HunterXHunter

HunterXHunter pertenece a Yoshihiro Togashi


Capítulo 8

"Cuando el gato y el ratón se encuentran"

Gon miró detenidamente el cielo de la ciudad de York, la puesta de sol le daba un color rosado al ya dominante y helado gris del invierno. A este extremo del mundo aún hacía frío pero en otras tierras el calor sofocante del verano estaba presente a todas horas.

Sin embargo, a pesar de estar en aquélla ciudad tan agitada y de vida rápida, poco podía hacer para olvidar su pose humilde e inestable. Todos los problemas que llevaba consigo tenían un nombre y una forma humana, pero ahora incluso dudaba de esto. Ese ser tan querido se había convertido en lo que había sido antes de que él lo cambiara para bien, en un asesino que tomaba, dejaba la vida y los sueños ajenos para luego tragárselos con tanta facilidad como si de un plato de cerales matutino se tratase. Ese Killua le era extraño, le era un perfecto y total desconocido. Y esa mirada suya... Esa terrible mirada de odio irracional infundida por sus pupilas le llenaba el alma y el espíritu tan melancolicamente como el latir de su corazón acompasado.

Gon suspiró con algo cálido empañándole los ojos.

-Pensé que ya se habían secado... -. Sonrió haciendo burla de si mismo con una sonrisa nostálgica y amarga.

Volvió a observar el cielo desde el mismo lugar donde lo había estado haciendo toda la tarde (la azotea del hotel donde se habían hospedado) hasta que sintió unos familiares pasos que se acercaban.

-Gon...-. Dijo el rubio aproximándose cuidadosamente hacia el niño. - Deberías entrar, hace mucho frío... -. El tono severo del muchacho denotaba una preocupación latente que intentaba esconderse. - Leorio dice que si no entras ahora te puede dar una pulmonía -. Kurapika le extendió una mano al más pequeño del grupo y le miró paternalmente.

Gon no reaccionó pero se quedó mirando insistentemente al muchacho un buen rato.

-¿Sabes Kurapika? -. Dijo Gon cerrando los párpados dulcemente. - Deberías dejar de usar esos lentes de contacto... -. El rubio se estremeció al oír sus palabras. - Así la puesta de sol se reflejaría nitidamente en tus ojos rojos... Sería hermoso... -.

Kurapika se sonrojó levemente por el cumplido y se sentó al lado del chico. Cruzó sus brazos por sobre sus piernas y respiró hondamente.

-Gon... Killua esta en medio de un complot contra los jefes de las Familias mas adineradas del bajo mundo -. El aludido miró sorprendido al de cabellos claros pero éste siguió obervando el horizonte. – Hay planes para acabar con los cabezas en un solo y cruento golpe directo. Esta información es clasificada hasta para los cazadores mas selectos, pero yo tengo mis informantes bien escondidos -.

Unos cuervos cruzaron el colorido cielo llenando el silencioso vacío que se había formado como por arte de magia en medio de los dos amigos y pares de trabajo. Los pájaros bailotearon un poco por entre el aire y las nubes y luego abandonaron subitamente la vista de los dos chicos.

-Familias de mafiosos... Creo que tiene que ver con la subasta que se llevará a cabo pasado mañana... -.

-Killua... -. Susurró Gon escondiendo su tristeza en un semblante serio y adulto... ¡Como había madurado!... El dolor hacía crecer interiormente a la gente y el moreno no era la excepción a la regla. – Creo que ya es hora de que le retribuya todo lo que ha hecho por mi y sacarlo de una vez de ese mundo tan oscuro que solo le llevará a la muerte -. Se hizo un ovillo apretado mientras cerraba los ojos con fuerza. - No quiero ni pensar en eso -.

-Pero bueno... -. Kurapika sonrió levantando al chico del brazo.- Es hora de entrar al Hotel. Leorio estará realmente enfadado... -.

-¡¡¡Kurapikaa!!! Me haces dañooooo.... -. Dijo Gon poniendo una cara divertida. – Aieee... ¡Me dueleeeee! ToT -.

-¡No exageres! -. Le reprochó el mayor jalando el brazo del otro. - ¡Hisoka te ha golpeado de lleno en el rostro! Esto no se le compara en absoluto asi que deja ya de rezongar y ven que si no me haces caso enfermarás aún más -. Kurapika rió levemente, sin detener el paso y mientras tiraba del brazo de su amigo sin compasión.

