GOCHI.- ¡Yeah! ¿Pueden creerlo? ¡Si! ¡Magical Secret ha actualizado! n.ñ ok, ok, no es para tanto y se que no tengo excusa, pero para que vean que lo lamento, ¡¡He hecho un doble update n.n!!

Ahora disfruten, que contestare reviews en el otro y explicare algunas cosillas mas...

Magical Secret

Por: Gochi Glay Lover

Capitulo Decimo sexto.- ¡¿FELIZ NAVIDAD?!

La mañana de la vispera de navidad llegó mucho mas rapido de lo que ninguno hubiese querido, la calidez del lecho era sin duda una sensación embriagadora, pero como ya habían acordado, ese día se la pasarían de compras en el Callejón Diagon, todos llegarían juntos al Caldero Chorreante para luego separarse toda la mañana y volverse a reunir a la hora de la comida frente a Florean & Fortescue.

En la habitación mas grande de la casa una pareja de magos se levantaba, el hombre a regañadientes se desembarazaba de los comodos cobertores mientras su esposa ya salía del cuarto dispuesta a hacer el desayuno ataviada en una bella bata de colores palidos.

En otra de las habitaciones un par de amigos aun dormían, uno de ellos, el mas alto, descansaba en la cama, mientras que el otro lo hacía en una colchoneta que su amigo había transfigurado a partir de un almoadon.

En la habitación de al lado, un hombre abría poco a poco sus ojos color miel, había pasado una noche algo incomoda, ya se aproximaba cada vez mas la luna llena y de nuevo tendría que conseguir la poción matalobos que tan "amablemente" le proporcionaba un viejo "amigo" por peticion explicita de uno mas viejo aun.

La recamara frente a esta aun no presentaba actividad alguna y generalmente no lo hacía hasta muy entrada la mañana, su ocupante, un hombre de larga cabellera negra y bellisimos ojos azules, aun dormía a pierna suelta, en realidad no era famoso por ser madrugador o puntual.

En el cuarto a lado de este un joven salía ya de la ducha, a diferencía de la mayoría de los que habitaban el numero cuatro de Privet Drive esas vacaciones de navidad, el estaba acostumbrado a levantarse en cuanto el alba despuntaba sin necesidad alguna de despertadores o alarmas, luego de hacer algo de ejercicio procedia a tomar un buen baño que terminaba por despertarlo y ponerlo listo para un nuevo día.

En la ultima de las habitaciones, un muchacho cercano a los 16 años recien había abierto las joyas color esmeralda que el creador le había dado para ser sus ojos, su, aun mas de lo habitual, desordenado cabello era negro cual el azabache, sin duda se encontraba feliz, eran las primeras vacaciones que pasaba con su familia, su verdadera famila, sus tios, su primo, su padrino, su "tio postizo" y su novio.

Se levanto sin batallar a pesar de lo tarde que la noche pasada se había acostado a dormir, realmente estaba ansioso ¿Y como no iba a estarlo? Al fin, luego de muchos años podría pasar una navidad "en familia", disfrutar de los platillos que adornarían la mesa de los Dursley ese día, convivir con sus tios, quienes recien habían dado a descubrir que eran magos, jugar y hacer bromas con su primo, su padrino y su "tio" Remus.

En fin, había miles de razones por las que Harry Potter se encontraba radiante esa mañana, sin perder tiempo tomó algo de ropa muggle de su armario y tras un rapido pero revitalizante baño salió hacía la cocina donde ya se podía detectar el delicioso aroma de lo que presagiaba ser un excelso desayuno.

Entró a la recientemente ampliada cocina y descubrio a su tía frente a la estufa, sin importar que fuese bruja, tía Petunia JAMAS cocinaría al estilo magico o dejaría a un elfo hacer ese trabajo, cocinar era una de las cosas que realmente le gustaba hacer, a pesar de la infinidad de veces que le "cedía" ese honor a Harry en aquella epoca que el joven de ojos verdes no deseaba recordar del todo, quería recordar a sus tíos justo como eran es este momento, amables, cariñosos, en fin, ahora en verdad que podía consideralos familia.

