Capítulo 9: A corazón abierto

"... me das asco Shaka", fueron las palabras de Ikki que resonaron en la mente del caballero de Virgo. Completamente devastado se levantó y volvió a su habitación, lugar del cual no debió haber salido nunca. Ya no tenia apetito, y no importaba. Sólo deseaba recostarse en su cama y no despertar nunca más. ¿Cómo pudo enterarse? ¿Acaso los había visto? Que más daba, ya todo estaba perdido. Sentía culpa, ahora más que nunca. Pero era injusto, pues el nunca haría algo así, no conscientemente. Lentamente subió las escaleras, volviendo tras sus pasos con la mirada perdida. "No voy a llorar, no voy a llorar", - se decía con fuerza -. En el fondo era orgulloso, y no quería que nadie lo viera así. No podía darse el lujo de perder esa aura de paz y tranquilidad llena de misticismo que tanto lo caracterizaba, no podía convertirse en alguien normal. Estaba por abrir la puerta de su habitación cuando le llama la atención la conversación que sostenían algunos de los caballeros a la vuelta del pasillo, se detuvo a escuchar.

- Una pregunta, ¿Alguien sabe quién provocó tanto alboroto esta mañana? - preguntó Dohko mientras bostezaba -

- No sabes lo que te perdiste Dohko, algo muy gracioso - Dohko miraba a Milo con curiosidad -

- ¿Y que pasó? - preguntó Aioria quien se agregaba a la conversación -, pues yo escuché muchos gritos.

- Al parecer, al menos eso creo, que Shun encontró a Hyoga en la cama con Ikki y el chico se puso furioso - riéndose -, no se como fue la cosa pero Ikki se puso bravo, le gritó de todo a Hyoga.

- Ahhhh, pelea de pareja, ya comprendo - comentó Dohko -

- Y después Hyoga fue a rogarle a Shun pero éste se puso peor que su hermano, es más fiero que Ikki, se los aseguro.

- ¿Más fiero que Ikki? Bromeas - dijo Aioria -

- Les juro que sí - contestó Milo matándose de la risa -.

Shaka entró a su cuarto sin dar crédito a lo que acababa de oír. "¿Ikki pasó la noche con Hyoga? No puede ser", - pensó Shaka -. De golpe todo ese sentimiento de dolor y culpa se transformó en ira y odio, ¡El también lo había engañado!. "¡Que basura! Es una basura...", - se repetía constantemente en su cabeza -. ¿Con qué derecho le reclamaba si en también hizo exactamente lo mismo?. Shaka tenia ganas de salir y golpearlo, se lo merecía. ¡¿Con qué derecho lo juzgaba?! ¡¿Quién demonios se creía que era?!.

- ¿Por qué? ¿Por qué justo ahora que me había enamorado de él? - casi susurrando mientras las lágrimas salían de sus ojos -

No era posible que Shura tuviera razón, no iba a reconocerlo tan fácilmente. ¿Pero por qué era tan terco DeathMask? ¿Si él mismo era el que estaba prácticamente encima del caballero de Piscis?. "¿Enamorarme? ¿Yo? Ni loco", era lo que siempre le decía a Shura. Que gran mentira, pues nadie estaba exento al amor. Afrodita no solo era bello, era extremadamente hermoso. Tenia una gracia y una chispa que lo hacían único, y siempre lograba sacarle una sonrisa al gruñón de DeathMask. A sus ojos quizá le parecía algo delicado y tímido, quizá por ello lo molestaba. En realidad nunca supo como tratarlo y DeathMask siempre fue muy brusco con todos; muy pocos caballeros sabían que detrás de él había una buena persona - entre ellos Shura -. Muchas veces el italiano se sintió culpable por tratar mal sin querer a Afrodita, pero nunca le había importado demasiado. Ahora todo era distinto, después de darse una oportunidad y empezar a tratarlo más se dio cuenta de muchas cosas, el caballero de la última casa era fascinante. No le quedó más remedio que reconocerlo: se había enamorado perdidamente de Afrodita. Cada vez que lo miraba el se ponía nervioso y se sonrojaba, y ni decir de las veces que se quedaba observándolo sin que se diera cuenta. Que fácil era perderse viendo el bello rostro de Afrodita. En cierta manera eso le molestaba, odiaba estar atado a alguien; pero a la vez se moría de ganas de abrazarlo y besarlo. Toda esa confusa mezcla de sentimientos contradictorias lo estaba cansando, debía decidir que hacer: enfrentarlos u olvidarse de ellos.

