No se si podréis perdonarme, estoy muy enfadada conmigo misma por no haber actualizado antes pero mi ordenador se estropeó hace una semana aproximadamente y para arreglarlo necesitaba un CD pero cuando por fin logré conseguir el maldito CD va y resulta que no se podía solucionar con eso por lo que he estado una semana comiéndome la cabeza con cómo arreglar el ordenador y hoy por fin he podido, de verdad espero que disculpéis la tardanza, no ha sido mi intención.
Cambiando de tema, nada me ha hecho más feliz que pasar de los 100 reviews!!!! Y siento mucho que la recompensa se haya hecho esperar tanto pero esta cafetera que tengo por ordenador es desesperante!!! En serio que no sabéis lo feliz que me hizo pasar de 100, fue mágico (nunca mejor dicho) De verdad quería darle las gracias a todas aquellas personas que me leen regularmente y dejan su review, todas habéis hecho que este fic siga adelante.
Veréis que en este capitulo no están contestados vuestros reviews, pero al estar sin internet no he podido leerlos detenidamente para contestaros pero mañana a lo sumo subiré un documento en el que contestaré vuestros reviews, además después de tanto tiempo sin leer, creo que tendréis ganas de comenzar a leer el capitulo, que os despejará muchas dudas, o por lo menos eso espero.
Para dejar de enrollarme de una vez, sólo os tengo que dar una última indicación, el fic lo he escrito de una forma extraña, os explico: Draco va contando la historia sentado en el sofá y en frente están Ron, Harry y Hermione ya que Ginny se encuentra a su lado y a medida que va contando la historia va recordando momentos del pasado por eso encontrareis cada cierto tiempo un flashback, seguid las indicaciones de cuando empieza y cuando acaba, para que os aclaréis mejor, los flashback estarán en letra cursiva, vale? Espero que nadie se pierda porque este ese el capitulo estrella!!!!!
Por fin, y en exclusiva les presento el capitulo 8 de Cómo un niño cambia las cosas:
-Tan sólo pasó un año cuando nació Adrian, pero este niño esconde mucho, una de las cosas es su apellido...Adrian Malfoy es en realidad...Adrian Zabinni –dijo Draco mirando a Adrian que se había quedado dormido tumbado en la alfombra-
-Como?? –saltó Ginny inesperadamente- Adrian no es hijo tuyo??
-De verás me crees capaz de tener un hijo con Pansy estando enamorado de ti? –dijo Draco mirándola a los ojos- no me lo habría perdonado, ni siquiera dormíamos en el mismo cuarto Gin, nunca, repito –dijo mirando a Ron- nunca tuve relaciones con Pansy Parkinson
Flashback
Draco salía de la ducha, había pasado el día leyendo unos informes de unos recién iniciados que estaban bajo sus ordenes, después de todo el poder estaba bien para algunas cosas. Se vistió tranquilamente, era casi la hora de la cena y tendría que ver a Pansy, le había mandado una lechuza a su despacho pidiendo cenar con él esta noche por un asunto importante. Salió de su cuarto hacia el comedor, no le hacia ni pizca de gracia cenar con Pansy, siempre había ido detrás de él pero comenzó a sentirse atraído por Ginny Weasley todo había cambiado ya no le gustaba que las chicas fueran por ahí tras él, él solo tenía ojos para esa pelirroja que le volvía loco había llegado a aborrecer a Pansy Parkinson y que mejor castigo por abandonar a Ginny que casarse con la peor mujer que conocía? Su matrimonio casi ni lo era, estaban juntos cuando se esperaba que lo estuvieran, de cara a los demás, pero el padre de Draco sabía lo que había. Draco y Pansy dormían en cuartos separados, rara vez cenaban juntos y nunca salían juntos a no ser que fuera imprescindible. Sumido en sus pensamientos Draco llegó al comedor, Pansy ya estaba allí visiblemente nerviosa aunque ninguno de los dos articuló palabra durante la cena. Una vez hubieron acabado Pansy se sentó en uno de los elegantes sillones que estaban junto a la chimenea.
-Me vas a decir que era ese asunto tan importante o me voy a dormir ya? –dijo Draco arrastrando las palabras mientras veía como la morena se sentaba-
-No, espera –dijo levantándose- es que...bueno, esto es algo complicado Draco...yo...
