Magical Secret
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Por Gochi Glay Lover
Capitulo Decimo Octavo: Explicaciones II.- La batalla
El ambiente que se vivía en esos momentos en el número 4 de Privet Drive era muy distinto al que se esperaría siendo la mañana del 25 de Diciembre. lejos estaban de las mentes de las personas ahí presentes la abertura de los regalos, los deliciosos dulces o cualquier otra actividad relacionada con la fecha y el motivo era simple: Una conversación muy importante estaba llevandose acabo.
- Bien... - comenzó el moreno de ojos verdes mientras abrazaba por la espalda a un rubio de platinada iris, ambos de 15 años pero con un pasado mas oscuro y dramatico que cualquiera de los ahí presentes [n.a.- Ustedes imaginen que si n.ñU] - ...Todo comenzó poco despues de iniciado el curso pasado, en los ultimos días de Noviembre...
(Flashback)
- ¿Me mandó llamar profesor? - preguntó Harry Potter mientras se acercaba a la mesa llena de artilugios magicos cuyo propietario, un hombre de larga barba blanca y brillantes ojos azules le miraba desde el otro extremo, invitandole con la mano a tomar asiento.
- Así es Harry - respondió aquel hombre que se hacía llamar Albus Dumbledore - pero antes ¿No te apetece un dulce de limón?
- No gracias - contesto el chico, en verdad que no tenía idea de que hacía en la dirección, bueno, en realidad si la tenía, pero rogaba que no fuera por ese motivo por el que estuviera ahí, lastimosamente los ruegos no siempre son escuchados....
- Me temo Harry, que ambos sabemos perfectamente el motivo de esta reunión - se acomodó las gafas de media luna sobre el puente de su aguileña nariz y continuo - Como seguramente su amigo, el joven Malfoy, ya le habra informado, hemos localizado la guaridad de Voldemort, lo que significa que La Orden ha decidido ejecutar un ataque sorpresa, supongo que sabras que ambos, tu y el joven Malfoy, estan incluidos en el plan.
Harry abrió los ojos en sorpresa, no le extrañaba que el estuviera en la linea de fuego, despues de todo era su destino pelear contra el Lord oscuro, pero ¿Draco? ¿Por qué Draco? No podía permitir que su chico arriesgase la vida en una batalla que no le correspondía del todo.
- Disculpe señor, pero, ¿Draco estará en la batalla? - preguntó Harry dando voz a sus temores y solo vió con cierto desagrado como el viejo director asentía
- Así es Harry, me temo que es inevitable, según sabemos, y estoy seguro que tu también, la ubicación de Voldemort es justamente en la mansión Malfoy, y nadie de nuestro bando conoce tan bien ese lugar como Draco. - indico el viejo y Harry no pudo mas que asentir cabizbajo, no quería arriesgar a Draco en esa batalla, no despues de que casí lo pierde durante las vacaciones, no despues de que descubriera lo mucho que le amaba.
Despues de algunos detalles la junta se dió por terminada y lo primero que Harry hizo, aprovechando que ese día había salida a Hogsmade fue buscar a su rubio amante, quien en ese momento y en cada salida que había habido al pueblo, se encontraba cerca del lago.
- ¡Draco! - le llamó cuando estuvo lo suficientemente cerca y asegurandose que no habia alguien alrededor.
- Hola Harry - saludó Draco en cuanto vió al moreno acercarse. en cuanto Harry llegó a su lado y tras un nuevo vistazo alrededor se dieron un pequeño beso.
- ¿Ocurre algo? - preguntó Draco al notar a su morocho algo tenso.
- No quiero que vayas - fue lo unico que este respondió.
- ¿Que no vaya? - preguntó desconcertado, fue entonces que sintió como el cuerpo de Harry se abalanzaba hacía el en un fuerte abrazo.
- No quiero que vayas a pelear - fue la respuesta de Harry quien tenía la cabeza oculta en el cuello del otro, el rubio de inmediato comprendió el significado de esas palabras, el mismo había hablado algo sobre ello con el director, pero aun no lo decía a Harry, ademas, por lo que sabía, por mas esfuezos que hicieran por evitarlo, irremediablemente terminarían yendo al campo de batalla.
- Harry, ssshh... tranquilo, ya sabíamos que tendriamos que ir, ¿cierto?
- Lo se... pero, no, no quiero que vayas...
- ¿Acaso te soy inutil? - pregunto el rubio, lo que hizo que de inmediato el chico que vivio le mirara.
- ¡Claro que no! Es solo que no quiero que te arriesgues, es todo.
- ¿Entonces te parece justo que yo tenga que sufrir mientras veo como te adentras a la boca del lobo? - volvio a cuestionar Draco, a lo que Harry respondio abrazandole de nuevo.
- No, no era... - tartamudeo el morocho.
- Harry, escuchame, estamos en esto juntos y juntos saldremos de ello, ¿Acaso no lo habíamos acordado cariño? - pregunto separandole un poco para ver sus verdes iris.
- Si, tienes razón - respondio Harry, apretando sus manos a las del chico frente a el
(Fin Flashback)
- Como recordaran, los planes fueron rapidos pero cuidadosamente establecidos, la fecha pactada, el 2 de enero...
(Flashback)
- ¿Todos listos? - preguntó el viejo frente a la nueva Orden, la cual comparada con la original era sin duda alguna muy pequeña: el viejo Albus era el lider, ademas, se encontraban Molly, Arthur y Bill Weasley, Remus, Sirius, Alastor, Tonks, Severus, un par de aurores y, por supuesto, Harry y Draco, estaban todos retomando su posición inicial despues de que el viejo insistiera en que una foto antes de la batalla era una excelente idea, la cual justo segundos atras se habían tomado.
- Por supuesto - contestó Tonks muy alegre, levantando la mano en alto, lo que provoco que una antorcha cercana a ella cayera, golpeandola en la cabeza.
- Hay Nynphadora - murmuró Molly mientras le lanzaba un enervate.
- Bien... - comenzó el viejo cuando las puertas del aula se abrieron, dejando pasar a un pequeño grupo de magos, seguidos por una bruja mayor, quien les gritaba alterada.
- ¡Ya les he dicho que no pueden entrar! - gritó McGonnagall, pero ninguno de los jovenes parecían hacerle caso
- ¿Que rayos ocurre aquí? - pregunto algo molesto Alastor de espaldas a la multitud, mientras su "ojo loco" recorría avidamente a traves de su cabeza cada una de las jovenes figuras que acababan de irrumpir en la estancia. Los demas miembros de la orden les miraban entre sorprendidos y extrañados.
- Lo lamento tanto, no he podido... - comenzó muy apenada la profesora de transformaciones, cuando la mano del director la detuvo y muy amablemente se dirigio a los muchachos que acababan de llegar frente a el.
