Magical Secret

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Por Gochi Glay Lover

Capitulo Vigesimo Primero: El destino de un amor

Abrió los ojos, esos ojos que, aunque la mayoría del tiempo expresaban un brillo sublime y de inacabada curiosidad, ahora, justo ahora lucían nublados, perdidos, miró a su alrededor, observando el lugar donde se encontraba. "¿La enfermería?" pensó mientras recorría de nuevo el lugar unos segundos y fue justo frente a su cama donde los vio y su expresión perdida y confundida cambió a una de preocupación.

- ¿Dud, Luna? - susurró bajito, sintiendo algo rasposa la voz, como si llevara tiempo sin ser usada.

- Herm - respondió en el mismo tono Dud, observando a la chica, su cabeza coronada con una venda gruesa y su alborotada cabellera algo aplacada tanto por esta como por los días en cama. El silencio que siguio fue algo incomodo, ninguno supo que decir, las mentes estaban cada una sumida en sus cavilaciones, tan distintas como cada uno de ellos. No fue hasta que, un par de minutos despues, que Herm dio voz a la duda que mas vueltas daba en su cabeza.

- Dud, Luna... ¿Saben como llegue aquí? - de inmediato los aludidos levantaron el rostro para encontrarse con el confuso de Hermione, quien les miraba expectante.

- ¿Acaso no lo recuerdas Granger? - se escuchó una voz proveniente de la puerta de la enfermería y el trio volteo para encontrar el familiar rostro de Draco Malfoy.

- ¿Malfoy? ¿A que te refieres? - preguntó la joven de la casa del león, recargandose en el respaldo metalico de la cama.

- ¿Draco? - preguntó Dudley al ver a su amigo, se le hacía extraño verlo ahí - ¿Que haces aquí?

- Venía a reemplazar a Lovegood, aunque veo que ya no sera necesario - respondió el rubio acercandose a la cama de su amigo, extendiendole la mano en un saludo que este respondió. Luna aprovecho ese momento para explicar que todo ese día Dudley había tenido una fiebre muy fuerte y que ella había pedido permiso para cuidarlo a madame Pomfrey, la cual aceptó, con la condición de que consiguiera a alguien que la reemplazara entrada la noche para que pudiese dormir, y fue a Draco a quien le pidio ayuda al ser amigo y compañero de casa.

- En lo que respecta a ti, Granger, debo decir que nadie lo sabe con certeza, al parecer tuviste una pesadilla y saliste corriendo al bosque prohibido - respondio el rubio mirando a la chica, al tiempo que Dud y Luna le miraban incredulos.

- ¿En verdad? No... no lo recuerdo - respondió la chica tocandose la cabeza con la diestra.

- Quizas esa venda conteste tu pregunta - le dijo Draco señalando la venda en la cabeza de la chica, Herm por su parte notando la venda trató de recordar la supuesta pesadilla y vagas imagenes de Ron y Angelina llegaron a su mente.

- Ya recuerdo... la pesadilla que tuve fue sobre Ron - comentó muy bajito pero no lo suficiente como para que los demas no le oyeran, de inmediato Dud y Luna se tensaron ante el comentario, pero antes de que nada mas fuera contestado un trio de siluetas entraron en la enfermería.

- ¡Herm! - gritaron los tres casi al mismo tiempo, mientras uno de ellos saltaba hacía la cama, abrazando a la chica que era su novia.

- Ron - respondió Herm al abrazo del pelirrojo - Harry, Fye - agregó al ver a las otras dos personas, quienes rodearon la cama de la chica.

Mientras tanto, en la cama de el frente, tanto Luna como Draco miraban la expresión en el rostro de Dud, pero a diferencia de lo que esperaban encontrar, una sonrisa de melancolia reinaba apacible en el rostro del chico, el cual murmuro un leve "Me rindo, todo fue un estupido error"

Era todo lo que se había esperado, incluso quizas más, sentado ahí, en esas mesas circulares rodeado de gente que apenas hacía tres años le parecía una monstruosidad, pero que, sin embargo, ahora veía como a la mas normal del mundo, miró alrededor de su mesa y vió que las cinco personas que le acompañaban estaban atentas al discurso del director.

