Magical Secret
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Por Gochi Glay Lover
Capitulo Decimo Noveno: Regreso a Hogwarts
El día era brillante, y el luminoso sol danzaba flojo sobre las aborregadas, pero desperdigadas nubes, para ser un día de invierno realmente se encontraba muy soleado, pero al parecer a nadie le molestaba, los jovenes que en ese momento viajaban en el expreso de Hogwarts rumbo hacia el colegio solo se preocupaban por jugar, comer y comentar sus vacaciones y por primera vez en su vida Harry Potter era uno de ellos.
Sentado en uno de los ultimos vagones, hablaba y jugaba con sus amigos, Ron Weasley, Hermione Granger, Neville Longbotton y Ginny Weasley. Todos estaba felices, despues de todo, las vacaciones habían sido espectaculares.
Por otro lado, unos vagones mas adelante, un par de amigos leían mientras otros tres hablaban y se jactaban de los costosos regalos que habían recibido. Junto a la ventanilla y con la cabeza metida en una revista de politica magica se encontraba Draco Malfoy, y junto a este y haciendo excatamente lo mismo, salvo que en esta ocasión la revista era sobre quidditch estaba Dudley Dursley, frente a ellos estaban Blaise Zabini, Gregory Goyle y Vincent Crabbe, el cual ya se había recuperado de su malestar, pero había bajado la mitad de su peso por la fuerte desnutrición que le provocó la enfermedad.
Si, sin duda el ambiente en el tren era placentero y mas lo fue cuando, ya al anochecer, asistieron a la esplendida cena de regresó a clases, y si bien era verdad que estas no empezarían hasta llegado el lunes (se encontraban a miercoles) aun así la mayoría se encontraban emocionados.
La mañana del viernes, la mayor parte de los estuidiantes se levantaron tarde, sin embargo hubo dos que en cuanto despunto el alba ya se encontraban de pie y listos para desayunar, y así fue, muy temprano esa mañana Dudley Dursley y Luna Lovegood se encontraban desayunando en sus respectivas mesas, el joven Slytherin comía tranquilamente, observando de vez en cuando a su joven amiga, si bien había conocido mucha gente extraña durante su corto tiempo en el mundo magico, ninguna persona le resultaba tan extraña y misteriosa como esa desgarrbada y algo loca chica Ravenclaw, el día que la conocio vestía su túnica, pero ademas de llevar siempre una revista de "El Quisquilloso" en la bolsa de su túnica, ese día llevaba la bufanda desde la cabeza hasta la mitad del pecho y murmuraba algo sobre los espiritus de los montes Villox y su capacidad de hacer crecer partes de la cara.
Aun no estaba cien porciento seguro de que fue lo que lo llevó a pedirle ayuda, quizas la desesperación de buscar un aliado o las ideas locas que parecía poseer.
Así fue como se aventuró a hablar con ella y tras algo de platica logró convencerla de prestarle su ayuda, juntos habían planeado la manera de hacer que Ron cayera de la gracia de Herm, y entonces el daría el paso para ganarse el corazón de la chica.
Como si de mutuo acuerdo se tratase, ambos se pusieron de pie y salieron, caminaron un rato sin hablarse, hasta que, una vez en el lago, la chica (que en esta ocasión y por no ser día de escuela vestía un pantalon de pana negro y un abrigo afelpadito hasta sus rodillas -esta vez la bufanda con los colores de su casa estaba en su lugar-, su cabello rubio peinado en una coleta sencilla)
- ¿Entonces mañana en la mañana Dud? - preguntó sin separar la vista de los tentaculos del calamar gigante, que se asomaban por entre las recien descongeladas aguas.
- Por supuesto Luna - respondio sonriendo, entonces ambos se quedaron platicando trivialidades un rato mas, hasta que decidieron regresar.
Por su parte el trio de oro entraba al comedor, esa tarde planeaban ir a la cabaña de Hagrid y el día siguiente una visita a Hogsmade para matar el tiempo, pero por el momento su unico pensamiento era el del delicioso desayuno esperandoles en el comedor.
