Luna estaba nerviosa.
Trataba de mantenerse serena y de hacer las cosas con calma, fijándose en cada uno de sus pasos. Se colocó la pesada y larga túnica negra, el antifaz verde y cerró los ojos para convocar su arco de luz. Cuando lo tuvo en la mano, esperó sentada en la sala de la cabaña Black a que todos estuvieran listos. Alexander era el que estaba mas nervioso, temblaba ligeramente y con ademanes torpes luchaba con su túnica que era gigante. El Profesor Snape y la Profesora Sinistra eran los mas seguros...no era la primera vez que tenían una batalla. Malfoy estaba mas pálido que de costumbre pero parecía seguro de lo que hacia. Hermione Granger distraída y nerviosa, como pensando en muchas cosas.
Genna mientras estaba como si fuera a una fiesta. Acomodaba sus rizos, se colocaba su mascara y alisaba su túnica frente al espejo. Luna en su indiferente ausencia sintió un puntada de desprecio hacia ella y su serenidad. Desapareció por supuesto, Luna no retenía malos sentimientos.
Salieron de la cabaña. Luna montó en el Thestrals que Gen había conseguido para ella y Genna en Perla (su unicornio). Los demás esperaron.
-Escúchenme- dijo la Reina -Necesito que se transporten al lugar que le mostré en la foto, es importante y saben hacerlo. Deben estar preparados, a partir de este momento dejan sus identidades en esta cabaña, ustedes son lo que necesitan ser y nada mas. Si no se reconocen nadie mas lo hará.
Todos asintieron y aguardaron en silencio.
-No actúen solos, no son entes separados, deberán esperar el momento correcto para atacar... Lo que nos viene es serio, hijos míos, la mas insignificante de las batallas pero la primera y ese hecho la hará difícil. Iremos a la mansión Ryddle aunque la mitad de ustedes no entienda lo que eso significa...
-¡No tiene sentido!- dijo Severus -¿La primera batalla y ya nos lleva a la boca del lobo?
Genna lo miro y sonrió.
-Los llevo porque el lobo no está.
En cualquier otra situación o momento el plan de Genna habría resultado ser un fracaso, pero los ánimos estaban caldeados, el tiempo que se utilizo para meditar fue mísero y el jefe no estaba para darle sensatez al asunto, Lord Voldemort estaba fuera...atendiendo asuntos mucho mas importantes. No hubiera funcionado si Lucius no hubiera actuado en total ignorancia de lo que sus actos implicaban.
Sirius hizo exactamente lo que su mamá le dijo que hiciera: dejo que cayera en los oídos de Lucius Malfoy de manera convincente la supuesta (y falsa) ubicación de La Orden del Fénix. Lucius que jugaba para ambos bandos, el de La Reina y el del Lord, y opinaba que a ninguno le convenía la molesta organización de Dumbledore, fue a la mansión Ryddle para erradicar el problemita. Se lo comunicó a dos grupos de mortífagos que estaban en ese momento en reunión. Uno de los grupos inflado en rencor y apasionado por el vino que se había servido en la reunión no lo meditó dos veces antes de encaminarse a destruir a los "Bastardos". El grupo mas sensato (o menos ebrio) decidió seguirlos cuidadosamente por si La Orden había tendido una pequeña trampa para ellos. Lucius no fue, él era del circulo mas cercano y un rango superior, no podía ser capturado en la misión. Ahora la mansión estaba mucho menos vigilada, lo que Genna necesitaba.
La Orden preparó una poción que Sirius sacó de su visión, supuestamente algo que aturdía o desmayaba. Severus estaba ocupado en "una misión especial" excusa de Dumbledore para que él tuviera tiempo de cumplir con los designios de Genna por lo que los otros miembros se las arreglaron para hacerla entre todos. Salió bastante bien, no tan efectiva como la habría hecho Snape pero lo necesario. Tratando de no aspirarla llenaron todo el lugar al que los mortífagos se dirigían para "destruirlos". Debía ser lo suficientemente fuerte para dejarlos inconscientes a todos mientras La Orden esperaba paciente rodeando y vigilando de cerca el lugar. Todos derechito a Askaban. Pero Sirius estaba equivocado.
