"La Leyenda de Samhain"
Hiiiiiiiii!!!! Aquí Karla reportándose. Leí sus reviews y quedé tirá xD (Al final los responderé! Si quieren los leen al tiro ^^) Kaede-chan también quedó tirá xD, aquí tá conmigo ^^ (pobrecita, les estoy sacando el jugo a sus neuronas. Aunque la verdad parece que estamos conectadas psíquicamente: ¡Las ideas que hemos tenido han sido las mismas!) Saluda, Kaede ^_^.
Kaede-chan: Eh... hola -_- Te dije que no me pusieras a mí, esta historia es sólo tuya!
Karla: Pero tú me has ayudado bastante, así que al menos debo nombrarte ^_^.
Kaede-chan: Les explicarás el error que cometimos?
Karla: Error? õ.o?
Kaede-chan: Sí.. -_-
Karla: Cuál??
Kaede-chan: Es cierto... tú no puedes ver la serie de t.v. y aún no terminas de bajar los mangas.
Karla: Y qué tiene que ver eso con el tal error que tú aún no te has dignado a explicarme?
Kaede-chan: Pues... mejor no te lo digo, porque como se supone que estamos conectadas psíquicamente, tú lo arreglarás.
Karla: ... Ok... .___.
Capítulo 2: 'Sucesos Vertiginosos'
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Mar aquí, mar allá... y un sol amarillo pálido comenzó a nacer ante un par de ojos pardos que miraban hacia el mar mientras una suave sonrisa se dibujaba en su rostro...
- No has cambiado nada... - y apoyando sus brazos en el balcón, mientras se inclinaba hacia adelante, siguió observando la playa donde una pareja se besaba...
******~~~~~~~******
Algo le molestaba en su rostro. Levantó su mano derecha y pasó sus dedos suavemente sobre su mejilla. Abrió lentamente sus ojos pero los mantuvo por un momento entrecerrados. El sol se filtraba por entre las cortinas reflejando sus rayos justo en el rostro de un adormilado Gon.
Se volteó. Tenía mucho sueño y quería seguir durmiendo, pero los insistentes rayos comenzaron a quemarle la espalda, así que, rendido ya, se levantó estirando su cuerpo como un gatito y dando un gran bostezo, y caminó por la habitación mientras restregaba sus ojos intentando despertarlos.
Estaba vestido con un pijama de dos piezas: una polera azul y un short del mismo color. Caminó a pies descalzos hasta el baño y abriendo la llave del agua del lavamanos tomó una gran cantidad entre sus manos y se empapó el rostro con ella. ¡El sueño no lo quería dejar! A propósito... ¿qué hora era? Abrió la puerta a su derecha que estaba junto a la ducha y miró al velador donde un reloj marcaba las seis y treinta de la mañana... con razón tenía sueño aún -_-U. Miró un momento la puerta del lado izquierdo, que estaba junto al lavamanos. ¿Por qué Killua el día anterior había salido así del baño? No era primera vez que lo veía desnudo... y se sintió triste...
Salió del baño por la puerta de su habitación y fue hacia unos estantes donde estaban guardadas unas blancas toallas. Sacó una y la colocó contra su rostro un momento disfrutando de la frescura de ésta. ¡Qué sueño el de anoche! Había tenido un sueño muy confuso que lo despertó en medio de la madrugada. Tiró la toalla a la cama y se quedó parado ahí un momento... subió su mano derecha hasta su pecho y palpó un pequeño bulto. Con la mano izquierda separó el cuello de su polera de su cuerpo y metió la otra mano sacando una piedra que colgaba de una fina cadena sujeta a su cuello... una piedra verde con forma de diamante partida por la mitad, que en su centro tenía una cavidad circular... vacía... La miró por un momento con sus ojos entrecerrados.
- ¿Por qué apareciste tú en mi sueño? Y alguien te sostenía... - abrió los ojos un poco más - ¡No...! No eras tú... la piedra que apareció en mi sueño no era como tú... tan... cálida - cerró los ojos un momento y dejó que la suave calidez de la piedra le embargara. Una luz se formó en los pies de Gon y una suave fuerza comenzó a emanar desde el suelo. La ropa y los cabellos del moreno comenzaron a agitarse y la luz poco a poco se concentró en la piedra, cuando la fuerza paró de perturbar el ambiente y la agitación cesó. Entonces con una sonrisa, Gon volvió a abrir sus ojos susurrando un suave "Gracias". Metió nuevamente, por costumbre, la piedra dentro de su polera y tomando la toalla de la cama se dirigió al baño.
Nunca quiso preguntarse por qué aquella piedra tenía ese poder y por qué podía sentir una presencia en ella... siempre que estaba triste, la tomaba entre sus manos y le susurraba, a lo cual ésta parecía 'responder' haciendo que de su interior emanara una suave fuerza que lo tranquilizaba y le alegraba.
Mientras se duchaba, comenzó a pensar en lo muy feliz que se había sentido al volver a ver a los chicos... a uno en especial...
- ¡No! - y golpeó, intentando controlarse, los azulejos donde una pequeña grieta de desesperación quedó marcada - Esto es incorrecto... - y la piedra nuevamente comenzó a brillar, y Gon lo notó - No es necesario... sé que lo puedo superar - terminando, salió de la ducha envolviéndose en la toalla. Miró por un momento la puerta izquierda, pero con un gesto salió del baño.
Abrió las cortinas que aún estaban cerradas y dejó entrar la luz del sol. El día estaba bello y aún era muy temprano. Rápidamente comenzó a vestirse colocándose su ropa interior y encima un pantalón corto de color gris, con bolsillos a los lados, y para arriba se colocó una polera verde oscuro..
Volvió al baño a buscar el pijama que se le había quedado, pero al abrir la puerta vio como la otra también se abría, dejando ver a un despeinado Killua quien venía bostezando y gruñendo.
- Ahhhh... tengo sueño... no dormí casi nada... ¡Y todo es culpa de...! O.O - iba a decir algo, pero vio un par de grandes ojos mieles que le miraban expectantes y Killua, muy sorprendido y asustado, terminó su frase exclamando -, ¡del insomnio! - y de manera nerviosa saludó al pequeño - Eh... hola Gon...
Y Gon lo vio por un momento... estaba vestido sólo con su ropa interior. Sus cabellos grises más desordenados de lo normal le daban un aire salvaje a ese rostro pálido por naturaleza y, mas aquellos ojos algo asustados, grandes y profundos de un color gris azulado que le miraban directamente le ponían cada vez más nervioso. ¿Por qué? Desvió su mirada de esos ojos y un suave sonrojo cubrió sus mejillas, y preguntó mirándolo de reojo:
- ¿No pudiste dormir? ¿Por qué?
Killua aún estaba paralizado mirando a Gon... y las imágenes del día anterior volvieron a su cabeza. No le podía responder. ¿Cómo decirle que por su culpa no había podido dormir hasta muy tarde si ni siquiera el mismo podía entender por qué no podía quitarse aquella imagen de su cabezota? Gon... su cuerpo había cambiado mucho... era hermoso, masculino y aún así hermoso para sus ojos. ¿Cómo podía siquiera pensar en eso? Nuevamente comenzó a sentir una presión en su pecho y un calor en su abdomen que comenzaba a subir dirigiéndose a sus mejillas mientras miraba al niño frente suyo. Bajó la mirada rascándose la cabeza y con una sonrisa nerviosa respondió:
- Debió ser... la ansiedad de que este día llegara luego, como vamos a recorrer 'Isla Luna'... - y calló. "Bonita excusa - se dijo -. ¿Qué está pasando conmigo?"
- Oh... - fue lo único que salió de la boca de Gon y el más alto se fijó en ella hipnotizado. Boca de finos labios sonrosados, tiernos e inocentes que le invitaban a cometer un crimen: robarle un beso. Killua sacudió su cabeza con los ojos muy apretados, realmente necesitaba pensar bien las cosas. Pero el pequeño notó este gesto y después de un momento le preguntó - ¿Por qué saliste así del baño ayer?
Y el nerviosismo de Killua creció...
- Yo... - ¿qué le podía decir si tampoco él sabía la respuesta? Sólo recordar los sucesos del día anterior le hacía sentirse confundido... y fue desde el principio. Desde que lo vio llegar que comenzó a actuar extraño. Desde aquel abrazo... luego ver su rostro triste que le había preocupado sobremanera... y por último la extraña excitación que había sentido al verlo desnudo, escondido en una danza de vapor mientras el agua caía lenta por su piel. ¿Ehh...? Nuevamente estaba alucinando y un curioso Gon aún le observaba esperando su respuesta - Es que... me había olvidado de golpear..., entonces pensé que tú te molestarías conmigo por haber entrado así, sin más y..., bueno...