Le parecía ridículo imaginarse a él mismo declarándosele a Afrodita, pero debía enfrentar sus sentimientos sea como sea. ¿Pero cómo? El no era nada romántico, es más, esas cursilerías le revolvían el estómago. En todo eso pensaba mientras caminaba junto al caballero de Piscis por la playa. Como demonios había ido a parar allí con él era un misterio. Sólo recordaba haberle mencionado la idea de ir a almorzar algo, dado que ese día todos se levantaron a cualquier hora. Ambos terminaron almorzando a las tres de la tarde en el centro comercial, y luego sus pasos los llevaron hasta aquel lugar. La tarde caía y el sol estaba por ponerse. Afrodita insistió en quedarse a observar la puesta del sol desde la playa, por arrastre, DeathMask lo acompañó y se sentó junto a él sobre la arena a metros de la orilla. El cielo sin nubes matizaba de dorado a rojizo, era hermoso debía reconocerlo. La brisa estaba algo fresca y se sentía más porque estaban quietos, cosa que provocó que Afrodita se estremeciera un poco. No supo exactamente porque pero instintivamente DeathMask abrazó a Afrodita y lo atrajo hacia sí. El caballero de Piscis no dijo nada, y DeathMask tampoco. Era incómodo pero a la vez era como si estuviera esperando la oportunidad, el momento justo para hacerlo. Tenía la necesidad de abrazarlo, su mente era una terrible contradicción de acciones y pensamientos. Al menos Afrodita no se separó de él, lo cual significaba que... ¿Qué significaba?. Eso era lo que se preguntaba mientras ambos observaban como el sol caía mientras aparecían tímidamente las primeras estrellas del cielo. En un momento ambos se miran sin decirse nada, Afrodita estaba muy sonrojado y sus ojos denotaban sorpresa. DeathMask por su parte estaba paralizado, se había jugado y no podía echarse atrás. "¿Y ahora que hago?", - se preguntaba -. No quería equivocarse, pero tampoco echar a perder la situación. Aun no caía, no comprendía como pudo enamorarse. Después de todo Shura tenía razón. Sin dejar de mirar al caballero poco a poco fue acercándose más y más, y como si fuera empujado por algo o alguien lo besó.

"¡Me está besando!", - pensaba Afrodita mientras sentía los labios de DeathMask -. No lo podía creer, y aunque albergaba secretas esperanzas en realidad no lo esperaba. En ese instante recordó las palabras que Shura le dirigió días atrás, "Entonces si tenía esperanza...", - se dijo -. Era hermosa la sensación de ser abrazado por quien tanto amaba, había tanta pasión y ternura en ese beso...

Lentamente se separaron, el corazón del italiano latía apresuradamente y sus mejillas se tiñeron de un rojo carmín. Afrodita lo miraba con ternura pero sin decir nada, como si tuviese miedo de romper la magia del momento. El sol se había ido, tan solo quedaba un rastro de su luz en el horizonte, la única luz era la de las titilantes estrellas plateadas en la noche clara. De pronto Afrodita siente como DeathMask lo abraza y lo atrae hacia él.

- Te amo - dijo DeathMask susurrándole al oído -

El caballero de Piscis no pudo contener las lágrimas, no dijo nada, pero no fue necesario pues luego de escuchar esas tiernas palabras abrazó más fuerte a DeathMask. El italiano sonrió, su amor era correspondido.

