Culpa, arrepentimiento... y amor.

Por Lena Hiyasaki.

Capítulo 4.-

Miró a James de reojo, su amigo Remus le había dicho que en verdad --o sea más allá de la superficialidad de sus pensamientos--, a James le gustaría salir con ella. Así que bien podía considerarlo... A ella le agradaba el cabeza hueca de James, sí, le gustaba verlo casi suplicarle --en un modo un tanto arrogante-- que saliera con él.

Y no podía pedirle que cambiara... James era así, y sí, debía admitirlo, si aceptaba algo con James, aceptaba el paquete entero: Sirius y su ego del tamaño del Pacífico, Peter y su cerebro del tamaño de un átomo, y Remus, el único a quien ella podía considerar alguien más centrado.

Había ido a la biblioteca, o eso le había dicho, y ella lo había apreciado más... un chico tan inteligente diciendo que tiene que pasarse metido más de medio día en la biblioteca para aprender más, es alguien muy modesto o que quiere llamar la atención, cosa que era poco probable en alguien como Remus, quien era todo un amor... a ella le caía de las mil maravillas.

Pensó una vez más en James, siempre era un poco --mucho muy arrogante-- con todos y por lo general siempre quería llamar la atención, de allí en fuera era la persona más amable del mundo... pero como odiaba que molestara a los Slytherin cada cinco minutos, como si su vida consistiera en eso.

Muchas veces había llegado a sentir asco por la forma en que se mofaban de los miembros de la cuarta casa y en especial como habían odiado, desde el principio, a Severus Snape.

Ella no era muy cercana a ese grupo, solamente a Remus, y a Peter, quien solamente le hablaba por los exámenes, Sirius sólo decía palabras y frases sin sentidos dedicadas a su exuberante belleza --debía darle crédito, el joven no estaba nada feo--, y James le suplicaba que saliera con ella.

Y a pesar de ser algo lejana a Sirius, había notado, y mucho, como éste veía a su mejor amigo como si quisiera comérselo vivo, en el menos puro sentido de la palabra... pero no de un modo malo, sino de un modo diferente.

¡A Sirius le gustaba su amigo!

Y, o Remus era muy ingenuo y creía que eso era un acto de amistad el que su amigo de hermosos ojos azules le tratara tan familiar, o correspondía a sus sentimientos pero era más discreto y no dejaba que se notara cuando suspiraba por él o cuando sus defensas se debilitaban ante el ego-tamaño-Pacífico de Sirius.

Lily sólo pudo suspirar tras haber lanzado una mirada significativa y una pequeña sonrisa a James, quien le sonrió de vuelta, como si fuera un gesto común.

Le sorprendió que no corriera con ella a intentar invitarla a salir, por eso, cambió su rumbo a la mesa donde se ubicó James, en la misma donde habían estado antes.

"Potter, ¿sucede algo malo?" Quiso saber, vio que él la miraba como si fuera una persona extraña dentro de la sala común, más específico, en aquella mesa.

Negó con la cabeza y ocultó el rostro tras las manos.

"Hablé con Remus." Dijo la chica, y él se encogió de hombros, restándole importancia al asunto. Lily siempre hablaba con Remus, no hacía falta ser un genio para verla siempre sonriéndole al joven y conversando animadamente... ni Remus se lo había dicho, porque él ya lo había notado. "Me dijo que tenías intenciones de invitarme a salir este fin de semana, en nuestro paseo a Hogsmeade."

James alzó el rostro, rápido, miró a toda la sala común y no encontró a quien buscaba. Remus no estaba allí.

"Si a quien buscas es a Remus," Una sonrisa de la chica. "está en la biblioteca."

"Y supongo que Sirius con su radar 'busca Moony' lo encontrara en tiempo record." Gruñó en voz baja.

No estaba molesto con Sirius ni con Remus, sólo estaba molesto por la falta de confianza del animago hacia él. Se habían transformado en animagos por él, porque les agradaba Remus y querían ayudarlo en los momentos más difíciles, estar allí cuando se sintiera solo y hacerle recordar que él era un humano amable y gentil. Su amigo, Remus Lupin.

Lily borró todo rastro de sonrisa de su rostro y miró a James fijamente, tanto que él se asustó.

"Me gustas, James." Le confesó. "Pero que estés pensando en Sirius y Remus no es lo mejor en este momento... y mucho menos lo es que tú y yo estemos hablando ahora o que hablemos en el futuro... por favor." Dijo, e iba a levantarse de la mesa cuando James la tomó de la muñeca.

Sus ojos castaños brillaron en una súplica silenciosa y ella se sintió conmovida en el fondo, pero no borró la expresión dura de su rostro. James necesitaba más que un suave jalón por haberla ignorado por su paranoia a perder la amistad de su mejor amigo porque éste, finalmente --y tras una larga lista de novias--, encontraba el amor.