- Buenos días chicos - saludó George... o Fred cuando vió entrar al trio, el gemelo en ese momento se encontraba llenando listas de pedidos para Sortilegios Weasley, que sin lugar a dudas era un exito total.
- Buenos días - devolvió el trio el saludo mientras tomaba asiento. Casi al mismo tiempo un rubio entraba al comedor, causando la tipica reacción de asombro y respeto, la misma que segundos atras el trio de oro había provocado, a fin de cuentas los cuatro eran famosos por haber formado parte del selecto grupo de magos que luchó contra el Lord, al igual también que Neville Longbottom y los mismos gemelos Weasley
Si, el ambiente de Hogwarts era el mismo de siempre, los alumnos corriendo de un lado a otro, la mayoría esperando ansiosamente el reinicio de las clases, otros comentando sobre las vacaciones de navidad recien pasadas. El día pasó rapido y entretenido, el trio de Gryffindor estuvo conviviendo con sus compañeros y con Hagrid, Draco y Dud solo mataron el tiempo jugando una versión magica del dominó.
Pero no fue sino hasta que pegó la noche que el plan de Dudley comenzó, cerca de las 11 y con una lechuza de la escuela en su habitación, el joven mago terminaba ya con la pequeña carta que iniciaría al fin su tan esperado plan para desmeritar al pelirrojo novio de su amada Hermione.
Con sumo cuidado de no hacer demasiado ruido, colocó el pergamino en la pata del animal y dejó que el viento lo llevase a su destino: La habitación de su amada, luego de esto y colocó otra carta, esta vez en la pata de Pléyades, su lechuza, y la dejo volar hacía la habitación de su complice, dandole indicaciones y dejandole saber que el plan ya había dado su primer paso.
La siguiente mañana, un poco antes del alba una chica de cabello enmarañado se levantaba jubilosa, estaba feliz, ya que su novio la había citado cerca del lago muy temprano, si le parecio extraño recibir una lechuza entrada la noche indicandole que había cambio de planes no lo demostró, todo lo contrario, estaba radiante de felicidad, no es que no quisiera ir a Hogsmade con sus amigos, pero le parecía mas atractivo tener una bonita cita con su novio que ir de tienda en tienda por un pueblo muy concurido.
Tras tomar un rápido baño se puso un pantalon de mezclilla y una blusa de cuello de tortuga, ambos negros, luego se cubrio con un pequeño sueter tejido, cortesía de la señora Weasley, y encima una chaqueta de lana muy pachoncita. No tardo demasiado en estar peinada y lista para salir, y aunque le parecia extraño el horario seleccionado por el pelirrojo (ya que generalemente NUNCA se levantaba tan temprano) creía que era un tierno detalle de su parte.
Tomando su capa, ya que frío aun era mucho, sobretodo a esa hora, salió a traves del cuadro de la señora gorda, bajó de dos en dos las escaleras que le llevaban desde la torre de su casa hasta la entrada, saludando ocasionalmente algun fantasma y alegrandose de no haberse topado con Peeves.
Aun recordaba a la perfección la pequeña carta que Ron le había enviado:
"Querida Hermy
Hemos hablado en el cuarto de los chicos sobre el viaje de mañana y logre disuadirlos de que nos dejen un momento solos en la mañana. ¿Qué te parece si nos vemos en el lago a las 6 de la mañana? Se que es muy temprano, pero realmente quiero verte y platicar contigo a solas.
Con amor: Ronnie
P.D.- Por cierto, lamento enviarte la noticia en carta en vez de hacerlo personalmente, pero es que ya es algo tarde y seguro que ustedes estaran con cosas de maquillaje y mascarillas."
Siguio perdida en sus pensamiento hasta que, cerca del lago al fin pudo divisar una figura perdida entre la niebla matutina, conforme mas se acercaba mas clara se hacía la imagen, hasta que, a unos cuantos metros, vio algo que le dejó helada.
