Muchas gracias a Kurogane, mi primer reviewer :3 y a todas las demás personas que se tomaron la molestia de leer esto x.o..

The Center of the Universe
Capítulo II- La Bruja.

Laberintos Subterráneos del desierto de Gen. 4:32 a.m.

Incluso después de que Andrómeda contara la forma en la que una familia de nobles le había rescatado cuando la colonia se dispersó y el hecho de que había vivido feliz y protegida hasta aquel día, cuando sus padres adoptivos murieron en un atentado sorpresa en la pequeña ciudad en donde había crecido, Sirius no parecía estar lo suficientemente tranquilo.

Realmente no habría podido estarlo...

Frank Longbottom había confesado estar presente mientras aquel Death Eater tomaba la vida de Lillian Evans, y Sirius Black, en un arranque de ira, se le había tirado encima a golpes, gritando, histérico.

"¡¿Estás diciéndome..?!" exclamó, con la voz quebrada y los ojos llenos de lágrimas, mientras se derrumbaba sobre el cuerpo de un agotado Frank. "¡¿Estás diciéndome que la vida de Lily era MENOS importante que la de Alice?!"

Frank no respondió. Había levantado la mirada también emborronada por el llanto hacia el techo de la gruta y jadeaba levemente, con un labio partido. Sabía bien que no, que ni siquiera la vida de Alice era más importante que la de Lily; ninguna vida era más importante que otra, era solo que él no había podido hacer nada... Aquel Death Eater había estado torturando a Alice y la hubiese matado también si él no hubiera hecho nada al respecto...

Sirius también hubiese hecho lo mismo de haber estado él ahí.. Habría ayudado a Lily sin importarle qué pudiese sucederle a Alice y..

El cuerpo entero de Frank se sacudió con el llanto. Sus mejillas se ruborizaron fuertemente y, torpemente, apretó los hombros de Sirius, avergonzado.

Sabía bien que no era así.. Sirius hubiese hecho hasta lo imposible por rescatarlas a ambas, y en cambio, él se había cerrado a disparar solamente al soldado que había atrapado a Alice, dejando que el otro le destrozara el estómago a la mejor amiga de su prometida...

Se daba asco a sí mismo...

Entonces Sirius se inclinó, torpemente, y cabeceó.

"Está bien.." balbuceó, tratando de ahogar sus lágrimas. "Sé que tú no tuviste la culpa.. Es solo que..." y ya no dijo más, pero Frank lo comprendió. Se abrazaron torpemente, en una disculpa silenciosa, mientras que sus compañeros les observaban desde una esquina, sin decir nada.

Rompiendo el abrazo, Black se incorporó. Se limpió el rostro bruscamente con una mano y lanzó una mirada cansada a sus amigos.

"De cualquier forma.." murmuró, agachándose para tomar las pocas cosas que Bilius había logrado rescatar para él antes de escapar. "Será mejor que me vaya."

Peter arqueó una ceja.

"¿A dónde?"

"A buscar a Regulus, claro está." respondió el más alto, mientras se acomodaba las gafas para el desierto. "Los Death Eaters se lo llevaron y es mi deber como hermano mayor ir a buscarle."

Bilius se puso de pie, sin decir nada, y caminó hacia la salida de la caverna en donde se encontraban. Las estrellas brillaban altas en el cielo oscuro, y lejos, abajo, el horizonte comenzaba a pintarse de tonos azulados. Miró la caída que seguía a la boca de la cueva y sonrió, débilmente, sin mirar a Sirius.

"¿Y puedo saber cómo vas a hacerlo?"

Dándole todavía la espalda, con la mirada fija dentro de la oscuridad inescrutable del túnel frente a él, Sirius levantó la cabeza.

"Eso es lo que menos me importa ahora. Esos desgraciados tienen a mi hermano y yo no me voy a quedar de brazos cruzados, esperando a que le maten a él también.."

Gimiendo débilmente, Andrómeda se encogió de hombros y se recargó contra la pared. Peter le dio una palmadita en el brazo izquierdo y ella le sonrió, agradecida. El muchacho se arrinconó también contra la pared, levemente ruborizado.

