Nota de la autora: Este capitulo va a Iremione: aquí tienes tus reflexiones. Gracias por todo Kathy. Discúlpenme si estoy escribiendo muy rápido, pero creo q después no voy a poder.

Apenas tocaron los rayos del sol su rostro, se lavanto y abrio el closet donde un Draco Malfoy recostado en el suelo dormia como un bebe "Es realmente guapo" penso "Quizas si siento debilidad por el..." y se fue acercando cada vez mas...y mas a su rostro...justo cuando el abrio los ojos. Ella se sobresalto y se echo hacia atrás, el tambien y se incorporo de un salto

_Bienvenido Draco Malfoy, te has convertido en uno de los aliados mas jóvenes de La Reina oscura de la luz_ se sorprendió de la fortaleza que irradiaban sus palabras así que se sonrió a si misma _He aquí tu primera tarea.

_¿En que le puedo servir mi Reina?_ dijo el, aun sorprendido y algo rojo.

_Escribirás una carta a tu padre diciéndole que tienes algo urgente que contarle. Dile que lo quieres ver este fin de semana, que se encuentre contigo en Hogsmeade porque este sábado los dejaran ir. Cuéntale que la Reina no esta muerta y que yo soy su mas fiel servidora. No le digas que somos la misma persona ni mas datos de los que te estoy diciendo. Dile que te enteraste porque me escuchaste hablar con alguien. Quien y como, eso lo inventaras tu, pero di que así te enteraste. Dile que la Reina lo busca y dile que ella aun no sabe que el la traiciono. Díselo y veremos como el regresa a mi.

_Pero.. eso es una locura.

_Confía en mi Draco_ se acerco a la cama y recogió la cadena con su vida _Cuida de ella_ dijo guindándosela del cuello.

Lo miro directo los ojos y le hablo con esa voz baja y dulce que la había echo ganarse a tanta gente.

_Serás grande Draco Malfoy y no te arrepentirás de lo que haces_ luego lo beso en la frente.

Bingo.

Que fácil era persuadir a la gente una vez que creen que te tienen bajo su control. Si Draco Malfoy había sido difícil era por su cautela. Pero se había confiado. Dicen que hay ojos y voces que hipnotizan. Gen hacia exactamente eso. No le mentía, sin embargo, era una de las pocas veces que había dicho la verdad.

El seria grande y poderoso. Como todos los que ella quiso llevar a la cima. Cuando el salió de a habitación, el seguía pensando que ella aun estaba engañada. Gen lo sintió por el. Era un muy joven para entender lo que le esperaba. Era un niño como Harry. Se pregunto porque aquellos muchachos tan jóvenes habían tenido que afrontar un destino tan horrible. Todo había sido por culpa de la Reina Lethicornia.

Y sin poderse explicar como de la fuerza y la maldad pasa de un golpe al llanto, por sentirse un monstruo, por sentirse culpable, se echo a llorar desesperada en la cama preguntándose cuantas vidas tendría que arruinar para tratar de enmendar su error y si valía la pena.

Si lo valía. De lo contrario las vidas arruinadas serian muchas mas.

Solo rogó que Draco Malfoy no fuera una de aquellas vidas. Ni Albus, ni Severus, ni Sirius. Sus vidas ya estaban bastante mal. Pero sobretodo, deseo que la vida de Harry no se arruinara mas. Deseo que ninguno de ellos tuviera el destino que ella tuvo.

*-I tried to be a boy

Yo trate de ser un chico

Tried to be a girl

Trate de ser una chica

Tried to be a mess

Trate de ser un desastre

Tried to be the best

Trate de ser la mejor.

Tried to find a friend

Trate de encontrar un amigo.

Tried to stay ahead

Trate de mantenerme adelante.