Aun el alba no había despuntado cuando dos siluetas salían sigilosamente del castillo que era el colegio Hogwarts, ambos vestidos de manera casual, el muchacho iba con un pantalon azul de mezclilla algo desgastado y un sueter rojo, encima llevaba una capa escolar, la chica en cambio iba con un pantalon negro de vestir y una gabardina apeluchada del mismo color, el muchacho llevaba una bolsita negra y la chica llevaba flotando un pequeño caldero junto con una llama.
Cuando ambos llegaron junto lago se detuvieron y la chica dejó detras de un arbol el caldero mientras que el muchacho miraba su reloj, las 5:40, si conocía bien a su chica como el suponía lo hacía, estaría llegando al lago dentro de aproximadamente 10 ó 15 minutos, lo que les dejaba poco tiempo para realizar la poción.
- ¿Lista Luna? - preguntó el muchacho al tiempo que tomaba de la bolsita un par de frascos, dandole el más pequeño a la muchacha, la cual solo asintió, sacando un par de tarros virtió el contenido de la poción en cada uno y entregandole luego uno al chico, de inmediato ambos vaciaron el contenido de los frascos y tomaron de un solo sorbo la poción.
Decir que sintieron nauseas y que un malestar extraño se apodero de ellos sería subestimar, en realidad era mas que nauseas y malestar, era asqueroso y doloroso, pero luego de algunos minutos, cuando abrieron los ojos y miraron a sus contrapartes, supieron que había sido un exito.
- Identico - murmuró Luna a Dudley mientras pasaba una mano por el cabello del chico, el cual también notó como la muchacha frente a el lucía identica.
Fue cuando los pasos calmos de la "invitada" se comenzarón a escuchar, así que sin perder tiempo Dudley se acercó a Luna y tomandola del talle cerró con su rostro el camino hacía sus labios, dandole un tierno beso, el cual la chica respondió. Ambos estuvieron besandose hasta que el inconfundible sonido de sollozos y el sonido de unos pies corriendo, alejandose del lugar, les indicaron que el plan había resultado.
Separandose ambos observaron como, aun a traves de la neblina, se podía observar la silueta de Hermione Granger corriendo, y fue cuando todo el gozo por el exito del plan desaparecio de ambos.
- Quizas usar la poción multijugos y convertirnos en Weasley y Johnson no fue lo mas inteligente Dud - comentó Luna aun con el aspecto de Angelina Johnson, mientras miraba el rostro en el rostro de Dudley la apariecia de Ronald Weasley.
- Herm... Oh Dios... ¿Qué he hecho? - murmuró angustiado mientras un claro entendimiento que jamas imaginó tener golpeó fuertemente su mente, al tiempo que veía a lo lejos la silueta de la chica, quien se encontraba corriendo rumbo hacía el Bosque Prohibido. Había hecho sufrir a una chica inocente por algo que, ahora que lo veía sin el velo de la obsesión, era totalmente estupido.
- Hay que avisar a alguien - la voz de Luna le regresó a la realidad, una que extrañamente se había detenido lo suficiente como para permitir que ambos regresasen a la normalidad.
- ¿Cuánto tiempo hemos estado aquí? - preguntó, sabiendo que el tiempo de duración de la poción era de una hora, era imposible que ya hubiese pasado.
- Solo 20 minutos, hice una estandarización de los ingredientes para poder acortar el tiempo - senaló la chica con una expresión extraña en el rostro.
- No, yo ire por ella - dijó de pronto, sacando de la bolsita su capa de Slytherin, que había llevado por si necesitaba cambiarse rapido - ademas es muy temprano aun.
Y sin esperar nada salió corriendo rumbo al bosque con todo lo que le daban sus piernas, perdido en sus pensamientos, hasta que una mano le sujetó. Al voltear se encontró con Luna, quien le sonreía.
- Yo también ire, es culpa mia igual que tuya - y perdiendose entre la niebla matinal las dos siluetas penetraron el bosque prohibido, justo por donde minutos antes una chica de enmarañada cabellera y corazón roto había pasado.
