Culpa, arrepentimiento... y amor.

Por Lena Hiyasaki.

Capítulo 6.-

Lily suspiró por tercera vez aquel día... aquella situación empezaba a ser muy graciosa, pero sabía que había dos personas que le encontraban lo menos cómico posible al asunto, sabía que las clases de pociones eran tortura pura para los Gryffindor, más cuando el Profesor era el jefe de la casa Slytherin, con quien compartían clases.

Vio de reojo a Sirius, una vez más, que apretaba fuertemente los puños, hasta que sus nudillos adoptaban un color blanco, de la fuerza que estaba ejerciendo... su pobre amigo debía estar a punto de colapsar.

James estaba al lado del Gryffindor ojiazul, y mientras Sirius maldecía en voz baja, en susurros, James sonreía, diciéndole algo al joven de cabellos negros.

Podía jurar que alguna broma de mal gusto, porque así eran ellos... no podían evitarlo... y ella supo que no le molestaba la broma esta vez, porque siempre que se enfadaba con James, era por las bromas que le hacían a los Slytherins, pero esta vez, lo supo por la expresión de ira de Sirius, se habían extralimitado, o al menos se *había* extralimitado.

No era muy común ver esa mueca de odio puro en el rostro del Gryffindor mejor amigo de James, no, Sirius siempre era sonriente, e incluso se tomaba menos en serio las bromas de los chicos de verde, esta vez iba más allá de una mera broma... esta vez el juego iba en serio, y Sirius lo sabía, y estaba consciente que para ganarlo, su encanto natural y espectacular belleza, no podrían ayudar mucho al respecto, pero de todas maneras podía intentarlo.

Lily tiritó debido al frío... se podía sentir el frío intenso de las mazmorras, y más aún, por la fría estación que estaban atravesando... era otoño apenas, pero el viento soplaba intensamente.

Frotó con fuerza sus manos, intentando obtener un poco de calor.

Volvió a ver de reojo a Sirius, quien ahora miraba fijamente a James, mientras éste le explicaba algo, y luego de unos cuantos segundos, movimientos afirmativos de cabeza de James, ademanes y gestos... Sirius negaba con la cabeza, veía a Severus, que estaba a una cuantas mesas, y luego volvía a negar.

Aunque Lily estaba segura que esa mirada, más que ir a Severus, iba a Remus, sí... para mala suerte del precioso Gryffindor de ojos azules, el preciado y hermoso lobito al que tanto amaba, estaba trabajando con Snape.

Y Lily no pudo evitar sonreír.

Todo había sido tan inesperado cuando el Profesor los colocó por parejas y le dio a ella como pareja a Pettigrew, a James con Sirius, y la sorpresa del día (que hizo a Sirius casi saltar de su asiento y lanzarse al Profesor, a punto de acabar con lo poco que queda de su existencia) a Severus con Remus.

Remus sólo había sonreído a Sirius, para tranquilizarlo, tomó sus cosas y se levantó.

Severus en cambió miró desafiante a Sirius, pero la sonrisa que Lupin le había dirigido era suficiente para decirle que, se tranquilizara, las cosas estarían bien.

Claro que si Lupin pudiera leer los pensamientos de Severus, lo último que haría sería ir a sentarse a aquella silla, pero no le quedaba más remedio... Snape era uno de los mejores alumnos en Pociones y él no quería equivocarse, él era pésimo para esa materia. Un trabajo con Snape no estaba tan mal.

Los ojos color café de James vieron a la chica, Lily estaba muy pendiente de ellos tres... se percató que la mirada de la joven iba de él a Sirius, y de éste a Remus, pero el único que se había dado cuenta era él.

Quiso decírselo a Sirius, pero vio que éste no le haría caso, estaba demasiado prendado de la imagen que Severus y Remus ofrecían...

Moony estaba agregando algunos ingredientes a la poción, y Severus estaba tras él, sujetándole las manos, dejando caer uno a uno los ingredientes que deberían utilizar en la elaboración de la Poción.

Claro que seguía manteniendo una mueca de desagrado, como si no quisiera estar haciendo eso, allí, con Lupin, que se giró y le regaló al Slytherin una amable sonrisa por la ayuda que le estaba proporcionando.

"¿Crees que Moony esté bajo el efecto de alguna maldición imperdonable?" Susurró la voz varonil de Sirius al oído de James, que se giró al instante... había estado muy ocupado viendo a Evans, que se percató de eso, no por algo es mujer, y las mujeres son más astutas cuando se trata de observar a alguien.