Bilius se echó un mechón del descuidado cabello rojo hacia un costado y giró sus ojos verdes hacia Sirius, quien permanecía de pie a algunos metros de él.

"¿Y cómo piensas llegar hasta él?"

"¡No lo sé, pero estoy seguro de que lo tienen en la Dakria y si lo amerita, pienso ir hasta allá por él!"

"¿Y enfrentarte tú solo al ejército que se llevó la vida de Lily? ¿¿Eso pretendes??"

"¡¡Haré lo que sea necesario para vengar la muerte de Lillian!!" exclamó Sirius, apretando los puños.

Bilius sonrió, retirando de sus labios el cigarrillo que había encendido hacía algunos minutos.

"Por eso lo estás haciendo, ¿No es así?" dijo, con voz somnolienta. "En realidad no te importa lo que le pase a Regulus, pero no deseas quedar como un idiota que permite que su prometida muera sin hacer nada al respecto.. ¿O me equivoco? Dejarás que tu orgullo te arrastre hacia el suicidio..."

Sirius guardó silencio; sus hombros se desplomaron suavemente, derrotados, e inclinando la cabeza, se dejó caer de rodillas sobre el suelo rocoso. "No lo entiendes.." dijo, entre sollozos. "Lillian era mi vida... ¡¡No sabes lo que ella significaba para mí!!" sus manos apretaron la tierra entre los puños y las lágrimas comenzaron a embarrar su rostro. Andrómeda se acercó hasta él y lo envolvió en un abrazo comprensivo, viendo a Bilius Weasley de mala gana. El pelirrojo simplemente frunció el ceño y volvió a llevarse el cigarrillo a la boca.

"Tal vez no." repuso, soplando un halo de humo hacia la madrugada oscura que se cernía sobre el desierto de Gen. "Pero esa no es la forma en la que Sirius Black actuaría de estar en sus 5 sentidos."

Frank carraspeó, asintiendo levemente, y Peter se remitió a encogerse todavía más.

"¿Ah, no?" inquirió Black, con un suspiro ronco. "¿Entonces cómo actuaría él?"

Bilius sonrió. "Primero que nada, buscaría algo para comer."

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5:20 a.m.

Había tres ratas del desierto y una serpiente. Frank había encendido una pequeña fogata mientras Bilius volvía, con lo poco que había podido conseguir en media hora, envuelto hasta las orejas con el traje de supervivencia y con el cabello rojo cubierto de arena.

Andrómeda estaba sentada en una esquina, conversando con Peter de algo que parecía hacerles ilusión, y Sirius simplemente se conformó con permanecer de pie en la boca de la caverna, observando el desierto que se extendía ancho frente a ellos, a más de 100 metros hacia abajo.

El cielo brillaba ya con el resplandor opaco de la mañana gris que comenzaba a amanecer, y lejos, un águila chillaba mientras daba vueltas alrededor de cierto punto entre la arena.

Sirius inclinó la cabeza. Estaba a más o menos la distancia que habían recorrido el día anterior, mientras escapaban, y suplicó a su cerebro para hacerse a la idea de que simplemente se trataba de una lombriz muerta que las aves de rapiña habían encontrado por la mañana, yerta sobre la arena fría.

Escuchó pasos acercándose, junto al crepitar de las brazas, y pudo ver de reojo el perfil de Bilius Weasley a su lado. Había encendido un nuevo cigarrillo y lo sostenía con dos dedos contra sus labios (A/N: por alguna extraña razón me imagino a Bilius como Sanji-samaaa TwT..). Las cenizas ardían iluminando débilmente su rostro entre la oscuridad de la cueva.

"Lo primero que tenemos que hacer es cerciorarnos de que los demás han logrado sobrevivir.."

Sirius no respondió. Realmente se preocupaba por el grupo que lideraba, pero...

"Si encontramos a Gudgeon[1], tal vez nos resultaría más sencillo buscar una forma para rescatar a Regulus."

"¿¿Qué te hace creer que Gudgeon nos ayudaría??"