- ¿Sucede algo chicos? - preguntó, levantado su mano hacía los señores Weasley, para impedirles que comentaran algo.
- Así es director - contesto la chica al frente del grupo, su alborotada cabellera castaña algo revuelta por la caminata - Queremos formar parte del ataque.
- ¿Acaso estan locos? - saltó de inmediato Molly Weasley ignorando la petición de calma del director - ¡No permitiremos que ustedes se expongan al peligro!
- Harry es menor y aun así esta aquí - exclamó uno de los gemelos Weasley con esa tipica sonrisa de travesura, el otro gemelo, Ron, Hermione y Neville asintieron vigorosamente y solo entonces pasaron su vista por el lugar al que acababan de entrar, era una vieja aula en desuso, al frente, justo a lado de la pizarra se encontraba Dumbledore, a su lado una muy apenada McGonnagall y ambos señores Weasley, en una de las esquinas, la mas proxima a ellos, se encontraban Remus y Siruis, ayudando a una aun algo mareada Tonks, quien al parecer acababa de sufrir uno de sus tipicos percances, aunque en ese momento les miraban a ellos, en otra de las esquina, en una mesa se encontraban un par de aurores junto con Bill Weasley, quienes segundos antes de la intespestiva entrada del sequito de jovenes se encontraban trazando sobre un pergamino sepa dios que, y al fin, en la mas alejada de las mesas, se encontraban cuatro figuras, una era la de Alastor, que a pesar de estar de espaldas, todos sabían que se había dado cuenta de su interrupción, la otra era la de Harry, quien les miraba algo sorprendido sobre su hombro y justo enfrente de ellos, las unicas dos figuras que les habían ignorado garrafalmente, las dos marcaban en lo que parecía un mapa distintas lineas de diversos colores, una era la de su profesor de pociones, Severus Snape, sin embargo, la otra era la ultima que se esperaban encontrar ahí.
- ¿Draco Malfoy? - preguntó algo sorprendido Neville al viejo director, el cual solo sonrió, todos miraron sorprendidos como el rubio estaba inclinado sobre la mesa con unas pequeñas gafas muy elegantes y marcaba una larga linea con su varita sobre el mapa al tiempo que murmuraba algo que Snape y Alastor oían atentamente, mientras tanto, Harry se acercaba a sus amigos y compañeros de casa.
- ¿Chicos?... ¿Que hacen aquí? - preguntó, a lo que Ron de inmediato contestó.
- ¿Pensabas que te ibamos a dejar solo en la ultima batalla? - todos asintieron, de nuevo la señora Weasley les reclamó, pero el director la detuvo.
- Creo Molly, que los chcos estan decididos, si ellos lo desean, ¿Quienes somos nosostros para evitarlo?
- ¡Yo soy su madre! - contestó de inmediato Molly, pero se detuvo al ver la mirada decidida de sus hijos y sentir la mano de su marido en el hombro.
(Fin Flashback)
- Si, aun recuerdo eso a la perfección - dejó escapar Hermione con un suspiro, ¿Como es que entonces no note que ustedes...? - dejó ir la pregunta, en realidad no estaba formulada a nadie en especial, ademas, todos sabían lo mucho que Herm odiaba cuando algo se le pasaba por alto.
- Bueno, al final de cuentas se decidio que todos fueran al campo de batalla, sin embargo, solo un pequeño grupo iría contra el Lord...
(Flasback)
- ¿Estas seguro de esto Severus? - preguntó el director que cargaba el cuerpo incosnciente de Tonks, quien parecía malherida.
- Desde luego Albus, ademas, te necesitan mas aquí, así que creo que solo nosostros tres en vez de nosotros cuatro somos los que deberíamos ir - contestó el hombre joven, mientras el par de muchachos y el viejo le miraban, a decir verdad todos aun se encontraba en buena condición a pesar de haber recorrido ya mas de la mitad del camino hacía el lugar donde Voldemort seguramente les esperaba ya. La idea original era que los cuatro fueran a enfrentarse a el, pero los mortifagos estaban ganado terreno, por lo que se decidio que Albus se quedase en el campo de batalla mientras el trio restante se adentraba por un pasadizo frente a ellos, que los conduciría al centro de la mansión y por consiguiente, al Lord oscuro.
- De acuerdo, les deseo suerte, a los tres - se despidio el director, que comenzó a alejarse rapidamente, mientras lanzaba hechizos.
- Bien Draco, es tu turno - indicó el hombre y el rubio solo asintió, acercandose a una pequeña marca en la pared y tocandola con cuidado con su indice derecho, el cual se incrustó en la pared y esta comenzó a brillar un poco, luego, sin previo aviso, una mano se formó alrededor de la del chico, aprisionadola contra la fría roca.
- Bien, dentro de algunos segundos aparecera un brillo rojizo en la piedra, en cuanto lo vean, caminen por la pared, no tengan miedo, no chocaran contra ella, entren, en segundos los alcanza... - pero el rubio no terminó, ya que en ese momento un fuerte dolor le recorrió el cuerpo, al tiempo que de su mano pegada a la pared comenzaban a brotar hilillos de sangre que empezaron a subir por la fría roca.
- !Draco! - gritó Harry asustado, pero el rubio le sonrió con algo de esfuerzo.
- No te preocupes Harry, esto es normal, es un metodo de seguridad, es todo, ¡Miren, el brillo! - en la pared, justo debajo de los hilos de sangre que habían subido desde la mano de Draco hasta poco mas de dos metros sobre esta, un brillo rojizo comenzaba a brotar.
- Entremos - dijó Snape, jalando del brazo a Harry, ambos pasaron por la pared y a los pocos segundos Draco entró, su mano derecha apoyada sobre su pecho, Harry de inmediato se acercó para ver la herida, la cual no lucía profunda, pero aun no dejaba de sangrar.
- Estoy bien Harry, mira - y tras esto el rubio sacó su varita y tras un hechizo curativo la mano parecía como si nada le hubiese pasado - Como te dije, este es un metodo de seguridad, solo un Malfoy puede abrir la entrada, bien, estamos ya muy cerca.
El trio comenzó a caminar, todo lucía muy tranquilo y no se habían topado con nadie en el trayecto, eso solo podía significar una cosa...
- Los he estado esperando - una voz llegó a ellos justo cuando alcanzaron una pequeña habitación, pocos minutos despues de haber entrado por el muro, de inmediato el trio se tensó, era sin lugar a dudas la voz de aquel que estaban buscando.
- Voldemort - susurró Harry por lo bajo y ante ellos aparecieron de la nada tres motifagos y, justo detras de ellos, el Lord Oscuro.
- Vaya, vaya... ¿Que tenemos aquí? Dos traidores y el famoso niño que vivió - pronunció Voldemort arrastrando las palabras y con un sarcasmo muy marcado.