Ikki regresó ya bien entrada la tarde. Caminar le ayudaba a distraerse, además debía hacer algunas cosas para la fundación, a pedido de Saori. Generalmente siempre se escapaba cuando la mujer le pedía ayuda para algo, pero esta vez aceptó pues quería distraerse. Trató de no pensar en Shaka, lo que le preocupaba en ese momento era su hermano Shun. Después de lo ocurrido esa mañana no había tenido oportunidad de hablar con el y aclarar las cosas. Encuentra a Shun en su alcoba, toca la puerta y espera que le abra.

- Ikki - abre Shun la puerta sin levantar la mirada -, pasa por favor.

Era obvio, su hermano estaba muy mal. Ni bien saliera de allí mataría a Hyoga. Había estado llorando hasta recién pues se le notaban los ojos rojos e hinchados. Verlo así le apenó mucho, tenía demasiadas cosas que hablar con él. En cierta manera Ikki se sentía culpable, si bien siempre protegió a su hermano nunca fue muy comunicativo con el.

- Shun - sentándose en la cama algo revuelta -, dime que pasó exactamente entre tu y Hyoga.

Shun tardó en contestar, las palabras no le salían fácilmente. Nunca pensó en decirle a su hermano lo que sentía por el ruso y menos ahora, pero dada las circunstancias era hora de sincerarse con su hermano.

- Ikki, yo... Yo estoy enamorado de Hyoga - algunas lágrimas volvían a salir de sus ojos -

Ikki se sorprendió de la sinceridad y franqueza de las palabras de su hermano, no lo esperaba realmente pero ya se lo imaginaba.

- ¿Por que nunca me dijiste nada Shun? - le preguntaba con voz tranquilizadora -

El joven Andrómeda se esperaba una reacción distinta por parte de su hermano mayor pues siempre creyó que nunca aceptaría una relación así.

- Pues... - desviando la mirada - Como estaba contigo... No quería interferir.

- Comprendo, y entiendo tu reacción. Pero me hubiese gustado que me lo hubieras dicho antes. Entre él y yo jamás hubo amor Shun, si me lo hubieras dicho...

- No Ikki, no era correcto - interrumpiéndolo -, además tu te veías tan feliz que pensé... - secándose las lágrimas - No quería meterme entre ustedes, así que me guardé mis sentimientos.

Ikki sonrió, definitivamente Shun era la persona más noble que había conocido en su vida.

- Ahora bien, entonces, ¿Qué pasó entre ustedes?

- Hyoga me dijo que ustedes habían roto pues te habías enamorado de alguien más - dijo sin notar la expresión de dolor en los ojos de su hermano al decir aquello -, y me dijo que... ¡Me dijo que me amaba! - sollozando - ¡Y yo le creí!

Tras escuchar eso a Ikki le empezaron a cerrar algunas cosas. Sabia que en el corazón de Hyoga había algo, pero nunca supo que. Ahora lo entendía.

- Pues creo que es hora de aclarar algunas cosas, y creo ser yo el culpable de algunas - dijo Ikki -

Shun levantó la mirada, expectante.

- Es cierto que hasta hace poco Hyoga y yo estabamos juntos, pero no éramos más que amantes, nada más. El nunca me amó Shun - con franqueza -, ni yo a él. Conozco a Hyoga muy bien y no es mala persona, es cierto que casi lo ahorco hoy... - un atisbo de sonrisa asomó por sus labios -. Bueno, no es el punto. Sabes como me pongo cuando alguien quiere hacerte daño - al ver la mirada de reproche de Shun - El hecho es que Hyoga no te mintió, ya no estamos más juntos.

- ¿Entonces? - preguntó con una expresión de confusión en su rostro -

- Anoche estabamos completamente borrachos y yo... - sin saber como explicarle - Bueno, terminamos en la cama.

Esas palabras tan directas de su hermano le causaron un gran dolor al joven. Al darse cuenta de ello, Ikki no tuvo más remedio que contarle toda la historia.

