Capítulo II
Severus había enviado a Galatea a la lechucería, ella sabía el camino así que no había necesidad de llevarla, de todas maneras llegó a clase cinco minutos tarde pero eso no importó, Remulus McAffey, el profesor de pociones también era el jefe de la casa de Slytherin y nunca quitaba puntos a su casa.
- Lo siento profesor – dijo Severus con cara de falsa pena
- No importa Snape, siéntese por favor – dijo McAffey con una sonrisa
Snape se sentó en uno de los mesones y dirigió una mirada alrededor, para su desgracia en la otra esquina estaban el "magnífico" Potter, el presumido de Black y la sangre sucia Evans, había dos idiotas de Ravenclaw, y como era de esperarse ningún hueco Hufflepuff, parecía que no había ningún otro Slytherin lo que parecía molestar un poco a Severus porque lo que mas detestaba después de hacer algún trabajo en grupo era tener que "ensuciarse" hablando con gente de otras casas. Además era seguro que si tocaba trabajar por parejas los dos Ravenclaws trabajarían juntos, lo que significaría trabajar con alguno de esos apestosos Gryffindors, el problema es que de esos tres no sabía cuál sería el peor.
- Este es su sexto curso en Hogwarts como bien lo saben – comenzó a decir el profesor McAffey con voz autoritaria – se supone que se encuentran en el curso avanzado de pociones porque son los mejores alumnos de su nivel en la materia, aquí no se aceptan los mediocres y yo tengo el derecho de expulsarlos del curso en cualquier momento si creo que no cumplen las condiciones necesarias – en ese momento dirigió una mirada asesina a los Gryffindor que hizo que Severus se sintiera complacido – como ahora ven menos materias la intensidad horaria de esta materia será mayor y la verán tres veces por semana en bloque (cada bloque dura dos horas). Las pociones que se ven en este curso son mucho más avanzadas y algunas tienen un gran nivel de peligrosidad, por esta razón es que solamente unos pocos alumnos tienen acceso a estas, algunas ocasiones necesitarán consultar libros de la sección prohibida, pero los permisos irán firmados por mí con el nombre del libro que necesitan para así evitar que consulten temas que no les interesan...
El profesor seguía explicando los temas y los libros de la materia (muchos de los cuales Severus se sabía de memoria) cuando se escucharon unos pasos rápidos que se acercaban al salón, se abrió la puerta y todos voltearon a ver a una chica alta de pelo negro rizado y ojos azul – grisáceos.
- Lo siento mucho profesor McAffey, ya sé que es muy tarde pero peeves estaba tirando bolas de barro cerca de la sala común de Slytherin y no pudimos salir hasta que llegó el profesor Dumbledore.
- Es un poco tarde señorita Thompson – dijo McAffey con amabilidad – pero afortunadamente aún estaba explicando los contenidos del curso y la metodología, eso se lo pueden explicar luego sus compañeros.
Mientras el profesor McAffey continuaba con la explicación Anabel Thompson tomó asiento en un mesón cercano a Snape, el cual respiró con mayor tranquilidad, ella también era una Slytherin y en caso de tener que trabajar en parejas ya tenía con quien hacerlo, no creía que ella estuviera gustosa de juntarse con algún Gryffindor.
- A pesar que se trata de un curso de pocas personas, de todas maneras la idea es que trabajen en parejas, algunas de las pociones son muy complicadas para se controladas por una sola persona, aunque dependiendo de su nivel podrán trabajar solos en algunas si así lo desean, ahora en vista que tenemos un número impar de estudiantes lo mejor es que se organicen por casas, lo que me parece un poco ventajoso para ciertos estudiantes – dijo el profesor McAffey mirando con odio hacia los Gryffindor – pero que supongo que los demás entenderán, y ahora para iniciar en forma la clase prepararemos dos pociones el día de hoy, una de ellas la Panequeais, la cual deben saber para que sirve ¿cierto señor Snape?