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Ok, otro cap terminado y cada vez más cerca del final nos encontramos o.o...
Si, lo se y no debería sorprenderlos, me he tardado mucho en actualizar, pero es que llegue a un punto de inflección por donde podía escoger si continuar la historia de cierta manera o cambiarla, la decisión me ha costado tomarla, pero lo he hecho, y este es el resultado, no les dire su cambie o no lo que iba, sería injusto para ustedes y para mi, así que mejor pensemos que esta platica nunca ocurrio, solo que tenía que explicar que realmente me había atascado en un bache del fic, pero que, como ya lo arregle, el final se acerca.
Gracias por esperar pacientemente, realmente no merezco lectores como ustedes, siempre termino decepcionadolos con mis updates lentos y cambios inesperados en las historias, aun así, gracias mil por leerme y aguantarme.
Bien, agradezco a:
Pos sus reviews, me animan a no dejar morir una histopria que en muchos momentos se me fue de las manos y que se modificó casi tanto como el rostro de un Tzimice.
Gracias, nos vemos en la proxima
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Nota: Visiten Magical Storm..... y esperen proximamente el reto Gochi Glay Lover...
NOTA: SOLO PARA AVISAR, QUE POR PROBLEMAS CON MI DISQUETERA, AUN NO HABÍA PODIDO ACTUALIZAR, PERO QUE ESPERO YA RESOLVERLOS, SOLO AVISO TAMBIEN, QUE YA TERMINE MAGICAL SECRE, SERAN EN TOTAL 21 CAPITULOS PERO QUE POR EL MISMO MOTIVO NO PUDE TRAERLOS AL CIBER HAOY, ASÍ QUE, SORRY, ESPERO SUBIRLOS JUNTOS DE ESTA SEMANA A LA OTRA, NO WORRIES, PARA COMPENSAR, HE AQUÍ MI NUEVO PROYECTO, BUSQUENLO: LOS MALFOY Y UN BEBE =)
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Por Gochi Glay Lover
Capitulo Decimo Noveno: Regreso a Hogwarts
El día era brillante, y el luminoso sol danzaba flojo sobre las aborregadas, pero desperdigadas nubes, para ser un día de invierno realmente se encontraba muy soleado, pero al parecer a nadie le molestaba, los jovenes que en ese momento viajaban en el expreso de Hogwarts rumbo hacia el colegio solo se preocupaban por jugar, comer y comentar sus vacaciones y por primera vez en su vida Harry Potter era uno de ellos.
Sentado en uno de los ultimos vagones, hablaba y jugaba con sus amigos, Ron Weasley, Hermione Granger, Neville Longbotton y Ginny Weasley. Todos estaba felices, despues de todo, las vacaciones habían sido espectaculares.
Por otro lado, unos vagones mas adelante, un par de amigos leían mientras otros tres hablaban y se jactaban de los costosos regalos que habían recibido. Junto a la ventanilla y con la cabeza metida en una revista de politica magica se encontraba Draco Malfoy, y junto a este y haciendo excatamente lo mismo, salvo que en esta ocasión la revista era sobre quidditch estaba Dudley Dursley, frente a ellos estaban Blaise Zabini, Gregory Goyle y Vincent Crabbe, el cual ya se había recuperado de su malestar, pero había bajado la mitad de su peso por la fuerte desnutrición que le provocó la enfermedad.
Si, sin duda el ambiente en el tren era placentero y mas lo fue cuando, ya al anochecer, asistieron a la esplendida cena de regresó a clases, y si bien era verdad que estas no empezarían hasta llegado el lunes (se encontraban a miercoles) aun así la mayoría se encontraban emocionados.