Y Gon le creyó, y sonriendo aseguró:
- No me molestó que entraras sin golpear... además, somos amigos, ¿no? - y el de cabello gris sólo pudo observar la dulce sonrisa que se formaba en aquel rostro mientras la palabra 'amigos' resonaba en su cabeza. Era muy cierto aquello... eran amigos, pero... ¿por qué de repente sentía algo muy diferente a la amistad? No, ya se estaba torturando demasiado con aquellos pensamientos y se dijo: "Debe ser nuestro reencuentro y por eso me siento así." Y no lo creyó... - Bueno, yo sólo venía por mi pijama, así que te dejo ^_^ - y cerrando la puerta de la derecha dejó a Killua solo, cuando los ojos gris-añil se habían posado sobre una grieta en los azulejos. Desvió su mirada hacia sus manos.
- Pero esto que siento... no es tan desagradable... - y suave posó una mano en su pecho.
Cerró la puerta. Caminó hacia el frente... dejando caer su pijama sobre la cama, una sombra cubrió sus ojos mieles y susurró suavemente:
- Esto es... incorrecto... - y dejó escapar una lágrima.
Se sentó en su cama y se preguntó: "¿Por qué?... Yo que aprendí tantas cosas en muy poco tiempo..., no puedo aprender a olvidar..." Su frágil corazón no aguantó más. Era un niño... un niño muy sensible que ahora lloraba solitario en su habitación sin poder detener el fluir de sus lágrimas. Oyó un sonido agudo y rápidamente se tapó los oídos, y cuando éste cesó pudo oír una frase de una hermosa melodía: "So the love's... not a simple thing..." (Así que el amor... no es algo simple...) Por inercia, apretó fuertemente la piedra contra su pecho y lentamente cayó en un sueño... su rostro de niño, marcado con lágrimas traicioneras...
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El agua caía sobre su rostro que mantenía un gesto de relajo absoluto. Era bueno estar así un momento y relajarse. Nunca lo hacía y al menos se levantó suficientemente temprano como para poder ocupar primero el baño. Llevó sus manos hacia sus cabellos masajeándolos suavemente junto con el shampoo, para luego enjuagarlos y aplicarles acondicionador... Al momento de enjuagarlos nuevamente, sus rubios cabellos cayeron en su rostro dándole un aspecto gracioso. Sonrió imaginándose a sí mismo y volvió a cerrar sus ojos, levantando el rostro para que el agua lo despejase de los cabellos. Con sus cabellos hacia atrás y habiéndose ya jabonado, se mantuvo un momento más bajo el agua y terminó de bañarse. Pensó que había sentido una presencia, pero no hizo caso de su sentido y abriendo la cortina de la ducha miró hacia la barra donde se colgaban las toallas, y la vio vacía.
- -_- Qué idiota... olvidé la toalla... ¿Eh? - en ese momento una toalla apareció frente a su rostro, y junto a ella pudo oír una voz familiar.
- Toma, Kurapika - y él la reconoció...
- ¿Le... Leorio? - tartamudeó e inmediatamente se le subieron los colores a las mejillas, y dio gracias al cielo de que estaba de espaldas a Leorio mientras éste casi le abrazaba por estar aún sosteniendo la toalla. Tranquilo ya, le quitó bruscamente la toalla de las manos poniéndosela aparatosamente, de la pura desesperación, al rededor de su cintura y se volteó con toda la intención de reprocharle -: ¡¿Qué haces aquí?! ¡¿Acaso no sabes que primero debes...?! - pero las palabras murieron lentas en sus labios. Si anteriormente había sentido calor en sus mejillas, ahora éstas estaban ardiendo furiosamente mientras sus ojos no se apartaban de Leorio. Estaba... ¡estaba desnudo! Y de la pura sorpresa soltó la toalla que aún sostenía en su cintura, la cual cayó hasta sus pies... su corazón latiendo a mil...
Estaban los dos frente a frente, corazones que laten fuerte y rápido, mirándose muy sorprendidos, asustados, recorriéndose sin tocarse. ¿Es que acaso deseaban hacerlo?
Leorio le miraba fijamente... no lo había visto así... completamente desnudo. Sus cabellos rubios echados hacia atrás intentaban volver a su posición normal. Sus ojos verdes (1) le seducían y por primera vez se dejó caer... Su piel clara y húmeda hacía que sus manos sintieran curiosidad. ¿Sería suave? Si lo era a la vista..., y el cuerpo húmedo de Kurapika comenzó a atraerle insistentemente...
- "Qué... hermoso..." - se dijo mientras seguía mirando a Kurapika. ¡No podía dejar de mirarle! - "Kurapika... Kurapika... ponte algo..., o sino..." Y al parecer Kurapika leyó sus pensamientos, porque en un momento de lucidez recogió la toalla rápido y se levantó bruscamente. Pero esto lo hizo marearse y tambalearse, por lo que Leorio reaccionó cuando le vio caer junto con un '¡Ah!' salido de los labios del rubio.
- ¡Kurapika...! - exclamó asustado y con rapidez pudo atraparlo en el aire, antes de que se diera contra el suelo de la ducha. Pero por tanta confusión y por la rapidez de los sucesos, Leorio enredó su brazo en la cortina de la ducha justo cuando iba a atrapar a Kurapika, lo que hizo que ésta se rompiera, sin poderlos sostener...
Kurapika por el susto no pudo hacer nada más. Y menos si Leorio estaba cayendo sobre él, pero pudo darse cuenta del movimiento que éste hizo quedando él encima. Leorio en un acto reflejo lo había dejado encima para que no se diera contra el suelo, pero no pensó en sí mismo y se golpeó la cabeza.
- ¡Leorio! ¿Estás bien? - lo llamó desesperado y el moreno sólo levantó la cabeza, cerrando fuertemente sus ojos mientras se quejaba de dolor e intentaba desenredar su brazo para poderse sobar la cabeza. De los labios del rubio escapó un leve suspiro de alivio..., pero luego se puso a analizar la situación... Se hallaban los dos tirados en el piso del baño, él encima de Leorio. Enredados en la cortina de la ducha que además se rompió. Completamente desnudos... él aún mojado, dejando caer las gotas de su cabello sobre el pecho de Leorio.
- Sí... estoy bien... - balbuceó Leorio dándose cuenta también de la posición en la que estaban. Sus pieles rozaban insistentes y sintió un cosquilleo agradable en su abdomen. Sus corazones latían más fuerte aún. Y los dos se volvían a mirar fijamente; y se dijo: "Es tan suave como me imaginé." Pasó lentamente su mano ya liberada por la mejilla de Kurapika, sus dedos rosando la piel y festejando al tacto y el rubio entrecerró sus ojos, pero ya no aguantaba tanta cercanía..., menos este gesto..., era doloroso. Con rapidez se levantó rompiendo un poco más la cortina, dejando a Leorio ahí. (tirao xD) Sus mejillas aún estaban sonrojadas. Se colocó la toalla, para luego reclamarle, dándole la espalda a Leorio para no seguir mirándolo:
- Para otra vez, golpea antes de entrar - y sin más salió del baño por la puerta izquierda -. "Y ponte ropa" - se dijo mientras se colocaba la suya, sin que el color desapareciera de su rostro.
Leorio aún observaba la puerta sin entender nada. ¿Qué había sido todo eso? Él solamente había entrado sin oír la ducha y cuando se dio cuenta, ya estaba dentro y justo en ese momento Kurapika dijo que necesitaba una toalla y él sólo se la alcanzó, pero después de eso... todo había pasado como en cámara lenta...
Estaba sentado sobre la tapa del retrete mientras pensaba. Aún sentía el calor concentrado en su cuerpo y no entendía el por qué de todas esas sensaciones... aún sentía el cuerpo de Kurapika sobre el suyo, como si ése contacto le hubiera marcado. Pero, ¿por qué? ¿Por qué, si a él le gustaban las chicas, se había sentido de esa manera? Ciertamente, el cuerpo de Kurapika era comparable al de una chica. Pensó un momento: si fuera chica hace tiempo ya le hubieran hecho algo. Y una rabia inexplicable le invadió. Levantó su mano... sus dedos ardían. La piel de él era la más suave que jamás había tocado... ni siquiera el de una mujer se le comparaba... y su cuerpo tibio, mucho más hermoso... Y no pudo evitar pensar en otros tocando aquel cuerpo mientras unos celos le comenzaron a invadir el cerebro. Entonces se encontró, en medio del baño, sentado sobre el retrete, aún desnudo, pensando esas cosas extrañas. Como robot se levantó y entró a la ducha, y bajo la lluvia tibia sus pensamientos se dispersaron.
