Capitulo 4.- Un buen día

Kaoru estaba sentada frente a una ventana viendo caer la lluvia, ahora estaba en una nueva posada y en un nuevo cuarto que también compartía con Kenshin, recordó que habían salido muy temprano por la mañana, nadie se había dado cuenta, o al menos eso parecía, caminaron todo el día, solo habían descansado para comer o beber un poco de agua o para que ella descansara, hasta que llego la noche y el decidió ir a una posada, lo bueno es que habían llegado a tiempo a ese poblado, ya que pensó que podría ser peligroso para ella, claro que él podía cuidarla bien, pero prefería evitarle los malos ratos, ya que ya había pasado bastantes, también recordó cuando llegaron a pedir hospedaje, el dueño había confundido a Kenshin con su esposo, lo que hizo que ella se ruborizara, y claro que él también lo había hecho, mas nunca negó que fueran esposos, aunque ella pensó que había aceptado una sola habitación por aquello de ahorrar el poco dinero que llevaban consigo.

-Tendrás que llevarme al lugar donde sucedió todo, donde se llevaron a Enishi, así me dirás en que dirección se fueron, así todo será mas fácil-

Kenshin veía a Kaoru sentada, observando la lluvia, sus ojos brillaban a pesar de la oscuridad, en su boca se dibujaba una tenue sonrisa y su rostro parecía brillar de felicidad, sin duda ella era muy hermosa, era una niña, pero una muy bonita, y le gustaba la valentía que ella tenía, todo con tal de rescatar a su hermano, el un día tuvo familia y sabía lo que era perder a alguien que amas, pero no quería pensar en eso.

-Lo llevare si es necesario-

Ella ahora lo miraba a él, le sonrió mas abiertamente y ciertamente agradeció a la poca luz que había en la habitación por que se había ruborizado como un niñito pequeño, y trataba de comprender que era lo que le pasaba, sentía tantas cosas cuando estaba con ella, pero aunque no las comprendiera le gustaba sentirlas, entonces ante su sonrisa el no pudo evitar esbozar una también.

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-Y ¿cómo es tu hermana?-

Enishi dejo la espada a un lado, ahora era Sanosuke quien lo entrenaba, no dejaba que nadie se le acercara al chico, y al parecer su jefe se estaba dando cuenta de la forma en que lo trataba, y ya se le estaba haciendo raro que no lo mataran a él junto con el niño por tener pensamientos tan distintos a ellos. Ellos no pensaban en matar o asaltar poblados, y para Sanosuke ya se estaba volviendo un martirio seguir ahí, definitivamente tendrían que irse de ahí y vería la forma de escapar de ese lugar lo antes posible.

-Mi hermana... ella es muy bonita... –Enishi sonrió

-Vaya, pues tendrás que presentármela-

-Es una buena chica, es como si fuera mi otra mamá, la quiero y la extraño mucho, se parece mucho a papá, tiene el pelo largo y negro, y tiene piel blanca, pero saco los ojos azules de mamá.

-Ella puede que aun esté viva, he escuchado hablar a algunos soldados, decían que un samurai había matado a toda la tropa entera que se dirigía a Kyoto y creo que también mencionaron que la chica había desaparecido y que la persona que la iba a comprar había quedado muy disgustada, imagino que hablaban de tu hermana.

-Sano ¿es verdad lo que me dices?- Enishi se acerco a Sanosuke y este pudo notar la alegría en sus jóvenes ojos.

-Jamás te mentiría sobre algo así, chico-

-Sano, tengo que buscarla... yo... yo quiero verla otra vez, saber que esta bien, no sabes lo mucho que la extraño- Enishi bajo la vista y apretó los puños, intentando que las lagrimas no salieran.

-Hey, no llores, si tu hermana aun esta con vida, de seguro que también te esta buscando, fueron muy afortunados al quedar con vida...- Sanosuke lo miro con ternura y puso su manos sobre el hombro del chico

-Lo se, y yo también quiero buscarla, Sano, tu quieres huir de este lugar, por favor, llévame contigo.

