Capitulo 9.- ÉL está aquEntre el pasado y el futuro...
Hay un Instante, un Momento, un Segundo llamado Presente.
Durante las siguientes semanas pasé mi tiempo libre en habitaciones vacías tratando de aprender a manejar mi poder; me costó trabajo, pero poco a poco lo fui logrando. Al inicio del mes de mayo yo me anduve con mucho cuidado; la cuenta regresiva había comenzado y pronto la batalla comenzaría.
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Era un día de visita a Hogsmeade. Habíamos salido en bola Ginny, Colin, Luna, Neville, Harry, Hermione, Ron y yo. Estuvimos juntos un par de horas hasta que...
-Harry, -murmuró a Hermione, -Tenemos que ir a ver a Hocicos
-Es cierto, -dijo Harry
-Neville, Luna, Colin, Ginny, -dijo Hermione, -¿Les importaría si los dejamos un rato? tenemos que ir a un lugar.
-No, -dijo Ginny, -Adelante.
Al principio yo no me quería alejar de Ginny, pero después acepté y seguí a Ron hacia la cuesta.
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Fuimos a la cueva y nos encontramos con Sirius y Buckbeak, el hipogrifo.
-Hola Sirius, -saludamos los cuatro
-Hola chicos, -saludó Sirius
-¿Qué te ocurre? –preguntó Harry, -Te noto extraño.
-Si, -dijo Sirius
-¿Qué pasó? –preguntó Hermione preocupándose.
-Aquí están pasando cosas muy extrañas, -dijo Sirius
-¿Cosas? –preguntó Ron, -¿Qué cosas?
-La nueva empleada de Honeydukes se parece a alguien que yo conozco. –dijo Sirius, -Cerca de aquí deambula un ciervo; y he visto a la nueva Profa. De ustedes cruzando Hogsmeade a escondidas.
Harry, Ron y Hermione miraron a Sirius confundidos.
-Y, -agregó Sirius, -Sospecho que nuestra joven amiga, Laila, aquí presente sabe algo de todo esto.
-¿Laila? –preguntó Ron viéndome
-Es cierto esto, -preguntó Hermione viéndome.
Traté de fingir que no sabía de que me estaban hablando. Antes de que dijeran nada más se oyeron gritos provenientes del pueblo.
-¿Qué pasó? –preguntó Ron
Salió a la entrada de la cueva y vio algo que lo dejó horrorizado. Mientras tanto Harry se sujetaba la cabeza con todas sus fuerzas. Pude ver como por una fracción de segundo la cicatriz se le iluminó.
-¡La marca tenebrosa! –gritó Ron, luego su cara pareció aún más alarmada -¡Ginny!
Yo me comenzaba a sentir también mareada.
-Ya es tarde, -le dije a Ron, aunque sin saber porque lo hacía.
-¿Qué quieres decir? –preguntó Ron
Miré a mi alrededor. Harry de rodillas en el suelo gemía de dolor; Hermione junto a él sin saber que hacer. Yo me sentía cada vez mas mareada. Sirius y Ron no me quitaban la vista de encima, esperaban una explicación a lo que había dicho; yo no asimilaba lo que pasaba y todo comenzaba a ponerse borroso.
-¿Qué quieres decir? –repitió Ron
-Ellos le pertenecen ahora al señor Tenebroso, -dije yo
-¿Ellos? –preguntó Hermione, -¿Quiénes?
-El Señor Tenebroso, -dijo Ron a la vez
Todo comenzó a darme vueltas, cada vez más rápido, hasta que me desmayé.
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Abrí los ojos. No veía bien, alguien me había quitado los lentes. Los busqué a tientas y cuando los encontré me los puse. Miré a mi alrededor, al parecer estaba en el hospital de Hogsmeade. A mi lado estaba Lily de espaldas. Me levanté ligeramente. En el cubículo junto al mío estaba Harry con una venda en la cicatriz, esta estaba manchada de sangre. Hermione estaba sentada junto a él; y Sirius en el suelo (convertido en perro); No vi a Ron por ningún lado.
-Ya te levantaste, -me dijo una enfermera, -Al parecer ya estás mejor.
Los demás voltearon al verme.
-¿Dónde está Ron? –pregunté.
-Abajo, -dijo Hermione, sollozó –con Colin
-¿Qué te ocurre? –pregunté.
