Capitulo V
El Justiciero
En las profundidades del bosque un par de figuras caminaban sin rumbo fijo.
"¡AAAAAHH!"
"¡QUE, QUE!"
"creo que vi una araña"
"¿eh? ¡¡CASI ME MATAS DEL SUSTO HILDE!!"
"perdón, perdón, pero..¡es que son tan horribles y peludas!" dijo mientras se estremecía. Relena solo se le quedó mirando mientras ella hablaba descontroladamente de las mil y una forma de que las arañas pueden matarte.
"es mejor que sigamos, pronto anochecerá"
"tienes razón" exclamó apresurándose a alcanzar a la princesa "¿sabes a donde nos dirigimos?"
"...no"
"ah..¡¡¿NO?!!"
"tranquila, a los alrededores del reino hay muchos poblados, estaremos bien" dijo Relena sonriendo. En ese momento muchas sombras las rodean.
"¿decías?" dijo Hilde sacando su arco colocándose en pose de batalla al igual que su amiga.
"vaya, vaya ¿Qué hacen unas indefensas señoritas como ustedes en este bosque?" dijo un hombre con tono malicioso.
"¿no saben que puede se muy peligroso?" dijo otro acercándoseles riéndose por lo bajo.
"¿y ahora? Son como diez contra dos" dijo Relena caminado hacia atrás hasta toparse con la espalda de su amiga.
"pelearemos, no hay otra forma"
"lindas señoritas ¿no les gustaría divertirse un rato con nosotros?" dijo uno de los hombres sacando un cuchillo y relamiéndose.
"asqueroso, son unos pervertidos" exclamó Hilde frunciendo el ceño.
"no quiero ni pensar en lo que nos podrían hacer"
"vamos, les gustara" dijo otro acercándoseles con un látigo.
"¡¡das un paso más y te juro que te agujero la cabezota!!" amenazó la dama real apuntando con su arma hacia el sujeto.
"uuui...así me gustan las mujeres" se burló.
"bien, a la cuenta de tres atacaremos ¿entendido?" le susurró Hilde a su amiga.
"de.de acuerdo" dijo Relena apretando con fuerza su báculo.
"no les dolerá..mucho" exclamó acercándoseles al igual que los demás hombres.
"bien, uno..dos..y."
"¡AAAAAAHHH!" de repente uno de los hombres cayó muerto a causa de una cortadura que dio desde su hombro hasta su cintura. Todos quedaron de piedra hasta que otro grito desgarrador los hizo reaccionar, viraron su cabeza hasta ver a uno de los hombres decapitado mientras su cuerpo caía pasadamente al suelo.
"¡¿Quién eres?!"
Un joven se encontraba de pié al lado del cadáver, con una katana que estaba cubierta de sangre en su mano derecha, era de étnico chino, de cabello negro azabache recogido en una pequeña coleta y ojos del mismo color que su cabello. Vestía ropa occidental de color negra con guantes y botas de metal.
"no les daré mi nombre a personas que no tienen honor, pero si tanto quieren saber soy un guerrero que lucha por la justicia" exclamó el joven mientras limpiaba su arma.
"maldito, te crees muy listo solo por haber acabado con dos de mis hombres ¡¡matéenlo!!"
En ese momento las chicas que estaban palarizadas del asombro sintieron como unas manos las jalaban hacia la arbolada.
**************
Duo ya había llegado al bosque de Kaila, empezó a galopar velozmente mirando a ambos lados tratando de encontrar una pista, pasando troncos caídos, uno que otro río y esquivando algunas bestias, de repente su aguda visión pudo detectar algo, bajó del oscuro corcel y empezó a inspeccionar el camino.
"vaya, pero miren que encontré" murmuró sujetando un pequeñísimo pedazo de tela negra que estaba en una rama. ` por el material y lo ligero que es, no debo estar equivocado ´ pensó, luego miró al suelo en busca de huellas apartando algunas hojas "por el tamaño de la pisada y su profundidad, estoy seguro que estuvo aquí hace tres días y parece que esta mejor" exclamó mirando la distancia de una huella con la otra. Dicho esto montó de nuevo para seguir las pisadas.
************
Las chicas corrían detrás de otra chica entre los árboles, detrás de ellas se podía escuchar gritos, carne desgarrándose y armas chocando entre si.