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Había tocado varias veces a la puerta, pero nadie le respondía. La puerta estaba sin seguro, pero no sabía si entrar o no.
No creía que Gon le mintió cuando le dijo que lo del día anterior no le había molestado..., pero era difícil que Gon le mintiera... menos cuando le dirigió aquella mirada. Ninguna se le comparaba, era la más sincera y pura prueba de que no le había mentido... le conocía muy bien... aún después de no haberse visto por tres años...
Aún recordaba cuando Kurapika le dijo que el día en que dejó el examen de Cazador, Gon se enfrentó a Irumi y que cuando supo dónde se había ido, sin pensarlo mucho decidió ir en su búsqueda... y sacarlo de la mansión para nunca volver, pero (en mi historia), a pesar de todo, no lo logró y le obligaron a regresar. Todo ese tiempo le miró de reojo sintiéndose muy afortunado de tener un amigo así. Su primer amigo... su corazón latía muy fuerte con cada palabra, con cada gesto y pensó que aquello era causa de la amistad que Gon le profesaba. Killua recordó lo extraño que se había sentido cuando Gon le dijo...
****Flash Back****
*Killua... - el de cabello gris puso toda su atención en el pequeño y éste continuó - yo soy feliz cuando estoy contigo... - y pudo sentir un calor que le invadía las mejillas. La noche era tibia y la brisa soplaba suave. Precipitado y con cara de enojo le preguntó:
*¡¿Qué... por qué dices algo así tan de repente?! - silencio. Gon alzó la vista hacia las estrellas.
*Esta isla es... para que los pescadores permanezcan durante sus viajes. Sólo hay algunos residentes reales y el único niño, además de mí, es una pequeña niña llamada Nouko... Mis estudios los realicé a través de educación distancial desde mi casa... así que, Killua, tú eres mi primer amigo... - y le miró fijamente.*
****Fin del Flash Back****
Y recordó también esos tres años... tres años que se le hicieron eternos. Hubiera escapado nuevamente, pero a veces sentía que debía algo... no sabía qué... Y antes de que Kurapika se pusiera en contacto con él, su padre le llamó dándole una noticia que le enfureció. ¡Todo era un truco! ...Kristell... Namuvie...
Quitó aquellos pensamientos de su cabeza y con decisión abrió la puerta. Y lo vio... desparramado desordenadamente sobre la cama y cruzado de manera transversal a ésta... se veía tan frágil. De repente se encontró sentado a su lado, observándolo dormir. Las facciones relajadas de su rostro lo hacían verse más infantil..., belleza de niño. Sus dedos fueron a tocar la mejilla suave y de los labios de Gon sólo se oyó un suspiro mientras en su rostro se formó una bella sonrisa. No pudo evitar seguir cayendo...
La piedra de Killua emitió un leve brillo, pero de esto nadie supo, porque se hallaba encerrada en el cajón del velador de Killua...
Y Killua las vio... ligeras marcas de lágrimas en aquellas mejillas. Preocupado le observó.
- "¿Qué es lo que te ha hecho sufrir?" - esa pregunta no lo quería dejar. Paseó sus dedos por las mejillas, intentando borrar con ellos toda marca de dolor. Hechizado miró aquel rostro. Las cejas delgadas, los ojos cerrados, dejando ver juguetonas pestañas. La nariz respingona y esos labios finos... Y no supo por qué de repente tenía la necesidad de rozar esos labios, de tomarlos suave y saber qué gusto tenían. Acercó lentamente su rostro al del pequeño, el corazón que no dejaba de latirle alocado, los ojos cerrados... sus labios se posaron lentamente en la suave mejilla, por donde sus dedos se habían apoyado..., donde las marcas de las lágrimas aún eran visibles... Apoyado sobre la cama con su brazo derecho, su mano derecha sostenía la barbilla de Gon y los labios posaban tiernos besos en la mejilla. Logró oír otro suspiro, un suspiro fuerte que le hizo despertar de aquel encanto...
Levantándose brusco, quedó parado allí, frente al niño, paralizado por el susto. ¿Qué había estado haciendo?
Entonces, tal vez por el movimiento brusco, Gon comenzó a despertar.
Las mejillas se sonrojaron. Y el pecho dolía.
- ¿Killua? - preguntó el pequeño, cuando lo pudo distinguir.
- ¡¿Mm?! - murmuró sobresaltado, sus mejillas más sonrojadas por el acto tonto que acababa de hacer.
- ¿Me quedé dormido? - Killua asintió permitiéndole a su corazón tranquilizasce - ¿Qué haces aquí?
- Yo... sólo vine a decirte que fuéramos a desayunar junto a Leorio y Kurapika... - y era cierto. Gon se levantó de la cama estirándose un poco y el más alto le observó perdido nuevamente, pero reaccionando susurró - Gon...
- ¿Eh? - el más bajo se volteó poniéndole atención a aquel rostro que ahora le dirigía una expresión seria. Killua tomó aire.
- ¿Por qué estabas llorando?
Le dirigió una mirada muy sorprendida a Killua. Su mano derecha fue a dar a su mejilla e inconscientemente se palpó sintiéndola áspera. No recordaba muy bien lo que había pasado..., pero al recordarlo sintió de nuevo aquella presión en su pecho. Deseos de llorar... bajó su mirada... y entonces sintió unos brazos a su alrededor. ¿Killua le estaba abrazando? Sintió que sus mejillas comenzaban a arder, pero seguía siendo abrazado por el de ojos añil. Sentía su aroma fresco. Olor a shampoo proveniente de los cabellos húmedos aún. Cerró sus ojos un momento.
Killua realmente no sabía qué hacer. Había estado reaccionando sin premeditación y aquello ya le estaba molestando..., pero era agradable tener a Gon de esa manera...
El más pequeño fue el que rompió el contacto. Le incomodaba tenerlo así..., era triste. Entonces Killua se sintió rechazado y extrañamente angustiado.
- ¿Es por mí? - el moreno volvió a lanzarle una mirada sorprendida.
- N-no..., no es por ti... - dijo entrecortado..., mintiendo por primera vez. Killua supo que le estaba mintiendo, pero no quiso creerlo.
- ¿Entonces? - no iba a abrir la boca. El silencio era conveniente... el silencio y el rechazo a enfrentarlo. Volvió su mirada al piso, si seguía mirándolo le sería difícil mantenerse sin decirle la verdad...
- Leorio y Kurapika deben estarnos esperando... - y el de cabellos grises comprendió que Gon no le diría nada. Sonrió.
- Pues, si no te hubieras dormido, ya habríamos recorrido la mitad de la isla - el pequeño alzó la vista viendo la sonrisa de astucia que se dibujaba en el rostro de Killua mientras los ojos de este se mantenían cerrados, en una expresión sabia -. Incluso, de seguro ya estaríamos divirtiéndonos en la playa...
- ¡Eres un exagerado! T.T - exclamó ya Gon, sintiéndose mal por haberse quedado dormido, olvidando todo lo que había pasado antes.
- ¡Yo no estoy exagerando! - Killua podía darse cuenta que todo aquel ambiente tenso se había dispersado. Pero su corazón seguía presionando en su pecho. Fingiendo enojo Killua siguió diciéndole cosas a Gon - ¡Perdimos todo este tiempo por tu culpa!
- T__________T No me sigas culpando ___. ¡Además fuiste tú el que no vino a buscarme antes! - Killua se sonrojó al recordar todo lo que había hecho y que, más bien, él había 'perdido' el tiempo haciendo... - Y estamos despiertos desde las 6 y 40 más o menos; y son las 8:05 am... han pasado... - y Gon apresurado comenzó a sacar cuentas -: ¡1 hora y 5 minutos! ¡No ha pasado casi nada de tiempo! - y le sacó la lengua a Killua. Una gran gota apareció en la cabeza del de ojos añil.
- -_____-U 1 hora y 25 minutos, Gon... - le corrigió Killua y el pequeño se sonrojó a más no poder.
- o.o Eh... n_nU... No soy bueno con los números... - terminó murmurando (N/A: Mi chiquito, ven pa'cá que yo te enseño *L* xDD) - Además, ése no era el punto ..
- Bueno, ya... sí, estaba exagerando - reconoció Killua con una sonrisa -, pero vamos ya, ¡o Leorio se comerá todo! - Gon rió ante la travesura.
- Sí, vamos - expresó riéndose aún mientras el más alto le observaba embelesado. Sacudió su cabeza -. ¿Pasa algo, Killua?