Enishi hablaba de un modo que casi rogaba, apretó la chaqueta blanca de sano y lo miro directo a los ojos, estos suplicaban por ayuda de una manera desesperada.

-Chico, es peligroso, pero la verdad es que ya no soporto mas el estar en este lugar, te quiero ayudar, pero tenemos que planear todo muy bien, tu sabes que nos ira muy mal si saben que hemos escapado, esa es otra de las razones por las que yo aun no me marcho de este lugar.

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-Entonces no esta muy lejos de aquí, dices que antes de que yo te encontrara habían caminado mas o menos unos cuatro días-

Ya habían salido de la posada, era de mañana y tenían que emprender el viaje, pero a pesar de todo, Kaoru parecía muy alegre ese día.

-¿Qué pasa? Estas en especial feliz este día- Kenshin caminaba a un lado de ella viendo como a cada momento sonreía.

-Es que me siento feliz de que me ayude, Kenshin, y también imagino cuando vea de nuevo a Enishi, le parecerá tonto, pero yo se que él vive, lo presiento- Kaoru sonrió ampliamente y miro a Kenshin.

-No me parece tonto, los presentimientos muchas veces son ciertos-

Este era el segundo día desde que habían salido, Kaoru en verdad se sentía muy animada, el hecho de pensar que Kenshin la acompañaba y el sentir que su hermano estaba vivo le daba muchos ánimos para seguir, a pesar de las cosas pasadas, y no pudo evitar recordar cuando estuvieron a punto de forzarla, pero llego Kenshin, era curioso, él ya la había salvado en dos ocasiones, parecía que era su ángel guardián, y esta idea hizo que se sonrojara y sonriera.

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-¡Sagara!- Un soldado entro en la tienda, viendo con desdén a Enishi entrenando con Sanosuke.

-¿Qué quieres?- No se molesto en mirarlo, simplemente no le dio mucha importancia.

-El jefe quiere verte en este instante-

Sanosuke se dirigió ante el jefe, se encontraba en una enorme tienda bastante cómoda por dentro, pero claro que a Sanosuke nunca le importo.

-Pasa, te estaba esperando- El hombre era alto y fornido, y su vestimenta era completamente en color gris, así como sus soldados.

-¿Qué quieres, Raijuuta?-

-Vaya, pero que modales- Rió sarcástico –Solo quería saber como estaba el mocoso, supe que insultaste a uno de mis soldados solo por que lo estaba entrenando.

-Te dije que yo me haría cargo de él, y ese soldado no tenía por que meter las narices en donde no le correspondía-

-Si, esta bien, no te reclamare eso, estas en tu derecho, pero espero que lo estés entrenando bien-

-Claro, lo entrenare así como nos entreno Maekawa-

Raijuuta dio unos pasos hacía Sanosuke, hasta quedar frente a él.

-El ya está muerto... será mejor que midas tus palabras, por que aunque seas mi hermano sabes muy bien que eso no me importaría si me traicionas-

-¿Tu hermano?- Lo miro con disgusto –Solo lo soy cuando te conviene... ahora, si no tienes nada mas que decirme, me voy-

Raijuuta no dijo nada mas, vio como Sanosuke se retiraba, y este al llegar hasta la salida se encontró con la mirada inquisitiva de Enishi.

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-Mire, Kenshin ¿qué es eso?

-No lo se-

Ya habían caminado medio día, y llegaron un poco mas lejos de las afueras de la ciudad, donde Kaoru diviso otra posada, y al parecer habría fiesta ese día, había mucha gente y parecían muy alegres, había gente llevando flores y adornando el lugar, y otras llevando comidas a las mesas.

-¿Le ayudo?- Kaoru corrió al encuentro de una señora que cargaba unos jarrones y muchas flores.

-Claro, niña, muchas gracias, ya casi se me caían los jarrones- Dijo riendo amablemente ante la ayuda.

Kenshin las siguió en silencio hasta el interior de la posada, donde todos los recibieron con una sonrisa, vaya que si estaban alegres en ese lugar.