Fue que el ataque comenzó, de la nada aparecieron decenas de dementores y gigantes, atacando sin piedad, los tres mortifagos se unieron a la batalla casí de inmediato, era facil identificarlos ya que ninguno llevaba mascaras, aunque a uno (una mujer) jamas la había visto Harry, los otros dos se le hicieron dolorosamente conocidos, uno era Peter Pettigrew, el otro, Lucius Malfoy...
(Fin Flashback)
Todos vieron como de pronto Harry guardo un silencio casí sepulcral, mientras abría la boca y la cerraba, tratando de formular oraciones que morían antes de nacer, fue entonces que tres personas en esa habitación comprendieron lo que pasaba, aunque solo una sabía toda la exstensión del dolor, ya que el había sido el unico testigo de aquello.
Draco de inmediato tomó a Harry de la mano, apretandola suavemente, el mismo recordaba aun lo que había sucedido, aunque debía admitir que no demasiado, todo había sido tan rápido desde que Lucius apareciera frente a el. Rápidamente Albus Dumbledore se acercó a Harry y le abrazó como si de su hijo se tratase, mientras Harry seguía sin poder pronunciar palabra, como si el simple hecho de recordar aquello le doliera mas que mil cruciatus juntos.
Todos miraban desconcertados la escena y mientras algunos como Remus o Hermione ya se imaginaban por donde iba el asunto, otros como Ron o los Dursley no tenían ni la mas minima idea de lo que ocurría.
Fue entonces que un carraspeo llamó la atención de todos, quienes voltearon a ver a Severus Snape, el cual estaba sentado aun entre Vernon y Petunia.
- Creo que, en vista del que el señor Potter es incapaz de terminar el relato, me vere en la necesidad de hacerlo yo - todos le miraron y Harry solo le lanzó una mirada de agradecimiento, mientras que sus labios formaban un inaudible "Gracias profesor"
(Flashback)
La batalla fue cruel, pero velóz, ni los dementores ni los gigantes supusieron un gran obstaculo para los magos al servicio de La Orden, sin embargo, no se podía decir lo mismo de los mortifagos, eran buenos, bestialmente buenos, al menos lo eran la chica y Lucius, Petter solo estaba sirviendo de escudo entre Voldemort y la batalla, por si acaso un hechizo extraviado se dirigiese a el. Al fin, luego de algunos pocos minutos, solo quedaban los mortifagos, Voldemort y el trio de parte de la luz.
- Bellatrix - susurró Severus con odio, la recordaba bien, era la prima de Black y, al igual que su pequeño pariente, era igual de molesta.
- Ve mi señor, se lo había dicho ya, que Severus no era de fiar - habló melosamente la mujer, que, aunque algo desmejorada por sus años en Azkaban, era muy hermosa.
- Si Bella, lo recuerdo, lastima que no te hice caso en ese momento, pero fue una suerte que los dementores hicieran un buen trabajo liberandote - habló el Lord sin despegar la mirada del hombre de los cabellos negros y la nariz ganchuda, para luego y lentamente pasarla por Draco hasta llegar a Harry.
- Bien, creo que llegó la hora, ¿No es así Harry? - le dijo Voldemort y fue entonces que la cicatriz comenzó a dolerle, pero no se doblegó, no era el momento, la pelea no hacía mas que iniciar.
Justo en aquel instante, Lucius miró de reojo a su señor y tras ver un leve asentimiento, avanzó hacía su primogenito.
- Hola Draco, cuanto tiempo sin verte hijo - habló pausadamente, pero el mas chico solo dio un paso atras mientras alzaba la varita.
- Hola padre - respondió y como si de un duelo del viejo oeste se tratase, los hechizos comenzaron a volar, Lucius contra Draco, Bellatrix contra Snape, Harry, por su parte, miraba la pelea sin moverse, el sabía que su unico objetivo era el Lord, pero la batalla estaba entre ellos, Voldemort veía la pelea complacido, Harry pensó disgustado que solo le faltaban las palomitas y el refresco para que pareciera un expectador de una pelicula, una de muy mal gusto.
Entonces ocurrió, de las varitas de Draco y Lucius salieron el mismo hechizo, uno que podía determinar cual de los dos era el vencedor, lo que nadie se esperaba es que ambos "Avadas" chocaran, provocando una tremenda explosión, cuando el polvo y los escombros se asentaron lo suficiente como para permitir la visibilidad, Harry y Severus quedaron shockeados por lo que vieron, el maestro de pociones miraba como, frente al señor oscuro se encontraban los cuerpos flotando de Bellatrix y Peter, la primera indudablemente si vida, el segundo no estaba seguro.
- El muy desgraciado los ha usado de escudo - murmuro, incapaz de hacer otra cosa, la explosión le había alcanzado, pero por la distancia a la que se encontraba no había sufrido un gran daño, de inmediato busco con la mirada a los demas, Harry era el estaba mas cerca suyo, siendo quizas el mas alejado a la explosión de todos los presentes en la habitación, pero al ver el rostro de Harry notó algo, una expresión que le heló la sangre.
El moreno miraba con los ojos perdidos al piso, mientras sus labios se movían, susurrando una palabra.
- Draco... Draco... - era lo unico que salía de los labios del chico de oro, los ojos de Snape buscaron lo que los de Harry observaban y la escena que le recibio no fue nada alentadora, justo enmedio, donde la explosión había nacido, yacían dos siluetas, una era la de Lucius, su rubio y languido cabello lucía rojizo por la sangre que manaba de una gran herida en la cabeza, sus ojos platinados carecían de brillo y estaban completamente abiertos, la túnica y demas prendas estaban desgarradas y algo quemadas, mostrando el cuerpo lacerado y sin vida, y, justo frente a el, la silueta de Draco no se alejaba demasiado de esa descripción, prendas desgarradas y bañadas en sangre, los ojos muy abiertos y el cuerpo inerte, un charco de sangre se extendía desde su espalda.
- Que desperdicio - susurró Voldemort aventado lejos los cuerpos de los mortifagos que le sirvieron de escudo, despues de todo le habían sido de utilidad, a esa distancia, la explosión le hubiera dañado considerablemente - Bien Harry, creo que llegó la hora de...
Pero el Lord se vio interrumpido cuando Harry, aun sin apartar la mirada del cuerpo sin vida de su rubio amante levantaba su varita.
- Vaya, veo con agrado que estas listo para pe... - pero de nuevo se vio interrumpido cuando sintió como su cuerpo era atacado, pero sin haber visto el hechizo - ¡¿Que demonios...?!
Harry entonces levantó la vista y sus ojos, generalmente verdes brillaban de un color carmesí, su cicatriz dolía y le escocía, estaba ardiendo, lo cual provocó que se pusiera rojiza.
