Carnivále: "Refugio de Almas"
Por Anna Angelus
Anna corría de aquí para allá, (era buena para eso), acelerando el paso para poder terminar los mandados que le había encargado Pilika, y llegar a tiempo a la herrería. Cuando llegó, Horo-Horo la estaba esperando, sentado en su silla, de la cual rara vez se movía.
-Discúlpeme la tardanza-dijo Anna algo cansada de correr-
-No te preocupes Anna, llegaste a tiempo-contestó el hombre levantándose- ven conmigo-comenzó a caminar hacia los establos, que se encontraban en la parte trasera de la herrería-solo hay cinco caballos aquí, son para alquiler, son: Leopardo, Nik, Nieve, Zik y Rancia, son todos-dijo mostrándole a cada uno de los caballos-Rancia es algo arisca con los extraños, pero creo que puede acostumbrarse-aclaró-del otro lado pondrás a los caballos que viene a dejar aquí, no suele pasar muy seguido, pero por si las dudas-
-Atenderé la herrería también?-preguntó Anna confundida-
-Si, no tengo mucho tiempo para prestarle atención a los clientes-aclaró Horo-solo tómales la orden y después pásamela, yo soy el herrero-rió-
Anna comenzaba a tomarle confianza al hombre, no parecía ser malo y egoísta como pensaba y le había dicho Hao, al contrario, ese sentimiento de familiaridad que tenía con él y con Yoh la ayudaban mucho.
-Entiendo, dígame los horario-
-Pues, de las 8:30 a las 15-dijo Horo pensativo-
-Si, no hay problema-sonrió Anna-
-Bien, puedes irte, empiezas el lunes, no trabajarás los fines de semana-
-Esta bien, me retiro-dijo Anna con respeto-
-Anna-la llamó Horo haciendo que se diera la vuelta de inmediato-tutéame, no me digas señor-
-De acuerdo-dijo ella con una gran sonrisa al saber que no era tan malo después de todo-
Anna llegó a la casa de los Asakura muy cansada, puesto que había estado trabajando para Pilika todo el día. Al legar, solo encontró a Yoh acostado en uno de los sillones leyendo un libro. Sonrió, Yoh era de esos hombres tan despreocupados, ahí estaba, acostado leyendo tan profundamente que siquiera se dio cuenta de que Anna había entrado, así que decidió sorprenderlo, se acercó muy despacio a él y le tapo los ojos con las manos. Yoh sonrió y bajó el libro.
-Anna, se que eres tu-dijo con una gran sonrisa haciendo que Anna dejara de cubrir sus ojos-
-Como lo supiste?-preguntó sentándose juntó a él en el pequeño espacio que sobraba en el sillón-
-Es que tus manos son muy suaves, y si hubiera dicho que eras Hao, ya estaría todo golpeado-rió-
-Que lees?-
-Un libro que ya me se de memoria, pero me recuerda mucho a alguien-aclaró Yoh con sonrisa triste-
-Conseguí trabajo con Horo-Horo-dijo ella-
-De verdad?-preguntó Yoh sorprendido-a mi me parece buen hombre-
-Tu hermano no dice lo mismo-sonrió algo divertida Anna-a mi también me parece buen hombre, y...siento que lo conozco!-
-Como a mi?, eso es muy extraño, tu donde viviste hasta ahora?-
-Yoh.....no quiero hablar sobre nada de mi pasado....-dijo Anna en voz baja-
-Por favor Anna, no es algo complicado-suplicó Yoh-
-En Isumo, en las afueras y no recuerdo nada de eso-contestó Anna-luego me mudé a Ottawa y tampoco recuerdo nada, solo recuerdo día que escapé de mi casa, que fue....fueron tres días antes de llegar aquí-
-Bueno, es un paso, yo viví mucho tiempo en Isumo cuando era pequeño-dijo Yoh pensativo-
-De verdad?-Anna se sorprendió, sabía que lo conocía-
-Si, con mis abuelos, porque Hao estaba en la secundaria y yo no quería ir a la ciudad, viví en una casa muy grande, no se si la conociste-
-Es que no lo recuerdo...-
-Estaba muy cerca de los manantiales, una mansión muy grande que en la entrada tenía una estatua y un cartel que tenía el apellido de mi familia...-aclaró Yoh-lo recuerdas?-
Anna se quedó muy quieta, su respiración se detuvo por unos segundos, su memoria volvió de apoco, muy despacio fue teniendo recuerdos, escenas de su infancia, y en esos recuerdos, aparecía un chico entregándole la cadena que llevaba muy escondida dentro de su ropa. Anna empezó a asustarse, entre todos sus recuerdos pudo ver, y escuchar....gritos, llantos, vio sangre, sufrimiento. Pudo divisar a un hombre abrazándola mientras un gran y espeso liquido rojo caía sobre sus pies tras los gritos desaforados de una mujer.
