Entre el pasado y el futuro...

Hay un Instante, un Momento, un Segundo llamado Presente.

Capítulo 17 Felices reencuentros

La tarde siguiente yo me levanté muy temprano. La mayor parte de la mañana estuve perdiendo el tiempo jugando ajedrez mágico con Lily, James y Laura.

-Eres buena, -comentó James

(Como no lo iba a decir si le acababa de ganar por tercera vez consecutiva).

-Mi padrino me enseñó, -dije yo con un suspiro.

James y Lily no dijeron nada. Laura solo me miró y suspiró.

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-Cuéntanos sobre el futuro, -dijo Laura cerca del mediodía

-No puedo, -dije yo

Ella me miró dudosa.

-Además, -agregué yo, -¿Cómo contarles acerca de algo que ha cambiado tanto desde el día en que tomé la decisión de emprender este viaje? Y que, no dudo, seguirá cambiando aún cuando yo deje de interferir por el simple hecho que hay siete personas más que vivirán.

-¿Siete? –preguntó Lily

-Lily, James, Cedric, Sirius, Luna, yo, -contó Laura, -somos 1...2...3...4...5...6... espera, falta uno.

-Es cierto, -observó James, -El verano antes de entrar a Hogwarts dijiste que habías viajado en el tiempo, a esa época, para ayudar en la batalla contra Lord Voldemort y salvar a uno de los involucrados, ¿Quién era esa persona?

-Ginny Weasley, -dije yo

-Ginny...¿Weasley? –preguntó James

-Así es, -dije yo, -La hermana menor de Ron.

-Fue una de las secuestradas ¿no? –preguntó Lily

-Mjm... –asentí yo, -Voldemort quería deshacerse de todos aquellos que alguna vez le habían impedido matar a Harry. Ginny, trató de proteger a Harry en segundo, al tratar de deshacerse del diario, y esas cosas. Voldemort estaba muy molesto, y la iba a matar.

-Y gracias a ti no lo hizo. –dijo Laura

-No lo hizo, -dije yo, -Pero no fue gracias a mí. Fue gracias al hecho de que Todos juntos nos enfrentamos a Voldemort y lo derrotamos.

-Y...¿Qué con la batalla de hace unos días? –preguntó James

-Yo sabía que había habido una batalla. –dije yo, -Y que Luna había muerto en ella, justo antes de casarse con Neville.

-Eso quiere decir que si cambiaste la historia, -dijo Lily

Yo asentí, -Más de lo que imaginé, -agregué.

-¿Eso es bueno o es malo? –preguntó Laura

-Mientras no ponga en peligro la existencia de mis padres, mi hermano, o los hechos que nos llevaron a mi padre y a mí a tomar la decisión de emprender este viaje no hay problema. –dije yo.

-¿Tienes un hermano? –preguntó Lily

Yo puse una mano en mi frente y suspiré.

-Ya hablé de más, -dije yo negando con la cabeza.

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Esa tarde Lily, James y Laura se arreglaron las túnicas, yo me hice una trenza con mi largo cabello rojo, y los cuatro nos preparamos para ir a la casa de los Potter, al Valle de Godric. Para llegar, James se transformó en ciervo, Lily se sentó sobre él; Laura subió a mi escoba; luego yo hice que mis dos baúles se volvieran diminutos, y me fui volando, transformada en lechuza.

Nosotros llegamos a la puerta de la casa, y un instante después Cedric se apareció.

-Hola Cedric, -saludamos nosotros

-Hola Lilian, Lily, James, Laura, -nos saludó él. –Lilian, ¿Estás segura de lo que vas a hacer?

-Creo que sí, -dije yo, -Además, tengo que hacerlo.

Cedric asintió.

-Bien, -dije yo, -Ya saben cuando entrar.

Los cuatro asintieron.

-Uff... –suspiré yo, -Aquí vamos.

Con eso, me volví a transformar en lechuza y entré por la ventana.

Llegué a la salita de estar de la casa, era muy parecida a la del futuro. Ahí ya se encontraban Harry, Hermione, y Sirius.

Me puse frente a ellos y transformé en humana.

Harry y Hermione estaban ligeramente sorprendidos por la manera en que había llegado; Sirius me miraba con una mezcla de desconfianza y confusión.

-Hola Harry, Hermione, Sirius, -los saludé yo.

-Tú...Tú... –comenzó Sirius

-No te preocupes Sirius, -le dije, -Se lo que estás pensando, y te lo prometo, tus dudas pronto serán aclaradas.

Sirius no dijo nada.

-Yo tengo una pregunta, -dijo Hermione

Yo miré a Hermione y asentí.

-¿Cómo es que después de siete años tú te sigues viendo de dieciséis? –preguntó ella

-Porque yo aún tengo dieciséis. –les dije

Harry me miró con actitud extraña. Sirius parecía querer decir algo.

-Dilo Sirius, -lo animé yo.

-Ayer...yo...a mí...me iban a matar y...y... –tartamudeaba Sirius, -Me salvó...me salvó...Laura.

-¿Laura? ¿Laura Marvesh? –preguntó Hermione

Sirius asintió levemente

Hermione estaba asombrada.

