Elia: Bueno el cuarto capitulo con algo de retraso gomen nasai e ue no e
estado muy inspirada aunque me ha gustado como a quedado.
Presea Lancelot: Tengo problemas con el ordenador y el muy hijo de su gran madre computodora no me deja acceder al correo asi que se que me mandaste reviews porque lo lei pero como ace tanto tiempo pos no me acuerdo, si preguntabas algo o tenias alguna duda siento no poder contestártela, aun asi te agradezco que me hayas dejado reviews en todos los capitulos me animas mucho. MUCHAS GRACIAS!!!!!!
Ahora si dejando de molestarlo al fic.
Y salió de la enfermeria dando un portazo y con lágrimas que le bajaban como cascadas por su mejillas, por el camino se encontró a Harry y a Hermione y les dijo que necesitaba estar solo y los dejo confundidos, preocupados y como miradas de odio dirigidas a la enfermería porque tenían el presentimiento de que sus lágrimas eran producto del ser que estaba allí.
En el Gran comedor reinaba el silencio y el aire estaba tenso. Harry y Hermione miraban con desprecio a Lucius el cual no les hacía ni caso pero se le notaba preocupado y triste y miraba de vez en cuando a Ron el cual estaba en un estado deplorable, no hablaba y mantenía su mirada fija en el plato mientras revolvía desganadamente el puré de patatas.
Los demás presentes miraban la escena sin saber que hacer. Cuando la cena termino todos suspiraron de alivio y cada uno se fue a hacer lo que tenían que hacer. Ron se dirigió al lago. Harry y Hermione entendieron que era mejor dejarlo y cada uno se fue por su lado Hermione a la biblioteca y Harry a la Torre de Astronomía a pensar en un sentimiento que le estaba carcomiendo desde hace mucho tiempo.
Los profesores se fueron a la sala de profesores para discutir algunas cosas del siguiente trimestre, Dumbledore se fue a su despacho y los componentes de la banda se dirigieron a la sala común de Slytheryns para charlar de los viejos tiempos y saber mas sobres sus vidas después del colegio.
Lucius se disculpo y se dirigió a los terrenos de castillo para despejar su mente. Sus pasos le llevaban hacía el Bosque Prohibido pero de pronto una voz angelical que provenía del lago lo atrajo y no pudo resistir su curiosidad y cambio sus pasos para ir hacía el lago.
Se que los horóscopos no ayudan Y que las cartas disimulan Cuando pregunto por ti Se que esto va a ser muy complicado Un giro de 300 grados Pero todo sea por ti.
Ya se que cada cual tiene su precio Pero el mío esta en tu pecho Desde el día en que te vi Y se que tienes confiscada mi alma Y donde empieza mi falda Has marcado el porvenir.
Y sin ti, mi día esta enterrado Hasta los huesos del sofá Y cayendo mas abajo Sin ti mi dia esta enterrado Y hasta encontrarle solución parece complicado Sin ti, mi día esta enterrado Debajo de cualquier sillón Vencido, lento, raro Sin ti mi día esta enterrado Inhabitable y desolado.
Yo se que colonizas mis orillas Y que en mi séptima costilla Has fundado una ciudad Ya se que soy tus ojos mas mi tiempo Un cuarto de cualquier momento Multiplicado si tu estas.
Ya se que cada cual tiene su precio Pero el mío esta en tu pecho Desde el día en que te vi Y se que tienes confiscada mi alma Y donde empieza mi falda Has marcado el porvenir.
Y sin ti, mi día esta enterrado Hasta los huesos del sofá Y cayendo mas abajo Sin ti mi dia esta enterrado
Y hasta encontrarle solución parece complicado
Sin ti, mi día esta enterrado Debajo de cualquier sillón Vencido, lento, raro Sin ti mi día esta enterrado Inhabitable y desolado.
Al acercarse mas Lucius pudo divisar a la persona que cantaba y su corazón dio un vuelco al darse cuenta de que era Ron.
No supo porque pero las palabras de odio y de desprecio le vinieron a la mente como un torbellino y un sentimiento de culpabilidad mezclado con algo mas que no pudo descifrar inundo todo su ser. Hacía mucho tiempo que no se sentía así y odiaba sentirse así.
Lo único que atinó a hacer fue salir de allí lo mas rápido posible y alejarse de aquel ser con aquella perfección que daba miedo. Pero lo que mas miedo le daba era lo que estaba sintiendo por aquel ángel algo que hacía mucho tiempo no sentía.
En la Torre de Astronomía el chico-que-vivió miraba el cielo con un aire nostálgico a su alrededor. Hacía poco que había aceptado que estaba enamorado de su peor enemigo Draco Malfoys el cual estaba desaparecido. Ay dios se sentía miserable como podía haberse enamorado de ese engendro mal nacido, egocéntrico, vanidoso . Bueno aquel que dijera que del odio al amor solo hay un paso tenía razón.