- Es una poción simple la cual es hecha únicamente a base de plantas y sirve para la curación de cualquier dolor leve como un dolor de estómago o de cabeza y se ha encontrado eficaz incluso en algunos casos de migrañas y en maldiciones de baja potencia
- Excelente señor Snape, 10 puntos para Slytherin, como bien el señor Snape dijo esta es una poción simple así que espero que no tengan ningún problema, la segunda poción no la haremos completamente el día de hoy se trata de la Símilus diae, con esta poción se puede hacer creer que el que la toma está muerto ya que los signos vitales son los mínimos y no pueden ser detectados por ningún método, la única forma de despertar al que la ha tomado es por medio de la preparación de un suero que debe inyectarse a través de una vena. Algunos la confunden con el filtro de muertos en vida pero la poción que prepararemos nosotros es mucho más poderosa y peligrosa. Así que como han podido ver su tarea para la próxima clase son dos pergaminos explicando completamente los efectos de la Símilus diae, los cuidados que se deben tener en su preparación y el nombre, los efectos y la forma de preparación del suero que sirve como contra. Por supuesto esta tarea se entregará por parejas.
- ¿Desea algo señorita Evans? – dijo McAffey con desprecio a la muchacha pelirroja que estaba levantando la mano
- Es que al ser un número impar de alumnos no sería mejor entregar la tarea por los mismos grupos de trabajo? – dijo Lily mirando fijamente al profesor.
- He dicho que era por parejas señorita – dijo McAffey con furia – no sería justo para los demás que además de darles facilidades para preparar la poción también la tuvieran para las tareas. Si alguien queda sin pareja simplemente entrega el trabajo de manera individual, y tengan en cuenta que no aceptaré dos trabajos iguales. Ahora señorita Evans si no le gusta mi metodología bien se puede ir del salón, de todas maneras son cinco puntos menos para Gryffindor por criticar mi manera de enseñar y ya es hora que estuvieran llenando sus calderos con agua.
Lily se puso muy roja pero no se movió, Sirius y James se acercaron a ella y le dijeron algo que la animó un poco y la hizo sonreír, con lo cual fueron al armario de los estudiantes por los materiales.
Severus se acercó al mesón en el cual se encontraba Anabel.
- Hola Snape – dijo ella en un trono neutro
- Parece que tendremos que trabajar juntos – dijo Severus con seriedad aunque sin la acostumbrada frialdad que usaba al hablar.
- Es mejor que comencemos de una vez si no queremos enfadar a McAffey, puedes ir poniendo el caldero en el fuego y sacando el libro mientras que yo voy por los materiales.
Severus no estaba acostumbrado a recibir órdenes, eso era algo nuevo para él y miró fijamente a Anabel para ver si lo mandaba a propósito pero no encontró nada en los ojos de la chica, por lo que decidió tomar el caldero y llenarlo de agua, mientras ella se dirigía a un pequeño armario negro, que usualmente estaba cerrado para los alumnos de cursos inferiores pero que era el que contenía los materiales de los alumnos de cursos superiores.
Diez minutos después los materiales estaban sobre la mesa y el caldero se encontraba sobre unas llamas azules, Severus estaba consultando el libro mientras que Anabel maceraba unas hojas de menta en un mortero.
- Muy bien, lo primero es el eucalipto, la yerbabuena viene 10 minutos después, luego dos gotas de extracto de ipecacuana y cuando comience a hervir se le adiciona el extracto de menta. – dijo Severus leyendo el libro.
- ¿Cada cuanto hay que agitar? – preguntó Anabel una vez hubo adicionado el eucalipto
- Hay que agitar cinco minutos en el sentido de las manecillas del reloj, luego se deja sin agitar por diez minutos, y se agita nuevamente en el sentido contrario a las manecillas del reloj por cinco minutos más, se deja reposar nuevamente y se sigue así hasta que empiece a hervir.- dijo Severus tomando un gran cucharón de madera y empezando con la agitación mientras que Anabel miraba su reloj y adicionaba las hojas de yerbabuena y luego de la cuarta agitación en sentido de las manecillas del reloj las gotas de ipecacuana.
La clase transcurría normalmente y a pesar que McAffey consideraba esa poción como "Sencilla" había que tener mucho cuidado en los tiempos de adición de cada sustancia y en la forma de agitación. Pero eso no era nada comparado con la poción Símilus diae, Severus y Anabel tuvieron que leer el libro durante media hora antes de iniciar con la poción y luego se dividieron cada uno las tareas, era necesario tener todos los materiales listos en la forma en que los añadirían en la poción puesto que una vez comenzada esta no había tiempo de prepararlos después y tocaba tener todo milimetrado pues había materiales en los que la primera gota y el primer grano debían caer exactamente al tiempo o de los contrario la poción se arruinaría por completo.