Un adulto les esperaba en la puerta con los brazos cruzados. Este adulto sonrió burlandose del él mismo. ¿Cómo entender a esos dos? -Después de todo... -. Murmuró Leorio obervándoles desde el umbral de la puerta. – Después de todo Kurapika es sólo un niño... Al igual que Gon... -.


-Oui Mon chèri -. Rió por lo bajo Hisoka con una mueca de gracia que en estos casos daban ganas de sacársela a patadas. Eso y además el tono irónico del que siempre hacía gala.

En pocos segundos ya había cortado la improvisada llamada a su "colega". Nueva risa y ojos gatunos que cruzaron su semblante.

Sólo quedaban dos días para la próxima luna llena y ya todo estaba planeado. Killua, el heredero de la Familia Zoldick, arrivaría esa misma noche en el aeropuerto Central de la Ciudad de York. Allí podría acorralarlo dado que venía solo y matarlo para entregarlo a la Familia Iverny, cumpliendo así con su sencillo trabajo. Aunque pensándolo mejor eso distaba de llamarse... Excitante.

-Si los mato a los dos o no es sólo mi decisión... -. Murmuró para sí con una sonrisa nada de santa.

Digitó algunas teclas de su moderno celular mandando un mensaje a un destinatario desconocido.

-Pronto... -. Se dijo a si mismo. - Muy pronto la lluvia de sangre se destará y el fruto y su sombra por fin se encontrarán en un camino lúgubre y tenebroso tan sólo para satisfacerme... -. Miró de reojo el reloj de su muñeca. – Creo que aún tengo tiempo para acabar con esos cretinos que ya me tienen harto -.

Unas siluetas oscuras avanzaron lentamente por el costado izquierdo, haciéndo sonar sus armas y nudillos como si con eso quisieran espantarlo. Una carcajada con un leve timbre francés irrumpió la quietud del húmedo callejón, retumbando mediante el eco en las esquinas de ladrillo rojizo y perdiéndose en el aire.

Hisoka volvió a relamerse los labios calculadamente. Asesinos profesionales, cazadores o lo que fuesen, se arrepentirían por juzgarlo tan a la ligera.


El silencio y la calma reinantes en el elegante comedor del hotel fueron interrumpidos por el molesto repiqueteo agudo de un celular portátil. La gente se dió vuelta y observó la mesa de los tres cazadores como si lo sucedido se tratase de un pecado horrendo.

-¿¿Eh?? -. Exclamó Gon con la cuchara en la boca. – ¡¡Mneh llegoh hun memshaje!! -.

Kurapika se limpió los labios con la servilleta y carraspeó de forma molesta. – Creo que deberías tragar lo que estás comiendo... Es sólo una sugerencia -.

-¡Oh vamos Kurapika! Los modales finos se olvidan en las comidas con los amigos. Dime Gon -. Chilló Leorio excitado y con los ojos abiertos de par en par. - ¿Qué dice ese mensaje? ¿Es de Mito-San?... -. Leorio achicó los ojos pervertidamente al pasar los segundos. – Oh ya veeeeeeo... Es de... Es de... -.

Pero Gon dejó caer el celular de sus manos abriendo la boca levemente y tartamudeando algo indescifrable.

-¡¡Diablos Gon!! -. Reprendió Leorio con el celular a salvo de la sopa de espárragos y en sus manos.

Kurapika guardó un silencio sepulcral casi adivinando lo que sucedía. - ¡¡¡Maldición!! ¡¡Es Hisoka!! -. Agregó interrumpiendo así el discurso de "como cuidar un celular de las sopas de espárragos en solo tres pasos" del de los lentes bajos y oscuros.

-¿Ahora que te pasó a ti? -. El médico calló al instante sabiendo que ahora él era el único no enterado del problema. Leyó el mensaje velozmente, quedando boquiabierto al igual que el moreno y con una venita latente sobre la cien. - ¡¡¡Ese hijo de.......!!! -.

- ¡¿¿¿Dónde va a ocurrir todo el movimiento???! -. El rubio se levantó como un rayo de la silla y agarró su saco azul para ponérselo.- ¡¡Gon, debemos partir enseguida!! -.

