Espero frente a la Casa de los Gritos en el pueblo de Hogsmeade a que el
fruto de una crianza esmerada llegara a darle una noticia. Su joven vástago
de 15 años llegaría quizás a decirle que estaba dispuesto a seguir sus
pasos y entonces todo el esfuerzo habría valido la pena.
Cuando Narcisa se caso con el, nunca pensó en un hijo. El en ese momento quería violar la tradición familiar y no dejar heredero alguno, sin embargo, los ruegos de su mujer lo hicieron ceder pero mas como un regalo para ella. Fue cuando nació que todo cambio, fue mágico para el estrechar a aquella criatura tan pequeña que podía convertirse en el legado de toda su existencia si lo quería así. Parecía tan indefenso y cuando cerro su pequeña manita en torno a su dedo pulgar, vio que era muy fuerte. Le puso Draco, dragón y se esmero con Narcisa a darle siempre lo mejor, de ellos y del mundo. Ahora podía decir que estaba orgulloso de el.
Cuando vio al joven acercarse a lo lejos, sonrió. Había crecido mucho en tan poco tiempo y también se sintió orgulloso de la decisión que vio reflejada en su rostro. Solo cuando lo tuvo enfrente se volvió a enseriar.
_Buenas Tardes, Padre_ dijo el. Le evitaba los ojos y eso era raro.
_Buenas Tardes, Draco.
_Hay algo importante que debo decirte.
_De acuerdo, pero vamos a un sitio mas cómodo, esta tarde es muy fría.
Draco asintió y camino en silencio junto a Lucius durante largo rato hasta que llegaron a el bar "Las Tres Escobas" y se sentaron en la mesa que vieron mas apartada de todas. Draco hablo:
_Quiero que me hables mas de la Reina Lethicornia, Padre.
Esto tomo a Lucius por sorpresa. No entendía a que venia la pregunta ni cuales eran las inquietudes de su hijo. Siempre pensó que vendría a comunicarle que se volvería un mortifago y serviría al Señor Oscuro.
_¿La Reina? Bueno... La Reina fue una mujer muy extraordinaria y poderosa. Ella ayudo al Señor Oscuro a llegar al poder y mientras ella estuvo a su lado, fueron sus tiempos de gloria. La gente le temía mas a ella, tanto que nisiquiera se referían a ella indirectamente, no hablaban, era un pánico descontrolado. Ella era muy contradictoria porque le perdono la vida a mucha gente mientras que mato a otra sin piedad. Después organizo una conspiración contra el Lord por razones que pocos sabían.
_Tu estabas en esa conspiración.
_Exactamente_ susurro Lucius _Era una conspiración con varios mortifagos entre los cuales estaba yo, pero uno de los mortifagos rebelo el plan de la Reina. A los mortifagos traidores, el Lord los mato y la Reina desapareció la misma noche que murieron los Potter, bueno de hecho en la mañana.
_¿Y a ti porque no te mataron?_ pregunto Draco confuso. Lucius sonrió.
_Cuando mi señor vino a matarme yo fingí siempre haber estado de su lado. Aprende esto Draco: quédate siempre del lado del mas fuerte. Ella siempre había sido la mas fuerte pero con su desaparición, no me convenía estar de enemigo del Señor Oscuro. Esa noche el también desapareció, pero a el yo tenia la posibilidad de traerlo de vuelta, a la Reina no.
_Entonces..._ comienza a decir Draco con un tono de voz raro _¿Tu no fuiste el mortifago que hablo?
_Nunca, el plan estaba funcionando de maravilla y la vida que me ofrecía la Reina era mejor que la que me ofrecía el Señor de las Tinieblas. Ella era la mas fuerte.
_Querrás decir que ES la mas fuerte.
Lucius lo miro completamente extrañado.
_¿A que te refieres?
_Ella vive Padre y es mas fuerte que nunca.
_¿De...de que ha-hablas Draco?_ dijo Lucius nervioso, tartamudeando y sin entender.
Draco lo miro con una dureza inesperada.
_Seguiré hablando_ miro a sus lados _pero no aquí, no es seguro.
Lucius se levanto con dificultad al igual que Draco y ambos se agarraron de las manos para que Lucius lo pudiera transportar con el. Aparecieron en la gran sala de la majestuosa Mansión Malfoy. Draco lo soltó inmediatamente y comenzó a dar vueltas inquieto alrededor de la sala mientras un tembloroso y confundido Lucius se sentaba en un sillón respirando con dificultad.