James se giró, con una mueca que denotaba que estaba meditándolo, para poder contestarle correctamente.

"¿Por qué lo dices?" Quiso saber, había perdido detalle de los últimos cinco minutos de Snape y su amigo, que se veían muy complacidos (o al menos Remus sí se veía feliz) de haber terminado la poción correctamente. "¿Qué pasó?"

Y Sirius se golpeó la frente con la palma de la mano, tomó firmemente a James de los hombros y lo obligó a mirar al mismo lugar donde él había estado mirando, Snape tomaba la mano de Remus mientras limpiaba con un trapo húmedo la suave y blanca palma de ésta... que se había manchado.

Los ojos de James se abrieron como enormes platos y miró, alarmado, a Sirius.

"Definitivamente, sí. ¿Crees que Snape le lanzó un Imperius?" Fue su pregunta, la poción de ellos dos también ya estaba, solamente le faltaba calentarse un poco más, porque estaba al fuego.

Sirius negó con la cabeza y miró al lugar donde Evans reía disimuladamente.

"¡Hey! ¿No es esa Evans, James?" Golpeó el pecho del Gryffindor suavemente, haciendo que éste volteara a ver al lugar donde la chica acababa de dejar de mirar en dirección a ellos. "¡Vaya! Tu indiscreción me sorprende... y siendo un Marauder."

James sólo negó una vez y dejó que su poción terminara de cocerse, no tenían ningún problema y podrían terminar esa clase sin inconveniente alguno... a menos que algo más sucediera y que, de una vez por todas, Sirius terminara de perder la poca paciencia que poseía.

Pero, ¿era su impresión o Snape se portaba más agradable con Lupin? ¿Sería que se había percatado de la forma en que Sirius le veía y era una venganza por parte del Slytherin?

Aquella idea había rondado por su cabeza desde el principio de la clase, cuando Snape saludó a un sonriente Remus, que devolvió el saludo, un poco sorprendido, el Slytherin jamás había saludado al joven al principio de las clases...

...Ahí había iniciado el mal humor de Sirius.

Y empezaba a pensar que la paranoia de Sirius estaba basada en el hecho que el grasiento estaba siendo tan amable con su Lupin... sí, definitivamente algo estaba mal y Remus no era capaz de verlo debido a su grado de amabilidad con las personas... Quizá y sí era cierto el hecho que estaba bajo alguna de las maldiciones imperdonables, como Sirius venía planteando desde el momento que el joven de cabellos castaños empezó a sentir agrado por el Slytherin.

Pero él no era nadie (todavía, se dijo mentalmente) como para impedirle a Remus el hecho de ser amigo de alguien como Snape...

Y si a toda la locura, obsesión y anhelos de Sirius, James le sumaba las travesuras, ahí estaba. De hecho, Sirius ya había hecho un plan para vengarse de Snape, claro que él dudaba que algo tan mal planeado como aquello pudiera salir bien.

Pero cómo saberlo.

Sirius, afortunadamente, siempre corría con buena suerte y nadie lo atrapaba; incluso Lupin le perdonaba todos sus errores y las desconfianzas que le tenía.

"Sirius." Le llamó, su amigo le hizo un gesto con la mano, pidiéndole que le esperara unos cuantos segundos... James lo volteó un poco bruscamente. "Sirius, ¿qué vamos a hacer con eso?" Con la palabra 'eso' se refería a Snape, y el simple 'vamos' le decía a Sirius que él le ayudaría con cualquier cosa que éste tuviera planeada.

Y Sirius miró fijamente a James, le regaló una sonrisa de agradecimiento pero negó con la cabeza.

"Oh, no, Prongs, no es necesario que te arriesgues por eso. Snape no se merece si quiera unos cuantos segundos de los Marauders... conmigo bastará..." Miró de reojo a Moony, quien volteó a verlo en ese preciso momento y le sonrió dulcemente.

En otra de las mesas, Lily volvía a exhalar un suspiro mientras veía como las cosas comenzaban a complicarse...

Y no pudo evitar que la idea cruzara su mente.

¿Las cosas seguirían siendo así si ella salía con James? ¿Sirius y sus problemas en confesarle sus sentimientos a Remus? ¿Remus negándose a lo que ya era inevitable?