Severus le sugirió a Anabel que cada uno intentara aprenderse un párrafo diferente de la poción ya que eso les facilitaría un poco el trabajo, de esa manera se aprendieron pedazos de la poción mientras preparaban los materiales y estuvieron listos para empezar.
- Muy bien la primera parte dice que debemos esperar a que el agua esté a una temperatura exacta de 45°, no nos podemos pasar ni un grado para adicionar la mandrágora – dijo Anabel mientras que metía en el caldero un extraño aparato parecido a un termómetro muggle pero el cual se programaba para indicar una sola temperatura.
- Luego hay que adicionar al tiempo tres gramos de escarabajo molido y dos gotas de veneno de basilisco – dijo Severus recordando – mientras se agita con la varita en el sentido se las manecillas del reloj repitiendo diez veces morere, somnum, mortis somnum.
- Creo que lo mejor es que tu digas las palabras y hagas lo de la varita, puesto que sabes esta parte mejor y yo me encargo de adicionar los ingredientes – dijo Anabel mientras el "Termómetro" comenzaba a pitar y Severus adicionaba rápidamente las diez raíces de mandrágora de cementerio y asentía ante la proposición de Anabel.
Cuando sonó la campana Anabel y Severus habían llegado exactamente a la mitad de su poción, la cual tenía un color azul marino, tal como estaba descrito en el libro, por lo que estaban satisfechos a pesar de estar muy cansados pues esa poción exigía de una gran concentración.
Al salir del salón se encontró con la mirada burlona de Sirius Black que le dijo por lo bajo, "Hola snivellus (llorón), ¿aún sigues en Hogwarts?, tu lugar es una cueva donde están los rastreros". Snape se puso terriblemente pálido de la ira que tenía y había sacado su varita para atacar a Sirius cuando sintió que algo le picaba la espalda.
- Yo que tú no hacía eso snivellus, o podrías resultar muy afectado.
- No sabía que atacabas por la espalda, Potter – dijo Severus con un tono de desdén aunque en su interior estaba muy preocupado – no se supone que los Gryffindor son leales?
- ¿Ahora te preocupa que los Gryffindor seamos leales? – dijo Sirius en un tono burlón.
- Por lo menos nosotros no somos unos hipócritas que aparentan ser unos perros lamezuelas delante de Dumbledore pero que le viven dando puñaladas por la espalda – añadió Severus en tono de insulto
- Cuida tu boca Snape si no quieres terminar como abono para las plantas de Sprout – dijo James en tono amenazador
- ¿Qué están haciendo ahí? – dijo Lily que salía del salón y se quedó mirando la cara enfadada de James y Sirius y la cara pálida de Severus.
- No...Nada – dijo James guardando rápidamente su varita
- Solamente estábamos saludando a nuestro amigo snivellus – dijo Sirius en tono de broma – pero no importa vamos Lily que tenemos transformaciones.
- No puedo creer que seas tan hipócrita Potter – dijo Severus por lo bajo – y que te dejes manejar por una sangre sucia.
- No vuelvas a llamarla así – dijo James perdiendo la paciencia y sacando su varita con tal rapidez que Severus no tuvo tiempo de reaccionar – EXPELÍRAMUS!!!- gritó haciendo que Severus saliera disparado contra la pared de las mazmorras y se golpeara en la cabeza quedando semi inconsciente y con un hilo de sangre mojando su cara.
- La próxima vez que vuelvas a decir esa palabra terminarás el resto del curso en la enfermería – dijo James con los ojos llenos de furia, pateando la varita de Snape.
- No debiste hacer eso James – dijo Lily muy preocupada – nos puede dar problemas..
- No soporto que ese imbécil te llame sangre sucia – dijo James mirando con odio a Snape.
- Pero no debiste reaccionar así James, simplemente hay que ignorarlo
- ¡¡¡¿IGNORARLO?!!!, ya me cansé de que te empeñes en defenderlo Lily!, por eso es que no te respeta no es mas que un estúpido y rastrero Slytherin que ni siquiera tiene amigos!!!
- No me hables así Potter!! – dijo Lily poniéndose, tan roja como su cabello – yo no te pedí tu ayuda, yo sé valerme por mí misma y no sé si te crees el salvador del mundo o algo parecido, en realidad a veces pareces un Slytherin!!!- y se fue dejando a James mirándola furioso y confundido.