- ¡No! - respondió brusco - Sólo... me molestaba algo en el rostro, pero ya no tengo nada...
- Ok ^_^. Vamos... ¿Killua?
- ¿Mm?
- ¿Aún me consideras tu amigo? - Killua le miró serio.
- ¿Por qué me haces esa pregunta?
- Pues, porque pensé que después de tanto tiempo tú - y Killua le interrumpió.
- Gon, ¿tú aún me consideras tu amigo?
- ¡Claro! - se apresuró a responder.
- Pues, yo siempre lo he considerado así - y le sonrió dulcemente.
Gon se sonrojó mucho. Sentía todo un enredo de sensaciones en su estómago, pero no los quiso tomar en cuenta y siguió a Killua fuera de la habitación.
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(N/A: Me pregunto por qué todos en mi fic duermen -_-)
De manera divertida se había alzado sobre la cama. El cabello rubio desordenado y los ojos en una expresión asustada... ¿había sido un sueño? Miró el reloj y se asustó aún más. ¡Ya era muy tarde! Le dolía la cabeza..., se levantó y caminó hacia el baño para lavarse la cara.
- "Entonces fue un sueño... Leorio nunca entró al baño mientras yo me duchaba... nunca me vio desnudo, ni yo a él..." - ya estaba a dos pasos del baño - "...nunca nos miramos... nunca nos enredamos ni..." - y al mismo tiempo que abría la puerta murmuró - ...nunca rompimos la cortina y... - se había quedado mirando pálido y con los ojos muy abiertos el desastre que había dentro del baño... la cortina rota enrollada dentro de la ducha... - No fue... un sueño... - y más tieso que palo de escoba salió de allí para que después sus mejillas comenzaran a arder y tomaran el color de una manzana roja y madura. Su cuerpo temblequeó un momento y su corazón no quería calmarse...
Habían estado piel contra piel [las mejillas más sonrojadas]. Se habían mirado mucho... [los brazos que rodean su propio cuerpo]. Él le había acariciado su mejilla [los labios que sueltan un suspiro]. Pero aquello, a pesar de que pasó..., no era más que una ilusión... o eso era lo que Kurapika pensaba.
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Sus ojos pardos observaron cálidos a la jovencita de bellos rasgos que se le acercaba lentamente. Tenía el cabello muy largo, castaño claro mezclado con algunos cabellos rubios. Lo traía adornado con unas trabitas y dijes de colores, junto con algunas flores que estaban atrapadas en el mismo cabello. Sus grandes ojos eran de color gris, muy parecidos a los de Joseph, pero los de él eran más verdes. El cuerpo era bajo (1'55) y delgado. Vestía un ligero vestido de color rosa pálido que era adornado por vuelos y todo tipo de decoración. La piel era dorada, muy diferente a la de Joseph que era pálida. Ella debía tener unos 14 años...
- Buenos días, Lenita =D - Joseph sonrió grandemente.
- Hermanoooo, ¡te he dicho que no me llames así! - y abrazándolo por el cuello le besó sonoramente en las mejillas, para luego separarse de él y quedársele mirando curiosa. Después de observarlo por un momento, le preguntó -: No me digas que él... - y Joseph asintió.
- Sí, Lena..., ha vuelto... - suspiró - A veces me asusta de la manera en la que te enteras de todo - murmuró.
- ¡Aiish! ¡Te he dicho que no te debes preocupar por eso!
- Pero, a pesar de que eres mi hermana y de que te veo todos los días, para mi desgracia... - Lena puso mala cara -, jeje, no te enfades...
- Continúa - dijo seria.
- ...aún no me acostumbro a tu 'don'...
- ¿Crees que me es fácil entender lo que sucede con nuestra familia? Además, no hables mucho que tú heredaste la 'peor' parte... - Joseph suspiró.
- Tienes razón, hermanita...
- Marié va a volver mañana... - dijo de repente ella y Joseph la miró muy sorprendido.
- ¿¿Qué?? Pero si... - iba a comenzar, pero sabía que Lena no le podía mentir, así que calló - Oh, bien... y a mí que me estaba comenzando a gustar mi trabajo T______T.
Lena: Con una gran gota en su cabeza.
- n_nU No te preocupes, sólo va a volver porque percibe algo extraño aquí...
- ¿Algo extraño?
- Sí... yo también lo percibo...
- ¿Tienes alguna cosa en mente Lena? - preguntó después de una pausa mirando a su hermana que se arreglaba el cabello.
- Hay cuatro corazones muy confundidos por aquí - y ella sonrió.
- Me sorprendes. Entre tanta gente que hay tú lo percibiste... ^_^ - los dos se sonrieron y comenzaron a fraguar... cierto plan...
El día era caluroso fuera... se notaba que sería un hermoso día...
******~~~~~~~******
TBC
Nota: Ano~... sí, lo sé... está muy enredadooooooo!!!! Demo ya lo iré arreglando... Eeeh... lo tuve que cortar ahí (échenle la culpa a mi flojera xD) Tá más corto parece... pero p*** que me ha costado acabarlo! Bueno, el siguiente capi lo voy a tener pronto porque ya tengo escrito el principio y está bastante inspirador... *sonrisa echi* ¡Lo sé! ¡Me demoré demasiado en terminarlo!! Soy una flojaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!! Si incluso Ñomy-sama (Kaede-chan xD) me quiere matarme! xDD (eso es un chilenismo... ¬¬) Oi!! Si escribo Kurapika y no Kurapica, es porque se me pegó del maga, ne? ^___^
Recuerdan el (1) que había entremedio de la historia?? Bueno, aquí va la explicación ^^
(1) En la serie a Kurapika lo muestran con los ojos verdes... a veces celeste... otras azules... pero es porque los que hacen ése trabajo de los dibujos y colores lo hacen para que tenga algo más real, o sea, cuando hay ciertas reflexiones de luz en la piel o en los ojos o cualquier parte del cuerpo el color cambia levemente, pero.... SE SUPONE QUE TODOS LOS DE LA TRIBU KURUTA (Kurata ¬¬) SOLÍAN TENER LOS OJOS CASTAÑOOOOOOS!!!!! Osea, en el mismo manga y en la serie lo dice!! Ò_ó Bueno, yo decidí dejárselos verdes -_-Uu
Ya me quieren matar . Si aquí ya terminooo. Al principio dije que iba a responder reviews, no??
Angel-de-Luz: Qué bueno que te haya gustado mi fic ;____; (y de Kaede-chan, ne?) Estoy tan emocionada!!! Sorry si no escribía re nunca el 2do cap!!! Tenemos algo en común... adoramos la pareja Killua x Gon xDDD Todavía te debo esas imágenes que me pediste ~.^ Pero ya va ^^ GRACIAS POR TU REVIEW!!! Me morí cuando lo recibí xDDD
Megumi3: Querías emoción??? Ñacañacañaca =) falta para eso... (como si lo pudiera escribir ;____;) Este capi es muy especial, ok?? Ta dedicado a Kaede ^_^ y a todos los que les gusta la pareja Killua x Gon ^_______^
kotorimoon: Síííííííí!!!! Soy Chilena!!! Amigui shugar xDDDDD (eso fue tonto ) Bueee... qué bueno que te gustó el 1er capi... el 2do me salió mediocre ;___; Pero ya que... muchas gracias por leerlo ^___________^
Akizuky-san: Me halagas ^//////^ Escribes?? Yo querer leer un fic tuyoooo T.T Voy a buscar, buscar, buscar!!!! Qué emoción, qué emoción... estoy eufóricaa *L*
Ishida Rio: ^___________^ Gracias!!!! Me encanta que te haya gustado. Pronto tendré el 3er capi :3
Kyoooooo: Jejejjeje... musume mía!!! ^___^ Gracias por tu review!!! Y sobre el juego de naipes... Hisoka II -________- Eeeh... aún quiero conocer a tu padre . (xDDDD)
La chica D: Ñaaaaaa!!! Estoy hecha un tomateee!!! Me halagas muchoooo!!!! Faltas de gramática y ortografía??? Ñaaaaa!!! Cómo es posible que YO, o sea, YOOO, haya cometido una FALTA!!! ESO ES IMPERDONABLEEEE!!! .!!! Eso es sólo de Kaede ¬¬. Kaede: Qué dijiste?? Karla: Nada, nada!!! n_nUUUU Bueno, si lo hice, intentaré no volverlo a hacer... es que de verdad me interesa mucho eso!! Gracias por corregirmee ^____^
Bueno, mí irse porque deber seguir escribiendo 3er capítulo. See ya! ^^
Hiiiiiiiii!!!! Aquí Karla reportándose. Leí sus reviews y quedé tirá xD (Al final los responderé! Si quieren los leen al tiro ^^) Kaede-chan también quedó tirá xD, aquí tá conmigo ^^ (pobrecita, les estoy sacando el jugo a sus neuronas. Aunque la verdad parece que estamos conectadas psíquicamente: ¡Las ideas que hemos tenido han sido las mismas!) Saluda, Kaede ^_^.
