Entre el pasado y el futuro...
Capitulo 4 Rencores futurosHay un Instante, un Momento, un Segundo llamado Presente.
A la mañana siguiente nos dieron los horarios y nos fuimos los cuatro juntos a las clases. Cuando tocó Pociones con los de Slytherin Malfoy no paró de insultarme, a mí y a mis nuevos amigos. No hice nada porque Ron me había advertido que si me movía si quiera Snape me castigaría antes de que tuviera oportunidad de decir "injusto".
En la clase de Defensa contra las Artes Oscuras la profesora lo primero que hizo fue pasar lista. Al decir: "Evans, Laila" alzó la vista ligeramente y me sonrió. Para entonces todos sabían que ella era mi madre (o al menos que se suponía que lo era). Al llegar al nombre de "Potter, Harry" se detuvo y observó a Harry por unos instantes. Su mirada era muy dulce. La mirada de una madre que se muere de ganas de abrazar a su hijo y no puede. Pero así debía ser, así debía ser.
-Buenos días, -dijo la Profa. –Este trimestre aprenderemos a defendernos. Les enseñaré el encantamiento reflectus, el cual devuelve todo aquel maleficio que sea lanzado, exceptuando las maldiciones imperdonables. El encantamiento écu crea un escudo que los protegerá de las maldiciones, muy parecido al hechizo protego pero más poderoso, puede incluso protegerlos de la maldición imperio y cruciatus si se realiza correctamente. Y el Difevite, este hechizo es sumamente complicado, y es conocido como el "fuego verde de la salvación" quema lo malo y salva lo bueno; si se realiza adecuadamente y con la suficiente energía los protege de todo y de todos. Este es un encantamiento muy complicado así que por el momento nos ocuparemos de los otros dos.
La semana fue muy divertida, menos las clases de Pociones.
El viernes por la tarde Harry, Ron, y Hermione me llevaron a tomar té a la cabaña de Hagrid; quien me pareció muy simpático.
-Eres hija de la nueva profesora de defensa contra las Artes Oscuras ¿verdad? –preguntó Hagrid
-Si, ¿Por qué? –pregunté.
-No sé, -dijo Hagrid, -Es que ella me parece conocida.
-No sé, -mentí.
¿Cómo no se me ocurrió?, pensé, Hagrid también conoce a Lily.
-Por cierto Harry, -dijo Hagrid, -¿Ya conseguiste a los nuevos miembros del equipo de quidditch?
-No, aún no, -dijo Harry
-Aunque Laila podría ser una cazadora, -dijo Ron.
-¿Y cuándo harás la prueba? –preguntó Hagrid, -Me enteré que el primer partido de la temporada es la segunda semana de Octubre.
-Es cierto Harry, -apoyó Hermione, -Y tienes que entrenar a un equipo que es casi nuevo.
-Calma Hermione, -dijo Harry, -Lo lograré.
La siguiente semana fui al campo de quidditch con Harry, Ron y Hermione. Subí a mi escoba y atravesé el campo a toda velocidad haciendo los ejercicios que me indicaba Harry. Al final parecía muy satisfecho.
-Estás dentro, -dijo Harry -Y sería bueno que nos acompañaras mañana, tú y Alma, para escoger a la otra cazadora y a los golpeadores.
Se llevó a cabo la prueba y los golpeadores fueron dos alumnos de tercer curso, Zack y Nick, muy buenos amigos y con excelentes reflejos. La cazadora fue Ginny Weasly. Una vez completo el equipo comenzamos los entrenamientos dos veces por semana. Así el tiempo se pasó volando, y cuando acordé ya solo faltaban dos días para el partido. Sería contra Ravenclaw. Los entrenamientos nos dejaban tan agotados, que era una suerte tener a Hermione para que me ayudara a hacer los deberes de Aritmancia. Además odiaba a Malfoy, y él se la vivía insultándome cada vez que nos veíamos. Harry y Hermione insistían en que era normal que el actuara así; pero lo que sucedía era que yo tenía una razón muy fuerte para odiarlo, una que ellos no tenían, porque en realidad aún no sucedía.
