me cueste reconocerlo,
¡necesito su ayuda profesor!-para ella pedir ayuda era muy duro,
pero al igual que la última vez, necesitaba que la ayudaran, que
le aconsejaran y que la guiaran.
1. Estaba seguro que aceptaría señorita Granger, y ahora, que tal si
vamos a conocer a sus compañeros. Aunque me parece que ya conoce a
la mayoría.
1. De acuerdo, ¡vayamos!- esa era la pero parte, volver a ver los
rostros de aquellos que la juzgaron y la culparon. No sabía si
sería capaz de controlarse. Aunque en los últimos dos años estar
en este lugar y de este modo era lo que más había deseado, ahora
se sentía un ser insignificante indigno de convertirse en la
directora de uno de los colegios de magia más importantes del
mundo.
Y se dirigieron hacía el gran comedor, por el camino, y según pasaba por cada una de las salas y pasillos de aquella escuela, regresaban a su memoria, muchos momentos vividos en ella. Añoraba aquellos años, y añoraba lo que ellos significaban, lo había perdido todo por un error imperdonable.
Al llegar al gran comedor, que le pareció desierto, se sorprendió al encontrarse con algunos profesores que ella había tenido cuando era estudiante, pero también se encontró con algunos compañeros de clase. Después de lo ocurrido, le sorprendió la cara con la que la miraban todos, eso era ¿pena?
1. Estos son los profesores de Hogwarts, señorita Granger.- Dijo
Dumbledore- aunque creo que faltan algunos, pero no se preocupe
antes del comienzo de curso los conocerá a todos.
Entre los allí presentes, estaban muchos de sus compañeros y algún que otro de sus antiguos profesores. En realidad los conocía a todos. Al principio de la mesa se encontraba Neville, su antiguo compañero de Gryffindor, que según se enteró un poco más tarde era el profesor de herbología, Minerva Macgonagall, que continuaba siendo la encargada de transformaciones y muchos más como Parvati Patil que ahora daba adivinación y también pudo ver la sonrisa de Hagrid intentando animarla desde su lugar en la mesa como profesor de cuidado de las criaturas mágicas, Angelina Jonson que era la profesora de vuelo...
1. Bueno en primer lugar, hola a todos y en segundo, gracias a todos
por apoyarme, es para mí un honor el estar hoy aquí y el que
alguien como vosotros lo hayáis hecho posible... muchas gracias.-
sentía todas las miradas fijas en ella, no era algo que le
agradara, pero suponía que todos sabían el motivo de su expulsión,
no podía reprocharlos.
1. ¡Señorita Granger! Quisiera poder hablar con usted he de contarle
algunas cosas- la profesora de transformaciones se veía algo
apurada y daba la impresión de estar llevando acabo en su interior
una gran lucha.
1. No se preocupe profesora Macgonagall, tenemos mucho tiempo para
hablar y en cuanto tenga usted un momento será un placer hablar
con usted. Pero ¿falta el profesor Snape? ¿dónde...-¿no podía ser?
El profesor nunca llegaba tarde, ¡eso era impensable!
Por su mente pasó y de manera muy fugaz la agradable idea de que Severus Snape no fuera ya profesor en Hogwarts, pero ella pensaba, que eso era imposible, por lo que no quería hacerse muchas ilusiones, seguro que Snape aparecería en cualquier momento con su grasiento pelo negro y su antigua y desgastada túnica negra.
Pero el profesor Snape no apareció por lo que poco a poco cada uno de los presentes fueron hablando entre ellos. Era una sensación extraña, tenía la impresión de que todos la miraban y hablaban de ella, debería de haber supuesto que esto pasaría, a veces se dejaba llevar por sus instintos demasiado rápido. Por lo que se acercó a Hagrid y a Neville para hablar con ellos e intentó ignorar las miradas.
Pero de repente se hizo el silencio, todos los profesores se callaron y la miraban con cara expectante, ¿qué estaba ocurriendo?
1. Lamento el retraso, hoy he tenido que dar más vuelta que de
costumbre- dijo una voz que arrastraba las palabras a sus
espaldas. Eso era imposible, su primera impresión fue de
confusión. Al girarse...
1. Hermione, te presento al nuevo profesor de pociones.-Dumbledore la
observaba con una mirada extraña.
1. Pero si tú eres... Draco Malfoy!!
**************************************************************************** ************** Bueno hasta aquí el capitulo, espero que os haya gustado. A mi por lo pronto, me ha costado escribirlo, pues aunque lo escribí hace mucho un problema con el ordenador hizo que lo perdiera y he tenido que reescribirlo de nuevo. Espero que poco a poco consiga escribir capítulos más largos y mejores. Además a partir de ahora, intentaré subir un capitulo por semana.
