Momentos
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Gracias a ALEJAMOTO DIETHEL, AGUILA FANEL por sus review's
Advertencia: Yaoi YamiXYugi, BakuraXRyou
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Capitulo 3: Juegos y Confesiones
Caminaban hacia su casa, un poco más relajado después de la convivencia con Bakura y Ryou.
-Yugi, Yami- se escucho a lo lejos
-Hola chicos- saludo Yugi al tenerlos enfrente
-vamos a la plaza quieren ir?- pregunto Joey
Yugi volteo a ver a Yami, quien asintió -si vamos-
-por cierto has visto a Ryou?- pregunto Tea
-si acabamos de estar con él-
-y... Bakura?- interrogo Tristan
--esta con él- comento Yugi
-y como es ahora?- interrogo Joey
-mm, se me hace algo raro, pero es muy agradable-
-él es así- agrego Yami
-y Ryou como se siente con él?- pregunto Mokuba
-a él es feliz con Bakura-
-y si los invitamos con nosotros?- interrogo Serenity
-me parece genial- exclamo Yugi
-esta bien-
-y tu que opinas Seto?- pregunto Joey
-como quieras- dijo sin ánimos, mientras rodeaba con su brazo el hombro de Joey
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Ryou se encontraba lavando los últimos trastes que se usaron del desayuno, cuando sintió unos brazos sujetar su cintura desde atrás.
-me encanta tu espalda y tu cintura- dijo mientras pasaba sus manos sobre el cuerpo de Ryou -y tu cabello mmm, hueles a vainilla- le dijo Bakura mientras le daba un beso en la mejilla -lo que me recuerda que no comí postre y se me antojo algo con sabor a vainilla- dijo lo ultimo con un tono seductor.
Ryou se sonrojo, y se retiro de manera rápida -si quieres, aquí tengo helado de vainilla- dijo girando para estar de frente a él, nervioso porque sabia que no podría controlarse teniendo a Bakura tan cerca.
-no, se me antoja otra cosa- trato de acercarse, pero Ryou se le escapo
-galletas de vainilla?- le dijo con una sonrisa tímida
Bakura lo miro entre enojado y satisfecho al tener a su presa mas cerca -no, quiero algo mas delicioso-
Ryou ya no pudo escaparse, y recibió una tierna caricia en su boca, iba a hablar pero un segundo beso llego, Bakura aprovecho para saborear el interior de la boca de su hikari, mientras lo abrazaba de la cintura y lo pegaba mas a su cuerpo, Ryou simulo separarse poniendo sus manos en los hombros del espíritu, pero pronto los extendió por el cuello de este, para poder disfrutar mas del beso, el calor y su delicioso olor a sándalo lo excitaban. Unos golpes en al puerta los distrajeron, cosa que aprovecho Ryou para escaparse, pues sabia que una vez que Bakura empezaba ya ninguno de los dos podría detenerse, mientras tanto el espíritu de la sortija maldecía interiormente..
-voy a abrir la puerta-
Al abrirla se sorprendió al ver a todos, Bakura salió de la cocina para asomarse creyendo que era Yami y su Hikari, pero se quedo en el marco de la cocina al ver a todos los demás, pues no se sentía muy a gusto con ellos y ellos con él aunque trataban de disimularlo
-Hola Ryou- saludaron
-Hola chicos que los trae por aquí?-
-veníamos a invitarte a pasear a la plaza- hablo Tea
-he- dijo al recordar a Bakura
Yugi entendió y comento -vamos Bakura, así tu y Yami platican un poco mas-
Bakura no contesto, pues no quería estar con ellos, además de que había sido interrumpido y aun estaba algo molesto
-vamos Bakura- agrego Yami, no solo para convencer al espíritu de la sortija, sino también porque a pesar de que consideraba a esos chicos como amigos, los sentía ajenos a él, y solía incomodarse mucho con ellos, y la presencia de Bakura le ayudaría a relajarse.
Por muchos años fueron enemigos, pero ahora las cosas son diferentes y no solo el hecho porque fueron amigos en el pasado, sino también que ambos son espíritus milenarios que vivieron aislados de los cambios del mundo, y que en cierta forma los hacia sentirse fuera de lugar, los hacia ellos aun mas unidos.
Yami coloco un brazo sobre los hombros de Bakura de manera amistosa y lo jalo a la salida, Ryou y Yugi sonrieron pues comprendían lo que sentían ambos espíritus y trataban de ayudar que ambos se adaptaran, pues ahora tenían un cuerpo propio que les permitiría hacer una nueva vida.