"¡entren aquí, rápido!" les dijo la joven señalando una pequeña abertura detrás de una cascada. Al entrar se sentamos en el frío suelo jadeando del cansancio, no sabían cuanto corrimos pero estaban agotadas.
"¿se encuentran bien?" preguntó la misteriosa joven, era de cómo de dieciséis años, al igual que el otro joven era de étnico chino, de ojos muy claros y de cabello dorado recogido en forma de espiral en dos coletas bajas. Vestía igual que el otro joven, pero su traje era de color naranja pálido y portaba un enorme bolso de cuero.
"si, gracias" exclamó Relena sonriendo.
"que bien, ya debe estar por llegar" dijo la joven mirando la entrada de la cueva.
"¿ese era el joven que nos salvó?" preguntó Hilde.
"aja" dijo sonriendo sin de dejar de mirar la entrada.
"oye ¿Quién er.?"
En eso el joven entra en la cueva con la ropa manchada de sangre.
"¡¡mira como te dejaron!!" exclamó alarmada.
"tranquila mujer que no es mi sangre" dijo de mal talante sentándose al lado de ella con las piernas cruzadas.
"¿así, y que me dices de eso?" exclamó ella señalando una pequeña raspadura en su brazo.
"no es nada"
"para mi no" dijo sacando su gran bolso de cuero, sacó un par de botellas con un líquido cristalino y un pedazo de tela blanca.
"¡AAAHH, ME QUIERES MATAR MUJER!" gritó el chico mientras se sujetaba la herida mirando enfadado a Sally.
"¡NO SEAS LLORON, ESTO TE HARA BIEN!" le gritó ella acercándose con el paño en la mano.
"¡CLARO QUE NO, YO NO SOY DEBIL COMO TU, ALEJATE!" exclamó tratando de alejarla.
"¡SE HOMBRE Y NO TE MUEVAS!" dijo esforzándose por alcanzarle la herida.
"ejem...disculpen" exclamó Relena, haciendo que ambos la miraran.
"¿estamos interrumpiendo algo?"
"no ¿Cómo creen? ¡cierto! Aun no nos hemos presentado adecuadamente" dijo la joven sonriendo. "me llamo Sally Po" luego le dio un codazo al joven.
"Wufei Chang" gruñó.
"un placer, mi nombre es Relena y ella es Hilde"
"y díganme ¿Qué hacían en un lugar tan peligroso como este? El bosque de Kaila es temido por ser un laberinto natural" preguntó Sally guardando el paño en su bolso.
"estamos de viaje" dijo Relena.
"ya veo"
"mujeres, solo a ustedes se les ocurre entrar a un lugar así"
"cállate, tu fuiste el que dijo que tomáramos este camino" le reprochó Sally.
"aun no les hemos dado las gracias por salvarnos de esos hombres"
"no importa, después de todo es lo que hacemos"
"¿eso es lo que hacen?"
"verán, él pelea por la justicia y yo lo siguo por que siempre sale herido" dijo señalando a Wufei que estaba de brazos cruzados.
"¡QUE! ¿COMO ES ESO DE QUE SIEMPRE SALGO HERIDO?"
"además de ser muy temperamental, tengo que cuidarlo para que no se meta en problemas"
"si, se nota." dijeron Hilde y Relena al unísono.
"¡QUE!"
"bueno, bueno, eso ya no importa, me intriga mucho saber que hacen dos jovencitas como ustedes en estos bosques tan peligrosos" dijo Sally con una amable sonrisa.
"bueno." dijo Hilde echándole una mirada de consternación a su amiga.
"estamos explorando nuevas tierras" exclamó Relena sonriendo.
"¿explorando?, mmm ¿pero no creen que es algo peligroso?" dijo Sally con cara de circunstancias.
"es nuestro deber, no podemos echarlo a un lado" dijo Relena con decisión marcada en su rostro.
Sally observó la chispa repentina en los ojos de Relena, su instinto le decía que le estaban ocultando algo importante, pero su corazón le decía que fuese lo que fuese podía confiar en ella. Su boca se fue tornando en una pequeña sonrisa.
"si es tan importante para ustedes, creo que nuestro deber como justicieros es ayudar en lo que podamos, por lo que las entrenaremos para que sean más fuertes" exclamó Sally animadamente.
