Capítulo 2: Patronus

El día pasó relativamente rápido, ya que la emoción que sentían las chicas cada vez que había reunión del ED, hacía que se aligerasen las clases. Hufflepuff y Ravenclaw habían compartido clase doble de Pociones. A Nigriv le encantaba el profesor Snape pero aún así dos horas entre ojos de escarabajos, piel de salamandra y raíces de ajenjo se hacían pesadas. Afortunadamente, a Snape no le caían excesivamente mal los alumnos de estas dos casas. Todo el colegio sabía que a quien no aguantaba era a los de Gryffindor y sobre todo a Harry. Por ello, no desaprovechaba ninguna ocasión para desprestigiarlo aunque no estuviera delante.

- Veo que al menos, a bastante de vosotros, la poción de hoy se parece algo a lo que os he pedido - comentó Snape con un deje irónico en su voz- aunque obviamente... os suspendería si fuera un examen. Al menos, el color y consistencia es más correcto, no como el que consiguió Potter que parecía que estuviera preparando una sopa.

Algunos alumnos rieron. Las chicas se miraron entre ellas disimuladamente.

- No aguanto que se meta de esa forma con Harry -susurró Brabra partiendo con coraje por la mitad una vaina de enebro.

- Tendríamos que preparar una poción para pelo grasiento y regalársela a Snape -murmuró Circe mirando de reojo al profesor.

Aloho, Inqui, Nigriv y Mahe habían escuchado el comentario y no pudieron evitar reírse. Snape dirigió sus ojos negros hacia ellas pero afortunadamente, como había algunos alumnos todavía sonriendo por lo que el profesor había contado de Harry, pasaron desapercibidas.

- Uf, cuando Snape nos ha mirado, creía que me moría - comentó Inqui al salir de la clase.

- Bah, con haberle dicho que era por lo de Harry nos hubieramos librado - le contestó Nigriv.

- ¿Tú crees? Snape no es tonto y sabe la relación que tenemos con Harry -aseguró Mahe. De hecho, Snape sabía que ninguna de ellas se reiría de algo que fuera ofensivo hacia Harry pero, de forma extraña, lo había dejado pasar.

Depués de cenar, quedaron con Missi en la escalera de mármol del vestíbulo. Ésta llegó corriendo pues se había entretenido hablando con una de sus compañeras.

- Lo siento - se disculpó- Como soy la única de mi casa que me junto con vosotras nunca me doy cuenta de la hora. Vosotras al menos pertenecéis a la misma casa -señaló con ambas manos a las cuatro Hufflepuff por un lado y a las dos Ravenclaw por otro.

- No te quejes, Missi, que tú tienes en tu casa a Draco Malfoy... ¡ÑAM! Ya me gustaría a mi encontrármelo en pijama por la sala común -comentó Aloho con expresión soñadora. De todas era sabido que Aloho encontraba bastante interesante a Malfoy a pesar de que era rival de Harry.

- Eso es verdad -replicó Nigriv.

- Nigriv, ¿tú no preferías un sandwich? -bromeó Missi.

Todas rieron porque entendieron la broma y se encaminaron hacia la Sala de Requerimientos para su reunión con el resto del ED.

Cuando llegaron, estaban ya casi todos los miembros del ED. Aunque desde que Umbrigde se fue de la escuela y Dumbledore regresó, las reuniones estaban totalmente autorizadas y no tenían ningún problema en reunirse a cualquier hora y en cualquier lugar, preferían seguir haciéndolo como si fuera en secreto (secreto conocido por toda la escuela, como solía pasar). Ello hacía que los que asistían a las clases lo hicieran con un mayor respeto pues lo que practicaban allí no era ningún juego de niños. Se estaban preparando para su futuro ya que todos los miembros del ED querían ser aurores y poder pertenecer a la Orden de Fénix.

Harry se encontraba al fondo de la sala hablando con Ron y Hermione

- ¿Cómo te has sentido esta noche? -le preguntaba Hermione. A Harry llevaba días molestándole la cicatriz. Estaba acostumbrado a que le sucediese pero cuando se hacía tan continuo, le empezaba a preocupar.

- Bien, no recuerdo ni lo que he soñado. Me quedé dormido en seguida... -mintió lo más convencido que pudo para que pareciese que sus palabras eran verdad. Sabía que si les decía cómo se sentía realmente, si les contaba que la cicatriz le dolía más de lo habitual, sus amigos iban a empezar a insistirle como siempre para que fuera a contárselo a Dumbledore y no quería. El director había enfermado ese invierno y aunque ya estaba mucho mejor, se le veía débil y cansado. No quería preocuparlo por algo que le pasaba tan a menudo.

