Capitulo IV
El Engaño

En las oscuras cavernas del inmenso castillo negro, un par de soldados se encaminaban descendiendo por una larga escalera de caracol, llegando por fin al húmedo suelo de las catacumbas. Avanzaban cautelosamente alumbrando tenuemente con las antorchas las blancas telarañas que brillaban en las paredes de la caverna, dejando atrás los largos muros formados por esqueletos apilados, hasta dar con una oxidada puerta en el final de la cripta, donde el aire era tan viciado que apenas sus antorchas alumbraban.

"¡¡hey levántate, el rey desea verte!!" gritó tocando fuertemente la puerta oxidada. No hubo respuesta. "¡¡que no me escuchaste!!" el soldado abrió la ventanilla de la puerta, la oscuridad no dejaba ver nada pero pudo vislumbrar vagamente una silueta inmóvil recostada en el suelo.

"tal vez ya se murió" dijo el otro soldado tratando de alumbrar el interior de la con una antorcha.

"no digas tonterías, solo ha llevado ahí dos semanas" dijo abriendo la puerta, entró cautelosamente y empezó a mover el cuerpo con su lanza.

"te lo dije, esta bien muerto"

"tal vez tengas razón.." dijo dándose la vuelta. Instante en que la figura en el suelo abrió un ojo que cerró cuando el soldado se volvió nuevamente. "ayúdame a sacarlo" exclamó agachándose para sujetar el cuerpo, dejando su lanza recostada contra la pared.

"¡oh no! ¿y si tiene la peste? Ya sabes .... esa enfermedad puede matarte en días"

"¡ya cállate y ayúdame! Pesa mucho para ser tan joven" exclamó sujetando sus brazos.

El otro soldado dudó unos instantes, al final dejó su lanza en la pared y sujetó las piernas del cuerpo. En ese instante le dio una patada al soldado mandándolo contra la pared.

"¡que demon.!" el prisionero golpeó al otro en las costillas, luego le dio una fuerte patada en la cabeza dejándolo inconsciente en el suelo.

"¡quieto!" el otro soldado se había recuperado y había agarrado una de las lanzas.

"con que quieres jugar, bien por mi" dijo el prisionero sujetando la otra lanza y girándola hábilmente. Ambos se miraron fijamente hasta que el soldado dio el primer movimiento atacando con la lanza, el prisionero la esquivó fácilmente pero esta había desgarrado la túnica que tapaba su cabeza revelando unos ojos violáceos y una larga trenza.

"es mi turno" dijo Duo sonriente, se acercó rápidamente saltó hacia un lado burlando al soldado, luego se afincó en la pared con el pié derecho para luego dar una vuelta en el aire y golpear fuertemente en la cabeza al soldado dejándolo inconsciente, esto ocurrió en cuestión de segundos.

"no puedo creer que hallan caído en un truco tan viejo" se dijo terminado de vestirse con la armadura de los soldados y saliendo de la celda, dejando a los mismo encerrados dentro.

En otro lugar, más allá de los límites oscuros, otras personas estaban en un terrible problema..

"¡¡¿COMO SUCEDIÓ ESTO?!!" el rey Milliardo estaba furioso caminado de un lado a otro de la sala real.

"nosotros tampoco lo sabemos, apenas nos acabamos de enterar" le dijo Noin tratando de calmarlo.

"¡¡ESTO ES ALGO IMPERDONABLE ¿COMO PUDO DESAPARESER?!!" a este punto ya nadie podría calmarlo. "¡¿DONDE ESTA EL GENERAL!"

"¿me llamó majestad?" exclamó Quatre arrodillándose frente a él.

"¡TU, QUIERO UNA EXPLICACIÓN AHORA, EXPLICAME COMO FUE POSIBLE QUE ALGUIEN RAPTARA A LA PRINCESA EN NUESTRAS PROPIAS NARICES!"

"eso aún lo estamos investigando mi señor, le prometo que no descansaremos hasta encontrarla"

"eso espero, por tu bien" murmuró el rey.