Gracias a todos los que lo leéis y para las que habéis dejado vuestras opiniones...
Shiro2, gracias por tu bienvenida, a la otra puerta y al fanfic. Yo bueno, me considero pagada con los reviews, que bien queda eso; bueno en serio corazón, que gracias por estar ahí, en este caso ser la primera en leerlo, y en dejar el review. Y por supuesto por hacer publicidad del fic, muchas gracias. Y si, este, ¿como no? es un Draco- Hermione, aunque tienen que cambiar las cosas. Y ahora que ya parece todo solucionado solo decir: NOS VAMOS A LONDRES!!
MaríaMateu, guapísima, gracias por dejar tu huella aquí, espero que este capitulo no te decepcione. No se aun si va a tener este fic de lo que tu sabes, pero depende de épocas espero que haya momentos romanticones. Espero que no te desanimes y que sigas leyendo. Un besazo y que sigas con tu obra.
Kitsune, mi vida que te había cambiado el nombre en el anterior capitulo, bueno en primer lugar, sips yo también creo que Dumbeldore es un poco mayor ya, por eso lo de la jubilación, y no te preocupes solo te adelanté este capitulo, como habrás comprobado. Y lo de tu desliz, bueno no pasa nada, espero poder ver pronto el anime. Gracias a ti también por lo de la otra puerta de Hogwarts, sobre eso solo decirte que es Thurisaz, y que si, soy hija de magos, soy un poco Gryffindor y Slytherin. Jajaja, una mezcla explosiva.
Viajera, un placer el que te haya gustado, espero que sigas leyendo y que no te decepcione, gracias por los ánimos y por dar tu opinión, siempre se valora.
BB. bueno tu por partida doble, si ya cada vez esta mas cerca eso de NOS VAMOS A LONDRES!!! Por supuesto que te permito y es para mi un honor el que te leas lo que escribo y que dejes tus impresiones, lo de Hermione, bueno solo decirte que ella no se va voluntaria, un poco de esa contestación la he dejado en este capitulo, al principio. Es el que te esperabas? Seguro que sí! Y sí es un Draco-Hermione, aunque en los libros los que más me gustaban eran Ron-Hermione, a la hora de escribir un Draco-Hermione, tiene más salidas, además solo espero que Rowling se entere y en los libros Draco y Hermione acaben juntos.
Aris, bueno creo que he cumplido con tu petición, lo que no se es si también con tus expectativas. Me alegró ver tu review, estaba apunto de subir el capitulo cuando lo recibí. Bueno muchas gracias por leerlo.
Koré, ay corazón ya teníamos ganas de que dieras señales de vida. Sí menos mal que la habías guardado en tu PC si no, no se que habría hecho. Lo de las especulaciones, creo que es culpa de bellas artes, es que pasar dos días seguidos y en la cafetería, es pa volverse locas, normal que quisiéramos poner lo que pensamos, eso sí lo de la marca de Hermione y el mal entendido con Harry, creo que eso si que habría sido original. Gracias a ti también por la bienvenida, anda que en algunos lugares es mejor estar bien calladita eh? Y si fuimos a las 10 a comprar el quinta libro, nos fuimos a sentar y empezar a leerlo y asistimos a las charlas de después, por culpa de mi hermana no abrimos la tienda es que... y por si no te lo había dicho aun: NOS VAMOS A LONDRES!!!!!!!
Pd: BB gracias por leerlo y darme tu opinión por adelantado ¡has tenido la exclusiva! Y lo de Ron-Hermione, lo siento pero antes y tras acabar el cuarto libro eran mis favoritos, ahora como creo que está quedando claro estoy cambiando de opinión. Bueno guapísima, agradecerte esa segunda opinión.
Y por último, en el prólogo puse que Hermione era la primera mujer director de Hogwarts, lo siento me equivoqué, por eso en este capitulo he intentado rectificarlo.
Bueno y con esto si que he terminado el capitulo, espero que tengáis noticias mías en la próxima semana, a no ser que me pase todo el tiempo leyendo Harry Potter y la orden del fénix que tengo unas ganas de leer. Bueno un besazo a todas y que paséis buena semana
Thurisaz
Al volver de la biblioteca a la sala común, notó algo extraño en sus compañeros, ¡había algo que estaban planeando! Así que ella no quería saber nada, por lo que escondió la cara entre los libros que cargaba e intentó pasar desapercibida en dirección a su habitación.