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Después de pasar un rato juntos, todos se dirigieron a la Mansión de Seto, pues Joey y Mokuba insistieron en que cenaran todos juntos, y ese era el lugar adecuado por lo espacioso y era mas intimo para el grupo de amigos, que un restaurante. Seto se mantenía lado de Joey quien era el que mas participaba en la convivencia junto con Tristan, esto hacia al castaño incomodarse un poco, pero mientras tuviera a su rubio junto a él no le importaba, además de que su hermano Mokuba también disfrutaba de la alegría de todos.
Tea y Serenity también habían disfrutado mucho del rato, sobre todo la primera pues antes era un grupo de puros chicos, difícilmente podía disfrutar de cosas de chicas, y aunque Tristan solía meterse mucho en sus platicas, cosa que entendió bien Tea, Serenity se hacia cargo de alejarlo un poco, porque para ella era uno mas de sus amigos, una vez alejado regresaba a platicar con los demás, pero después continuaba con sus intentos. Yugi y Ryou estuvieron platicando con todos, así como la amistad entre Yami y Bakura creció, también la de ellos, de vez en cuando se acercaban a los espíritus para platicar con ellos, quienes a pesar de todo se mantenían distantes, pero estaba felices al ver la felicidad de sus Hikaris.
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Todos se habían despedido y se dirigían a sus casas. Yugi llego saludando a su abuelo y dándole las buenas noches.
En el cuarto estaban dos chicos viéndose, llevaban mucho tiempo sin retirar sus miradas, uno del otro, deseaban hablar, decir todo lo que sentían, pero tenían miedo no solo a una intervención, sino también a la conclusión de sus confesiones, Yami estaba seguro de lo que sentía, pero "era gusto, era digno de tener a ese chico junto a él?", se preguntaba. Tenia el mejor paisaje que pudieran sus ojos contemplar, estaba disfrutándolo que no se dio cuenta que Yugi se había acercado.
-Yami, estas bien?- pregunto al ver que el espíritu no parecía reaccionar a sus palabras, Yugi se preocupo.
-si... estoy bien- contesto poco después al despertar de esa bella imagen
Yugi había reaccionado antes de sus cavilaciones cuando el aire que entro de la ventana le hizo sentir un escalofrío, pero hubiera deseado no hacerlo, pues sus miradas estaban hablando, diciendo lo que con palabras no se pueden decir. Pero ahora era el viento quien interrumpía. Yugi se acostó, al comprobar que todo estaba bien y se acostó, dándole un beso de buenas noches en la mejilla a Yami, antes de que este regresara al rompecabezas.
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Ryou entro a su casa seguido de Bakura, el mas pequeño iba todavía con sus pensamientos en la convivencia del día con sus amigos, pero el espíritu durante el camino a casa, había recordado la forma en que fue interrumpido dos veces, y decidido a no detenerse, cerro la puerta con llave, se acerco a Ryou, lo volteo dispuesto a continuar donde quedo.
Sus labios se juntaron, mientras sus lenguas se buscaban. Ryou también esperaba el momento de continuar, y sabia que ahora no serian interrumpidos, se separo levemente para admirar esos ojos profundos que lo enloquecían, Bakura también lo miro contemplando lo que tenia enfrente en todo su esplendor, sabiendo el amor que sentia.
En ese momento Bakura recordó las palabras de Yami esa mañana "cuantas veces le has dicho que lo amas", se percato que no le había dicho a Ryou cuanto lo amaba desde ese día que Ryou lo perdono.
-te amo- dijo siendo apoyado por su mirada
Ryou sonrío con gran felicidad, esas palabras, aunque ya las hubiera escuchado de esos labios, le habían hecho sentir como si hubiera sido la primera vez que las oía. Ryou abrazo a Bakura mientras recargaba su cabeza en el pecho de él.
-yo también te amo, te amo muchisimo- Bakura también lo abrazo mientras acariciaba la espalda de Ryou con sus manos, para sentir y disfrutar su alegría, y el mas bello de los sentimientos: el amor puro que además es correspondido,
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Yami y Yugi se dirigían al parque a disfrutar la tarde juntos, no habían avisado a nadie de su salida, pues deseaban que ese hermoso día coronara su valor de confesión. Si ese día habían juntado el valor suficiente para hablar sobe sus sentimientos.