Kaede-chan: Eh... hola -_- Te dije que no me pusieras a mí, esta historia es sólo tuya!
Karla: Pero tú me has ayudado bastante, así que al menos debo nombrarte ^_^.
Kaede-chan: Les explicarás el error que cometimos?
Karla: Error? õ.o?
Kaede-chan: Sí.. -_-
Karla: Cuál??
Kaede-chan: Es cierto... tú no puedes ver la serie de t.v. y aún no terminas de bajar los mangas.
Karla: Y qué tiene que ver eso con el tal error que tú aún no te has dignado a explicarme?
Kaede-chan: Pues... mejor no te lo digo, porque como se supone que estamos conectadas psíquicamente, tú lo arreglarás.
Karla: ... Ok... .___.
Capítulo 2: 'Sucesos Vertiginosos'
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Mar aquí, mar allá... y un sol amarillo pálido comenzó a nacer ante un par de ojos pardos que miraban hacia el mar mientras una suave sonrisa se dibujaba en su rostro...
- No has cambiado nada... - y apoyando sus brazos en el balcón, mientras se inclinaba hacia adelante, siguió observando la playa donde una pareja se besaba...
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Algo le molestaba en su rostro. Levantó su mano derecha y pasó sus dedos suavemente sobre su mejilla. Abrió lentamente sus ojos pero los mantuvo por un momento entrecerrados. El sol se filtraba por entre las cortinas reflejando sus rayos justo en el rostro de un adormilado Gon.
Se volteó. Tenía mucho sueño y quería seguir durmiendo, pero los insistentes rayos comenzaron a quemarle la espalda, así que, rendido ya, se levantó estirando su cuerpo como un gatito y dando un gran bostezo, y caminó por la habitación mientras restregaba sus ojos intentando despertarlos.
Estaba vestido con un pijama de dos piezas: una polera azul y un short del mismo color. Caminó a pies descalzos hasta el baño y abriendo la llave del agua del lavamanos tomó una gran cantidad entre sus manos y se empapó el rostro con ella. ¡El sueño no lo quería dejar! A propósito... ¿qué hora era? Abrió la puerta a su derecha que estaba junto a la ducha y miró al velador donde un reloj marcaba las seis y treinta de la mañana... con razón tenía sueño aún -_-U. Miró un momento la puerta del lado izquierdo, que estaba junto al lavamanos. ¿Por qué Killua el día anterior había salido así del baño? No era primera vez que lo veía desnudo... y se sintió triste...
Salió del baño por la puerta de su habitación y fue hacia unos estantes donde estaban guardadas unas blancas toallas. Sacó una y la colocó contra su rostro un momento disfrutando de la frescura de ésta. ¡Qué sueño el de anoche! Había tenido un sueño muy confuso que lo despertó en medio de la madrugada. Tiró la toalla a la cama y se quedó parado ahí un momento... subió su mano derecha hasta su pecho y palpó un pequeño bulto. Con la mano izquierda separó el cuello de su polera de su cuerpo y metió la otra mano sacando una piedra que colgaba de una fina cadena sujeta a su cuello... una piedra verde con forma de diamante partida por la mitad, que en su centro tenía una cavidad circular... vacía... La miró por un momento con sus ojos entrecerrados.
- ¿Por qué apareciste tú en mi sueño? Y alguien te sostenía... - abrió los ojos un poco más - ¡No...! No eras tú... la piedra que apareció en mi sueño no era como tú... tan... cálida - cerró los ojos un momento y dejó que la suave calidez de la piedra le embargara. Una luz se formó en los pies de Gon y una suave fuerza comenzó a emanar desde el suelo. La ropa y los cabellos del moreno comenzaron a agitarse y la luz poco a poco se concentró en la piedra, cuando la fuerza paró de perturbar el ambiente y la agitación cesó. Entonces con una sonrisa, Gon volvió a abrir sus ojos susurrando un suave "Gracias". Metió nuevamente, por costumbre, la piedra dentro de su polera y tomando la toalla de la cama se dirigió al baño.
Nunca quiso preguntarse por qué aquella piedra tenía ese poder y por qué podía sentir una presencia en ella... siempre que estaba triste, la tomaba entre sus manos y le susurraba, a lo cual ésta parecía 'responder' haciendo que de su interior emanara una suave fuerza que lo tranquilizaba y le alegraba.
Mientras se duchaba, comenzó a pensar en lo muy feliz que se había sentido al volver a ver a los chicos... a uno en especial...
- ¡No! - y golpeó, intentando controlarse, los azulejos donde una pequeña grieta de desesperación quedó marcada - Esto es incorrecto... - y la piedra nuevamente comenzó a brillar, y Gon lo notó - No es necesario... sé que lo puedo superar - terminando, salió de la ducha envolviéndose en la toalla. Miró por un momento la puerta izquierda, pero con un gesto salió del baño.
Abrió las cortinas que aún estaban cerradas y dejó entrar la luz del sol. El día estaba bello y aún era muy temprano. Rápidamente comenzó a vestirse colocándose su ropa interior y encima un pantalón corto de color gris, con bolsillos a los lados, y para arriba se colocó una polera verde oscuro..
Volvió al baño a buscar el pijama que se le había quedado, pero al abrir la puerta vio como la otra también se abría, dejando ver a un despeinado Killua quien venía bostezando y gruñendo.
- Ahhhh... tengo sueño... no dormí casi nada... ¡Y todo es culpa de...! O.O - iba a decir algo, pero vio un par de grandes ojos mieles que le miraban expectantes y Killua, muy sorprendido y asustado, terminó su frase exclamando -, ¡del insomnio! - y de manera nerviosa saludó al pequeño - Eh... hola Gon...
Y Gon lo vio por un momento... estaba vestido sólo con su ropa interior. Sus cabellos grises más desordenados de lo normal le daban un aire salvaje a ese rostro pálido por naturaleza y, mas aquellos ojos algo asustados, grandes y profundos de un color gris azulado que le miraban directamente le ponían cada vez más nervioso. ¿Por qué? Desvió su mirada de esos ojos y un suave sonrojo cubrió sus mejillas, y preguntó mirándolo de reojo:
- ¿No pudiste dormir? ¿Por qué?
Killua aún estaba paralizado mirando a Gon... y las imágenes del día anterior volvieron a su cabeza. No le podía responder. ¿Cómo decirle que por su culpa no había podido dormir hasta muy tarde si ni siquiera el mismo podía entender por qué no podía quitarse aquella imagen de su cabezota? Gon... su cuerpo había cambiado mucho... era hermoso, masculino y aún así hermoso para sus ojos. ¿Cómo podía siquiera pensar en eso? Nuevamente comenzó a sentir una presión en su pecho y un calor en su abdomen que comenzaba a subir dirigiéndose a sus mejillas mientras miraba al niño frente suyo. Bajó la mirada rascándose la cabeza y con una sonrisa nerviosa respondió:
- Debió ser... la ansiedad de que este día llegara luego, como vamos a recorrer 'Isla Luna'... - y calló. "Bonita excusa - se dijo -. ¿Qué está pasando conmigo?"
- Oh... - fue lo único que salió de la boca de Gon y el más alto se fijó en ella hipnotizado. Boca de finos labios sonrosados, tiernos e inocentes que le invitaban a cometer un crimen: robarle un beso. Killua sacudió su cabeza con los ojos muy apretados, realmente necesitaba pensar bien las cosas. Pero el pequeño notó este gesto y después de un momento le preguntó - ¿Por qué saliste así del baño ayer?
Y el nerviosismo de Killua creció...
- Yo... - ¿qué le podía decir si tampoco él sabía la respuesta? Sólo recordar los sucesos del día anterior le hacía sentirse confundido... y fue desde el principio. Desde que lo vio llegar que comenzó a actuar extraño. Desde aquel abrazo... luego ver su rostro triste que le había preocupado sobremanera... y por último la extraña excitación que había sentido al verlo desnudo, escondido en una danza de vapor mientras el agua caía lenta por su piel. ¿Ehh...? Nuevamente estaba alucinando y un curioso Gon aún le observaba esperando su respuesta - Es que... me había olvidado de golpear..., entonces pensé que tú te molestarías conmigo por haber entrado así, sin más y..., bueno...