¡HERMIONE!- Gritaron a sus espaldas, no había duda, era Ron quien la llamaba. Sus intenciones de pasar desapercibida se acababan de esfumar.
¿Qué es lo que quieres Ron? Es ya muy tarde y mañana he de entregar el trabajo a McGonagal- Era una excusa, pero siempre que sus compañeros planeaban algo terminaban perdiendo puntos y esta vez no quería ser ella la responsable. Además era verdad que la profesora de transformaciones había mandado mucha tarea.
Ven por favor, eres la única persona que nos puede ayudar, Harry y yo te necesitamos- le dijo mientras ponía cara de pena.
Desde que en quinto curso habían formado la armada de Dumbledore, todas las noches una pareja de los integrantes salía a hacer lo que ellos llamaban la ronda, que consistía en vigilar los posibles lugares que pudieran ser usados por los mortífagos o cualquiera del bando del que-no-debe-ser- nombrado, para atacar el colegio.
Bueeeno, esta bien ¿qué es lo que queréis?- ¿cómo le iba a negar nada? Eso es imposible, Ron era la persona más importante para ella.
¡Gracias Herms, sabía que podía contar contigo!- y diciendo esto la besó en la mejilla, parecía que él no se daba cuenta, pero cada vez que se acercaba, ella se ponía nerviosa, su corazón se aceleraba y...no conseguía comportarse con normalidad.
Desde que comenzó en Hogwarts y conoció a Harry y a Ron, había sentido algo especial hacia el pelirrojo. Sabía que para él ella no era más que Hermione, su amiga, la que pasaba parte del verano en su casa o alguien a quien recurrir cuando estaba en apuros, como ahora. Ella al principio también lo veía así, o eso había creído ella siempre. Pero en el tercer año Ron pasó a ser algo más que un amigo. Y se dio cuenta de que para ella su amigo, siempre había sido diferente a los demás.
Estábamos pensando que esta noche sería perfecta para ir al bosque prohibido y vigilar, últimamente las cosas están muy tranquilas y eso no me parece buena señal.-
Bueno Harry, es que ya queda poco para acabar las clases y ...
Es por eso precisamente, ahora nadie se esperaría un ataque, ¡hay que estar alerta!- Harry como siempre estaba dispuesto a velar por la seguridad de todos sus compañeros.
Era eso lo que hacía que Hermione lo apreciara tanto, era su mejor amigo y junto con Ron eran inseparables. Aunque desde que él murió, sabía que Harry no había vuelto a ser el mismo. Ahora no quería encariñarse con nadie y siempre intentaba estar preparado para un ataque. Eso le estaba costando a su amigo muchos disgustos y castigos.
Si Herms, si no estamos preparados no nos serviría para nada todo lo que hemos estado haciendo hasta ahora.-Ron siempre sabía como convencerla. Y Ron fuera como fuera siempre trataba de ayudar a su amigo, pensaba que así el antiguo Potter volvería y todo sería como al principio.
Está bien, pero con una condición, volveremos antes de las 10 así podremos acabar la tarea de Transformaciones.- los finales estaban cerca y no quería sorpresas.
Vale, como quieras, ¡gracias Herms!- dijeron los dos al unísono, ¡pasaban demasiado tiempo juntos!
Y así, cubiertos con la capa de invisibilidad de Harry, se marcharon al bosque prohibido. Era una fría noche de Abril y los tres amigos no paraban de temblar de frío, a Ron incluso hasta le castañeaban los dientes. Habían pasado varías horas hasta que, escondido entre las sombras de los árboles descubrieron a una persona. ¿quién podía estar allí a esas horas? Y lo más importante ¿qué estaría planeando?
Tras pensarlo mucho los tres decidieron rodear al individuo e intentar desarmarlo, fuera quien fuera, si estaba a esas horas en ese lugar no podía estar haciendo nada bueno. Y los tres al tiempo realizaron distintos hechizos para inmovilizar al extraño.
Cada uno con un hechizo diferente intentó aportar su granito de arena, pero algo salió mal, y no solo lo inmovilizaron como en un principio fue su intención
1. ¡vamos corred! Tenemos que atraparlo antes de que vuelva en si-
incitó Harry, la idea era reconocerlo y llevarlo ante Dumbledore
antes que nadie se diera cuenta de que lo habían atrapado. Aunque
ninguna noche habían conseguido atrapar a nadie, si que lo habían
planeado multitud de veces.
