= Culpa, arrepentimiento... y amor. =
Por Lena Hiyasaki.
ADVERTENCIA: Hola! Para todos los homofóbicos y 0 tolerantes de este tema, por favor alejense de este capítulo en especial, porque contiene Lime, lo que significa relación sexual sin ser demasiado explícita, pero aún así. No quiero reclamos!!
Capítulo 15.- # Lime. #
Las manos de Sirius recorrieron el cuerpo de Moony sobre la túnica que estaba vistiendo, apenas podía creer que estaba a punto de realizar aquel acto con su preciado Moony. El mismo que con los ojos cerrados se aferraba a las sábanas, escondiendo el temor que lo incitaba a detener al animago, pero que en ningún momento tomó en cuenta.
Siendo cuidadoso y amoroso, deslizó las yemas de sus dedos por el rostro pálido de su licántropo, sintiendo la delicadez de su piel, su suavidad extrema, sus gestos más relajados que al principio de todo aquello.
Supo que él no se retractaría en ningún momento, puesto que le estaban entregando, no en bandeja de plata, sino en mismísima charola de oro el regalo más preciado de la criatura más perfecta del Universo, la intimidad con Moony fue algo que jamás pensó alcanzar, y ser el primero en su vida le inspiraba a trazar en la piel de su novio las caricias más dulces que alguien hubiera depositado jamás en su piel: llenas de confianza, motivación, el afecto que nadie le profesó jamás, y un amor infinitamente dulce que, a quien no estuviera acostumbrado, le llegaría a empalagar.
Por su mente pasaron imágenes de Remus, sonriéndole, estando con él, brindándole la compañía que él más que nadie siempre necesitó, que se refugiaba tras una sonrisa amable y una personalidad calmada y tímida.
Pero que siempre iluminó hasta los lugares más oscuros que él cruzaba, que siempre llenó de esperanza los corazones de sus amigos y que fue una mano amiga para quienes estaban necesitados, como hizo con Lily y James, aconsejando a la pelirroja a que aceptara alguna de las invitaciones del moreno, quien sí estaba perdidamente enamorado de la prefecta.
Y sintió delicioso contra él, el estremecimiento que recorrió a Moony por toda la espina dorsal, mientras empezaba a acostumbrarse a las manos de su Padfoot por toda la extensión de su piel, mientras empezó lenta y suavemente a remover la túnica y a pasarla suavemente por su cuello, hasta que la logró desaparecer por completo.
Las ropas muggles que llevaban bajo ésta, no fueron impedimento para la sed de más de Padfoot, quien con sumo cuidado, a la par que no rompía el contacto visual con su amado Remus, quien apretó entre sus dedos las sábanas y escondió el rostro en el mullido almohadón.
Su pena estaba siendo levemente desplazada por el sentimiento de confianza que inspiró siempre en él Sirius, los mimos y el afecto que le regalaba antes de empezar con el acto del amor en sí.
No presionándolo directamente, sino siendo completamente dulce, incitándolo a él mismo a participar en su juego de caricias, en las que se esmeraba en complacer, y brindarle el amor que nunca recibió de parte de muchas personas y que lo hizo sentir abandonado, hasta antes de conocer a Sirius, James y Peter... después llegaron Lily y sus demás compañeros, pero nadie más importante que el primero.
Se mordió el labio, evitando un gemido cuando la mano de Sirius empezó a caminar con suavidad por su estómago, recorriendo cada parte nunca antes tocada, nunca antes vista.
Y el beso en su pecho le tomó por sorpresa, sintió escalofríos por todo el cuerpo, en la forma en que su sentido nervioso reaccionaba ante los pinchazos de placer que enviaba su subconsciente de manera constante desde su espina dorsal hasta la punta del dedo gordo.
Arqueó la espalda y los besos se expandieron por todo su torso, desviándose a su cuello, mientras Sirius iba ascendiendo una vez más, para reclamar los labios de Moony antes de empezar con lo que en verdad estaba deseando, ser uno mismo con aquella persona que yacía en la cama, con los ojos entrecerrados, respirando agitadamente.
Un sonrojo hermoso cubría sus mejillas blancas y su cabello despeinado apenas alcanzó a ocultar la mirada ardiente en deseo que tenía en un momento de severa dependencia.
Dependencia con Sirius.
Amor, amor y mucho más amor latía en cada célula de su cuerpo, en su corazón, en cada suspiro, los gemidos que suprimía mientras los dedos de Sirius se aventuraban viajando por su espalda, deteniéndose en sus caderas, donde el ojiazul sabía que ocasionaría un dulce cosquilleo a Remus.
Y deslizó su lengua por un pecho húmedo del sudor del momento, sintió como su Moony tembló de deseo y se aferró a él, tomándolo de los hombros y sintiendo como descendía peligrosamente trazando un húmedo sendero hasta la parte más oculta de su anatomía.
Se mordió los labios y cerró con fuerza los ojos.
Estaban creando una intimidad que lo asustaba, le causaba temor en todo los aspectos, pero con Sirius era con la única persona con quien se permitiría visitar hasta el mismísimo infierno... aquel momento de calor que estaban compartiendo era una prueba de su fiel amor.
Le roía la curiosidad de saber qué se sentía ser uno con el ser amado, por eso mismo le pidió eso a Sirius, él era demasiado introvertido como para pedírselo así como así, pero vivieron tantas cosas en tan pocos días, cosas que pusieron a prueba el amor que sentían uno por el otro.