-Anna..., Anna que tienes?-comenzó a preocuparse Yoh, puesto que la chica solo se mantenía con la mirada baja, y movía los ojos rápidamente-
Sus recuerdos seguían avanzando. Se vio de pequeña corriendo por el bosque, de noche, otra vez. De repente estaba parada junto a un hombre que la tomaba de la mano frente a una gran casa, ella lloraba con tristeza, subió a un auto y al arrancar pudo ver a un muchacho corriendo tras éste y a una mujer que lo detenía con brusquedad.
-Ahhhh!-Anna se tomo la cabeza entre las manos y cerró fuertemente los ojos, mientras seguía recordando y escuchaba la voz preocupada de Yoh, y sus brazos rodeándola tratando de mantenerla calma-
Se vio, otra vez, de adolescente, en un colegio pupilo, encerrada en una habitación muy pequeña, echada contra la pared, puedo ver otras chicas como ella azotadas por alguien que no podía recordar. Vio un hombre alto, de cabellos rubios que la apuntó un con arma y disparó. En ese momento la mente de Anna se puso en negro, en ese momento dejó de sufrir el dolor que le causaban los recuerdos, en ese momento, abrió los ojos y se vio envuelta en los brazos de Yoh, de Yoh....
-Asakura...-susurró mientras se separaba de él y lo miraba a los ojos-tu familia...la casa, la estatua, eras tu!, tu familia es Asakura...-dijo Anna mirándolo extrañadamente a los ojos haciendo que Yoh se sintiera extremadamente cómo y sorprendido al mismo tiempo-
-Así es Anna, lo recuerdas, que recordaste?-Yoh le hablaba tan despacio y tan lento que Anna se sentía en brazos de un ángel-
Anna se separó un poco mas y se metió la mano entre la roma sacando aquella cadena de plata con el ángel, la dejó unos momentos en su mano y se la mostró a Yoh, quien abrió grandes los ojos en el mismo segundo que su corazón dejó de latir y luego tomó el dije entre sus manos.
-Anna...-susurró-eres tu...-
Anna ya estaba llorando, entre su dolor y su alegría, con todas sus fuerzas atrajo al muchacho y lo abrazó como si fuera la última vez.
-Creí...creí que te había perdido, creí que estabas muerta...-dijo Yoh con dificultad mientras la apretaba lo mas que podía contra él-como no me di cuenta antes....-
El hombre se mostraba muy calmado ante la situación, pero no lo estaba.
-Le ruego que me disculpe Señor, no encuentro a la chica por ningún lado!, desapareció!, la buscamos por todos lados, pero no aparece-dijo un hombre vestido con un traje verde musgo-
-Descuida, no volveré a pasar-dicho esto sacó su arma y de disparó directo al pecho mientras el resto de los hombres que lo acompañaban retrocedían- espero que no vuelva a pasar con ustedes tampoco-
Los hombres se retiraron, una mujer se le acercó al acecino y posó una de sus manos en su hombro derecho.
-No te preocupes amor, pronto aparecerá-susurró la mujer a los oídos del hombre-
-Lo se Jean, pero ella es muy inteligente, sabe como salir de los problemas-
-No te preocupes, nosotros tenemos un arma mortal para ella, y esta en Carnivále-sonrió maliciosamente la mujer-
N. Autora:
Bueno, no es muy largo este cap. pero últimamente no tengo mucho tiempo para escribir, así que lamento decirlo pero seguramente me demoraré mas con esto......¡¡. Espero que les aya gustado, pronto se aclararán las cosas, muy pronto!!, wahahahahaha!!!!XD.