Y Gon le creyó, y sonriendo aseguró:
- No me molestó que entraras sin golpear... además, somos amigos, ¿no? - y el de cabello gris sólo pudo observar la dulce sonrisa que se formaba en aquel rostro mientras la palabra 'amigos' resonaba en su cabeza. Era muy cierto aquello... eran amigos, pero... ¿por qué de repente sentía algo muy diferente a la amistad? No, ya se estaba torturando demasiado con aquellos pensamientos y se dijo: "Debe ser nuestro reencuentro y por eso me siento así." Y no lo creyó... - Bueno, yo sólo venía por mi pijama, así que te dejo ^_^ - y cerrando la puerta de la derecha dejó a Killua solo, cuando los ojos gris-añil se habían posado sobre una grieta en los azulejos. Desvió su mirada hacia sus manos.
- Pero esto que siento... no es tan desagradable... - y suave posó una mano en su pecho.
Cerró la puerta. Caminó hacia el frente... dejando caer su pijama sobre la cama, una sombra cubrió sus ojos mieles y susurró suavemente:
- Esto es... incorrecto... - y dejó escapar una lágrima.
Se sentó en su cama y se preguntó: "¿Por qué?... Yo que aprendí tantas cosas en muy poco tiempo..., no puedo aprender a olvidar..." Su frágil corazón no aguantó más. Era un niño... un niño muy sensible que ahora lloraba solitario en su habitación sin poder detener el fluir de sus lágrimas. Oyó un sonido agudo y rápidamente se tapó los oídos, y cuando éste cesó pudo oír una frase de una hermosa melodía: "So the love's... not a simple thing..." (Así que el amor... no es algo simple...) Por inercia, apretó fuertemente la piedra contra su pecho y lentamente cayó en un sueño... su rostro de niño, marcado con lágrimas traicioneras...
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El agua caía sobre su rostro que mantenía un gesto de relajo absoluto. Era bueno estar así un momento y relajarse. Nunca lo hacía y al menos se levantó suficientemente temprano como para poder ocupar primero el baño. Llevó sus manos hacia sus cabellos masajeándolos suavemente junto con el shampoo, para luego enjuagarlos y aplicarles acondicionador... Al momento de enjuagarlos nuevamente, sus rubios cabellos cayeron en su rostro dándole un aspecto gracioso. Sonrió imaginándose a sí mismo y volvió a cerrar sus ojos, levantando el rostro para que el agua lo despejase de los cabellos. Con sus cabellos hacia atrás y habiéndose ya jabonado, se mantuvo un momento más bajo el agua y terminó de bañarse. Pensó que había sentido una presencia, pero no hizo caso de su sentido y abriendo la cortina de la ducha miró hacia la barra donde se colgaban las toallas, y la vio vacía.
- -_- Qué idiota... olvidé la toalla... ¿Eh? - en ese momento una toalla apareció frente a su rostro, y junto a ella pudo oír una voz familiar.
- Toma, Kurapika - y él la reconoció...
- ¿Le... Leorio? - tartamudeó e inmediatamente se le subieron los colores a las mejillas, y dio gracias al cielo de que estaba de espaldas a Leorio mientras éste casi le abrazaba por estar aún sosteniendo la toalla. Tranquilo ya, le quitó bruscamente la toalla de las manos poniéndosela aparatosamente, de la pura desesperación, al rededor de su cintura y se volteó con toda la intención de reprocharle -: ¡¿Qué haces aquí?! ¡¿Acaso no sabes que primero debes...?! - pero las palabras murieron lentas en sus labios. Si anteriormente había sentido calor en sus mejillas, ahora éstas estaban ardiendo furiosamente mientras sus ojos no se apartaban de Leorio. Estaba... ¡estaba desnudo! Y de la pura sorpresa soltó la toalla que aún sostenía en su cintura, la cual cayó hasta sus pies... su corazón latiendo a mil...
Estaban los dos frente a frente, corazones que laten fuerte y rápido, mirándose muy sorprendidos, asustados, recorriéndose sin tocarse. ¿Es que acaso deseaban hacerlo?
Leorio le miraba fijamente... no lo había visto así... completamente desnudo. Sus cabellos rubios echados hacia atrás intentaban volver a su posición normal. Sus ojos verdes (1) le seducían y por primera vez se dejó caer... Su piel clara y húmeda hacía que sus manos sintieran curiosidad. ¿Sería suave? Si lo era a la vista..., y el cuerpo húmedo de Kurapika comenzó a atraerle insistentemente...
- "Qué... hermoso..." - se dijo mientras seguía mirando a Kurapika. ¡No podía dejar de mirarle! - "Kurapika... Kurapika... ponte algo..., o sino..." Y al parecer Kurapika leyó sus pensamientos, porque en un momento de lucidez recogió la toalla rápido y se levantó bruscamente. Pero esto lo hizo marearse y tambalearse, por lo que Leorio reaccionó cuando le vio caer junto con un '¡Ah!' salido de los labios del rubio.
- ¡Kurapika...! - exclamó asustado y con rapidez pudo atraparlo en el aire, antes de que se diera contra el suelo de la ducha. Pero por tanta confusión y por la rapidez de los sucesos, Leorio enredó su brazo en la cortina de la ducha justo cuando iba a atrapar a Kurapika, lo que hizo que ésta se rompiera, sin poderlos sostener...
Kurapika por el susto no pudo hacer nada más. Y menos si Leorio estaba cayendo sobre él, pero pudo darse cuenta del movimiento que éste hizo quedando él encima. Leorio en un acto reflejo lo había dejado encima para que no se diera contra el suelo, pero no pensó en sí mismo y se golpeó la cabeza.
- ¡Leorio! ¿Estás bien? - lo llamó desesperado y el moreno sólo levantó la cabeza, cerrando fuertemente sus ojos mientras se quejaba de dolor e intentaba desenredar su brazo para poderse sobar la cabeza. De los labios del rubio escapó un leve suspiro de alivio..., pero luego se puso a analizar la situación... Se hallaban los dos tirados en el piso del baño, él encima de Leorio. Enredados en la cortina de la ducha que además se rompió. Completamente desnudos... él aún mojado, dejando caer las gotas de su cabello sobre el pecho de Leorio.
- Sí... estoy bien... - balbuceó Leorio dándose cuenta también de la posición en la que estaban. Sus pieles rozaban insistentes y sintió un cosquilleo agradable en su abdomen. Sus corazones latían más fuerte aún. Y los dos se volvían a mirar fijamente; y se dijo: "Es tan suave como me imaginé." Pasó lentamente su mano ya liberada por la mejilla de Kurapika, sus dedos rosando la piel y festejando al tacto y el rubio entrecerró sus ojos, pero ya no aguantaba tanta cercanía..., menos este gesto..., era doloroso. Con rapidez se levantó rompiendo un poco más la cortina, dejando a Leorio ahí. (tirao xD) Sus mejillas aún estaban sonrojadas. Se colocó la toalla, para luego reclamarle, dándole la espalda a Leorio para no seguir mirándolo:
- Para otra vez, golpea antes de entrar - y sin más salió del baño por la puerta izquierda -. "Y ponte ropa" - se dijo mientras se colocaba la suya, sin que el color desapareciera de su rostro.
Leorio aún observaba la puerta sin entender nada. ¿Qué había sido todo eso? Él solamente había entrado sin oír la ducha y cuando se dio cuenta, ya estaba dentro y justo en ese momento Kurapika dijo que necesitaba una toalla y él sólo se la alcanzó, pero después de eso... todo había pasado como en cámara lenta...
Estaba sentado sobre la tapa del retrete mientras pensaba. Aún sentía el calor concentrado en su cuerpo y no entendía el por qué de todas esas sensaciones... aún sentía el cuerpo de Kurapika sobre el suyo, como si ése contacto le hubiera marcado. Pero, ¿por qué? ¿Por qué, si a él le gustaban las chicas, se había sentido de esa manera? Ciertamente, el cuerpo de Kurapika era comparable al de una chica. Pensó un momento: si fuera chica hace tiempo ya le hubieran hecho algo. Y una rabia inexplicable le invadió. Levantó su mano... sus dedos ardían. La piel de él era la más suave que jamás había tocado... ni siquiera el de una mujer se le comparaba... y su cuerpo tibio, mucho más hermoso... Y no pudo evitar pensar en otros tocando aquel cuerpo mientras unos celos le comenzaron a invadir el cerebro. Entonces se encontró, en medio del baño, sentado sobre el retrete, aún desnudo, pensando esas cosas extrañas. Como robot se levantó y entró a la ducha, y bajo la lluvia tibia sus pensamientos se dispersaron.