- Bueno, a ver, ¿estamos todos? -preguntó en voz alta a los allí congregados- De acuerdo. Llevamos muchísimas clases y habéis mejorado espectacularmente en vuestros hechizos. Hace días que empezamos a practicar los patronus corpóreos y van también muy bien por lo que he podido ver. Así que hoy os voy a pillar por sorpresa y os voy a hacer un pequeño examen uno a uno -hubo un murmullo generalizado de disgusto.

- ¿Y eso, Harry? -preguntó Circe, a quien estudiar le gustaba poco pero los exámenes menos áun- No nos habías dicho nada de exámenes.

- Lo sé, pero quiero comprobar la fuerza de vuestros patronus. Muchos de vosotros os habéis unido al ED después de que Umbrigde se fuera -instintivamente se tocó el dorso de la mano derecha. Aún recordaba el castigo que la profesora le había impuesto en varias ocasiones y la señal que ello había dejado en su mano- con lo que, los que sois nuevos, habéis perdido bastantes clases. Digamos que lo que pretendo con todo esto es hacer varios grupos de nivel para, en función de como vayáis, ayudaros más a los que estéis más flojos. ¿Entendéis lo que quiero decir? Pero tranquilos que el poner un exámen por sorpresa no quiere decir que se me esté pegando algo de Snape, Merlín me libre.

El grupo rió. Se prepararon para realizar el exámen y mientras iban desfilando uno a uno por delante de Harry, los demás permanecían sentados en los cojines que había por la sala. Hubo de todo, desde pobres intentos como los de los hermanos Creevy por mucha emoción y ganas que le ponían, hasta perfectos patronus como el de Hermione.

-Venga, suerte, Aloho -le dijo Missi cuando la chica se levantaba para hacer su examen.

Aloho se puso frente a Harry y se concentró. Tenía que conseguir un pensamiento muy alegre para que su patronus saliese a la primera. Aunque concentrada, su expresión era totalmente natural, como era ella. Una leve sonrisa se dibujó en su cara: sin duda, el pensamiento alegre había acudido a su mente. Respiró profundo y gritó:

-¡EXPECTO PATRONUM!

De repente de su varita salió una voluta de humo que se convirtió en una pantera de color plateado. La pantera se paseó por la sala con sus andares lentos, sinuosos.

-Estupendo, Aloho -felicitó Harry sonriente.

Aloho bajó su varita y la pantera desapareció. Fue a sentarse y Brabra se levantó. Se colocó en posición y levantó la varita. El caracter apasionado de la chica hizo que su hechizo saliese también a la primera. Un enorme oso plateado apareció ante los ojos del grupo. Más tarde, fue el turno de Circe, y al grito de su Expecto Patronum, apareció una vaca. Algunos se rieron por lo original de su patronus.

-¿Qué pasa? -preguntó la chica a la defensiva- ¿No tomáis leche todos los días? ¡Pues de ella es, de ella! -exclamó aún con su varita en alto.

Uno a uno, los alumnos fueron realizando su patronus. Cuando acabaron todos, los que peor lo habían hecho tenían una expresión desanimada en el rostro, algo que no le pasó desapercibido a Harry.

-No os preocupéis -intentó animarles- Esto es algo que requiere mucha práctica y mucho esfuerzo pero lo conseguiréis -ante la cara de los desanimados, Harry pensó que se quedarían aún peor si nombraba en ese momento a los mejores, con lo que optó por finalizar la clase sin más comentarios- Bueno, con esto ya sé cómo váis. Dejamos ya la clase por hoy. Os avisaré de la nueva reunión, ¿de acuerdo?

Cogió un pergamino en el que había ido apuntando lo que los alumnos habían ido haciendo y antes de que salieran todos de la clase, llamó en voz alta:

- Aloho, Circe, Brabra, ¿podeis venir un momento? Y vosotras, Nigriv, Inqui, Missi y Mahe también, por favor.

Se miraron extrañadas de que las llamase a todas a la vez y se acercaron. Hermione, Ron y Ginny estaban con él.

- Quería felicitaros -sonrió Harry cuando las siete se acercaron- Me ha sorprendido mucho la fuerza de vuestros patronus y la rapidez con la que los habéis conjurado. Estaba seguro de que vosotras lo conseguiríais. No he querido decirlo delante de la clase porque algunos estaban bastante deprimidos. Pero quiero que lo sepáis: estoy muy orgulloso de vosotras.

