Capitulo
VIII
El sueño

Respuestas a los Reviews del capitulo anterior ^.^

Ai-chan4: wow, nos encantó tu gran review, nos pasamos un buen rato leyéndolo, y nos da mucho gusto que te haya gustado el cap ^^. Mizao esta muy de acuerdo contigo sobre la percepción de Heero ¡¡ES EL HOMBRE MÁS HOMBRE Y BELLO DEL ANCHO MUNDO!!, y es verdad, nos gusta mucho eso de la comunicación con la mirada, en realidad, Heero no es de las personas que habla mucho, pero si demuestra lo que siente con sus miradas y acciones, y es más o menos lo que intentamos hacer en el fic ^^U. Me reí mucho con eso de "es un papucho entre papuchos el papucho mayor, dios de dios, luz de luz, dios verdadero de dios verdadero" tienes toda la razón te apoyo al 100% ^o^. Y sobre de si va a aparecer Trowa, pues si, ya sabemos lo que va a hacer, lo único es que no sabemos en cual capitulo, pero esperamos que sea pronto. Nos encanta tu fic de GW "Obsesión" es demasiado cómico e interesante y esperamos que lo puedas continuar pronto!! XD

Haruko Haruhara: Muchísimas gracias por decirnos lo de los reviews anónimos! En verdad no teníamos ni idea de eso hasta que nos dijiste y te estamos muy agradecidas y nos hace feliz que te haya gustado el fic o^.^o

Anna Kyouyama: Gracias por seguir leyendo el fic, nos alegra mucho tus opiniones.

Sailor Luisa: Discúlpanos por dejarte tanto tiempo con la intriga, es que estábamos saliendo de los exámenes u.u, No sabíamos que también te gustara Harry Potter, nosotras tenemos pensado hacer un fic de él después de terminar este, y no hemos podido leer el quinto libro porque hay un problemilla con el correo, pero bue, que se le va a hacer, esperemos lo que sea necesario ^^U ¡aunque ya no podamos más! o

Águila: nos alegra que te guste la historia, esperamos saber que piensas de este capitulo, y nos des tu valiosa opinión :)

Tensen Gatsu: disculpa la tardanza, esta vez actualizaremos más rápido, gracias por leer el capitulo, esperamos te guste este ^^

Y aquí empieza el capitulo ^^

'no puedo creerlo.ese chico se sacrificó.por mi. Nunca nadie lo había hecho' Relena no podía apartar los ojos de Heero, quien a pesar de estar muy agotado tenía su mirada clavada intensamente en ella. Pasaron unos segundos en los que ambos se limitaban a descifrar la expresión de su rostro.

Después de que Duo había llegado el ambiente se tornó algo tenso. Relena y Hilde, observaban algo inseguras al par de chicos que tenían en frente. Duo simplemente estaba confundido por la extraña situación y ayudaba a Heero a mantenerse de pie, pasando su mirada de las chicas a Heero una y otra vez. Heero tenía el entrecejo fruncido mientras observaba a Relena. Definitivamente esa chica tenía un aire misterioso, pero a la vez estaba rodeada de un aura de pureza e inocencia que en cierta forma lo tranquilizaba, y despertaba en él un extraño sentimiento. Sintió una punzada de dolor en un costado por lo que se aferró fuertemente a Duo quien lo miró extrañado.

"creo que será mejor que busquemos un pueblo en el que podamos descasar" propuso Duo observando el estado de su amigo.

"vi uno en las afueras del bosque" dijo Hilde intercambiando una rápida mirada con Relena. Ambas chicas estaban dispuestas a ayudar a los extraños chicos, de alguna forma inspiraban confianza.

"¡muy bien entonces andando!" exclamó Duo animadamente mientras pasaba el brazo de Heero sobre su hombro.