La poción aturdía, ciertamente, no te desmayaba, desorientaba todos tus sentidos hasta el punto donde podías confundir a tus aliados con tus enemigos. Genna no los quería vivos, Askaban ya no era suficiente para ella sin los dementores, escogió esa muerte especialmente para torturarlos antes de pasar al otro mundo. Se mataron entre ellos, ninguno quedo vivo. Cuando La Orden llego pensó que la pócima no surtió efecto y que hubo una disputa entre los dos grupos. Sirius estaba atónito.
Lucius
Él se sobresaltó y esperó con calma. Lo que te liga a La Reina es mas fuerte que una marca en el brazo, es una estampa en tu memoria...en tu cerebro.
Lucius... Sal, ve al bosque vecino, te estoy esperando.
No era como una voz, era un pensamiento que no era suyo, ese era el llamado de la Reina. Salió de la mansión sin rechistar y caminó hacia al bosque. Tenía miedo, no sabía que quería tan cerca del escondite del Lord. Apenas adentrándose en el bosque se topo con 7 oscuras figuras. Era anochecer y solo el pálido reflejo del sol y el suave brillo del unicornio iluminaba a esos seres.
-Lucius, ayúdame a bajar.
La voz que dijo eso no se parecía a la de La Reina que el conocía, pero era ella, de eso no había duda. Inclinó suavemente la cabeza y se colocó junto al unicornio, extendiendo los brazos a la figura enmascarada sobre él. La Reina estuvo frente a él, mucho mas baja que antes pero igual de fuerte, podía percibirlo.
-Me place verla, señora...
Ella no dijo nada y procedió a quitarse la mascara. Lucius estaba confundido, pensó que estaba delante de una impostora hasta que entendió. Se echó hacia atrás de la sorpresa. Genna le sonrió.
-Ya me lo has dicho.
-Pero es imposible....
-Nada es imposible Lucius, solo difícil de conseguir.
Él dejo de mirarla, aun asombrado y detalló a cada una de las otras figuras. La Reina siguió su mirada y dijo:
-Esa es mi escolta.
Trato de reconocer detrás de las máscaras a las personas pero le fue imposible. La Reina llamó su atención de nuevo.
-¿Alguien aparte de los que se fueron escuchó del paradero de la Orden?
-No, nadie mas.
-¿Alguien mas aparte de ellos te vio en la mansión?
-No, estoy seguro de que no.
-Entonces vete Lucius, y cuando toda la tormenta estalle dirás que nunca estuviste aquí y que no sabes como los otros recibieron esa información.
-Pero...
-No hay tiempo para preguntas, obedece y vete.
Lucius asintió y se marcho. La Reina se volvía a sus hijos.
-Bien, estamos listos para entrar.
La Escolta avanzo mas silenciosa que la noche...
Luna dejo de ser Centauro cuando la pelea terminó y esa otra personalidad suya se guardó para otra ocasión. Había visto y hecho cosas peores en esos minutos pero de una forma inexplicable sintió unas nauseas horribles al volverse y ver al Profesor Snape degollar con sus garras a un mortífago. Se mareo, pero no tuvo mucho tiempo de digerir la escena porque vio a Alexander caminando amenazadoramente hacia Malfoy que estaba inmóvil y desafiante delante de él.
-Detente- le dijo de forma autoritaria.
Hipogrifo obedecía a Colacuerno, pero no Draco Malfoy...
-Detente- dijo esta vez menos seguro.
-Alexander.
Él se volvió a mirarla, sus ojos regresando a su color normal. Notando lo que estuvo a punto de pasar, miró nuevamente a Draco y dijo:
-Lo siento, Malfoy.
Normalmente él hubiera contestado cualquier cosa, pero aun estaba asustado y se limitó a asentir. Luna volvió a recordar al mortifago degollado, miro los cadáveres a su alrededor...recordó lo que hizo. Las nauseas eran horribles.
-Alexander...- dijo esta vez en un susurro.