Volvió a sentarse, James no le devolvió su muñeca, seguía entre su mano, el joven la miró.

"Lo siento, es que Sirius me desespera... y acaba de salir a buscar a Moony porque está enojado con él. Ni siquiera sé por qué." Dijo, los lentes reflectaban la luz que enviaban las cálidas llamas de la chimenea.

"Vaya que sí lo hace. Estabas ignorándome demasiado." Dijo ella, falsamente ofendida.

Él sonrió ante el comentario sobre actuado de la joven, quien sólo pudo sonreír tranquilamente y dejar que la mano de James le acariciara los dedos gentilmente.

"¿Y qué dices, entonces?" Preguntó él, usando un suave y relajante tono de voz, que casi la hechizó, de no ser porque iba prevenida contra encantos naturales de James Potter, le miró, esperando el resto de la frase. "¿Iras conmigo a Hogsmeade?"

"Con mucho gusto, James, con mucho gusto."

~ * ~

Salía de las cocinas, llevaba en las manos una enorme caja, que contenía un delicioso pastel de chocolate, lo había conseguido para Remus, pero no pensaba chantajearlo, bueno, sólo un poquitín... Por el bien de la amistad, pensó en su mente. Sí, por eso mismo lo hacía, porque no podía estar sin la compañía de su queridísimo amigo Remus Lupin.

Todo mundo, dentro de Gryffindor, creía que el hombre lobo era encantador... tenía multitudes de mujeres tras él, quizá no tantas como él, pero estaba bien... tenía más hermosura que cualquier otro ser en el mundo.

Era hora de jugar su carta maestra, el pastel sólo sería el primer paso, no podía confiar en que Remus cayera rendido a sus pies solamente por pastel de chocolate, pero sería suficiente como para hacerlo olvidar el enojo que tenía con él.

De todas maneras, Snape todavía le debía una, aquel empujón que le había dado a su Remsie todavía no podía olvidarlo, y no lo olvidaría fácilmente, no. Era preferible que el casi rubio le odiara a que se dejara maltratar físicamente por el inepto de Snivellus, aquella serpiente venenosa, que quería pasar su mugrienta lengua bifurcada por partecitas inimaginables del cuerpo bello de Remus.

Porque él lo sabía.

No en vano había mirado a Remus con los mismos ojos durante todo el tiempo que llevaban conociéndose. Como si quisiera desvestirlo con los ojos, pero sin resultado alguno.

Y a Remus parecía agradarle la compañía de Severus.

* Inicia Flash Back *

Salían de la clase de Pociones, que compartían con los de Slytherin, había sido, para él, el peor día de su vida, se había despertado tarde y Remus no lo había esperado para el desayuno. Así que sólo había tomado unas tostadas y había comido un poco.

Lo admitía, había sido su culpa el que regañaran a Remus, él lo había estado distrayendo de la preparación de su poción... y sabía, estaba seguro, que ése era el motivo por el que Remus le miraba de esa forma, evadiéndolo, decidió que hablaría con él en la sala común, donde no estuviera tan cerca, su amigo, de la víbora rastrera de Snape.

Remus se quedó recogiendo sus cosas, y él, tras la mirada mortal del hombre lobo, decidió no hacerlo enojar más, así que mejor se retiraría a comer, allí encontraría a Lupin, es más, le guardaría lugar a su lado.

Cinco minutos después, el joven entraba al Gran Comedor, llevaba entre sus manos un enorme libro, que a Sirius, de sólo ver el tamaño, le pareció aburrido, lanzó una sonrisita, pensando que quizá lograría que su amigo no estudiara todo el día, para estar con él.

"Moony, aquí." Le llamó, y le sorprendió ver como prefería sentarse junto a Evans, quien le sonrió amablemente.

James gruñó un... 'Moony afortunado'. Él sólo recordó la mirada furiosa de su amigo.

Luego de la cena se habían reunido, o más bien, en la sala común, él le había hablado.

"¿Ocurre algo, Remus?" Preguntó, y su amigo lo apuntó con un dedo.

"¡Claro! Tú y tu odio sobrenatural a Snape... por su culpa tuve que repetir mi poción... ¡La arruinaron por andar planeando una broma contra él!" Gritó, furioso.

Todo el mundo sabía que Moony era una persona muy calmada, por eso, cuando se molestaba, nadie estaba cerca; procuraban salvarse el pellejo de los enojos histéricos de Remus.

Estaba muy alterado.

"Pero no fue a propósito." Recordó Sirius. Las mismas palabras que le dijo cuando la poción salpicó y se derramó sobre toda la mesa... Snape los había mirado, Remus sólo pudo murmurar una disculpa.