-Quieres soltarlo de una vez? –dijo fríamente-
-Yo...estoy embarazada Draco
-Ah, muy bien –dijo de forma indiferente y se encaminó a la salida-
-Draco, no quieres saber quien es el padre? –dijo Pansy con voz entrecortada-
-En el fondo me da igual, sé que no soy yo pero ya que te pones...-dijo girándose hacia donde se encontraba Pansy-
-Es Blaise Zabinni
-Mmm debí imaginarlo, sois los dos iguales, igual de rastreros y repugnantes –dijo con una mueca de asco- bueno, pues que os vaya bien
-Sabes que no puedes dejarme Draco, este niño te puede ser de gran utilidad ante Voldemort –dijo con aires de superioridad-
-Y quien ha dicho que yo quiera algo de él?
-Siempre lo has querido, eres su mejor mortífago y yo también estoy en sus líneas, la recompensa por continuar su línea de poder será mucha y tu puedes ser el gran beneficiado
-Olvídame Parkinson! –dijo Draco con furia y se fue a su cuarto-
A la mañana siguiente Draco fue a ver a su padre y le contó sobre el embarazado de Pansy, incluido quien era el padre.
-Hijo, Pansy Parkinson tiene razón, la recompensa porque ese hijo siga tus mismos pasos puede ser enorme
-No quiero ninguna recompensa además no le deseo mi vida ni a mi peor enemigo –dijo Draco mirando al suelo-
-De que hablas Draco? –dijo su padre con furia- tu educación ha sido excepcional, siempre has tenido lo que has querido, siempre has querido servir a Voldemort, tener poder, tu tan ansiado poder sobre los demás!!
-Y de que me sirve padre? De que me sirve ser el mortífago más poderoso que está en las filas de Voldemort??
-Hijo mío, con poder todo es posible, puedes conseguir todo lo que desees
-No he conseguido a la mujer que amo –dijo Draco con tristeza y furia-
-No empieces con eso Draco Malfoy! Esa pobre Weasley no es nada ni nadie, lo entiendes? Fue un simple capricho, no te he educado para que acabes arruinando tu vida con esa pobretona!
-Tranquilo, ya te encargaste tú de arruinármela
Draco se dirigió a la salida de la casa cuando su padre lo alcanzó por detrás por lo que se giró quedando a escasos metros de su padre
-Ese niño llevará el apellido Malfoy y ante los ojos de Voldemort será el hijo de su mejor sirviente –dijo seriamente Lucius- espero que no desacates mis órdenes
-No padre –dijo Draco resignado-
Fin del Flashback
-Nueve meses después ese niño nació, y se llamó Adrian Malfoy –continuó Draco- . Zabinni fue sobornado por mi padre para mantener la boca cerrada y Pansy sabía que debía mantenerla por su bien. Pero todo cambió al año de nacer Adrian, se convocó una reunión de gran importancia, todos los mortífagos asistieron y me sorprendió que Pansy llevara a Adrian a esa reunión, pero ella sabía porque lo hacia. Todos sabíamos que el combate definitivo se acercaba, Harry era una amenaza cada vez mayor y se debía actuar ya o sería demasiado poderoso –dijo Draco mirando a Harry- Tras una reunión sobre la estrategia a seguir contra Harry, Voldemort nos pidio a Pansy, a Lucius y a mi que nos quedáramos, quería asegurar su poder.
Flashback
-Parkinson, Malfoy y tu Lucius, quedaros
Los tres se quedaron sentados en la sala mientras los demás salían de la estancia.
-Todos sabéis lo importante que es la lucha final, según la profecía o Potter o yo moriremos esa noche, sé que saldré vencedor pero aún así debo asegurarme que mi reino de poder oscuro, maldad y sangre limpia seguirá en el mundo mágico, por ello depositaré parte de mi poder en ese niño –dijo señalando a Adrian- y tú Draco Malfoy serás altamente recompensado, serás mi mortífago más poderoso, todos te temerán incluso tu padre deberá temerte.
