= Culpa, arrepentimiento... y amor. =

Por Lena Hiyasaki.

Capítulo 13.-

La confianza es el mejor regalo que una persona puede otorgarle a otra, porque te hace sentir especial... sabes que esa persona te considera alguien importante y te da su secreto en una caja de cristal. Tú decides que hacer, conservarla, cuidarla, tratarla con cariño y sumo cuidado, o descuidarla, dejándola caer, haciendo que el cristal se rompa en varios fragmentos... imposible de volverse a juntar.

Y mientras Remus pensaba en lo mucho que la traición de su confianza, por parte de Sirius, estaba hiriéndole, las lágrimas no dejaban de rodar, silenciosas y calientes, por sus mejillas, de modo que estaba odiando el sentimiento de debilidad y dependencia para con Sirius, porque se suponía que en un momento como ése, tras analizar la situación desde diversos ángulos, no debía perdonarlo tan fácilmente por amarle de una forma tan pura y humana.

Y él que se culpó de diversas situaciones, que dormía cubierto de angustias y preocupaciones por no saber controlar las emociones que lo acosaban de forma constante una y otra y otra vez, floreciendo en su mente de forma agobiante, terminando con su sentido de la moral.

Remus era alguien completamente amable, hermoso dentro de todo lo que se podía apreciar y tan lleno de un sentimiento que hacía a las personas sonreír al verlo... Exudaba confianza, el sentimiento lo bañaba de un aura dorada que hacía hermoso al licántropo a los ojos de todas las demás personas que pudieran observarlo alguna vez en su vida... y lo agradecerían eternamente, por llevar en su mente tatuado el recuerdo de Moony.

Sirius acabó con todo.

Su sueño de ser correspondido por primera vez, cuando creyó encontrar el amor en los ojos azules de Sirius, aquella seguridad que lo abrigaba con suma dulzura cuando los brazos fuertes de su amado animago se cerraban sobre su cuerpo acunándolo poderosamente, evadiendo las pesadillas, olvidando que él formaba parte de la sociedad bañada de prejuicios por su condición de licántropo.

Y todo se derribó como un castillo de arena expuesto a una corriente de aire.

Cerró los ojos ante la idea de un momento de soledad.

Su corazón trastornado no soportaría estar más tiempo sin compañía, pero también era preciso especificar que cualquiera, menos Sirius, sería bienvenido en aquel lugar en un momento como ése.

Se pasó una mano por el despeinado cabello castaño claro y sus ojos dorados observaron aquel rayo de luz atrapado en el agua que contenía la jarra posada sobre el buró junto a su cama.

Dumbledore dejó dicho que podía faltar a clases ese día, debido a su debilidad por lo que sucedió.

Él decidió que solamente faltaría a las primeras dos clases, no tendría sentido esconderse durante más tiempo... Nadie, aparte de Severus, conocía su secreto en el Colegio.

Golpeó el mullido colchón, rezongando de manera infantil, pero sufriendo seriamente lo que estaba sucediendo entre su corazón, que quería perdonar a Sirius, y su fría lógica, que decía que el animago no había hecho lo correcto, conociendo las consecuencias que su estupidez podría ocasionar.

Era ilógico perdonarlo.

Esbozó una sonrisa triste, quizá, sólo tal vez, le diera una oportunidad de ganar nuevamente su confianza, o quizá, solamente, esperara a que su corazón borrara todo rastro de cariño hacia él. Aunque se viera como una acción casi imposible de realizarse en él.

"¿Ocupado, Remus?" Le cuestionó una voz desde la puerta, y él alzó la vista, distinguiendo entre la bruma de sus ojos dorados, la silueta delgada y estética de Lily Evans, pelirroja ojiverde de Gryffindor. "¿Remus?" Habló, al no recibir respuesta y reconocer las lágrimas.

Él las limpió, un poco bruscamente.

Su propia debilidad en ese momento pareció algo digno de risa para él. Partiéndose de dolor cuando Padfoot realmente no se preocupaba de lo que sucedía a menos que, directamente, lo involucrara a él.

El egoísmo en su más pura muestra.

"No, Lily, adelante." Habló, acompañando sus palabras con un ademán, para que su amiga entrara y se sentara a su lado. "¿Pasa algo? Te ves acongojada." Habló él.

Ella le sonrió dulcemente, sintiéndose feliz de ser amiga de alguien tan susceptible como lo era su amigo. Que se dejaba llevar por las emociones y que muchas veces su corazón decidía por su mente.

Por ese motivo, Sirius Black tenía mucho de su lado.