La mañana del viernes, la mayor parte de los estuidiantes se levantaron tarde, sin embargo hubo dos que en cuanto despunto el alba ya se encontraban de pie y listos para desayunar, y así fue, muy temprano esa mañana Dudley Dursley y Luna Lovegood se encontraban desayunando en sus respectivas mesas, el joven Slytherin comía tranquilamente, observando de vez en cuando a su joven amiga, si bien había conocido mucha gente extraña durante su corto tiempo en el mundo magico, ninguna persona le resultaba tan extraña y misteriosa como esa desgarrbada y algo loca chica Ravenclaw, el día que la conocio vestía su túnica, pero ademas de llevar siempre una revista de "El Quisquilloso" en la bolsa de su túnica, ese día llevaba la bufanda desde la cabeza hasta la mitad del pecho y murmuraba algo sobre los espiritus de los montes Villox y su capacidad de hacer crecer partes de la cara.
Aun no estaba cien porciento seguro de que fue lo que lo llevó a pedirle ayuda, quizas la desesperación de buscar un aliado o las ideas locas que parecía poseer.
Así fue como se aventuró a hablar con ella y tras algo de platica logró convencerla de prestarle su ayuda, juntos habían planeado la manera de hacer que Ron cayera de la gracia de Herm, y entonces el daría el paso para ganarse el corazón de la chica.
Como si de mutuo acuerdo se tratase, ambos se pusieron de pie y salieron, caminaron un rato sin hablarse, hasta que, una vez en el lago, la chica (que en esta ocasión y por no ser día de escuela vestía un pantalon de pana negro y un abrigo afelpadito hasta sus rodillas -esta vez la bufanda con los colores de su casa estaba en su lugar-, su cabello rubio peinado en una coleta sencilla)
- ¿Entonces mañana en la mañana Dud? - preguntó sin separar la vista de los tentaculos del calamar gigante, que se asomaban por entre las recien descongeladas aguas.
- Por supuesto Luna - respondio sonriendo, entonces ambos se quedaron platicando trivialidades un rato mas, hasta que decidieron regresar.
Por su parte el trio de oro entraba al comedor, esa tarde planeaban ir a la cabaña de Hagrid y el día siguiente una visita a Hogsmade para matar el tiempo, pero por el momento su unico pensamiento era el del delicioso desayuno esperandoles en el comedor.
- Buenos días chicos - saludó George... o Fred cuando vió entrar al trio, el gemelo en ese momento se encontraba llenando listas de pedidos para Sortilegios Weasley, que sin lugar a dudas era un exito total.
- Buenos días - devolvió el trio el saludo mientras tomaba asiento. Casi al mismo tiempo un rubio entraba al comedor, causando la tipica reacción de asombro y respeto, la misma que segundos atras el trio de oro había provocado, a fin de cuentas los cuatro eran famosos por haber formado parte del selecto grupo de magos que luchó contra el Lord, al igual también que Neville Longbottom y los mismos gemelos Weasley
Si, el ambiente de Hogwarts era el mismo de siempre, los alumnos corriendo de un lado a otro, la mayoría esperando ansiosamente el reinicio de las clases, otros comentando sobre las vacaciones de navidad recien pasadas. El día pasó rapido y entretenido, el trio de Gryffindor estuvo conviviendo con sus compañeros y con Hagrid, Draco y Dud solo mataron el tiempo jugando una versión magica del dominó.
Pero no fue sino hasta que pegó la noche que el plan de Dudley comenzó, cerca de las 11 y con una lechuza de la escuela en su habitación, el joven mago terminaba ya con la pequeña carta que iniciaría al fin su tan esperado plan para desmeritar al pelirrojo novio de su amada Hermione.
Con sumo cuidado de no hacer demasiado ruido, colocó el pergamino en la pata del animal y dejó que el viento lo llevase a su destino: La habitación de su amada, luego de esto y colocó otra carta, esta vez en la pata de Pléyades, su lechuza, y la dejo volar hacía la habitación de su complice, dandole indicaciones y dejandole saber que el plan ya había dado su primer paso.