Los recuerdos de Harry le llevaron a su infancia con los Dursleys, la muerte de sus padres, los insultos y las peleas con Malfoys, la traición de Peter, la resurrección de Voldemort, la batalla final, el combate contra Voldemort y a todos sus víctimas y eso fue lo que mas le golpeo, los recuerdos de los cuerpos quemados, mutilados y destrozados, algunos incluso degollados y todo porque por una estúpida guerra por ser el mas fuerte, por ser el mejor, por dominar a los demás. Es que nadie se salvaba incluso Dumbledore tenía su parte de culpa, pero que se le va hacer el pasado es pasado y no se puede cambiar por mucho que uno lo desee.
Pequeñas lágrimas empezaron a formarse en sus ojos y a bajar pos sus mejillas y lloro por todo y por todos, por su sufrimiento, por el de los demás, por su miserable vida y por su amor imposible, porque eso era lo que era un amor imposible como iba a fijarse Draco Malfoys en él. Malfoys podría tener a cualquier chica que quisiera a sus pies, porque habría de fijarse en un hombre, en su peor enemigo, en Harry Potter, en el niño-que- vivió.
Y así entre lágrimas y recuerdos se quedo dormido y Morfeo se compadeció de él y le dejo tener una noche sin sueños en completa paz, sin recuerdos atormentadores y sin sentimientos amargos.
Ron observaba el lago en el cual se reflejaban la luna y las estrellas. Aquel no era su día de suerte. Tenía la oportunidad de declarar su amor a la persona mas especial para él y este le dejaba claro que no quería nada con él.
Joder su vida era un completo asco solo eso le pasaba a él.
Un sentimiento de tristeza y amargura que intentaba ocultar detrás de su rabia lo venció y se apodero de su ser, no lo podía negar su vida estaba hundida ¿ahora que haría?
Aquel tonto era toda su vida, desde segundo que lo vio saliendo del despacho de Dumbledore se enamoro perdidamente. Él nunca había creído en el amor a primera vista pero ahora no lo podía negar y odiaba sentirse así frustrado, resentido, dolido, humillado, triste.
Mientras su mente divagaba en los recuerdos de los últimos años tomo una decisión, a partir de ahora nadie mas le lastimaría, no se volvería a enamorar de nadie, había decidido que se volvería frío y calculador, no volvería a consentir que nadie mas le dañara.
Sabía que sería difícil pero nadie dijo que la vida era fácil y la suya desde un principio nunca lo había sido.
Con esa decisión tomada se levanto del pasto y se dirigió al castillo sin darse cuenta que unos ojos azules tras de unas gafas de media luna lo miraban con tristeza.
La antigua banda de música estaba reunida y conversaba animadamente en la sala común de Slhyteryns, que ahora con el fuego que ardía en su chimenea y las voces alegres que resonaban en las paredes de piedra la hacía parecer una sala mas cálida y acogedora y no la mazmorra fría y lúgubre que demostraba siempre ante sus visitantes .
Thami y Remus lograron convencer a Sirius y Severus y los dos habían echo las paces aunque todavía quedaba algo de resentimiento entre ellos.
En unas de las paredes se abrió un agujero y dejo pasar a una figura de porte elegante.
Saludo a todos, se disculpo y se dirigió a los aposentos que se le había sido asignado momentos antes cuando se había encontrado con Dumbledore.
Remus no pudo evitar preocuparse y con miradas de ánimo y apoyo de los demás siguió a Lucius.
Hacía mucho tiempo que no veía a su amigo tan triste y ensimismado en si misma como lo estaba ahora y una vaga sospecha le decía que aquel estado tenía que ver con Ron.
Después de que Lucius girara en un pasillo a la izquierda y entrara dentro de una habitación con una puerta de roble macizo con grabados de serpientes, basiliscos, dragones y vampiros entro Remus.
Al sentir otra presencia Lucius se giro sorprendido y al ver a Remus se tranquilizo.
-¿Lucius estas bien?-Remus se sentó al lado de Lucius en la gran cama con dosel qeu había en medio de la habitación, donde también habían varios mubles de cuero negro, una chimenea en la cual un fuego ardía iluminando débilmente la habitación y una gran alfombra plateada que cubría todo el suelo de la habitación.
-Claro ¿porque los preguntas Remus?-Lucius se notaba nerviosos y entintaba disimularlo con su carácter de hombre de hielo pero eso con Remus no funcionaba el cual lo miro inquisitivamente.
-Empieza a cantar que esos truquitos conmigo no funcionan, sabes perfectamente que no me chupo el dedo-risitas nerviosas por parte de Lucius y miradas furiosas por parte de Remus, el cual se canso del estúpido juego el que estaba jugando Lucius así que sin mas se levantó y se dispuso a marcharse dirigiendo sus pasos a la puerta de roble con los gravados, ante esta acción Lucius se sorprendió.