Davey Gudgeon tenía 18 años y había sido nombrado lider supremo de la Colonia el día en que su padre murió. Era mucho más alto y bien parecido que el resto (incluso más que Sirius o Regulus Black), pero de la misma forma más engreído, estúpido e impulsivo. Frank y Bilius le habían perdido de vista el día anterior, mientras guiaban a un grupo hacia la parte más profunda de las grutas, y aun no habían visto rastros de él.

"Salvé su vida hace menos de un mes, así que es lo menos que puedo esperar en agradecimiento." sonrió Weasley, frotándose la nuca. La arena cayó suavemente sobre sus hombros y Sirius estiró una mano hacia él para retirarla de su ropa. Bilius arqueó una ceja y sujetó la mano del chico con la suya. "No te preocupes, Sirius.. Recuperaremos a Regulus".

Black lo miró en silencio por un momento, antes de retirar su mano y darse la media vuelta. Frank había retirado ya las ratas del fuego y les llamaba para desayunar.

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Una hora más tarde, mientras Peter, Andrómeda y Frank (que tenía varias heridas tras su enfrentamiento con los Death Eaters) dormían, la figura de Sirius Black se escurrió hacía la salida del túnel. La mañana había llegado ya, pero aun estaba oscuro, como la mayor parte del tiempo en Gen.

Sentándose en una roca cualquiera a pocos pasos de la caída, Sirius soltó su pelo. Las hebras oscuras cayeron en cascada sobre sus hombros y su espalda y sacudió su cabeza suavemente. Realmente le estaba haciendo falta un baño... Dirigió una nueva mirada hacia el horizonte, viendo cómo el sol comenzaba a salir a lo lejos, entre las dunas y las montañas estériles, y gruñó.

"No puedo creer que estemos perdiendo el tiempo aquí.." echó las manos hacia atrás de su cabeza, tratando de volver a atar su cabello y pensando en lo que podrían estarle haciendo a su hermano menor mientras ellos descansaban, y de pronto sintió cómo un par de manos más se envolvían alrededor de las suyas.

Volvió el rostro. Bilius lo observaba, inclinado sobre su cuerpo. Esta vez no estaba fumando.

"¿Qué haces despierto?" masculló Sirius, tirando de sus extremidades hacia el frente.

Sin embargo el pelirrojo no lo soltó. Apretó más sus manos y se inclinó más hacia él, con los ojos entrecerrados por el sueño. "Eso mismo te pregunto yo a ti." su aliento golpeó el cuello de Sirius y éste se estremeció ligeramente. "Estás muy cansado.. deberías estar durmiendo."

"Yo no estoy cansado." se defendió el otro. Bilius simplemente le arrebató la cinta que llevaba entre los dedos y soltó suavemente sus manos. "..yo solo..."

"Si no descansas no podrás ayudarnos a traer a Regulus de vuelta, ¿Sabes?" ágiles, sus manos ataron nuevamente el largo cabello negro de Black con un movimiento rápido. "Esta tarde iremos a la salida norte y luego al Segundo Pico. Gudgeon llevó ahí al Oráculo y nosotros pusimos en marcha a un grupo más de sobrevivientes. Si nos apresuramos, podremos encontrarlos antes de una semana.."

"¿Eso de qué va a servirnos?" gimió Sirius, cuando Weasley se incorporó para ir a sentarse a su lado, en el suelo. "Ellos tampoco podrán ir hasta Dakria, y si lo hacemos todos juntos, sería mucho más peligroso para.."

"¿Se te olvida que Gudgeon es el hijo de Gunnar Gudgeon? ¡Sirius, él construyó la Dakria! Si alguien puede decirnos alguna manera de entrar a ella ese es Davey."

Frunciendo el ceño, Sirius arrastró sus ojos grises del horizonte a su compañero.

"Gudgeon jamás nos diría cuáles son las entradas a la Dakria, incluso si su propia vida dependiera de ello.."

El pelirrojo gruñó algo que Sirius no alcanzó a entender.

"Comprenderás, Sirius, que en ocasiones como ésta, haremos hasta lo imposible por obtener lo que deseamos y sin importar cuáles sean los medios o los instrumentos." murmuró, echando su cabeza hacia atrás y sonriendo a su amigo.

