CAPÍTULO 6

- Albus ve a arreglar tus asuntos yo me quedaré aquí hasta que Harry se despierte - dijo Lupin con la voz cansada.

- Está bien , pero avísame cuando lo haga.

Con esto Dumbledore bajó al piso de abajo de la casa se despidió de la señora Figg y salió para aparecerse en Hogwarts, donde le esperaba cierto profesor.

La noche pasó sin ninguna incidencia, con los primeros rayos de luz que se colaban por la ventana del cuarto, Harry se fue despertando, y recordó lo que había pasado el día anterior con Dudley y sus amigos, le entraron ganas de no abrir los ojos pero con un poco de esfuezo lo consiguió, giró su cabeza a la derecha y vio que, en una silla cercana, en una posición bastante incómoda "descansaba" Remus Lupin.

- ¿Profesor Lupin?

Remus se levantó con rapidez del asiento y se acercó a la cama de Harry

- ¿Qué tal estás?

Bien, un poco cansado. ¿Quién me trajo hasta aquí?

Tres chicas muggles muy simpáticas que te encontraron en la calle, fueron a pedir ayuda y dieron con la señora Figg, que, al ver tu estado nos avisó con prontitud. Dumbledore se fue ayer por la noche, tenía que atender unos asuntos en Hogwarts.

Hubo un momento de silencio en el que ninguno de los dos habló, hasta que Remus se decidió a hacerle esa pregunta que le rondaba desde hace tiempo por la cabeza.

- Harry, ¿por qué mandaste esa lechuza diciendo a todos los de La Orden que no querías que viniéramos a buscarte?

- Creí que estaba claro - dijo Harry en un tono poco usual en él – no quería volver a Grimmauld Place, esa casa me trae demasiados recuerdos de Sirius.

Remus no supo que contestar a esa respuesta tan fría del joven chico, que, a pesar de su edad ya había sufrido mucho.

Se mantuvo algún tiempo más al lado de Harry hasta que le dijo que debía enviar una lechuza al director para decirle que ya había despertado, bajó al piso de abajo y dejó a Harry hundido en sus pensamientos

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Hace tiempo que esperábamos tus noticias, Severus – le reprochó el director – estábamos preocupados pensábamos que te había sucedido algo.

- No he podido regresar antes me han surgido algunos asuntos que debía resolver, y ustedes podían esperar, pero esos asuntos no.

Dumbledore se quedó mirando a su amigo y profesor, había notado cierto cambio en su personalidad desde lo que pasó el curso pasado en las clases de occlumency, y se había agravado con lo sucedido en el ministerio.

Se había tornado más frío - si es que eso era posible – y se comunicaba todavía menos con sus amigos – sólo Minerva y yo – pero al menos antes hablaba con nosotros. Me recuerda a aquel Severus Snape que llegó el primer año como profesor a esta escuela, todavía aliado de Voldemort, y una persona, hasta entonces sólo dedicada al mal pero que empezó a ver su verdadera identidad al poco tiempo pasándose al lado de la luz.

Ahora, que han pasado unos cuantos meses desde su cambio de actitud veo que no vuelve a ser el mismo de antes, y me preocupa, me preocupa ser yo el culpable de eso, me preocupa que vuelva a ver la oscuridad dentro de él, y le pierda...

- ¿Profesor?

Su voz me saca de mis pensamientos por un instante.

- Si, Severus.

- ¿Quiere algo más o puedo retirarme?

- No, ya puedes irte si lo deseas.

- Director, no me voy a quedar lo que resta de verano en Hogwarts, tengo cosas que hacer.

- Como desees, pero que sepas que a Minerva y a mi nos gustaría contar con tu presencia.

Severus no prestó atención a estas últimas palabras de su amigo, se dio media vuelta y se dispuso a ir a Hogsmeade para poder aparecerse en el lugar que deseaba, Bulgaria.

Dumbledore miraba a la sombra que caminaba hacia la salida, mientras que una voz detrás de él pronunció su nombre, era Minerva.

- Albus

Él se giró para ver a los ojos a la profesora

- Dime

- Ha llegado una lechuza de Remus informando que el señor Potter ya se ha despertado y se está recuperando favorablemente.

- Vale, gracias Minerva, voy para allá. Creó que este año he descuidado un poco al chico

- No te preocupes él ya está bien

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Harry le había pedido a Remus un trozo de pergamino y una pluma para escribirle una carta a Ron, desde el día que estuvo con él en el hospital no se habían vuelto a ver, y sabía por Lupin, que ya se había recuperado y había vuelto a la Madriguera.

Al terminar de escribirle la carta a Ron vio que le sobraba un trozo de pergamino, decudió enviarle una nota a Hermione.

Hola Hermione:

Te mando esta breve nota para preguntarte que tal te van tus vacaciones por Bulgaria. También para que sepas que Ron ya está totalmente recuperado del ataque que sufrieron él y su familia hace algunos días, espero que te estés divirtiendo mucho y que todo vaya bien con Víctor

BESOS

HARRY

Al poco de terminar la carta Lupin volvió a subir a la habitación y Harry le pidió que diera esas cartas a Hedwig, para que se las llevase a Ron y Hermione.

Al mediodía llegó Dumbledore, estuvieron hablando los tres animadamente hasta la hora de la cena, en la que Harry pidió poder levantarse de la cama.

Bajaron los tres al salón de la casa para comer, mientras lo hacían Dumbledore comenzó a hablar

- Harry te quería proponer que pasaras en Hogwarts los días que quedan para que comience el curso, todos los de la Orden este verano celebramos las reuniones allí, así que te podrás encontrar con Ronald y sus hermanos. ¿Qué dices?

-Sí, claro ¿cuándo vamos?

- Esta noche, antes de la cena.

Harry esbozó una sonrisa sincera, lo que alegró un poco el día al director.

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Severus ya había llegado a Bulgaria, se había acomodado en un pequeño hotel de la zona muggle para no ser reconocido.

Era media tarde cuando decidió ir a hacer aquello que tenía pensado al desplazarse a ese país tan extraño para él.

Entró en la zona mágica de la ciudad cuando ya era de noche, según las referencias que tenía , lo que venía buscando estaría en el bar "Sword moon".

Dio con el lugar enseguida, estaba en la calle principal, se decidió a entrar, y empezó a buscar encontrando aquello casi al instante...