-¿A dónde vas Remus?-Remus se detuvo pero no se digno a girarse.
-Como veo que no me tienes la suficiente confianza para contarme lo que te pasa me marcho-el tono que utilizaba Remus se notaba herido, furioso y decepcionado cosa que no le gusto a Lucius el cual decidido a no hacer mas daño a nadie mas por ese día dejo su orgullo de lado como siempre lo hacía cuando estaba con su mejor amigo Remus.
-Perdóname Remus hoy me han pasado demasiadas cosas y no me estoy portando bien con las personas a las que les importo y se preocupan por mi, me perdonas te vuelves a sentar aquí conmigo y te cuento porque estoy así-en el rostro de Remus se formo una sonrisa-No se, no se Lucius has sido muy malo conmigo-aunque quería aparentar que estaba enfadado su tono delataba diversión, cosa que hizo sonreír a Lucius el cual decidio seguirle el juego a Remus-Vamos Rem-chan no seas malo y ven aquí ya te e pedido disculpas- Remus se giro con una sonrisa de oreja a oreja y se tiro encima de Lucius al cual aplasto contra la cama consiguiendo casi matarlo por asfixia.
-Ahora si Luci-chan empieza acantar-Lucisu respiro profundamente y le relato todo lo que le había pasado ese día. A medida que le contaba todo a Remus se sentía mas culpable y miserable que en todas sus vidas juntas y sus gélidos ojos grises se llenaron de lágrimas .
Al terminar el relato Remus lo miraba con una mezcla de pena, compresión y enfado a lo cual Lucius no pudo mas que echarse a los brazos de su amigo y llorar como nunca lo había echo, se sentía el ser mas miserable sobre la faz de la tierra. ( Elian: Nunca os habéis sentido así porque yo si y no es nada agradable lo digo por propia experiencia.)
Remus lo consoló y le susurro palabras tiernas y tranquilizadoras al oído mientras le acariciaba la espalda. Cuando Lucius se había mas o menos tranquilizado Remsu le hablo.
-Ahora Lucius lo que debemos saber es que si a ti te gusta Ron-un leve sonrojo apareció en las mejillas de Lucius y Remus soltó una risilla cómplice haciendo enfadar a Lucius el cual se separo de su amigo y le dio la espalda notablemente molesto y con el entrecejo fruncido.
Después de esta acción Remus no pudo reprimir la risa mas y se empezó a reír allí mismo delante de un Lucius con cara de pocos amigos.
Pocos minutos después tras revolcarse por la cama, caerse al suelo y seguir riéndose hasta que le dolieron las costillas, Remus trataba de conseguir que Lucius dejara de estar enfuruñado y le hablara, un par de cosquillas, unas risas y comentarios sarcásticos consiguieron que Lucius volviera a estar alegre.
-Bueno Luci-chan ahora lo único que debes hacer es hablar con Ron pedirle disculpas y decirle que a ti también te gusta.
-Y a ti quien te ha dicho que me gusta ese niñato.
-En primer lugar no es un niñato, en segundo lugar me lo has dicho tu mismo el sonrojo de tus mejillas cuando te lo pregunte y en tercer lugar te mereces ser al fin feliz-una sonrisa sincera y agradecida se formo en el rostro de Lucius el cual se abrazo a Remus y escondió su rostro en su cuello.
De repente la puerta se abrió.
-Si hubiera sabido que estabais así de cariñosos hubiera venido mas tarde- la voz burlona de Severus resonó en el cuarto.
Tras Severus aparecieron Thami y Sirius el cual aparto de un empujón a Lucius de Remus y abrazo posesivamente a este último, el empujón ocasiono que Lucius se cayera de la cama, lo que provoco risas por parte de los presentes ( Elian: Se nota mucho que me encanta reírme a costa de Lucius)
-¿Porque siempre me pasa todo a mi?-el comentario provoco mas risas a las cuales se les añadió la risa de Lucius.
Unos pasos acercándose detuvieron las risas una cabellera roja como el fuego y unos azules como el hielo hicieron aparición.
-Dumbledore dice que nos espera a todos en su despacho-después de un leve asentimiento de cabeza por parte de todos Ron se dio da la vuelta y se fue por donde vino.
Todos notaron el cambio en Ron la voz fría como cuchillos, el aura congelada la cual ya no desprendía la calidez que siempre dejaba sentir a los demás y los ojos vacíos, sin sentimientos llenos de rabia, dolor, odio e ira.
Lucius se sintió muy mal en ese momento, sabía que ese cambio se debía a él, todo era por su culpa y bajo la vista arrepentido, si su orgullo no fuera tan alto y su arrogancia tan grande ahora mismo podría estar con Ron, los dos juntos disfrutando de la preciosa noche que hacía esa madrugada.
Los presentes notaron el cambio en Lucius pero decidieron mejor no decir nada, lo que tuvieran que arreglar esos dos lo harían entre ellos, los demás no se podían inmiscuir.