Severus había enviado a Galatea a la lechucería, ella sabía el camino así que no había necesidad de llevarla, de todas maneras llegó a clase cinco minutos tarde pero eso no importó, Remulus McAffey, el profesor de pociones también era el jefe de la casa de Slytherin y nunca quitaba puntos a su casa.
- Lo siento profesor – dijo Severus con cara de falsa pena
- No importa Snape, siéntese por favor – dijo McAffey con una sonrisa
Snape se sentó en uno de los mesones y dirigió una mirada alrededor, para su desgracia en la otra esquina estaban el "magnífico" Potter, el presumido de Black y la sangre sucia Evans, había dos idiotas de Ravenclaw, y como era de esperarse ningún hueco Hufflepuff, parecía que no había ningún otro Slytherin lo que parecía molestar un poco a Severus porque lo que mas detestaba después de hacer algún trabajo en grupo era tener que "ensuciarse" hablando con gente de otras casas. Además era seguro que si tocaba trabajar por parejas los dos Ravenclaws trabajarían juntos, lo que significaría trabajar con alguno de esos apestosos Gryffindors, el problema es que de esos tres no sabía cuál sería el peor.
- Este es su sexto curso en Hogwarts como bien lo saben – comenzó a decir el profesor McAffey con voz autoritaria – se supone que se encuentran en el curso avanzado de pociones porque son los mejores alumnos de su nivel en la materia, aquí no se aceptan los mediocres y yo tengo el derecho de expulsarlos del curso en cualquier momento si creo que no cumplen las condiciones necesarias – en ese momento dirigió una mirada asesina a los Gryffindor que hizo que Severus se sintiera complacido – como ahora ven menos materias la intensidad horaria de esta materia será mayor y la verán tres veces por semana en bloque (cada bloque dura dos horas). Las pociones que se ven en este curso son mucho más avanzadas y algunas tienen un gran nivel de peligrosidad, por esta razón es que solamente unos pocos alumnos tienen acceso a estas, algunas ocasiones necesitarán consultar libros de la sección prohibida, pero los permisos irán firmados por mí con el nombre del libro que necesitan para así evitar que consulten temas que no les interesan...
El profesor seguía explicando los temas y los libros de la materia (muchos de los cuales Severus se sabía de memoria) cuando se escucharon unos pasos rápidos que se acercaban al salón, se abrió la puerta y todos voltearon a ver a una chica alta de pelo negro rizado y ojos azul – grisáceos.
- Lo siento mucho profesor McAffey, ya sé que es muy tarde pero peeves estaba tirando bolas de barro cerca de la sala común de Slytherin y no pudimos salir hasta que llegó el profesor Dumbledore.
- Es un poco tarde señorita Thompson – dijo McAffey con amabilidad – pero afortunadamente aún estaba explicando los contenidos del curso y la metodología, eso se lo pueden explicar luego sus compañeros.
Mientras el profesor McAffey continuaba con la explicación Anabel Thompson tomó asiento en un mesón cercano a Snape, el cual respiró con mayor tranquilidad, ella también era una Slytherin y en caso de tener que trabajar en parejas ya tenía con quien hacerlo, no creía que ella estuviera gustosa de juntarse con algún Gryffindor.
- A pesar que se trata de un curso de pocas personas, de todas maneras la idea es que trabajen en parejas, algunas de las pociones son muy complicadas para se controladas por una sola persona, aunque dependiendo de su nivel podrán trabajar solos en algunas si así lo desean, ahora en vista que tenemos un número impar de estudiantes lo mejor es que se organicen por casas, lo que me parece un poco ventajoso para ciertos estudiantes – dijo el profesor McAffey mirando con odio hacia los Gryffindor – pero que supongo que los demás entenderán, y ahora para iniciar en forma la clase prepararemos dos pociones el día de hoy, una de ellas la Panequeais, la cual deben saber para que sirve ¿cierto señor Snape?