-¿Qué ocurre cariño? –preguntó Harry

-Laura Marvesh murió hace 23 años, -explicó Hermione, -Dos semanas antes que Lily y James Potter.

Harry estaba sin habla; Sirius y Hermione estaban algo confundidos. Yo simplemente negué con la cabeza.

Harry, Hermione y Sirius me miraron esperando que hablara.

-Laura no está muerta, -dije yo, -Ni tampoco James, ni Lily.

Los tres me miraban a la expectativa.

-¡Laura! –grité yo

En ese momento Laura se apareció en la sala.

Sirius gritó del susto; Harry estaba boquiabierto, y Hermione casi se desmaya. De la sorpresa los tres sacaron sus varitas y las sostuvieron frente a ellos.

-Ella es... Laura Marvesh, -la presenté.

-Y como verás Sirius, -agregó ella, -No estoy muerta.

Sirius no podía creer lo que estaba viendo.

-Laura... –murmuró Sirius, -Tú...tú me salvaste.

-Si, -dijo Laura, -Yo te salvé ayer.

-Ahora que lo recuerdo, -dijo Sirius, -Hace ocho años, cuando casi me mató Lestrange, una mujer me salvó. ¿Fuiste tú?

-No, -dijo Laura, volteó a verme.

-Esa fui yo, -agregué.

Sirius me miraba aún más confundido que antes. Pero no había tiempo, y aún faltaban más cosas que hacer.

-Y sospecho que también recordarán a alguien más. –les dije

Ésta vez el nombre lo murmuré en voz baja.

Un joven apareció en la habitación.

-¡Cedric Diggory! –gritaron Hermione y Harry al unísono.

-Hola Harry, Hermione, -saludó él sonriente

-¡No lo puedo creer! –exclamó Hermione

-Pero Cedric...que tú no.. no... –Harry no sabía como decirlo.

-No Harry, -dijo Cedric, -No me mataron. Gracias a ella. –me señaló.

Hermione parecía que se iba a poner de pie.

-Mejor permanece sentada, -dije yo, -Las sorpresas aún no acaban; de hecho, apenas están comenzando.

-Harry, -me dirigí a él, -Al ver a Laura, y comprobar que realmente estaba viva, pensaste en alguien más, ¿no es así?

Harry no sabía que decir.

-¿A qué te refieres? –preguntó Sirius

Él había estado embobado con Laura, y finalmente había volteado a verme.

-Están a punto de averiguarlo, -dije yo, -Laura, Cedric...

Ellos asintieron y se acercaron a mí. Los tres formamos un círculo y alzamos nuestras varitas.

-¡Orbitus transportus! –exclamamos a una voz

Todos se quedaron boquiabiertos.

-¡Ese es un hechizo restringido! –exclamó Hermione

-Sólo los miembros de la Orden del Fénix los pueden hacer, -murmuró Harry

-Que demo... –comenzó Sirius

Un haz de luz, y lo que parecían cientos de estrellas azules comenzaron a tomar forma. Finalmente los tres bajamos nuestras varitas; en el centro del círculo estaban James y Lily.

-Harry, -dije yo, -Creo que reconoces a este ciervo, ¿no?

Harry estaba sumamente sorprendido.

-¿Profesora Evans? –preguntó Hermione.

Lily volteó a verme interrogativamente.

-¡Oh! es cierto, -admití yo con una risita, -se me había olvidado, -saqué mi varita y le apunté, -¡Finite incantatem!

El cabello de Lily se tornó de un castaño claro, y sus ojos volvieron a ser verde esmeralda. James, aún con su forma de ciervo, volteó a verme; Cedric, Laura y Lily también me miraron. Yo asentí. Laura y Cedric se hicieron a un lado lentamente. Lily retrocedió un par de pasos. Yo misma di unos pasos hacia atrás, para darle espacio a James. James se transfiguró, y volvió a tomar su forma humana.

Al llegar a este punto Harry se quedó con la boca abierta; Hermione, aferrada a Harry, ahogó un grito; Sirius parpadeó varias veces, como tratando de asegurarse de que lo que veía no era una ilusión.

-No es una ilusión, -dije yo, -Es real, son ellos.

-¡¡Lily y James Potter!! –gritó Sirius finalmente.

James asintió a la vez que abrazaba a Lily.

-Harry... –murmuró Hermione con un hilo de voz

-Son mis padres, -dijo Harry

-Si hijo, -dijo Lily, -Somos nosotros.

Sirius seguía mirando a Lily y James, después a Laura, y a Cedric, sin poder creerlo.

James se volteó a verlo.

-Canuto amigo mío, -dijo James, -No has cambiado nada.

-Cornamenta...-murmuró Sirius

-Ese soy yo, -dijo James con una sonrisa.

-No lo puedo creer... –murmuró Hermione al borde del colapso. -No puede ser.

-Pues créanlo, -dijo Cedric

-Porque así es, -completó Laura

-¿C...C...Có...Cómo...? –tartamudeó Harry en medio de todo el shock.

-Gracias a ella, -dijo James mirándome.

Todos voltearon a verme, esperando una respuesta.

-Bien, -dije yo con un suspiro, -Es hora de que sepan toda la verdad.