Así que todos mas tristes o mas alegres se dirigieron al despacho del director para saber que quería aquel viejo loco a aquellas horas de la noche.
El panorama en el despacho no era el mejor.
Harry tenía los ojos rojos e hinchados y la mirada en el suelo.
Ron seguía con su porte y estaba algo alejado de los demás.
Lucius no sabía que hacer y miraba de vez en cuando a Ron el cual no siquiera se daba por enterado.
Los demás presentes estaban tristes por aquellos tres y no sabían que hacer, la tensión fue cortada por la voz de Dumbledore.
-¿No tenéis hambre? Porque la verdad yo si aunque es algo tarde ¿A alguien le apetece té, café o pica-picas de limón?-los presentes lo miraron sin entender, ¿¡¡¡¡¡el director creía que ese era el mejor momento para andar pensando en aperitivos!!!!!!!!!!!??????, estas palabras confirmaron las teorías de algunos que pensaban que el director tenía mas de un cable suelto.
La ocurrencia de Dumbledore sirvió para relajar un poco la tensión en el ambiente y las tres personas que estaban en peor estado emocional sonrieron ante las ocurrencias de aquel viejo chiflado.
Después de repartir los aperitivos y dejar mas en el centro de la habitación sobre una mesita de ruedas el director hablo.
-Os he llamado a estas horas de la noche porque me gustaría comentaros el incidente de esta mañana-los presentes asintieron-Lucius tu como padre del desaparecido desearías decir algo ( Eili: Oh dios mío eso sonó como un funeral)
-Bueno si, que no hay que preocuparse por su repentina desaparición, el fénix y el dragón son las mascotas de mi hijo y seguramente lo han salvado y llevado a un lugar mas seguro, dentro de poco volverá a aparecer en el colegio-todos suspiraron aliviados Draco Malfoys no era la mejor persona del mundo pero tampoco es que se mereciera morir.
-Bueno como todo esta dicho todo el mundo a la cama, que a quien dios le ayuda madruga-todos los presentes se quedaron con cara de "Que burradas esta diciendo este"
-Profesor el dicho es a quien madruga dios le ayuda.
-Ah pero me parecía a mi que sonaba algo mal
A los presentes les apareció una gota extra grande ( Eili: Son esas gotas que aparecen en los animes y en los mangas)
Todos se fueron despidiendo de los demás y se fueron dirigiendo a sus aposentos.
Los últimos en salir fueron Ron y Lucius este último había decidido que no se rendiría tan fácilmente y que hablaría con Ron costara lo que costara, aunque esperaba que ese precio no fuera la vida, era demasiado guapo para morir --'U ( Eli: Estos personajes han salido demasiado vanidosos.)
-Ron espera un momento necesito hablar contigo.
-Que yo sepa no hay nada de que hablar.
-Si, si hay de que hablar así que párate y escúchame.
-Mira que te quede bien claro a mi nadie me da ordenes y menos tu.
-Bueno tu lo has querido-en menos de un segundo Lucius había agarrado del brazo a Ron al cual ahora tenía aprisionado entre una pared y su cuerpo.
A Ron aquello le gustaba y le desagradaba por partes iguales. Lucius no espero mas y acerco sus labios a los de Ron dándose el beso que antes no habían podido terminar.
Ron no sabía que hacer podría ser una venganza por parte de Lucius puede que querría verlo humillado y destrozado, pero por otro lado quizás le correspondía ahora que mas tenía que perder así que sin mas se entrego a sus besos.
Lucius sonrió mentalmente cuando Ron acepto el beso y se volvió una parte activa en el juego.
Lucius quería cada vez mas de Ron así que sus manos bajaron por sus costados y se metieron por debajo de su jersey acariciando y de vez en cuando pellizcando la suave y tersa piel.
Ron ya no sabía donde estaba, el mundo había desaparecido y solo estaban Lucius y él, haciendo cosas pocos aptas para menores. ( Severus: Tonta tu eres menor Elian: En primer lugar tonto tu y en segundo soy la escritora y me imorta tres pepinillos tu opinión capicci, a veces no se como me puedes caer tan bien aunque no sea de tu club de fans)
Sin darse casi cuenta los dos ya estaban con el torso al descubierto y lo que no se dieron cuenta es que en una esquina del pasillo seis cabezas se asomaban y miraban con ojos pervertidos la escena hasta que uno con unos cabellos dorados salió del encanto y echo a los demás para darles a los recién "casados" algo de privacidad.
Lucius recuperando algo de su cordura llevo a Ron entre besos y caricias a una de las aulas del pasillo y recosto a este en el escritorio del profesor, no era muy romántico pero ahora no tenia cabeza como para ponerse a transformar cosas.
Elia: Se que habia dicho que aria un lemon pero todavía no me veo capaz, asi que pido mil y una disculpas y me despido hasta el siguiente capitulo que por lo que creo sera el penúltimo.