En el bosque reinaba una oscuridad en la que apenas penetraban algunos rayos de luz entre las hojas, y el grupo caminó con paso apresurado esperando salir lo más pronto posible, y de vez en cuando consultaban el pequeño mapa que llevaba Hilde para corroborar que iban por la dirección correcta. Anduvieron como unos veinte minutos cuando por fin pudieron observar luz fuera de los árboles. Cuando salieron de la espesura del bosque, los rayos del sol dieron directamente en sus ojos que cubrieron con sus brazos, y fue cuando pudieron divisar el pequeño pueblito que se extendía a los pies de una colina. Era un poblado sencillo, con pequeñas casas de piedra y techos de paja con chimeneas humeantes. Habían inmensos campos en los que se sembraban una gran variedad de alimentos, también habían pequeños rebaños de ganado que iban de un lado a otro en los grande pastizales. Las pequeñas calles de piedra serpenteaban por todo el pueblo, y eran recorridas por personas alegres y trabajadoras. El grupo llegó a la entrada del poblado mientras era observado por los habitantes curiosos, fue entonces que fueron recibidos por el jefe del pueblo.

"Sean bienvenidos viajeros, ¿en que los podemos ayudar?" preguntó amablemente.

"Mi compañero resultó herido en una batalla y necesitamos un lugar para descansar" respondió Duo con una media sonrisa.

"no hay problema joven, tenemos lugar suficiente, creo que podrán pasar la noche cómodamente" dijo el jefe sonriendo "las mujeres podrán atender las heridas de su amigo, y usted y las bellas señoritas podrán descasar y tomar un baño"

"estaríamos muy agradecidos" respondió Duo alegremente. Rápidamente un grupo de chicas se acercaron a Relena y Hilde y las halaron hasta una pequeña casa, mientras que un par de hombres ayudaron a trasladar a Heero hacia otra.

Cuando Relena entró en la casa un grupo de mujeres la rodearon, le quitaron toda la ropa que llevaba y le dieron un pequeño vestido blanco que le llegaba por encima de las rodillas.

"sean bienvenidas a nuestra humilde aldea" dijo la más anciana de las mujeres dirigiéndose a Relena y Hilde, mientras las otras se llevaban las ropas para lavarlas "espero que se sientan a gusto en su estadía" inmediatamente dos jovencitas las tomaron por las muñecas y las arrastraron hasta la parte trasera del lugar. Afuera pudieron observar una pequeña laguna que emanaba un cálido vapor. Las chicas les entregaron unas lociones con distintas fragancias y unas cuantas frazadas para luego retirarse rápidamente. Relena y Hilde se observaron unos instantes para luego suspirar y entrar en el agua.

"entonces Lena, ¿seguiremos por el mismo rumbo?" preguntó Hilde mientras se frotaba una de las esencias.

"si, es necesario que encuentre ese templo, de esa forma podremos detener todo esto" respondió Relena resueltamente.

"eso me queda claro pero. que pasará con ellos"

"¿Quiénes?"

"Relena, a veces eres tan despistada, ¡me estoy refiriendo a los chicos que encontramos hoy!"

"ah ellos." Relena apartó la mirada un instante insegura de que responder.

"si, ellos, no podemos dejarles saber nuestra procedencia por ningún motivo, no sabemos si son espías enemigos y no hay que confiarse" dijo Hilde cruzándose de brazos.

"lo se"

"¿entonces que vamos a hacer, nos escapamos sin que se enteren?"

"no me parece buen plan, nos seguirían, y nos alcanzarían rápidamente. antes de que lleguemos al templo"

"pero Relena, y son del reino de la osc."

"¡eso no lo puedes asegurar!" exclamó Relena pero luego dijo más calmada "no tenemos pruebas"

"¿entonces que vamos a hacer?" dijo Hilde suspirando.

"les diremos que volveremos a nuestro hogar, que terminaremos nuestro viaje." dijo Relena aparentando seguridad en su voz, pero en el fondo ella tenía muchas ganas de que los chicos las pudieran acompañar. Tenía que saber que hacía ese chico en sus sueños.

"¿eso es realmente lo que deseas?" preguntó Hilde adivinando la respuesta. Relena pensó unos instantes sin saber que decir, pero al final respondió resueltamente.

"si.eso es lo que debemos hacer, no permitiré que nada se interponga, hay que detener esa guerra a toda costa"

"esta bien princesa, lo que digas" dijo Hilde resignada.

