Capitulo 10.- El retoEntre el pasado y el futuro...
Hay un Instante, un Momento, un Segundo llamado Presente.
Estábamos en el patio de Hogwarts platicando con Hagrid. Platicábamos de cómo nos estaba yendo en los exámenes finales. Ron no paraba de decir que iba reprobar año, y Hermione le decía que no exagerara; Harry quería apoyar a Ron, él también creía que los exámenes estaban difíciles, pero no quería discutir con Hermione; así que optó por quedarse callado. Colin tampoco decía nada, pero eso era porque él sólo pensaba en su novia, Ginny, cautiva, y en sus otros dos amigos. Ya se estaba poniendo el sol y Hagrid nos invitó una taza más de té antes de volver al castillo. Nosotros aceptamos y nos seguimos platicando con él.
Cuando acordamos ya se había puesto el sol desde hacía algunas horas; afuera estaba muy oscuro.
-Oh, oh, -dijo Colin
-Si alguien se da cuenta que no estamos en el castillo nos van a matar, -dijo Hermione nerviosa.
-No, no nos van a matar, -dijo Harry, -Entraremos al castillo en silencio y nos escurriremos hasta la Sala Común. Si nos preguntan diremos que estábamos en la biblioteca y ya.
Estuvimos de acuerdo en llevar a cabo el plan de Harry y salimos de la cabaña de Hagrid en silencio. Pero cuando estábamos a mitad del camino se alzó sobre nosotros ¡La marca tenebrosa!
Nos quedamos helados de miedo en donde estábamos. De pronto Harry se tocó la cicatriz, le había vuelto a sangrar; yo estaba muy mareada y me sujeté a Ron para no caer. En eso pasó una lechuza negra y dejó caer un trozo de pergamino al suelo. Hermione caminó vacilante y tomó el trozo de pergamino. De pronto la puerta del castillo se abrió. Colin y Ron nos jalaron a Harry, a mi y a Hermione hasta ocultarnos entre las sombras. De ahí nos fuimos caminando en silencio. Un prefecto salió del castillo y comenzó a registrar el patio. Sin que él se diera cuenta nos escurrimos por detrás de él, y cuando no nos vio nos metimos al castillo.
Caminamos lo más rápido que pudimos hacia la Sala Común. Una vez que llegamos nos dimos cuenta que ahí estaban todos los de Gryffindor. Obviamente ya había terminado la cena. Había demasiado ruido ahí así que nos dirigimos al dormitorio de los chicos. Una vez ahí prendimos una lámpara y Hermione sacó el trozo de pergamino que habíamos recogido. Decía:
"Hola Harry Potter. Si, el que escribe esto soy yo, Lord Voldemort, tu peor pesadilla. Tengo en mi poder a la estúpida pelirroja (Ginny), la loca (Luna) y al tonto chico (Neville). Si quieres volver a verlos ven, mañana a las once de la noche, al Valle de Godric. Te reto a un duelo. Ahí veremos que tan poderoso eres realmente. Y si esos amigos tuyos, el pelirrojo (Ron), el otro tonto(Colin) y las Sangre Sucia (Hermione y yo) vienen sólo te digo que no te serán de mucha ayuda muertos. Y te aviso, no trates de esconderte, porque te encontraré; y no me importa a quien tenga que matar para lograrlo."Hermione estaba temblando de miedo; Ron se mordía el labio nervioso; Harry tenía una mirada de decisión.
-¿Qué vamos a hacer? –preguntó Hermione cuando pudo encontrar su voz.
-Vamos a ir, -dijo Ron, -Tenemos que rescatar a mi hermana, a Luna y a Neville.
-Pero... –comenzó Colin, dudaba que decir.
-Primero tenemos que ir a hablar con Dumbledore, -dijo Harry
-¿Por qué? –pregunté yo
-Él me dijo que le dijera cualquier cosa que supiera de Voldemort. –explicó Harry, -Y aquí estamos hablando de un duelo. Él querrá saberlo.
-Vamos pues, -animo Ron, -Podemos verlo en su despacho.
-Pero es muy tarde, -dijo Hermione, -Si nos ven, nos van a castigar.
-Por eso es que no nos verán, -dijo Harry sacando la capa invisible.
-Pero somos cinco, -observó Hermione
-Esperen un segundo. –les dije
Fui a mi habitación. Saqué mi capa invisible y volví al cuarto de los hombres.
-¿Adonde fuiste? –preguntó Ron
-Por mi capa invisible, -dije yo
-Bien, -dijo Harry, -Hermione y Colin vienen conmigo, Ron contigo. ¿Ok?