Presea Lancelot: Tengo problemas con el ordenador y el muy hijo de su gran madre computodora no me deja acceder al correo asi que se que me mandaste reviews porque lo lei pero como ace tanto tiempo pos no me acuerdo, si preguntabas algo o tenias alguna duda siento no poder contestártela, aun asi te agradezco que me hayas dejado reviews en todos los capitulos me animas mucho. MUCHAS GRACIAS!!!!!!
Ahora si dejando de molestarlo al fic.
Y salió de la enfermeria dando un portazo y con lágrimas que le bajaban como cascadas por su mejillas, por el camino se encontró a Harry y a Hermione y les dijo que necesitaba estar solo y los dejo confundidos, preocupados y como miradas de odio dirigidas a la enfermería porque tenían el presentimiento de que sus lágrimas eran producto del ser que estaba allí.
En el Gran comedor reinaba el silencio y el aire estaba tenso. Harry y Hermione miraban con desprecio a Lucius el cual no les hacía ni caso pero se le notaba preocupado y triste y miraba de vez en cuando a Ron el cual estaba en un estado deplorable, no hablaba y mantenía su mirada fija en el plato mientras revolvía desganadamente el puré de patatas.
Los demás presentes miraban la escena sin saber que hacer. Cuando la cena termino todos suspiraron de alivio y cada uno se fue a hacer lo que tenían que hacer. Ron se dirigió al lago. Harry y Hermione entendieron que era mejor dejarlo y cada uno se fue por su lado Hermione a la biblioteca y Harry a la Torre de Astronomía a pensar en un sentimiento que le estaba carcomiendo desde hace mucho tiempo.
Los profesores se fueron a la sala de profesores para discutir algunas cosas del siguiente trimestre, Dumbledore se fue a su despacho y los componentes de la banda se dirigieron a la sala común de Slytheryns para charlar de los viejos tiempos y saber mas sobres sus vidas después del colegio.
Lucius se disculpo y se dirigió a los terrenos de castillo para despejar su mente. Sus pasos le llevaban hacía el Bosque Prohibido pero de pronto una voz angelical que provenía del lago lo atrajo y no pudo resistir su curiosidad y cambio sus pasos para ir hacía el lago.
Se que los horóscopos no ayudan Y que las cartas disimulan Cuando pregunto por ti Se que esto va a ser muy complicado Un giro de 300 grados Pero todo sea por ti.
Ya se que cada cual tiene su precio Pero el mío esta en tu pecho Desde el día en que te vi Y se que tienes confiscada mi alma Y donde empieza mi falda Has marcado el porvenir.
Y sin ti, mi día esta enterrado Hasta los huesos del sofá Y cayendo mas abajo Sin ti mi dia esta enterrado Y hasta encontrarle solución parece complicado Sin ti, mi día esta enterrado Debajo de cualquier sillón Vencido, lento, raro Sin ti mi día esta enterrado Inhabitable y desolado.
Yo se que colonizas mis orillas Y que en mi séptima costilla Has fundado una ciudad Ya se que soy tus ojos mas mi tiempo Un cuarto de cualquier momento Multiplicado si tu estas.
Ya se que cada cual tiene su precio Pero el mío esta en tu pecho Desde el día en que te vi Y se que tienes confiscada mi alma Y donde empieza mi falda Has marcado el porvenir.
Y sin ti, mi día esta enterrado Hasta los huesos del sofá Y cayendo mas abajo Sin ti mi dia esta enterrado
Y hasta encontrarle solución parece complicado
Sin ti, mi día esta enterrado Debajo de cualquier sillón Vencido, lento, raro Sin ti mi día esta enterrado Inhabitable y desolado.
Al acercarse mas Lucius pudo divisar a la persona que cantaba y su corazón dio un vuelco al darse cuenta de que era Ron.
No supo porque pero las palabras de odio y de desprecio le vinieron a la mente como un torbellino y un sentimiento de culpabilidad mezclado con algo mas que no pudo descifrar inundo todo su ser. Hacía mucho tiempo que no se sentía así y odiaba sentirse así.
Lo único que atinó a hacer fue salir de allí lo mas rápido posible y alejarse de aquel ser con aquella perfección que daba miedo. Pero lo que mas miedo le daba era lo que estaba sintiendo por aquel ángel algo que hacía mucho tiempo no sentía.
En la Torre de Astronomía el chico-que-vivió miraba el cielo con un aire nostálgico a su alrededor. Hacía poco que había aceptado que estaba enamorado de su peor enemigo Draco Malfoys el cual estaba desaparecido. Ay dios se sentía miserable como podía haberse enamorado de ese engendro mal nacido, egocéntrico, vanidoso . Bueno aquel que dijera que del odio al amor solo hay un paso tenía razón.