Luego de una rapida escaneada al lugar detectó otras dos personas, ambas estaban sentadas frente a la mesa y las dos leían atentamente El Profeta, el diario de los magos, una era una figura alta y voluminosa, aunque ahora que Harry la observaba con mayor detenimiento no estaba tan "rellena" como lo recordaba antes de partir a Hogwarts, sin duda era extraño ver lo mucho que sus tíos habían cambiado en estos pocos meses que al fin habían decidido regresar al mundo magico y, al igual que su tía Petunia, su tío Vernon lucía mas feliz y relajado. En esos momentos leía el diario que flotaba por si solo mientras el sostenía con su mano derecha su varita con la cual ejecutaba el hechizo levitatorio y con la derecha una humeante taza de cafe negro.

La otra persona, quien tambien leía el periodico, aunque este si lo sostenía con sus manos, lucía una hermosa y dorada cabellera que aun parecía estar un poco humeda, sus plateados ojos refulguraban mientras recorría avidamente la sección de finanzas del Profeta que muy amablemente le había prestado Vernon, quien es esos momentos se daba una vuelta por la sección de politica.

Harry sonrió para sus adentros al reconocer a Draco Malfoy como la otra figura madrugadora, aunque a decir verdad no se sorprendía, si de algo se había percatado en el tiempo que llevaban como pareja era lo mucho que el rubio amaba levantarse temprano.

Sin perder mas tiempo se acercó a su tía para tratar de ayudarle con el desayuno.

- Buen día tia Petunia - saludo el moreno una vez que llego al lado de esta.

- ¡Oh, buen día Harry cariño! ¿Dormiste bien? - preguntó Petunia mientras daba la vuelta a un hot cake.

- Muy bien, gracias por preguntar ¿Y tu? - regreso la pregunta a una muy alegre Petunia.

- De maravilla - respondió esta radiante mientras vertía un poco de mezcla en el comal y observaba como poco a poco se cocía. [N.A.- n.nU No se como los hagan ustedes, pero yo prefiero los hot cakes hechos en comal mas que los de sarten, saben más ricos =)]

- ¿Necesitas ayuda? - preguntó Harry, a pesar de los mucho que había sufrido en su niñez frente a ese fogón, realmente amaba cocinar y no perdía ninguna oportunidad de hacerlo.

- No te molestes cariño, ya Draco me ayudó un poco, ¿Por qué no vas y te sientas?, ya estoy por terminar.

Harry hizo lo que su tía le dijo llevado mas por la sorpresa que por otra cosa ¿Draco cocinando? ¡¿SU DRACO COCINADO?! Pronto llego a la silla junto al rubio y pudo notar un leve rubor en la mejillas de este.

- Buen día tio, Draco - saludó Harry una vez se hubo sentado y ambos respondieron un "Días" sin despegar sus vista del periodico, aunque Draco le dío una pequeña palmada en sus rodilla sin que nadie lo notara, nadie excepto Harry, claro esta.

Pocos minutos bastaron para que la mesa de la cocina estuviera repleta de las mas deliciosas exquisiteces, sin embargo, aun no aparecían los demas.

- Siempre lo mismo - dejó escapar por lo bajo tía Petunia al tiempo que sacaba su varita y lanzaba un rayo a las escaleras que antes de subir se dividio en tres, Harry no estaba seguro de lo que era hasta que pocos segundos despues tres quejidos se escucharon en la segunda planta, para, luego de algunos segundos, ver como descendían cuatro figuras, tres de ellas sobandose el trasero.

- En verdad Petunia, un día de estos me las vas a desinflar - comentó Sirius Black, padrino de Harry y tutor de los Dursley mientras se sentaba con cuidado en la silla de la cocina.

- Pues no tendrías que sufrirlo si te levantaras temprano Sirius - respondió la mujer como si lo que acabara de hacer fuera algo muy natural.

- Creo que en esa nos ha ganado Paddy - habló Remus Lupin, amigo de la familia y el otro tutor, mientras recibía el plato de hot cakes de parte de Harry.

- ¿Que fue eso mamá? - pregunto Dud mientras seguía sobandose el cabúz.

- Un simple hechizo despertador - respondio esta llevando la mermelada de fresa por medio de un hechizo levitatorio, puesto que ya había tomado asiento.

Luego de esto el desayuno siguio con normalidad, hablaron de la celebración del día siguiente, Navidad. Se planeaba que fuera sencilla pero muy bella, estarían juntos esta noche hasta muy tarde y luego la mañana siguiente abririan los regalos todos juntos en la sala.

Luego de algunas horas ya se encontraban en la entrada del callejón, cada uno con una bolsa de dinero magico, listos para comprar los regalos, a petición de Piers le llevaron a conocer el lugar, por eso se había quedado a dormir la noche anterior, así como algunas otras desde que los chicos habían llegado a Privet Drive.