Pero, si que somos buenos, ¡¡lo hemos dejado sin sentido!!- Ron, ¿como no?, aprovechaba cualquier momento para dejar constancia de sus adelantos como mago, sobre todo, delante de Hermione.
Es que estaba claro, era muy raro que no actuaran.
Bueno Harry no cantes victoria tan pronto, puede que no sea más que algún pobre despistado que estaba en el lugar y momento equivocado.
Hermione no podía más, era necesario que Harry cambiara de actitud, las cosas ya se estaban pasando de la raya, podía no ser más que cualquier profesor o cualquier persona que había salido a dar un paseo. Pero para su amigo todo era sospechoso, ¡estaba ya pareciéndose a Ojoloco Moody!
Al ir a coger al extraño Hermione, y como era su costumbre, le intentó buscar el pulso en la muñeca, quería comprobar el alcance de los daños, y al remangarle la camisa se apartó asustada. Harry tenía razón, pero ¿quien era?
¿Qué te ocurre Herms? te has vuelto pálida de repente.
Hermione, ¿te encuentras bien? Has de darte prisa, puede que venga alguien en cualquier momento.
Él... él es uno...es un...mortífago...la tiene...-Hermione se había puesto nerviosa, sus piernas no le respondían y calló al suelo.
HERMS!!- Ron corrió hacía ella a punto para sostenerla y se percató de la marca, ahora entendía la reacción de su amiga, sabía que ellos nunca iban solos, el resto andaría cerca.
¡Harry! Alerta, seguro que hay más por ahí, vigila.
Mientras Harry controlaba que no hubieran más mortífagos, Ron intentaba que Hermione volviera en sí. Poco a poco Hermione se fue recuperando de la conmoción y un poco más calmada volvió a su tarea e intentó de nuevo encontrarle el pulso, fuera quien fuera, le tenían que haber dado muy fuerte, pues aun no movía ni un ápice de su cuerpo.
-¡¡¡Ron, ven un momento, necesito tu ayuda!!!-
Ron echó un vistazo al estado de su amiga y esta le respondió con un movimiento de cabeza, por lo que salió disparado en busca de Harry.
Lo intentó una y otra vez, pero no lo encontraba, en la muñeca, el cuello y por último el corazón y nada, no le encontraba el pulso. Lentamente en su mente se fue formando una posibilidad, pero por más que esta se repetía, Hermione se negaba a creerla, no podía ser, ¿pero si solo querían dejarlo inconsciente?
¡¿CÓMO?!- Los dos a una, ¡no podía ser!
Y ¿quién es?, ¿cómo fue?, no hemos podido ser nosotros- Ron no se lo podía creer, ¡ellos no eran unos asesinos! Y solo querían inmovilizarlo.- se lo explicaremos a Dumbledore, seguro que el nos entiende y nos ayuda a salir de esto.
Sí, Dumbledore siempre tiene la solución, le podemos pedir el giratiempo y así volver hasta el momento de los hechos...-Harry estaba irreconocible, aunque era el primero en querer ir en busca de los mortífagos y de querer venganza, no podía imaginar el que una muerte cayera sobre su conciencia.
Es, es... un Malfoy. El está... muerto!!- Dijo Hermione en estado de sock, al ver la lustrosa cabellera rubia, con manos temblorosas se dispuso a retirarle la capucha de la capa y no tuvo dudas –Draco Malfoy ...lo hemos matado-
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1. NOO!!!- sobresaltada se despertó Hermione,- ¡otra vez ese maldito
sueño!- Cada noche se repetía, y ella sabía perfectamente el por
qué, pero lo que no entendía eran las lagrimas que bajaban por sus
mejillas.
Sabía que debía superarlo ya habían pasado dos años de lo ocurrido, pero cada noche le volvía a la memoria aquella noche, aquella fatídica noche.
Lamentaba tanto lo ocurrido, que no podía dejar de pensar en ello, el matar a Malfoy... tendría que vivir con ello el resto de su vida, y no se sentía con fuerzas. Por otro lado, estaba que sus amigos no hicieron nada por ayudarla, aun hoy no entendía el por qué ella era la única que había sufrido las consecuencias. Sus dos amigos habían podido continuar con sus vidas, siguieron en el colegio, mientras ella fue expulsada, y si no llega a ser por Macgonagall y Dumbledore, habría perdido hasta la varita.
