Parte II: La Mordida
Decidimos que esperaríamos la siguiente desaparición de Remus para ser nosotras quienes lo siguiéramos.
Esas cuatro semanas pasaron muy rápido, tal vez porque se acercaban los exámenes y todos en Hogwarts pensaban en eso. Con todo el castillo alborotado, se nos podía escapar la oportunidad para seguir a Remus y tendríamos que esperar un mes más, cosa que no queríamos, así que estábamos muy atentas.
Llegó el día que con Lily habíamos calculado y, como suponíamos, a las 6 en punto de la tarde Remus salió del castillo acompañado por Madame Pomfrey, así que con cuidado los seguimos hasta el sauce y, mientras el repetía el mismo procedimiento que habían hecho Sirius y James el mes anterior y pasaba al pasadizo nosotras nos escondimos detrás de un árbol esperando a que Madame Pomfrey se fuera. Cuando lo hizo, nos escabullimos con cuidado y tocamos la parte inferior de la copa haciendo que el árbol dejara de moverse.
Traspasamos la puerta del viejo túnel tal como creíamos que lo habían hecho los chicos y entramos. Era un túnel muy estrecho. Lily y yo nos agachamos y fuimos gateando - así y todo, nuestras cabezas rozaban el techo -. Cuando por fin llegamos al final, vimos que habíamos entrado en una especie de "casa" vieja y desordenada, con las paredes rasguñadas, sillas rotas y un ambiente terrorífico. No tardamos mucho en escuchar unos horribles gritos que venían desde el piso superior, con Lily nos miramos y las dos entendimos que teníamos que irnos, pero justo cuando habíamos dado la vuelta, algo obstruyó mi paso haciendo que cayera al suelo. Llamé a Lily que no se había dado cuenta de lo que había pasado, ella corrió a mi encuentro y de repente, algo nos dejó heladas... Comenzamos a oír pasos rápidos y pesados que venían desde arriba, nos habíamos olvidado completamente de que hacíamos ahí. Los pasos avanzaban y se escuchaban cada vez más. Súbitamente, la puerta se abrió, y lo que vi, me dejó inmóvil.
Frente a nosotras, había un hombre lobo, sí, un perfecto ejemplar de licántropo. Sin saber que hacer, miré a Lily, estaba paralizada por el terror, de repente, la criatura se abalanzó sobre ella, no teníamos las varitas, por lo que no pudimos frenarla, estaba por morderla, las dos lo sabíamos, las dos teníamos presente que la mordedura de un licántropo puede convertir a la víctima en uno de ellos. Justo cuando estaba por hacerlo, se escuchó un grito. James y Sirius se desprendieron de la capa y corrieron a auxiliar a Lily, pero... habían llegado tarde, el licántropo la había mordido en su brazo derecho.
Lily estaba inconsciente, James, que le había hecho un encantamiento paralizador a Remus que nos daría tiempo para salir de ahí, la levantó y tomando su capa, comenzó a salir, Sirius, vino corriendo a donde estaba yo y me ayudó a llegar hasta el túnel de salida.
Una vez fuera, James dejó a Lily sobre el piso y corrió a buscar a Madame Pomfrey – Estaba realmente preocupado por ella, la verdad, nunca antes lo había visto así – Sirius intentó ayudarme pero lo saqué de un empujón:
- ¡Es un hombre lobo! ¡Y ustedes lo sabían! ¡Por su culpa Lily se convertirá en un licántropo! Y así siguieron mis gritos hasta que James llegó con Madame Pomfrey, y Dumbledore.
