Notas de la Autora xDDD:

Bueno gente hermosa! Aqui ta el capítulo 4 de mi fic!, ya lo tenía hecho pero faltaban descripciones y cosas por el estilo, además de transcribirlo que era lo que más me daba flojera xDD, así que igual por esta y otras razones no había subido este capítulo, por lo que pido algunas disculpas por la demora! ^^U no golpeen a esta pobre niña xDD que los ama tanto preciosos lectores!, ja! Por otro lado me toy llevando mucho en las notas xDD así que sin mas cosas por decir los dejo con mi fic :D

Pera: xD fea gracias por los ánimos!

"Dis": ninguno de los personajes aqui usados me pertenecen, a excepción de Carl Manasser ^^

"Lucius's cat"

by Hika

Capítulo 4: Tesoros, una varita rota y el bosque prohibido.

Severus era un niño frío y solitario, de aquellos pequeños que suelen huir de la compañía. No quería ser lastimado otra vez.

Aunque siempre decidido a afrontarlo todo a pesar de todos. Siendo un excelente alumno y un gran mago, fue ganando poco a poco el favor de sus maestros. Había decidido vencer a todos y cada uno de los que le rodeaban y habíase mofado de él en algún momento.

Tras unos días de reposo (que a James parecieron innecesarios ) finalmente Remus había salido de la enfermería, e informado por sus amigos del pequeño incidente con Severus, mientras el dormía, entendía por que su sombrío amigo no se acercaba mas y le evitaba, agachando el rostro, con la mirada. Remus sentía gran pena por Snape, ciertamente lo consideraba ya un amigo... Aunque Sirius no se lo permitiese...

Era de mañana y el comedor yacía repleto de alumnos, el desayuno estaba servido... Entre barullos y algarabía Severus tomó asiento en un lugar apartado de los demás y con un libro en la mano de marco dorado y título "La Artes Secretas de la Magia" comenzó su rutina diaria. Entre párrafos tomaba un ligero bocado de alimento para después proseguir en su interesante lectura.

Tenía un débil alivio; Lucius había perdido por un tiempo el interés en él.

No tenía deseos de conversar con nadie, así que tan pronto terminó su pan tostado y de leer una de las paginas de aquel enorme libro; se puso de pié de un salto y acomodando su mochila se dirigió a la salida a tropel.

En la entrada del gran Comedor un chico de cabellos castaños y hermosos ojos dorados le detuvo con dulzura.

- Severus mira, yo... - comenzó el jovencito con una entre cortada explicación.

- ¿que es lo que deseas Lupin? - indagó Snape alisando su bolso de libros en seña de tener intenciones de retirarse

- ... No quisiera que por culpa de aquel encuentro entre Sirius y tú ... Bueno... Comprenderás... No quiero que dejemos de ser amigos... - terminó el otro pequeño con un poco de angustia... Verdad era que eso erase imposible... Severus estaba lastimado y por sus acciones no quería que Remus llevase con él daño; él era un Slytherin y Remus un Gryffindor y valía mas dejar en aquel momento la tonta idea de una amistad.

- No hay problema... - dijo iniciando sus oraciones - Pero quien te ha metido esa estúpida idea en que somos amigos... Jaja - rió Severus con fingida malicia para después mirar al chico con desprecio y arqueando un ceja ( N/A: ahhh!! *-* Sevy te adoro!! O,0 inicio de la arqueada de ceja de el profr. Snape? xDDDD), tal y como lo hacen los Slytherin (N/A: uy! Que orgullo! *-* mi tmb ser Slytherin! ¬¬U todo por no devolver una bolsa de galeones xDDD) - Quítate de mi camino Gryffindor inepto... - Dicho esto, el muchachito de piel pálida viró unos grados y reanudo su camino golpeando en su paso el hombro de Remus. Después de haber avanzado unos metros y haber doblado tras un corredor Severus corrió; no deseaba ser visto llorando. Corrió tan rápido como sus delgadas piernas le permitieron, su túnica ondeaba enérgica. De un momento a otro trastabillo y perdiendo el equilibro cayo de bruces al suelo, las lagrimas brotaron en un torrente salado, y entre sollozos y suspiros se hizo, en un recodo, un pequeño ovillo. Tras unos minutos el pequeño de melancólica y fría mirada detuvo bruscamente de llorar y golpeo su frente contra el muro apoyando sus manos en la roca fría, luego con un movimiento fragil se deslizó por la pared hasta tomar asiento recargando su espalda. Abrazose así mismo tomando sus piernas entre sus brazos y recargó su mentón sobre sus rodillas.

Aún algunas lágrimas rodaban húmedas por sus excesivamente blancas mejillas... Limpio su restregándose la manga de su túnica; miró en sus derredores y concluyo rápidamente que desconocía el sitio; se puso de pie al notarse en un lugar lúgubre y sombrío, parecía una mazmorra, pero no alguna que él conociese... Había corrido tanto que había perdido el total sentido de la orientación.

