Culpa, arrepentimiento... y amor.
Por Lena Hiyasaki.
Capítulo 8.-
Sintió como Sirius lo estrechaba en un apretado abrazo, de pronto empezó a sentirse presa de los brazos y labios de Sirius, y un gatillo se activo en su cerebro, disparando una orden: ¡Apártate! Y así lo hizo.
Rompió el beso bruscamente y desenredó sus brazos del cuello del animago, que le veía con una sonrisa en los labios húmedos, producto del beso que habían compartido.
Se sonrojó profundamente, y sólo pudo apartar la mirada. No podía levantarse y simplemente irse, primero porque Sirius tenía sus manos en su cintura, segundo porque estaba tan nervioso que creía que no podría caminar un paso, y tercero, simplemente porque le gustaba estar allí, tibio y seguro en los brazos de su mejor amigo. La única persona realmente capaz de comprenderle en todo y cada uno de los aspectos de su vida.
Escondió el rostro en el cuello de Sirius, queriendo un momento de intimidad que no involucrara los sentimientos de una forma tan personal, y éste sólo le miró fijamente, sin comprender el motivo de su reacción, aquel repentino rechazo, a sabiendas que no era un rechazo total, porque Remus seguía allí y el beso había sido respondido de igual forma en la que él lo había dado, suave y gentil. Lo separó de su cuerpo sólo un poco, le acarició la mejilla con el dedo y apartó sus cabellos claros de sus ojos, para poder verlo directamente y regalarle la más gentil de sus sonrisas.
"No, Sirius." Pidió en un susurro, bajando la cabeza y quitando las manos del ojiazul de su cuerpo, pero sin apartarse, seguía tan cerca de Sirius que sus palabras sonaban contradictorias a sus actos.
Pero así era como se sentía, completamente confundido... Parte de él le decía que eso era lo que había estado buscando mientras esperaba que Sirius subiera a la habitación, y le hacía pensar en Severus, y los miles de pensamientos que, cuando analizaba una relación con el Slytherin, lo guiaban siempre a su amigo de ojos azules, haciéndole sentirse confuso... ¿sentía algo por Sirius más allá de la amistad que los unía hasta el momento?
¿Creería Sirius algo malo de él en esos momentos?
No era posible, si quien había iniciado aquel gentil y suave beso había sido el animago y no él. Sirius no podía reclamar nada, pero él sí.
Por tu culpa me siento extraño, confundido. Me siento tan culpable y arrepentido de lo que estamos haciendo, rompemos las reglas de Dumbledore por un juego infantil... Culpa y arrepentimiento, Sirius, ¿los sientes tú tambien?
"¿Qué ocurre?" Preguntó tan casualmente como pudo, queriendo no levantar sospechas con respecto a su estado de ánimo después de haber sido rechazado por Remus, que era lo más importante para él.
Vio que su amigo estaba apenado y no sabía cómo responder esa pregunta, por eso mismo le levantó el rostro con una mano y le volvió a acariciar la mejilla, recibiendo a cambio una sonrisa y el estremecimiento que recorrió a su amigo por entero, los suspiros de Remus.
"No pasa nada, Sirius." Respondió normalmente, se pasó la lengua por los labios, sintiendo la necesidad de hacerlo. El sabor de Sirius había quedado impregnado en éstos, y había sido un agradable sabor.
Algo que quería volver a probar.
Sirius supo que sí pasaba algo, pero que aunque preguntara diez mil veces y cada una de esas veces en un idioma distino, no recibiría una respuesta diferente, sólo lo mismo, quizá también en esos diez mil idiomas.
Y por su mente pasó la más mortal de las ideas.
¿Acaso Remus sentía algo por Severus y por eso había rechazado su beso? ¿Por eso siempre hablaba amablemente con el grasiento?
Se levantó de allí y caminó a su cama, donde se sentó y escondió el rostro tras sus manos, derrotado ante la sola idea de que algo estaba pasando, algo que definitivamente no le gustaría. ¿Eran las sonrisas más bellas de Moony para Snape? Tal vez sí... ¡Cómo saberlo!
Vio que su amigo lo seguía con la mirada hasta el momento en que se cubrió los ojos con ambas manos, ahogando un suspiro tras éstas, no queriendo que alguien más se percatara de su sufrimiento... Era algo que ni siquiera Remus vería, su sufrimiento podía ser la llave maestra para su destrucción, así que no dejaría que nadie más la viera.
"¿Sirius?" Preguntó, empezando a preocuparse y levantándose de su lugar, y caminando al animago, vio que éste se descubría el rostro y un par de hermosos ojos azules le veían, se detuvo frente a la cama y le sonrió. "Lo siento."