Tried to stay on top

Trate de estar en la cima-*

American Life - Madonna

Nuestra Reina despertó cuando los primeros rayos del sol le dieron en el rostro al filtrarse por la ventana entreabierta del dormitorio. ¡Salve, oh Reina del mal y del bien!, pero ¿Cómo había logrado descansar después de tantas emociones en tan pocos dias?. Supuso que se había dormido en el momento en que ya estaba ahogada de lagrimas y sus pensamientos se confundían hasta ser incoherentes. Le tomo mas de cinco minutos recordar todo lo que habia pasado en la semana y trato de evaluar todo objetivamente porque ya sus emociones se volvían locas en su cerebro. Analizo los hechos:

Severus sabia quien era y lo peor de todo el asunto, sabia que era y sin embargo..., no le importaba, seguía incondicional con ella. Eso la hizo sonreír y a la vez sentirse avergonzada por su comportamiento. Después de todo ella había dudado el cuando siempre había sido su mas fiel sirviente, su mas fuerte aliado, su discípulo mas brillante y uno de sus mejores amigos. A pesar de la distancia que siempre habían guardado, el había sido su compañero, la persona con quien siempre podría contar, y a pesar de lo apenada, triste y confundida que se sentía, se sentía aliviada de que Severus supiera, porque era bueno saber que existían personas que podían apreciarla por lo que era.

También Draco se había enterado. Solo recordar eso la hizo temblar. El estaba admirado por todas las cosas que ella había podido hacer, pero debía estar horrorizado y quizás decepcionado por la naturaleza de su ser. Ella sabia que esta metida en un gran problema si las ambiciones de Draco llegaban muy lejos, estaría arruinada y pasaría lo que ella había estado tratando de evitar durante toda su vida. Pero era probable que sucediera, tarde o temprano, el se empezaría a preguntar porque tenia que obedecerla si era ella la que estaba echa para obedecer. Pero, el espejo le había dicho que confiara en el, y el espejo nunca se equivocaba, aunque...hubo una vez..., porque ya sabia que muchas veces el destino y las elecciones de la gente se pueden cambiar. Volvió a temblar ante este pensamiento y rogó que no sucediera así.

Penso en su viejo aliado, ahora traidor: Lucius Malfoy, el padre del niño en quien debía confiar. ¿Cómo reaccionaria ante las noticias de Draco?. Si se enteraba de que vivía, siempre estaría la posibilidad de que todos sus planes se arruinaran. Probablemente Lucius Malfoy estaría completamente aterrado, dándole vueltas a cerebro para saber como resolver el problema en que se había metido. Se presentaría ante ella y le preguntaría donde estaba su Reina sin saber que hablaba con ella, seria muy gracioso y muy útil puesto que si Gen lo emboscaba a tiempo, caería perfecto en su telaraña. Esto la hizo sonreír.

Pensaba en la cara de terror de Lucius cuando las palabras del espejo se reproducieron en su mente, sonándole en los oídos. El estaba cerca, aquella persona, la única capaz de cambiar su naturaleza, la única que completaría su alma, estaba tan cerca de ella después de años de huir y esperar. Pero...¿Quién era? No podía arriesgarse con el primero que viera porque seria muy doloroso descubrir después que no era su alma gemela, y mucho mas si ambos se enamoraban. Además, Gen se había prohibido a todos los hombres porque simplemente no tenían derecho a sufrir con ella. Albus había sufrido, y Tom también aunque ahora lo mereciera.

Esta era la principal razón por la cual nuestra joven Reina no había tenido amistades verdaderas en estos últimos años de su vida, ni tampoco noviecitos y menos relaciones serias. Un golpe fatal y ya no habrían otras oportunidades. Estaba muy frágil. Así que solo rogó que alguna señal le indicara quien era, para que ella pudiera llegar hasta el sin equivocarse. Pero eso solo después de arreglar su error, porque de lo contrario arrastraría a la desgracia a esa persona.

Ahora pensaba en las fallas de su vida, en todas las cosas que habia tratado de hacer, en todos los papeles que habia representado, todas la veces que habia fingido.

Supuso que lo hizo mal. Que todo fue en vano.

Sus pensamientos volvieron a Draco Malfoy y espero que el muchacho sinceramente pretendiera ayudarla. Pero sobretodo, alzo los brazos al cielo y rogó con todas sus fuerzas que Draco no descubriera la verdadera y mas importante función de la botella que le guindaba en el cuello.