_¿Sabes quien es Genna Morales?_ pregunto Draco finalmente, rompiendo el silencio después de un rato.
_Si, es aquella... aquella jovencita que ahora es profesora de Defensa Contra las Artes Oscuras. Brillante muchacha, se graduó muy joven y dicen que es muy talentosa. Lastima que es de padres muggles, una sangre sucia.
_No es una sangre sucia, fue adoptada por muggles.
_Bueno, como sea, es una muchacha famosa, comparada con Potter. Una niñita buena, una molestia a final de cuentas.
_No le dirás molestia una vez que escuches mi noticia.
_No te entiendo Draco, habla claro ¿Qué...que tiene que ver esta muchacha con la Reina?
_Ella me ha estado vigilando todo este tiempo y ha hablado conmigo también. Me dijo que quería conocerte. Un día escuche su voz dentro de una habitación conversando con otra. La voz desconocida le decía que te buscara porque tenia asuntos pendientes contigo pero solo si tu no te presentabas antes, que si le eras leal, lo harías. Fui incapaz de entrar a la habitación. Ella le decía señora.
Lucius palideció, no entendía aun bien lo que sucedía pero sabia que estaba a punto de presentarse un gran problema. Si la Reina estaba viva y la tenia como enemiga, no se quería imaginar lo que sucedería.
_¿Su...su señora?
_La Reina Lethicornia es su señora, así le dijo cuando se despidió de ella. Genna Morales es su mas fiel servidora. Estoy casi seguro de que ella quería que yo escuchara. La Reina te busca.
_¿La Reina...qui-quiere verme?
_Si Padre, y ella aun no sabe de tu traición, pero lo averiguara si no vas pronto. Pensé que era importarte decírtelo.
_Si...si hijo, has hecho bien. Yo iré...no ahora, cuando este preparado, pero...yo iré. Tu actúa como si nada Draco, como si no supieras nada.
_De acuerdo Padre.
Inmediatamente, Lucius se sumió en sus pensamientos y trato de controlarse cuando el miedo amenazaba con tomar el control ¿o era desesperación? Si, eso era, un nerviosismo y una necesidad casi histérica de huir. La Reina mas terrible de todas... estaba cerca, y lo buscaba...¿Y si lo torturaba? ¿Y si...
Ahogo un grito antes de terminar de pensarlo. Draco le miraba sin estarlo mirando, sentado en otro sillón. Estaba absorto y con el ceño fruncido, sin embargo, la atención de Lucius no pudo centrarse en el por mucho tiempo. Era imposible todo lo que estaba escuchando, se negaba a creerlo. La Reina había desaparecido hacia muchos años.
Quien hubiera visto a los Malfoy en ese momento, tan inseguros los dos, no lo hubiera creído. Lucius finalmente pudo definir lo que sentía: Terror.
--------------------------------- Mientras, nuestro Draco agonizaba por dentro, apenas podía contener el impulso de contarle la verdad a su padre, decirle que todo era una trampa sin importarle el horrible castigo que vendría a continuación. No pudo articular palabra, sin embargo. Se sentía injusto con su padre, pero no planeaba decirla nada hasta que supiera lo que necesitaba saber. Miro a su padre, a esos espasmos de horror que lo recorrían y el nerviosismo que de pronto lo hacia parecer tan débil. Nunca lo había visto así y ahora hacerlo le dolía.
Pero ¿Su padre lo quería a el? Toda esa seriedad y esa relación tan impersonal que habían tenido, ahora pensaba que quizás hubiera sido porque Lucius nunca lo quiso. Necesitaba saberlo, si su padre lo quería, el lo defendería, el destruiría la botella en su cuello. Su mano se cerro instintivamente en torno a la botellita. La destruiría si su padre lo quería.
Abrió la boca tratando de hacer la pregunta y sin embargo, no pudo hablar. Las palabras le sonaban tan ajenas, no era algo que diría un Malfoy.
_Pa-Padre_ era increíble como esa palabra había sido casi imposible.
Lucius salió de su aturdimiento y lo miro.
_¿Tu...tu...me...me_ se detuvo, no podía decirlo. Lucius lo miraba expectante.