Fin del Flashback
-Mediante una oscura ceremonia, Voldemort pasó parte de su poder a Adrian, de apenas un año de edad y yo recibí mi recompensa, notaba como el poder fluía por mis venas inundándome pero eso que años atrás me habría parecido maravilloso ahora me mataba por dentro. Los extraordinarios poderes de Adrian se llevaron en secreto algún tiempo, pero Pansy se fue de la lengua y se lo contó al padre de Adrian
Flashback
-Al final te has salido con la tuya no Malfoy?
-No se de que me hablas Zabinni
-No lo sabes? Has conseguido todo el poder, eres el mortífago más poderoso y todo gracias a mi hijo!! Y encima Voldemort le ha dado el privilegio de compartir sus poderes sólo porque cree que es hijo tuyo cuando en realidad el apellido Zabinni tendría que acompañar su nombre!!
-Mira Zabinni –dijo Draco furioso cogiendo a Blase Zabinni del cuello y empotrándolo en la pared- te lo diré una sola vez, me das igual tú, tu hijo y tu asquerosa Parkinson, lo entiendes? – Zabinni asintió asustado- Y ahora, lárgate de mi vista sucia...
-Comadreja? –dijo Zabinni con una sonrisa, él había estado en Hogwarts y sabía que Draco continuaba enamorado de Ginny-
Draco no pudo contenerse más y le dio un tremendo puñetazo a Zabinni cuya nariz comenzó a sangrar abundantemente mientras Draco se iba escuchando los gritos de dolor del moreno.
Fin del Flashback
-Al principio todo fue bien, pero poco a poco mis nuevos poderes fueron siendo más poderosos que yo mismo, me estaba volviendo loco, no podía controlarlos, mi agresividad se incrementó y cada vez pensaba más en Ginny, creía morir cada noche cuando todo era silencio y sólo escuchaba su voz, su risa y en mi mente se recreaba su figura, su pelo, su olor...Finalmente algo hizo que me decidiera de una vez por todas, mi padre fue detenido por Longbottom, cualquiera lo diría en Hogwarts –dijo Draco irónicamente- y mi padre fue llevado a Azkaban y allí fue condenado a ser besado por un dementor. Eso lo cambió todo, ya no tenía a mi padre para decidir por mi, tenía veintidós años y por fin, sabía lo que tenía que hacer. Esa misma noche fui a ver a Lord Voldemort para negarme a su poder, para traicionarle, para ser de nuevo Draco Malfoy...
Flashback
La noche era cerrada, ni una sola estrella se había armado de valor para salir aquella noche.
Draco tenía miedo, pero estaba seguro de lo que iba a hacer, nunca había estado más seguro de nada, excepto de que amaba a Ginevra Weasley , sabía que la traición a Voldemort era pagada con la muerte, pero estaba dispuesto a ello, si tan sólo pudiera verla una última vez...
Se encaminó decididamente a la chimenea, iba elegantemente vestido, completamente de negro, muy sobrio, con la mente despejada y centrada en lo que debía hacer, pero por primera vez le hizo caso al corazón y con polvos flu se dirigió a la madriguera.
Era más de media noche por lo que todos los Weasley dormían, subió lentamente las escaleras, él había estado antes en la madriguera, pero no fue una gran experiencia por lo que no se conocía la casa, abrió una puerta del segundo piso y encontró a Ron roncando plácidamente, se dirigió a la puerta del final del pasillo y allí estaba ella, con una camiseta de tirantes y un minúsculo pantalón, su melena rojiza coloreaba la almohada y su cara de niña inocente alumbraba aquella oscuridad. Se sentó en el borde de la cama, junto a ella y le acarició suavemente la cara, ella se movió instintivamente y Draco pudo escuchar como entre sueños pronunciaba su nombre
"Si preciosa soy yo, vengo a despedirme, sólo quería decirte que siempre te he querido, y siempre te querré. Sé feliz por mi Ginny" susurró Draco mientras sus dedos se perdían por el mar de fuego de su pelo.
Draco salió de la misma forma por la que entró a la casa y se dirigió al lugar donde Voldemort estaba esperándole.
-Buenas noches Draco Malfoy, sabía que querías verme
Draco se acercó al gran sillón donde Voldemort descansaba, un enorme basilisco dormido, pero siempre preparado, yacía a su lado, al llegar al sillón era imprescindible hacer una reverencia para poder dirigirse a Lord Voldemort, pero Draco ni se inmutó, ya no era siervo de nadie.