Estos dos años fuera de casa le habían servido para reflexionar, se repitió una y otra vez su última noche en Hogwarts dentro de su memoria, y siempre llegaba a la misma conclusión; ¿cómo fue posible? Según los hechizos que utilizaron no deberían de haber sido tan grandes las consecuencias, ni deberían de haber perjudicado a nadie.
Miró el reloj y eran las 6.00 así que aprovecharía para darse un baño y poder descansar antes de comenzar su vida en Londres. Ya estaba bien de recuerdos por hoy. Además desde que se marchó siempre había tenido una cosa en mente, volver, pero ahora que estaba aquí, se le hacía muy cuesta arriba.
Ahora no tenía a nadie con quien hablar de magia, solo estaban sus padres, que aunque intentaban por todos lo medios hacer que ella fuera feliz ellos no podían devolverle los dos años que estuvo fuera. La verdad, es que nadie podía.
Al bajar a desayunar y leer el periódico el Profeta, como cada mañana hacía, le llamó la atención que en la primera página se encontraba una foto de Dumbledore, en la que se podía leer el titular: "Albus Dumbledore, el hasta ahora director de Hogwarts, ha manifestado su intención de abandonar la enseñanza y tomarse un merecido descanso". Pero ¿cómo era posible? ¡Si él era un símbolo del colegio! ¿y a quién pondrán en su lugar? Espero que no sea Snape. ¡Nunca podría ser imparcial! ¿Y Macgonagall? Ella si que sería buena como directora, pero eso no podrá pasar, ¿una mujer director? Nunca se ha dado el caso, pero si se diera... creo que ella sería la indicada.
Y metida en sus pensamientos, salió de casa y se marchó a su entrevista con Dumbledore, aunque no fuera el director, era él quién la había llamado.
Todavía recordaba la primera vez que había cruzado aquel muro para toparse de lleno con el expreso que la llevaría a una nueva vida, una vida como la que leía en sus libros cuando era niña y cuando atravesó aquel lago, esa sensación de miedo y excitación, no tenía palabras. Pero de todo lo que aun le seguía produciendo un gran respeto eran aquellas grandes puertas de roble, al atravesarlas todavía sentía un cosquilleo. Y cuando pasó por aquel largo pasillo que la llevaba al despacho de su anciano director, dio un ligero suspiro, por muchos años que pasaran, Hogwarts siempre estaría presente en su vida.
Eran muchos los recuerdos, las emociones y los sentimientos que aquellas paredes le atraían a la mente. Una y otra vez volvían a su memoria sus aventuras y desventuras, unas buenas y otras... bueno, no tan buenas.
Aquella escuela representaba para ella un comienzo, el comienzo de una nueva vida, con unos nuevos amigos. Harry y Ron. ¡Los echaba tanto de menos! ¿cómo pudieron cambiar tanto las cosas? Hace tan solo dos años eran íntimos, y ahora... simplemente, no les podía perdonar. Lo que aun no entendía era el por qué? No sabía el motivo por el cual ellos se salvaron y ella tuvo que marcharse, tenía tantos interrogantes, en cuanto pudiera pediría respuestas.
Mientras estos recuerdos volvían a su mente, Hermione, llegó al cuadro que daba paso al despacho del director.
1. Mouse de chocolate- esa era la contraseña que Dumbledore le dio.
Al decirla el cuadro dio paso a un gran grifo dorado que se movía
quedando tras de sí unas escaleras de caracol.
No se lo pensó dos veces y con paso firme subió las escaleras y se encontró con su antiguo profesor. Este se encontraba sentado en su escritorio ojeando unos papeles. ¿cuantos años tendría?, siempre había demostrado tener un gran poder y una gran fuerza, Albus Dumbledore era el mago más respetado y más querido de todos los que había conocido, además, siempre había parecido que no pasaban los años por el, aunque ahora, al verlo de nuevo, parecía más mayor y cansado que nunca, ahora realmente, se podía decir que era un anciano.
1. ¡Hola Hermione!, me alegro de verte, te estaba esperando. Pero,
pasa, y toma asiento- le dijo el anciano con una gran sonrisa,
mientras apartaba con la mano los papeles que hasta hace un
momento estaba leyendo.
1. ¡Hola profesor! Yo también me alegro, fue toda una sorpresa el
recibir su carta.- mientras hablaba se fijó en que ese despacho no
estaba como ella lo había recordado. La última vez, en las paredes
había un sin fin de fotografías de los antiguos directores de
Hogwarts, pero en ninguna se encontraba Dumbledore. Mientras que
ahora, y si no se equivocaba, aquella foto que la miraba con
aspecto fraternal, parecía el profesor en su juventud. Además
parecía mucho más desierto que entonces, al parecer su director
estaba haciendo el equipaje, después de todo, el diario el profeta
no se inventaba tantas cosas.