Sin parpadear o apartar la vista del Lord comezó a pronunciar palabras en dos idiomas a la vez, como si tuviese dos voces, una en español, otra en parsél
- "El único con poder para derrotar al Señor Tenebroso..." - de prontó la varita de Voldemort escapó de su mano, llendo a parar en la túnica de Harry.
- "...nacido de los que le desafiaron tres veces..." - el Lord intentó recuperar su varita con un Accio, pero le fue imposible.
- "...vino al mundo al concluir el septimo mes..." - la vara de Harry comenzó a brillar, haciendo que el cuerpo del Lord comenzara a retorcerse en dolor.
- "...y el Señor Tenebroso le señaló como su igual..." - Severus solo observaba como si el chico estuviera poseido, pero algo en esas palabras se le hacía extrañamente familiar.
- "...pero el tiene un poder que el Señor Tenebroso no conoce..." - en un intento desesperado, Voldemort se levantó corriendo hacia Harry, la ira plasmada en cada rasgo de sus rojizas pupilas, pero justo antes de que llegase hasta el, la vara de Harry se desvanecio, al tiempo que este levantaba ambas manos y apúntaba con las palmas al ser que se acercaba.
- "...Y uno de los dos debe morir a manos del otro, ¡Pues ninguno de los dos podra vivir mientras el otro siga con vida! - y tras gritar la ultima parte, el cuerpo de Voldemort salio disparado hacía la pared mas cercana, clavandose en una vieja antorcha, lo que porvocó un fuerte grito de dolor por parte de el Lord, el cual se vio amortiguado por los que lanzaba Harry cada vez que daba un paso hacia el, la misma mirada inexpresiva, los mismos ojos rojos, la misma cicatriz ardiendo. cada paso era acompañado por un destello y cada destello golpeaba el cuerpo agonizante del Lord, el cual no podía hacer mas que gritar cosas como "Imposible" o ¿Que demonios pasa?"
Pero su pregunta se vio contestada cuando la debil pero decididda voz de Dumbledore pronunciaba una frase: "La profecia" Y antes de que las palabras se garbaran en su mente, Lord Voldemort recibió el hechizo fatal.
(Fin Flashback)
- Luego de que el Lord exhalara su ultimo aliento y aun sin saber como, Harry camino hacia el cuerpo de Draco, le abrazo y poco a poco el aura que le cubría se fue desvaneciendo hasta pasar al cuerpo del rubio, sus heridas cerraron... fue lo ultimo que vi antes de que las fuerzas me abandonaran por completo - Snape terminó el relato y todos se quedaron sin palabras, ninguno ademas de los cuatro había antes escuchado como el Lord había sido derrotado, estaban anonadados.
- Luego de eso, entregamos el cuerpo de Peter, quien aun estaba vivo, al ministerio, donde se le encerró de inmediato, con lo cual la reputación de Sirius fue limpiada - habló el viejo director y de nuevo el silencio llenó el lugar, hasta que, luego de algunos segundos Sirius se levant
- ¡Pues eso ya pasó, ahora lo importante son los regalos! - y cual niño pequeño se avalanzó sobre las cajas, haciendo que todos rieran y el ambiente regresara a la normalidad.
Los días restantes de las vacaciones fueron por mucho de los más felices que Harry, Draco o los Dursley habían tenido, la cena de año nuevo fue espectacular, de nuevo con la visita de los Weasley (esta vez todos) y de Dumbledore y Snape, pero como bien dice el dicho, todo lo bueno tiene que terminar, por lo que mas pronto de lo que ninguno hubiese querido ya se encontraban en la noche antes del retorno al colegio, en el número cuatro de Privet Drive el ambiente estaba alegre, aunque algo melancolico, Vernon y Petunia estaban sentados en un sofa, platicando con Sirius y los chicos, Remus, por otro lado, estaba acostado en otro sillón, había pasado ya la luna llena pero aun no lograba recuperarse del todo, y, aunque no se encontraba tan mal, Petunia insistió (como cada mes) en que debía guardar reposo absoluto.
Harry en ese momento vestía el tipico sueter de la señora Weasley, pero, a diferencia de otros años, este era de un bello color gris oscuro y un pantalon corto, se encontraba sentado en el piso con la espalda recargada en el brazo del sillón en que se encontraba Remus, Draco estaba a su lado, vistiendo una simple playera negra y los pantalones del pijama, Dudley se encontraba al lado de Sirius con el pijama azul puesto, todos estaban felices, hablando de lo divertidas de las vacaciones y de como los extrañarían los meses siguientes hasta las vacaciones de Semana Santa [n.a.- Si no tienen, pos ya se las inventé ññU]
Sin embargo y a pesar de lo que se podía ver, había alguien que no estaba del todo contento, Dud, estaba ya listo para ejecutar su plan, era sencillo y esperaba que surtiera efecto, despues de todo, Weasley era algo estupido y caería fácil, solo era cuestiión de levar a su Hermione al sitio correcto a la hora indicada.
¡Dios, como odiaba al pelirrojo! Si no hubiese estado el, seguro que en las visitas que hizo Herm a su casa hubiera logrado un avance, pero no, el estaba ahí, ademas, si era muy obvio Harry o la misma Herm se podrían dar cuenta.
Aparte, por algún extraño motivo, Draco ya no deseaba prestarle su ayuda y cada vez que le preguntaba el porque le oía murmurar algo que sonaba como "promesa".
Por eso mismo se las ingenió para conseguir una persona que le ayudara sin preguntar, juntos había logrado poner todo listo para el primer fin de semana de regresó al colegio, solo era cuestión de guiar al ratón a la ratonera.
Si, definitivamente le iba a deber una muy grande a Luna Lovegood, pero su Herm valía todos los esfuerzos.
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Listo, otro cap, n.n me quedo igual de largote que los otros dos, creo que me estoy acostumbrando al tamaño, pero bueno, ya falta taaaaan poquito para el final =P
Agradezco a:
Amaly Malfoy.- ;; Eres taaan buena al seguir leyendo mi pobre trabajo =) Ma haces feliz n.n. Si, vi que magical Secret ya tiene un año desde que lo publiquè, asì que me dije que ya era hora de terminarlo, luego seguira Kiss Shining y tal ves luego el de Ironia de Yugioh y los de Torbellino (secuela & precuela)
zhakdna-yhizet.- =D Conoces mi malignidad ñaca ñaca! Pues si, ya ves y solo espera lo demas para que te des una idea, estoy segura que en cuanto leas el este y el siguiente comprenderas mi plot, por lo de Snape, pos ya lo habìa dado a entender y lo de Voldemort, pos ya lo viste, auque siento que me quedo patoso ño
Por sus reviews... ¬¬U es algo decepcionante ver la cantidad de lectores que perdí por mis lentas actualizaciones... U.U Pero bueno, mientras siga habiendo una persona que me lea, yo terminare este fic, ademas, me divierte hacerlo =)
NOTA: ¡VISITEN MAGICAL STORM!