"Siiiiiiiiiiiiiiiiiiii" vociferaron Relena y Hilde levantándose repentinamente.
"Noooooooooooo" gritó Wufei como si fuera su peor pesadilla.
"que te sucede Wufei, no me dirás que tienes pensado dejar a estas pobres damiselas solas en este bosque a expensas de que algo malo les pase" dijo Sally mientras Relena y Hilde ponían su mejor cara de cachorrito.
"no entrenaré mujeres débiles"
"bueno ya esta decidido, Relena, Hilde, nosotros iremos con ustedes para protegerlas"
"¡NO! ¡yo no pienso viajar acompañado del parloteo incesante de mujeres!"
"Hay Wufei se sincero, tu lo que quieres es estar a solas con."
"¡¡¡CALLATE!!!" gritó Wufei completamente rojo, mientras se escuchaba un murmullo de risitas femeninas por lo bajo.
"entonces Wufei ¿Qué decides?"
"has lo que quieras mujer" dijo entre gruñidos mientras se volvía a sentar en el suelo con los ojos cerrados y la cara ligeramente rosada.
"hay que lindo Wufei a veces eres tan tierno" dijo Sally dándole un beso en la mejilla que provocó que enrojeciera al extremo.
En la cueva solo se podía oír las estruendosas risas de las chicas y los gritos de Wufei, mientras que la oscuridad de la noche se hacía presente una vez más.
***********
Mizao y Filia: ¡¡QUE LENDO WUFEI, ES NUESTRO QUERIDO Y AMADO JUSTICIERO!! ^o^
L.G: mato un montón de gente, a mi me sigue cayendo mal ¬_¬
Mizao: a diferencia de "Trieze" que quiere destruir el mundo. ¬.¬***
Filia: (levantando el dedo índice) además de que tiene unas cejas horribles ¡¡¿Por qué no va a un estilista o algo?!!
L.G: pues yo sigo pensando que es mas lindo que esa cosa rara.
Filia y Mizao: (con ojos rojos y con una aura de maldad rodeándolas) ¡¡HAS INVOCADO LA FURIA!!
L.G: O_o
El Justiciero
En las profundidades del bosque un par de figuras caminaban sin rumbo fijo.
"¡AAAAAHH!"
"¡QUE, QUE!"
"creo que vi una araña"
"¿eh? ¡¡CASI ME MATAS DEL SUSTO HILDE!!"
"perdón, perdón, pero..¡es que son tan horribles y peludas!" dijo mientras se estremecía. Relena solo se le quedó mirando mientras ella hablaba descontroladamente de las mil y una forma de que las arañas pueden matarte.
"es mejor que sigamos, pronto anochecerá"
"tienes razón" exclamó apresurándose a alcanzar a la princesa "¿sabes a donde nos dirigimos?"
"...no"
"ah..¡¡¿NO?!!"
"tranquila, a los alrededores del reino hay muchos poblados, estaremos bien" dijo Relena sonriendo. En ese momento muchas sombras las rodean.
"¿decías?" dijo Hilde sacando su arco colocándose en pose de batalla al igual que su amiga.
"vaya, vaya ¿Qué hacen unas indefensas señoritas como ustedes en este bosque?" dijo un hombre con tono malicioso.
"¿no saben que puede se muy peligroso?" dijo otro acercándoseles riéndose por lo bajo.
"¿y ahora? Son como diez contra dos" dijo Relena caminado hacia atrás hasta toparse con la espalda de su amiga.
"pelearemos, no hay otra forma"
"lindas señoritas ¿no les gustaría divertirse un rato con nosotros?" dijo uno de los hombres sacando un cuchillo y relamiéndose.
"asqueroso, son unos pervertidos" exclamó Hilde frunciendo el ceño.
"no quiero ni pensar en lo que nos podrían hacer"
"vamos, les gustara" dijo otro acercándoseles con un látigo.
"¡¡das un paso más y te juro que te agujero la cabezota!!" amenazó la dama real apuntando con su arma hacia el sujeto.
"uuui...así me gustan las mujeres" se burló.
"bien, a la cuenta de tres atacaremos ¿entendido?" le susurró Hilde a su amiga.
"de.de acuerdo" dijo Relena apretando con fuerza su báculo.