Cómo podía saberlo... era imposible, pero si estaba en sus manos, intentaría ayudarlos, por el bien de Remus, que la había ayudado a ella en lo que a James se refería, diciéndole lo que ella quería saber, que James sí la estaba tomando en serio, y que sí contemplaba el hecho de salir con ella, más que una sola cita, como futura novia.

Sonrió y se preparó para terminar la poción, en la cual Pettigrew casi no había colaborado... pero, ¿qué se le podía hacer?

Ella, por el momento, tenía mucho que hacer.

~ * ~

Remus vio de reojo a Sirius, que platicaba animadamente con James, ambos muy cerca uno del otro... y eso le hizo sentirse mal. Su amigo Sirius prefería muchas veces la compañía de James porque ambos adoraban hacerle bromas a las demás personas, y él no podía ser así; él solía ser gentil y amable con las personas. No quería que los síntomas de la licantropía, sus características se vieran reflejadas en su personalidad, además porque la gente no tenía la culpa de su enfermedad.

A su lado estaba Snape, faltaban pocos minutos para que la clase llegara a su fin... No pudo evitar mirar su mano, allí donde Snape le había limpiado por la porción pequeña que manchó su pálida piel, haciéndola lucir escamosa y seca, el Slytherin lo había arreglado con otra poción.

Se sonrojó al recordar como su mano había estado entre las manos de Snape, y sus pensamientos volvieron a aterrizar en Sirius.

Debía admitirlo, estaba sintiendo una molestia en el centro del estómago, un sentimiento que hacía que su interior se agitara... estaba... y dolía admitirlo... celoso de la cercanía de James con el ojiazul.

La mirada de su compañero sobre él le hizo sonreír levemente y se giró, para encararlo.

"¿Ocurre algo, Snape?" Preguntó, su voz sonó suave y gentil, y Snape pensó que era especialmente para él.

"Hn." Gruñó y siguió limpiando las mesas.

Remus sonrió, pero no pudo dejar de ver el lugar donde ahora Sirius señalaba a Lily, y en un repentino movimiento, el animago se giraba a ver a su amada.

Una sonrisa iluminó su rostro.

Por ese sólo gesto Sirius le diría lo descuidado que estaba siendo al querer conquistar a Lily.

Finalmente era hora de salir, y vio como sus amigos salían precipitadamente, pero que, justo en la puerta, Sirius se detenía y le guiñaba un ojo, indicándole que le estaba esperando.

Se sonrojó, pero apresuró el paso, no queriendo presenciar un encontronazo entre Sirius y Snape.

Se odiaban más últimamente, y él no sabía por qué.

Llegó con su amigo, quien le pasó la mano por los hombros y le sonrió, haciéndolo sonrojar notablemente.

"Tienes que comer mucho, Moony. Se acerca el plenilunio." Susurró a su oído, haciendo que Remus se estremeciera.

Snape los vio y lanzó una mirada asesina a Sirius, quien apretó más el abrazo a Moony.

"Sirius... ¿ocurre algo malo?" Quiso saber, su amigo le sonrió y le soltó, para empujarlo un poco, haciéndolo andar más a prisa, al parecer Remus tenía tiempo de sobra, porque andaba muy lentamente,

Su amigo negó y siguió caminando, hasta que llegaron al Gran Comedor...

~ * ~

Continuará...

Notas de Lena:

¿Muy corto? Sí, pero es que se me cortó la inspiración horriblemente y ya no sabía ni que más podía escribir, ojalá les haya gustado... ¿La broma de Sirius? Ya deberían saber... yo sólo retomo lo del libro... aunque la mayoría lo estoy inventando yo... Ya verán lo que hará Lucius al ver a su Snape tan entregado al Gryffinfor.

Jeuny.- Gracias, me complace leer que el fic te está gustando, porque no por nada lo estoy escribiendo. (Lena se sorprende al ver los montones de carteles con Sirius x Remus que levantan las fans de esta pareja).

Karla ('Mione.- Hey, muchísimas gracias por tus comentarios, tu review me ayudó a continuarle, esos ánimos siempre vienen bien -además el fic no es sólo por compromiso, la pareja no me va tan mal y sí, hay fics suyos que sí vale la pena leer. Y de lo que dices, pues sí, el Sev & Rem que incluí hizo a Remus pensar. No te preocupes, por todas las que haga Snape a Sirius, Lucius le hará unas mil más... ¿alguna sugerencia?