-Señor, vengo a comunicarle que esta marca ya no arderá más en mi piel, sus poderes ya no son recompensa para mi, Draco Malfoy no será siervo de nadie ni se arrodillará ante nadie, estar entre sus filas nunca fue un honor para mi y ahora que mi padre ha muerto ya no quiero ser su más fiel esclavo.
-Te di todo mi poder, eres el más fuerte, el más poderoso, el más temido, compartí con tu hijo mi poder como recompensa a tu lealtad, y esta es la recompensa que recibo? Tu traición será duramente castigada
-No le temo a la muerte, mi alma murió en el mismo instante en el que la marca tenebrosa ardió en mi brazo
Fin del flashback
-Pasé varias semanas en una mazmorra en la que permanentemente era de noche, no sabía en que día me encontraba ni si estaba vivo o muerto, aunque por el dolor que sentía sabía que era un hombre vivo que deseaba morir. Cada día sufría tremendas torturas que con la maldición crucio me eran impuestas, pero nunca salió un grito de mi boca ni ninguna lágrima se derramó por mi cara, era un Malfoy y no fui educado para rendirme.
A los dos meses de torturas Voldemort vino a verme, me liberó pero me amenazó con que mataría a todos mis seres amados hasta que volviera a sus filas, ya que no podía permitirse matar a un mortífago tan poderoso.
En ese momento, temí por la vida de Ginny, todos los que habían coincidido
conmigo en Hogwarts sabían que yo quería a esa pelirroja y que haría todo antes de que ella sufriera, incluso volver a las filas de Voldemort, me pasé día y noche vigilando a Ginny, donde iba, con quien, y que hacía, era difícil no ser visto, más siendo una persona de poder y estando los mortífagos tan perseguidos pero no podía dejarla a merced de él. No se cuanto tiempo pasó, semanas, más bien meses en los que era la sombra de Ginny sin que ella lo supiera, pero todo cambió una noche.
Era el segundo cumpleaños de Adrian, su madre había preparado una gran
fiesta, después de todo su hijo era el niño de dos años más poderoso detodo el mundo mágico, pero yo ni siquiera me había molestado en aparecer por allí estaba demasiado ocupado intentando proteger a Ginny.
Eran las seis cuando llegué a casa, el silencio lo inundaba todo, incluso
los decorados de la fiesta de Adrian estaban intactos, sabía que algo iba
mal, pero no esperaba que Pansy estuviera muerta...
Flashback
Draco apareció en el vestíbulo de su mansión, esperaba que Pansy saliera a recibirlo tipo esposa perfecta, después de todo tenían que disimular delante de los invitados de la fiesta de Adrian pero no fue así, todo era silencio en la enorme mansión. Paso al comedor y allí todo estaba intacto por lo que comenzó a preocuparse, que había pasado allí?? De repente oyó algo, se dirigió a las escaleras y descubrió que el ruido venía de un cuarto de arriba, era el llanto de un bebe...Adrian...
El joven de ojos grises comenzó a despreocuparse, ese niño no era hijo suyo, no tenía porque ir a atenderle, si lloraba que fuera su madre a calmarle!
El tiempo pasaba y el llanto no cesaba, Draco subió con desgana las escaleras hacia el cuarto del pequeño Adrian, allí solo estaba el pequeño de pie en la cuna llorando desconsolad. Draco hizo un esfuerzo y cogió al moreno en brazos apoyando su cabeza contra el musculoso hombro de él lo que hizo que poco a poco el niño se calmara. Con Adrian todavía en brazos Draco fue en busca de Pansy, como se le ocurría dejar al niño así? No tenía cuidado ni de su propio hijo. Pero todos estos pensamientos se disiparon al entrar en la biblioteca, allí tirado en el suelo con expresión de miedo se encontraba el cuerpo de Pansy Parkinson y una nota a su lado.
Tu traición sería castigada con la muerte pero los humanos con sentimientos como tu sufren más al ver morir a las personas que aman que con su propia muerte, sería fácil matarte, todo habría acabado pero yo no quiero que mueras quiero que vuelvas a tu señor, a serme fiel y usar tus poderes para matar, torturar y limpiar el mundo mágico de sangres sucias. Todavía estás a tiempo de rectificar Draco Malfoy sino, la matanza continuará, quien sabe quien será el siguiente, tu madre, tu hijo, tu amante...