Y ella sabía que si lograba juntarlos, nuevamente. No habría nada que se le interpusiera en su camino. Sirius Black y Remus Lupin no eran un problema para una mujer tan decidida como ella.

En definitiva no.

"Quien tiene la apariencia de haber sido recientemente apaleado es alguien más, no yo." Comentó ella, de forma tan casual como pudo. Sus ojos verdes brillaron con astucia mientras analizaba la expresión de cachorrito a medio morir de su amigo.

Lupin sonrió ante el comentario de su amiga, pero era cierto, y él debía admitirlo.

Enterarse de aquello no había sido muy fácil para él y además, venía saliendo de un momento doloroso... Las transformaciones en Luna Llena no resultaban ser miel sobre hojuelas, y el hecho que la pasara mejor estando con Sirius, James y Peter, no querían decir que no doliera. Era menos doloroso, aún así el dolor estaba presente, sólo que la compañía que le brindaban lo hacía pasar 'casi' desapercibido.

"Supongo que no luzco muy bien, ¿verdad?" Habló él, viendo con dulzura a su amiga, quien le sonrió en regreso al gesto que su amigo le dedicó.

Ella tomó su mano entre la de ella y la presionó con firmeza, queriendo con ese simple gesto transmitirle todo el apoyo que él pudiera necesitar ahora que se sentía, obviamente traicionado.

En momentos como ése, Sirius podía ser útil, si no tuviera el cerebro tan atrofiado con la idea de 'Ser la última coca-cola del desierto'. Como si todos pelearan por él por conocer su personalidad... si bien había que admitir que era un bomboncito derretido en una fogata: delicioso. Eso no cambiaba que fuera peor que Peter algunas veces... con el tacto de un Slytherin: 0 tacto.

Se encogió de hombros y le sonrió una vez más, a su amigo.

"Te ves mejor con esa sonrisa." Afirmó, pasó su mano por su cabello rojizo, apartándolo de su rostro. "Tenemos que hablar, Remus. Sobre lo que pasó con Sirius, Snape y James."

"Entiendo lo de James, e incluso lo de Snape, siempre estuvo intentando entrometerse en mis asuntos con su creciente obsesión hacia mí... no me estoy quejando de ellos, así que por James ni te ocupes, él está bien. Es mi mejor amigo... o al menos uno de los mejores." Corrigió. Bien, ese lugar siempre estuvo ocupado por Sirius... el mejor amigo, aquel a quien siempre admiró en secreto, pero a quien le costó conseguir, y que consiguió al final, pero que renunció a él... por una actitud endemoniadamente infantil.

"Bueno, amigo, pero quien está sufriendo eres tú. Además, ¡Yo no vine a interceder por James!" Exclamó, obteniendo una mirada cargada de sorpresa por parte del licántropo, quien enarcó una ceja.

"¿Bromeas?"

Ella rió alegre.

Después del ataque de risa, entrecerró los ojos y miró fijamente al joven a su lado.

"Remus, yo nunca bromeo." Aclaró ella el punto. Era muy cierto, en el momento en que dijo que le daría una oportunidad a James, no bromeó, y ahora era su novio, y eran una muy alegre pareja, a comparación de la otra pareja que se había juntado recientemente, y que estaba terminando. "Es Sirius a quien vengo a ayudar. ¿Lo sabías, no?"

"Lo supuse." Confesó él.

Una mueca de desesperación abordó el rostro tranquilo del Licántropo. Ella entendió que ese gesto era debido al nerviosismo que lo estaba acosando, ¿cómo hacer para que Remus perdonara a Sirius?

"Él está muy arrepentido de lo que sucedió, Remus. Tú sabes que es algo muy complicado para él toda la situación... y me explicaste que él sabía de Severus. Muchas veces, Remus, él necesita que le confirmes lo que estás sintiendo por él, más allá de promesas y besos... Con una palabra que lo encierre todo." Ella sonrió cuando vio el rostro sonrojado del joven. "Amor."

Él se pasó, nervioso, una mano por el cabello.

Estaba acostumbrado a los sentimientos encontrados y ahora estaba experimentando aquella sensación bochornosa mientras Lily lo observaba con fijeza, fijándose principalmente en sus sonrojos.

Molestar a Lupin era algo muy cómico. Especialmente cuando éste se abochornaba demasiado.

"Lily, pero ése es el problema. Todo radica en su desconfianza sobrenatural para conmigo. Es como si él creyera que yo le acepté solamente porque no tengo a nadie más a quien aceptar." Habló el joven, esbozando una sonrisa tímida, mientras recordaba los sentimientos que Snape demostró tener con él.

