El no quería decirlo, pero estaba preocupado. Mas indicios y pequeños
ataques de mortifagos que aun nadie relacionaba con el regreso del Señor
Oscuro, pero el si lo hacia. Suspiro y soltó los ejemplares del Diario El
Profeta de aquella semana. ¿Quién quería relacionar esas cosas con
Voldemort? Todos estaban muy felices en su burbuja de cristal, negándose a
ver la realidad.
Albus Dumbledore llevaba meses preocupado. Estaban a Octubre, a un poco mas de tres meses desde el regreso de Voldemort y eso lo desquiciaba. Desde el verano habían comenzado a suceder esos pequeños ataques, saqueos, torturas de muggles y magos por pequeños grupos de mortifagos. Había reinado el terror, y la gente comenzaba a murmurar, la paranoia, todo, apariciones de la Marca Tenebrosa... y los rumores del regreso.
Hogwarts aun estaba a salvo, pero no sabia por cuanto tiempo, aunque...ahora tenían Gen y no sabia si el que una vez fue Tom Rydlle se atrevería a atacar con ella allí. Temía por Harry, temía por el pero sobre todo temía por Severus. Llevaba meses en trabajo espía y sin embargo no le podía dar mucha información a Dumbledore porque su "maestro" no confiaba mucho en el.
Severus había tenido que matar. Tuvo que hacerlo para probarle lealtad a Voldemort. Albus lo lamentaba por el porque sabia de las pesadillas de Severus, de cómo soñaba una y otra vez el momento en que había asesinado a esas personas y aunque al principio le agradaba producir todo ese horror, ahora a Severus lo repugnaba. Gen también mato muchas veces, pero ella aun, por mas que diga que se arrepiente, no lo hace. Porque es su naturaleza.
Albus pensó en la maldad. ¿La crearía el hombre o crecería así, de lo árboles como si nada? No lo sabia. Solo sabia que estaba en todos lados y que era un debilidad y a la vez una fortaleza. Pensó que las personas que lastimaban a otras solo para verlas sufrir debían hacerlo por maldad. También la maldad era un medio para llegar a tu propósito. Era el medio de Voldemort para llegar al poder. El mal no tenia rostro, podía tener cualquier forma, pero cuando vio a esos mortifagos enmascarados, pensó que si el mal tenia una cara debía ser esa, una desfigurada por un gusto enfermo y una crueldad infinita, con ojos manchado en ocasiones con el brillo de la locura y en otras ocasiones con el vacío de la frialdad.
Pensó que quizás un niño, rompía un jarrón y luego culpaba a su pequeño hermano para que sus padres le pegaran, era movido por la maldad innata en su corazón, o cuando aquellos mortifagos torturaban a los muggles. ¿Serian impulsados por el mismo tipo de maldad? No lo sabia. Pensó en cual podía ser la razón por la cual a Severus y Gen les atraía tanto la maldad y a la ves los asqueaba. Esta en su naturaleza la ambición y el alcance de las metas por la maldad pero también lo esta la compasión y la bondad. ¿Cómo es posible? Tampoco lo sabia y solo se pregunto si el había sido malo.
Si lo había sido
Albus Dumbledore llevaba meses preocupado. Estaban a Octubre, a un poco mas de tres meses desde el regreso de Voldemort y eso lo desquiciaba. Desde el verano habían comenzado a suceder esos pequeños ataques, saqueos, torturas de muggles y magos por pequeños grupos de mortifagos. Había reinado el terror, y la gente comenzaba a murmurar, la paranoia, todo, apariciones de la Marca Tenebrosa... y los rumores del regreso.
Hogwarts aun estaba a salvo, pero no sabia por cuanto tiempo, aunque...ahora tenían Gen y no sabia si el que una vez fue Tom Rydlle se atrevería a atacar con ella allí. Temía por Harry, temía por el pero sobre todo temía por Severus. Llevaba meses en trabajo espía y sin embargo no le podía dar mucha información a Dumbledore porque su "maestro" no confiaba mucho en el.
Severus había tenido que matar. Tuvo que hacerlo para probarle lealtad a Voldemort. Albus lo lamentaba por el porque sabia de las pesadillas de Severus, de cómo soñaba una y otra vez el momento en que había asesinado a esas personas y aunque al principio le agradaba producir todo ese horror, ahora a Severus lo repugnaba. Gen también mato muchas veces, pero ella aun, por mas que diga que se arrepiente, no lo hace. Porque es su naturaleza.
Albus pensó en la maldad. ¿La crearía el hombre o crecería así, de lo árboles como si nada? No lo sabia. Solo sabia que estaba en todos lados y que era un debilidad y a la vez una fortaleza. Pensó que las personas que lastimaban a otras solo para verlas sufrir debían hacerlo por maldad. También la maldad era un medio para llegar a tu propósito. Era el medio de Voldemort para llegar al poder. El mal no tenia rostro, podía tener cualquier forma, pero cuando vio a esos mortifagos enmascarados, pensó que si el mal tenia una cara debía ser esa, una desfigurada por un gusto enfermo y una crueldad infinita, con ojos manchado en ocasiones con el brillo de la locura y en otras ocasiones con el vacío de la frialdad.
Pensó que quizás un niño, rompía un jarrón y luego culpaba a su pequeño hermano para que sus padres le pegaran, era movido por la maldad innata en su corazón, o cuando aquellos mortifagos torturaban a los muggles. ¿Serian impulsados por el mismo tipo de maldad? No lo sabia. Pensó en cual podía ser la razón por la cual a Severus y Gen les atraía tanto la maldad y a la ves los asqueaba. Esta en su naturaleza la ambición y el alcance de las metas por la maldad pero también lo esta la compasión y la bondad. ¿Cómo es posible? Tampoco lo sabia y solo se pregunto si el había sido malo.
Si lo había sido