Espero tu vuelta a mis filas.
Draco arrugó la nota y la quemó con un movimiento de su varita, no podía arriesgarse a que muriera más gente por su culpa, sobre todo Ginny. Pasó toda la noche en vela, esperando algún movimiento del señor oscuro, porque no vendrían a por él de una vez? Tan difícil les era matarle? Porqué tanto interés en que volviera a sus filas? Él podía hacer poderoso a cualquier mortífago que se propusiera, seguro que ese Zabinni estaría dispuesto a todo por un poco de poder...
Sumido en sus pensamientos se quedó dormido en un sillón del vestíbulo, pero de repente se despertó, lo tenía todo claro y sabía donde tenía que ir. Comenzó a meditarlo todo, cogió a Adrian de su cuna todavía dormido y se dirigieron a la chimenea desde donde gritó "Hogwarts, colegio de magia y hechicería"
Fin del flashback
-Cuando vi lo que había pasado, tenía claro a quien debía acudir y me fui a Hogwarts con Adrian.
Le conté todo lo pasado a Severus Snape, él me comprendió, después de todo él también fue mortífago y traicionó a Voldemort. Tuvimos una reunión con Dumbledore que aunque cada día estaba más mayor su sabiduría aumentaba a cada momento, ellos me aconsejaron permanecer en Hogwarts por un tiempo, la lucha final se acercaba y si Voldemort moría los mortífagos irían en busca de Adrian ya que su poder era mucho y podría convertirse en un ser con mucho poder al que nadie podría vencer, es decir que mi hijo podría convertirse en el sucesor del mismísimo Voldemort y quien sabe si no sería incluso más peligroso, por eso debíamos poner todo nuestro empeño en protegerle.
Ese tiempo que pasé con Adrian en Hogwarts me hizo acercarme más a él, incluso llegué a quererle aunque no fuera mi hijo, supongo que nos necesitábamos mutuamente, ya no le protegía por ser un peligro para el mundo mágico sino por ser parte de mi, ibamos a los partidos de quiddich, le ayudaba a montar en escoba, y yo ayudaba a Severus en algunas de sus clases de pociones, la verdad es que fue una buena época, pero todo cambó la noche en que Dumbledore reunió a todos los profesores, a mi y a Adrian en el gran comedor para darnos la noticia de que finalmente había estallado la guerra final y que él y Snape debían partir para ayudar a Harry, todos los demás profesores y yo quedábamos al cargo de los alumnos y sobre todo de Adrian, al día siguiente mandamos a todos los estudiantes a sus respectivas casas con trasladores, ya que no podíamos arriesgarnos a llevarlos en el expreso y los profesores se quedaron en el castillo para protegerlo y proteger a Adrian en caso de que todo saliera mal.
Todo ese día sentía como mi marca ardía en mi brazo, cada vez me quemaba más, Lord Voldemort estaba convocando a sus mortífagos, la marca estaba realmente roja y quemaba como la primera vez, era la lucha final.
Esa noche nadie durmió, excepto Adrian, parecía que él ya sabía lo que iba a suceder al final y no estaba preocupado, todos los profesores se juntaron en el gran comedor esperando que todo cesara, el cielo estaba completamente negro, ninguna estrella se había atrevido a salir y cada cierto tiempo se veían relámpagos verdes, cada vez moría más gente y la marca poco a poco fue haciéndose menos intensa, Voldemort estaba perdiendo poder pero la pelea sería larga y comencé a confiar realmente en que Potter podría acabar con Voldemort.