- Pero te aclaro que fue mi culpa, no suya. Conozco muy bien a Hyoga, puede que beba y que no le haga nada, pero cuando bebe demasiado luego no recuerda las cosas que hace.

- No te entiendo Ikki - le dijo Shun -

- Déjame terminar; ¿Te contó Hyoga de quien me enamoré? - poniendo una expresión triste -

- No, no me lo dijo. Me gustaría escucharlo de ti.

- Pues lamentablemente me enamoré de Shaka - bajando la mirada -

- ¿Lamentablemente? - dándose cuenta de que las cosas no estaban muy bien -

- Si, y cuando me di cuenta de ello le dije a Hyoga. Habíamos hecho una promesa: el primero que se enamorara de alguien lo diría, y así dejaríamos de estar juntos, cada uno estaría libre para seguir su camino. Yo cumplí con ella y le dije, y a partir de allí tan solo seríamos amigos. Pero...

- Ikki, pasó algo malo, ¿No? Lo leo en tu mirada - acercándose y abrazando a su hermano -

- Pasaron muchas cosas... A resumidas cuentas Shaka me dijo que me amaba, pero yo estaba dolido pues lo encontré besándose con Saga.

- ¿Saga? - preguntó Shun extrañado -

- Si, sus palabras me parecieron sinceras al principio. Cuando decidí que era hora de aclarar nuevamente las cosas, anoche exactamente cuando regreso, me dirijo hacia la habitación de Shaka... - la voz de Ikki se quebraba - Y allí lo veo haciendo el amor no solo con Saga, sino con Kanon también.

- ¡Hermano! - abrazando con más fuerza a Ikki -

A Shun le dolía en el alma lo que le pasaba a su hermano, lo quería demasiado y no pensaba permitir que nadie se burlara de él.

- Por eso yo terminé desquitándome con la bebida anoche y terminé borracho. Así fue como de venganza quizá, aunque ahora me pregunto contra que exactamente, me terminé llevando a Hyoga, que estaba peor que yo.

- Ikki, no estuvo bien eso. El alcohol no te ayudará a olvidar - reprochándole pero sin dejar de mirarlo dulcemente -

- Ahora entiendo después de todo, creo que actué mal con Hyoga. Le debo una disculpa, ¿Sabes algo? - sonriendo -, creo que ese pato si te ama Shun.

- Pero...

- Y que siempre te quiso, pero tenia miedo de mi reacción, que tonto. Ahora lo entiendo. Shun - levantándose para irse -, dale una oportunidad, ¿Si?

Shun le sonrió, si su hermano se lo decía era por algo.

- Ikki, gracias.

- Gracias a ti Shun - abriendo la puerta -

- Ikki, ¿Y tu que harás? - sintiendo pena por su hermano -

- ¿Yo? - encogiéndose de hombros -, ¿Qué más da? Ya le dije todo lo que tenía que decirle.

Tras esa últimas palabras Ikki deja el cuarto de su hermano; Shun lo observa hasta que desaparece sin saber que hacer por él.

Al principio se sintió algo incómodo con Mu, no porque le cayera mal, al contrario. El tema es que tenia un gran cargo de conciencia por haber estado con su ex pareja. Dudaba si Mu sabía algo sobre ello, pero ni loco se lo preguntaba directamente, no quería quedar mal con él. Recién logró disfrutar su compañía cuando pudo dejar de lado - al menos por un rato - sus pensamientos sobre Shaka. Ellos habían sido siempre buenos amigos, pero desde que el caballero de la primera casa se puso de novio con el rubio la relación no fue la misma, ambos se distanciaron un poco. Al ver la alegre sonrisa del caballero le recordó que tiempo atrás - antes de estar con Shaka -, el había estado enamorado de Mu, pero jamás tuvo el coraje de confesar aquellos sentimientos. En vez de lamentarse prefirió pensar que era algo platónico y pasajero. El tiempo pasó y se olvido de aquello, pero ahora esos recuerdos le volvían y lo hicieron pensar. Irónicamente culpó a su hermano de ser como es cuando el también actuó igual que él, estuvo con Shaka sólo porque le atraía, pero nada más. Ahora comprendía que lo que sintió por Shaka no se comparaba con lo que había sentido por el caballero de Aries en aquel momento. En lo profundo de su corazón lamentó no haber sido valiente aquella vez y decirle lo que sentía a Mu, ahora éste estaba libre otra vez... ¿Volverían a ser las cosas como antes?. "Que extraño, quizá el tiempo me esté dando una nueva oportunidad", - pensó el caballero de Géminis -.