- Queridos estudiantes, cada año es para mi difícil llegar a este punto, donde mis emociones se ven encontradas, por un lado me siento feliz por ver como una generación más a terminado con su educación y magos y brujas capacitados estan listos para salir al mundo y formar parte activa de la socieadad magica - hizo una pausa mirando a los estudiantes con más detenimiento - sin embargo, por el otro lado mi corazón se llena de una tristeza por la partida de todos y cada uno de vosotros, mis queridos muchachos.

Volvió a hacer otra pausa, para luego aclararse la garganta y proseguir - Pero bueno, este no es el momento de caras tristes, sino de festejar, así que ¡Que comience la celebración!

La música llenó el lugar suavemente, mientras que sobre las mesas cientos y variados bocadillos aparecieron.

- ¡Ya era hora! - expresó un pelirrojo en su mesa, una de las de la orilla, mientras tomaba un plato y comenzaba a llenarlo con cuanto quedase a su alcance.

- Tranquilo Ronnie, hay comida suficiente - comentó la novia del chico, una muchacha de hermosa cabellera castaña, antaño alborotada pero ahora caía en rizos perfectos y hermosos.

- Vamos Herm, no lo regañes - comentó un moreno de bellos ojos color de la esmeralda, quien también se servía, aunque con mucha mas mesura que su amigo, al tiempo que, con su mano libre tenía tomada la de un chico rubio, quien observaba la escena muy divertido.

- No es para tanto Granger - agregó el rubio viendo a la chica y al pelirrojo.

- Harry, Draco por favor, no se metan - respondió la chica y luego jaló el brazó de su novio y sin que nadie alcanzara a decir nada lo llevó a la pista de baile.

- ¿Te parece si seguimos su ejemplo? - pregunto el Draco jalando suavemente la mano de Harry hacía sus labios, depositando un dulce beso.

- Por supuesto - aceptó Harry y luego de un "Volvemos en un rato" dejó a solas a las ultimas dos personas en su mesa, quienes se miraron divertidos ante las escenas recien vividas.

El muchacho observó complacido a la pareja que formaban su primo Harry y su novio Draco en medio de la pista bailando al ritmo de la alegre música mientras algunos compañeros les sonreían y saludaban, aunque algunos, se debía admitir, les criticaban, pero era la minoría.

Aun podía recordar el revuelo de ese día, como es que habian decidido darlo a conocer y así lo hicieron, simplemente entraron al comedor y tras llegar a la mesa de los directores, ambos pidieron silencio y simplemente eso, lo dijeron, que estaban juntos y que ya llevaban mucho y que no pensaban separarse, tras lo cual se dirigieron a sus respectivas mesas, no sin antes darse un pequeño beso, claro esta.

- ¿Dudley? - el joven vio cortados sus pensamientos al escuchar una voz llamarle, la de su novia y de inmediato supo el porque.

- Que tonto he sido, ¿Te gustaría bailar Luna? - preguntó galante extendiendo su brazo a la chica, la cual lo aceptó gustosa y tras un leve "Me encantaría" ambos salieron a la pista, la chica feliz, el chico de nuevo perdido en cavilaciones, pero esta vez sobre como es que habían el y Luna iniciado su relación que ya había llegado a 2 años de noviazgo.

Luego del incidente del bosque, el joven serpiente decidió ya no molestar más a la pareja de Herm y Ron, no le había gustado para nada el hecho de que la chica de sus sueños casi perdiese la vida por una estupidez, ¿Tratar de separarla de su novio? ¡¿Pero en que estaba pensando?! Si realmente se notaba que ambos se amaban como a nada en el mundo.

Las semanas que siguieron estuvo en una especie de depresión, no sabía si estar feliz por que la chica estaba viva o triste por ser el el causante de que casi muriese, aunque con nadie hablaba al respecto, con Draco había acordado no hablarlo ni volver a molestar a la pareja si este no difundía nada y con Luna solo hablaba poco, realmente quería dejar ese episodio atras, y eso significaba dejar lo que tuvo que ver, así que mientras menos hablase con la chica menos recordaría el incidente.