Por Anna Angelus
Anna corría de aquí para allá, (era buena para eso), acelerando el paso para poder terminar los mandados que le había encargado Pilika, y llegar a tiempo a la herrería. Cuando llegó, Horo-Horo la estaba esperando, sentado en su silla, de la cual rara vez se movía.
-Discúlpeme la tardanza-dijo Anna algo cansada de correr-
-No te preocupes Anna, llegaste a tiempo-contestó el hombre levantándose- ven conmigo-comenzó a caminar hacia los establos, que se encontraban en la parte trasera de la herrería-solo hay cinco caballos aquí, son para alquiler, son: Leopardo, Nik, Nieve, Zik y Rancia, son todos-dijo mostrándole a cada uno de los caballos-Rancia es algo arisca con los extraños, pero creo que puede acostumbrarse-aclaró-del otro lado pondrás a los caballos que viene a dejar aquí, no suele pasar muy seguido, pero por si las dudas-
-Atenderé la herrería también?-preguntó Anna confundida-
-Si, no tengo mucho tiempo para prestarle atención a los clientes-aclaró Horo-solo tómales la orden y después pásamela, yo soy el herrero-rió-
Anna comenzaba a tomarle confianza al hombre, no parecía ser malo y egoísta como pensaba y le había dicho Hao, al contrario, ese sentimiento de familiaridad que tenía con él y con Yoh la ayudaban mucho.
-Entiendo, dígame los horario-
-Pues, de las 8:30 a las 15-dijo Horo pensativo-
-Si, no hay problema-sonrió Anna-
-Bien, puedes irte, empiezas el lunes, no trabajarás los fines de semana-
-Esta bien, me retiro-dijo Anna con respeto-
-Anna-la llamó Horo haciendo que se diera la vuelta de inmediato-tutéame, no me digas señor-
-De acuerdo-dijo ella con una gran sonrisa al saber que no era tan malo después de todo-
Anna llegó a la casa de los Asakura muy cansada, puesto que había estado trabajando para Pilika todo el día. Al legar, solo encontró a Yoh acostado en uno de los sillones leyendo un libro. Sonrió, Yoh era de esos hombres tan despreocupados, ahí estaba, acostado leyendo tan profundamente que siquiera se dio cuenta de que Anna había entrado, así que decidió sorprenderlo, se acercó muy despacio a él y le tapo los ojos con las manos. Yoh sonrió y bajó el libro.
-Anna, se que eres tu-dijo con una gran sonrisa haciendo que Anna dejara de cubrir sus ojos-
-Como lo supiste?-preguntó sentándose juntó a él en el pequeño espacio que sobraba en el sillón-
-Es que tus manos son muy suaves, y si hubiera dicho que eras Hao, ya estaría todo golpeado-rió-
-Que lees?-
-Un libro que ya me se de memoria, pero me recuerda mucho a alguien-aclaró Yoh con sonrisa triste-
-Conseguí trabajo con Horo-Horo-dijo ella-
-De verdad?-preguntó Yoh sorprendido-a mi me parece buen hombre-
-Tu hermano no dice lo mismo-sonrió algo divertida Anna-a mi también me parece buen hombre, y...siento que lo conozco!-
-Como a mi?, eso es muy extraño, tu donde viviste hasta ahora?-
-Yoh.....no quiero hablar sobre nada de mi pasado....-dijo Anna en voz baja-
-Por favor Anna, no es algo complicado-suplicó Yoh-
-En Isumo, en las afueras y no recuerdo nada de eso-contestó Anna-luego me mudé a Ottawa y tampoco recuerdo nada, solo recuerdo día que escapé de mi casa, que fue....fueron tres días antes de llegar aquí-
-Bueno, es un paso, yo viví mucho tiempo en Isumo cuando era pequeño-dijo Yoh pensativo-
-De verdad?-Anna se sorprendió, sabía que lo conocía-
-Si, con mis abuelos, porque Hao estaba en la secundaria y yo no quería ir a la ciudad, viví en una casa muy grande, no se si la conociste-
-Es que no lo recuerdo...-
-Estaba muy cerca de los manantiales, una mansión muy grande que en la entrada tenía una estatua y un cartel que tenía el apellido de mi familia...-aclaró Yoh-lo recuerdas?-
Anna se quedó muy quieta, su respiración se detuvo por unos segundos, su memoria volvió de apoco, muy despacio fue teniendo recuerdos, escenas de su infancia, y en esos recuerdos, aparecía un chico entregándole la cadena que llevaba muy escondida dentro de su ropa. Anna empezó a asustarse, entre todos sus recuerdos pudo ver, y escuchar....gritos, llantos, vio sangre, sufrimiento. Pudo divisar a un hombre abrazándola mientras un gran y espeso liquido rojo caía sobre sus pies tras los gritos desaforados de una mujer.