"cariño, tranquilízate, estoy segura de que todo esto es un mal entendido" dijo Noin abrazándolo por la espalda.

"tal vez...pero no me convence, algo anda mal" dijo él con tono preocupado acariciando las manos de su esposa.

"disculpe la interrupción altezas, pero creo saber que sucedió" dijo Dorothy apareciendo en escena.

"explícate consejera" exclamó el rey.

"tengo mis sospechas de que el reino de la oscuridad ha raptado a la princesa"

"¡pero que cosas estas diciendo, hermana, tenemos un acuerdo de tregua con ellos!"

"exactamente, pienso que aprovecharon esto para que no sospecháramos de ellos, recuerden que son muy traicioneros"

"pero."

"además, anoche vi unas siluetas partir del palacio, creí que eran solo un par de guardias, pero ahora me doy cuenta de la cruel realidad" dijo aparentando un tono entristecido.

"pues, ahora que lo mencionas, esa noche recuerdo que las encontré en los pasillos del palacio, parecían algo nerviosas, pero todo estaba muy oscuro además que no era la primera vez que las veía caminando por los pasillos a la mitad de la noche"

"¿dos personas?" preguntó Dorothy sonriente.

"si.si mal no recuerdo eran Hilde y Relena"

"¡que más pruebas se necesitan! Estoy segura de que Hilde se alió con el otro reino y la entregó"

"¡estas insinuando que mi hermana es una traidora!" exclamó Noin enfadada.

"no su majestad, solo digo que tal vez pudo ser ella, no lo estoy asegurando" dijo haciendo una pequeña reverencia a modo de disculpa.

"mi hermana no es una traidora, moriría antes de traicionar a la corona, además ella quiere a Relena como una hermana" dijo ella más tranquila.

"de seguro Hilde la quiso proteger y como resultado ambas fueron capturadas" concluyó Quatre.

"¡ya he oído suficiente!" dijo el rey levantando la voz, todos guardaron silencio al instante.

"La consejera tiene razón, ese reino siempre ha acarreado problemas y ahora quiere que nos demos por vencidos secuestrando a nuestra amada princesa" dijo él apretando los puños.

"pero Zechc.."

"¡general, que comiencen los entrenamientos, busquen a todo joven capas de luchar, que fabriquen nuevas armas y que limpien las armaduras, nos prepararemos para un enfrentamiento!" ordenó Milliardo, Quatre se arrodilló antes de salir de la sala.

"¡Zechc espera! No te precipites, no estas pensando con claridad"

"no Noin, ahora tengo todo claro, desde el principio fue una falsa paz y el rapto de Relena fue la gota que derramó el vaso, no los perdonaré si le han hecho daño..no los perdonaré" dicho esto se dirigió con paso firme a la salida pero antes se detuvo sin darse la vuelta "debo anunciar esto ante mi pueblo, consejera reunelos en la plaza real" exclamó antes de salir.

"oh Zechc."

"buuuueno, con su permiso majestad, tengo que preparar todo" exclamó Dorothy haciendo una leve reverencia antes de irse.

`ahora que pasará, de esto no puede resultar nada bueno, Relena, estoy segura que si estuvieras aquí sabrías exactamente que decir en este momento´ pensó la reina mirando el cielo por una ventana por la cual resbalaban unas gotas de agua dando indicios de que sería una noche fría y lluviosa.

En los incontables pasillos de la fortaleza de las sombras algo tenía muy ajetreados a los soldados.

"¡muevansé, el prisionero a escapado, muevansé!" Los soldados corrían de un lado a otro buscando afanosamente.

"valla, se percatan con rapidez" murmuró Duo saliendo de detrás de una armadura bajándose un poco el casco para que no le vieran el rostro.

"¡hey tu!" Duo se detuvo en seco mientras una gota de sudor rodaba por su mejilla.

"¿me esta hablando a mi?" preguntó Duo falseando su voz sin darse la vuelta.