---------------------------------------------------------------------------- --------------------------------- Al igual que la profesora Morales, el profesor Snape no fue a trabajar ese día, lo que fue toda una bendición para nuestros Gryffindors, Ravenclaws y Hufflepuff (que planeaban hacer fiestas en sus salas comunes) pero no para nuestros Slytherins, que no ganaran tantos puntos en el día como de costumbre, aunque no hubo gran alboroto porque el jefe de los Sly, Draco Malfoy no se había levantado de su cama en todo el día.

Eran las 3:00 pm cuando finalmente Severus Snape despertó. Se había quedado dormido con la cara apoyada en el escritorio de su despacho, soñando una y otra vez con los inocentes que había lastimado. Soñando con la Reina Lethicornia y con sus terribles planes, con sus bondadosas acciones y sus contradictorias decisiones.

Severus comenzó con su investigación 10 años atrás cuando tenia que entregarle una carta muy extraña a Dumbledore. Aunque se negó a creer el contenido de esa carta y de las que le siguieron a esa, fue hilando su información hasta dar con el remitente. Averiguo porque y cuando lo supo se horrorizo. Sin embargo ¿Cómo iba a dejar sola a la persona que lo ayudo en esta vida?

Ahora ella lo sabia y estaba destrozada y avergonzada pero al menos sabia que podía contar con el, y ¿Por qué no? El contó con ella cuando estaba completamente solo y antes incluso. Por eso le debe algo y Severus Snape siempre paga sus deudas. Además, la mayoría de sus conocimientos se los había dado ella. El la apreciaba por todo esto, le tenia mucho cariño y le dolía que no hubiera confiado desde un principio en el.

Después de todo no era justo ya que el siempre fue incondicional con ella y eran innumerables las veces que puso en peligro su vida solo para ayudarla. Quizás no era su culpa, el nunca le dijo cuanto la quería y la admiraba así que ¿Por qué tenia que suponerlo?. Ella no sabia que era como una madre para el. Quizás ella sola quería que el tuviera un vida normal, lejos de los problemas que había tenido desde que nació. Era muy amable en hacer eso, pero el siempre escogería los problemas.

Allí estaba el primer ejemplo: el escogió seguirla. Esto le arruinaba la vida y sin embargo no quiso abandonarla en todas las oportunidades que le dio. Y allí estaba de nuevo, haciendo lo mismo de siempre. Solo espero que esta vez no fuera en vano.

---------------------------------------------------------------------------- ---------------------------------- Nuestro Chico de Oro fue el único que no durmió en toda la noche. Lo único que podía hacer era preguntarse una y otra vez que era lo que estaba haciendo y porque. Todo había sucedido tan rápido y de repente su vida dio un giro que no esperaba. ¿Y quien se lo pudo imaginar? (N/A: solo yo, jiji). Ahora tenia que contarle a su padre toda la verdad y luego destruir la botela.

Sin embargo una voz dentro de el le decía que la ayudara, que eso seria lo correcto. Y siempre salía la voz asustada de su ser, aquella que le decía que aceptara el encantamiento desmemorizante, aquella que le decía que el solo era un niño. ¿Era un niño?

Sabia que dejaría de serlo y aunque el siempre había tenido prisa por crecer, ahora tenia miedo porque ya no estaba en la cuna de oro en que creció. Era tiempo de decidir y el tendría que decirle a su padre y tratar de volver a su vida normal. Aunque supiera que seria imposible.

Agarro un pedazo de pergamino y escribió:

*-Querido Padre:

Necesito hablar urgentemente contigo. Por favor, encuéntrame en Hogsmeade este sábado a las 3:00 pm frente a la Casa de los Gritos.

Atentamente,

Draco L. Malfoy-*

Subió a la lechuceria ignorando a las personas que le preguntaban porque había faltado a clases y le entrego la carta a Apolo, su lechuza. La vio irse. Cuando volvió a su cuarto, se tiro a la cama a llorar.

Sentía vergüenza de si mismo por estar llorando. Le habían enseñado que los hombres fuertes no lloran. Pero la verdad es que el hombre fuerte tenia miedo, mucho miedo.