Las chicas sonrieron totalmente satisfechas de las palabras de Harry. Era todo un honor que alguien que había conseguido retrasar tantas veces la vuelta del mago más tenebroso de todos los tiempos, les dedicara una felicitación y una palabras tan sinceras.

- Si estamos nosotros tres aquí también, ¿quiere eso decir que también lo hemos hecho bien? -preguntó Ginny.

- Exactamente -contestó el chico. De pronto su cara se ensombreció un poco- Veréis... Esto no ha sido solamente un control para ver como ibais. Tiene, digamos, su doble intención -resopló un momento y aclaró- Necesitaba saber quién de vosotros era fuerte pero también quien estará dispuesto a... luchar si es necesario.

Todos miraron a Harry extrañados. ¿Qué estaba queriendo decir? ¿Que el peligro se estaba acercando?

- ¿Pasa algo que no nos hayas contado, Harry? -le preguntó Ron con un ligero tono temeroso en su voz.

- No... por ahora. Pero sabéis que Voldemort está ahí fuera. Dumbledore está últimamente muy débil y ha depositado en mí toda su confianza por si la lucha comienza. Necesito saber si cuento con magos y brujas fuertes en caso de que se acerque el momento.

Todos le miraron. Harry miraba uno a uno a los ojos.

- Yo estoy dispuesta -dijo Mahe con rotundidad.

- Y yo -contestó Inqui.

- Yo también, por supuesto -confirmó Missi.

- Si no me equivoco, creo que todas lo estamos, ¿no chicas? -preguntó Circe mirando a sus compañeras de casa. Todas asintieron haciendo que Harry sonriera.

- Gracias -suspiró profundamente- Sé que estáis siendo sinceras y por lo que os conozco y por las cualidades mágicas que he visto en vosotras, sé que vais a ser unas brujas muy poderosas.

- Bueno, a mí en algunos sitios me llaman Mago Experto -dijo Aloho dándose fingida importancia.

Todos rieron y se encaminaron a la puerta de la sala. Las palabras de Harry, su felicitación y el pedirles su colaboración, las había dejado a todas calladas y pensativas de regreso a sus salas comunes.

- ¿Creéis que algo malvado se acerca? -preguntó Brabra mientras llegaban al pie de las escaleras.

- Puede ser. Harry parecía preocupado mientras nos hablaba -respondió Nigriv deteniéndose.

- Hermione me comentó que le estuvo doliendo la cicatriz y ya sabéis que eso no es buena señal -comentó Inqui- pero dice que ahora no le duele...

- Habrá que estar alerta por si acaso -propuso Missi.

- Sí -afirmó Mahe- Harry está depositando mucha confianza en nosotras y no podemos defraudarle.

- No lo defraudaremos -animó Inqui.

- Estaremos con él y le ayudaremos -confirmó Aloho.

- Seremos del EP, el Ejercito de Potter -proclamó Circe haciendo que toda rieran.

Cada grupo se dirigió finalmente para su casa. Todas tenían en la mente las palabras de Harry pero estaban convencidas de que iban a ayudarle en todo lo que pudieran. Harry había sido más que un amigo para ellas: les había ayudado en muchos momentos malos, les había hecho olvidarse de todos sus problemas, habían descubierto un mundo nuevo gracias a él y eso no tenía precio. Estarían con él hasta el final si era necesario.


Nota:

Lo realmente complicado de este fic era encontrar frases para tanta gente cuando podría ser una conversación entre sólo varias personas. Por eso os puede parecer un poco raro ver que, aunque sea una frase pequeñita, siempre nombraba a las almas para que la dijesen, para que ellas se viesen diciéndolas.

A ver, cositas para explicar de este capi: sin duda lo del sandwich (lo siento Nigriv, pero si no, no lo van a pillar ;) ) Esto viene de una broma en el foro en el que Nigriv confirmó que le gustaría ser un sandwich entre Malfoy y Harry como rebanadas de pan. Y claro, me vino genial meterlo aquí porque sabía que cuando lo leyesen se iba a reir. Y que a Aloho la llamen Mago Experto es porque ese es el título que lleva en su avatar en el foro. Cosillas así eran las que poco a poco hacían que se sintiesen en la historia porque eran cosas dichas por ellas mismas o que veían cada día en el foro.

Los patronus que salen son los que ellas eligieron y sin duda el más original el de Circe. Ya se verán los de las demás...

Y por ahora eso es todo :)