El ambiente era denso y el aroma del lugar viciado por un aroma putrefacto y hediondo, el suelo estaba húmedo y pegajoso, mas allá de donde se encontraba, a poco mas de tres metros pudo vislumbrar por una poco de luz que se había colado en un techo que parecía no tener principio, fin o fondo, un suelo mohoso.

Era un niño retraído y poco amistoso... Raro para algunos....

Cuando no se le encontraba en la biblioteca, en clase o en el comedor, Snape pasaba largas horas recorriendo los oscuros pasillos de su hogar, el colegio de Hogwarts, buscándose entre las penumbras de piedra de aquel antiguo castillo. En silencio y olvido. Por lo que no tardó en encontrar una salida rápida y fácil de aquel lugar...

Le agradaba aquella sensación de abandono en la que permanecía durante sus caminatas sin sentido. De vez en cuando lograba perderse y torpemente volvía a encontrar el camino sin mucha importancia. Ocasionalmente llegaba a sitios en lo que un alumno no debía entrar...

Cierto día lúgubre en la vida de Snape; cuando sin prisa solo deambulaba con ensimismamiento... ajeno a él, se encontraba el mundo entero...

En uno de sus largos paseos uno de los compinches de Lucius le detuvo con brusquedad tomándolo por sorpresa de un brazo y azotándolo contra el muro de roca; Severus permaneció inmóvil y en silencio esperando con resignación el ultraje - aunque aborrecía esto, era clásico "entre menos ajetreo, menos golpes"- Sin embargo no hubo golpes, no hubo insultos, el enviado de Lucius tenía algo que darle al pequeño de primer grado... Un mensaje.

- Si no es agredirme que es lo que deseas de mi? - pregunto un tanto temeroso Snape mirando al chico

- Malfoy tiene algo que tal vez te interesará saber... - dijo el jovencito llamado Carl Manasser de cabello crispado y castaño y hermosos ojos miel mirando con malicia a Severus haciendo su hermoso rostro en una torcida sonrisa.

- que es lo que tiene que podría interesarme el estúpido y asqueroso de tu señor Lucius?- cuestiono Severus contemplando con desconfianza a su interlocutor e introduciendo la punta de sus dedos en el bolsillo trasero de su túnica y rozó suavemente hasta sentir el tacto de su varita.

- te diré no te lo diré... - musito casi inaudible, para que solamente escuchara Severus, se mezclaban las palabras con un tono de duda e indecisión fingida - Esta bien.. - dijo al fin de haber logrado desesperar en unos instantes al niño - Malfoy lo ha pedido así... - y virando un poco en su eje hasta quedar frente a Snape susurró - él ha dicho... - se detuvo unos segundos para admirar las pupilas vibrantes de su compañero y continuó... - Se me ha dicho que te haga saber, que Lucius ha tomado unos inútiles pergaminos... ¿Qué eran?... Oh si! Unas tontas cartas llenas de cursilerías de una tal Sara Snape... (N/A: jejeje ^^U no me se el nombre de la mami de Sevy así que le puse Sara xDDD no me maten! )

Severus abrió los ojos aterrorizado. ¿qué pretendía ahora Malfoy? ¿por qué era a él a quien torturaba de entre todos los alumnos? ¿por qué el?

-¿donde esta Lucius? - Grito Severus a la par que amenazaba al joven habiendo sacado totalmente ya su varita; y una luz de rabia avivaba en sus ojos tristes y oscuros.

Carl, de 3° año retrocedió instantáneamente; era bien conocido que Severus era un buen mago, un mago amante de las artes oscuras uno que obsesiva o apasionadamente, como se desease ver, lograba por cualquier medio lo que se proponía, una vez decidido y no precisamente de buena gana.

El compañero de Lucius, calló por unos segundos con un ligero temblor en el labio inferior, a pesar de no tener su varita para batirse, dudaba en contestar aquella pregunta... no traicionaría a sus compañeros de maldades... Severus al no recibir una pronta respuesta, enérgico le empujo apuntando su rostro contra la piedra.

Manasser no se contuvo un solo momento mas y musitó, cerrando los ojos y encogiéndose de hombros...

- en el bosque... En el bosque prohibido... - terminó esperando algún sortilegio, mas Severus no era de aquellos que atacan a menos que fuese un duelo. Snape inteligentemente uso al muchacho como guía... Y este le guió por uno sendero que bordeaba serpenteante en los lindes del bosque prohibido...

Al llegar frente de Lucius, haciendo un movimiento con su muñeca y pronunciando murmurante le desencadeno de su encantamiento dejándole caer en el suelo con un golpe estruendoso e inconsciente.

- Severus - dijo con asombro y gusto falso Lucius - ¡que sorpresa!- mintió el chico de cabellos platinados mirando con dulzura y compasión a su víctima.. (N/A: ay!! Como amo a Lucius!! *-*!! ) -.