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Había tocado varias veces a la puerta, pero nadie le respondía. La puerta estaba sin seguro, pero no sabía si entrar o no.
No creía que Gon le mintió cuando le dijo que lo del día anterior no le había molestado..., pero era difícil que Gon le mintiera... menos cuando le dirigió aquella mirada. Ninguna se le comparaba, era la más sincera y pura prueba de que no le había mentido... le conocía muy bien... aún después de no haberse visto por tres años...
Aún recordaba cuando Kurapika le dijo que el día en que dejó el examen de Cazador, Gon se enfrentó a Irumi y que cuando supo dónde se había ido, sin pensarlo mucho decidió ir en su búsqueda... y sacarlo de la mansión para nunca volver, pero (en mi historia), a pesar de todo, no lo logró y le obligaron a regresar. Todo ese tiempo le miró de reojo sintiéndose muy afortunado de tener un amigo así. Su primer amigo... su corazón latía muy fuerte con cada palabra, con cada gesto y pensó que aquello era causa de la amistad que Gon le profesaba. Killua recordó lo extraño que se había sentido cuando Gon le dijo...
****Flash Back****
*Killua... - el de cabello gris puso toda su atención en el pequeño y éste continuó - yo soy feliz cuando estoy contigo... - y pudo sentir un calor que le invadía las mejillas. La noche era tibia y la brisa soplaba suave. Precipitado y con cara de enojo le preguntó:
*¡¿Qué... por qué dices algo así tan de repente?! - silencio. Gon alzó la vista hacia las estrellas.
*Esta isla es... para que los pescadores permanezcan durante sus viajes. Sólo hay algunos residentes reales y el único niño, además de mí, es una pequeña niña llamada Nouko... Mis estudios los realicé a través de educación distancial desde mi casa... así que, Killua, tú eres mi primer amigo... - y le miró fijamente.*
****Fin del Flash Back****
Y recordó también esos tres años... tres años que se le hicieron eternos. Hubiera escapado nuevamente, pero a veces sentía que debía algo... no sabía qué... Y antes de que Kurapika se pusiera en contacto con él, su padre le llamó dándole una noticia que le enfureció. ¡Todo era un truco! ...Kristell... Namuvie...
Quitó aquellos pensamientos de su cabeza y con decisión abrió la puerta. Y lo vio... desparramado desordenadamente sobre la cama y cruzado de manera transversal a ésta... se veía tan frágil. De repente se encontró sentado a su lado, observándolo dormir. Las facciones relajadas de su rostro lo hacían verse más infantil..., belleza de niño. Sus dedos fueron a tocar la mejilla suave y de los labios de Gon sólo se oyó un suspiro mientras en su rostro se formó una bella sonrisa. No pudo evitar seguir cayendo...
La piedra de Killua emitió un leve brillo, pero de esto nadie supo, porque se hallaba encerrada en el cajón del velador de Killua...
Y Killua las vio... ligeras marcas de lágrimas en aquellas mejillas. Preocupado le observó.
- "¿Qué es lo que te ha hecho sufrir?" - esa pregunta no lo quería dejar. Paseó sus dedos por las mejillas, intentando borrar con ellos toda marca de dolor. Hechizado miró aquel rostro. Las cejas delgadas, los ojos cerrados, dejando ver juguetonas pestañas. La nariz respingona y esos labios finos... Y no supo por qué de repente tenía la necesidad de rozar esos labios, de tomarlos suave y saber qué gusto tenían. Acercó lentamente su rostro al del pequeño, el corazón que no dejaba de latirle alocado, los ojos cerrados... sus labios se posaron lentamente en la suave mejilla, por donde sus dedos se habían apoyado..., donde las marcas de las lágrimas aún eran visibles... Apoyado sobre la cama con su brazo derecho, su mano derecha sostenía la barbilla de Gon y los labios posaban tiernos besos en la mejilla. Logró oír otro suspiro, un suspiro fuerte que le hizo despertar de aquel encanto...
Levantándose brusco, quedó parado allí, frente al niño, paralizado por el susto. ¿Qué había estado haciendo?
Entonces, tal vez por el movimiento brusco, Gon comenzó a despertar.
Las mejillas se sonrojaron. Y el pecho dolía.
- ¿Killua? - preguntó el pequeño, cuando lo pudo distinguir.
- ¡¿Mm?! - murmuró sobresaltado, sus mejillas más sonrojadas por el acto tonto que acababa de hacer.
- ¿Me quedé dormido? - Killua asintió permitiéndole a su corazón tranquilizasce - ¿Qué haces aquí?
- Yo... sólo vine a decirte que fuéramos a desayunar junto a Leorio y Kurapika... - y era cierto. Gon se levantó de la cama estirándose un poco y el más alto le observó perdido nuevamente, pero reaccionando susurró - Gon...
- ¿Eh? - el más bajo se volteó poniéndole atención a aquel rostro que ahora le dirigía una expresión seria. Killua tomó aire.
- ¿Por qué estabas llorando?
Le dirigió una mirada muy sorprendida a Killua. Su mano derecha fue a dar a su mejilla e inconscientemente se palpó sintiéndola áspera. No recordaba muy bien lo que había pasado..., pero al recordarlo sintió de nuevo aquella presión en su pecho. Deseos de llorar... bajó su mirada... y entonces sintió unos brazos a su alrededor. ¿Killua le estaba abrazando? Sintió que sus mejillas comenzaban a arder, pero seguía siendo abrazado por el de ojos añil. Sentía su aroma fresco. Olor a shampoo proveniente de los cabellos húmedos aún. Cerró sus ojos un momento.
Killua realmente no sabía qué hacer. Había estado reaccionando sin premeditación y aquello ya le estaba molestando..., pero era agradable tener a Gon de esa manera...
El más pequeño fue el que rompió el contacto. Le incomodaba tenerlo así..., era triste. Entonces Killua se sintió rechazado y extrañamente angustiado.
- ¿Es por mí? - el moreno volvió a lanzarle una mirada sorprendida.
- N-no..., no es por ti... - dijo entrecortado..., mintiendo por primera vez. Killua supo que le estaba mintiendo, pero no quiso creerlo.
- ¿Entonces? - no iba a abrir la boca. El silencio era conveniente... el silencio y el rechazo a enfrentarlo. Volvió su mirada al piso, si seguía mirándolo le sería difícil mantenerse sin decirle la verdad...
- Leorio y Kurapika deben estarnos esperando... - y el de cabellos grises comprendió que Gon no le diría nada. Sonrió.
- Pues, si no te hubieras dormido, ya habríamos recorrido la mitad de la isla - el pequeño alzó la vista viendo la sonrisa de astucia que se dibujaba en el rostro de Killua mientras los ojos de este se mantenían cerrados, en una expresión sabia -. Incluso, de seguro ya estaríamos divirtiéndonos en la playa...
- ¡Eres un exagerado! T.T - exclamó ya Gon, sintiéndose mal por haberse quedado dormido, olvidando todo lo que había pasado antes.
- ¡Yo no estoy exagerando! - Killua podía darse cuenta que todo aquel ambiente tenso se había dispersado. Pero su corazón seguía presionando en su pecho. Fingiendo enojo Killua siguió diciéndole cosas a Gon - ¡Perdimos todo este tiempo por tu culpa!
- T__________T No me sigas culpando ___. ¡Además fuiste tú el que no vino a buscarme antes! - Killua se sonrojó al recordar todo lo que había hecho y que, más bien, él había 'perdido' el tiempo haciendo... - Y estamos despiertos desde las 6 y 40 más o menos; y son las 8:05 am... han pasado... - y Gon apresurado comenzó a sacar cuentas -: ¡1 hora y 5 minutos! ¡No ha pasado casi nada de tiempo! - y le sacó la lengua a Killua. Una gran gota apareció en la cabeza del de ojos añil.
- -_____-U 1 hora y 25 minutos, Gon... - le corrigió Killua y el pequeño se sonrojó a más no poder.
- o.o Eh... n_nU... No soy bueno con los números... - terminó murmurando (N/A: Mi chiquito, ven pa'cá que yo te enseño *L* xDD) - Además, ése no era el punto ..
- Bueno, ya... sí, estaba exagerando - reconoció Killua con una sonrisa -, pero vamos ya, ¡o Leorio se comerá todo! - Gon rió ante la travesura.
- Sí, vamos - expresó riéndose aún mientras el más alto le observaba embelesado. Sacudió su cabeza -. ¿Pasa algo, Killua?