Durante un par de meses siguió así, todos habían regresado a sus actividades y actitudes normales, Herm y Ron 100% acaramelados, Dud ganando puntos y poco a poco recuperando su buen humor, Luna había regresado a su extraño comportamiento, aunque no tan alocado como de costumbre, pero los unicos que no eran los de siempre eran Harry y Draco, ambos habían comenzado a comportartse mas cerrados, como si estuviesen planenado algo, algo que se supo un día cualquiera del mes de mayo...

El desayuno había iniciado y ninguno de los presentes había notado realmente la ausencia de dos chicos, solo sus mas cercanos amigos sabían que no se encontraban y solo algunos, muy pocos, sabían probablemente donde se encontraban.

Fue cuando, algunos minutos despues de iniciado el desayuno que las puertas del comedor se abrieron, dando paso a un par de chicos, uno rubio, otro moreno, caminado uno a lado de otro.

Los que los conocían, es decir, los que conocían de su relación les miraban atonitos ¿Que planeaban? No iban tomados de la mano o actuaban de manera que indicara que algo había entre ellos, pero no por eso podían descartar que hicieran una locura, locura que no tardo en llegar.

Una vez hubieron llegado a la mesa de los profesores, ambos miraron al director, el cual solo les guiño un ojo y asintió, luego ambos muchachos se miraron, dieron la vuelta y enfrentaron al cuerpo de estudiantes.

- Bien, agradecería que hicieran silencio un momento - habló Harry, con una seguridad en la voz y una mirada que muy pocos conocían, una que solo usaba cuando se enfrentaba a algo serio... algo como eso.

Una vez el comedor estuvo en silencio, Harry adelanto un paso y puso su manos en la espalda, comenzando a caminar un poco, asegurandose de que todos se dieran cuenta que hablaba en serio, mientras, Draco había recargado su espalda en la mesa de profesores y se había cruzado de brazos, mientras miraba a la multitud también con una expresión serie y decidida, fue en ese momento que los amigos de los chicos supieron que el momento había llegado. Algunos segundos despues Harry se detuvo de nuevo al frente y sin mas habló.

- Bien, creo que todos me conocen, saben quien soy y como me comporto, saben también que no me importa demasiado el que diran, pues bien, seamos claros, que estarse escondido es molesto y yo, en lo personal, ya estoy harto - hizo una pausa, en la que la mayoría le veía extrañado, tomo aire casi inperceptiblemente y volvio a hablar - Bien, solo deseo que sepan que uno, soy homosexual y dos tengo mas de año y medio en una relación seria y formal con Draco Malfoy - señaló al rubio, quien levanto la mano derecha levemente, dando a entender que todo era cierto - así que, como ya nos cansamos de estar escondidos hemos decidido darlo a conocer, ya esta en ustesdes si lo aceptan o no, a nosostros nos importa poco, pero solo deseamos que sepan que no vamos a cortar, ¿Algun problema? Bien, aqui estamos, si quieren pelear por una estupidez como esta, adelante.

La reacciones que estaban a punto de estallar se vieron apagadas eficazmente por un ultimo comentario de parte de Draco

- Ah, por cierto, solo para recordar a quienes tan amablemente nos piensan molestar y por si acaso lo han olvidado, me parece recordar que fue Harry quien derrotó a Voldemort, ¿o me equivoco?... Ah, si, no me equivoco, ya que yo tambien estaba ahí... ¿En que estaba?... ¡Ah si! ¿Alguna queja? - y de inmediato de acercó a Harry y tras un leve roce de labios ambos se fueron a sus lugares y empezaron a desayunar.

El silencio que reino despues de esto sería recordado por generaciones como el efecto HD.

Si bien reinó un poco de extrañeza al principio, a los pocos días el asombro quedo en el olvido, Dudley se sentía feliz por su primo, su amigo y Herm, pero había algo que le faltaba, y que supo el que un par de días antes de salir de vacaciones de fin de curso, su primer curso.

Estaba fuera, volando por ultima vez en ese curso, cuando vió a alguien desde las gradas del estadio que le parecía familiar, estaba de espaldas y parecía llorar, sin dudarlo bajó hasta alli, donde se encontro con Luna.

Verla así, por algun motivo, le llenó de un sentimiento extraño, bajo de la escoba ahí mismo cuidando de no caerse y le llamó.