- Bien, nos veremos aquí a las 2 de la tarde ¿De acuerdo? - preguntó Vernon, todos asintieron y partieron cada quien por su lado, solos, no deseaban que se arruinase su sorpresa para los demas.

Cerca de las dos de la tarde, ya todos se encontraban comiendo alegremente en el caldero, las compras en el piso, al menos las de los chicos, los adultos las habían reducido y guardado en sus bolsillos, cada uno pensando en lo divertido que serían esas navidades.

- ¡Wow! Este lugar no deja de sorprenderme - murmuró Piers mientras observaba como un par de viejos magos jugaban ajedrez magico en una mesa cercana y como las piezas se destruian unas a otras.

- Lo se, yo tampoco he logrado acostumbrarme - le aseguró Dudley mirando a su amigo con una sonrisa en sus labios, sonrisa que todos había notado no había desaparecido desde que llegó a reunirse con todos en el caldero hacía unos minutos atras.

- Coincido contigo, ya cinco años en este mundo y aun no lo consigo del todo - se unió Harry a la conversación mirando a ambos chicos, Draco estaba sentado exactamente frente suyo en la mesa, a su derecha estaba Dudley y a su izquierda Petunia, seguida de Vernon y Sirius, al otro lado de Dudley se encontraba Piers y luego Remus, Harry se encontraba entre Sirius y Remus.

Las compras en si habían sido muy entretenidas para todos y en se momento comían despreocupados, incluso Draco, quien se encontraba muy a gusto con todos.

Poco pasadas las 4 de la tarde regresaron al numero 4 de Privet Drive por via red Flu, y mientras Piers se fue a su casa casí de inmediata los demas se dispusieron a prepar la cena de noche buena, no sin antes envolver cada uno los regalos que compró en el callejón.

- ¿Necesita algo mas? - preguntó Draco a Petunia al tiempo que le entregaba un tazon rebosante de cocktel de frutas que hacía algunos momentos había terminado de preparar.

- Oh, muchas gracias cariño, ¿Podrías ayudar a Harry con los entremeses? - preguntó mientras le retiraba el tazón de las manos y lo guardaba en el refrigerador.

- De acuerdo - respondió Draco encaminandose hacía la mesa donde harry preparaba los entremeses.

- Aun no me acostumbro a verte a cocinar - le dijó Harry em cuanto Draco llego a su lado, ataviado, igual que el y su tía, en un delantal blanco y sin dibujo alguno.

- Ya ves, uno que esta lleno de sorpresas - le respondio el rubio con una sonrisa que el morocho correspondio.

- Si, es verdad, gracias por ayudarnos - le susurro Harry y aprovechando un descuido de su tía le tomo la mano dandole un pequeño apretón -Significa mucho para mi.

- No hay que agradecer - correspondió al apretón - ademas, prefiero estar aquí que con... - pero no pudo terminar la frase ya que una pequeña explosión se escucho en la sala.

- ¡Oye, cuidado con mi cabello! - se escucho la voz de Remus gritar algo enfadado.

- Oops, ¡Lo siento Moony! - respondio Sirius riendo, aunque algo apenado.

- Si, es verdad, aquí esta mas tranquilo - ambos rieron, faltaba ya poco para las 6 de la tarde y practicamente todo estaba listo, ellos tres, Draco, harry y Petunia, se encontraba en la cocina preparando la cena, mientras que Sirius, Remus y Dudley estaban en la sala arreglando el lugar y colocando el arbol, Vernon, pór su parte, había tenido que ir un momento a Grunnings a una junta urgente, despues de todo, no por ser mago iba a abandonar la empresa que le había costado sudor y sangre construir.

- Petunia, no cabe duda que cada día cocinas mejor - la elogió Vernon mientras todods degustaban gustosos los deliciosos platillos que había preparado.

- Me halagas Vernon, pero no puedo llevarme todo el credito, Harry y Draco me ayudaron mucho a preparar la cena.

- Bien, entonces, gracias también muchachos - corrigió Vernon y los demas asintieron, incluida Petunia.

- No fue nada - respondieron ambos y la cena continuo, seguida por el suculento postre de cocktel de frutas y tarta de manzana.