-Cariño, que bien que ya llegaste, te estábamos esperando, quieren que coloques las flores en esa esquina- el hombre se acerco y dio un beso en la mejilla de la mujer, después señalo con el dedo una de las esquinas de la posada.

Kaoru observaba todo con atención, el lugar no era tan grande como el otro en el que habían pasado la noche, pero era agradable, había mucha gente y todos parecían amables, además el aroma de las flores era muy bonito y ni mencionar el de la comida, ya tenía hambre.

-Y ¿quiénes son ustedes?- Pregunto el hombre viendo a Kenshin y Kaoru, con una sonrisa en su rostro.

-¡Oh si!, cariño, esta joven me ayudo- Señalo uno de los jarrones que Kaoru tenía en sus manos. –Fue muy amable conmigo-

-Ya veo, pues bienvenidos, puedes hospedarse aquí si quieren-

-Gracias, pero no tenemos pensado quedarnos, Kaoru solo ayudo a la señora, pero ya nos vamos.

Kenshin miro a Kaoru, al parecer tenía mirada de decepción, tal vez tenía ganas de ver como se realizaba la fiesta, pero no podían quedarse.

-¿Pero por que no?... ¡Oigan, eso no va ahí!- Grito a los hombres que estaban del otro lado de la habitación, al parecer colocaban mal los listones sobre la puerta. –Disculpa, tengo que ver que todo este bien... ¡No, un poco mas abajo del lado derecho!... oye chico, pareces buena persona ¿me ayudarías con esto? Te ves joven y ágil, no como nosotros que ya estamos viejos- El hombre sonrió ampliamente, Kenshin no sabía que hacer, pero una sonrisita y una mirada alegre de Kaoru lo hicieron aceptar. -¿Quieres ayudarme con las flores?- La señora guió a Kaoru hasta donde había otras muchachas arreglando floreros.

Kenshin nunca se imagino pasar la tarde en ese lugar, había ayudado a adornar la posada, había puesto listones en las puertas, corto leña y ayudo en muchas otras cosas, le habían dicho que era un joven muy ágil y que tenía un espíritu luchador, nunca se cansaba y hacía todo cuanto le pedían sin renegar, a diferencia de los otros jóvenes que si lo hacían y que de vez en cuando se sentaban a descansar, el seguía de arriba para abajo, y su pago fue que se gano rápidamente el cariño del dueño de la posada, le había dicho que se parecía a su hijo, pero que este ya se había ido de ese lugar con su esposa y sus hijos, y que a veces los visitaban.

Kaoru, por su parte, estaba muy alegre, escuchaba atentamente a la señora, quien relataba historias de cuando era joven o de cómo conoció a su esposo, mientras arreglaban los jarrones o limpiaban las habitaciones, también ayudo en la cocina (si, ayudo a preparar la comida, aunque no lo crean! jejeje =P) ya que darían cena a todas las personas que les habían ayudado con los preparativos, por que la comida que había cuando recién llegaron ya se había acabado, y la verdad es que si eran muchas las personas ahí.

-Bien muchacho, ya hemos terminado, mañana temprano será un día muy especial-

-¿Qué es lo que celebrarán?

Ya estaban sentados frente a una mesa, mientras que las mujeres se encargaban de servir la mesa.

-Pues una boda, Kenshin- El hombre tomo una botella y sirvió sake a Kenshin y después se sirvió él mismo

-¿Una boda? Nunca he presenciado una- tomo un trago de su bebida

-Nunca ¿pero Kaoru no es tu esposa?- Miro a Kenshin, quien se sonrojo un poco ante la pregunta.

-Pues vera señor Genzai...– No pudo terminar, pues Genzai lo interrumpió.

-Ya comprendo muchacho, no te preocupes, yo también me robe a mi esposa cuando era joven, deben estar unidos por el apretón de manos, pero no te apures, que eso se arregla mañana.