1. Bueno señorita Granger, ¿qué tal el viaje? Espero que no le haya
sido muy pesado.- Mientras escuchaba al anciano, notaba como el
miedo se estaba apoderando de ella, aunque hasta ahora no lo había
pensado, al aceptar la invitación de formar parte del colegio, no
solo había aceptado volver a casa, si no también hacer frente a
los comentarios, insinuaciones y acusaciones de todos. Ella había
sido responsable de la muerte de un miembro de una de las familias
de magos, más influyentes del Reino Unido. ¿Como lo iba a mirar a
la cara a los demás profesores? En Bulgaria había estado a salvo
de todo pero de nuevo, se había metido en la boca del lobo.
1. Bien gracias, no, no se hizo nada pesado, tenía ganas de volver,
además, siempre me ha gustado mucho el paisaje de por aquí,
pero... pero profesor, a riesgo de parecer irrespetuosa, quisiera
saber, el por qué me han elegido para ser profesora aquí,
cuando... bueno, cuando yo creo, soy la persona menos adecuada- no
quería reconocerlo, sabía que ella había sido una de los
culpables, pero, no podría soportar el más mínimo reproche de su
director.
1. ¡Veo que sigues igual de impaciente!-le dijo con una sonrisa en
los labios – Pero tienes razón, mereces saber la verdad, en primer
lugar no has sido llamada para ser profesora de Hogwarts, si no
para ser su directora, y en segundo lugar, creo que ya es hora de
que las aguas vuelvan a su cauce, ya todos hemos sufrido demasiado
por nuestros errores.-
1. ¿Cómo? ¿qué? ¿yo?, pero director Dumbledore, ¿como puede sugerir
una cosa así? Eso es imposible, y ¿que dicen los demás profesores
de eso? ¿No estarán de acuerdo? ¿quién podría estarlo? además
nunca el consejo aprobará una cosa así. Seguro que ellos si se
opondrán, ¡Pero si desde mediados del siglo XIX Hogwarts No ha
vuelto a tener una mujer director!- parecía que todo el mundo
tenía razón y Albus Dumbledore, con la edad se estaba volviendo un
poco loco, ¿cómo se le ocurría una cosa así? ¡Ella directora! Eso
era algo impensable, solo a él se le podía ocurrir una cosa así.
1. Bueno, bueno, poco a poco, que ya estoy algo mayor para tantas
preguntas de golpe. En primer lugar, creo que serías la persona
idónea para ser la encargada de esta escuela, y lo sugiero por que
tras mirar tu expediente, he podido comprobar que en todo lo que
te propones acabas siendo la mejor, y este colegio necesita eso.
Bueno, no te voy a negar que los otros profesores, han tenido
alguna que otra duda, pero cuando supieron que serás tu,
estuvieron de acuerdo conmigo, y el consejo, en un principio se
negó, pero tras las recomendaciones del señor Héctor Rakov, se
convencieron y me dieron su consentimiento. Y, bueno, en cuanto a
la historia de Hogwarts, creo que no mucha gente notará el cambio,
además, hablando de cambios, es hora de realizar algunos.-
1. Pero, profesor, ¿de verdad piensa que estoy preparada? Acabo de
terminar mis estudios, y no tengo nada de experiencia en estos
asuntos.- La verdad, es que podía probar, aquel hombre, no solo le
estaba ofreciendo lo que siempre había querido, ser profesora en
Hogwarts, sino que también le daba la oportunidad de ser su
directora. Pero, de nuevo el sentimiento de culpa, sabía que su
error era imperdonable, pero... ¿es que acaso no podía rehacer su
vida? Ella había estado pagando desde entonces, tenía que pensar
con la cabeza y dejar el pasado en el pasado.
1. Por supuesto, mira Hermione, yo estaré siempre a tu lado, se que
al principio es difícil, pero quiero que sepas, que yo te he
metido en esto y yo estaré siempre, para todo lo que necesites,
puedes contar conmigo en cualquier cosa. Has de saber, que no
estás obligada a aceptar, es solo que creo que tanto para el
colegio como para ti esto será un buen cambio.-
Parecía la persona más comprensiva que había visto jamás, aquel anciano, podía aparentar ser el mago más fuerte de todos y al momento siguiente, ser un agradable y frágil ser. La verdad que admiraba profundamente a aquel hombre, por eso no podía negarle nada, era como su abuelo, no podía decirle que no.