No fue hasta muy entrada la noche que cada uno se fue a su habitación, Vernon y Petunia felices de tener a su familia completa para las fiestas, Remus algo cansado y en espera de la pocima matalobos, que llegaria en 3 días pero aun así, contento, Sirius feliz de pasar sus primeras navidades totalmente libre, ya que, despues de la derrota del Lord por Harry, apenas en enero de ese año que estaba por terminar, habían atrapado a todos los mortifagos, al menos los que habían sobrevivido a la gran batalla, entre ellos Peter Pettigrew, con lo cual se había aclarado al fin su inocencia, unas puertas mas alla, Dudley se recostaba sonriente por lo que le había pasado esa tarde, si bien no fue como le hubiese gustado, al menos había conseguido lo que quería, aunque se colara alguno que otro intruso, realmente estaba ansioso por que amaneciera.

Sin embargo, había alguien que no dormía, lo había intentado, pero simplemente no podía, se levantó y sus pies tocaron el piso alfombrado, se coloco las gafas y miró su reloj de pulsera que había dejado en la mesita de noche, marcaba las 2:18 de la madrugada, dejo el reloj donde estaba y sigilosamente salio al pasillo, bajo las escaleras sin hacer ruido y, tras tomar un vaso de agua volvio a subir, fue cuando supo porque no podía dormir, ya era navidad y la navidad pasada había hecho una promesa, una que no pensaba romper ese año.

Sin dudarlo abrió la puerta de su alcoba y saco de su comoda un pequeño paquete envuelto en color rojo sangre, de inmediato abrió su puerta y justo en ese momento vio como la puerta frente a la suya se abría, dejando ver una silueta arropada en pijamas negras con plateado, una de dorados cabellos y sonrisa seductora.

- Draco - dijo el moreno.

- Harry - le respondio el rubio, que de inmediato se retiro de la puerta, abriendola y dejando que Harry entrara por ella para seguirlo segundos despues.

- Feliz navidad Draco - le dijo Harry entregandole el pequeño paquete tal y como la pasada navidad lo había hecho, Draco lo tomó y tras otro "Feliz navidad" entrego un paquete de igual tamaño a Harry, luego ambos se abrazaron y dieron un dulce y tierno beso, era en momenrto así en que recordaba cuanto se amaban y por todo lo que tuvieron que pasar desde el inicio de su relación. Luego se sentaron en la cama de Draco y cada uno abrió su regalo.

- Oh, Harry, es precioso, no debiste... - se conmovio Draco al ver una pequeña y delgada serpiente de plata (que media cerca de 4 centimetros de largo y medio de ancho) cuyos ojos eran joyas verdes, parecía un prendedor para la capa.

- Tomalo - le invito Harry y en cuanto Draco lo toco, la serpiente cobro vida y repto por su mano hasta enrollarse en su dedo anular.

- Wow... - y sin saber como mas expresar su agradecimiento se acerco y beso al moreno, en cuanto se separaron, Draco invitó a Harry a abrir su regalo.

Harry comenzó a abrir la pequeña caja y en cuanto la tuvo al descubierto no pudo evitar que lagrimas llenaran sus ojos, en la caja había un pequeñisismo díje, nada espectacular, era una "P", sobria y hecha de oro, era un díje que Harry reconocería incluso ciego, uno que pensó jamas volvería a ver.

- ¿Donde...? - pregunto Harry levantado la mirada para encontrarse con los plateados ojos de Draco, quien sonreía melancolico y algo apenado.

- Bueno, durante... durante la pelea, justo cuando me encontraba agonizando lo vi, estaba cerca de mi, así que con mis ultimas fuerzas y mientras tu derrotabas a Voldemort lo tomé y guarde.

- Pero si lo tenías desde entonces ¿Por qué no... me lo dijiste? - pregunto Harry algo confuso

- Bueno, es que estaba algo maltratado, así que lo mande a Kunit & Gonik para que lo arreglaran... y bueno... no había podido juntar el dinero para poderlo sacar hasta ahora - respondio Draco bajando la mirada y sonrojandose completamente.