****************

Cuando Duo entró en la casa lo primero que vio fue la imagen de Heero que descansaba pacíficamente al lado de una cálida chimenea. Sonrió para si, estaba contento de que su líder monarca se encontrara a salvo, pero más que eso, que su gran compañero estuviera a su lado. Tomó una silla y la colocó a un lado de la cama. Mientras estaba allí, venía a su memoria todos los recuerdos de su niñez. Desde que nació había sido entrenado para la lucha al lado de Heero, y se habían vuelto compañeros inseparables a la hora de la batalla, y aunque Heero no quisiera aceptarlo, era como su hermano adoptivo, siempre luchando hombro a hombro. Era la única persona en la que confiaría su vida.

Pero Duo no era el único que hacía memorias de su pasado.

****************

Un chico, como de unos 12 años de edad, caminaba rápidamente por un oscuro pasillo. A su lado un joven de su misma edad con una gran sonrisa y larga cabellera iba dando saltitos y jugueteando con una espada. Ambos chicos se detuvieron frente a una gran puerta doble. El primero frunció el cejo y toco la puerta mientras que el otro se sentaba con la espalda apoyadaza en la pared y las manos sobre la cabeza con expresión de aburrimiento.

"no te demores mucho" dijo bostezando y rascándose el ojo mientras el otro chico entraba.

Adentro había una gran habitación tenuemente iluminada, decorada muy elegantemente y en todo el centro había un gran escritorio en donde se podía distinguir un figura sentada en un sillón. El chico lo observó desde la puerta mientras el hombre seguía escribiendo en unos pergaminos. Repentinamente levantó la mirada, y ambos se quedaron unos instantes observándose como tratando de descubrir cuales eran sus intenciones. Pero luego el hombre suspiró sonriendo.

"siempre con la misma expresión digna en un fuerte soldado. me alegra saber que no has cambiado en nada Heero"

Heero simplemente se acercó a su padre colocando una rodilla en el suelo y su puño en el pecho respetuosamente. Detestaba tener que humillarse de esa forma ante alguien.

"puedes ponerte de pie" dijo el hombre rápidamente.

Fue entonces cuando Heero pudo observar lo que estaba haciendo su padre. Encima del escritorio estaban extendidos una serie de mapas que mostraban las tierras del reino y sus alrededores. Su padre trazaba líneas por todos los posibles lugares de acceso, en donde había que reforzar las defensas y donde podía situar sus tropas ofensivas. El Rey se limitaba a observar a su hijo mientras este estudiaba rápidamente la estrategia.

"¿y bien, que piensas?"

"¿contra quien te estas preparando?" preguntó Heero haciendo caso omiso a la pregunta de su padre.

"no lo sé realmente, solo siento que algo va a pasar muy pronto"

Heero lo miró extrañado.

"Un Rey nunca pide consejo de batalla a su hijo, sino hasta que sea mayor, es como si te estuviera pasando el trono, eso solo ocurriría si algo me pasara y naturalmente, es algo que no me gusta admitir. pero creo que ha llegado la hora de que te enseñe algunas cosas."

"¡yo no pienso gobernar este reino!" exclamó Heero molesto ante las declaraciones que estaba haciendo su padre.

"yo solo quiero que estés preparado para lo que pueda pasar, y como tu padre tengo la obligación de transmitirte todos los conocimientos de nuestra familia"

"pero padre." comenzó a decir Heero

"quiero que sepas, que aunque nuestros instintos básicos son luchar para defender lo nuestro, lo más importante es mantener la felicidad para nuestro pueblo y gobernar con justicia"

"lo se pero. no me siento capaz de cumplir a tu palabra. lo único que conozco es el campo de batalla. esos ideales de justicia son."

"un buen guerrero mantiene el brillo en sus ojos, están en el mundo, forman parte de la vida de otras personas y no siempre actúan acertadamente. Sufren por cosas inútiles y frecuentemente se consideran indignos de cualquier bendición o milagro. No siempre están seguros de lo que están haciendo aquí. Muchas veces pasan noches en vela creyendo que sus vidas no tienen sentido. Por eso son grandes guerreros, porque se equivocan. Porque se preguntan. Porque buscan una razón, y con seguridad la encontrarán.Heero, no importa si en algún momento te sientes confundido, eso forma parte de la vida, lo importante es que busques las respuestas que necesites, y creo que estas suficientemente capacitado.desde muy joven demostraste esa fortaleza en tu mirada."