_¿Qué cosa, hijo?_ pregunto Lucius.
"Estas loco si lo dices" penso "Es patético, ¿A quien le importa"
_¿Tu me... qui-quieres?_ dijo esto mirando al suelo. Las palabras le sonaron rara. Querer, dudaba haberla pronunciado excepto para pedir algo. Se sintio como un tonto.
Tonto tonto tonto tonto tonto tonto.
Se sintió avergonzado, esas no eran cosas de un Malfoy. Pregunta sentimental y muy estúpida para el y su familia. Con todo el esfuerzo del mundo, miro a su padre. Estaba aturdido, era obvio que nunca en su vida se había esperado esa pregunta. Después de un rato desvió la mirada y dijo:
_No es tiempo para sentimentalismos Draco, hay cosas primordiales que resolver en este momento.
Ouch. Sintió como si le hubieran pegado un puño por el estomago y de todas maneras, alcanzo a asentir.
_Debemos ir al pueblo, ya va a ser hora de que el expreso salga a Hogwarts.
_Si, Padre_ susurro.
Draco Malfoy se fue de su mansión decidido a seguir a la Reina Lethicornia.
------------------------------- Mientras Draco se iba en el tren a Hogwarts, Lucius Malfoy se sentaba en su despacho pensando en sus siguientes pasos. Tenia que ver a la Reina, si era verdad que ahora era tan poderosa entonces tenia que ponerse de su lado.
Si el hubiera sabido que ella podía volver, que el podía ayudarla, lo hubiera hecho, pero el no lo sabia, ese día ella desapareció y el tenia una familia que cuidar. Si no hubiese tenido familia, si solo hubiera sido su vida la que corría peligro, el podría haberse enfrentado a Voldemort en el nombre de su Reina. Pero estaba su familia, estaba Narcisa y Draco que en esa época no tendría mas de dos años, no podía someter a su familia a la desgracia y destrucción. Así que se fue del lado del mas fuerte.
Tenia que ver a la Reina y la idea le causaba terror. Pero no, primero vería a Genna Morales y después hablaría con su señora. Agarro un trozo de pergamino y comenzó a escribir:
*-Señorita Morales:
Me gustaría conversar unos asuntos con usted que nos conciernen a ambos.
Por favor, notifíqueme pronto cuando será su próxima visita a Hogsmeade porque en estos momentos se me es imposible visitar Hogwarts.
Disculpe Molestarla. Suyo
Lucius Malfoy.-*
Le entrego inmediatamente la carta a su lechuza y a vio irse, perderse en el horizonte.
Recordó a Draco y a aquella extraña pregunta que le había hecho. No era la clase de pregunta que haría su hijo. Lucius no entendía de repente esa inquietud y no le respondió, querer era de débiles y mucho mas expresarlo. La indiferencia ante os sentimiento humanos era el arte de un Malfoy.
El rostro de Lucius se suavizo al volver a pensar en su hijo ¿Qué si quería su hijo? ¿Qué no había echo por el? ¿Qué no HARIA por el?. Había tratado de darle siempre lo mejor, de prepararlo para el mundo asqueroso en que vivían y a la vez, protegerlo de el. ¿Qué si lo quería? ¿Qué si quería a su hijo?
_Si hijo, si te quiero_ le susurro al aire.
A kilómetros de distancia, en el colegio Hogwarts de Magia y Hechicería, unas horas mas tarde, un muchacho alto y pálido, de cabellos rubios impecablemente peinados y de ojos grises, en ese momento tan duros como piedra, caminaba decidido, como un vendaval al despacho de la joven Genna Morales, profesora de Defensa Contra las Artes Oscuras que fue en un pasado la gran Reina Lethicornia. Abrió la puerta de par en par e irrumpió en el despacho. Gen que estaba sentada en su escritorio, lo miraba.
_Ya esta hecho, mi señora_ dijo Draco inclinando la cabeza.
_Ya lo se_ dijo ella, sonriendo y mostrándole la carta de Lucius que acababa de llegar _Buen trabajo, mi niño.
Se acerco y lo beso en la frente.
_Siempre lo que usted diga, mi lady.
Y Gen supo que era leal.