-Hi... Hisoka solo quiere que le siga el juego... -. Sollozó Gon con la cara pálida. – Killua esta en serio peligro... -.

Kurapika observó con ojos sesgados a su interlocutor con el ceño torcido en un ángulo que le daba un aspecto mucho mas adulto y varonil que de costumbre. – Gon... Tú eres el único que puede detenerles a esos dos antes de que se maten -. Declaró el cazador Kuruta en un tono duro y violento.

-Lo sé... Es solo que... -. Gon se quitó la servilleta del pecho y bajó la vista. – Es sólo que... Tengo miedo de que Killua decida por su propia cuenta a renunciar a su vida. Eso me dejaría incapacitado para hacerle cambiar de parecer... El es terco, demasiado terco -.

El silencio fatal sólo contribuyó para poner los nervios más de punta, el chico apretó sus puños por debajo de la mesa y aguantó toda la tristeza que otra vez se le venía encima. ¿Porqué siempre le salía todo mal? Y más aún... ¿Quién se fijaría en una persona como él?

-No se de qué hablas Gon... -. Bufó el médico con pereza. - Si hablamos de terquedad el primer postulante a la lista serías tú... -. Leorio sonrió paternalmente modificando su expresión facial de manera muy rápida y confusa. – No te preocupes, si contigo no es suficiente nosostros siempre estaremos para evitar cualquier desastre... Además tengo la impresión de que todo saldrá bien, te lo aseguro -. Dijo, guiñando un ojo con una mueca arrogante y confiada.

Kurapika suspiró resigandamente y dio media vuelta dejando a los otros dos atrás. – Si no se mueven rápido los dejaré -. Susurró al aire con un tono diferente y quedo. El aire frío le pegó de golpe en el rostro, despertándolo de un sueño cálido y devolviéndolo a la realidad: Llevarían a cabo el mayor desafío de sus vidas. Y sólo contaban con sus propias fuerzas.

-¡Hey, Kurapika! ¿¿Como puedes dejar abandonado a tus amigos así como así?? -. Corrió Leorio detrás del de cabellos dorados y con el maletín de cuero en la mano derecha. - ¿Cómo puedes dejarme A MÍ tirado como si nada? ¿Acaso... No significo nada para ti?-. Le murmuró ya mas cercano a su cuerpo a modo de queja formal, haciendo que el ojos rojos se estremeciera de sólo escucharlo.

-Estás muy tranquilo Leorio... Esto no es un juego, será mejor que te apresures -.

Leorio lanzó un vago vistazo por sobre la cabeza de su amante. De veras era impredecible, pero eso era lo que tanto le atraía de él. Suspiró molesto y subiéndose los lentes con el dedo indice agregó. – No estoy tan tranquilo como crees, de hecho, estoy muy preocupado por tu vida. No dejaré que te pase algo ¿Me escuchaste? -.

Gon pronto apareció corriendo en torno al mas alto y metiendo entre sus ropas una barra de chocolate gigantesca que apenas cupo en su bolsillo. – ¡Espérenme! -. Volvió a intentar meter el caramelo en una especie de misión imposible.

-¿Qué tanto llevas ahí? Tenemos que tomar el Taxi lo mas pronto posible -. Leorio introdujo las manos en sus bolsillos despreocupadamente.

-Eh... No es nada, no es nada... -. Gon se sonrojó abundantemente pero los otros dos hiceron caso omiso. Estos chocolates son para Killua, mañana se cumplen seis años desde que nos conocemos y nunca lo olvidaría aunque estuviese molesto conmigo... Sólo espero que le agraden. - ¿No es así Sr. Chocorobot? -.

Gon sonrió dulcemente y respirando profundo. Ahora venía lo mas difícil de todo el plan. Demostrarle a Killua que lo que sentía era verdadero y que si bien los dos habían cometido un error aún había tiempo para revertirlo.


Daba la impresión de que el callejón húmedo respiraba a la par de los tres cordiales invitados a la masacre. Las neblina espesa le confería una escaza y casi nula visibilidad a los presentes y las gotas de agua humedecían el ambiente, saturándolo y dificultando aún más si se podía el acto de respirar.