Mu buscaba su oportunidad, quería recuperar aquel tiempo que ambos pasaban juntos. Tuvo que reconocer que Saga le volvía a gustar, tal como antes de enamorarse de Shaka. "...Y los dos son tan distintos...", - pensó mientras caminaban por el parque -. Mu no quería estar solo, en cierto sentido extrañaba a Shaka pues con él había pasado agradables momentos, pero se resignó a que todo aquello quedara en el pasado y aceptando la decisión del rubio. ¿Saga se fijaría en él? Por razones obvias lo dudaba, aun así tenía que luchar por él mismo. Entonces, ¿Cómo daría el primer paso?. Esa sería la gran cuestión; desde ese mismo instante el sólo se preocuparía por su felicidad.

Ambos volvían caminando a la casa, la noche ya había caído. Mu notó que Saga no le hablaba desde casi una hora, su mirada estaba perdida y parecía nervioso por algo.

- Oye Saga, ¿Te encuentras bien? - algo preocupado -

Saga se detiene y mira al caballero, ¿Qué le iba a contestar?, ¿Cómo le decía que su corazón era un caos de sentimientos?. No entendía por qué su corazón era tan cambiante, hasta ayer estaba detrás de Shaka y hoy se interesaba por Mu, ¿Por qué le sucedía aquello? ¿Y si ese preciso instante era el momento oportuno para hacer algo?. Y sin saber por que, al segundo siguiente Saga hizo lo que debería haber hecho mucho tiempo atrás: toma el rostro de Mu y lo besa. El caballero de Aries se sorprende ante tal reacción, disfruta de los labios de Saga pero no comprende porque lo besó. ¿Sentirá lo mismo que él?. Eso le parecía totalmente imposible, demasiada casualidad. ¿Estaría jugando con él?. Saga tenía sus cosas pero no era una mala persona, aunque el hecho de haber estado él con Shaka la noche anterior no le jugaba a favor.

- ¿Estás jugando conmigo Saga? - pregunta Mu al separarse del caballero de Géminis -

Saga observa los verdes ojos del caballero, no había enojo en su mirada.

- Yo solo... - sin saber como expresarse -, sólo hice algo que debería haber hecho mucho tiempo atrás. Discúlpame - retomando la caminata hasta la mansión -

"¿Algo que debió hacer tiempo atrás?", - se preguntaba Mu -. Seguía sin entender su reacción, ¿Será que...?.

- ¡Espera! - deteniendo a Saga del brazo -, dime... dime por favor por que lo hiciste.

- Que tonto soy, no entiendo porque perseguía a Shaka cuando estabas tu - sonriéndole a Mu -. ¿Sabes? Hoy, al verte sonreír recordé que hace tiempo yo te amé.

Mu se sonrojó, ¿Acaso Saga estuvo enamorado de él? ¿Cómo no se dio cuenta? No podía creer lo que escuchaba, se quedó absorto mirando el rostro del caballero. Su mirada era triste y melancólica.

- ¿Por qué nunca me dijiste nada Saga? - preguntó Mu -

- Pues... - mirando los ojos verdes del caballero de la primera casa - Yo... nunca tuve la esperanza de que me amaras - sonrojándose -

- Eres un tonto - sonriendo - Yo también te amaba Saga.

Saga abrió los ojos de sorpresa, esa sí que era toda una noticia.

- Y yo tampoco me animé a decirte nada - prosiguió Mu -, yo también fui un tonto. Si hubiéramos sido sinceros con nuestros sentimientos...