Nota de la autora: Bueno, espero q les guste, no creo q vuelva a escribir en mucho tiempo pq estoy tratando de entender el 5to libro en ingles (supuestamente lo iba a esperar en español pero no pude) además de que empezaron mis exámenes finales. Nos vemos.
Cuando Narcisa se caso con el, nunca pensó en un hijo. El en ese momento quería violar la tradición familiar y no dejar heredero alguno, sin embargo, los ruegos de su mujer lo hicieron ceder pero mas como un regalo para ella. Fue cuando nació que todo cambio, fue mágico para el estrechar a aquella criatura tan pequeña que podía convertirse en el legado de toda su existencia si lo quería así. Parecía tan indefenso y cuando cerro su pequeña manita en torno a su dedo pulgar, vio que era muy fuerte. Le puso Draco, dragón y se esmero con Narcisa a darle siempre lo mejor, de ellos y del mundo. Ahora podía decir que estaba orgulloso de el.
Cuando vio al joven acercarse a lo lejos, sonrió. Había crecido mucho en tan poco tiempo y también se sintió orgulloso de la decisión que vio reflejada en su rostro. Solo cuando lo tuvo enfrente se volvió a enseriar.
_Buenas Tardes, Padre_ dijo el. Le evitaba los ojos y eso era raro.
_Buenas Tardes, Draco.
_Hay algo importante que debo decirte.
_De acuerdo, pero vamos a un sitio mas cómodo, esta tarde es muy fría.
Draco asintió y camino en silencio junto a Lucius durante largo rato hasta que llegaron a el bar "Las Tres Escobas" y se sentaron en la mesa que vieron mas apartada de todas. Draco hablo:
_Quiero que me hables mas de la Reina Lethicornia, Padre.
Esto tomo a Lucius por sorpresa. No entendía a que venia la pregunta ni cuales eran las inquietudes de su hijo. Siempre pensó que vendría a comunicarle que se volvería un mortifago y serviría al Señor Oscuro.
_¿La Reina? Bueno... La Reina fue una mujer muy extraordinaria y poderosa. Ella ayudo al Señor Oscuro a llegar al poder y mientras ella estuvo a su lado, fueron sus tiempos de gloria. La gente le temía mas a ella, tanto que nisiquiera se referían a ella indirectamente, no hablaban, era un pánico descontrolado. Ella era muy contradictoria porque le perdono la vida a mucha gente mientras que mato a otra sin piedad. Después organizo una conspiración contra el Lord por razones que pocos sabían.
_Tu estabas en esa conspiración.
_Exactamente_ susurro Lucius _Era una conspiración con varios mortifagos entre los cuales estaba yo, pero uno de los mortifagos rebelo el plan de la Reina. A los mortifagos traidores, el Lord los mato y la Reina desapareció la misma noche que murieron los Potter, bueno de hecho en la mañana.
_¿Y a ti porque no te mataron?_ pregunto Draco confuso. Lucius sonrió.
_Cuando mi señor vino a matarme yo fingí siempre haber estado de su lado. Aprende esto Draco: quédate siempre del lado del mas fuerte. Ella siempre había sido la mas fuerte pero con su desaparición, no me convenía estar de enemigo del Señor Oscuro. Esa noche el también desapareció, pero a el yo tenia la posibilidad de traerlo de vuelta, a la Reina no.
_Entonces..._ comienza a decir Draco con un tono de voz raro _¿Tu no fuiste el mortifago que hablo?
_Nunca, el plan estaba funcionando de maravilla y la vida que me ofrecía la Reina era mejor que la que me ofrecía el Señor de las Tinieblas. Ella era la mas fuerte.
_Querrás decir que ES la mas fuerte.
Lucius lo miro completamente extrañado.
_¿A que te refieres?
_Ella vive Padre y es mas fuerte que nunca.
_¿De...de que ha-hablas Draco?_ dijo Lucius nervioso, tartamudeando y sin entender.
Draco lo miro con una dureza inesperada.
_Seguiré hablando_ miro a sus lados _pero no aquí, no es seguro.
Lucius se levanto con dificultad al igual que Draco y ambos se agarraron de las manos para que Lucius lo pudiera transportar con el. Aparecieron en la gran sala de la majestuosa Mansión Malfoy. Draco lo soltó inmediatamente y comenzó a dar vueltas inquieto alrededor de la sala mientras un tembloroso y confundido Lucius se sentaba en un sillón respirando con dificultad.