Él miró su cara y entonces notó también los cadáveres a su alrededor. Empalideció. Sus profesores y Hermione se acercaban a ellos. La niña estaba amarilla y se veía enferma, daba pasos con dificultad y casi sin avisar se desplomó.
Luna no pudo contener las nauseas entonces. Alexander hizo un movimiento de muñecas y alzo a Hermione en el aire atrayéndola hacia él y rodeo a Luna por la cintura para que no cayera. Draco se apoyo en él aunque en su sano juicio nunca lo hubiera hecho.
Genna observo la escena, a sus pálidos muchachos y la inconsciente Hermione y sintió una punzada de dolor y culpabilidad.
-Mama...- susurró Alexander y Genna lo miró atónita -Llévanos a casa.
Se acercó a él y lo besó en la frente.
-Ya hijo, ya vamos a dormir.
La Mansión Ryddle se encontraba en un estado deplorable y 34 mortífagos murieron ese día gracias al plan de Genna.
Estaban apiñados en la misma habitación (El antiguo cuarto de Serafina Black) sin embargo no hubieran podido estar mas cómodos. Hacia un frío horroroso afuera, así que Severus encendió fuego y ahora preparaba una poción revitalizante. El aroma que expedía los mejoraba. Severus revolvía la pócima mientras vigilaba a Draco y a Alexander que dormían envueltos en unas sabanas en el suelo, algo inquietos porque seguro las pesadillas habían comenzado a atacarlos. La poción estaba casi lista y entonces los despertaría. En la cama de Serafina estaba Laurie que llamaba con el pensamiento a la inconsciente Hermione y la mantenía lejos de las pesadillas, y a su lado Genna que abrazaba a la atontada Luna y evitaba que se durmiera.
Alexander despertó antes de que la poción terminara, con color en el rostro y la misma chispa de vida en sus ojos dejando desconcertados a Laurie y Severus. Genna sonrió.
-La Cura. Se sanó y tuvo la voluntad para cargar consigo mismo. El Don no se manifiesta hasta que tú lo reconoces.
Alex miró a Genna y le devolvió la sonrisa.
-Puedo hacerlo...¿Quién esta mas grave?
-Hermione.
Alex se acercó a ella y colocó su mano izquierda sobre la frente y la derecha sobre su corazón, luego cerró los ojos. Laurie no se movió pero al encontrarse tan cerca de Hermione sintió el flujo de energía desde Alexander hasta ella.
-Alexander no enfermó porque lamentara lo que hizo sino por el estado en que se encontraban sus amigos, se sintió mal y cuando comprendió que el podía sanarlos, a ellos y a si mismo, reconoció su Don y mejoró.
-¿Y por qué no lamenta lo que hizo? ¿Acaso se siente feliz de haber asesinado? La primera vez fue horrible para mi...
-No lo lamenta porque no es su culpa- dijo Genna con una sonrisa -El es un sanador y quien sana no puede destruir, era imposible para el unirse a esta Escolta sin destruir su Don... así que aprendió a desligarse: aquel que asesina no es él, de esa manera ni su corazón ni su Don se destruye. Al no tener cargos de conciencia y apartar totalmente su personalidad mientras lucha es que es tan frío como lo vemos. Cuando se acabe la Escolta probablemente Hipogrifo muera con ella.
Laurie sabia que Alexander debía estar feliz. Recordaba el día en que descubrió su Don...
Flashback
Estaba en la enfermería agarrada de manos con Severus Snape, el chico que le había desfigurado el rostro. Y lo tomaba de la mano porque el la iba a ayudar a construir algo mas valioso que un rostro bonito: una mente hermosa.
Te vas a enamorar de él.
Laurie se quedó petrificada, había escuchado una Voz en su cabeza que se confundía con la suya propia y no podía ser mas ajena. Ella no lo había pensado, se lo dijo la Voz. Se emocionó, no podía explicarlo pero se sentía feliz de que esa Voz estuviera ahí para ella. Luego prestó atención:
Te hará sufrir como nadie pero nunca otra persona te hará tanto bien. Te vas a enamorar de él.