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Por Gochi Glay Lover
Capitulo Decimo Octavo: Explicaciones II.- La batalla
El ambiente que se vivía en esos momentos en el número 4 de Privet Drive era muy distinto al que se esperaría siendo la mañana del 25 de Diciembre. lejos estaban de las mentes de las personas ahí presentes la abertura de los regalos, los deliciosos dulces o cualquier otra actividad relacionada con la fecha y el motivo era simple: Una conversación muy importante estaba llevandose acabo.
- Bien... - comenzó el moreno de ojos verdes mientras abrazaba por la espalda a un rubio de platinada iris, ambos de 15 años pero con un pasado mas oscuro y dramatico que cualquiera de los ahí presentes [n.a.- Ustedes imaginen que si n.ñU] - ...Todo comenzó poco despues de iniciado el curso pasado, en los ultimos días de Noviembre...
(Flashback)
- ¿Me mandó llamar profesor? - preguntó Harry Potter mientras se acercaba a la mesa llena de artilugios magicos cuyo propietario, un hombre de larga barba blanca y brillantes ojos azules le miraba desde el otro extremo, invitandole con la mano a tomar asiento.
- Así es Harry - respondió aquel hombre que se hacía llamar Albus Dumbledore - pero antes ¿No te apetece un dulce de limón?
- No gracias - contesto el chico, en verdad que no tenía idea de que hacía en la dirección, bueno, en realidad si la tenía, pero rogaba que no fuera por ese motivo por el que estuviera ahí, lastimosamente los ruegos no siempre son escuchados....
- Me temo Harry, que ambos sabemos perfectamente el motivo de esta reunión - se acomodó las gafas de media luna sobre el puente de su aguileña nariz y continuo - Como seguramente su amigo, el joven Malfoy, ya le habra informado, hemos localizado la guaridad de Voldemort, lo que significa que La Orden ha decidido ejecutar un ataque sorpresa, supongo que sabras que ambos, tu y el joven Malfoy, estan incluidos en el plan.
Harry abrió los ojos en sorpresa, no le extrañaba que el estuviera en la linea de fuego, despues de todo era su destino pelear contra el Lord oscuro, pero ¿Draco? ¿Por qué Draco? No podía permitir que su chico arriesgase la vida en una batalla que no le correspondía del todo.
- Disculpe señor, pero, ¿Draco estará en la batalla? - preguntó Harry dando voz a sus temores y solo vió con cierto desagrado como el viejo director asentía
- Así es Harry, me temo que es inevitable, según sabemos, y estoy seguro que tu también, la ubicación de Voldemort es justamente en la mansión Malfoy, y nadie de nuestro bando conoce tan bien ese lugar como Draco. - indico el viejo y Harry no pudo mas que asentir cabizbajo, no quería arriesgar a Draco en esa batalla, no despues de que casí lo pierde durante las vacaciones, no despues de que descubriera lo mucho que le amaba.
Despues de algunos detalles la junta se dió por terminada y lo primero que Harry hizo, aprovechando que ese día había salida a Hogsmade fue buscar a su rubio amante, quien en ese momento y en cada salida que había habido al pueblo, se encontraba cerca del lago.
- ¡Draco! - le llamó cuando estuvo lo suficientemente cerca y asegurandose que no habia alguien alrededor.
- Hola Harry - saludó Draco en cuanto vió al moreno acercarse. en cuanto Harry llegó a su lado y tras un nuevo vistazo alrededor se dieron un pequeño beso.
- ¿Ocurre algo? - preguntó Draco al notar a su morocho algo tenso.
- No quiero que vayas - fue lo unico que este respondió.
- ¿Que no vaya? - preguntó desconcertado, fue entonces que sintió como el cuerpo de Harry se abalanzaba hacía el en un fuerte abrazo.
- No quiero que vayas a pelear - fue la respuesta de Harry quien tenía la cabeza oculta en el cuello del otro, el rubio de inmediato comprendió el significado de esas palabras, el mismo había hablado algo sobre ello con el director, pero aun no lo decía a Harry, ademas, por lo que sabía, por mas esfuezos que hicieran por evitarlo, irremediablemente terminarían yendo al campo de batalla.
- Harry, ssshh... tranquilo, ya sabíamos que tendriamos que ir, ¿cierto?
- Lo se... pero, no, no quiero que vayas...
- ¿Acaso te soy inutil? - pregunto el rubio, lo que hizo que de inmediato el chico que vivio le mirara.
- ¡Claro que no! Es solo que no quiero que te arriesgues, es todo.
- ¿Entonces te parece justo que yo tenga que sufrir mientras veo como te adentras a la boca del lobo? - volvio a cuestionar Draco, a lo que Harry respondio abrazandole de nuevo.
- No, no era... - tartamudeo el morocho.
- Harry, escuchame, estamos en esto juntos y juntos saldremos de ello, ¿Acaso no lo habíamos acordado cariño? - pregunto separandole un poco para ver sus verdes iris.
- Si, tienes razón - respondio Harry, apretando sus manos a las del chico frente a el
(Fin Flashback)
- Como recordaran, los planes fueron rapidos pero cuidadosamente establecidos, la fecha pactada, el 2 de enero...
(Flashback)
- ¿Todos listos? - preguntó el viejo frente a la nueva Orden, la cual comparada con la original era sin duda alguna muy pequeña: el viejo Albus era el lider, ademas, se encontraban Molly, Arthur y Bill Weasley, Remus, Sirius, Alastor, Tonks, Severus, un par de aurores y, por supuesto, Harry y Draco, estaban todos retomando su posición inicial despues de que el viejo insistiera en que una foto antes de la batalla era una excelente idea, la cual justo segundos atras se habían tomado.
- Por supuesto - contestó Tonks muy alegre, levantando la mano en alto, lo que provoco que una antorcha cercana a ella cayera, golpeandola en la cabeza.
- Hay Nynphadora - murmuró Molly mientras le lanzaba un enervate.
- Bien... - comenzó el viejo cuando las puertas del aula se abrieron, dejando pasar a un pequeño grupo de magos, seguidos por una bruja mayor, quien les gritaba alterada.
- ¡Ya les he dicho que no pueden entrar! - gritó McGonnagall, pero ninguno de los jovenes parecían hacerle caso
- ¿Que rayos ocurre aquí? - pregunto algo molesto Alastor de espaldas a la multitud, mientras su "ojo loco" recorría avidamente a traves de su cabeza cada una de las jovenes figuras que acababan de irrumpir en la estancia. Los demas miembros de la orden les miraban entre sorprendidos y extrañados.
- Lo lamento tanto, no he podido... - comenzó muy apenada la profesora de transformaciones, cuando la mano del director la detuvo y muy amablemente se dirigio a los muchachos que acababan de llegar frente a el.