Heero agachó la cabeza mientras volvía a escuchar las ultimas palabras en su cabeza. Realmente esperaban demasiado de él, era muy joven para llevar tanta carga en sus hombros.

"¡sin experiencia, ninguno de los entrenamientos da resultado padre! Yo he sido entrenado únicamente para matar a la hora del combate, eso de gobernar no me corresponde, no es una tarea de un soldado"

"Un buen guerrero piensa en la guerra y en la paz al mismo tiempo, y sabe actuar de acuerdo a las circunstancias." dijo mientras se ponía de pie y caminaba hacia una gran ventana. Heero caminó hacia él y se colocó a un lado. Afuera se podía ver el mar mientras sus olas golpeaban ferozmente las rocas de la costa. "un guerrero a veces actúa como el agua, y fluye a través de los obstáculos que encuentra. En ciertos momentos, resistir significa ser destruido; entonces, él se adapta a las circunstancias. Acepta sin protestar que las piedras del camino tracen su rumbo a través de las montañas. En esto reside la fuerza del agua; jamás puede ser quebrada por un martillo, ni herida por un cuchillo. La más poderosa espada del mundo es incapaz de dejar una cicatriz sobre su superficie. El agua de un río se adapta al camino más factible, sin olvidar su objetivo: el mar. Frágil en su nacimiento, lentamente va adquiriendo la fuerza de los otros ríos que encuentra. Y a partir de determinado momento su poder es total"

Heero se quedó observando el cielo mientras que su padre volvía a tomar asiento. Abrió una de las gavetas del escritorio buscando algo. Heero de acercó lentamente viendo que su padre observaba algo en sus manos con una sonrisa en su rostro.

"un guerrero siempre procura mejorar. Cada golpe de su espada trae consigo siglos de sabiduría y meditación. Cada golpe necesita tener la fuerza y la habilidad de todos los guerreros del pasado, que aún hoy continúan bendiciendo la lucha. Cada movimiento en combate honra los movimientos que las generaciones anteriores procuraron transmitir a través de la tradición" dijo mientras colocaba algo en las manos del joven guerrero. Heero pudo observar entre ellas un gran medallón plateado, con la cara de un dragón cuyos ojos eran un par de piedras negras. "ese es el símbolo real de la familia, llévalo siempre contigo y todos nuestros antepasados acompañaran tus pasos y te ayudarán en tus decisiones"

Súbitamente el Rey se puso serio, como si de repente hubiera recordado el porque había llamado a Heero, pero continuó hablando normalmente.

"y a la hora de la guerra lo más importante es tu habilidad de guiar a tus hombres a la victoria, eso dependerá de las estrategias que utilices a la hora de la batalla." dijo mientras se ponía de pie y caminaba a la ventana nuevamente, pero esta vez Heero no se movió de su sitio "Haz que tu enemigo crea que no conseguirá grandes recompensas si se decide atacarte, así disminuirás su entusiasmo. No te avergüences de retirarte provisionalmente del combate si percibes que tu enemigo es más fuerte; lo importante no es la batalla aislada, sino el final de la guerra. Si eres lo suficientemente fuerte, tampoco te avergüences de fingirte débil; esto hará que tu enemigo pierda la prudencia y ataque antes de hora. En una guerra, la capacidad de sorprender al enemigo es la clave de la victoria"

"¿me puedes decir a que viene todo esto padre? Aún no entiendo tu repentino cambio de aptitud, ¿porque me dices todas estas cosas?"

"Aún cuando haya pasado por todo lo que pasé, no me arrepiento de los problemas en que me metí, porque fueron ellos los que me condujeron hasta donde deseé llegar. Llevo conmigo las marcas y las cicatrices de los combates; ellas son el testimonio de lo que viví y recompensa de lo que conquisté. Son estas marcas y cicatrices queridas las que me abrirán las puertas del Paraíso. Hubo una época en la que viví escuchando historias de hazañas. Hubo otras épocas en las que viví simplemente porque necesitaba vivir. Pero ahora vivo porque soy un guerrero y porque quiero un día estar en la compañía de aquel por quien tanto luché."

En ese momento la conversación fue interrumpida porque alguien repentinamente tocó la puerta. La mirada del Rey se ensombreció al ver de quien se trataba.