Laurie no le prestó casi atención a esas palabras, estaba mas emocionada por el hecho de escuchar la Voz
Flashback
Y desde entonces la Voz la había acompañado siempre, cuando estuvo rodeada de gente y cuando estuvo sola. Le decía todas las cosas, las que quería saber y las que no. Siempre con ella.
Alexander abrió los ojos y retiró las manos. Hermione tenia color en las mejillas y respiraba de forma regular pero no se despertaba. Él fue al baño a lavarse las manos y luego colocó las manos en la frente y en el corazón de Luna, disponiéndose a curarla.
-Creo que mi poción ya no es necesaria- dijo Severus observando al chico.
-No, hazla de todas formas, no estará de mas- dijo Genna.
Todo estuvo en silencio durante unos minutos hasta que Alex abrió los ojos. Luna se veía bien pero tenia los ojos entreabiertos y no se movió. Él miro a Genna angustiado.
-Es todo lo que puedo hacer.
Genna no era mensajera y la única que conocía era uno de los seres que necesitaba el mensaje, aun así cerro los ojos y trató de hacerlo en forma de sueño, como había hecho con Sirius.
-Hermione...Luna.
Luna veía todo blanco y escuchaba las palabras de Genna mas nítidas que las anteriores. Trató de verla pero sabia que era imposible.
-Alexander las ha curado...
Luna lo había sentido, lo blanco estaba iluminado y hacia calor, antes todo era nublado y frío.
-Pero no es suficiente, sus esfuerzos serán vanos si ustedes no tienen voluntad de curarse. Las queremos bien.
Luna escuchó sin estar segura de que hacer.
-Luna...- dijo Genna hablándole solo a ella -Siempre eres tan serena, no pierdas tu calma natural, solo tú puedes mantener el equilibrio de ti misma.
-Hermione- Genna se dirigía a ella -No te salvarás si no te perdonas a ti misma, hiciste lo que creíste correcto.
Las dos abrieron los ojos y se incorporaron de golpe y Genna las hizo recostarse de nuevo. La primera bocana de aire fue una bendición y la luz aunque en un principio cegadora, les dio esperanzas. Ya Draco estaba despierto y despeinado, mirando la escena, y Alex por supuesto, radiante.
-La poción esta lista.
Severus repartió unos vasitos pequeños con la pócima y se sentó en la cama junto con todos los otros. Fue reconfortante, abrazo su garganta y les calentó el cuerpo, se sintieron dichosos, relajados y somnolientos. Era como un detalle feliz después de un mal día.
-Hice lo correcto.
Genna miro a Hermione que estaba decidida y fuerte de nuevo. No era una pregunta, era una declaración. Le sonrió y aunque temiendo su reacción, la beso en la frente. Ella no se molestó.
Siguieron hablando por unas cuantas horas...o minutos, daba igual, se sentían adormilados y felices. No dijeron nada que tuviera que ver con los asesinatos que habían cometido, hablaron de cosas tan tontas que a los 3 minutos se les olvidaba. En algún momento que ninguno pudo precisar, se quedaron dormidos ahí, en la cama apiñados, todos soñando con cosas distorsionadas. Todos juntos, de forma que si cualquiera que no los conociera los hubiera visto en eso momento, diría que se soportaban...o incluso que se querían.
Laurie despertó con una persona echada sobre sus pies y abrazada de alguien, No abrió los ojos, se sentía tan cómoda que pensaba dormirse de nuevo. La persona que la rodeaba con los brazos los retiró y ella alzó la miro para reconocerla.
Era Severus y estaba totalmente despierto, mirándola.
Se separó inmediatamente, aunque poco porque era imposible moverse con la gente sobre ella. "Ahora empezará a reclamarme" pensó "Y yo quedare como una tonta, ¡Ay! Era mas fácil cuando le tenia rabia...". Preparada para otra discusión infantil, espero... pero el solo alzó los ojos al techo, con la mirada perdida, como si estuviera fantaseando. Laurie lo había visto pocas veces así.
-Lo siento profesora- dijo de repente –Entre este revoltijo de gente...
-No se disculpe, estábamos dormidos.
Ella dudo unos segundos. "Seguro me responde que no es mi problema" pero se arriesgo:
-¿En...en que piensa?