- ¿Sucede algo chicos? - preguntó, levantado su mano hacía los señores Weasley, para impedirles que comentaran algo.
- Así es director - contesto la chica al frente del grupo, su alborotada cabellera castaña algo revuelta por la caminata - Queremos formar parte del ataque.
- ¿Acaso estan locos? - saltó de inmediato Molly Weasley ignorando la petición de calma del director - ¡No permitiremos que ustedes se expongan al peligro!
- Harry es menor y aun así esta aquí - exclamó uno de los gemelos Weasley con esa tipica sonrisa de travesura, el otro gemelo, Ron, Hermione y Neville asintieron vigorosamente y solo entonces pasaron su vista por el lugar al que acababan de entrar, era una vieja aula en desuso, al frente, justo a lado de la pizarra se encontraba Dumbledore, a su lado una muy apenada McGonnagall y ambos señores Weasley, en una de las esquinas, la mas proxima a ellos, se encontraban Remus y Siruis, ayudando a una aun algo mareada Tonks, quien al parecer acababa de sufrir uno de sus tipicos percances, aunque en ese momento les miraban a ellos, en otra de las esquina, en una mesa se encontraban un par de aurores junto con Bill Weasley, quienes segundos antes de la intespestiva entrada del sequito de jovenes se encontraban trazando sobre un pergamino sepa dios que, y al fin, en la mas alejada de las mesas, se encontraban cuatro figuras, una era la de Alastor, que a pesar de estar de espaldas, todos sabían que se había dado cuenta de su interrupción, la otra era la de Harry, quien les miraba algo sorprendido sobre su hombro y justo enfrente de ellos, las unicas dos figuras que les habían ignorado garrafalmente, las dos marcaban en lo que parecía un mapa distintas lineas de diversos colores, una era la de su profesor de pociones, Severus Snape, sin embargo, la otra era la ultima que se esperaban encontrar ahí.
- ¿Draco Malfoy? - preguntó algo sorprendido Neville al viejo director, el cual solo sonrió, todos miraron sorprendidos como el rubio estaba inclinado sobre la mesa con unas pequeñas gafas muy elegantes y marcaba una larga linea con su varita sobre el mapa al tiempo que murmuraba algo que Snape y Alastor oían atentamente, mientras tanto, Harry se acercaba a sus amigos y compañeros de casa.
- ¿Chicos?... ¿Que hacen aquí? - preguntó, a lo que Ron de inmediato contestó.
- ¿Pensabas que te ibamos a dejar solo en la ultima batalla? - todos asintieron, de nuevo la señora Weasley les reclamó, pero el director la detuvo.
- Creo Molly, que los chcos estan decididos, si ellos lo desean, ¿Quienes somos nosostros para evitarlo?
- ¡Yo soy su madre! - contestó de inmediato Molly, pero se detuvo al ver la mirada decidida de sus hijos y sentir la mano de su marido en el hombro.
(Fin Flashback)
- Si, aun recuerdo eso a la perfección - dejó escapar Hermione con un suspiro, ¿Como es que entonces no note que ustedes...? - dejó ir la pregunta, en realidad no estaba formulada a nadie en especial, ademas, todos sabían lo mucho que Herm odiaba cuando algo se le pasaba por alto.
- Bueno, al final de cuentas se decidio que todos fueran al campo de batalla, sin embargo, solo un pequeño grupo iría contra el Lord...
(Flasback)
- ¿Estas seguro de esto Severus? - preguntó el director que cargaba el cuerpo incosnciente de Tonks, quien parecía malherida.
- Desde luego Albus, ademas, te necesitan mas aquí, así que creo que solo nosostros tres en vez de nosotros cuatro somos los que deberíamos ir - contestó el hombre joven, mientras el par de muchachos y el viejo le miraban, a decir verdad todos aun se encontraba en buena condición a pesar de haber recorrido ya mas de la mitad del camino hacía el lugar donde Voldemort seguramente les esperaba ya. La idea original era que los cuatro fueran a enfrentarse a el, pero los mortifagos estaban ganado terreno, por lo que se decidio que Albus se quedase en el campo de batalla mientras el trio restante se adentraba por un pasadizo frente a ellos, que los conduciría al centro de la mansión y por consiguiente, al Lord oscuro.
- De acuerdo, les deseo suerte, a los tres - se despidio el director, que comenzó a alejarse rapidamente, mientras lanzaba hechizos.
- Bien Draco, es tu turno - indicó el hombre y el rubio solo asintió, acercandose a una pequeña marca en la pared y tocandola con cuidado con su indice derecho, el cual se incrustó en la pared y esta comenzó a brillar un poco, luego, sin previo aviso, una mano se formó alrededor de la del chico, aprisionadola contra la fría roca.
- Bien, dentro de algunos segundos aparecera un brillo rojizo en la piedra, en cuanto lo vean, caminen por la pared, no tengan miedo, no chocaran contra ella, entren, en segundos los alcanza... - pero el rubio no terminó, ya que en ese momento un fuerte dolor le recorrió el cuerpo, al tiempo que de su mano pegada a la pared comenzaban a brotar hilillos de sangre que empezaron a subir por la fría roca.
- !Draco! - gritó Harry asustado, pero el rubio le sonrió con algo de esfuerzo.
- No te preocupes Harry, esto es normal, es un metodo de seguridad, es todo, ¡Miren, el brillo! - en la pared, justo debajo de los hilos de sangre que habían subido desde la mano de Draco hasta poco mas de dos metros sobre esta, un brillo rojizo comenzaba a brotar.
- Entremos - dijó Snape, jalando del brazo a Harry, ambos pasaron por la pared y a los pocos segundos Draco entró, su mano derecha apoyada sobre su pecho, Harry de inmediato se acercó para ver la herida, la cual no lucía profunda, pero aun no dejaba de sangrar.
- Estoy bien Harry, mira - y tras esto el rubio sacó su varita y tras un hechizo curativo la mano parecía como si nada le hubiese pasado - Como te dije, este es un metodo de seguridad, solo un Malfoy puede abrir la entrada, bien, estamos ya muy cerca.
El trio comenzó a caminar, todo lucía muy tranquilo y no se habían topado con nadie en el trayecto, eso solo podía significar una cosa...
- Los he estado esperando - una voz llegó a ellos justo cuando alcanzaron una pequeña habitación, pocos minutos despues de haber entrado por el muro, de inmediato el trio se tensó, era sin lugar a dudas la voz de aquel que estaban buscando.
- Voldemort - susurró Harry por lo bajo y ante ellos aparecieron de la nada tres motifagos y, justo detras de ellos, el Lord Oscuro.
- Vaya, vaya... ¿Que tenemos aquí? Dos traidores y el famoso niño que vivió - pronunció Voldemort arrastrando las palabras y con un sarcasmo muy marcado.