"¿CREES QUE ME IMPORTA SI FUE O NO A PROP"SITO? ¡S"LO TE INTERESA MOLESTAR A SEVERUS!" Se detuvo y se cubrió los labios con las manos.

En Inglaterra son personas muy educada y solamente cuando hay grados íntimos de amistad, es que se pueden llamar por su nombre, mientras no lo permita la otra persona, sólo es el apellido.

"¿Dijiste Severus?" Preguntó Padfoot.

"¿Y qué si dije Severus?" Respondió con una pregunta, no podía darse el lujo de rendirse ante Sirius por un error como ése.

"¡Olvídalo, Moony! Es sólo que él es insoportable."

Remus negó frenético, estaba hartándose de la actitud de 'SOY EL MEJOR DEL MUNDO' que Sirius siempre proyectaba... y es que le gustaba tener un amigo con alta autoestima, pero no así de alta... eso ya era narcisismo.

"Es sólo que tú no eres capaz de ver más allá de tus narices, porque alucinas contigo mismo.. ¿no te interesa alguien más que no seas tú? Porque si es así, créeme, a esa persona no le ha llegado el memo." Se dio media vuelta y subió a los cuartos, no tenía ganas de seguir discutiendo con Sirius.

"Sólo tú me interesas más." Susurró. "Pero parece que hoy que trabajaste con la serpiente, te trasnsformó." Terminó, dolido.

James llegó a su lado, había escuchado --al igual que todo Hogwarts-- la conversación, más bien, los gritos de Moony.

"¿Crees que Snape le lanzó una imperius?" Preguntó James, fingiendo curiosidad.

"En verdad, James. No me ayudes." Se dio media vuelta y siguió el mismo camino que Remus.

* Fin Flash Back *

Sabía que Remus no estaba en la sala común, le había visto salir antes que él abandonara la sala común, mientras se acomodaba la capa invisible... No podían enterarse que andaba en las cocinas... Eso estaba prohibido, y él, como buen merodeador, no podía permitirse un regaño más.

Lo más lógico era que su lobito estuviera en la biblioteca, su segundo lugar favorito...

La bibliotecaria lo mataría si entraba con un pastel... porque ahora la capa invisible iba en su mochila... pero podía dejarlo afuera y entrar y buscar a Lupin, así sería una verdadera sorpresa.

No lo vería venir con la enorme caja de pastel.

Rió, agradecido de su enorme coeficiente intelectual... sí como no, había tenido la idea al ver a un estudiante de primer grado comiendo una enorme barra de chocolate que a Lupin tanto le encantaba.

Apoyó el pastel y su mochila en el barandal de la escalera y entró a la biblioteca... vio como Remus explicaba algo a Lupin... sus rostros estaban demasiado cerca... Severus estaba sonrojado y Remus le prestaba atención, viéndolo fijamente a los labios, como abandonaban las palabras su boca, pendiente a lo que le explicaba.

Y, como toda persona enamorada, sintió celos.

"¡ALEJA TU LENGUA BIFURCADA DE MI MOONY!" Gritó histérico Sirius y jaló a Remus con él... sin dejar que alguien más contestara, abandonó la biblioteca, con un Moony sorprendido que seguía, a tropezones, las grandes zancadas del furioso Sirius.

"Sirius." Le llamó.

"Lo lamento... es sólo que..." La mano de Remus, jalándolo, le hizo detenerse a la mitad de su frase... los ojos de Moony brillaban.

Señaló el barandal... "¿Es pastel de chocolate?"

"Para ti." Confesó. "Pero te vi con Snape y... ¡argh!"

"No hay problema." Le sonrió el hombre lobo. "Somos amigos, ¿no?"

Sirius sólo pudo sonreír y asentir, vehemente, aquella afirmación le bastaba por el momento. Después, Remus Lupin sería solamente para él.

Y vio como el joven tomaba el pastel en las manos y le seguía en silencio rumbo a la sala común de Gryffindor.

~ * ~

Continuará...

Notas de Lena:

¿Les gustó o está muy feo? Como no se pueden contestar reviews porque Fanfiction.net ya no acepta fics con notas largas, les pido que cualquier review que dejen, me den su mail, así podré agradecerles personalmente y responder sus dudas... sólo diré algo... aunque no sea muy apegada a esta pareja [porque no es mi favorita] lo estoy haciendo con las mejores ganas del mundo porque es por una amiga que lo estoy haciendo y ahora para todas aquellas que lo leen, porque se lo merecen, chicas. Y gracias por los comentarios... no se preocupen, no habrá Severus X Remus, habrá indicios Severus X Remus.