Carnivále: "Refugio de Almas"

Por Anna Angelus

N. Iniciales: todos los personajes son bastantes OOC, así que no se extrañen, y por las dudas, que en realidad debo aclararlo, en este fic Horo- Horo nunca tiene su típica bincha/ pañuelo en la frente. Y por las dudas también: Pilika y Len tiene 38 años, Horo 30, Manta 52, Lyserg 30, Chocolove 40, Tamao 35, Ryu 60 he Yoh y Hao 28 y Anna 25. Y en este capitulo tiene algo de YohXAnna.

-Nos dirás porque te persiguen?-preguntó Hao-

-No puedo....-dijo ella en voz baja mientras se sentaba en la mesa-soy inocente, pero hice algo muy malo-

-Que cosa?-preguntó Yoh-

-Maté a alguien-confesó Anna casi ahogándose-

Antes de que los hermanos pudieran decir algo llamaron a la puerta, Yoh le dijo a Anna que se esconda en su habitación hasta que estén seguros de que no corría peligro.

-Hao, tenemos problemas, todo el pueblo tiene miedo, dicen que una acecina esta fugitiva en el pueblo-dijo el hombre que había entrado mientras se quitaba el sobrero-

-Lo se, ella está aquí, en la habitación de Yoh, y no es peligrosa-aclaró Hao-

-Como?, la estas escondiendo?-preguntó el hombre aterrado-es contra la ley!, que pensará el pueblo?-

-Escúchame Lyserg, ella es inocente, o por lo menos eso nos prueba hasta ahora, así que reúne a todo Carnivále, es hora de que este pueblo tenga un poco de consideración y deje de preocuparse solo por ellos mismos-gritó Hao con furia-

-Si, lo haré-dijo Lyserg antes de partir-

-Hermano, deberías tranquilizarte un poco-le dijo Yoh con mucha calma-

-Creo que debería irme, causo muchos problemas, verdad?-dijo Anna llegando a la sala-

-No Anna-aclaró Yoh-es solo que este pueblo es muy egoísta, solo piensan en su bien-

-Aún así, no deseo molestarlos...-

-No lo haces, ya deja de decir estupideces-le dijo Hao algo alterado-debo irme-

Lyserg había reunido a todo el pueblo en la casa de Len Tao, el hombre mas rico de todo Carnivále, era muy serio, no era egoísta como la gran mayoría, pero tenía gran prestigio entre todos los habitantes, y vivía con su esposa Pilika, que era contraria a él. También se estaba Tamao, la dueña del único bar o cantina del pueblo, donde todas las noches se reunía gran parte del pueblo para tomar alcohol, jugar a las cartas y /o ser atendido por una de las chicas que trabajaba para Tamao en las habitaciones que se encontraban subiendo la escalera del lugar. De los que mas se conocían en el pueblo se encontraban: Chocolove, el trasportador, que se encargaba de traer y llevar mercadería para mantener la alimentación del pueblo; Manta Oyamada, el único panadero que trabajaba hasta el cansancio para que todos tuvieran pan; Ryu, el sacerdote, encargado de la capilla Nuestra Señora de la Esperanza y Horo-Horo, el mas extraño y enigmático habitante de Carnivále, el herrero y encargado de los caballos en el pueblo, nadie conocía su pasado y siempre se mostraba distante.

Al llegar Hao, todos (los 30 habitantes) se callaron y se sentaron en sus lugares. Él se paró frente a ellos y planteó la situación.

-Se que están asustados por todo lo que han estado escuchando sobre esta extraña mujer-comenzó-ella se encuentra en mi casa-al decir esto un fuerte revuelo lleno de murmullos se manifestó en la sala-ella no es peligrosa, es inocente....-

-Como lo sabe!-gritó Tamao interrumpiendo-acaso va a creerle así como así a una desconocida?-

-Aún, si no lo fuera deberíamos intentar ayudarla!, somos un pueblo pequeño y no creo que la lleguen a encontrar si se queda aquí, lo que aya hecho no importa si esta arrepentida, ustedes también han tenido problemas y nadie les ha dicho nada!-les recordó Hao-

-Denos tiempo para pensarlo-dijo Tao-

-Y porque no sigues huyendo y te quedas aquí?-preguntó Yoh-

-Es que Hao tiene razón, debo esconderme, ellos me buscarán de todas formas, si sigo moviéndome será mas peligroso que quedarse aquí-aclaró Anna-

Ambos se encontraban en la habitación de Yoh sentados sobre la cama y apoyando sus espaldas contra la pared mientras conversaban.