_¿Sabes quien es Genna Morales?_ pregunto Draco finalmente, rompiendo el silencio después de un rato.
_Si, es aquella... aquella jovencita que ahora es profesora de Defensa Contra las Artes Oscuras. Brillante muchacha, se graduó muy joven y dicen que es muy talentosa. Lastima que es de padres muggles, una sangre sucia.
_No es una sangre sucia, fue adoptada por muggles.
_Bueno, como sea, es una muchacha famosa, comparada con Potter. Una niñita buena, una molestia a final de cuentas.
_No le dirás molestia una vez que escuches mi noticia.
_No te entiendo Draco, habla claro ¿Qué...que tiene que ver esta muchacha con la Reina?
_Ella me ha estado vigilando todo este tiempo y ha hablado conmigo también. Me dijo que quería conocerte. Un día escuche su voz dentro de una habitación conversando con otra. La voz desconocida le decía que te buscara porque tenia asuntos pendientes contigo pero solo si tu no te presentabas antes, que si le eras leal, lo harías. Fui incapaz de entrar a la habitación. Ella le decía señora.
Lucius palideció, no entendía aun bien lo que sucedía pero sabia que estaba a punto de presentarse un gran problema. Si la Reina estaba viva y la tenia como enemiga, no se quería imaginar lo que sucedería.
_¿Su...su señora?
_La Reina Lethicornia es su señora, así le dijo cuando se despidió de ella. Genna Morales es su mas fiel servidora. Estoy casi seguro de que ella quería que yo escuchara. La Reina te busca.
_¿La Reina...qui-quiere verme?
_Si Padre, y ella aun no sabe de tu traición, pero lo averiguara si no vas pronto. Pensé que era importarte decírtelo.
_Si...si hijo, has hecho bien. Yo iré...no ahora, cuando este preparado, pero...yo iré. Tu actúa como si nada Draco, como si no supieras nada.
_De acuerdo Padre.
Inmediatamente, Lucius se sumió en sus pensamientos y trato de controlarse cuando el miedo amenazaba con tomar el control ¿o era desesperación? Si, eso era, un nerviosismo y una necesidad casi histérica de huir. La Reina mas terrible de todas... estaba cerca, y lo buscaba...¿Y si lo torturaba? ¿Y si...
Ahogo un grito antes de terminar de pensarlo. Draco le miraba sin estarlo mirando, sentado en otro sillón. Estaba absorto y con el ceño fruncido, sin embargo, la atención de Lucius no pudo centrarse en el por mucho tiempo. Era imposible todo lo que estaba escuchando, se negaba a creerlo. La Reina había desaparecido hacia muchos años.
Quien hubiera visto a los Malfoy en ese momento, tan inseguros los dos, no lo hubiera creído. Lucius finalmente pudo definir lo que sentía: Terror.
--------------------------------- Mientras, nuestro Draco agonizaba por dentro, apenas podía contener el impulso de contarle la verdad a su padre, decirle que todo era una trampa sin importarle el horrible castigo que vendría a continuación. No pudo articular palabra, sin embargo. Se sentía injusto con su padre, pero no planeaba decirla nada hasta que supiera lo que necesitaba saber. Miro a su padre, a esos espasmos de horror que lo recorrían y el nerviosismo que de pronto lo hacia parecer tan débil. Nunca lo había visto así y ahora hacerlo le dolía.
Pero ¿Su padre lo quería a el? Toda esa seriedad y esa relación tan impersonal que habían tenido, ahora pensaba que quizás hubiera sido porque Lucius nunca lo quiso. Necesitaba saberlo, si su padre lo quería, el lo defendería, el destruiría la botella en su cuello. Su mano se cerro instintivamente en torno a la botellita. La destruiría si su padre lo quería.
Abrió la boca tratando de hacer la pregunta y sin embargo, no pudo hablar. Las palabras le sonaban tan ajenas, no era algo que diría un Malfoy.
_Pa-Padre_ era increíble como esa palabra había sido casi imposible.
Lucius salió de su aturdimiento y lo miro.
_¿Tu...tu...me...me_ se detuvo, no podía decirlo. Lucius lo miraba expectante.
_¿Qué cosa, hijo?_ pregunto Lucius.