Vio que su amigo sonreía, tranquilo.
Hizo un movimiento con la mano, restándole importancia a lo que Remus mencionaba, y no supo como aquello lastimó al licántropo.
"No importa, Moony. En verdad." Aclaró.
Sacó de su túnica la varita y mencionó el primer hechizo que se le ocurrió, uno para que una de las velas se encendiera: lux.
"Espero que no te moleste." Dijo con voz firme y fuerte el animago, sabiendo que tenía que oírse normal, como siempre. "Tengo algunas cosas que hacer." Explicó y tomó algunas cosas de su baúl y se sentó en su cama.
"Sirius." Le llamó su amigo.
"¿Hm?"
Remus le miró y decidió acercarse a la cama, le quitó el libro a Sirius y se sentó a su lado, todo él temblaba de nerviosismo, pero quería aclarar aquella situación.
"Lo lamento, Sirius." Tomó su mano y la presionó suavemente entre la suya, sabiendo que su amigo estaba sintiéndose mal y arrepentido por esa muestra de afecto que le había regalado. "No quise ser tan brusco contigo, pero jamás me habían besado de esa forma."
Sirius le miró fijamente a los ojos dorados y le regaló una sonrisa, sabía a lo que su amigo se refería, el licántropo jamás había besado a nadie antes. O más bien, nadie había besado al licántropo.
Vio que su sonrisa era correspondida por otra, más tierna y gentil que la suya, pero igual de profunda, que denotaba el amplio cariño que el joven de cabellos claros podía llegar a sentir por él, un afecto más allá del que se llegaba a sentir por un simple amigo que no llega a complementarte, alguien que aunque es importante no es lo que más te interesa.
Remus se dio cuenta que quería a Sirius, que lo estimaba más de lo que estimaba a James, y eso que lo apreciaba mucho, más de lo que podría estimar a Peter, a quien también quería, porque por algo era los "Marauders", porque los cuatro se apreciaban y se entendían mucho.
Jaló a Remus hacia él y lo apretó contra sí.
"Gracias, Moony." Suspiró en su oído, haciendo que un estremecimiento le recorriera en todo el cuerpo.
"Padfoot, no hay nada que agradecer... Yo... yo ¡te quiero mucho, Sirius!" Exclamó con el rostro encendido y luego se sintió tan nervioso que no le quedó más opción que apartar la mirada.
Oyó una risa suave de parte de su amigo y no pudo más que sentirse extraño, alzó la mirada y vio que Sirius le sonreía, y se acercó una vez más a él, pero esta vez no le besó los labios. No quería que le rechazaran otra vez, por eso sólo dejó un beso en su mejilla, donde luego acarició.
"Pero..." Otro besó en su mejilla, tan suave y cálido que hizo que Remus se impacientara y se girara un poco, encontrándose sus labios en un roce superficial, que casi no sintieron. "...yo te quiero mucho más."
Y con las mejillas sonrojadas, Remus sólo pudo ocultar el rostro en el amplio pecho de Sirius, sintiendo como las manos hábiles de su amigo le acariciaban el cabello, enredándose entre sus lacios y suaves cabellos claros, mientras se aventuraba a jugar con su cuello, repartiendo caricias de confort, y se aventuró a inclinarse y depositar un par de besos en su cuello, sabiendo que corría el riesgo que su amigo estuviera, nuevamente, apenado y terminara explotando en un mal humor que arruinaría el momento.
Pero eso no sucedió.
"¿Por qué te enojaste, Padfoot?" Se arriesgó a preguntar, conociendo a Sirius, y consciente que éste podría disculparse y decir que no estaba enojado, pero tenía que saberlo.
"¿Yo... enojado? ¡Por favor, Moony!" Fingió desconocer lo que su amigo le mencionaba.
Era la mejor forma de salir librado de aquello.
"Sirius, por favor... tú me pides que confíe en ti cuando tú no eres capaz de decirme qué es lo que te está molestando." Presionó un poco... Sabía que eso sería capaz de obtener una respuesta de su amigo, una respuesta a su favor.
Y vaya que su Moony era inteligente, ¿cómo refutar ese comentario cuando era completamente cierto?
"Sí confío en ti, Moony, ése es el problema." Aceptó, aquello acarreó un sonrojo momentáneo en el rostro del licántropo. Pero se sobrepuso a ello, no era el momento preciso para andar nervioso y dudando de su actitud para con el animago... quería presionarle lo suficiente como para obtener una respuesta directa de él.
Sirius no acostumbraba a andarse con rodeos, pero generalmente nunca habían emprendido una conversación que tratara tan directamente los sentimientos de uno sobre el otro, y aquello podía llegar a ser hiriente.