Los recuerdos de Harry le llevaron a su infancia con los Dursleys, la muerte de sus padres, los insultos y las peleas con Malfoys, la traición de Peter, la resurrección de Voldemort, la batalla final, el combate contra Voldemort y a todos sus víctimas y eso fue lo que mas le golpeo, los recuerdos de los cuerpos quemados, mutilados y destrozados, algunos incluso degollados y todo porque por una estúpida guerra por ser el mas fuerte, por ser el mejor, por dominar a los demás. Es que nadie se salvaba incluso Dumbledore tenía su parte de culpa, pero que se le va hacer el pasado es pasado y no se puede cambiar por mucho que uno lo desee.
Pequeñas lágrimas empezaron a formarse en sus ojos y a bajar pos sus mejillas y lloro por todo y por todos, por su sufrimiento, por el de los demás, por su miserable vida y por su amor imposible, porque eso era lo que era un amor imposible como iba a fijarse Draco Malfoys en él. Malfoys podría tener a cualquier chica que quisiera a sus pies, porque habría de fijarse en un hombre, en su peor enemigo, en Harry Potter, en el niño-que- vivió.
Y así entre lágrimas y recuerdos se quedo dormido y Morfeo se compadeció de él y le dejo tener una noche sin sueños en completa paz, sin recuerdos atormentadores y sin sentimientos amargos.
Ron observaba el lago en el cual se reflejaban la luna y las estrellas. Aquel no era su día de suerte. Tenía la oportunidad de declarar su amor a la persona mas especial para él y este le dejaba claro que no quería nada con él.
Joder su vida era un completo asco solo eso le pasaba a él.
Un sentimiento de tristeza y amargura que intentaba ocultar detrás de su rabia lo venció y se apodero de su ser, no lo podía negar su vida estaba hundida ¿ahora que haría?
Aquel tonto era toda su vida, desde segundo que lo vio saliendo del despacho de Dumbledore se enamoro perdidamente. Él nunca había creído en el amor a primera vista pero ahora no lo podía negar y odiaba sentirse así frustrado, resentido, dolido, humillado, triste.
Mientras su mente divagaba en los recuerdos de los últimos años tomo una decisión, a partir de ahora nadie mas le lastimaría, no se volvería a enamorar de nadie, había decidido que se volvería frío y calculador, no volvería a consentir que nadie mas le dañara.
Sabía que sería difícil pero nadie dijo que la vida era fácil y la suya desde un principio nunca lo había sido.
Con esa decisión tomada se levanto del pasto y se dirigió al castillo sin darse cuenta que unos ojos azules tras de unas gafas de media luna lo miraban con tristeza.
La antigua banda de música estaba reunida y conversaba animadamente en la sala común de Slhyteryns, que ahora con el fuego que ardía en su chimenea y las voces alegres que resonaban en las paredes de piedra la hacía parecer una sala mas cálida y acogedora y no la mazmorra fría y lúgubre que demostraba siempre ante sus visitantes .
Thami y Remus lograron convencer a Sirius y Severus y los dos habían echo las paces aunque todavía quedaba algo de resentimiento entre ellos.
En unas de las paredes se abrió un agujero y dejo pasar a una figura de porte elegante.
Saludo a todos, se disculpo y se dirigió a los aposentos que se le había sido asignado momentos antes cuando se había encontrado con Dumbledore.
Remus no pudo evitar preocuparse y con miradas de ánimo y apoyo de los demás siguió a Lucius.
Hacía mucho tiempo que no veía a su amigo tan triste y ensimismado en si misma como lo estaba ahora y una vaga sospecha le decía que aquel estado tenía que ver con Ron.
Después de que Lucius girara en un pasillo a la izquierda y entrara dentro de una habitación con una puerta de roble macizo con grabados de serpientes, basiliscos, dragones y vampiros entro Remus.
Al sentir otra presencia Lucius se giro sorprendido y al ver a Remus se tranquilizo.
-¿Lucius estas bien?-Remus se sentó al lado de Lucius en la gran cama con dosel qeu había en medio de la habitación, donde también habían varios mubles de cuero negro, una chimenea en la cual un fuego ardía iluminando débilmente la habitación y una gran alfombra plateada que cubría todo el suelo de la habitación.
-Claro ¿porque los preguntas Remus?-Lucius se notaba nerviosos y entintaba disimularlo con su carácter de hombre de hielo pero eso con Remus no funcionaba el cual lo miro inquisitivamente.
-Empieza a cantar que esos truquitos conmigo no funcionan, sabes perfectamente que no me chupo el dedo-risitas nerviosas por parte de Lucius y miradas furiosas por parte de Remus, el cual se canso del estúpido juego el que estaba jugando Lucius así que sin mas se levantó y se dispuso a marcharse dirigiendo sus pasos a la puerta de roble con los gravados, ante esta acción Lucius se sorprendió.
-¿A dónde vas Remus?-Remus se detuvo pero no se digno a girarse.