"no les dolerá..mucho" exclamó acercándoseles al igual que los demás hombres.
"bien, uno..dos..y."
"¡AAAAAAHHH!" de repente uno de los hombres cayó muerto a causa de una cortadura que dio desde su hombro hasta su cintura. Todos quedaron de piedra hasta que otro grito desgarrador los hizo reaccionar, viraron su cabeza hasta ver a uno de los hombres decapitado mientras su cuerpo caía pasadamente al suelo.
"¡¿Quién eres?!"
Un joven se encontraba de pié al lado del cadáver, con una katana que estaba cubierta de sangre en su mano derecha, era de étnico chino, de cabello negro azabache recogido en una pequeña coleta y ojos del mismo color que su cabello. Vestía ropa occidental de color negra con guantes y botas de metal.
"no les daré mi nombre a personas que no tienen honor, pero si tanto quieren saber soy un guerrero que lucha por la justicia" exclamó el joven mientras limpiaba su arma.
"maldito, te crees muy listo solo por haber acabado con dos de mis hombres ¡¡matéenlo!!"
En ese momento las chicas que estaban palarizadas del asombro sintieron como unas manos las jalaban hacia la arbolada.
**************
Duo ya había llegado al bosque de Kaila, empezó a galopar velozmente mirando a ambos lados tratando de encontrar una pista, pasando troncos caídos, uno que otro río y esquivando algunas bestias, de repente su aguda visión pudo detectar algo, bajó del oscuro corcel y empezó a inspeccionar el camino.
"vaya, pero miren que encontré" murmuró sujetando un pequeñísimo pedazo de tela negra que estaba en una rama. ` por el material y lo ligero que es, no debo estar equivocado ´ pensó, luego miró al suelo en busca de huellas apartando algunas hojas "por el tamaño de la pisada y su profundidad, estoy seguro que estuvo aquí hace tres días y parece que esta mejor" exclamó mirando la distancia de una huella con la otra. Dicho esto montó de nuevo para seguir las pisadas.
************
Las chicas corrían detrás de otra chica entre los árboles, detrás de ellas se podía escuchar gritos, carne desgarrándose y armas chocando entre si.
"¡entren aquí, rápido!" les dijo la joven señalando una pequeña abertura detrás de una cascada. Al entrar se sentamos en el frío suelo jadeando del cansancio, no sabían cuanto corrimos pero estaban agotadas.
"¿se encuentran bien?" preguntó la misteriosa joven, era de cómo de dieciséis años, al igual que el otro joven era de étnico chino, de ojos muy claros y de cabello dorado recogido en forma de espiral en dos coletas bajas. Vestía igual que el otro joven, pero su traje era de color naranja pálido y portaba un enorme bolso de cuero.
"si, gracias" exclamó Relena sonriendo.
"que bien, ya debe estar por llegar" dijo la joven mirando la entrada de la cueva.
"¿ese era el joven que nos salvó?" preguntó Hilde.
"aja" dijo sonriendo sin de dejar de mirar la entrada.
"oye ¿Quién er.?"
En eso el joven entra en la cueva con la ropa manchada de sangre.
"¡¡mira como te dejaron!!" exclamó alarmada.
"tranquila mujer que no es mi sangre" dijo de mal talante sentándose al lado de ella con las piernas cruzadas.
"¿así, y que me dices de eso?" exclamó ella señalando una pequeña raspadura en su brazo.
"no es nada"
"para mi no" dijo sacando su gran bolso de cuero, sacó un par de botellas con un líquido cristalino y un pedazo de tela blanca.
"¡AAAHH, ME QUIERES MATAR MUJER!" gritó el chico mientras se sujetaba la herida mirando enfadado a Sally.
"¡NO SEAS LLORON, ESTO TE HARA BIEN!" le gritó ella acercándose con el paño en la mano.
"¡CLARO QUE NO, YO NO SOY DEBIL COMO TU, ALEJATE!" exclamó tratando de alejarla.
"¡SE HOMBRE Y NO TE MUEVAS!" dijo esforzándose por alcanzarle la herida.
"ejem...disculpen" exclamó Relena, haciendo que ambos la miraran.
"¿estamos interrumpiendo algo?"