-Si, -dijimos los cuatro.
-¿Nos ponemos la capa de una vez? –pregunté yo
-No, -dijo Hermione, -Sería muy difícil pasar desapercibidos en la sala común. Nos la pondremos en cuanto salgamos.
-Bien, -dijimos Ron, Harry, Colin y yo.
.
Todos en la sala común estaban tan distraídos que ni cuenta se dieron que nosotros nos salimos. Nos pusimos la capa y recorrimos los pasillos hasta el despacho de Dumbledore.
-¿Cuál es la contraseña? –preguntó Hermione
-No estoy seguro, -dijo Harry, -Creo que: "Rana de chocolate"
La gárgola se hizo a un lado y nos permitió pasar. Los cinco entramos, una vez dentro nos quitamos las capas y subimos por la escalera de caracol. Al llegar arriba, un poco indeciso, Harry tocó la puerta.
-Pasen, -dijo Dumbledore desde adentro.
Así lo hicimos.
-Los estaba esperando, -dijo Dumbledore
-¿Nos esperaba? –preguntó Colin
-¿Cómo sabía que vendríamos? –preguntó Ron
-Debe habernos visto, -dije yo
-Así es Srita. Evans, -dijo Dumbledore, -El prefecto no los vio pero yo sí. ¿Qué decía la nota?
Hermione sacó el pergamino de su túnica y se lo entregó a Dumbledore.
-Interesante, -dijo Dumbledore, -¿Qué han decidido?
-Iremos, -dijeron Harry y Ron a la vez
-Bien, -dijo Dumbledore, -No puedo impedírselos, sólo les pediré que no digan nada al resto de los alumnos.
-¿Y a...? –comenzó Harry
-Tu padrino viene para acá, -interrumpió Dumbledore. –Dijo que quería hablar con los cinco.
Al parecer Dumbledore no entendía del todo por qué Sirius quería hablar conmigo. Nosotros sólo asentimos y nos sentamos. En eso Fawkes entró, voló hasta mi hombro y se posó ahí. Yo puse la mano sobre él y me concentré. El Fénix comenzó a cantar; pero yo entendía perfectamente lo que este me decía. Él sabía quien era yo realmente, y por qué estaba mintiendo; y también que pronto me iría.
-Gracias, -murmuré en voz baja
Mi voz sonó como el canto del fénix; así que nadie se dio cuenta que yo había hablado.
Pasó un rato y después llegó Sirius transformado en perro. Al llegar al despacho de Dumbledore se transformó en hombre.
-Hola Sirius, -saludamos los cuatro (Colin todavía no se acostumbraba)
-Hola chicos, -dijo Sirius, -Vi la marca tenebrosa, ¿Qué fue lo que pasó?
Harry le contó lo que había pasado y Hermione le mostró la nota.
-Pero supongo que no piensan ir, -dijo Sirius
-Pues supones mal, -dijo Harry, -Desde luego que iremos.
-¿Estás loco? –le dijo Sirius, -No vale la pena que te mate por nada.
-Mi hermana no es nada, -dijo Ron un poco molesto.
-Lo mismo digo, y también por Luna y Neville, -dijo Colin, también molesto.
-Lo siento Ron, Colin -dijo Sirius, -No quise ofenderlos. Pero no creo que deban arriesgarse. Es muy peligroso.
-Harry no estará solo, -dijo Hermione
-Nosotros estaremos con él –agregué yo
-Y como se que puedo confiar en ti. –dijo Sirius, -Sabes demasiadas cosas, yo creo que tú bien podrías ser espía de Voldemort
-Yo jamás ayudaría a ese... –no diré que dije, -Primero muerta que estar de su lado.
-¿Y con todo lo que sabes como es que aún no lo estás? - dijo Sirius
-Esa pregunta no la voy a responder, -le dije
-Lo ves, -me dijo él, -Hay algo que nos estás ocultando.
-¿Es cierto eso Srita. Evans? –preguntó Dumbledore
-Yo me pregunto si realmente se apellida Evans, -interrumpió Sirius
-Solo les diré que saber demasiado es peligroso, y por lo pronto a ustedes ya les he dicho mucho. –dije yo, -Lo único que puedo agregar es que ahora todo va depender de si Harry logra liberar su poder oculto; de no hacerlo ni siquiera con todo lo que yo sé bastará para salvarnos, nosotros y todas las personas del planeta.
Harry me miró nerviosa, al parecer el sentir que él era tan importante lo hacía sentirse incómodo. No lo culpo, yo me sentía mal con la manera en que ellos me miraban.