- dime donde están las cartas Malfoy - Exigió Snape apuntando a Lucius con su varita, decidido a usarla por segunda vez contra alguien de su casa. El rubio sonrío seductoramente y acercándose despreocupadamente y sin temor hacia Snape e inclinándose hacia el frente para estar en la estatura de Severus hasta quedar a escasos centímetros de su rostro espetó... (N/A. ¬¬! Que creían? xDD que lo iba a besar o que? _ son unos niños!! xDDDDD) - estúpido mocoso.- y le arrebato con un golpe rápido la varita de las manos del chico y dando ésta contra su rodilla la rompió en dos pedazos, tales lanzó hacia un lado.

Ahora Snape estaba indefenso...

- las cartas.- dijo Malfoy dándole la espalda - están por ahí en este bosque - indicó con un ademán elegante de su muñeca apuntando en dirección de las penumbras producidas por los árboles - Si deseabas saberlo... - comentó fugazmente el muchacho de mirada gélida y perforante en tanto sonreía complacido por su hazaña lograda.

Lucius se retiro sin decir más; dejando a Severus conmocionado e iracundo, pero frustrado... No sabía que hacer ni como actuar... Las cartas estaban perdidas en las recónditas profundidades del bosque prohibido...

Simple era la resolución de Snape, y estaba decidido, no permitiría, que tesoros invaluables para él, como eran las cartas de su madre muriesen en el olvido.

Así, que sin perder un momentos más entre en los terrenos del bosque internándose con rapidez a tientas en búsqueda de aquellos recuerdos...

Las horas pasaban y desprotegido sin su varita Severus era un presa fácil...

Lucius se paseaba de un lado a otro, en círculos, con preocupación en la abandonada sala común de Slytherin y tras un ventanal de claros y transparentes permaneció observando hacia donde se encontraba la vista de la oscuridad producida por el bosque sobre el césped de los campos.

La noche era tranquila, algunas nubecillas cruzaba la bóveda celeste moribundas, mientras la luna permanecía ausente, y una luz mortecina iluminaba la noche..

Inesperadamente vio una enorme silueta salía de bosque y caminaba presurosa por los jardines; la sombra entro en el castillo en un abrir y cerrar de ojos.

Impulsado por una gran curiosidad y el deseo de apaciguar su preocupación, Lucius se deslizó sin ruido fuera de su sala común hacia los pasillos que dirigía a la entrada del colegio en el momento en que iba a doblar tras una esquina, pudo encontrar que la sombra era Hagrid, el guarda del bosque, quien se dirigía hacia la enfermería con un rápido trote y en el semblante de aquel impresionante hombre angustia.

Llevaba algo entre los brazos un pequeño bulto envuelto en un abrigo de piel retasada un bulto inanimado... frígido... era Severus, aunque faltaba poco para la primavera las noches eran frías y crudas aún, el viento proveniente de norte dominaba aun las brisas en Hogwarts.

Malfoy se acerco con cautela siguiendo los pasos de Hagrid hacia la enfermería para ver a Snape.

Sin embargo no se atrevió a entrar o siquiera mirar mientras hubiese alguien mas ahí dentro, así que aguardó durante una hora mientras escuchaba la charla entre la enfermera y el semi gigante de Hagrid.

- ¿que lo habría hecho ir al bosque? - preguntaba indignado aquel gran hombre mientras miraba con compasión el cuerpo inerte del pequeño.

- solo Merlín sabe! Dios mío... Que criatura pudo haber hecho esto Hagrid? - dijo la mujer y su voz vacilo en salir de sus labios

- No pude saberlo Poopy, le escuche gritar y cuando pude encontrarle no había signos de algún atacante cercano... - confesó. - pero afortunadamente aún esta vivo.

- como quisiera que McGonagall o Dumbledore estuviesen en Hogwarts pero han tenido que salir...

La enfermera tomo un frasco oscuro de unas de las vitrinas y le hizo beber a Severus que aun permanecía en un sueño impenetrable. Después, ambos adultos se retiraron con resignación y esperanza de que el débil Snape estuviese mejor por la mañana...

Una vez que estuvo solo, Lucius entro en la habitación en total mutismo.

El pobre muchachito había sido atacado por alguna feroz criatura, herido con profundos rasguñones y laceraciones, en vuelto casi en su totalidad de vendajes blancos manchados a pedazos con el carmesí de su sangre ahora dormía frío como un hielo al borde de un infinito letargo. Lucius se mantuvo inmutables por unos instantes como si estuviese en shock, luego pesadamente se dejo caer en el suelo y apoyando los codos en las rodillas y en sus manos la cabeza derramos dos lágrimas llenas de culpa..

Fin del cap. 4

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Hola!!! Este es el fin del cap. 4! Espero que les haya gustado! A mi me gusto! Aunque.... Sevy amor mío no te quería hacer sufrir i-i pero era necesario!!! xDDD

Bueno jeje, xDD comentarios, pedradas, tomatazos podridos y de mas fruta y verdura xDD en los review!! Así tmb como bombas fétidas o explosivas, o tmb flores xDDD!!!

^^ sin mas que decir! Me retiro! Y mil gracias por leer!.