-Como veo que no me tienes la suficiente confianza para contarme lo que te pasa me marcho-el tono que utilizaba Remus se notaba herido, furioso y decepcionado cosa que no le gusto a Lucius el cual decidido a no hacer mas daño a nadie mas por ese día dejo su orgullo de lado como siempre lo hacía cuando estaba con su mejor amigo Remus.
-Perdóname Remus hoy me han pasado demasiadas cosas y no me estoy portando bien con las personas a las que les importo y se preocupan por mi, me perdonas te vuelves a sentar aquí conmigo y te cuento porque estoy así-en el rostro de Remus se formo una sonrisa-No se, no se Lucius has sido muy malo conmigo-aunque quería aparentar que estaba enfadado su tono delataba diversión, cosa que hizo sonreír a Lucius el cual decidio seguirle el juego a Remus-Vamos Rem-chan no seas malo y ven aquí ya te e pedido disculpas- Remus se giro con una sonrisa de oreja a oreja y se tiro encima de Lucius al cual aplasto contra la cama consiguiendo casi matarlo por asfixia.
-Ahora si Luci-chan empieza acantar-Lucisu respiro profundamente y le relato todo lo que le había pasado ese día. A medida que le contaba todo a Remus se sentía mas culpable y miserable que en todas sus vidas juntas y sus gélidos ojos grises se llenaron de lágrimas .
Al terminar el relato Remus lo miraba con una mezcla de pena, compresión y enfado a lo cual Lucius no pudo mas que echarse a los brazos de su amigo y llorar como nunca lo había echo, se sentía el ser mas miserable sobre la faz de la tierra. ( Elian: Nunca os habéis sentido así porque yo si y no es nada agradable lo digo por propia experiencia.)
Remus lo consoló y le susurro palabras tiernas y tranquilizadoras al oído mientras le acariciaba la espalda. Cuando Lucius se había mas o menos tranquilizado Remsu le hablo.
-Ahora Lucius lo que debemos saber es que si a ti te gusta Ron-un leve sonrojo apareció en las mejillas de Lucius y Remus soltó una risilla cómplice haciendo enfadar a Lucius el cual se separo de su amigo y le dio la espalda notablemente molesto y con el entrecejo fruncido.
Después de esta acción Remus no pudo reprimir la risa mas y se empezó a reír allí mismo delante de un Lucius con cara de pocos amigos.
Pocos minutos después tras revolcarse por la cama, caerse al suelo y seguir riéndose hasta que le dolieron las costillas, Remus trataba de conseguir que Lucius dejara de estar enfuruñado y le hablara, un par de cosquillas, unas risas y comentarios sarcásticos consiguieron que Lucius volviera a estar alegre.
-Bueno Luci-chan ahora lo único que debes hacer es hablar con Ron pedirle disculpas y decirle que a ti también te gusta.
-Y a ti quien te ha dicho que me gusta ese niñato.
-En primer lugar no es un niñato, en segundo lugar me lo has dicho tu mismo el sonrojo de tus mejillas cuando te lo pregunte y en tercer lugar te mereces ser al fin feliz-una sonrisa sincera y agradecida se formo en el rostro de Lucius el cual se abrazo a Remus y escondió su rostro en su cuello.
De repente la puerta se abrió.
-Si hubiera sabido que estabais así de cariñosos hubiera venido mas tarde- la voz burlona de Severus resonó en el cuarto.
Tras Severus aparecieron Thami y Sirius el cual aparto de un empujón a Lucius de Remus y abrazo posesivamente a este último, el empujón ocasiono que Lucius se cayera de la cama, lo que provoco risas por parte de los presentes ( Elian: Se nota mucho que me encanta reírme a costa de Lucius)
-¿Porque siempre me pasa todo a mi?-el comentario provoco mas risas a las cuales se les añadió la risa de Lucius.
Unos pasos acercándose detuvieron las risas una cabellera roja como el fuego y unos azules como el hielo hicieron aparición.
-Dumbledore dice que nos espera a todos en su despacho-después de un leve asentimiento de cabeza por parte de todos Ron se dio da la vuelta y se fue por donde vino.
Todos notaron el cambio en Ron la voz fría como cuchillos, el aura congelada la cual ya no desprendía la calidez que siempre dejaba sentir a los demás y los ojos vacíos, sin sentimientos llenos de rabia, dolor, odio e ira.
Lucius se sintió muy mal en ese momento, sabía que ese cambio se debía a él, todo era por su culpa y bajo la vista arrepentido, si su orgullo no fuera tan alto y su arrogancia tan grande ahora mismo podría estar con Ron, los dos juntos disfrutando de la preciosa noche que hacía esa madrugada.
Los presentes notaron el cambio en Lucius pero decidieron mejor no decir nada, lo que tuvieran que arreglar esos dos lo harían entre ellos, los demás no se podían inmiscuir.