-No eres tan estúpido como me dijeron que lo eras, Francés -. Murmuró una de las sombras sonriendo cual predador ante su presa.

-Me alegro de que lo hayas notado -. Sonrió Hisoka peinándose los cabellos hacia un lado del rostro – . Después de todo esta será la última vez que utilizarás el cerebro... Eso si es que ya lo utilizabas de antemano -. Repuso irónicamente y logrando que el hombre perdiera los estribos.

-¡¡¿Q...Que dijiste?!! -.

-Tómalo con calma Tetsu -. Agregó el otro tipo saliendo de entre la niebla. - ¿Qué no ves que el sujeto está loco? -. El ninja le lanzó una mirada seca a Hisoka y sonrió. – Veamos si eres tan bueno como dicen, aunque a juzgar por como la Familia Iverny quiere deshacerse de ti debes ser una persona un tanto extravagante -. Y con esta advertencia una lluvia de shurikens (2) atravesó cortando el aire y atacando al asesino de listas negras que se encontraba enfrente.

Dos shurikens cortaron horizontalmente a ambos lados del rostro a Hisoka, dando como resultado dos llagas que sangraron y que cubrieron sus mejillas con un manto de color rojo. Él sólo se dedicó a reir suavemente y luego mucho mas estridentemente. La verdad es que esos rasguños sólo acrecentaban sus deseos de matarlos dolorosamente.

Tetsu apretó sus puños con rabia. Ese tipo no tan sólo se burlaba de ellos si no que ahora se reía en sus propias caras.

-Oh... Discúlpenme. Es que es tan cómico... -. Hisoka se limpió una mejilla con la palma de su mano y luego lamió uno de sus delgados dedos. – Es que no puedo creer que Iverny haya creido que con unas basuras como ustedes fuese suficiente para acabar conmigo -. Machi tenía razón, aquél tipo sólo utilizaba a sus hombres tal y como un peón en un tablero de ajedrez. Sólo y exclusivamente para su propia conveniencia.

-¡¡No seas engreído!! -. Gritó Tetsu lanzando una cadena que tenía atada al extremo opuesto una katana, imposibilitando de esta manera el libre movimiento de Hisoka. Y es que no eran asesinos comunes y corrientes, eran manipuladores de Nen tal y como el mismo pelirrojo lo era.

-Gracias... -. Dijo Hisoka de una forma dulce pero a la vez enigmática.

-¡¡TETSU SUÉLTALO!! -. Alcanzó a gritar el ninja de los shurikens antes de que Hisoka abriera sus pequeños ojos malévolos y se lanzara tal como un lobo hacia el otro sujeto.

El ex asesino del Genei Ryodan, sabiéndose atado irremediablemente a ese hombre sin poder huir, desplazó su cuerpo a tal velocidad que con la misma cadena decapitó a Tetsu en un dos por tres. ¿Y creían que con esos dos sería suficiente? Tenía que darle gracias a Iverny por haberle enviado a dos tipos con los cuales pudiera liberar su tensión antes del gran encuentro.

-¡Mierda! -. Chistó el mayor quitándose el paño que cubría la mitad de su rostro. Ya había perdido nuevamente a otro estúpido camarada y sólo porque no sabían escuchar sus órdenes.

-¡Ah! -. Soltó el asesino con una mueca de placer en su rostro. - Hace siglos que no sentía como la sangre caliente borboteaba entre mis manos... -. Dijo, encantado con la macabra escena.

-¡¡Bastardo!! -. Llamó el otro a Hisoka, quién en seguida se volteó inmensamente molesto por la interrupción. - ¡¡¡Ahora sabrás lo que es bueno!!! -. Y acto seguido se abalanzó sobre su oponente, shurikens dispuestos en ambas manos, para así despedazarlo como se lo merecía.

El asesino de los ojos sesgados apenas hizo caso del llamado del otro hombre y dejó que lo golpeara sin defenderse. Esta pelea comenzaba a colmarle la paciencia y la misma técnica empleada por el otro sujeto le era totalmente aburrida. Bostezó sin mas remedio.