1. De acuerdo, acepto pero, por favor, aunque me cueste reconocerlo,
¡necesito su ayuda profesor!-para ella pedir ayuda era muy duro,
pero al igual que la última vez, necesitaba que la ayudaran, que
le aconsejaran y que la guiaran.
1. Estaba seguro que aceptaría señorita Granger, y ahora, que tal si
vamos a conocer a sus compañeros. Aunque me parece que ya conoce a
la mayoría.
1. De acuerdo, ¡vayamos!- esa era la pero parte, volver a ver los
rostros de aquellos que la juzgaron y la culparon. No sabía si
sería capaz de controlarse. Aunque en los últimos dos años estar
en este lugar y de este modo era lo que más había deseado, ahora
se sentía un ser insignificante indigno de convertirse en la
directora de uno de los colegios de magia más importantes del
mundo.
Y se dirigieron hacía el gran comedor, por el camino, y según pasaba por cada una de las salas y pasillos de aquella escuela, regresaban a su memoria, muchos momentos vividos en ella. Añoraba aquellos años, y añoraba lo que ellos significaban, lo había perdido todo por un error imperdonable.
Al llegar al gran comedor, que le pareció desierto, se sorprendió al encontrarse con algunos profesores que ella había tenido cuando era estudiante, pero también se encontró con algunos compañeros de clase. Después de lo ocurrido, le sorprendió la cara con la que la miraban todos, eso era ¿pena?
1. Estos son los profesores de Hogwarts, señorita Granger.- Dijo
Dumbledore- aunque creo que faltan algunos, pero no se preocupe
antes del comienzo de curso los conocerá a todos.
Entre los allí presentes, estaban muchos de sus compañeros y algún que otro de sus antiguos profesores. En realidad los conocía a todos. Al principio de la mesa se encontraba Neville, su antiguo compañero de Gryffindor, que según se enteró un poco más tarde era el profesor de herbología, Minerva Macgonagall, que continuaba siendo la encargada de transformaciones y muchos más como Parvati Patil que ahora daba adivinación y también pudo ver la sonrisa de Hagrid intentando animarla desde su lugar en la mesa como profesor de cuidado de las criaturas mágicas, Angelina Jonson que era la profesora de vuelo...
1. Bueno en primer lugar, hola a todos y en segundo, gracias a todos
por apoyarme, es para mí un honor el estar hoy aquí y el que
alguien como vosotros lo hayáis hecho posible... muchas gracias.-
sentía todas las miradas fijas en ella, no era algo que le
agradara, pero suponía que todos sabían el motivo de su expulsión,
no podía reprocharlos.
1. ¡Señorita Granger! Quisiera poder hablar con usted he de contarle
algunas cosas- la profesora de transformaciones se veía algo
apurada y daba la impresión de estar llevando acabo en su interior
una gran lucha.
1. No se preocupe profesora Macgonagall, tenemos mucho tiempo para
hablar y en cuanto tenga usted un momento será un placer hablar
con usted. Pero ¿falta el profesor Snape? ¿dónde...-¿no podía ser?
El profesor nunca llegaba tarde, ¡eso era impensable!
Por su mente pasó y de manera muy fugaz la agradable idea de que Severus Snape no fuera ya profesor en Hogwarts, pero ella pensaba, que eso era imposible, por lo que no quería hacerse muchas ilusiones, seguro que Snape aparecería en cualquier momento con su grasiento pelo negro y su antigua y desgastada túnica negra.
Pero el profesor Snape no apareció por lo que poco a poco cada uno de los presentes fueron hablando entre ellos. Era una sensación extraña, tenía la impresión de que todos la miraban y hablaban de ella, debería de haber supuesto que esto pasaría, a veces se dejaba llevar por sus instintos demasiado rápido. Por lo que se acercó a Hagrid y a Neville para hablar con ellos e intentó ignorar las miradas.
Pero de repente se hizo el silencio, todos los profesores se callaron y la miraban con cara expectante, ¿qué estaba ocurriendo?
1. Lamento el retraso, hoy he tenido que dar más vuelta que de
costumbre- dijo una voz que arrastraba las palabras a sus
espaldas. Eso era imposible, su primera impresión fue de
confusión. Al girarse...
1. Hermione, te presento al nuevo profesor de pociones.-Dumbledore la
observaba con una mirada extraña.