La siguiente mañana, un poco antes del alba una chica de cabello enmarañado se levantaba jubilosa, estaba feliz, ya que su novio la había citado cerca del lago muy temprano, si le parecio extraño recibir una lechuza entrada la noche indicandole que había cambio de planes no lo demostró, todo lo contrario, estaba radiante de felicidad, no es que no quisiera ir a Hogsmade con sus amigos, pero le parecía mas atractivo tener una bonita cita con su novio que ir de tienda en tienda por un pueblo muy concurido.
Tras tomar un rápido baño se puso un pantalon de mezclilla y una blusa de cuello de tortuga, ambos negros, luego se cubrio con un pequeño sueter tejido, cortesía de la señora Weasley, y encima una chaqueta de lana muy pachoncita. No tardo demasiado en estar peinada y lista para salir, y aunque le parecia extraño el horario seleccionado por el pelirrojo (ya que generalemente NUNCA se levantaba tan temprano) creía que era un tierno detalle de su parte.
Tomando su capa, ya que frío aun era mucho, sobretodo a esa hora, salió a traves del cuadro de la señora gorda, bajó de dos en dos las escaleras que le llevaban desde la torre de su casa hasta la entrada, saludando ocasionalmente algun fantasma y alegrandose de no haberse topado con Peeves.
Aun recordaba a la perfección la pequeña carta que Ron le había enviado:
"Querida Hermy
Hemos hablado en el cuarto de los chicos sobre el viaje de mañana y logre disuadirlos de que nos dejen un momento solos en la mañana. ¿Qué te parece si nos vemos en el lago a las 6 de la mañana? Se que es muy temprano, pero realmente quiero verte y platicar contigo a solas.
Con amor: Ronnie
P.D.- Por cierto, lamento enviarte la noticia en carta en vez de hacerlo personalmente, pero es que ya es algo tarde y seguro que ustedes estaran con cosas de maquillaje y mascarillas."
Siguio perdida en sus pensamiento hasta que, cerca del lago al fin pudo divisar una figura perdida entre la niebla matutina, conforme mas se acercaba mas clara se hacía la imagen, hasta que, a unos cuantos metros, vio algo que le dejó helada.
Aun el alba no había despuntado cuando dos siluetas salían sigilosamente del castillo que era el colegio Hogwarts, ambos vestidos de manera casual, el muchacho iba con un pantalon azul de mezclilla algo desgastado y un sueter rojo, encima llevaba una capa escolar, la chica en cambio iba con un pantalon negro de vestir y una gabardina apeluchada del mismo color, el muchacho llevaba una bolsita negra y la chica llevaba flotando un pequeño caldero junto con una llama.
Cuando ambos llegaron junto lago se detuvieron y la chica dejó detras de un arbol el caldero mientras que el muchacho miraba su reloj, las 5:40, si conocía bien a su chica como el suponía lo hacía, estaría llegando al lago dentro de aproximadamente 10 ó 15 minutos, lo que les dejaba poco tiempo para realizar la poción.
- ¿Lista Luna? - preguntó el muchacho al tiempo que tomaba de la bolsita un par de frascos, dandole el más pequeño a la muchacha, la cual solo asintió, sacando un par de tarros virtió el contenido de la poción en cada uno y entregandole luego uno al chico, de inmediato ambos vaciaron el contenido de los frascos y tomaron de un solo sorbo la poción.
Decir que sintieron nauseas y que un malestar extraño se apodero de ellos sería subestimar, en realidad era mas que nauseas y malestar, era asqueroso y doloroso, pero luego de algunos minutos, cuando abrieron los ojos y miraron a sus contrapartes, supieron que había sido un exito.
- Identico - murmuró Luna a Dudley mientras pasaba una mano por el cabello del chico, el cual también notó como la muchacha frente a el lucía identica.
Fue cuando los pasos calmos de la "invitada" se comenzarón a escuchar, así que sin perder tiempo Dudley se acercó a Luna y tomandola del talle cerró con su rostro el camino hacía sus labios, dandole un tierno beso, el cual la chica respondió. Ambos estuvieron besandose hasta que el inconfundible sonido de sollozos y el sonido de unos pies corriendo, alejandose del lugar, les indicaron que el plan había resultado.