Fue que el ataque comenzó, de la nada aparecieron decenas de dementores y gigantes, atacando sin piedad, los tres mortifagos se unieron a la batalla casí de inmediato, era facil identificarlos ya que ninguno llevaba mascaras, aunque a uno (una mujer) jamas la había visto Harry, los otros dos se le hicieron dolorosamente conocidos, uno era Peter Pettigrew, el otro, Lucius Malfoy...
(Fin Flashback)
Todos vieron como de pronto Harry guardo un silencio casí sepulcral, mientras abría la boca y la cerraba, tratando de formular oraciones que morían antes de nacer, fue entonces que tres personas en esa habitación comprendieron lo que pasaba, aunque solo una sabía toda la exstensión del dolor, ya que el había sido el unico testigo de aquello.
Draco de inmediato tomó a Harry de la mano, apretandola suavemente, el mismo recordaba aun lo que había sucedido, aunque debía admitir que no demasiado, todo había sido tan rápido desde que Lucius apareciera frente a el. Rápidamente Albus Dumbledore se acercó a Harry y le abrazó como si de su hijo se tratase, mientras Harry seguía sin poder pronunciar palabra, como si el simple hecho de recordar aquello le doliera mas que mil cruciatus juntos.
Todos miraban desconcertados la escena y mientras algunos como Remus o Hermione ya se imaginaban por donde iba el asunto, otros como Ron o los Dursley no tenían ni la mas minima idea de lo que ocurría.
Fue entonces que un carraspeo llamó la atención de todos, quienes voltearon a ver a Severus Snape, el cual estaba sentado aun entre Vernon y Petunia.
- Creo que, en vista del que el señor Potter es incapaz de terminar el relato, me vere en la necesidad de hacerlo yo - todos le miraron y Harry solo le lanzó una mirada de agradecimiento, mientras que sus labios formaban un inaudible "Gracias profesor"
(Flashback)
La batalla fue cruel, pero velóz, ni los dementores ni los gigantes supusieron un gran obstaculo para los magos al servicio de La Orden, sin embargo, no se podía decir lo mismo de los mortifagos, eran buenos, bestialmente buenos, al menos lo eran la chica y Lucius, Petter solo estaba sirviendo de escudo entre Voldemort y la batalla, por si acaso un hechizo extraviado se dirigiese a el. Al fin, luego de algunos pocos minutos, solo quedaban los mortifagos, Voldemort y el trio de parte de la luz.
- Bellatrix - susurró Severus con odio, la recordaba bien, era la prima de Black y, al igual que su pequeño pariente, era igual de molesta.
- Ve mi señor, se lo había dicho ya, que Severus no era de fiar - habló melosamente la mujer, que, aunque algo desmejorada por sus años en Azkaban, era muy hermosa.
- Si Bella, lo recuerdo, lastima que no te hice caso en ese momento, pero fue una suerte que los dementores hicieran un buen trabajo liberandote - habló el Lord sin despegar la mirada del hombre de los cabellos negros y la nariz ganchuda, para luego y lentamente pasarla por Draco hasta llegar a Harry.
- Bien, creo que llegó la hora, ¿No es así Harry? - le dijo Voldemort y fue entonces que la cicatriz comenzó a dolerle, pero no se doblegó, no era el momento, la pelea no hacía mas que iniciar.
Justo en aquel instante, Lucius miró de reojo a su señor y tras ver un leve asentimiento, avanzó hacía su primogenito.
- Hola Draco, cuanto tiempo sin verte hijo - habló pausadamente, pero el mas chico solo dio un paso atras mientras alzaba la varita.
- Hola padre - respondió y como si de un duelo del viejo oeste se tratase, los hechizos comenzaron a volar, Lucius contra Draco, Bellatrix contra Snape, Harry, por su parte, miraba la pelea sin moverse, el sabía que su unico objetivo era el Lord, pero la batalla estaba entre ellos, Voldemort veía la pelea complacido, Harry pensó disgustado que solo le faltaban las palomitas y el refresco para que pareciera un expectador de una pelicula, una de muy mal gusto.
Entonces ocurrió, de las varitas de Draco y Lucius salieron el mismo hechizo, uno que podía determinar cual de los dos era el vencedor, lo que nadie se esperaba es que ambos "Avadas" chocaran, provocando una tremenda explosión, cuando el polvo y los escombros se asentaron lo suficiente como para permitir la visibilidad, Harry y Severus quedaron shockeados por lo que vieron, el maestro de pociones miraba como, frente al señor oscuro se encontraban los cuerpos flotando de Bellatrix y Peter, la primera indudablemente si vida, el segundo no estaba seguro.
- El muy desgraciado los ha usado de escudo - murmuro, incapaz de hacer otra cosa, la explosión le había alcanzado, pero por la distancia a la que se encontraba no había sufrido un gran daño, de inmediato busco con la mirada a los demas, Harry era el estaba mas cerca suyo, siendo quizas el mas alejado a la explosión de todos los presentes en la habitación, pero al ver el rostro de Harry notó algo, una expresión que le heló la sangre.
El moreno miraba con los ojos perdidos al piso, mientras sus labios se movían, susurrando una palabra.
- Draco... Draco... - era lo unico que salía de los labios del chico de oro, los ojos de Snape buscaron lo que los de Harry observaban y la escena que le recibio no fue nada alentadora, justo enmedio, donde la explosión había nacido, yacían dos siluetas, una era la de Lucius, su rubio y languido cabello lucía rojizo por la sangre que manaba de una gran herida en la cabeza, sus ojos platinados carecían de brillo y estaban completamente abiertos, la túnica y demas prendas estaban desgarradas y algo quemadas, mostrando el cuerpo lacerado y sin vida, y, justo frente a el, la silueta de Draco no se alejaba demasiado de esa descripción, prendas desgarradas y bañadas en sangre, los ojos muy abiertos y el cuerpo inerte, un charco de sangre se extendía desde su espalda.
- Que desperdicio - susurró Voldemort aventado lejos los cuerpos de los mortifagos que le sirvieron de escudo, despues de todo le habían sido de utilidad, a esa distancia, la explosión le hubiera dañado considerablemente - Bien Harry, creo que llegó la hora de...
Pero el Lord se vio interrumpido cuando Harry, aun sin apartar la mirada del cuerpo sin vida de su rubio amante levantaba su varita.
- Vaya, veo con agrado que estas listo para pe... - pero de nuevo se vio interrumpido cuando sintió como su cuerpo era atacado, pero sin haber visto el hechizo - ¡¿Que demonios...?!
Harry entonces levantó la vista y sus ojos, generalmente verdes brillaban de un color carmesí, su cicatriz dolía y le escocía, estaba ardiendo, lo cual provocó que se pusiera rojiza.