1. Pero si tú eres... Draco Malfoy!!
**************************************************************************** ************** Bueno hasta aquí el capitulo, espero que os haya gustado. A mi por lo pronto, me ha costado escribirlo, pues aunque lo escribí hace mucho un problema con el ordenador hizo que lo perdiera y he tenido que reescribirlo de nuevo. Espero que poco a poco consiga escribir capítulos más largos y mejores. Además a partir de ahora, intentaré subir un capitulo por semana.
Gracias a todos los que lo leéis y para las que habéis dejado vuestras opiniones...
Shiro2, gracias por tu bienvenida, a la otra puerta y al fanfic. Yo bueno, me considero pagada con los reviews, que bien queda eso; bueno en serio corazón, que gracias por estar ahí, en este caso ser la primera en leerlo, y en dejar el review. Y por supuesto por hacer publicidad del fic, muchas gracias. Y si, este, ¿como no? es un Draco- Hermione, aunque tienen que cambiar las cosas. Y ahora que ya parece todo solucionado solo decir: NOS VAMOS A LONDRES!!
MaríaMateu, guapísima, gracias por dejar tu huella aquí, espero que este capitulo no te decepcione. No se aun si va a tener este fic de lo que tu sabes, pero depende de épocas espero que haya momentos romanticones. Espero que no te desanimes y que sigas leyendo. Un besazo y que sigas con tu obra.
Kitsune, mi vida que te había cambiado el nombre en el anterior capitulo, bueno en primer lugar, sips yo también creo que Dumbeldore es un poco mayor ya, por eso lo de la jubilación, y no te preocupes solo te adelanté este capitulo, como habrás comprobado. Y lo de tu desliz, bueno no pasa nada, espero poder ver pronto el anime. Gracias a ti también por lo de la otra puerta de Hogwarts, sobre eso solo decirte que es Thurisaz, y que si, soy hija de magos, soy un poco Gryffindor y Slytherin. Jajaja, una mezcla explosiva.
Viajera, un placer el que te haya gustado, espero que sigas leyendo y que no te decepcione, gracias por los ánimos y por dar tu opinión, siempre se valora.
BB. bueno tu por partida doble, si ya cada vez esta mas cerca eso de NOS VAMOS A LONDRES!!! Por supuesto que te permito y es para mi un honor el que te leas lo que escribo y que dejes tus impresiones, lo de Hermione, bueno solo decirte que ella no se va voluntaria, un poco de esa contestación la he dejado en este capitulo, al principio. Es el que te esperabas? Seguro que sí! Y sí es un Draco-Hermione, aunque en los libros los que más me gustaban eran Ron-Hermione, a la hora de escribir un Draco-Hermione, tiene más salidas, además solo espero que Rowling se entere y en los libros Draco y Hermione acaben juntos.
Aris, bueno creo que he cumplido con tu petición, lo que no se es si también con tus expectativas. Me alegró ver tu review, estaba apunto de subir el capitulo cuando lo recibí. Bueno muchas gracias por leerlo.
Koré, ay corazón ya teníamos ganas de que dieras señales de vida. Sí menos mal que la habías guardado en tu PC si no, no se que habría hecho. Lo de las especulaciones, creo que es culpa de bellas artes, es que pasar dos días seguidos y en la cafetería, es pa volverse locas, normal que quisiéramos poner lo que pensamos, eso sí lo de la marca de Hermione y el mal entendido con Harry, creo que eso si que habría sido original. Gracias a ti también por la bienvenida, anda que en algunos lugares es mejor estar bien calladita eh? Y si fuimos a las 10 a comprar el quinta libro, nos fuimos a sentar y empezar a leerlo y asistimos a las charlas de después, por culpa de mi hermana no abrimos la tienda es que... y por si no te lo había dicho aun: NOS VAMOS A LONDRES!!!!!!!
Pd: BB gracias por leerlo y darme tu opinión por adelantado ¡has tenido la exclusiva! Y lo de Ron-Hermione, lo siento pero antes y tras acabar el cuarto libro eran mis favoritos, ahora como creo que está quedando claro estoy cambiando de opinión. Bueno guapísima, agradecerte esa segunda opinión.
Y por último, en el prólogo puse que Hermione era la primera mujer director de Hogwarts, lo siento me equivoqué, por eso en este capitulo he intentado rectificarlo.
Bueno y con esto si que he terminado el capitulo, espero que tengáis noticias mías en la próxima semana, a no ser que me pase todo el tiempo leyendo Harry Potter y la orden del fénix que tengo unas ganas de leer. Bueno un besazo a todas y que paséis buena semana
Thurisaz
