CAPITULO11: LA NOTICIA
En el County la noticia fue recibida como una bomba de relojería. Frank se encargó de informar a todos los médicos, tras recibir la llamada. Esta vez, ni un atisbo de broma asomaba a su voz. Frank jamás había hablado tan en serio, ni jamás había dado una noticia como aquella.
Susan, al conocer la noticia, empezó a llorar desconsoladamente en brazos de Elizabeth. Sabía que Luka tenía problemas, sin embargo, jamás pensó que aquello fuese a terminar de aquella manera. Elizabeth por su parte, recordó la frase que Luka le había dicho mucho antes de que la noche fatal hubiese comenzado. Odiaba a Carter... pero, ¿acaso era la razón para haber hecho los que había hecho?, pensó Elizabeth atemorizada.
Kerry reunió a los médicos que se encontraban de guardia y a todas la enfermeras, para reiterar la noticia. Muchos se tomaron ese gesto como una falta de educación por su parte, otros que aún no lo sabían lo agradecieron.
-Carter y Abby deben estar a punto de llegar en otra ambulancia. – dijo Weaver consternada.
-¿Pero se sabe lo que ha ocurrido? – dijo Gallant con los ojos llenos de lágrimas, ignorando cuales habían sido los hechos.
-Por lo visto, el doctor Kovac se ha quitado la vida, Michael. – dijo Kerry lo más tiernamente que pudo.
-Pero...¿por qué? – dijo Gallant sintiendo que su voz se llenaba de ira.
-No soportó el peso de su vida ni un segundo más. – dijo Susan separando su cabeza del hombro de Elizabeth.
-¿El peso de su vida?- dijo Gallant rompiendo a llorar sigilosamente. –Todos tenemos problemas maldita sea... Todos tenemos problemas, y podemos solucionarlo con ayuda de alguien...Él no era la maldita excepción. Yo le ofrecí mi ayuda, ¡todos se la ofrecimos de alguna manera ,y la rechazó! El no era Dios... ¿por qué jugó a serlo entonces? ¿puede contestarme alguien? –sintió que todos los ojos de los presentes en aquella sala le miraban fijamente, sin darle respuestas a las dudas que le asaltaban.
La muerte de Luka, parecía haberle afectado más que a ninguno por alguna razón.
Salió de la salita de médicos golpeando la puerta, haciendo que chocase con la pared, provocando que el pequeño cristal cayese al suelo hecho añicos. La sala volvió a quedar en silencio.
Las miradas se cruzaban entre sí, preguntándose el porqué. Las mentes de los que estaban allí se preguntaban lo mismo, sin encontrar una explicación aparente.
El silencio quedó roto por el sonido de varias ambulancias. Todos sabían perfectamente quienes venían en aquellos vehículos.
Poco a poco fueron saliendo de la sala, para recibir a Carter, a Abby y a Luka. Aún no se explicaban porqué habían pedido varias ambulancias.
Podían haber llegado al hospital en coche. Minutos después, conocieron la historia, pero aún así, siguieron sin comprenderlo.