-¡¡¡ESTÚPIDO!!! -. Gritó el mismo hombre perdiendo los estribos y sacando una nanigata de la nada. El arma poseía un filo feroz y el mango de la amplia vara que lo sostenía tenía atado un peso que hacía especialmente dificultoso su manejo con destreza. Hisoka sólo sonrió más...

-De esta... No te salvas -.

–¡¡¡YAAAAAAAAAAAAHHH!!! -.

Resonó un último latido, un golpe en seco y metálico contra el piso mojado. El cuerpo inerte de la víctima impactó contra el suelo soltando un último y doloroso quejido, cosa que sacó una sonrisita burlesca sobre los labios del asesino.

-Te lo dije. Sólo son un juego para mí... Un divertido e inútil juego infantil -.


El típico murmullo de la gente alegre ya comenzaba a desagradarle. Quizás era envidia o quizás era recelo, pero fuese como fuese él ya había conocido esa deliciosa sensación en algún pasado lejano. Sin embargo ahora la cruel soledad le daba su mejor bienvenida acompañada de un manto de sangre y manos manchadas del peor color imaginable. Su aura había cambiado, si que había cambiado. El ya no era un simple joven de diescinueve años que se mueve por la vida como si no tuviese nada más que le importase que el mismo, ahora cargaba con el peso de la sucesión de los Zoldick y para ello debía probar cuan merecedor era de aquél titulo... Matando a cuanta gente fuese necesario para cumplir con su objetivo.

-Señor, su equipaje -.

-No llevo -. Contestó sin chistar el chico de cabellos canos avanzando a paso relajado y con las manos en los bolsillos.

-E... Está bien -. Dijo la dependiente con un dejo de nerviosismo en su voz. Ese chico le daba mala espina, era mejor dejarlo ir sin hacerle mas preguntas ni observarle.

-Gente estúpida... -. Alcanzó a murmurar Killua, ahora bajando el jockey rojo con blanco que llevaba desde niño para tapar un poco sus ojos.

Su vida era simple ahora, solo debía matar a unos cuantos cuyas vidas jamás serían tomadas en cuenta. Sonrió. – ¿Qué tiene de extraño morir? Todos habremos de hacerlo, unos más rápido que otros, algunos sufriendo más que los demás, pero todos habremos de alcanzar ese umbral, puesto que para eso hemos nacido... -. Y dicho esto avanzó atravesando el aeropuerto en unos instantes y se detuvo frente a un Taxi que lo llevaría hasta el hotel donde habían quedado él y la persona que había contratado sus servicios.

Unos pasos apresurados desviaron la atención de su oído, pero enseguida hizo caso omiso de ellos y abrió la puerta del vehículo, sin embargo inconscientemente agudizó sus sentidos. ¿Podía ser acaso que...? No, no podía... Debía de ser un error. El viaje debía de haberle fatigado y ahora deliraba.

Pero los pasos cada vez se le hacían mas familiares.

-Ese... Mocoso entrometido... -. Escupió con recelo y sin atreverse a mirar hacia la calle para cersiorarse del todo.

-¡Ah! ¡Killua!-. Una voz jovial le gritaba a lo lejos. - ¡Killua espérame! ¡No te vayas, por favor! -. El chico albino dudó un instante. - ¡¡¡Killuaaa!!! -. Un sollozo un poco más cercano le hizo voltear el rostro. Era él...

De cerca le seguían Leorio y Kurapika. Killua achicó sus ojos felinamente y endureció sus facciones.

-¿Qué quieres? -.

Gon recuperó el aliento y se afirmó sobre sus rodillas. – Killua... -. Apenas y podía hablar. El chiquillo había corrido a todo lo que había podido y se encontraba exhausto.

-Dije "¿Qué quieres?" -. Volvió a repetir el chico del cabello blanco y cerrando de golpe la puerta del taxi que ya había abierto.

Gon sonrió infantilmente y volvió a erguirse. – Quiero hablar contigo -.

Killua guardó un silencio sepulcral y analizó al chiquillo.

-¿Aunque tu vida dependa de ello? -. El chico sonrió gatunamente. - ¿Sabes? He tenido unos sueños bastante alarmantes estos últimos días... -.

-¿Q...Qué quieres decir con eso? -. Gon retrocedió un poco ante la presencia de aquél Nen oscuro que emanaba del muchacho de la gorra.