-En los Dones- dijo sin quitar la mirada del techo –En estos días la Señora hablo de ellos y Wings acaba de descubrir el suyo... ¿Sabe que hay gente que nunca los descubre? Hay unos que incluso hacen uso de él y no lo saben...
-Debe ser posible...pero cuando descubrí mi Don, yo note el cambio.
-Si...yo también. Nuestros Dones son fuertes.
-¿Nunca existió nadie con todos?
Severus la miro con una sonrisa burlona.
-Aparentemente...Sidharta, Jesucristo, Mahoma...
-No cree en ninguno...y le rezas a todos.
El rió.
-Es cierto, y usted adora a las dioses de las religiones politeístas.
-No es cierto...los estudio, es interesante.
-¿Y la estatua de Isis que tiene?
-¡Es una bonita pieza!
Estaban hablando normalmente y descubrirlo la asombró. Pero se interrumpieron, Draco despertó y levanto al resto con sus protestas porque Luna dormía sobre el. Fin de la noche apacible.
Permanecieron un rato en la cabaña antes de cada quien volver al Castillo. Genna se quedo, ya no quería dormir en el cuarto de Hogwarts, extrañaba su casa.
-Draco has estado dormitando todo el día, pareces una marmota.
Genna se recostó a su lado en las sabanas colocadas en el suelo. El rió, no estaba dormido, pero en todo el día se había movido poco del sitio, adormilado y flojo.
-Marmota soy.
-¿Ya te sientes bien, hijo?
Él alzó una ceja y sonrió irónicamente. La atrajo hacia él y la besó.
-No me digas hijo que suena a incesto.
Genna se rió mientras él trataba de silenciarla a besos.
Autre volvió para asombro de si misma, y quedo totalmente petrificada al encontrarse entre los brazos de un chico que la besaba. Cuando comprendió lo que sucedía se aparto, sintiendo como el rubor le subía a las mejillas. El chico la miraba con una sonrisa irónica y ella sorprendida y desorientada miraba a su alrededor.
-Pensé que yo era el que se sonrojaba.
El rubor aumento. Bajo la mirada.
-Yo...digo...
-Tar-tamuda y todo- dijo con una risita -Esta bien Genna, te dejo si estas tan nerviosa...
Genna. Si, Autre había estado antes en Genna, muchos años antes y como la primera vez que escucho el nombre, sintió que este tenia algo especial...
-Aun vive la orquídea- dijo el chico sorprendido mientras miraba a la maceta sobre la cómoda.
-Si...ha resistido- dijo ella saliendo de su ensimismamiento y sin estar segura de que hablaban.
Detalló el cuarto en el que estaban, casi todo de madera, con un caldero sucio en una esquina, sabanas en el suelo y la cama desecha. Mientras hacía eso, no notó que el chico la examinaba: su expresión perdida, sus gestos y el brillo de sus ojos distinto a los de Genna. Draco percibió el cambio aunque nunca se le hubiera ocurrido que esa chica no era Genna.
-Estas extraña...
Autre se petrificó.
-Tengo un poco de dolor de cabeza.
-¡Ah! Eso fue el esfuerzo que hiciste tratando de despertar a Lovegood.
Ella no entendía de que estaba hablando pero aun así asintió. Necesitaba averiguar donde estaba.
-Me dejo agotada...
-Volveré al castillo entonces para que descanses- dijo mientras se acerca a ella y la ayudaba a levantarse del revoltijo de sábanas en el suelo.
El castillo era Hogwarts, lo sabía por la túnica del chico, estaban afuera pero ¿dónde? Y ella también era una alumna ¿Entonces por qué la iba a dejar ahí?. Él la besó en los labios. Notó una vez mas que estaban distintos. Ella se sonrojó lo que era aun mas extraño.
-Buenas Noches- le dijo mientras se iba.
Autre espero a que se cerrara la puerta y como no estaba segura de a que distancia estaba el castillo o si lo reconocería, exploro la cabaña y registro todas las gavetas. Encontró varios cuadernos y documentos que los apartó para leerlos. Encontró algo mucho mas interesante sin embargo: Un espejo redondo, no muy grande y con adornos en metal algo oxidados. Casi lo suelta cuando este le hablo.