-¿Apretón... de mano?-

Pronto llegaron todos a la mesa, la cena ya estaba servida, y todo paso muy tranquilamente, Kaoru estaba sentada a un lado de Kenshin, quien comía en silencio, escuchando todo lo que decían a la mesa, una charla muy amena sin duda, pero el no participo en ella, solo veía a Kaoru sonreír de una manera muy alegre y a él le agrado verla así.

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Enishi estaba sentado sobre una roca, todos se habían dormido ya, menos Sanosuke, quien momentos después fue a sentarse junto a él.

-Jamás imagine que fuera tu hermano, ahora entiendo algunas cosas-

-Si, es por eso que aun no me marcho, pero si alcanzaste a escuchar algo de lo que me dijo, él esta dispuesto a matarme si me voy, esa es otra de las razones por las que me mantengo aquí.-

-¿Escaparas?- Enishi lo miro, quería que su respuesta fuera si

-Enishi... – sonrió ampliamente -¿qué tan hábil eres para correr? Por que tendremos que correr un buen tramo para apartarnos de este lugar.

-Sanosuke... gracias por aceptar llevarme contigo, pero también quisiera que me ayudaras a buscar a mi hermana.-

-Claro que lo haré, además, cuando me vaya de aquí no tendré nada que hacer, y que mejor que ayudar a mi amigo a buscar a su bonita hermana- Sanosuke estiro una de sus manos hasta posarla sobre la cabeza del chico y revolver sus cabellos.

La noche tenía bonitas estrellas, y así se quedaron un buen rato, observando el cielo, que al fin estaba despejado de nubes grises.

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El señor Genzai y su esposa decidieron darles una habitación a sus nuevos invitados, les habían dicho que no traían mucho dinero consigo, pero ellos le dieron gratis la habitación, como pago por haberlos ayudado, al día siguiente se realizaría una boda y querían que ellos estuvieras ahí para verla.

-Kaoru ¿sabes que es el apretón de manos?- Kenshin se encontraba en su típica posición para dormir, mientras que Kaoru estaba sentada en el futon frente a él.

-Pues la señora Kasumi me comento algo sobre eso, dice que es permitido que un hombre y una mujer puedan vivir como marido y mujer durante un año y un día, y si se han llevado bien y los dos están de acuerdo, se casan.- Kaoru sonrió al imaginárselo, debía ser algo muy practico, así si no se habían llevado bien, o si ya no se querían simplemente no se casaban y se separaban.

-Ya entiendo...- Kenshin se ruborizo al recordar lo que le había dicho Genzai.

Recordó que cuando se quedaron solos en la mesa, él le había dicho que no se avergonzara de haber raptado a Kaoru, que ella era muy bonita, además que cuando dos personas se aman y sienten sincera pasión el uno por el otro, que no importaba el modo en que estuvieran juntos, y que unirse por el apretón de manos era algo valido y que eso pronto lo podían arreglar en la fiesta que ahí se celebraría.

-¿Por qué me lo pregunta? ¿a caso conoce a alguna pareja que este unida por ese medio?-

-Veras, es que Genzai piensa que tu y yo estamos unidos por el apretón de manos... él piensa que yo te rapte de tu hogar...- Se ruborizo al decir esto ultimo.

Kaoru rió abiertamente ante lo que escucho y por ver el rubor en las mejillas de Kenshin, avanzó hasta donde estaba él y se sentó a su lado.

-Mas que robarme, usted me ha salvado y en dos ocasiones, se lo agradezco-

-No tienes por que, además, yo pude haber evitado lo que te paso con ese hombre, si desde un principio hubiera querido ayudarte, egoístamente te dije que no, lo siento-

Kaoru tomo una de las manos de Kenshin entre las suyas y lo miro, y él por unos segundos no pudo respirar ante la imagen a su lado, Kaoru se veía muy bonita con su cabello suelto y esa bata para dormir color blanco y dio gracias a que no había nubes de lluvia, pues así la luz que emanaba de la luna lo dejaba observarla bien.