-Anna..., Anna que tienes?-comenzó a preocuparse Yoh, puesto que la chica solo se mantenía con la mirada baja, y movía los ojos rápidamente-
Sus recuerdos seguían avanzando. Se vio de pequeña corriendo por el bosque, de noche, otra vez. De repente estaba parada junto a un hombre que la tomaba de la mano frente a una gran casa, ella lloraba con tristeza, subió a un auto y al arrancar pudo ver a un muchacho corriendo tras éste y a una mujer que lo detenía con brusquedad.
-Ahhhh!-Anna se tomo la cabeza entre las manos y cerró fuertemente los ojos, mientras seguía recordando y escuchaba la voz preocupada de Yoh, y sus brazos rodeándola tratando de mantenerla calma-
Se vio, otra vez, de adolescente, en un colegio pupilo, encerrada en una habitación muy pequeña, echada contra la pared, puedo ver otras chicas como ella azotadas por alguien que no podía recordar. Vio un hombre alto, de cabellos rubios que la apuntó un con arma y disparó. En ese momento la mente de Anna se puso en negro, en ese momento dejó de sufrir el dolor que le causaban los recuerdos, en ese momento, abrió los ojos y se vio envuelta en los brazos de Yoh, de Yoh....
-Asakura...-susurró mientras se separaba de él y lo miraba a los ojos-tu familia...la casa, la estatua, eras tu!, tu familia es Asakura...-dijo Anna mirándolo extrañadamente a los ojos haciendo que Yoh se sintiera extremadamente cómo y sorprendido al mismo tiempo-
-Así es Anna, lo recuerdas, que recordaste?-Yoh le hablaba tan despacio y tan lento que Anna se sentía en brazos de un ángel-
Anna se separó un poco mas y se metió la mano entre la roma sacando aquella cadena de plata con el ángel, la dejó unos momentos en su mano y se la mostró a Yoh, quien abrió grandes los ojos en el mismo segundo que su corazón dejó de latir y luego tomó el dije entre sus manos.
-Anna...-susurró-eres tu...-
Anna ya estaba llorando, entre su dolor y su alegría, con todas sus fuerzas atrajo al muchacho y lo abrazó como si fuera la última vez.
-Creí...creí que te había perdido, creí que estabas muerta...-dijo Yoh con dificultad mientras la apretaba lo mas que podía contra él-como no me di cuenta antes....-
El hombre se mostraba muy calmado ante la situación, pero no lo estaba.
-Le ruego que me disculpe Señor, no encuentro a la chica por ningún lado!, desapareció!, la buscamos por todos lados, pero no aparece-dijo un hombre vestido con un traje verde musgo-
-Descuida, no volveré a pasar-dicho esto sacó su arma y de disparó directo al pecho mientras el resto de los hombres que lo acompañaban retrocedían- espero que no vuelva a pasar con ustedes tampoco-
Los hombres se retiraron, una mujer se le acercó al acecino y posó una de sus manos en su hombro derecho.
-No te preocupes amor, pronto aparecerá-susurró la mujer a los oídos del hombre-
-Lo se Jean, pero ella es muy inteligente, sabe como salir de los problemas-
-No te preocupes, nosotros tenemos un arma mortal para ella, y esta en Carnivále-sonrió maliciosamente la mujer-
N. Autora:
Bueno, no es muy largo este cap. pero últimamente no tengo mucho tiempo para escribir, así que lamento decirlo pero seguramente me demoraré mas con esto......¡¡. Espero que les aya gustado, pronto se aclararán las cosas, muy pronto!!, wahahahahaha!!!!XD.