- Las cosas hubieran sido distintas - continuó el caballero de Géminis -

- Exacto - asintió Mu -

- ¿Aun tengo una oportunidad Mu? - esperanzado -

- Que el tiempo decida, ¿De acuerdo?

Saga quedó más tranquilo; que Mu le dijera que sí hubiera sido demasiada casualidad, de todas maneras se contentó al saber que quizá el destino le devuelva el tiempo perdido. Con un poco más de tranquilidad en sus corazones ambos regresaron a la mansión llegando justo para la cena.

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¡Hola a todos! Ante todo pido disculpas por la demora. Resulta que estuve rindiendo un final y me fue imposible conectarme; aun así, dado que me fue mal tendré que rendir el 11 de agosto (¡deséenme suerte!). Espero que éste capítulo les haya gustado, no tuvo tanta emoción como el anterior pero sirvió para aclarar algunas cosas. Si quieren emoción esperen al próximo (que está casi listo), que según creo será el último. En realidad pensaba en hacer el final de una, pero me estaba quedando ya muy largo así que preferí cortarlo en dos. Desde ya agradezco los reviews que tan amablemente me dejaron, ahora procedo a contestarlos:

Nebyura: ¡Hola! Al parecer esa frase de Ikki surtió el efecto que esperaba, pobre Shaka, Ikki puede ser muy frio si lo desea. Tal como dices Kanon no tiene remordimientos de conciencia, aunque Saga se ha dado cuenta de que no estuvieron muy bien. No te imaginas la que se viene en el próximo capítulo, y con respecto a Shun y Hyoga, las cosas se arreglarán, no te preocupes. Después de todo Ikki no irá a matar al ruso (aunque sería divertido ver eso). En fin, gracias por tu review y muchos besos.

Dark Lady Iria: ¡Amiga! Gracias por tu review. Imaginarme esa escena entre Ikki y Shaka me rompió el corazón a mi también (masoquista XDDDD), pero quería darle más drama y hacerlo así más emocionante, creo que logré mi cometido XDDDD. Desde ya vuelvo a agradecerte por esta maravillosa idea que me diste, ¡Besos!

Luna Wood: ¡Hoooola! Pues Hyoga sin tener la culpa (o quizá un poquito) esta sufriendo, pero no te preocupes, todo se arreglará. Al menos Ikki entendió que ahorcarlo no es necesario XDDDDD (me encanta imaginarme su arranque de celos). Con respecto a Mu, pues bien, quiere empezar de nuevo y tiene en mente a Saga. Aun no se bien que hacer con ellos (acepto ideas). Muchas gracias por tu review, ¡Suerte!

Reina Oscura: ¡Hola! Me alegro que te este gustando mi historia, y desde ya gracias por tomarte la molestia de dejar review. Y no te preocupes, yo soy fanatica de los finales felices así que no permitiré que Shun sufra tanto. ¡Muchos besos!

Pandora Hiwatari: ¡Amiga! pues me alegro que te haya gustado el lio que se armo entre esos dos.Para mi son una pareja natural... me estan gustando mucho como se ven. Gracias por el review, ¡Nos leemos!

Angel of Gemini: Gracias por tomarte la molestia de leer el fic... Y disculpa la tardanza, estuve con finales y arggggggg estoy super cansada. hacia tiempo que tenia el capítulo listo pero fue imposible subirlo. Cpn respecto a la historia hasta a mi me dolió el golpe que sufrió Shaka, pero las cosas no van a quedar asi, ya estoy terminando el fic y ataré los cabos sueltos. Bueno, me despido de ti, cuentame luego que te pareció. ¡Besos!

MABY-CHAN: ¡Amiga! Gracias por leer, me alegro que te haya gustado. ¿Y a tus amigos que les parece? Tardé en subir pero creo que valió la pena. Claro que seguiré escriendo, siempre que me de el tiempo. Estuve sin tiempo por más de una semana. Bueno, estaré leyendo tus trabajos, ¡Besos y gracias!