Separandose ambos observaron como, aun a traves de la neblina, se podía observar la silueta de Hermione Granger corriendo, y fue cuando todo el gozo por el exito del plan desaparecio de ambos.
- Quizas usar la poción multijugos y convertirnos en Weasley y Johnson no fue lo mas inteligente Dud - comentó Luna aun con el aspecto de Angelina Johnson, mientras miraba el rostro en el rostro de Dudley la apariecia de Ronald Weasley.
- Herm... Oh Dios... ¿Qué he hecho? - murmuró angustiado mientras un claro entendimiento que jamas imaginó tener golpeó fuertemente su mente, al tiempo que veía a lo lejos la silueta de la chica, quien se encontraba corriendo rumbo hacía el Bosque Prohibido. Había hecho sufrir a una chica inocente por algo que, ahora que lo veía sin el velo de la obsesión, era totalmente estupido.
- Hay que avisar a alguien - la voz de Luna le regresó a la realidad, una que extrañamente se había detenido lo suficiente como para permitir que ambos regresasen a la normalidad.
- ¿Cuánto tiempo hemos estado aquí? - preguntó, sabiendo que el tiempo de duración de la poción era de una hora, era imposible que ya hubiese pasado.
- Solo 20 minutos, hice una estandarización de los ingredientes para poder acortar el tiempo - senaló la chica con una expresión extraña en el rostro.
- No, yo ire por ella - dijó de pronto, sacando de la bolsita su capa de Slytherin, que había llevado por si necesitaba cambiarse rapido - ademas es muy temprano aun.
Y sin esperar nada salió corriendo rumbo al bosque con todo lo que le daban sus piernas, perdido en sus pensamientos, hasta que una mano le sujetó. Al voltear se encontró con Luna, quien le sonreía.
- Yo también ire, es culpa mia igual que tuya - y perdiendose entre la niebla matinal las dos siluetas penetraron el bosque prohibido, justo por donde minutos antes una chica de enmarañada cabellera y corazón roto había pasado.
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Ok, otro cap terminado y cada vez más cerca del final nos encontramos o.o...
Si, lo se y no debería sorprenderlos, me he tardado mucho en actualizar, pero es que llegue a un punto de inflección por donde podía escoger si continuar la historia de cierta manera o cambiarla, la decisión me ha costado tomarla, pero lo he hecho, y este es el resultado, no les dire su cambie o no lo que iba, sería injusto para ustedes y para mi, así que mejor pensemos que esta platica nunca ocurrio, solo que tenía que explicar que realmente me había atascado en un bache del fic, pero que, como ya lo arregle, el final se acerca.
Gracias por esperar pacientemente, realmente no merezco lectores como ustedes, siempre termino decepcionadolos con mis updates lentos y cambios inesperados en las historias, aun así, gracias mil por leerme y aguantarme.
Bien, agradezco a:
Pos sus reviews, me animan a no dejar morir una histopria que en muchos momentos se me fue de las manos y que se modificó casi tanto como el rostro de un Tzimice.
Gracias, nos vemos en la proxima
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Nota: Visiten Magical Storm..... y esperen proximamente el reto Gochi Glay Lover...
NOTA: SOLO PARA AVISAR, QUE POR PROBLEMAS CON MI DISQUETERA, AUN NO HABÍA PODIDO ACTUALIZAR, PERO QUE ESPERO YA RESOLVERLOS, SOLO AVISO TAMBIEN, QUE YA TERMINE MAGICAL SECRE, SERAN EN TOTAL 21 CAPITULOS PERO QUE POR EL MISMO MOTIVO NO PUDE TRAERLOS AL CIBER HAOY, ASÍ QUE, SORRY, ESPERO SUBIRLOS JUNTOS DE ESTA SEMANA A LA OTRA, NO WORRIES, PARA COMPENSAR, HE AQUÍ MI NUEVO PROYECTO, BUSQUENLO: LOS MALFOY Y UN BEBE =)