- Es una poción simple la cual es hecha únicamente a base de plantas y sirve para la curación de cualquier dolor leve como un dolor de estómago o de cabeza y se ha encontrado eficaz incluso en algunos casos de migrañas y en maldiciones de baja potencia
- Excelente señor Snape, 10 puntos para Slytherin, como bien el señor Snape dijo esta es una poción simple así que espero que no tengan ningún problema, la segunda poción no la haremos completamente el día de hoy se trata de la Símilus diae, con esta poción se puede hacer creer que el que la toma está muerto ya que los signos vitales son los mínimos y no pueden ser detectados por ningún método, la única forma de despertar al que la ha tomado es por medio de la preparación de un suero que debe inyectarse a través de una vena. Algunos la confunden con el filtro de muertos en vida pero la poción que prepararemos nosotros es mucho más poderosa y peligrosa. Así que como han podido ver su tarea para la próxima clase son dos pergaminos explicando completamente los efectos de la Símilus diae, los cuidados que se deben tener en su preparación y el nombre, los efectos y la forma de preparación del suero que sirve como contra. Por supuesto esta tarea se entregará por parejas.
- ¿Desea algo señorita Evans? – dijo McAffey con desprecio a la muchacha pelirroja que estaba levantando la mano
- Es que al ser un número impar de alumnos no sería mejor entregar la tarea por los mismos grupos de trabajo? – dijo Lily mirando fijamente al profesor.
- He dicho que era por parejas señorita – dijo McAffey con furia – no sería justo para los demás que además de darles facilidades para preparar la poción también la tuvieran para las tareas. Si alguien queda sin pareja simplemente entrega el trabajo de manera individual, y tengan en cuenta que no aceptaré dos trabajos iguales. Ahora señorita Evans si no le gusta mi metodología bien se puede ir del salón, de todas maneras son cinco puntos menos para Gryffindor por criticar mi manera de enseñar y ya es hora que estuvieran llenando sus calderos con agua.
Lily se puso muy roja pero no se movió, Sirius y James se acercaron a ella y le dijeron algo que la animó un poco y la hizo sonreír, con lo cual fueron al armario de los estudiantes por los materiales.
Severus se acercó al mesón en el cual se encontraba Anabel.
- Hola Snape – dijo ella en un trono neutro
- Parece que tendremos que trabajar juntos – dijo Severus con seriedad aunque sin la acostumbrada frialdad que usaba al hablar.
- Es mejor que comencemos de una vez si no queremos enfadar a McAffey, puedes ir poniendo el caldero en el fuego y sacando el libro mientras que yo voy por los materiales.
Severus no estaba acostumbrado a recibir órdenes, eso era algo nuevo para él y miró fijamente a Anabel para ver si lo mandaba a propósito pero no encontró nada en los ojos de la chica, por lo que decidió tomar el caldero y llenarlo de agua, mientras ella se dirigía a un pequeño armario negro, que usualmente estaba cerrado para los alumnos de cursos inferiores pero que era el que contenía los materiales de los alumnos de cursos superiores.
Diez minutos después los materiales estaban sobre la mesa y el caldero se encontraba sobre unas llamas azules, Severus estaba consultando el libro mientras que Anabel maceraba unas hojas de menta en un mortero.
- Muy bien, lo primero es el eucalipto, la yerbabuena viene 10 minutos después, luego dos gotas de extracto de ipecacuana y cuando comience a hervir se le adiciona el extracto de menta. – dijo Severus leyendo el libro.
- ¿Cada cuanto hay que agitar? – preguntó Anabel una vez hubo adicionado el eucalipto
- Hay que agitar cinco minutos en el sentido de las manecillas del reloj, luego se deja sin agitar por diez minutos, y se agita nuevamente en el sentido contrario a las manecillas del reloj por cinco minutos más, se deja reposar nuevamente y se sigue así hasta que empiece a hervir.- dijo Severus tomando un gran cucharón de madera y empezando con la agitación mientras que Anabel miraba su reloj y adicionaba las hojas de yerbabuena y luego de la cuarta agitación en sentido de las manecillas del reloj las gotas de ipecacuana.
La clase transcurría normalmente y a pesar que McAffey consideraba esa poción como "Sencilla" había que tener mucho cuidado en los tiempos de adición de cada sustancia y en la forma de agitación. Pero eso no era nada comparado con la poción Símilus diae, Severus y Anabel tuvieron que leer el libro durante media hora antes de iniciar con la poción y luego se dividieron cada uno las tareas, era necesario tener todos los materiales listos en la forma en que los añadirían en la poción puesto que una vez comenzada esta no había tiempo de prepararlos después y tocaba tener todo milimetrado pues había materiales en los que la primera gota y el primer grano debían caer exactamente al tiempo o de los contrario la poción se arruinaría por completo.