-Me ha ayudado mas de lo que cree, Kenshin, si no fuera por usted, no se en donde estaría yo en estos momentos, de solo pensarlo siento un poco de miedo.-

-Es que... tu...- Kenshin no sabía que decir, apenas y salían palabras de su boca.-

Kaoru lo miro divertido, siempre lo había visto firme y decidido, sus palabras siempre fluían y las decía con mucha seguridad, y ahora su mano sudaba nerviosa bajo las suyas.

-No tiene que decirme nada- Sonrió.-

Kenshin aun la miraba, totalmente embelesado, mientras ella le sonreía tiernamente, era incapaz de desviar su mirada de los azules ojos de Kaoru, se veían tan preciosos en esa tenue luz que daba directo en su rostro y se vio aun mas hermosa al ruborizarse cuando él, con su mano libre, toco su mejilla.

-Eres muy hermosa...-

Kenshin no podía mas, tenía que decírselo, pero después se dio cuenta de sus palabras y no supo por que las había dicho.

-Kenshin...- Dijo ella en un susurro.

Kaoru podía verse reflejada en esos ojos dorados tan hermosos, pudiendo notar una aureola violeta en ellos, sus ojos eran tan distintos y a la vez tan lindos que sentía que la hechizaban. Soltó la mano de Kenshin y poso las suyas sobre los hombros de él.

Kenshin ya no sabía lo que hacía, solo la miraba y su cuerpo reaccionaba por él, impidiendo que su razón hablara, lentamente fue acercando el rostro de ella al suyo, haciendo una leve presión en su mejilla, mientras que con su otra mano sujetaba su cintura y de igual modo la empujaba suavemente hacia él, sintiendo como Kaoru se sujetaba de sus hombros quien también lo empujaba con suavidad hacia ella.

Cerro lentamente los ojos y acerco su rostro al de ella uniendo con cuidado sus labios, primero los rozo suavemente y después hizo un poco de presión sobre ellos y siguió tomando su labio inferior, para terminar perdiéndose en su boca, sintiendo como ella le correspondía, era la primera vez que daba un beso, así que no sabía con mucha precisión si lo hacía muy bien o no, pero un leve suspiro de ella le hizo pensar que no lo hacía tan mal.

Kaoru estaba realmente emocionada, nunca la habían besado, y ahora Kenshin le daba su primer beso y el solo pensarlo la hacía sentir muy bien (Dios! A mi también me haría sentir de maravilla XD!) y pensó que después de tantas cosas malas ¡el destino al fin le daba algo bueno! Un hombre que la defendía, que la hacía sentir segura y que le estaba brindando su ayuda. No pudo evitar derramar algunas lagrimas.

Kenshin al sentir sus lagrimas la soltó y se aparto de ella

-Dios mío ¿qué he hecho? Perdóname Kaoru, yo no qui...- No pudo terminar, pues Kaoru puso un dedo sobre sus labios.

-Kenshin, no te disculpes, sabes...- sonrió y se sonrojo –gracias por haberme besado, yo a tu lado me siento muy bien, y si pudiera quedarme a tu lado mas tiempo... yo me sentiría muy feliz- desvió la vista, sentía mucha vergüenza por lo que había dicho.

Kenshin sonrió muy complacido y alegre por lo que había escuchado, y con su mano levanto el rostro de ella para poder verla.

-Gracias a ti Kaoru, yo siempre he estado solo, y cuando te conocí pensé que al fin terminarían mis días de soledad, al principio pensé que solo eran tontos pensamientos, pero ahora me doy cuanta de la falta que me harías si te fueras, se que nos conocemos muy poco, pero siento que te quiero como si te conociera de toda una vida.

-Kenshin- Kaoru lo abrazo por el cuello.

Él la abrazo por la cintura y sintió como ella se acomodaba en su pecho, ese día había sido muy bueno para ambos, no había duda de eso.

