Entre el pasado y el futuro...

Hay un Instante, un Momento, un Segundo llamado Presente.

Capitulo 5 Primer partido de quidditch y visita a Hogsmeade

Llegó el día del partido.

-Tienen que comer algo, -insistía Hermione una y otra vez.

Pero la verdad era que ninguno de nosotros teníamos apetito. Eran demasiados los nervios.

Poco antes de las once los 7 jugadores nos pusimos de pie y nos dirigimos a los vestidores. Ahí nos vestimos con la túnica escarlata. Yo me sentía emocionada y a la vez nerviosa. No era la primera vez que jugaría quidditch, pero la diferencia era que estaba en un equipo diferente.

A la hora en punto Hermione y Colin desearon suerte a su pareja y se fueron hacia las tribunas.

Al sonido del silbato todos subimos a nuestras escobas y entramos al campo de juego. El juego fue muy movido, y terminó al cabo de media hora, cuando Harry consiguió la snitch. Vencimos 210 a 70. Ron estaba algo apenado por haber dejado pasar tantas veces la Quafle, pero los demás le dijeron que no había problema, de todos modos habíamos ganado. La celebración duró todo el día, todos estábamos muy felices.


La siguiente semana estábamos Harry, Ron, Hermione y yo caminando por un pasillo cuando nos topamos con Malfoy, Crabbe, y Goyle.

-Hola, -dijo Malfoy con una risita tonta

-¿Qué quieres esta vez Malfoy? -pregunté.

-Averiguar si el ser sangre sucia como tú y tu madre incluye también ser (la expresión es un poco fuerte para publicarla).

-¡No insultes a mi madre!

Saque mi varita y la alcé contra él; mientras pensaba que maldición lanzarle.

-¿Qué pasa aquí? –preguntó una voz.

Todos nos giramos al mismo tiempo, era Snape.

Oh perfecto, pensé.

-Pregunté, ¿Qué pasa aquí? –repitió Snape

-Malfoy nos insultó a mi y a mi madre, -dije yo.

-¿Su madre? –preguntó Snape

-La profesora Evans, -expliqué.

-¿Y qué les dijo? –preguntó Snape

No estaba muy segura si debía repetir lo que había dicho Malfoy

-Nos llamó sangre sucias, -dije insegura

Ron me miró con cara de incredulidad, al parecer nadie nunca había proseguido en una amenaza de esa manera.

-Sr. Malfoy, -dijo Snape, -Sabe perfectamente que no debe estar insultando a profesores y sus parientes. Son 15 puntos menos para Slytherin y sígame, hablaremos de su castigo.

Snape se fue con Malfoy, Crabbe y Goyle los siguieron.

-¡No lo puedo creer! –exclamó Ron

-¡Eso fue increíble! –exclamó Hermione

-Snape castigando a alguien de Slytherin, -dijo Harry

La verdad era que ninguno de nosotros nos lo creíamos. Pero no había mucho tiempo para pensarlo porque teníamos que llegar a la clase de Herbología.


Las cosas se pusieron todavía mejor cuando el fin de semana que tocaba salida a Hogsmeade vimos a Malfoy ¡lavando las ventanas! No paramos de reírnos todo el camino de la carretera hacia Hogsmeade. Una vez ahí fuimos juntos a varios lugares.

De pronto Hermione murmuró algo a Harry al oído a la vez que señalaba a un perro negro sentado tras una cerca.

-Acabo de recordar que tengo algo muy importante que hacer, -dijo Harry

-Es cierto, -dijo Ron, -¿Te importa Laila?

-No, -les dije, -Vayan, yo iré a Honeydukes.

Los tres se alejaron, yo me fui a un lugar donde no me vieran, me transformé en lechuza y los seguí volando. Me imaginaba quien era el perro negro, pero quería asegurarme. Seguí el camino que habían tomado Harry, Ron y Hermione y llegué hasta una cueva entre las rocas. Me metí con mucho cuidado y me escondí entre las rocas. Se que no es correcto escuchar conversaciones ajenas pero...

-Dices que esa chica se apellida Evans, -dijo Sirius

-Si, ¿Por qué? –preguntó Harry

-Ese era el apellido de soltera de tu madre, -dijo Sirius

Harry no sabía que decir

'Bueno, pensé yo, Al menos parece ser que las cosas salieron bien con Sirius aquí.

-¿Qué piensas Sirius? –preguntó Ron

-Que me gustaría hablar con esa chica, -dijo Sirius

-Pero, -dijo Hermione, -¿Y si te denuncia?

-Siempre podemos hacerla que olvide que me vio. –dijo Sirius –Tengo mucho interés en conocerla, en serio.

-Yo iré a buscarla, -dijo Ron

-Dijo que estaría en Honeydukes, -le recordó Hermione.

Con eso salí volando a toda prisa, y cuando llegué a un lugar solo me convertí en humana, justo cuando llegaba a la entrada de Honeydukes vi a Ron.

-Hola Ron, -saludé yo, -¿Dónde están Harry y Hermione?

-Esperándonos, -dijo Ron, -Vine a buscarte.

Fingí incomprensión y lo seguí por la cuesta hasta la cueva. Ahí vi a Harry y Hermione sentados en el suelo de piedra; veían algo tras de mí; me di la vuelta.

-Sirius Black, -dije yo

Él me miró detenidamente.

-¿No me tienes miedo? –preguntó Sirius

-¿Por qué voy a tenerte miedo? –pregunté yo

-Porque soy fugitivo. –respondió él.

-Te veo y me doy cuenta que no eres mortífago, -dije con calma. –Yo sólo le temo a los mortífagos y a Lord Voldemort.

Harry y Sirius me miraron sorprendidos, había mencionado al señor tenebroso.

-¿Cuál es tu nombre? –preguntó Sirius

-Laila Evans, -respondí.

-Evans, -repitió él -¿Conociste a Lily Potter?

-Si, si la conozco, -dije yo

-Será conociste, -dijo Harry, -Porque ella esta... muerta

-El hecho de que alguien haya muerto no significa que dejemos de conocerlo, -dije yo sonriendo.

Nadie contestó a este comentario. Después de otro rato platicando volvimos a Hogsmeade. Ahí fuimos a Honeydukes, y mientras Ron y ellos buscaban cuales serían los mejores dulces, yo fui a platicar con Laura.

-Hola Laura, -salud

-Hola, -respondió ella

-¿Cómo va todo? –pregunté.

-Bien, -respondió Laura,

-Aunque James quería venir.

-¿Y dónde está?

-Se quedó en la entrada de Hogsmeade, espera poder ver a Harry desde ahí.

-Yo me encargaré de que así sea.

Escogí algunos dulces, los pagué y salimos.

Fuimos a tomar otra cerveza de mantequilla y después salimos a la carretera. Recordando lo que le había prometido a Laura al llegar a la entrada a Hogsmeade dejé caer mis compras.

-Espérenme tantito, -les dije

Cuando me incliné alcancé a ver un ciervo entre los árboles. Sin duda era James. Cuando terminé de levantar mis cosas voltee hacia el bosque y vi a James guiñándome un ojo. Le sonreí y seguí por la carretera hacia Hogwarts.