Severus le sugirió a Anabel que cada uno intentara aprenderse un párrafo diferente de la poción ya que eso les facilitaría un poco el trabajo, de esa manera se aprendieron pedazos de la poción mientras preparaban los materiales y estuvieron listos para empezar.
- Muy bien la primera parte dice que debemos esperar a que el agua esté a una temperatura exacta de 45°, no nos podemos pasar ni un grado para adicionar la mandrágora – dijo Anabel mientras que metía en el caldero un extraño aparato parecido a un termómetro muggle pero el cual se programaba para indicar una sola temperatura.
- Luego hay que adicionar al tiempo tres gramos de escarabajo molido y dos gotas de veneno de basilisco – dijo Severus recordando – mientras se agita con la varita en el sentido se las manecillas del reloj repitiendo diez veces morere, somnum, mortis somnum.
- Creo que lo mejor es que tu digas las palabras y hagas lo de la varita, puesto que sabes esta parte mejor y yo me encargo de adicionar los ingredientes – dijo Anabel mientras el "Termómetro" comenzaba a pitar y Severus adicionaba rápidamente las diez raíces de mandrágora de cementerio y asentía ante la proposición de Anabel.
Cuando sonó la campana Anabel y Severus habían llegado exactamente a la mitad de su poción, la cual tenía un color azul marino, tal como estaba descrito en el libro, por lo que estaban satisfechos a pesar de estar muy cansados pues esa poción exigía de una gran concentración.
Al salir del salón se encontró con la mirada burlona de Sirius Black que le dijo por lo bajo, "Hola snivellus (llorón), ¿aún sigues en Hogwarts?, tu lugar es una cueva donde están los rastreros". Snape se puso terriblemente pálido de la ira que tenía y había sacado su varita para atacar a Sirius cuando sintió que algo le picaba la espalda.
- Yo que tú no hacía eso snivellus, o podrías resultar muy afectado.
- No sabía que atacabas por la espalda, Potter – dijo Severus con un tono de desdén aunque en su interior estaba muy preocupado – no se supone que los Gryffindor son leales?
- ¿Ahora te preocupa que los Gryffindor seamos leales? – dijo Sirius en un tono burlón.
- Por lo menos nosotros no somos unos hipócritas que aparentan ser unos perros lamezuelas delante de Dumbledore pero que le viven dando puñaladas por la espalda – añadió Severus en tono de insulto
- Cuida tu boca Snape si no quieres terminar como abono para las plantas de Sprout – dijo James en tono amenazador
- ¿Qué están haciendo ahí? – dijo Lily que salía del salón y se quedó mirando la cara enfadada de James y Sirius y la cara pálida de Severus.
- No...Nada – dijo James guardando rápidamente su varita
- Solamente estábamos saludando a nuestro amigo snivellus – dijo Sirius en tono de broma – pero no importa vamos Lily que tenemos transformaciones.
- No puedo creer que seas tan hipócrita Potter – dijo Severus por lo bajo – y que te dejes manejar por una sangre sucia.
- No vuelvas a llamarla así – dijo James perdiendo la paciencia y sacando su varita con tal rapidez que Severus no tuvo tiempo de reaccionar – EXPELÍRAMUS!!!- gritó haciendo que Severus saliera disparado contra la pared de las mazmorras y se golpeara en la cabeza quedando semi inconsciente y con un hilo de sangre mojando su cara.
- La próxima vez que vuelvas a decir esa palabra terminarás el resto del curso en la enfermería – dijo James con los ojos llenos de furia, pateando la varita de Snape.
- No debiste hacer eso James – dijo Lily muy preocupada – nos puede dar problemas..
- No soporto que ese imbécil te llame sangre sucia – dijo James mirando con odio a Snape.
- Pero no debiste reaccionar así James, simplemente hay que ignorarlo
- ¡¡¡¿IGNORARLO?!!!, ya me cansé de que te empeñes en defenderlo Lily!, por eso es que no te respeta no es mas que un estúpido y rastrero Slytherin que ni siquiera tiene amigos!!!
- No me hables así Potter!! – dijo Lily poniéndose, tan roja como su cabello – yo no te pedí tu ayuda, yo sé valerme por mí misma y no sé si te crees el salvador del mundo o algo parecido, en realidad a veces pareces un Slytherin!!!- y se fue dejando a James mirándola furioso y confundido.