"Estas loco si lo dices" penso "Es patético, ¿A quien le importa"
_¿Tu me... qui-quieres?_ dijo esto mirando al suelo. Las palabras le sonaron rara. Querer, dudaba haberla pronunciado excepto para pedir algo. Se sintio como un tonto.
Tonto tonto tonto tonto tonto tonto.
Se sintió avergonzado, esas no eran cosas de un Malfoy. Pregunta sentimental y muy estúpida para el y su familia. Con todo el esfuerzo del mundo, miro a su padre. Estaba aturdido, era obvio que nunca en su vida se había esperado esa pregunta. Después de un rato desvió la mirada y dijo:
_No es tiempo para sentimentalismos Draco, hay cosas primordiales que resolver en este momento.
Ouch. Sintió como si le hubieran pegado un puño por el estomago y de todas maneras, alcanzo a asentir.
_Debemos ir al pueblo, ya va a ser hora de que el expreso salga a Hogwarts.
_Si, Padre_ susurro.
Draco Malfoy se fue de su mansión decidido a seguir a la Reina Lethicornia.
------------------------------- Mientras Draco se iba en el tren a Hogwarts, Lucius Malfoy se sentaba en su despacho pensando en sus siguientes pasos. Tenia que ver a la Reina, si era verdad que ahora era tan poderosa entonces tenia que ponerse de su lado.
Si el hubiera sabido que ella podía volver, que el podía ayudarla, lo hubiera hecho, pero el no lo sabia, ese día ella desapareció y el tenia una familia que cuidar. Si no hubiese tenido familia, si solo hubiera sido su vida la que corría peligro, el podría haberse enfrentado a Voldemort en el nombre de su Reina. Pero estaba su familia, estaba Narcisa y Draco que en esa época no tendría mas de dos años, no podía someter a su familia a la desgracia y destrucción. Así que se fue del lado del mas fuerte.
Tenia que ver a la Reina y la idea le causaba terror. Pero no, primero vería a Genna Morales y después hablaría con su señora. Agarro un trozo de pergamino y comenzó a escribir:
*-Señorita Morales:
Me gustaría conversar unos asuntos con usted que nos conciernen a ambos.
Por favor, notifíqueme pronto cuando será su próxima visita a Hogsmeade porque en estos momentos se me es imposible visitar Hogwarts.
Disculpe Molestarla. Suyo
Lucius Malfoy.-*
Le entrego inmediatamente la carta a su lechuza y a vio irse, perderse en el horizonte.
Recordó a Draco y a aquella extraña pregunta que le había hecho. No era la clase de pregunta que haría su hijo. Lucius no entendía de repente esa inquietud y no le respondió, querer era de débiles y mucho mas expresarlo. La indiferencia ante os sentimiento humanos era el arte de un Malfoy.
El rostro de Lucius se suavizo al volver a pensar en su hijo ¿Qué si quería su hijo? ¿Qué no había echo por el? ¿Qué no HARIA por el?. Había tratado de darle siempre lo mejor, de prepararlo para el mundo asqueroso en que vivían y a la vez, protegerlo de el. ¿Qué si lo quería? ¿Qué si quería a su hijo?
_Si hijo, si te quiero_ le susurro al aire.
A kilómetros de distancia, en el colegio Hogwarts de Magia y Hechicería, unas horas mas tarde, un muchacho alto y pálido, de cabellos rubios impecablemente peinados y de ojos grises, en ese momento tan duros como piedra, caminaba decidido, como un vendaval al despacho de la joven Genna Morales, profesora de Defensa Contra las Artes Oscuras que fue en un pasado la gran Reina Lethicornia. Abrió la puerta de par en par e irrumpió en el despacho. Gen que estaba sentada en su escritorio, lo miraba.
_Ya esta hecho, mi señora_ dijo Draco inclinando la cabeza.
_Ya lo se_ dijo ella, sonriendo y mostrándole la carta de Lucius que acababa de llegar _Buen trabajo, mi niño.
Se acerco y lo beso en la frente.
_Siempre lo que usted diga, mi lady.
Y Gen supo que era leal.
Nota de la autora: Bueno, espero q les guste, no creo q vuelva a escribir en mucho tiempo pq estoy tratando de entender el 5to libro en ingles (supuestamente lo iba a esperar en español pero no pude) además de que empezaron mis exámenes finales. Nos vemos.