"no, le estoy hablando a la pared ¡claro que a ti estupido! ¿Qué estas haciendo por aquí? Este nivel ya lo revisamos" dijo el soldado acercándose a Duo.

"bu..bueno, es que..eeeh..me mandaron a revisarlo de nuevo por si acaso" dijo Duo aparentando no estar nervioso y falseando su voz.

"¿así, y quien te ordenó eso?" le preguntó el soldado a sus espaldas.

"pues fue..¿la general Lady Une?" dijo mientras hacia plegarias mentalmente.

El soldado se le quedó mirando estrechando los ojos.

"¡lo hubieras dicho antes, puedes proseguir!" le dijo el soldado dándole una palmadita en la espalda antes de bajar por una escaleras.

` ups, por poco y no la cuento´ pensó Duo entrando por una puerta. Al rato salió, no sin antes mirar a ambos lados del pasillo, usaba la misma ropa de general pero se había cubierto con una túnica negra que le tapaba la cabeza y que le daba un camuflaje perfecto para las sombras.

"¡rápido, no debe escapar!" exclamaron unos soldados corriendo por unos de los patios del castillo. Duo salió de entre las sombras surcando furtivamente entre las estatuas y matorrales hasta llegar a las caballerizas.

"silencio, ¿quieres que nos descubran?" le murmuró al oído a un gran caballo azabache mientras lo montaba "ahora vamos, paso a pasito"

"¡¡ahí esta, rápido a él!!" gritó un soldado a un grupo de jinetes que salieron a la carrera hacia donde se encontraba él.

"lo que me faltaba...¡¡corre caballito!!" dicho esto salieron rápidamente seguidos muy de cerca de los soldados, esquivaron varias estatuas, saltaron diversos matorrales pero no los perdían, en eso los soldados le estaban ganando terreno, pero Duo era más experimentado que ellos y a bases de patadas y golpes en plena cara, los lograba tumbar de los oscuros corceles. "¡perdedores!" gritó sonriente mirando hacia atrás.

"¡suban el puente!" gritó un soldado.

"¡si se puede, si se puede, si se puede!" murmuraba Duo viendo como el puente subía más y más "iiiijaaaaa" gritó cuando el caballo saltó desde el puente en movimiento hasta llegar milagrosamente a la otra orilla "jajajaja, eso les pasa por meterse con el dios de la muerte" dijo riéndose triunfal hasta que sintió que una flecha le pasaba rozando su mejilla derecha dejándole un pequeñísimo corte "¡¡ahhhh mi hermoso rostro!!"

"¡arqueros, apunten!"

" esto no se ve nada bien ¡vámonos!"

"¡disparen!" la lluvia de flechas caían hasta clavarse en el suelo pero afortunadamente el jinete ya se encontraba lejos de su alcance.

"general, si lo desea enviaremos a los cazadores nocturnos" dijo un soldado saludando militarmente.

"no te preocupes, déjalo que se valla, solo era un estorbo" dijo Lady Une viendo como Duo se perdía en la densa neblina "ojos de gato ¿estas ahí?"

"aquí estoy, general" unos ojos muy claros brillaron entre las sombras.

"¿Cómo van las cosas?"

"todo esta perfectamente, además."

"¿además?"

"creo que ha pasado algo que en verdad le interesará"

"te escucho.."

Mientras una gran reunión se concretaba en el reino luminoso..

"reino de la luz, los he reunido con la intención de decirles que nuestra princesa Relena ha sido secuestrada" Dijo Milliardo con un tono mezclado entre enfado y preocupación.

Inmediatamente las personas empezaron a murmurar y arremolinarse.

"¡escuchen! Desde hoy este reino ha dejado de ser pacífico, todos los hombres y mujeres que tengan la edad de quince años en adelante serán ahora mismos reclutados y entrenados, desde hoy pelearemos por nuestra princesa y por la paz total"

"¡pelearemos!"