"Mi Lord, las tropas están listas para la batalla, solo esperamos su presencia para partir"

"esta bien Trieze, solo le daré unas indicaciones a mi hijo antes de partir."

"como usted diga. su majestad" esto ultimo lo remarcó con una sonrisa clavando sus ojos en Heero quien lo miraba fríamente.

Trieze cerró la puerta tras si y el Rey se acercó lentamente a Heero hasta ponerse frente a él.

"espero que nunca olvides lo que acabo de decirte.es la verdadera clave para obtener la paz en nuestro reino"

"cuidaré las cosas hasta tu regreso" respondió Heero mirándolo a los ojos.

"eso espero. volveremos en un mes" Heero pudo captar un tono extraño en su voz pero luego lo vio salir rápidamente de la habitación dejándolo sumido en sus pensamientos.

Repentinamente la habitación se volvió un remolino de colores que luego se fue aclarando hasta convertirse en la imagen de un amplio campo de batalla. Dos ejércitos se precipitaban el uno contra el otro, atacando sin piedad y sin tregua alguna. Se escuchaban los gritos de batallas, el tintineo de las espadas al chocar y el rugido de las grandes bestias. Heero se encontraba en medio de todo esto, observando sin poder hacer nada, y entre toda la imagen puedo visualizar una chica de pelo dorado, que observaba con mucha tristeza el panorama. A él de alguna forma le era familiar esa chica, y se la quedó observando unos instantes cuando repentinamente esta volteó su mirada y un par de ojos celestes lo observaron fijamente. En ese momento, en el que sus miradas se encontraron, todo el ruido cesó al instante aunque todavía se podía ver el cruel escenario. En medio del silencio la chica lo observaba fijamente y una pequeña lágrima corrió por su mejilla cuando susurró

"Heero."

Heero despertó sobresaltado y respirando agitadamente. Había sido un sueño muy extraño ¿porqué le venía eso a la mente en esos momentos?, pensaba. Observó el extraño lugar en donde se encontraba, cuando giró la cabeza a un lado pudo ver a un sonriente Duo que lo saludaba.

"bienvenido al mundo de los vivos bella durmiente"

"¿Qué ha pasado?" preguntó Heero mientras se incorporaba con ayuda de Duo.

"solo algunos rasguños en batalla, nada preocupante joven príncipe"

Heero solo gruñó en respuesta ante el comentario.

"pero esa pregunta debería hacértela yo" dijo Duo poniéndose súbitamente serio "¿Qué paso contigo después de que saliste la ultima vez del reino? Ese bastardo no sabe ni donde esta parado, es un maldito traidor que lo único que quiere es la guerra"

"fue una emboscada"

"me lo imaginaba, yo también escapé del reino, no pienso servirle ni un segundo más, ha engañado a todo el reino con sus farsas"

"Trieze ya a mandado a sus hombres para buscarme y no tengo pensado esconderme mientras el pueblo sufre una mentira" exclamó Heero cerrando fuertemente los puños.

"pero tu sabes que tiene mucho poder en estos momentos, si te acercas al reino no conseguirás nada más que."

"yo no le temo a la muerte desde hace mucho tiempo, y estoy dispuesto a luchar para lograr lo que quiero" dijo con su rostro sin expresión alguna mientras Duo resoplaba indignado.

"eso lo se, pero tu muerte no nos traerá nada bueno, deberías buscar otras formas, es lo que hubiera querido tu padre"

Duo observaba a Heero mientras el meditaba las posibilidades de la situación.

"¿Dónde esta la chica?" preguntó repentinamente lanzándole una mirada a Duo.

"¿te refieres a las que nos encontramos en el bosque?, en estos momentos están tomando un baño" respondió Duo sonriente.

La chica representaba un completo misterio para el joven guerrero. Estaba seguro que la había visto en su sueño ¿Qué quería decir?.Necesitaba saber más, porque ella estaba implicada en la futura guerra. ¿Será aliado o enemigo?

"¿Heero.hombre estas allí?"

"partiremos hoy mismo" anunció de repente.

"¿¡Qué! Y a donde demonios tienes pensado ir?"

"yo veré" respondió Heero mientras se ataba el cabello en una cola baja que le llegaba hasta los hombros, aunque de frente lucía el mismo aspecto despeinado.