"no ¿Cómo creen? ¡cierto! Aun no nos hemos presentado adecuadamente" dijo la joven sonriendo. "me llamo Sally Po" luego le dio un codazo al joven.
"Wufei Chang" gruñó.
"un placer, mi nombre es Relena y ella es Hilde"
"y díganme ¿Qué hacían en un lugar tan peligroso como este? El bosque de Kaila es temido por ser un laberinto natural" preguntó Sally guardando el paño en su bolso.
"estamos de viaje" dijo Relena.
"ya veo"
"mujeres, solo a ustedes se les ocurre entrar a un lugar así"
"cállate, tu fuiste el que dijo que tomáramos este camino" le reprochó Sally.
"aun no les hemos dado las gracias por salvarnos de esos hombres"
"no importa, después de todo es lo que hacemos"
"¿eso es lo que hacen?"
"verán, él pelea por la justicia y yo lo siguo por que siempre sale herido" dijo señalando a Wufei que estaba de brazos cruzados.
"¡QUE! ¿COMO ES ESO DE QUE SIEMPRE SALGO HERIDO?"
"además de ser muy temperamental, tengo que cuidarlo para que no se meta en problemas"
"si, se nota." dijeron Hilde y Relena al unísono.
"¡QUE!"
"bueno, bueno, eso ya no importa, me intriga mucho saber que hacen dos jovencitas como ustedes en estos bosques tan peligrosos" dijo Sally con una amable sonrisa.
"bueno." dijo Hilde echándole una mirada de consternación a su amiga.
"estamos explorando nuevas tierras" exclamó Relena sonriendo.
"¿explorando?, mmm ¿pero no creen que es algo peligroso?" dijo Sally con cara de circunstancias.
"es nuestro deber, no podemos echarlo a un lado" dijo Relena con decisión marcada en su rostro.
Sally observó la chispa repentina en los ojos de Relena, su instinto le decía que le estaban ocultando algo importante, pero su corazón le decía que fuese lo que fuese podía confiar en ella. Su boca se fue tornando en una pequeña sonrisa.
"si es tan importante para ustedes, creo que nuestro deber como justicieros es ayudar en lo que podamos, por lo que las entrenaremos para que sean más fuertes" exclamó Sally animadamente.
"Siiiiiiiiiiiiiiiiiiii" vociferaron Relena y Hilde levantándose repentinamente.
"Noooooooooooo" gritó Wufei como si fuera su peor pesadilla.
"que te sucede Wufei, no me dirás que tienes pensado dejar a estas pobres damiselas solas en este bosque a expensas de que algo malo les pase" dijo Sally mientras Relena y Hilde ponían su mejor cara de cachorrito.
"no entrenaré mujeres débiles"
"bueno ya esta decidido, Relena, Hilde, nosotros iremos con ustedes para protegerlas"
"¡NO! ¡yo no pienso viajar acompañado del parloteo incesante de mujeres!"
"Hay Wufei se sincero, tu lo que quieres es estar a solas con."
"¡¡¡CALLATE!!!" gritó Wufei completamente rojo, mientras se escuchaba un murmullo de risitas femeninas por lo bajo.
"entonces Wufei ¿Qué decides?"
"has lo que quieras mujer" dijo entre gruñidos mientras se volvía a sentar en el suelo con los ojos cerrados y la cara ligeramente rosada.
"hay que lindo Wufei a veces eres tan tierno" dijo Sally dándole un beso en la mejilla que provocó que enrojeciera al extremo.
En la cueva solo se podía oír las estruendosas risas de las chicas y los gritos de Wufei, mientras que la oscuridad de la noche se hacía presente una vez más.
***********
Mizao y Filia: ¡¡QUE LENDO WUFEI, ES NUESTRO QUERIDO Y AMADO JUSTICIERO!! ^o^
L.G: mato un montón de gente, a mi me sigue cayendo mal ¬_¬
Mizao: a diferencia de "Trieze" que quiere destruir el mundo. ¬.¬***
Filia: (levantando el dedo índice) además de que tiene unas cejas horribles ¡¡¿Por qué no va a un estilista o algo?!!
L.G: pues yo sigo pensando que es mas lindo que esa cosa rara.
Filia y Mizao: (con ojos rojos y con una aura de maldad rodeándolas) ¡¡HAS INVOCADO LA FURIA!!
L.G: O_o