"¡no les perdonaremos su traición!"

"¡abajo el reino oscuro!"

"excelente discurso majestad" dijo Dorothy cuando este salía del balcón del palacio.

"no estoy de humor para tus halagos consejera" exclamó el rey pasándole por un lado.

"entiendo, mi señor" dijo sonriente "Quatre, necesito que me digas todo lo que el rey te mande ¿esta claro?"

"no hay problema ¿pero, para que quieres saber?"

"ya lo sabrás..a su tiempo" exclamó ella mientras le daba la espalda y se adentraba por los pasillos.

En algún lugar del bosque, una sombra se filtraba entre los enorme árboles dando fuertes golpes de cascos, hasta llegar a un claro en el cual yacían restos de una batalla.

"definitivamente, este es el lugar" se dijo Duo bajando del corcel y mirando una bandera de su reino toda rasgada. Caminó entre los cuerpos y espadas, buscando algún indicio que le sirviera de pista. "mmmm, que tenemos aquí" murmuró viendo una gran mancha de sangre seca, lugar en el que yacía antes un cuerpo, a su alrededor unas pisadas que no concordaban con las pesadas botas de metal de los soldados y un poco más allá las marcas de una carreta en dirección desconocida. Duo montó de nuevo y empezó a seguir las marcas hasta llegar a un pequeño poblado, al llegar las personas al verlo cerraban las ventanas y las puertas, cargaban a sus hijos y se escondían así fuera dentro de los establos.

"¿Qué les pasa a esta gente?" se preguntó algo extrañado.

"¡largate forastero!" gritaron unos hombres apareciendo con algunas herramientas de granja en las manos.

"hey, hey, tómenlo con calma, solo estoy buscando a un amigo, es todo" les dijo sin desmontar.

"¡es mentira, vienes a destruir nuestras casas y a matarnos a todos!"

"ya les dije que solo estoy en busca de alguien"

"¡MENTIRA!"

"es que están sordos, busco a un joven de cabello castaño oscuro y de ojos azul cobalto, es de mirada muy fría, recto como una tabla, callado como tumba y más terco que una mula"

"¡cállate, apuesto que eres un ladrón!" dijo uno de los aldeanos amenazándolo con un filoso rastrillo.

"¡esperen un momento!" gritó una chica de cómo catorce años de edad saliendo de una casa empezando a correr a donde estaba Duo "hace dos semanas encontramos a un joven de su descripción en un valle que esta detrás de la colina"

"¡Lara, no le hables, es un intruso!" exclamó un aldeano acercándose al caballo.

"¡tu cállate, si no quieres que parta en dos!" le dijo Duo sacando su oz rápidamente dejándola solo a centímetros del cuello del hombre, esto hizo que retrocediera lentamente. "¿me decías?" dijo sonriéndole a la joven.

"como iba diciendo, ese chico estuvo aquí hace tiempo, pero desapareció de repente, fue como si la tierra se lo tragara"

"¿y por casualidad no sabes por donde se pudo haber ido?"

"muy posiblemente al bosque de Kaila"

"gracias, bella señorita, fuiste de gran ayuda" le dijo echándole una mirada muy a lo Duo haciendo que ella se sonrojara, inmediatamente partió rumbo al susodicho bosque.

Mizao: ese Trieze me da mala espina, es que no lo puedo ver ni en pintura ¬¬**

L .G: ¡a mi si me gusta Trieze!

Mizao: entre gustos y colores...

Filia: (CON UNOS POMPONES Y UNA FALDITA DE PORRISTA) ¡VAMOS DUO, VAMOS DUO, ERES MI CHICO, ERES MI HOMBRE, SIIIIIIII! ^o^

Mizao y L. G: (se ven en el fondo con una expresión trágica y agarradas de las manos) ¡donde esta Hee-chan! BUUUUAAAAAA.AAAAAA.

Filia: chicas..no tienen remedio -_-U ¡sigamos con la historia, que nos queda un buen trecho por delante! *_*