"pero si estas herido, no te encuentras en condiciones" dijo Duo intentando detenerlo.

Heero no respondió y se levantó con algo de dificultad. Duo, con aire derrotado, fue a buscar la ropa extra que había traído. Con mucho cuidado de no dañar el vendaje, Heero se colocó la camiseta y unos pantalones de cuero negro. Luego se colocó una camisa negra manga larga y algo ajustada, una pequeña armadura negra y unos guantes del mismo color. Por ultimo se calzó las botas y se abrochó la capa negra. En la pequeña mesita estaba el medallón que su padre le había dado hace mucho tiempo. Lo observó unos instantes con determinación. Rápidamente lo tomó y se lo colocó alrededor de su cuello. El símbolo de su reino se mostraba en su pecho.

"no podemos permitir que nadie se entere a donde pertenecemos, no sabemos quien es nuestro enemigo" dijo Heero mientras escondía el distintivo medallón dentro de sus ropas

"¡si mi general!" respondió Duo sonriendo burlonamente y ganándose otra de las frías miradas de su amigo.

Los chicos salieron de la cabaña, y mientras Heero se mojaba la cara, Duo se disponía a dar con las chicas. Al final las encontró a ambas en una pequeña taberna sentadas frente a una mesa redonda.

"¿están ocupadas?" preguntó Duo señalando unas sillas vacías en la mesa de las chicas.

Ambas chicas se quedaron mirando al recién llegado, y después de un incómodo silencio fue Hilde le que respondió sonriendo.

"si, si claro siéntate"

"¡Heero, amigo, ven aquí!" gritó Duo haciéndole señas para que se acercara.

Las chicas observaron al joven que apareció frente a sus ojos. Se veía algo diferente. Llevaba ropas más oscuras, su cabello estaba ahora recogido y su mirada había cambiado, esta no mostraba expresión alguna. Asintió como saludo y tomó asiento junto a Duo quedando frente a las chicas.

"¿oye, como te encuentras?" preguntó Hilde mientras Relena lo observaba con preocupación en los ojos. Heero le devolvió la mirada a Relena e inmediatamente miró en otra dirección.

"estoy bien"murmuró

"oigan ustedes, nunca confíen en él cuando se refiere a juicios sobre si mismo" exclamó Duo sonriendo burlonamente.

"¿ustedes que tienen pensado hacer?" preguntó Hilde tomando una de las manzanas del tazón.

"volveremos a nuestro pueblo, nuestra familia debe estar preocupada por nosotros, preguntándose si estaremos bien" respondió Duo con voz melodramática.

"eso no te lo crees ni tu mismo" exclamó Hilde escéptica.

"puede que huya y me esconda, pero nunca miento"

"aja, lo que tu digas"

Relena observaba a Heero fijamente. El estaba sentado con los brazos cruzados y los ojos cerrados. Estando junto a él, se sentía segura. En ese momento Heero abrió los ojos y observó fijamente a Relena. Ella se sobresaltó al ver que sus ojos habían perdido el brillo que había visto la última vez en ellos. Ahora estaban vacíos y no mostraban esa intensidad que poseían antes.

"oye Lena, ¿no vas a probar tu comida?, esta muy buena" exclamó Hilde sonriendo, pero al ver que su amiga no respondía la observó consternada "¿Relena?"

Súbitamente Relena se puso de pie, mientras Hilde la miraba extrañada.

"Hilde y yo, partiremos por la mañana al templo Gadraus, mejor voy a dormir, creo que el viaje me dejó agotada..buenas noches" dijo antes de darse la vuelta para dirigirse hacia la puerta.

"yo también iré" dijo una voz detrás de ella, y cuando se volteó pudo ver a Heero de pie frente a sus ojos.

En el reino de la luz, los preparativos para la gran batalla estaban casi terminados, el general estaba en una gran carpa trazando planos y estrategias para el enfrentamiento. Quatre se detuvo cuando su hermana entro repentinamente.

"gusto en verte tan trabajador hermanito" exclamó Dorothy sentándose en el escritorio donde Quatre trabajaba.

"¿en que te puedo servirte?" preguntó mientras recogía las cosas del suelo.