Para ambos.
"¿Cuál es el problema, entonces?" Presionó Moony, queriendo estar seguro que no iba por un mal camino, y sabiendo que aquello incluía, cuando menos, la palabra Severus en él.
"Tú." Fue su sincera respuesta.
No se esperaba eso, quizá si el ojiazul le hubiese dicho algo más, con respecto a él hubiera sido más sencillo aceptarlo, pero no era sencillo, era, extraño comprender que era él quien estaba fuera de sitio, quien no estaba encajando en lo que Sirius describía. ¿Cómo podía él ser el problema?
Lo miró fijamente, esperando una respuesta por su parte, algún comentario extra a ese tan directo 'T' que había salido de los labios de su amigo, porque no quería pensarlo más de una vez.
"Disculpa, ¿yo?" Quiso estar seguro que su oído, aunque fuera prácticamente imposible, no le hubiese fallado.
"Sí, tú." Aseguró él. "Pero no es como estás creyendo, es sólo que... siempre tienes tiempo para él, y a mí siempre me estás dejando de segundo plano, no tienes un momento completo para mí. Siempre me estás desplazando, si no es por Snivellus es por cualquier otra persona... incluidos James y Evans."
Remus sonrió.
"¿Eso era todo? Quieres más atención." Concluyó el de ojos dorados, eso sí se lo hubiese imaginado al principio.
"¡Sí!" Exclamó con una sonrisa, tomando a su amigo de la mano y jalándolo a él. "Eres súper, Moony." Gritó emocionado, besó la mano de su amigo y sintió como Remus se apartaba un poco, incomodo ante la atención que estaba recibiendo por parte del animago, jamás se había sentido tan acosado de esa forma, y en su propia cama... Sirius era una pésima influencia.
Las manos de Remus se dirigieron a la mejilla de Sirius, donde trazaron una caricia amistosa y gentil, y la dejó un momento en su mejilla derecha, sintiendo como Sirius lo acomodaba sobre él, quedando él entre Remus y la cama... le gustaba estar así, con él, pero se giró, atrapando a Remus bajo su peso, le besó el cuello y aspiró el aroma suave de su cabello.
"Hueles tan bien, Moony." Suspiró, dejando que su tibio aliento chocara contra la piel de su amigo.
"Sirius," Le llamó, captando la atención de su amigo, quien estaba entretenido en su cuello y con los mechones claros de su cabello, con olor a miel. "¿por qué me besaste?"
Se apartó de él.
"Moony, creí que eso ya era obvio." Respondió, sus manos encerraron el angelical rostro de su Moony, el mismo Remus que, cansado y tan débil, se preparaba para el peor de los castigos... El hecho de que el plenilunio estaba a sólo un día, era un problema, bueno, un problema a medias, porque ellos siempre estarían allí para Remus.
"¿Sentiste lástima por lo patético que me veo?" Preguntó.
"Sí, Moony." Respondió irónicamente. "¿Cómo crees semejante cosa, tonto? Si eres lo único que me interesa... debes saber que te.... aprecio como a nadie más... más que a los demás Marauders... entiéndelo, amigo. Eres especial."
Remus sólo sonrió y se acomodó mejor para entregarse al sueño, empezaba a sentirse cansado y sonrió cuando sintió como el rostro del ojiazul se enterró en su cuello, sobre él, abrigándole cálidamente. Sus brazos alrededor de su estrecha cintura, mientras que sus propias manos, las del licántropo, se apoyaban en los hombros de Sirius, rodeándolo en un abrazo íntimo.
Así, pronto se quedaron dormidos.
~ * ~
Lucius se apartó el cabello claro del rostro con una mano, en un gesto tan elegante que aquel movimiento fue tan aristocráticamente ridículo que causaba risa, pero nadie reiría.
Veía a Severus, que estaba sentado en uno de los verdes sillones de la sala común, sus cabellos negros caían sobre sus hombros, cubriendo parte de sus rostros, enviando sombras a su cara y dándole una apariencia que aterraba a todos los niños de los tres primeros cursos.
Estaba cansándose de ese juego con Severus... lo cazaba, pero siempre terminaba apuntándole a la nada, porque su presa se escabullía tan veloz como un torpedo recién disparado. El joven de penetrantes ojos negros era tan atrayente para él que no podía evitarlo, se sentía... hechizado por él.
Quizá era su forma tan arisca de ser, un indomable, pero él lo domaría; no se detendría hasta no verle tranquilo y domado, o hasta aburrirse de ir tras él, lo que ocurriera primero.
Caminó hasta donde estaba Severus, y elegantemente se dejó caer sobre el sillón mullido y suave, regaló una sonrisa al joven junto a él, la misma sonrisa que siempre le había regalado.