-Quiero decir... Que no me importaría matarte en tu intento de conciliación... -. Killua se acercó al menor y le tomó la nuca con la mano, atrayéndolo para si. - ¿Es así como te gusta, cierto? "Salvajemente"... -. Gon se sonrojó, Killua estaba a escazos centímetros de su rostro y cada vez esa distancia se iba acortando más y más.

El chico moreno esquivó la mirada del mayor y se odió a si mismo por tener unas palpitaciones tan grandes justo en ese momento.

Killua sonrió sarcásticamente. - ¿Te han dicho que tu rostro refleja todo lo que pasa por tu mente? -.

Gon frunció una ceja y se escondió bajo el abrigo.

-Esta bien, hablaremos. Pero hablaremos en el callejón que esta a la derecha, así que dime todo lo que tengas que decirme cuando lleguemos a ese lugar... -.

-Kurapika... -. Soltó Leorio sin pensárselo. – Esto no me gusta... -.

-Lo sé... Tengo un mal presentimiento -. El rubio seguía de lejos los movimientos del asesino heredero de los Zoldick. – Pero estaremos aquí si pasa algo, sólo espero que sirvamos de ayuda... -.

-Bien... Creo que te debo unas disculpas... -. Gon no sabía por donde empezar. Por una parte sólo tenía ganas de lanzarse a los brazos de su amigo y por otra sólo tenía ganas de salir corriendo.

-Si eso querías decirme entonces lo dejo -. Repuso el asesino con una mirada fría pero a la vez severa que congeló cada uno de los músculos del chico.

-Killua... Dime, ¿Aún estás molesto conmigo? -.

El muchacho no respondió.

-Contéstame -. Dijo Gon mirándolo a los ojos. – Lo que sucedió con Hisoka... Fue un error -. Unas lágrimas se esparcieron por ambas mejillas. – Que estúpido... No sé porqué estoy llorando si yo mismo me había prometido que no volvería a hacerlo -.

Nuevamente Killua no decía nada. Su rostro ya no mostraba ningún sentimiento, solamente simple indiferencia.

-¡¡Contéstame!! -. Sollozó el muchacho. - ¿¿Qué tengo que hacer para que me perdones?? ¡He llorado todo lo que nunca había llorado por alguien, eres la persona que mas quiero en este mundo y aún no me perdono el haberte hecho sufrir por una estupidez como fue lo que tuve con Hisoka! -. Los gritos del menor resonaban en el callejón. - Además si quieres saberlo no lo disfruté, porque Hisoka es solamente un asesino con distintas facetas que cambian según su conveniencia. Hisoka se encargó de torturar mi cuerpo hasta los límites de su resistencia y fue por eso que ya no aguantando más cedí, pero nunca he terminado de recriminarme por ello. Dime, ¿¡Que tengo que hacer para que vuelvas a ser el mismo!? A sonreir como antes... -. Gon temblaba y se ahogaba con el llanto -. ¿Que tengo que hacer para que vuelvas a ser mi amigo? ¡Contéstame! ... -.

Los cabellos del representante de los Zoldick se agitaron levemente y él simplemente suspiró. -Te autocompadeces... -. Killua frunció el entrecejo. - ¿Acaso no sabes cuanto he sufrido yo por tu culpa?... ¡¡Ja, ja, ja, ja!! ¿¿Y crees que mereces una disculpa?? ¡¡Eres un pobre iluso que vive de las lágrimas!! -. El albino se acercó a Gon y le tomó por la barbilla. – Despierta de tu dulce sueño querido... Ya no estamos en tu mundo de color de rosa, ¿Esperas que te perdone, te acepte y te quiera? ¿O esperas que te coja, te humille y te pisotee? -.

Gon se soltó del agarre del otro chico con un manotón y se limpió las lágrimas. – Me decepcionas... -. Soltaron sus labios y su cuerpo ya tiritando notoriamente.

Killua endureció la mirada y sacó las manos de sus bolsillos. - ¡¡Y tu me decepcionas a mi!! -.

-Idiota... -. Sollozó Gon nuevamente y apoyándose en la pared mohosa del callejón. – No entiendes nada... -.

-¡¡Eres sólo una puta barata!! ¡¡¡Mírate!!! ¡¡Suplicando por el perdón de alguien!! Realmente te desconozco... -.