Y el quiso experimentar el momento del amor real, cuando ellos se volvieran uno en el sexo, haciendo el amor, no solamente un compañero sexual más (cuando menos en la vida de Sirius, porque en Remus, notó el ojiazul, era su primera vez) sino aquel con quien buscaban crear un lazo perpetuo.
Cuando el ojiazul le separó, con mucho cuidado, las piernas, y se posicionó entre ellas, un suspiro le abandonó los labios húmedos de su propia saliva, en el momento en que estuvo mordiéndose con fuerza los labios, tanta que temió lastimarse.
Un suave empujón sobre él y sintió un agudo dolor en su interior, y esta vez, no pudo contener el gemido dentro de sí y gritó desgarrando su garganta... una mano se cerró sobre la suya, y entrelazó sus dedos con los de Sirius.
Embestidas suaves que lo acercaban a su amado Sirius y sus mechones negros que caían sobre su rostro, cosquilleando en su piel pálida, coloreada de un intenso rubor que le daba vida a su expresión de deseo que lo animaba.
Los labios de Sirius jamás dejaron de buscar su cuerpo desnudo, encontrando siempre algún punto que besar o que estimular con su lengua caliente y suave, sujetó a Moony de las caderas y se presionó más contra él... el de ojos dorados volvió a gritar al sentir como dentro de él, Sirius golpeó algo que le causó placer.
Los ojos azules le miraron y se llenó de confianza.
"Te... te amo... S-Sirius." Consiguió decir, jalando hacia sí el rostro de su amante ojiazul, encontrándose sus labios demasiado bruscamente en un beso caliente y ensalivado, en el que la lengua de Sirius entró a la boca dulce de Remus, recorriendo cada canto que él no recorrió antes.
La contracción de los músculos internos de Remus lo excitaba más, y llevó su mano a la parte íntima del cuerpo de su amado, estimulándolo, para que alcanzaran, ambos, al mismo tiempo, el momento culminante de un maravilloso clímax que Sirius buscaba alcanzar en el momento de desenfreno que estaba viviendo.
Golpeó su cadera contra las de Remus y éste, sin poder soportar más el estímulo interno y externo, terminó desbordando su pasión sobre su propio cuerpo... apretando con fuerza, con las piernas, la cintura de Sirius, quien sintió como Remus ejercía una deliciosa presión sobre él y terminó, él mismo, descargándose dentro de su hermoso Moony.
"Te juro que te amo, Moony." Declaró con firmeza cuando se repuso de los residuos del magnifico clímax compartido. Sus dedos jugaron con el cabello de su amado novio, y besó la frente de Remus con amor. "Te juro que te amo."
Pero Remus no respondió ya, porque estaba profundamente dormido, pero la sonrisa que le dedicaba y el abrazo en el que estaban fundidos decía mucho más que el hecho que le hubiera contestado un 'Yo también te amo'.
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x Continúa [Epílogo]. x
Notas de Lena:
Mi primer lime, Sirius x Remus en toda mi vida... Ojalá no haya sido vulgar ni asqueroso, están advertidos todos aquellos homófobicos que crucen la línea... Y las que no, ojalá les haya gustado.
Reviews.-
remsie.- Tienes Razón, la conversación fue muy sencilla entre ambos chicos, pero no podía hacerlo sufrir de esa forma, tú sabes, Remus tiene un corazón de oro y ante el sentimiento de disculpa de Sirius, tenía que decir sí. Aquí tienes el siguiente capítulo, que espero sea como tú lo imaginaste.
saritakinomoto.- Sí, esa pareja es la mejor de todas... Dejémoslos ser, y hey, espero que ustedes hayan disfrutado el lime, y tienes razón, sus reconciliaciones con bien dulces.. ojalá la mía lo haya sido. Y no te preocupes, al menos en este fic ya no hay problemas, porque ya sólo falta un epílogo.
Jeuny.- Hola wapa! No te preocupes de los reviews, que mira yo estuve ocupadísima, pero los fics son mi vicio así que me escapé un poquito de mis 'misiones' o sea, trabajo, y me senté a teclear, pero de ustedes no importa, con que lo lean basta para mí. Oh dios, ya me pusiste a temblar, el epílogo es muy fuera de sí, en lo que a la trama del fic respecta. Pero espero que te guste. Besos!
D.Mo.- Que bueno que te haya gustado la reconciliación. Sobre Lucius, sí, creo que se ve un poco[mucho] desesperado. Bueno, lo que importa es que disfrutes tus vacaciones, y que te diviertas. Don't worry, el epílogo seguirá esperando por ti... Hey, tu sugerencia no pudo ser aceptada... que si no me corren de casa. ¿Carlos Fuentes? Wow, que comparen mi escritura con alguien como él, sí es muy halagador, y bonito. Y aquí tienes el lime... ojalá te guste.
Lil-Evans.- Muchas gracias. Es muy atento de tu parte pensar eso. Levanta los ánimos a cualquiera. Cuídate mucho y un beso, hasta el epílogo.
Hika-chan.- Sí suena divertido si lo dices de esa forma. Y a lo mejor si es una enfermedad, lo malo [bueno] es que no hay una cura definitiva para éste. Gracias por el comentario.