"Posiblemente ya no sienta nada por mí, pero sigue sin importarme." Pensó tranquilamente el licántropo.

"A mí nunca me ha gustado que desconfíen de mí, Lily. ¿No puede ver él que si estoy con él es porque hay algo?" Preguntó, ella sólo asintió, porque era obvio que Moony aún no terminaba de decir lo que quería. "Más allá de la belleza que él pueda proyectar siempre me he preocupado por demostrarle cuanto me preocupo por sus reacciones, opiniones y pensamientos, porque es alguien muy importante dentro de mi vida. Tú sabes lo que quiero decir: Le he perdonado más que a ningún otro por el simple hecho de ser quien es."

Ella comprendió el motivo del Gryffindor de ojos dorados y asintió.

Su sonrisa se amplió.

"Lo único que tú querías era un poco de la misma confianza que tú le brindaste, ¿no es así?" Preguntó ella, él solamente asintió.

Las mujeres siempre son mucho más perceptibles que los hombres, y la mayoría de veces siempre tienen una respuesta satisfactoria para los hombres que tienen algún problema del corazón y que no saben cómo solucionarlo sin un poco de apoyo por parte de una dama experta en asuntos del corazón, como todas las mujeres han demostrado ser alguna vez.

"¿Por qué no se lo dijiste?" Quiso saber.

"Estaba demasiado herido en ese momento. Creo que me sobrepasé con él, pero es su culpa por ser tan infantil." Sonrió.

Ella apartó la mirada un momento.

"Y, ¿le perdonarás?"

Él sonrió.

"Él es mi amigo, Lily... y mi amigo siempre será... lo demás, lo hablaré con él, después. ¿Te parece?" Dijo, sabiendo que esas últimas palabras llegarían a oídos de Sirius Black.

"Tendrá que esperar un poco, ¿no? Ojalá James se tiente un poco el corazón... Esos dos están hablando ahora." Comentó.

Lupin sonrió.

"Sí, ojalá no sea muy duro con él."

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Sus ojos grises miraron el cuerpo esbelto de Snape, quien estaba dormido sobre uno de los sillones de la Sala Común de Slytherin... era muy temprano y no entendía por qué Snape no estaba rumbo al Gran Comedor, siendo tan responsable como era le sorprendía encontrarlo allí... dormido.

Caminó hasta el mismo sillón y se dejó caer a su lado, para rozar con su mano la mejilla de Snape.

Todo empezó como un juego absurdo, debido al hecho que Snape se negaba a aceptarlo, y aquella determinación capturó su atención, mientras se proponía una y otra vez, capturar al Slytherin de ojos negros... de todas formas, tenía la atención de todos en Slytherin, era adinerado, popular y miembro de una familia de raigambre, además, el matrimonio planeado con Narcissa Lestrange sería beneficioso para el apellido y los ingresos Malfoy.

Pero ya no era un juego, no más. Ahora era más profundo, y si bien los sentimientos de Snape seguía siendo de indiferencia o quizá solamente de un momento de goce y placer, él buscaba clavarse en el corazón del ojinegro.

Era difícil encontrarse de golpe con una situación así.

Sonrió sin su usual arrogancia y se acurrucó al lado de Snape, quien entreabrió los ojos y sonrió de lado al ver el formulario durmiente que era el cuerpo de Lucius a su lado.

"Buenos días, Severus." Susurró, antes de dormirse.

"Buenos días." Y el calor del cuerpo de Lucius, le arrulló hasta que cayó dormido.

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Se sentó en la cama observando a su mejor amigo, quien parecía arrepentido por haberse tomado tan a pecho la situación anterior, aunque con justa razón lo había hecho, y nadie se lo estaba reprochando, sino todo lo contrario, y a él le incomodaba. Por eso mismo, haría lo correspondiente.

"James, yo quiero disculparme por lo sucedido ayer."

James asintió, aceptando su disculpa.

No por nada eran tan buenos amigos, que comprendían y sabían cuando los sentimientos del otro eran verdaderos o no, y James sabía en ese momento que Sirius sí estaba arrepentido.

"No te preocupes por eso." Pronunció, quitando un gran peso de encima del alma de Sirius, quien estaba a punto de arrodillarse y pedir perdón, por ser tan impulsivo y torpe.

Si al menos con Moony las cosas fueran así de sencillas.

"Y, ¿cómo estás?" Quiso saber Prongs, su voz sonó más suave y sus ojos abandonaron toda expresión de molestia o decepción hacia su amigo, comprensión pura brilló en las iris de color oscuro.