-Sólo estoy suplicando por el perdón de alguien a quién amo -.

-¡¡¡¡¡YA CÁLLATE!!!!! -. Killua azotó a Gon contra los ladrillos. – ¿¿Porqué te comportas de esta manera?? ¡¡¡Eres tan débil que me das asco!!! ¡¡¡Patético niño llorón!!! -. Killua sujetaba de los hombros al pequeño moreno en estado de shock.

-Es... Es eso lo que siento, amor... -. Murmuró Gon más para sí que para el otro muchacho y aunque creyó no ser escuchado el puño que le golpeó la mejilla ahora sangrante reveló que el albino si lo había oído.

-¡¡Gon!! -. Kurapika reaccionó ante los ruidos provenientes del callejón, los cuales delataban una paliza de proporciones, pero Leorio lo detuvo interponiendo su brazo para evitar que el chico se entrometiera.

-No lo hagas... -. El médico conservaba la cabeza fría.

-¡¿Qué estás diciendo?! ¡¡Lo va a dejar inconsciente!! ¿¿Acaso no escuchas los gritos de Gon?? -.

-Comprendo perfectamente, pero por ahora sólo debemos esperar... Ellos resuelven de esta manera sus problemas. Además, no tenemos nada que ver con sus sentimientos, es algo en lo cual no podemos interferir -.

-¡¡Estúpido!! -. Golpeaba Killua con rabia al menor en el piso. - ¡¡Te detesto!! ¡¡¡Te odio como no tienes idea!!! ¡¡¡Maldito bastardo!!! -.

-K...Killua... -. Se irguió el pequeño con sangre saliendo a borbotones de su labio partido, a pesar de que los golpes no le habían dolido tanto ya que no había Nen implicado en ellos. Su sorpresa fué mayor cuando se percató de las lágrimas que salían de los ojos del chico canoso. ¡Estaba llorando!. – Dios... ¡Killua! -. La lágrimas caían como dos cristales sobre un mantel blanco. La gorra voló lejos y él se llevó las manos a la cabeza, cayendo al suelo nerviosamente, donde el pequeño no pudiese verlo.

-¡Aléjate de mí! ¡Ya no quiero que...! -. Pero sus palabras fueron cortadas por un beso que fué a parar a sus labios y que en realidad no se lo esperaba. Éste sólo duró breves instantes pero bastó para acallar sus palabras hirientes que otra vez atacarían al de los ojos rojizos.

Gon le sonrió.

-¿Porqué... Porqué hiciste eso? -. Killua estaba sorprendido, lloroso y algo sonrojado por el actuar improvisado del muchacho de cabellos negros. Se escondió bajo su enmarañado pelo y bajó la vista algo avergonzado.

-Lo hice porque te amo -. El chico sonrió tiernamente. – Y lo repetiré hasta que lo entiendas por completo -.

-Eres... -. Killua subió la vista. – Eres un tonto... ¿Lo sabías? -.

-¡Hey! -. Reprobó el menor con enojo mal disimulado.

-Y... Un pésimo actor... -. Rió levemente el albino antes de pararse y darse cuenta do cómo todo había cambiado en un segundo.

Y era verdad, todo había cambiado. Incluso él.


(2) Los shurikens son las "estrellas" que utilizan los ninjas para hacer su trabajo


Hola! Heme aquí después de haber comido papas fritas hasta reventar, beber un sorbo de licor de cacao y una hamburguesa. Realmente Misa-Chan... Tu cumpleaños fue el que me inspiró para continuar este fic.

La verdad es que ni sé que hora es ni me interesa XD lo único de lo que estoy segura es que les debo unas gigantescas disculpas. ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡PERDOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOON!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!... Suficiente? Sucede que desde ¿Enero? Que no actualizo (ya ni estoy segura de cuanto tiempo ha pasado)... y dioooox! Todo por la Universidad! XP morire de un colapso. Cumpli mi promesa, actualize antes de entrar de nuevo a clases, espero que me perdonen... Este es el penultimo capitulo, ojala lo hayan disfrutado. Yo me cabecee en los dialogos como no tienen idea, sobretodo en el medio ni que dialogo que suelta Gon (el del "Hisoka jugó conmigo soy inocente al 100%) y que es digno merecedor del tollo (o se escribira "toyo"? hay reglas ortograficas con la jergaa????) mas grande leido jamas en la historia XD Siento mucho que este cap me haya salido taaaaaaaan cebollero. Pero que le va a hacer? ¬¬ ahora saben porque este fic me apesta! XD y porque no queria continuarlo TT. Bueno... Igual dejen un REVIEW, okay?