-Neville, Luna y Ginny fueron secuestrados, -dijo Harry
-Laila, -dijo Hermione, -Nos gustaría hablar contigo sobre algo.
-Adelante, -dije yo
-Pero aquí no, -dijo Harry, -Vamos afuera.
Asentí y salí, seguida de Harry, Hermione y Sirius. Al llegar abajo Hermione le hizo una seña a Ron a Colin y estos se unieron a nosotros. Nos fuimos caminando hasta llegar a las afueras del pueblo.
-Laila, -dijo Hermione, -¿Cómo sabías que los chicos habían sido secuestrados?
-Eh... pues... –no sabía que decir
-¿Qué nos estás ocultando? –preguntó Harry
-Yo, nada, -mentí.
-Laila, por favor no mientas, -pidió Ron
Yo le había tomado tanto afecto a Ron que me dolió que me dijera eso.
-Esta bien, -acepté. –Yo vengo de un lugar muy lejos, y vine para ayudar en la batalla contra Lord Voldemort.
Nadie dijo nada
-Debía venir a este lugar y ayudar a los seis jóvenes que se enfrentarían al Señor Tenebroso; y evitar así mismo que mataran a un séptimo. Hasta ahorita no he hecho bien las cosas.
-¿Por qué? –preguntó Hermione
-Porque no deberían haberse dado cuenta de mis engaños; y yo debí de haber evitado que esos chicos fueran secuestrados. –respondí.
-¿Cómo sabes lo que va a pasar? –preguntó Harry
-Eso si no se los puedo decir, -respondí.
-¿Sabes tú por qué le sangra la cicatriz a Harry? –preguntó Colin
-Si, -les dije, -Sucede que Harry posee unos poderes que le ayudarán a poder enfrentarse a Lord Voldemort. Esos poderes quedaron bloqueados cuando su madre se sacrificó. La única vía de salida de esos poderes es su cicatriz. Por eso le duele la cicatriz. Porque cuando Voldemort daña a alguien sus poderes quieren salir para enfrentar los de Voldemort, sin embargo no pueden. Ahora que la cicatriz le ha sangrado se ha roto la barrera que detenía esos poderes. Lo cual también significa que la última batalla esta cerca; y en esta se decidirá el destino de ambos, así como el del resto de la humanidad.
Todos estaban impactados por lo que había dicho.
-Pero escrito está, -agregué –Que solo Harry no ha de estar. Tendrá el apoyo de sus amigos; amigos que darían su vida por él. Y que serán quienes le ayuden en esta batalla, decisiva para todos.
Aún no estaba segura si había hecho lo correcto al decir lo que había dicho. Pero lo hecho, hecho estaba; ya no había marcha atrás.
Harry, Ron, Colin y Hermione no dijeron nada por un rato.
-Vamos a la cueva, -dijo Harry
Aceptamos y regresamos a la cueva.
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Una vez ahí Sirius se transformó en humano. Colin se alarmó un poco, pero Ron lo convenció de que no había peligro. Sirius me miraba como si no confiara en mí. No había razón para reprochárselo, acababa de decirles cosas que nadie debía saber; y no les había querido decir como sabía todo eso. Pero eso no estaba a discusión; por ningún motivo debía decirles que venía del futuro; y menos cuál era mi verdadero nombre.
Mientras estaba ahí parada no me di cuenta que Sirius murmuraba algo a Harry. Este le dio su varita un poco confundido. Me percaté que Sirius me apuntó con la varita y murmuró algo. Concentrándome alcé la mano; el hechizo rebotó en mi mano. Harry, Hermione, Ron y Sirius me miraron impactados.
-¿Para qué quieres que pierda la memoria Sirius? –pregunté.
Él me miró con cara de molesto.
-Aunque hubiera surtido efecto no hubiera tenido caso, -le dije, -Me hubieras hecho olvidar que les dije lo que sé; pero no todo lo que sé. Además sería peor, porque si perdiera la noción de tiempo no estaría a tiempo para salvar a Luna, a Neville y a Ginny.
-¿Có... cómo... hiciste para desviar... el hechizo? –preguntó Colin anonadado
Él aún seguía ciclado con lo que había hecho.
-Esa es otra historia, -dije yo –Y por lo pronto debo volver al castillo.
Diciendo esto salí de la cueva. Al parecer los demás aún seguían un poco aturdidos porque tardaron mucho en salir.