Gracias a Merlín, muchas horas después Harry acabó de una vez por todas con Voldemort, me sentí liberado, noté como mi marca dejaba de arder en mi piel, es más sentía escalofríos por mi brazo y mi que poco a poco esa marca roja comenzaba a desaparecer, al principio me preocupé, no sabía que significaba eso ni si a todos los mortífagos les había pasado lo mismo. Por suerte, a la mañana siguiente Dumbledore apareció y me dio una explicación a lo sucedido con mi marca
Flashback
-Director, me alegra que haya venido, ya comenzábamos a estar preocupados por usted y el profesor Snape, estoy convencido de que fue un enfrentamiento muy duro y me da rabia no haber podido participar y ayudarles
-Querido Draco, nos has ayudado, aquí hacías más falta que allí, te lo aseguro. Que tal está tu brazo?-dijo Dumbledore con una sonrisa-
-De eso quería hablarle, mi marca ha desaparecido y no le encuentro ninguna explicación
-Draco, yo si tengo una explicación, sólo hay dos mortífagos a los que les ha desaparecido la marca y son ustedes dos –dijo Dumbledore dirigiéndose a Snape y Malfoy que se encontraban en el despacho- Su traición a Lord Voldemort fue sincera, su corazón no es maligno y por su sangre no corre la maldad de todos los siervos de Lord Voldemort, por eso una vez ha acabado todo vuestras marcas han desaparecido porque ustedes nunca debieron tenerlas y es justo que a las personas buenas de corazón se les de una nueva oportunidad, ahora deben aprovecharla por el bien del mundo mágico.
-Y ahora? Que pasará con Adrian? –preguntó Draco-
-Severus y yo hemos estado hablando y creemos que lo más oportuno es que ustedes dos se queden aquí hasta que de comienzo el nuevo curso ya que aunque Voldemort haya muerto y desaparecido para siempre, sus mortífagos continúan en libertad y pueden ir a buscarle por eso daremos algo de tiempo a los aurores para que los capturen y ustedes dos puedan vivir tranquilamente siempre conociendo la responsabilidad que usted tiene con la educación de ese pequeño ya que si sus poderes son orientados hacia el bien, puede convertirse en uno de los magos más poderosos de la historia del bien del mundo magico.
Eso sí, usted puede salir de Hogwarts y entrar siempre que quiera ya que necesita comenzar de nuevo para darle una estabilidad al pequeño Adrian Malfoy –dijo Dumbledore con una sonrisa-
Fin del flashback
-Mi marca desapareció para darme otra oportunidad, no me hice mortífago por voluntad propia sino por ordenes de mi padre, al morir Voldemort mi vínculo con él también murió, le había traicionado, ya no estaba en sus filas y a Severus Snape y a mi se nos liberó de la marca tenebrosa para poder arreglar los fallos que nos llevaron a filas del maligno, es decir que mi corazón es puro y mi exterior tenía que mostrar lo mismo que mi interior. Cuando los mortígfagos estuvieron encarcelados y condenados Adrian y yo por fin pudimos tener una vida normal, yo cree mi empresa y en este año he criado a este niño lo mejor que he podido, como un padre.
Draco por fin suspiró había contado todo su pasado, toda su historia y un sentimiento de libertad le invadía, sintió la cabeza de Ginny estaba apoyada en su hombro y una solitaria lágrima resbalaba por su mejilla.
-Siempre supe que el Draco Malfoy al que yo amo no era un mortífago –dijo Ginny con una tímida sonrisa-
El rubio la besó dulcemente en los labios que eran suaves y estaban calientes y enrojecidos, le dio igual que estuvieran delante del cara rajada, la sangre sucia y el menor de los Weasley, él necesitaba sentir el calor de Ginny en ese instante, por fin se había desencadenado de su pasado. Pero Ron interrumpió el beso de forma brusca, se levantó y se puso delante de Malfoy
-Vale, ya nos has contado tu conmovedora historia, pero ahora me dices que tiene todo esto que ver con los mortífagos que han escapado??
-Weasley has estado escuchando o tu cerebro todavía no ha vuelto de su paseo matutino??-dijo Draco enfurecido-
-Ron –dijo Hermione intentando tranquilizar al pelirrojo- uno de los mortífagos que ha escapado es Blaise Zabinni, el padre biológico del niño y si este pequeño es tan poderoso como Malfoy afirma, vendrán a por él para intentar sembrar de nuevo el terror en el mundo mágico, y es eso lo que debemos impedir
-Cuenta con mi ayuda Malfoy, reconozco que no eres la persona a la que más me gustaría ayudar en una lucha como esta, pero no quiero pasar de nuevo por un infierno como el de Voldemort, muchas personas inocentes han muerto ya –dijo Harry sin levantar la mirada del suelo-
-Pues yo no pienso ayudarle!!! –dijo Ron gritando- encima que se acuesta con mi hermana, la deja tirada, y se hace mortífago pretende que le ayude?? Os recuerdo que Draco Malfoy siempre ha sido nuestro peor enemigo!!