A todo esto... ¿Cuántos reviews tengo que contestar? ¡Ya quiero dormir! ToT

Como sea... las super contestaciones de Vivi-Chan (o como defender su fic en fáciles tres pasos)

Annita-Malfoy: Sabes? El otro día vi tu nick en amor yaoi y quedé asi: OO diganme! Cuantos conocen amor yaoi y no han leido mi fic original "wing"? TT necesito opiniones! Ya voy para el cuarto cappppp! Bueno cumpli con tu pedido (a medias) de lo del Killua x Gon, pero el prox cap (y final )sera mejor

Gael: QUERIDA HISOKA-CHAAAAN! =nn= jajaja, bueno ya lo continue XD y si eres sadica, pero yo tambien XD jajajaa pero a ti te gustan los chicos como Kurapika y a mi como Yuki Eiriiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii! Y con respecto a la falla del mon cheri o ma cheri.... pues no se... le preguntare a alguien a un traductor en linea?

Kyoko Yagami: Eso es Frances? Diox! Yo nunca tuve en el colegio TT oyep, cada vez que leo tus reviews me acuerdo de las Cronicas Vampiricas (y el sexy de Lestat) [Derrame nasal] y es que ellos son de Francia. Gracias por tu review!

Rurouni-Andrea: jajajaja sin comentarios... Hace cuanto tiempo que no actualizo?? Esta cosa degenerada de fic fue la razon por la que me conociste! Xx que mala carta de presentacion! TT

Megumi Kanzaki S: ¬¬ Tu ya ni me hablas por el msn, como te avisare que actualize? De todas maneras... hace siglos ke no hablamos TT sigh

Nikychan: A ver... Kuroro no puede utilizar nen, pero va a donde una especie de chaman o curandera xD (no recuerdo bien) para que lo "exorcize" y asi pueda volver a utilizar su nen ¬ graciaas por el review!

Faye: jajajaja es verdad U estan en presencia de un error... bueno, supongamos que me referia al menor de los zoldick que PUEDE suceder el puesto de jefe o como se llame jejeje (la estoy arreglando) gracias por tu review!

Luthien: pero como osas decir eso de mis queridos y yaoi kurapika y leorio (toy leseando) te quiero amigaaaaa!

Chibi-Poio: aaaaah! Me declaro fanatica nº 1 de tus fics jajajaja hace tiempo queria decirtelo jojojo bueno ya actualize, este cap si ke es lagrimon diox! XP ke tragedia!

Bastet-57: (mi estomago ruge de hambre, ke hr sera?) OO en serio? Eso paso con mi fic?? Aaaaahhhh me siento orgullosa de el y yo ke lo miraba a huevo xD gomen es "perdon" pero deberia decirse "gomen nasai" solo ke a veces se acorta ... al menos eso creo

El ivan po: eeeeeeeese niiiiiiiick! Jajajajajajajajajajajaa aun muero de risa, suena hasta kuma... XD "el ivan poooooo y ke tantuuuuuuuuuuuuu? Te vai a pararteeeee?! Aaahhhhhh?" ya, bueno... gracias por tu review (y por hacerme reir).

Narya: Hola! Jajaajaa ya veo ke no los confundes U no creo ke leas mi super contestacion asi que sera... me resigno.

Sadame: jajajajaja xx sufrimientooooooo! Pain! OoooooJOjOjojO (risa malosa barata)

YLLA: OO (me sonrojo) aaaaaaaaaah gracias gracias! nn hisoka es lindo, no se porque no les gusta ne?

Lita: gracias... me sonrojo otra vez... U

Que hora sera? Mamá me retara! XX soy adulta solo para algunas cosas y para otras soy una niña jajajajajaa no olviden el review! Si! Alla abajito donde dice "submit review"

Vivi-Chan (mas loca que de costumbre debido al sueño y al licor de cacao)