"¿Ocupado, Severus?" Preguntó, acercando su rostro al oído del moreno, dejando que su respiración descontrolara al joven, y vio que daba resultado cuando un escalofrío lo recorrió por completo. "Veo que tienes mucho que hacer."
Su mano se dirigió a la cintura de Severus, donde dejó que una de sus manos se deslizara hasta llegar a su cadera, dibujó un círculo y se acercó un poco más... en ese momento la túnica de Severus era un impedimento para su deseo; pero quizá pudiera llegar a deshacerse de ella, por fin.
"¡Suéltame!" Ordenó, apartándose unos cuantos centímetros de su acosador, pero siendo, todavía, presa de los brazos de Lucius.
"¿Y si no?" Le retó, sus labios trazaron un sendero húmedo por el rostro de Severus, directo a sus labios.
Y fue cuando Severus reaccionó, tomó su varita y la empuñó fuertemente...
"¡Impedimenta!" Y una poderosa barrera se creo entre ellos dos, además, el joven Lucius quedó inmóvil, dándole a Severus el tiempo suficiente para salir de la sala común, corriendo apresuradamente... aunque no había a donde ir. Era media noche.
~ * ~
Continúa...
Notas de Lena:
¡Listo! Sí, es una forma muy rara de convertirse en pareja, ¿no creen? Y es que aún no son pareja oficial, por lo que sus problemas aún están empezando, porque Severus aún tiene que dar para intentar un poquitín antes de rendirse. Lucius, jeje, él está gozándolo de lo lindo, ¿no creen? Al menos él sí lo cree, y cuando se entere del motivo por el que Snape esté así, ya verán como arma un rollo todo gordo ^_~ Eso es lo que yo quería XD
Jeuny.- Gracias por el comentario... El primer paso, sí. Ahora espera el segundo XD y ojalá este capítulo también haya gustado.
D.Mo.- Gracias ^///^ pero la verdad es que sólo ocurrió el momento, y sobre las últimas palabras, es lo que una persona siente cuando está con aquel ser especial... se siente completo... Gracias por leer mi fic y más aún por dejar un review.
hermi16.- Gracias por el comentario, me hiciste sonreír ^_^ Ahora te respondo que no, no tengo otro fic de ellos dos, aunque iré considerando escribir otro de ellos, así que no te preocupes, lo tendré en mente. Morboso?, depende de cómo le veas, jeje, ¿Lemon? La pregunta del millón de dólares, supongo que sí, en realidad no lo había pensado... ¿qué dicen ustedes? ^_~ queda a votación del público.
Karla ('Mione.- ¡Gracias! Eres súper linda, tus comentarios me han servido para no dejar el fic ahí, tirado, pero sé que les debo mucho... el hecho que se detengan a mirarlo es suficiente, ¿no? No te preocupes sobre Sirius x Remus, ya pronto estarán juntos, de hecho, este es un preámbulo de su futura relación... Severus con Lucius, ya lo estoy considerando, y seriamente, pero creo que falta un poquito para eso, y creo que hasta adivina eres, porque tienes razón respecto a como sería su relación... ^_~ ¿Te hice enternecer con Snape? ¡Vaya! O_ó Eso sí está extraño, jeje, no era lo que tenía planeado... pero que bueno que te guste n_n. Lo de Remus tenía que hacerlo, el plenilunio se acerca, creo que será en el próximo capítulo, no lo sé, pero tiene que estar pasando por todas las fases, o al menos es lo que yo considero... Y de todas formas, siempre tiene a su querido Padfoot para consolarlo, por eso a mí me encantan ^-^ Creo que hasta me empezó a gustar la pareja... ¡Hasta luego! ¡Cuídate mucho!
GabyKinomoto.- ¿Qué se quede con los dos? O_ó ¡Wow! Ése es el primer review que realmente me sorprendió... Pero no puedo hacer eso, y aunque a mí me encantaría dejarlo con Severus, el fic está dedicado a una súper amiga que ama la pareja Sirius x Remus... por eso fue que surgió el fic. Lucius es lo más probable que está con Severus, pero no te preocupes, ¡Draco nacerá! Si el matrimonio con Narcissa está planeado por sus padres; además, eso no le quita a Lucius el hecho que también se involucre con Narcissa, yo sólo digo. Además, ya lo tenía pensado.
Alizz.- Gracias por el review y el comentario. Y me sigo preguntando, por qué a todos les gustó la última parte del capítulo? Aún falta más romance. Bueno, continuarle pronto es lo que intento ;___; Pero está próxima semana estaré muy ocupada...