- ¿Luna? - la chica volteo ante la voz secandose las lagrimas.

- Ho-hola Dud - saludo algo inquieta.

- ¿Que te ocurre? Estabas llorando - preguntó sentandose a su lado, observandola, a diferencia de las veces que la había visto ultimamente, esta vez lucía un simple pantalon de vestir negro y una blusita azul con el logo de su casa en el lado derecho del pecho, su cabello estaba suelto y liso, peinado hacía atras.

- No, no es nada - respondió ella, pero Dud la conocía bien, en el tiempo en que habían trabajado para aquel plan que el joven odiaba recordar se habían logrado conocer a la perfección.

- No me mientas - reclamó el muchacho abrazando a su amiga por impulso, tratando de consolarla, mientras que esta de dejaba llevar por la calidez de esos brazos y de nuevo sus cristalinas lagrimas se hicieron presentes, así estuvieron un tiempo, hasta que las primeras estrellas empezaron a brillar en el firmamento.

- ¿Estas mejor? - preguntó Dud y Luna asintió. El chico vió las mejillas de su amiga, manchas de lagrimas las surcaban de arriba a abajo, sus ojos cristalinos aun manaban alguna que otro lagrima perdida, por lo que, sin saber por que decidio secarlas.

Ante el contacto ambos se estremecieron, y un entendimiento extraño llegó a ellos, se miraron a los ojos y de nuevo esa descarga que les aceleraba el corazón.

- Cre-creo que ya es hora de irnos - habló la chica poniendose de pie seguida por Dud, quien asintió, ambos azorados caminaron haciá el castillo, pero justo a la mitad la chica se detuvo.

- Gracias Dud - le dijo la chica.

- No hay de que - respondio el joven a su lado, mirandola a los ojos de nuevo y sin detenerse a pensar la abrazo acercando sus rostros en el proceso y besandola, un beso que pronto esta correspondió.

Luego, bueno, luego simplemente empezaron a salir.

De nuevo una voz interrumpió las cavilaciones del muchacho, quien volteó para encontrarse con los ojos de su amada.

- ¿En que piensas Dud? - preguntó - ¿En que ya te graduaste y yo no y por eso tu burlaras? - continuó preguntado en tono de broma.

- Nop - respondió este acercando su rostro al de su novia - Estaba pensando en lo afortunado que soy de tenerte - y sin mas selló sus labios con los de la chica, feliz de como su vida había cambiado desde sus 15 años, cuando al fin había decidido dar a conocer su "Magical Secret"

---FIN---

TT No puedo creer que ya lo haya terminado.... WAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA... mas de un año escribiendo esta historía, peleandome con mi misma al ver errores y salidas de trama, pero al fin luego de mucho, mucho tiempo, Magical Secret llega a su final, no, no creo que haya epilogo esta vez, por que le dí un final que considero definitivo, por lo de Los Dursley, pues simplemente acabaron su tutoría con Siri y Remsie quienes se quedaron a vivir ahí =P, Fye por ahí andaba, pero eran mesas de seis =P y yap, creo que es todo =)

Dudas y cosas así, pormeto contestarla a los mail de la gente, porque hay una regla en que prohibe hacer capitulos de notas y eso, así que nimoyo -.-

Gracias mil a todos quienes me leyeron durante tanto tiempo, me ayudaron a seguir =)

Esperen mas proyectos, que tengo unos muy interesantes (Harry-Sev, Siri-Dray, y muchas otras cosillas por ahí =P)

¡¡Suerte a todos!!

Ja ne!

NOTA: Por cierto, perdon por mi tardanza, pero es que aca la cosa esta dura y pos ni tengo inter ni dinero para ir a un ciber, mi disketera falla y pues heme aqui, peleando con mi RW rayado, que no me deja ni borrar ni grabar bien ;.;

Prometo hacer lo que pueda, que iniciando clases seguro tendre mas dinero para cibers y eso

Gracias por su paciencia y esperen pronto nuevos caps de Kiss Shining, Ironía y mi nuevo proyecto, que ya subí: Los Malfoy y un Bebe [¡o.O y no es Yaoi!] y otro que ya tengo en mente =)

Gracias, JA NE!