-Le dije a Genna que no podría hacer mas preguntas, pero tu de alguna forma no eres ella... si tienes una duda pregunta pronto.
Dudo unos segundos, sorprendida y luego tartamudeando pregunto:
-¿Quién es Genna?
-¿Lo que todos saben o lo mas oculto?
Autre dudo, iba por la segunda hasta que recordó que no tenia tiempo.
-Lo que todos saben.
-Genna Morales de edad 15 años, inteligente, graduada en la escuela Solem y actual profesora de Defensa Contra Las Artes Oscuras de Hogwarts.
-¿Dónde está esta cabaña?
-En el Bosque Prohibido, aun así lejos de los terrenos de Hogwarts.
-¿Por qué esta Genna aquí?
-Es la antigua cabaña de Serafina Black, antigua profesora de Defensa Contra las Artes Oscuras, La identidad anterior de Genna.
Se sorprendió. Ella recordaba ese nombre...¡Claro! Ella...
-¿Algo mas muchacha?
-¿Quién es el chico rubio de hace un rato?
-Draco Malfoy, chico pretencioso y poderoso que trabaja para Genna en su misión de destronar al Lord Oscuro y... su novio, podría decirse...
-¿Quiénes mas trabajan para ella?
-Dos profesores del colegio: Severus Snape y Laurie Sinistra, y tres alumnos, Hermione Granger de Gryffindor, Alexander Wings y Luna Lovegood de Ravenclaw.
Aguanto la respiración antes de preguntar:
-¿Cómo se llama la persona que busco?
-Su nombre es irrelevante, buscas a muchas personas, el punto es con cuantas te vas a encontrar y quienes son.
-No entiendo...
-No puedo ser mas clara porque no lo se.
-¿Me ayudará? Esa persona, quiero decir.
-Eso ni yo lo puedo decir.
Guardo el espejo en el closet donde lo había conseguido y sentándose en la cama agarro uno de los cuadernos que había conseguido. No paso mucho tiempo antes de que se quedara dormida, el cuerpo en el que se encontraba estaba agotado.
-Vaya...no era el regalo de Navidad que esperaba.
El Señor Oscuro contempló su mansión en ruinas y los cadáveres de sus guardianes con una mezcla de rabia, sorpresa y resignación. Por supuesto que no estaba de humor para oír excusas, los ineptos de sus seguidores pagarían uno por uno su descuido aunque no tuvieran nada que ver. El número de sus partidarios había sido reducido considerablemente y aunque su circulo íntimo no sufrió daños ya no tenia a las pequeñas comadrejas que hacían el trabajo sucio. En parte se culpaba a si mismo haber descuidado su refugio por una tontería, pero era su escape...unas cortas, extremadamente cortas pero merecidas... ¿Vacaciones? Si, era algo así. Suspiró y casi se rió de lo irónica que resultaba la situación.
-¿Quién hizo esto?- pregunto a uno de sus temblorosos seguidores mas con curiosidad que con rabia.
-No-no estamos seguros mi señor, no hubo testigos para nada. Los aurores del Ministerio quedan descartados porque aun niegan nuestra existencia y les gusta alardear de... cosas como estas.
-¿Entonces quien sugieres que sea?
-La organización de Dumbledore quizás, son los únicos capaces...
Voldemort reflexiono mientras observaba los cadáveres, la forma en que habían muerto, sus expresiones de sorpresa, miedo, dolor... ¿La Orden? Eran rápidos y correctos, hubieran preferido llevarlos a Askaban... aunque ahora sin los dementores, quizás utilizaron el cerebro como rara vez y se dieron cuenta de que lo mas prudente era acabar con ellos.
-¿La Orden del Fénix dices?
-¿Quién sino, señor?
El Lord se quedo pensando.
Nota de la autora: Bueno, este capitulo fue concebido gracias a ciertas cosas en la historia "Vacaciones con los Snape" de Iremione, gracias. De igual forma vuelvo a mencionar a Brida de Paulo Coelho.
Eso es todo, cuídense.