"veo que están muy ocupados" dijo mientras observaba detenidamente uno de los planos.

"debemos estar preparados para lo que sea" dijo quitándole el plano de las manos y sentándose de nuevo.

"entonces te dejo, además yo también tengo que prepararme para el gran momento" exclamó levantándose de golpe y sonriendo sarcásticamente.

Quatre miró fijamente a su hermana, desde hace algunos meses la había visto distante y diferente, no podía asegurarlo pero si lo podía sentir, algo andaba mal con Dorothy y él tenía que averiguarlo.

"nos veremos Quatre" dijo Dorothy en voz baja y luego salió dejando a su hermano sumido en sus pensamientos.

Al amanecer el pueblo se encontraba sumido en un profundo silencio, donde solo se escuchaba el canto de las aves. Había una suave bruma que envolvía el lugar, y el sol comenzaba a asomarse por el horizonte.

"¿¡¡porque no me dijiste que tenias pensado hacer!!?" protestó Duo mientras Heero afilaba su espada. Únicamente se limitó a levantar la mirada para luego continuar con lo que estaba haciendo y Duo suspiró resignado.

"¿me puedes decir porque vamos a viajar con esas chicas? Solo van a estorbarnos en el viaje, bueno, se que piensas que son muy bonitas, en especial esa que se llama Hilde, pero no parecen cosas tuyas" dijo Duo incrédulo y mostrando una sonrisa pícara en su rostro.

Heero lo observó fríamente y se puso de pie guardando la espada en la funda. Desvió la mirada la cual era fría y sin expresión.

"ella forma parte de las respuestas que necesito encontrar"

"¿a que te refieres?"

"No tengo porque darte tantas razones, además ya esta amaneciendo y tenemos que partir" dijo Heero mientras salía de la cabaña seguido de un inconforme Duo.

Afuera ya se encontraban las chicas esperando y listas para continuar el viaje. La noche anterior los cuatro habían llegado al acuerdo de viajar juntos al templo, porque era muy difícil de encontrar además de que el camino podía ser peligroso, pero aun así el ambiente que se formaba estaba cargado de mucha tensión por ambas partes.

"creo que lo mejor será que nos vayamos" dijo Hilde poniéndose de pie.

"muchas gracias por su hospitalidad, fueron de gran ayuda, nunca olvidaremos lo que hicieron por nosotros" dijo Relena despidiéndose del jefe del pueblo.

"no se preocupen, sean bienvenidos cuando lo deseen buenas personas" respondió el jefe con una gran sonrisa.

Los cuatro chicos comenzaron a caminar bajo el sol de la mañana, mientras varios pensamientos daban vueltas en sus cabezas, ahora con una meta en común y un destino que compartir.

Mizao: bueno, otro cap terminado con mucho esfuerzo n_n

Filia: queremos disculparnos por la demora pero es que estábamos full de exámenes n_nUU

L.G: pero no se preocupen que lo terminaremos ^_-

Filia: al fin Q-man esta sospechando de esa arpía de siete cabezas ¬¬**

L.G: si, no me podía caer más mal esa cualquiera ù_u

Mizao: por lo menos tenemos a nuestros hombres ¡¡Heero con cabello largo, por dios como alguien puede ser tan bello!! *¬*

Filia: debo admitir que es cierto, pero me siguo quedando con la trenza de Duo-chan u_u

L.G: ¡¡su belleza natural no tiene limites!! ¡I LOVE YOU HEERO! *o*

Filia: ¬¬ par de locas, bue, en estas vacaciones le daremos duro a la perola y pronto pondremos más caps ^^

Mizao: además, que ahora no nos tardaremos tanto en escribir ya que por fin la historia se centra en los cuatro.

L.G: y aunque ya tenemos toda la historia pensada, aun falta mucho para que termine y algunos personajes por aparecer.

Filia: y algo muy importante, varios fragmentos de este cap fueron extraídos de un maravilloso libro llamado "el manual del guerrero de la luz" de Paulo Coelho n///n

Mizao: es muy buen libro y se lo recomendamos a todos, no queremos llevarnos el crédito por él ^_-

L.G: no olviden los sagrados reviews, ya que pronto la cosa se pondrá muy interesante n_n

*_*.. n/////n.. o^_^o