- ¡OhDraco! - Harry se abalanzó hacía su rubio abrazandolo tiernamente, este era sin duda el mejor regalo que había recibido en su vida, ese díje era una reliquia familiar de los Potter, se remontaba a epocas de su tatara-tatara abuelo, o eso le dijo Dumbledore el día que se lo entrego y desde ese día no se lo quitaba ni para dormir, era su mayor tesoro, incluso mayor que la capa o el album de sus padres, y es que este no solo significaba un recuerdo de ellos, sino ademas le recordaba que formaba parte de una de las familias mas poderosas que jamas existieron. Besócon pasión al rubio dandole las gracias, aun recordaba como, despues de la batalla final, cuando el y Draco reposaban en la enfermería sus heridas se dio cuenta que ya no la llevaba consigo, la busco por varios lugares, incluso insistio en que le dejasen visitar la mansión Malfoy, lugar donde se había llevado a cabo la pelea, pero nada.

Luego de algun tiempo se dio por vencido, por eso para el era tan importante ese regalo y aun mas sabiendo que Draco lo había mandado a Kunit & Gonik, la joyería magica mas costosa de toda Inglaterra, y por eso se sentia conmovido y su corazón estaba lleno de algarabía, Draco se había aseguradode que su dije recibiera el mejor trato, aun y cuando ya no contaba con el dinero para costearse algo así y que había tradado casí un año completo en poder juntar el dinero para pagar.

(escena yaoi, pero no muy explicita)

Poco a poco los besos que habían empezado como forma de agradecimiento se estaban volviendo cada vez mas apasionados y profundos, las manos comenzaban a vagar por la piel del otro, deshaciendose lentamente de las estorbosas pijamas.

- Harry... no sabes cuanto ta amo - le susurro Draco al moreno mientras comenzaba a recorrer su cuello con humedos besos, trazando un camino desde este hasta el pecho desnudo, donde se entretuvo un rato en los pezones, por su parte Harry acariciaba la espalda de Draco al tiempo que sus piernas se enroscaban en la cintura de este, provocando que sus erecciones se rozaran, mandandoles descargas queles hicieron estremecer.

- Te amo, te amo, te amo... - repetía constantemente Harry entre gemidos, enloqueciendo por la necesidad de entregarse a ese ser quien era el primero y unico en su vida, Draco, ese quien había renegado su nombre y traicionado su familia con tal de estar a su lado.

Draco, ese a quien en dos ocasiones distintas estuvo a punto de perder, ambas culpa de Lucius, ambas por salvarle.

Estuvieron horas amandose, perdiendose en el placer y el extasis de sus cuerpos unidos, sus almas fundiendose, jurandose de la manera mas perfecta fidelidad, eternidad, amor, ambos extasiandose por la inmensidad de sus sentimientos, ahogandose en las sensaciones sobrecogedoras que sentian cada vez que se encontraban juntos, que realizaban el juramento mas excelso de todos.

(fin de la escena)

Poco tiempo despues Morfeo llegó para reclamar su prescencia en los terrenos de su mundo, aun entrelazados y ligeramente cubiertos por las sabana y el sudor provocado por el calor de sus cuerpos al estar en contacto.

Amaneció y de rapidamente bajo las escaleras de dos en dos, maravillandose con la infinidad de regalos y de inmediato buscando los que le correspondían, la felicidad que había sentido el día anterior se negaba abandonerle.

- ¿Podrías al menos esperar a que los demas estemos presentes Sirius? - Remus apareció por la puerta de la cocina llevando un vaso de cafe negro, seguido por Petunia y Vernon, ambos también con tazas humeantes.

- Pero es que... - comenzó a reclamar cuando tocaron a la puerta y un "¡Ire yo!" desde la escalera, seguido por Dudley bajando a toda velocidad le interrumpieron.

- ¡Feliz navidad! - saludo un muy alegre Piers, cargando una bolsa llena de regalos.

- ¡Feliz navidad Piers! - saludó Dud dandole el pasó y cerrando la puerta, cuando una mano se lo impidio.

- Dudley Dursley, ¿No pensaras en dejarnos fuera verdad? - preguntó una voz que llamo la atencion de todos.

- ¡Hermione! - gritaron Dudley y Sirius al mismo tiempo viendo a la chica de castaña cabellera en el marco de la puerta, detras suyo se encontraban Ron, Ginny, los gemelos y Charlie, quien los había traido aprovechando sus vacaciones, apenas cinco días atras había llegado de Rumanía, todos con regalos en las manos entraron muy alegres, incluso Ron, quien había aprendido a llevarse civilizadamente con Dudley.

Habiendo acomodado los regalos bajo el árbol, decidiendo abrirlos despues de desayunar, todos partieron a la cocina a degustar los manjares navideños que Petunia había preparado.