Así que todos mas tristes o mas alegres se dirigieron al despacho del director para saber que quería aquel viejo loco a aquellas horas de la noche.
El panorama en el despacho no era el mejor.
Harry tenía los ojos rojos e hinchados y la mirada en el suelo.
Ron seguía con su porte y estaba algo alejado de los demás.
Lucius no sabía que hacer y miraba de vez en cuando a Ron el cual no siquiera se daba por enterado.
Los demás presentes estaban tristes por aquellos tres y no sabían que hacer, la tensión fue cortada por la voz de Dumbledore.
-¿No tenéis hambre? Porque la verdad yo si aunque es algo tarde ¿A alguien le apetece té, café o pica-picas de limón?-los presentes lo miraron sin entender, ¿¡¡¡¡¡el director creía que ese era el mejor momento para andar pensando en aperitivos!!!!!!!!!!!??????, estas palabras confirmaron las teorías de algunos que pensaban que el director tenía mas de un cable suelto.
La ocurrencia de Dumbledore sirvió para relajar un poco la tensión en el ambiente y las tres personas que estaban en peor estado emocional sonrieron ante las ocurrencias de aquel viejo chiflado.
Después de repartir los aperitivos y dejar mas en el centro de la habitación sobre una mesita de ruedas el director hablo.
-Os he llamado a estas horas de la noche porque me gustaría comentaros el incidente de esta mañana-los presentes asintieron-Lucius tu como padre del desaparecido desearías decir algo ( Eili: Oh dios mío eso sonó como un funeral)
-Bueno si, que no hay que preocuparse por su repentina desaparición, el fénix y el dragón son las mascotas de mi hijo y seguramente lo han salvado y llevado a un lugar mas seguro, dentro de poco volverá a aparecer en el colegio-todos suspiraron aliviados Draco Malfoys no era la mejor persona del mundo pero tampoco es que se mereciera morir.
-Bueno como todo esta dicho todo el mundo a la cama, que a quien dios le ayuda madruga-todos los presentes se quedaron con cara de "Que burradas esta diciendo este"
-Profesor el dicho es a quien madruga dios le ayuda.
-Ah pero me parecía a mi que sonaba algo mal
A los presentes les apareció una gota extra grande ( Eili: Son esas gotas que aparecen en los animes y en los mangas)
Todos se fueron despidiendo de los demás y se fueron dirigiendo a sus aposentos.
Los últimos en salir fueron Ron y Lucius este último había decidido que no se rendiría tan fácilmente y que hablaría con Ron costara lo que costara, aunque esperaba que ese precio no fuera la vida, era demasiado guapo para morir --'U ( Eli: Estos personajes han salido demasiado vanidosos.)
-Ron espera un momento necesito hablar contigo.
-Que yo sepa no hay nada de que hablar.
-Si, si hay de que hablar así que párate y escúchame.
-Mira que te quede bien claro a mi nadie me da ordenes y menos tu.
-Bueno tu lo has querido-en menos de un segundo Lucius había agarrado del brazo a Ron al cual ahora tenía aprisionado entre una pared y su cuerpo.
A Ron aquello le gustaba y le desagradaba por partes iguales. Lucius no espero mas y acerco sus labios a los de Ron dándose el beso que antes no habían podido terminar.
Ron no sabía que hacer podría ser una venganza por parte de Lucius puede que querría verlo humillado y destrozado, pero por otro lado quizás le correspondía ahora que mas tenía que perder así que sin mas se entrego a sus besos.
Lucius sonrió mentalmente cuando Ron acepto el beso y se volvió una parte activa en el juego.
Lucius quería cada vez mas de Ron así que sus manos bajaron por sus costados y se metieron por debajo de su jersey acariciando y de vez en cuando pellizcando la suave y tersa piel.
Ron ya no sabía donde estaba, el mundo había desaparecido y solo estaban Lucius y él, haciendo cosas pocos aptas para menores. ( Severus: Tonta tu eres menor Elian: En primer lugar tonto tu y en segundo soy la escritora y me imorta tres pepinillos tu opinión capicci, a veces no se como me puedes caer tan bien aunque no sea de tu club de fans)
Sin darse casi cuenta los dos ya estaban con el torso al descubierto y lo que no se dieron cuenta es que en una esquina del pasillo seis cabezas se asomaban y miraban con ojos pervertidos la escena hasta que uno con unos cabellos dorados salió del encanto y echo a los demás para darles a los recién "casados" algo de privacidad.
Lucius recuperando algo de su cordura llevo a Ron entre besos y caricias a una de las aulas del pasillo y recosto a este en el escritorio del profesor, no era muy romántico pero ahora no tenia cabeza como para ponerse a transformar cosas.
Elia: Se que habia dicho que aria un lemon pero todavía no me veo capaz, asi que pido mil y una disculpas y me despido hasta el siguiente capitulo que por lo que creo sera el penúltimo.