-Porque no puedes contar lo que te sucedió?-

-Me cuesta mucho recordar aquello, pero tuve que hacerlo....-dijo Anna tristemente-jamás pensé que lo haría, pero.....no tuve opción-

-Espérame-dijo Yoh antes de salir de la habitación-

Al minuto volvió con una taza de té un pedazo de pan y volvió a sentarse en la cama mientras le ofrecía los alimentos a Anna.

-Bueno....si lo dices así me da mas intriga, así que si vas a hablar de eso, prefiero que sea cuando estés dispuesta a decirme lo que sucedió-dijo con una sonrisa-toma, debes tener hambre-dijo dándole la comida-

-No puedo-los rechazó ella-no puedo aceptarlo, he cometido muchos pecados estos días, debo castigarme por ello, me criaron para hacerme responsable de mis errores, no puedo comerlo-dijo ella con tristeza-

-Pues....-Yoh se quedó pensativo por unos segundos y luego la convenció-en este pueblo es descortés rechazar los alimentos que nos ofrecen-mintió-

-Oh!, lo siento-se arrepintió ella-en ese caso, los tomaré, no quiero ofenderte-dijo bebiendo el té y comiendo el pan con gran apetito-

-Estoy seguro de que todo saldrá bien y podrás quedarte con nosotros-sonrió el joven-mi hermano es el que conduce a todo el pueblo, aunque no sea una autoridad-

-De verdad?, justo me vine a topar con ustedes-

-Así es, y es un placer haberte conocido, pues siento que ya te conozco hace mucho, pero tal vez sea mi imaginación-

-Yo también siento lo mismo, que curioso, no?-dijo ella mirándolo fijamente haciendo que se sonrojara-

El habiente comenzaba a tornarse meloso, y sus miradas no se separaban en lo mas mínimo, parecía que se habían quedado en el tiempo hasta que la puerta se abrió fuertemente haciendo que se sobresaltaran.

-Hay buenas y malas noticias Anna-dijo Hao al entrar-

-Que sucedió hermano?-

-No todos están de acuerdo, pero aceptan que te quedes, tienes dos semanas para probarles que no eres peligrosa y que te mereces el amparo del pueblo- contó voy a hacerlo?, no conozco a nadie y no....-Anna estaba nerviosa, no sabía como enfrentar a todos sus habitantes-

-Y si consigues trabajo?-preguntó Yoh-tal vez alguien pueda ofrecerle-

-Con lo egoístas y avaros que son?, lo dudo-aclaró Hao-

-Yo la ayudaré a encontrar trabajo, déjamelo a mi Hao-se ofreció Yoh-

-Gracias Yoh, pero prefiero hacerlo por mi cuenta-

-Aguarden, están tocando la puerta-dijo Hao saliendo de la habitación algo incómodo por dejar a su hermano solo con Anna-

Al abrir la puerta se sorprendió muchísimo, era Pilika, la esposa de Tao, quien llegaba con una gran bolsa entre las manos pidiéndole pasar.

-Que haces aquí?-preguntó Hao curioso-

-Quise venir a traerle algo de ropa a la joven, supuse que si estaba fugitiva no debería tener nada para ponerse-contestó Pilika-vamos Hao, sabes que no le haría daño-

-Pasa-contestó él secamente-

-Quien es hermano?-preguntó Yoh acercándose-ah! Pilika, como estas?-

-Bien, vine a traerle ropa a la joven-

-Ah!, Anna!-gritó Yoh llamándola-

Anna entró a la sala algo incómoda, Pilika la miró, vestida con la camisa de Yoh y algo despeinada y con las pocas heridas en la cara y se compadeció de ella.

-Oh.....pobre muchacha....-suspiró Pilika-deberías curarte las heridas-

-Lo haré mas tarde señora-dijo Anna algo avergonzada-

-Te traje alguna ropa vieja que estaba en mi casa que tal vez pueda servirte-dijo Pilika dándole la bolsa-

-Muchas gracias, de verdad se lo agradezco-le dijo Anna-

-Bueno creo que ya es hora de dormir, así que me marcho-dijo Pilika-espero que estés bien.....Anna, así te llamas verdad?-

-Si-

-Nos veremos mañana, adiós muchachos-dijo despidiéndose de todos-

En todo este tiempo los hermanos mantuvieron sus miradas muy atentamente sobre la esposa de Tao, nadie confiaba mucho en nadie, pero Pilika parecía ser la única amable en el pueblo.