El ojiazul sonrió agradecido por el apoyo y la comprensión. Era menos pesada la carga si alguien más le ayudaba o le comprendía... y sabía que aunque inexperta e insegura, el apoyo de su amigo serían de gran ayuda.

"No muy bien." Accedió. "No hay mucho que hacer, de todas formas. Conoces a Remus y esto no se renovará a menos que él lo quiera o lo busque... Conocemos sus reacciones y todo de él."

Un suspiro abandonó sus labios.

"A veces soy demasiado inseguro con él. Lo sé, pero es que... Sabes lo de Snape." Habló.

"La verdad no lo sé." Dijo el moreno. "Siempre evadiste ese tema conmigo."

"Cierto." Aceptó. "Sucede que la serpiente grasienta ésa besó a Moony... y no sé que sucedió conmigo.. desde entonces la inseguridad está matándome y Remus nunca me dijo por qué esa amabilidad con él." Se rió de sí mismo. "¡Merlín, estoy acabado!"

 "Si me preguntan a mí, diría que Moony ha hecho un excelente trabajo contigo, y se encargó de escofinar todo ese orgullo tuyo, reduciéndolo a la nada... ahora no eres más que un cachorrito necesitado de amor, amigo." Rió James. "Y lo que dices de Snape, bien, no es difícil de creer... Moony siempre fue el único que le 'agrad'."

"¡Argh!" Gruñó Sirius, sus ojos azules se apagaron un momento, estaba cansado del sufrimiento. "Ni me lo recuerdes, James."

"Lily me dijo que te envió con Moony. ¿Qué dijo él?" Preguntó.

Sirius cerró los ojos, no quería recordar aquel patético intento de acercamiento hacia su hermoso lobito, quien solamente necesitaba de apoyo, comprensión... estaba muriendo de culpa.

"Está enfadado, eso es seguro. Pero no sé si seguir intentando o simplemente dejar todo por la paz y seguir siendo amigos... éramos buenos amigos, ¿no lo crees?" Preguntó, esperanzado.

James le sonrió.

"Sabes que él te disculpará por tu ¡oh, tan magnífico! error. Así que no te apures, las cosas no se saldrán de control... no por nada Remus siempre ha estado enamorado de ti, y sus sentimientos son demasiado nobles como para no aceptar que él mismo te necesita más de lo que quiera admitir." Confesó.

Hubo un momento de silencio.

"Piénsalo."

Sirius asintió.

"¿Y puedes creer que Evans me culpó de los -20 que ahora tenemos por culpa mía...? sigue diciendo que será imposible que yo los recuperé... que ella tendrá que encargarse de conseguirlos, a menos que queramos perder este año la Copa de las Casas." Soltó un largo bufido.

"Lily es Lily." Bromeó su amigo. "Ya la conoces."

"La chica que enloqueció con las normas." Rió. "Y que volvió un completo enamorado a mi mejor amigo."

Black sonrió ante su comentario. James sólo enarcó una ceja.

"¿Qué me dices de Lupin?"

Sirius se sonrojó.

"¡De acuerdo! A ti te cambió Evans, a mí me cambió Lupin... ¿contento?" Preguntó, su voz sonó un poco cansada... una cosa era hablar de su amor desmedido por él y de la intensidad de su cariño, de las miles de formas en que podría expresar su amor, pero otra muy diferente era que su joven amado le perdonara su falta, estaba seguro que tomaría mucho más que una disculpa, y que sería un largo tramo por recorrer, a menos que Remus tuviera el enorme corazón para perdonarle así, sin más.

"Sí, contento."

"Eso espero. Es complicado decirte cuanto le quiero y él está allá, sufriendo debido a mí error. Hay veces en que me pregunto por qué hago lo que hago, ¿me entiendes? Siempre he demostrado una seguridad anormal en un ser humano promedio, y ahora, de la nada, Remus vino a terminar conmigo. Fue el peor golpe que pueda recibir una persona como yo." Recitó, muchas veces aceptar eso era peor que estar torturándose por lo sucedido con Remus.

Ya no era un Don Juan, al menos con el licántropo jamás lo fue, éste siempre era quien lo dejaba boquiabierto o sin palabras que pronunciar. Sus ojos dorados, la perfección de su piel, la suavidad de su cabello, todo en él era absoluta perfección vuelta realidad en un cuerpo accesible a él.

Ahora, completamente lejos.

"Sirius, no te aflijas, amigo. No creo que Moony sea lo suficientemente despiadado como para dejarte así... con ese sentimiento de sufrimiento que te está consumiendo." James sintió el dolor de su amigo.