- ¡No! - respondió brusco - Sólo... me molestaba algo en el rostro, pero ya no tengo nada...
- Ok ^_^. Vamos... ¿Killua?
- ¿Mm?
- ¿Aún me consideras tu amigo? - Killua le miró serio.
- ¿Por qué me haces esa pregunta?
- Pues, porque pensé que después de tanto tiempo tú - y Killua le interrumpió.
- Gon, ¿tú aún me consideras tu amigo?
- ¡Claro! - se apresuró a responder.
- Pues, yo siempre lo he considerado así - y le sonrió dulcemente.
Gon se sonrojó mucho. Sentía todo un enredo de sensaciones en su estómago, pero no los quiso tomar en cuenta y siguió a Killua fuera de la habitación.
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(N/A: Me pregunto por qué todos en mi fic duermen -_-)
De manera divertida se había alzado sobre la cama. El cabello rubio desordenado y los ojos en una expresión asustada... ¿había sido un sueño? Miró el reloj y se asustó aún más. ¡Ya era muy tarde! Le dolía la cabeza..., se levantó y caminó hacia el baño para lavarse la cara.
- "Entonces fue un sueño... Leorio nunca entró al baño mientras yo me duchaba... nunca me vio desnudo, ni yo a él..." - ya estaba a dos pasos del baño - "...nunca nos miramos... nunca nos enredamos ni..." - y al mismo tiempo que abría la puerta murmuró - ...nunca rompimos la cortina y... - se había quedado mirando pálido y con los ojos muy abiertos el desastre que había dentro del baño... la cortina rota enrollada dentro de la ducha... - No fue... un sueño... - y más tieso que palo de escoba salió de allí para que después sus mejillas comenzaran a arder y tomaran el color de una manzana roja y madura. Su cuerpo temblequeó un momento y su corazón no quería calmarse...
Habían estado piel contra piel [las mejillas más sonrojadas]. Se habían mirado mucho... [los brazos que rodean su propio cuerpo]. Él le había acariciado su mejilla [los labios que sueltan un suspiro]. Pero aquello, a pesar de que pasó..., no era más que una ilusión... o eso era lo que Kurapika pensaba.
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Sus ojos pardos observaron cálidos a la jovencita de bellos rasgos que se le acercaba lentamente. Tenía el cabello muy largo, castaño claro mezclado con algunos cabellos rubios. Lo traía adornado con unas trabitas y dijes de colores, junto con algunas flores que estaban atrapadas en el mismo cabello. Sus grandes ojos eran de color gris, muy parecidos a los de Joseph, pero los de él eran más verdes. El cuerpo era bajo (1'55) y delgado. Vestía un ligero vestido de color rosa pálido que era adornado por vuelos y todo tipo de decoración. La piel era dorada, muy diferente a la de Joseph que era pálida. Ella debía tener unos 14 años...
- Buenos días, Lenita =D - Joseph sonrió grandemente.
- Hermanoooo, ¡te he dicho que no me llames así! - y abrazándolo por el cuello le besó sonoramente en las mejillas, para luego separarse de él y quedársele mirando curiosa. Después de observarlo por un momento, le preguntó -: No me digas que él... - y Joseph asintió.
- Sí, Lena..., ha vuelto... - suspiró - A veces me asusta de la manera en la que te enteras de todo - murmuró.
- ¡Aiish! ¡Te he dicho que no te debes preocupar por eso!
- Pero, a pesar de que eres mi hermana y de que te veo todos los días, para mi desgracia... - Lena puso mala cara -, jeje, no te enfades...
- Continúa - dijo seria.
- ...aún no me acostumbro a tu 'don'...
- ¿Crees que me es fácil entender lo que sucede con nuestra familia? Además, no hables mucho que tú heredaste la 'peor' parte... - Joseph suspiró.
- Tienes razón, hermanita...
- Marié va a volver mañana... - dijo de repente ella y Joseph la miró muy sorprendido.
- ¿¿Qué?? Pero si... - iba a comenzar, pero sabía que Lena no le podía mentir, así que calló - Oh, bien... y a mí que me estaba comenzando a gustar mi trabajo T______T.
Lena: Con una gran gota en su cabeza.
- n_nU No te preocupes, sólo va a volver porque percibe algo extraño aquí...
- ¿Algo extraño?
- Sí... yo también lo percibo...
- ¿Tienes alguna cosa en mente Lena? - preguntó después de una pausa mirando a su hermana que se arreglaba el cabello.
- Hay cuatro corazones muy confundidos por aquí - y ella sonrió.
- Me sorprendes. Entre tanta gente que hay tú lo percibiste... ^_^ - los dos se sonrieron y comenzaron a fraguar... cierto plan...
El día era caluroso fuera... se notaba que sería un hermoso día...
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TBC
Nota: Ano~... sí, lo sé... está muy enredadooooooo!!!! Demo ya lo iré arreglando... Eeeh... lo tuve que cortar ahí (échenle la culpa a mi flojera xD) Tá más corto parece... pero p*** que me ha costado acabarlo! Bueno, el siguiente capi lo voy a tener pronto porque ya tengo escrito el principio y está bastante inspirador... *sonrisa echi* ¡Lo sé! ¡Me demoré demasiado en terminarlo!! Soy una flojaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!! Si incluso Ñomy-sama (Kaede-chan xD) me quiere matarme! xDD (eso es un chilenismo... ¬¬) Oi!! Si escribo Kurapika y no Kurapica, es porque se me pegó del maga, ne? ^___^
Recuerdan el (1) que había entremedio de la historia?? Bueno, aquí va la explicación ^^
(1) En la serie a Kurapika lo muestran con los ojos verdes... a veces celeste... otras azules... pero es porque los que hacen ése trabajo de los dibujos y colores lo hacen para que tenga algo más real, o sea, cuando hay ciertas reflexiones de luz en la piel o en los ojos o cualquier parte del cuerpo el color cambia levemente, pero.... SE SUPONE QUE TODOS LOS DE LA TRIBU KURUTA (Kurata ¬¬) SOLÍAN TENER LOS OJOS CASTAÑOOOOOOS!!!!! Osea, en el mismo manga y en la serie lo dice!! Ò_ó Bueno, yo decidí dejárselos verdes -_-Uu
Ya me quieren matar . Si aquí ya terminooo. Al principio dije que iba a responder reviews, no??
Angel-de-Luz: Qué bueno que te haya gustado mi fic ;____; (y de Kaede-chan, ne?) Estoy tan emocionada!!! Sorry si no escribía re nunca el 2do cap!!! Tenemos algo en común... adoramos la pareja Killua x Gon xDDD Todavía te debo esas imágenes que me pediste ~.^ Pero ya va ^^ GRACIAS POR TU REVIEW!!! Me morí cuando lo recibí xDDD
Megumi3: Querías emoción??? Ñacañacañaca =) falta para eso... (como si lo pudiera escribir ;____;) Este capi es muy especial, ok?? Ta dedicado a Kaede ^_^ y a todos los que les gusta la pareja Killua x Gon ^_______^
kotorimoon: Síííííííí!!!! Soy Chilena!!! Amigui shugar xDDDDD (eso fue tonto ) Bueee... qué bueno que te gustó el 1er capi... el 2do me salió mediocre ;___; Pero ya que... muchas gracias por leerlo ^___________^
Akizuky-san: Me halagas ^//////^ Escribes?? Yo querer leer un fic tuyoooo T.T Voy a buscar, buscar, buscar!!!! Qué emoción, qué emoción... estoy eufóricaa *L*
Ishida Rio: ^___________^ Gracias!!!! Me encanta que te haya gustado. Pronto tendré el 3er capi :3
Kyoooooo: Jejejjeje... musume mía!!! ^___^ Gracias por tu review!!! Y sobre el juego de naipes... Hisoka II -________- Eeeh... aún quiero conocer a tu padre . (xDDDD)
La chica D: Ñaaaaaa!!! Estoy hecha un tomateee!!! Me halagas muchoooo!!!! Faltas de gramática y ortografía??? Ñaaaaa!!! Cómo es posible que YO, o sea, YOOO, haya cometido una FALTA!!! ESO ES IMPERDONABLEEEE!!! .!!! Eso es sólo de Kaede ¬¬. Kaede: Qué dijiste?? Karla: Nada, nada!!! n_nUUUU Bueno, si lo hice, intentaré no volverlo a hacer... es que de verdad me interesa mucho eso!! Gracias por corregirmee ^____^
Bueno, mí irse porque deber seguir escribiendo 3er capítulo. See ya! ^^