-Bueno chicos, les agradezco todo lo que han hecho por mi-sonrió Anna-y si no te molesta Yoh dormiré con tu camisa-

-Claro que no, adelante, usa mi habitación-sonrió el muchacho-

-Ten cuidado con las arañas-bromeó Hao-

La puerta de la habitación de Yoh sonó con tres golpes, Anna se levantó de la cama y abrió la puerta suavemente, del otro lado se encontraba Yoh con una pequeña cajita azul en sus manos.

-Que sucede?-preguntó Anna extrañada por la visita-

-He venido a curarte-dijo Yoh entrando a la habitación y cerrando la puerta con el pie-ven, Pilika tiene razón, tienes muchas heridas-dijo mientras se sentaba en la cama-

-Yoh, no te molestes, ya sanarán-

-No si no las tratas, ven aquí-dijo sentándola frente a él-dime donde estas lastimada-

Anna se puso roja y miró al piso, tenía heridas en todo el cuerpo, incluyendo los dedos de los pies, pero que mas daba, no desconfiaba de Yoh, él había sido muy bueno con ella. Anna se quitó la camisa hasta los codos, mostrando sus heridas y quedando en ropa interior frente a la mirada algo disimulada de su acompañante que no creía que fuera tan bella.

-Estas....segura de que no.....te molesta estar así?-preguntó Yoh antes de hacer algo-

-Aja, no vas a comerme o si?, me vas a decir que no has visto a una mujer con menos ropa que esta?-

-Tienes razón, pero....es distinto....-

-Porque?-preguntó Anna confundida-

-Porque.....eres tu-contestó Yoh perdido en sus pensamientos-pero no tiene caso, debo curarte!-dijo reaccionando-

Anna estaba llena de grandes y pequeñas heridas, su brazo aún no había sanado y era una cicatriz bastante grabe, medía aproximadamente cuatro centímetros y no dejaba de sangrar.

-Debería coserla-dijo Yoh-

-Hazlo, no gritaré-sonrió Anna-

Yoh preparó la aguja y el hilo, desinfectó la herida y la aguja, y empezó a coser la piel. Anna lo soportaba bastante bien, pero mientras mas se apretaba la piel mas le dolía, mientras se sujetaba a la camisa que llevaba puesta Yoh intentaba aguantar el dolor. Él frenó por unos instantes y la miró, estaba con los ojos cerrados y el ceño fruncido aferrándose a su ropa, sonrió y siguió con mas cuidado, cuando terminó Anna suspiró fuertemente por toda la fuerza que había hecho para soportar el dolor y miró su herida.

-Supongo que ahora sanará mas rápido-dijo Anna con tranquilidad-

-Déjame ver eso-dijo Yoh observando otra de sus heridas-

Esta vez la hizo recostar, tenía en si vientre rasguños y algunas pequeñas heridas. Yoh posó una de sus manos sobre éstas, fue como una caricia. Anna respiró profundo al notar las frías manos de él sobre su piel, se estremeció completamente en un largo respiro y él se dispuso a curar las heridas que le faltaban. Anna sentía el líquido del alcohol resbalar sobre su vientre tan delicadamente como Yoh la había acariciado. No entendía como la suerte la tomó del golpe, y así, el día anterior estaba corriendo desesperadamente por las calles y los bosques escapando de aquellos hombres, y ahora estaba siendo cuidada por un hombre que la trataba como la criatura mas frágil sin siquiera conocerla, y era así, Yoh era como su guardia, la había alimentado, y ahora cuidaba sus heridas, pero también le debía mucho a Hao, mientras pensaba se quedó dormida.

Para cuando Yoh terminó ella se encontraba dormida. La acomodó y la tapó con las sabanas y una manta. Antes de irse se quedó mirándola, con el mismo pensamiento. Como era posible que ella le atraiga tanto?, apenas la había conocido y en que circunstancias lo había hecho!, recodaba sus ojos, que fueron lo primero que vio, pero decidió no pensar mas, seguramente ella tendría otras cosas en mente, y no pensaba en él. Se inclinó hacia ella y le dio un dulce beso en la frente y susurró: "dulces sueños".

Mañana, Anna enfrentaría el egoísmo, la facilidad, el odio, el amor, la bondad y la maldad de Carnivále.

N. Autora:

Eh.....creo que se me fue un poco la mano y escribí mucho XD, o tal vez no :P, no, yo creo que esta masomenos. Espero que les guste , será un YohXAnna, raro, no?:P, pero algo que tengo pensado para este fic.......es muy enigmático :P, así que a los que le gusta espero que salga bien , claro que como dije antes: si no quieren, no sigo :P. Pronto tendré terminado el siguiente .