Lily estaba llevando la parte difícil, pero él estaba sufriendo a cada palabra de su amigo, no era un descorazonado sino todo lo contrario.

James Potter estaba consciente que cuando una persona realmente siente algo puro por otra, lo último que necesita es el rechazo.

"¿Estás seguro que Moony no está solamente cansado?" Quiso rescatar algún aspecto en su amigo.

Sirius bufó, cansado de analizar eso.

"Él mismo me pidió que me fuera." Confesó, su mente estaba hecha un revoltijo mientras que su corazón almacenaba sentimientos encontrados que se manifestaban en el nerviosismo anormal en él, mientras jugaba con sus dedos. "Cuando llegué me dijo que me quería lejos... y está en todo su derecho, James, de no ser por mí, aún sería secreto de Dumbledore, el profesorado y Los Marauders toda esa situación de su licantropía."

James arrugó la nariz, pensando en una forma de apoyarlo moralmente, pero ninguna se le ocurrió, así que se sentó a su lado y le dio un confortable abrazo.

"No te preocupes, amigo." Pidió con una sonrisa, sus cabellos negros rozaron la mejilla de Sirius. "Lily está haciéndole un lavado cerebral a Moony, no se librará de perdonarte tan fácilmente."

Ambos compartieron una sonrisa que sonó completamente sincera mientras Sirius se limpió una lágrima que se resbaló de sus ojos, rodando libre por su mejilla; el sentimiento estaba acabándole toda la coraza que usualmente le protegía de eso.

Era extraño ver a Sirius sufriendo.

Pero estaba sufriendo por ello, consumiéndose, deseando que el tiempo se regresara, pero ni un giratiempo lo lograría, porque él no estaba autorizado a usar uno.

"¿Crees que las cosas sean lo mismo luego?" Preguntó, esperanzado en recibir un sí como respuesta. Sentía ganas de abrazarse a su amigo porque estaba sintiendo el rechazo de Moony. "Digo, con Moony."

James bostezó de cansancio, no había dormido bien la noche anterior, le sonrió a su amigo, en disculpa y asintió.

"No tienes que agotarte el cerebro, tonto." Pidió con una risa un poco cómica, queriendo hacer reír al Marauder. "Sabes que si te preocupas demasiado las cosas no saldrán a tu favor... Relájate un poco."

Sus ojos negros estaban cerrándose.

"¿Por qué no descansas un poco?" Opinó el de ojos azules, abriéndole espacio en su cama para que el otro pudiera quedarse un rato acostado, descansando de la noche anterior, en que no durmió debido a su aventura.

Prongs asintió.

Cerró los ojos y se cubrió con una manta que le estiró Sirius.

"Descansa, James..." Hubo un lapso de silencio en el que Sirius observó como lentamente James se iba quedando profundamente dormido en su cama, mullida y cómoda, pasó una mano por sus cabellos despeinados y terminó en su mejilla, donde apoyó el envés de su mano. Le sonrió. "Y muchas gracias."

Muchas gracias.

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Continúa...

Notas de Lena:

Yeah! El capítulo 13 está listo y arriba, y me estoy deshaciendo lentamente de este fic... el final se acerca, chicas mías. Sí, no hay forma en que pueda alargarle a menos que el fic vaya perdiendo más sentido del que ya ha perdido. Con Severus y Lucius lo hice muy bruscamente, pero no tengo más tiempo para ellos, ya que hay otros tres fics míos que requieren mi atención. Ojalá no les parezca desesperado, chicas. Hasta el próximo capítulo.

Bueno, estoy actualizando antes porque como dije, ya quiero terminar esta serie... Espero les siga gustando.

Reviews.-

Remsie.- Creo que me he saltado un enorme momento de discusión, pero sé que ustedes no quieren eso, y yo ya no veo el momento de ponerle un 'Fin' a alguno de mis proyectos, y éste es el más cercano a su fin.. en el próximo capítulo es seguro que se reconcilien, a lo mejor hasta con lime incluido, no lo sé, déjenme empiezo a planear uno.

lizzyblack.- Hola! Lamento lo del capítulo anterior, pero debemos tomar en cuenta que Sirius no se vio muy bien haciendo eso, ¡fue muy egoísta! Y es triste la ruptura, pero en el próximo capítulo ya se reconcilian, eso es algo que no planeo posponer durante más tiempo.

Hika-chan.- Te respondo el review de Every Breath You Take. Que bueno que te gustó, y sí, Sirius siempre debe ser correspondido, pero en ese fic se veía muy obsesivo como para que Remus demostrara un amor abierto hacia él. Al menos en éste sí se consumara el amor... °Sonrisa pervertida°