-Ron, ya no luchamos por una copa de casas, sino por la paz en el mundo mágico y que Adrian esté en buenas manos es esencial para ello. Además te recuerdo que eres auror y que yo sepa ahora tu responsabilidad es encarcelar a esos mortífagos es decir, que quieras o no, vas a tener que luchar, sino por ese niño, por tu trabajo –dijo Hermione de forma calmada pero contundente-
-Pues me pondré enfermo!! Pero no pienso beneficiar a un Malfoy, vosotros haced lo que queráis! –dijo Ron saliendo del comedor tras un portazo que hizo que Adrian se despertara-
El pequeño Adrian se desperezó lentamente y se restregó los ojos, tras unos minutos de silencio se quedó mirando a su padre.
-No tardarán en encontrarme papa, es mejor que vayamos a un sitio mejor esta casa podría quedar hecha pedazos por la pelea –dijo Adrian de forma clamada pero seria-
-Tranquilo hijo, antes debo llevarte a un sitio seguro
Draco se levantó y cogió en brazos a su hijo y se dirigió a la chimenea, Ginny se levantó corriendo y fue hasta él, no pensaba dejarle solo ahora.
-Harry, en una hora te veo en mi mansión, acudirán allí, estoy seguro. Nosotros llevaremos a Adrian junto a Dumbledore, él sabrá protegerle.
-Ok Draco, allí estaré, intentaré llamar a algún auror más, aunque no sepan de que va esto, deben dar caza a esos mortífagos. Longbottom estará encantado de luchar.
-Gracias Harry –dijo Draco con una mirada sincera-
-De nada Draco, me debes una
Poco después las tres figuras que estaban dentro de la chimenea se encontraban en el despacho de Albus Dumbledore.
-Buenas noches Malfoy –saludó el ya envejecido director- señorita Weasley y como no, el pequeño Adrian Malfoy! –dijo alborotándole el pelo al pequeño-
-Director, venía para dejar a Adrian con usted, una vez ya nos protegió y creo que éste es el lugar más seguro para él, si los mortífagos vencen esta vez tardarán en saber donde está escondido mi hijo y usted tendrá tiempo de pensar algo.
-Tranquilo Malfoy, la pelea será dura pero a peores batallas se han enfrentado ustedes
-Si, pero en ninguna estaban en juego la vida de mi hijo y de la persona a la que amo
-Me alegran escuchar sus palabras, son señal de que lo va a dar todo de usted y además contará con la ayuda de Severus, la Srta. Weasley, la Srta. Granger y los Srs.Potter y Weasley.
-Ron se ha negado a ayudarnos –dijo Ginny con un gesto de tristeza- No se preocupen, confío plenamente en ustedes. Es hora de que se vayan, ya les están buscando y es mejor que les encuentren allí y no aqu
Draco se dirigió a Adrian, que estaba de pie cogido de la mano de Dumbledore y lo abrazó con todas sus fuerzas
-Adrian, recuerda quien eres, tu apellido no hace honor a tu persona, recuerda tu educación pues de ella depende el futuro del mundo mágico haz siempre caso de Dumbledore, él sabrá aconsejarte y...nunca me olvides hijo. Nos veremos pronto
-Claro papa, te estaré esperando mañana y por tu bien espero que vengas a por mi...ya sabes la mala leche que tiene un Malfoy –dijo guiñándole un ojo a su padre-
Ginny se arrodilló ante el pequeño Adrian, le dio un suave beso en la frente y le abrazó sin poder mediar palabra
-Cuida a papa Gin, no quiero que le pase nada. Y tu ten cuidado, me gustas como nueva mam
Ginny esbozó una suave sonrisa y se levantó rápidamente, de repente notó la mano de Malfoy entrelazándose a la suya.
- Debéis iros, ya están allí –dijo Dumbledore de forma seria-
pequeño de pelo azabache.
Que os ha parecido??? Espero vuestras opiniones y deciros de nuevo que siento profundamente haber tardado tanto en actualizar!
Pronto os subiré vuestros reviews contestados del capitulo anterior
vale??
OS
QUIERO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