Habían llegado a un crucero esperando el paso, cuando Yugi escucho pronunciar su nombre desde el otro lado de la calle, tanto Yugi y Yami se desilusionaron, pues sus planes habían sido interrumpidos, ambos se vieron, y se resignaron a que ese día tampoco seria SU día, Yugi cambio rápido se semblante de tristeza a otro de alegría y se apresuro a recibir a sus amigo.
La calle estaba poco transitada, por lo que Yugi no se dio cuenta del cambio en el semáforo, hasta que vio que un carro venia frente a él, Ryou se detuvo al ver el rostro de miedo de Yugi, Bakura también lo vio pero estaba demasiado lejos para hacer algo, Yugi vio la cercanía del coche, no sintió sus cuerpo, ni su mente reaccionar, se quedo paralizado, cerro los ojos esperando lo peor.
Sintió calor a un costado suyo y algo en su cintura, después unos rasguños en su brazo y pierna de su otro costado. Vio llegar a Ryou, algo le pregunto, pero no le entendió, hasta que un movimiento en su espalda le hizo girar vio a Yami quien lo miraba con miedo, en eso Ryou volvió ha hablar.
-estas bien Yugi?- quien no recibió respuesta, Yugi veía a todos lados, tratando de asimilar lo que paso, y el porque estaba tirado en el piso con Yami, Ryou sonrío al ver la expectación de Yugi, y al ver que no tenia daño visible -Yami te salvo-
Yami, lo tomo de los hombros -Yugi- pronuncio, Yugi entonces entendió lo sucedido unas lagrimas salieron de sus ojos, y cambio su rostro por uno de medio, eso fue suficiente para Yami, y comenzó a llorar también.
-en que pensabas Yugi, no sabes lo que sentía al verte en peligro, por que fuistes descuidado, me preocupastes, te amo, y no soportaría perderte- dijo Yami enojado
Yugi escucho todas las palabras, y del miedo paso a la alegría -me amas?-
Yami entonces se dio cuenta de lo que dijo, y dejo de llorar -si, te amo-
Yugi lo abrazo dejando de llorar -yo también te amo-
Mientras ambos chicos se abrazaban, Bakura empezó a correr a la gente que se acercaba a ver la escena con curiosidad.
-perdon por interrumpir- hablo Ryou -pero seria mejor que se levanten- Yami y Yugi se dieron cuenta de donde estaban y se levantaron algo apenados. -vamos a mi casa para curarles esas heridas- y se llevo a ambos chicos seguidos por Bakura.
Una vez curados sus raspones, Bakura y Ryou se desaparecieron de ahí, dejando a ambos chicos solos, para que pudieran terminar lo que empezaron.
Ambos estaban en la sala, no se habían percatado que estaban solos, pues aun estaban sumidos en sus pensamientos y sensaciones, en un momento ambos alzaron la vista para mirarse y sonrieron.
Yami se levanto y se sentó junto a Yugi, acaricio su mejilla, mientras colocaba su cabello tras su oreja.
-perdona por ser tan agresivo contigo-
-no te preocupes, perdóname tú por haberte preocupado-
Yami negó con la cabeza -por lo menos nos sirvió para algo- dijo mientras colocaba su otra mano en la otra mejilla de Yugi
Lo acerco -si- dijo Yugi mientras cerraba los ojos, la distancia desapareció, y en su lugar un cálido beso, sus labios y lenguas repitieron la confesión antes dicha, de amor.
Sin duda alguna ese si se había convertido en SU día.
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En algún lugar de la casa dos albinos espiaban, quienes ahora sonreían felices por sus amigos.
-eso me inspira- dijo el mas grande.
Ryou sonrío, volteo a verlo, y le dio un beso -a mi también- dijo una vez terminado esa caricia, Bakura se sorprendió, pues estaba acostumbrado a ser él, el de la iniciativa.
-a no- exclamo una vez recuperado -el que manda aquí soy yo- discuti
-esta es mi casa y yo mando-
-a si- dijo mientras lo tomaba de la cintura y le daba un beso profundo, sus manos mientras tanto buscaban la manera de liberar la camisa del chico del pantalón, una vez logrado su objetivo, comenzó a acariciar el cuerpo del chico.
Al sentir el tacto en su cuerpo desnudo Ryou no pudo evitar un suspiro. Bakura sonrío al haber logrado su objetivo.
-dime ahora quien manda?- pregunto el espíritu, sin dejar de acariciar el cuerpo del chico.
Ryou suspiro de nuevo, mientras recibía otro beso -tu- dijo una vez que logro tomar aire. Bakura sonrío nuevamente.
"Pero yo siempre tengo la ultima palabra" pensó Ryou
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Fin
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