Los ojos de Sirius se abrieron un poco más, confundido. "¿A.. a qué te refieres..?"

Bilius se limitó a sonreír, y de repente, para su propio horror, Sirius descubrió que se había ruborizado. Los ojos verdes seguían observándolo, apacibles y somnolientos, y por un momento los mechones pelirrojos sobre su frente pálida se la recordaron tanto...

Lillian..

Estaba completamente paralizado, con la vista congelada en el otro chico, quien comenzó a ponerse nervioso.

"¿Tengo algo en la cara?" bromeó, frotándose la nariz con una mano, y Black no respondió. Se miraron un momento más, en silencio, hasta que por iniciativa propia, el joven Weasley (que en realidad era el mayor de los cinco ahí) se puso de pie y cortó la distancia entre Sirius y él. Afuera el viento aullaba sobre las dunas, erosionando la roca de las escarpadas montañas, y un ronquido lejano quebró momentáneamente la quietud.

Al menos eso fue hasta que ambos se impulsaron hacia el frente y sus labios se encontraron en un beso tímido...

Las manos enguantadas del pelirrojo sujetaron suavemente el rostro del otro chico y torpemente le empujó al suelo, mientras se arrodillaba a su lado. Se besaron repetidas veces por un lapso de tiempo que se estiró hasta que ambos perdieron la noción, cada vez con más pasión, con el fuego que les había estado consumiendo desde hacía tanto tiempo, y tal vez las cosas hubiesen llegado a más si aquel imprudente gritito de sorpresa no les hubiese hecho alejarse el uno del otro violentamente.

Andrómeda se quedó de pie, observándolos a ambos con los ojos bien abiertos y las manos sobre la boca. Tenía el cabello despeinado y el rostro firmemente ruborizado, pero ni siquiera su completo desconcierto podía competir contra el horror en los ojos de los otros dos.

"Lo siento.." balbuceó, retrocediendo un par de pasos. "No deseaba interrumpir, yo.. Lo siento." se dio la media vuelta, tratando de regresar al sitio junto a Frank Longbottom, pero ambos muchachos dieron un paso hacia ella mientras exclamaban un sincronizado '¡No!'

"N..no te preocupes.." jadeó Sirius, tratando de alisarse la ropa con las manos y caminando hacia ella. "No interrumpes nada..."

Bilius no opinó al respecto, pero se quitó el pelo de los ojos y sonrió retraídamente. "¿Deseabas decirnos algo?"

La chica intercaló la mirada de su primo a su amigo y después, lentamente, asintió.

"Si, bueno.. yo..." inclinando su cabeza se abrazó a sí misma. "Estaba pensando que tal vez.. yo... podría ayudarles a traer de regreso a Regulus.."

En silencio, los dos muchachos la observaron, anonadados.

"No lejos de aquí hay una aldea de hechiceros desterrados... Una de las ancianas se encargó de mí después de que mis padres murieron y... bueno.. Estoy segura de que ellos harían lo posible por ayudarnos.."

Los chicos intercambiaron una mirada antes de caminar hacia los otros dos que aún dormían y sacudirlos bruscamente.

"¡Arriba, que nos vamos de aquí!"

Andrómeda sonrió, ligeramente. Trataría de serle útil a su primo ahora que finalmente volvían a estar juntos..

Nada más esperaba que a ella no le desagradasen las visitas...

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notas: Si.. yo sé perfectamente lo que dije ¬¬ y yo dije que éste sería un slash entre Sirius y James, pero n-nU supongo que no hay nadie en el mundo que no sepa lo que sucede más adelante con Bilius Weasley (aunque sé que me dolerá escribirlo, porque ya me cayó bien TT).. En el capítulo que sigue veremos a Remus, a Ted Tonks, a Snape y un poco de Lucius Malfoy n0n..

[1]Remus Lupin menciona a Davey Gudgeon en el tercer libro, cuando conversa con Harry acerca del Sauce Boxeador o.o..

capítulo III- Los Devoradores de Humanos.