Sin parpadear o apartar la vista del Lord comezó a pronunciar palabras en dos idiomas a la vez, como si tuviese dos voces, una en español, otra en parsél
- "El único con poder para derrotar al Señor Tenebroso..." - de prontó la varita de Voldemort escapó de su mano, llendo a parar en la túnica de Harry.
- "...nacido de los que le desafiaron tres veces..." - el Lord intentó recuperar su varita con un Accio, pero le fue imposible.
- "...vino al mundo al concluir el septimo mes..." - la vara de Harry comenzó a brillar, haciendo que el cuerpo del Lord comenzara a retorcerse en dolor.
- "...y el Señor Tenebroso le señaló como su igual..." - Severus solo observaba como si el chico estuviera poseido, pero algo en esas palabras se le hacía extrañamente familiar.
- "...pero el tiene un poder que el Señor Tenebroso no conoce..." - en un intento desesperado, Voldemort se levantó corriendo hacia Harry, la ira plasmada en cada rasgo de sus rojizas pupilas, pero justo antes de que llegase hasta el, la vara de Harry se desvanecio, al tiempo que este levantaba ambas manos y apúntaba con las palmas al ser que se acercaba.
- "...Y uno de los dos debe morir a manos del otro, ¡Pues ninguno de los dos podra vivir mientras el otro siga con vida! - y tras gritar la ultima parte, el cuerpo de Voldemort salio disparado hacía la pared mas cercana, clavandose en una vieja antorcha, lo que porvocó un fuerte grito de dolor por parte de el Lord, el cual se vio amortiguado por los que lanzaba Harry cada vez que daba un paso hacia el, la misma mirada inexpresiva, los mismos ojos rojos, la misma cicatriz ardiendo. cada paso era acompañado por un destello y cada destello golpeaba el cuerpo agonizante del Lord, el cual no podía hacer mas que gritar cosas como "Imposible" o ¿Que demonios pasa?"
Pero su pregunta se vio contestada cuando la debil pero decididda voz de Dumbledore pronunciaba una frase: "La profecia" Y antes de que las palabras se garbaran en su mente, Lord Voldemort recibió el hechizo fatal.
(Fin Flashback)
- Luego de que el Lord exhalara su ultimo aliento y aun sin saber como, Harry camino hacia el cuerpo de Draco, le abrazo y poco a poco el aura que le cubría se fue desvaneciendo hasta pasar al cuerpo del rubio, sus heridas cerraron... fue lo ultimo que vi antes de que las fuerzas me abandonaran por completo - Snape terminó el relato y todos se quedaron sin palabras, ninguno ademas de los cuatro había antes escuchado como el Lord había sido derrotado, estaban anonadados.
- Luego de eso, entregamos el cuerpo de Peter, quien aun estaba vivo, al ministerio, donde se le encerró de inmediato, con lo cual la reputación de Sirius fue limpiada - habló el viejo director y de nuevo el silencio llenó el lugar, hasta que, luego de algunos segundos Sirius se levant
- ¡Pues eso ya pasó, ahora lo importante son los regalos! - y cual niño pequeño se avalanzó sobre las cajas, haciendo que todos rieran y el ambiente regresara a la normalidad.
Los días restantes de las vacaciones fueron por mucho de los más felices que Harry, Draco o los Dursley habían tenido, la cena de año nuevo fue espectacular, de nuevo con la visita de los Weasley (esta vez todos) y de Dumbledore y Snape, pero como bien dice el dicho, todo lo bueno tiene que terminar, por lo que mas pronto de lo que ninguno hubiese querido ya se encontraban en la noche antes del retorno al colegio, en el número cuatro de Privet Drive el ambiente estaba alegre, aunque algo melancolico, Vernon y Petunia estaban sentados en un sofa, platicando con Sirius y los chicos, Remus, por otro lado, estaba acostado en otro sillón, había pasado ya la luna llena pero aun no lograba recuperarse del todo, y, aunque no se encontraba tan mal, Petunia insistió (como cada mes) en que debía guardar reposo absoluto.
Harry en ese momento vestía el tipico sueter de la señora Weasley, pero, a diferencia de otros años, este era de un bello color gris oscuro y un pantalon corto, se encontraba sentado en el piso con la espalda recargada en el brazo del sillón en que se encontraba Remus, Draco estaba a su lado, vistiendo una simple playera negra y los pantalones del pijama, Dudley se encontraba al lado de Sirius con el pijama azul puesto, todos estaban felices, hablando de lo divertidas de las vacaciones y de como los extrañarían los meses siguientes hasta las vacaciones de Semana Santa [n.a.- Si no tienen, pos ya se las inventé ññU]
Sin embargo y a pesar de lo que se podía ver, había alguien que no estaba del todo contento, Dud, estaba ya listo para ejecutar su plan, era sencillo y esperaba que surtiera efecto, despues de todo, Weasley era algo estupido y caería fácil, solo era cuestiión de levar a su Hermione al sitio correcto a la hora indicada.
¡Dios, como odiaba al pelirrojo! Si no hubiese estado el, seguro que en las visitas que hizo Herm a su casa hubiera logrado un avance, pero no, el estaba ahí, ademas, si era muy obvio Harry o la misma Herm se podrían dar cuenta.
Aparte, por algún extraño motivo, Draco ya no deseaba prestarle su ayuda y cada vez que le preguntaba el porque le oía murmurar algo que sonaba como "promesa".
Por eso mismo se las ingenió para conseguir una persona que le ayudara sin preguntar, juntos había logrado poner todo listo para el primer fin de semana de regresó al colegio, solo era cuestión de guiar al ratón a la ratonera.
Si, definitivamente le iba a deber una muy grande a Luna Lovegood, pero su Herm valía todos los esfuerzos.
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Listo, otro cap, n.n me quedo igual de largote que los otros dos, creo que me estoy acostumbrando al tamaño, pero bueno, ya falta taaaaan poquito para el final =P
Agradezco a:
Amaly Malfoy.- ;; Eres taaan buena al seguir leyendo mi pobre trabajo =) Ma haces feliz n.n. Si, vi que magical Secret ya tiene un año desde que lo publiquè, asì que me dije que ya era hora de terminarlo, luego seguira Kiss Shining y tal ves luego el de Ironia de Yugioh y los de Torbellino (secuela & precuela)
zhakdna-yhizet.- =D Conoces mi malignidad ñaca ñaca! Pues si, ya ves y solo espera lo demas para que te des una idea, estoy segura que en cuanto leas el este y el siguiente comprenderas mi plot, por lo de Snape, pos ya lo habìa dado a entender y lo de Voldemort, pos ya lo viste, auque siento que me quedo patoso ño
Por sus reviews... ¬¬U es algo decepcionante ver la cantidad de lectores que perdí por mis lentas actualizaciones... U.U Pero bueno, mientras siga habiendo una persona que me lea, yo terminare este fic, ademas, me divierte hacerlo =)
NOTA: ¡VISITEN MAGICAL STORM!