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-Sano, ya no hay nadie despierto- Enishi movió el hombro de sano, quien estaba dormido junto a él.-

-¿Qué?... ¿cómo? ¿qué pasa Enishi?- Sano se sentó y se estiro mientras bostezaba, y miraba al chico con ojos cansados.-

-Vamos, Sano, no seas perezoso, ya he revisado todo, no hay nadie despierto.-

-Vaya que tomas la iniciativa, chico, pero escúchame bien, primero saldré yo-

-De acuerdo- Enishi escucho atento a Sano, quien prontamente se levanto y verifico con la vista que nadie los viera.-

-Cuando te haga una señal, saldrás sigilosamente hacia donde yo estoy ¿entendido?-

-Si-

Sanosuke salió de la tienda de campaña, camino sigilosamente por el lugar hasta ponerse detrás de un enorme árbol, trepo en el con cuidado y desde ahí pudo ver que hasta los guardias encargados de la vigilancia estaban dormidos, sonrió al pensar que eran unos idiotas, no se habían dado cuenta del somnífero que había puesto en la bebida, dormirían como troncos esa noche, bajo de un salto del árbol y se escondió tras algunas ramas, dirigió su vista hacia Enishi y le hizo una señal con su mano.

Enishi recorrió el tramo, tenía que pasar por enfrente de todas las tiendas de los soldados, hasta llegar al final del campamento.

-Bien chico, desde aquí empezaran a tener un precio nuestras cabezas, y no es por ser presumido, pero la mía es la que va a costar mas- Guiño un ojo

-Por mi esta bien-

Sanosuke se dispuso a correr con Enishi a sus espaldas, tenían que salir de ahí ahora que tenían oportunidad, mucho tiempo lo había planeado ya, pero algo lo detenía, tal vez fue la llegada de ese chico lo que lo había mantenido ahí por mas tiempo.

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Kaoru se había quedado dormida en brazos de Kenshin, quien muy cuidadosamente la dejo sobre el futon para que durmiera mas tranquila.

-Gracias por hacer que mi sentimiento de soledad desapareciera, Kaoru-

Había dicho Kenshin al momento de arroparla y darle un beso en la frente.

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Hola! =D, pues aquí les traigo el 4to capitulo, haber que les parece.

Muchas gracias a todas las que me mandaron review

Naoko =D!! aquí esta la actualización, espero que te guste y que sea de tu agrado este capitulo, y por favor tu sigue así con los tuyos que me gustan mucho!

HADA( hikaru), Bueno, lo de Megumi, pues creo que en el próximo capitulo te darás cuenta de si aparecerá o no, y de verdad te agradezco mucho el review!!

Gaby (hyatt , Pues al fin escapo Enishi, junto con Sano, o al menos eso creen jejej.

Kao-chan, aquí esta, al fin, la actualización, espero te agrade este capitulo.

La verdad no se que les pareció la actitud de Kenshin, un poco "dócil" al estar con Kaoru, pero así me gusto a mi, tal vez algunas lo esperaban ver un poco mas rudo jejej.

Y sobre eso del "apretón de mano" no lo he inventado yo, esa fue un costumbre Escocesa por haya de 1552 (y no se si aun se utilice esa costumbre, aunque yo creo que no), ya se que me van a decir "que tiene que ver Japón con Escocia", pero es que me agrado la idea de poner esto, la idea la saque de un libro que se llama "Luna Azabache" la autora es Susan King, la verdad es que el libro es muy bueno, si les gusta lo romántico les recomiendo que lo lean (ojalá que no venga la autora del libro a reclamarme que le hago propaganda sin permiso jejeje :P).

Ayer que terminaba de escribir el fic, me puse a leer un resumen de dos OVA'S de Rurouni Kenshin, unas que se llaman Seisohen (Años), Dios, no exagero al decir que desde que empecé, me puse a llorar, hay, están demasiado tristes, pero mejor no cuento nada mas, capas que no las han visto (bueno, de hecho yo tampoco las he visto, pero aun así leí el resumen con todo y final) y les arruino todo contándoles lo que paso. Bueno, le doy las gracias a Blankaoru por haberme pasado el resumen, muchas, muchas gracias!!

-Kana-