- Por cierto ¿Donde esta Harry? - pregunto Herm mientras mordisqueba una hojarasca recien remojada en chocolate caliente.

- Sigue durmiendo, anoche estuvimos despiertos platicando hasta muy tarde - respondio Sirius.

- Ese dormilon - rio Ron.

- Creo que lo mejor sera despertarlo, también de paso a Draco - dijo Petunia, sacando su varita, lista para lanzar su famoso hechizo despertador.

- Ah no, es navidad Petunia, no creo que los chicos aprecien ser despertados por mil voltios en el trasero - le indico Remus y todos rieron a carcajadas.

- Esta bien, ire por ellos - dijo Petunia sonriendo mientras guardaba la varita pero Sirius se puso de pie antes.

- No te preocupes Petunia, yo ire por ellos.

- Ire contigo - le dijo Ron, queriendole dar una sorpresa a su amigo, todos aceptaron y continuaron desayunando mientras que el animago y el pelirrojo subían las escaleras, tocando la puerta en donde colgaba un letrerito con el nombre de "Harry".

- ¿Harry? - volvio a llamar Siris, pero al no obtener respuesta abrió la puerta, pero el cuarto estaba vacio.

- ¿No esta? - preguntó Ron algo extrañado y Sirius solo salio - Posiblemente este en el baño, bueno, deja despierto a Draco - le dijo sirius y Ron bufó molesto, ¿Como era posible que lo aguantaran? Sabía que había formado parte de la batalla final contra Voldemort, pero para el seguia siendo el mismo chico mimado y engreido que conoció en primero.

Sin prestar atención a Ron, Sirius abrió la puerta tras haber tocado y no conseguir respuesta, al entrar vio como las cortinas verdes y negras estaban cerradas alrededor de la cama, sin perder tiempo puesto que se moría de hambre y por abrir su regalos jaló las cortinas al tiempo que decía "Levantate dormi... ¡¿QUE DEMONIOOOS?! - grito sin haber terminado la frase mientras sus ojos se agrandaban como platos ante la escena que se presentaba ante sus ojos.

- ¡¡BLOODDY HEEELL!! - gritó Ron al mismo tiempo que Sirius, lo que ocasiono que las dos siluetas que el animago y el pelirrojo había observado despertaran sobresaltadas, y en milesimas de segundos y tras un acció estaban en posición de combate aun sentados en la cama.

- ¡¡¿HARRY JAMES POTTER EVANS, SE PUEDE SABER QUE DEMONIOS PASA AQUÍ?!! - un grito llamó su atención y fue en ese momento que Harry y Draco se percataron de la prescencia de las dos figuras en el cuarto.

- ¡Si-Sirius!, ¡¿R-Ron?! - exclamo el moreno en un tono extremadamente agudo, notando su desnudez y tratando de cubrir con la sabana su cuerpo y el de Draco, quien lucía aterrado, estaba agarrado de sus hombros y miraba a Sirius y a Ron quienes tenían miradas asesinas.

- ¡¿Que pasa?! - se escuchó un grito proveniente de la puerta antes de que todos los que se encontraban en ese momento en el numero 4 de Privet Drive entraran y de inmediato abrieran sus bocas y ojos en asombro total.

- ¡¿Que rayos...?! - dejó salir Vernon y lo unico que Harry pudo decir enmedio de esa embarazosa situación fue:

- ¿Fe-Feliz navidad?

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Yeah... creo que me quedo mejor de lo que espere... stares . . stares O.O... XDDDDD .... Dos mio, que pedo con esta utima escena, ¿Como es posible que no me sonroje en las escenas yaoi que escribo pero no podía evitar el calor y las orejaas rojas mientras escribía esta escena?

Si, se que me he tardado mucho en actualizar mis fics... . y que Magical Secret ya cumplió un año en ff.net y aun no lo termino, pero es que tengo cada bronca que pareciese que todo se pusiera en mi contra... --

En fin, dedico este capitulo a mi amiga Zhakdna por hacerme adicta al grupo Mago de Oz, cuyas canciones me inspiraron mucho cuando de repente me bloquee a la mitad de este capitulo =)

¡¡VSITEN MAGICAL STORM!! un superfic de Harry Potter, creanme, ¡No deben perderselo! Link: h t t p : w w w . f a n f i c t i o n . n e t / r e a d . p h p ? s t o r y i d = 1 8 7 4 0 4 7 & t i m e = 1 0 8 5 2 8 5 2 0 9